ADMINISTRACION IX

AUDITORIA ADMINISTRATIVA A LAS ORGANIZACIONES

 

        

 

 

NOMBRE:

 

 

ROBERTO MANUEL CASTILLA LLERGO

 

 

 

CARRERA:

 

 

ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS

 

 

 

 

 

 

 

 PACHUCA DE SOTO, HGO. A 14 DE JUNIO DEL 2004.

 

INDICE

 

INDICE

INTRODUCCION

LA AUDITORIA ADMINISTRATIVA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

ESQUEMA BASICO DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

CONCEPTO DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

OBJETIVO DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

APLICACIÓN DE LA  AUDITORIA OPERACIONAL

LA AUDITORIA INTERNA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

LA AUDITORIA EXTERNA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

LA CONSULTORIA ADMINISTRATIVA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

METODOLOGIA DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

ADMINISTRACION DE ALMACENES E INVENTARIOS

SISTEMAS MRP

TECNICAS DETERMINISTICAS Y PROBABILISTICAS

GLOSARIO DE TERMINOS Y SIMBOLOS DE CONTROL DE INVENTARIOS

ELEMENTOS DE CONTROL DE INVENTARIOS

LAS METAS DE CONTROL DE INVENTARIOS

SISTEMAS DE CLASIFICACION A,B,C.

CLASES DE INVENTARIOS

SISTEMAS DE ADMINISTRACION DE INVENTARIOS

EN QUE CONSISTE LA EXACTITUD DEL INVENTARIO

PRINCIPIOS BASICOS DEL ALMACEN

TIPOS DE ALMACEN

OBJETIVOS DE ALMACEN

¿QUE ES EL CODIGO DE BARRAS?

HISTORIA DEL CODIGO DE BARRAS

CONTROL DE CALIDAD

LA CALIDAD PARA JOSEPH JURAN

¿QUE ES CALIDAD TOTAL?

ORIGEN DE LA TECNICA DE CALIDAD TOTAL

PROGRESO DEL SIGNIFICADO DE LA CALIDAD TOTAL

COMO ESTIMULAR LA COMPETITIVIDAD

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE INCORPORAR LA COMPETITIVIDAD

CALIDAD TOTAL: MANIOBRA CLAVE DE LA COMPETITIVIDAD

CONCLUSION

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCION

 

 

 

La administración de empresas en un proceso  de funciones básicas  diferentes cada una de las otras, tales como planificación, organización, dirección, ejecución y control. En el ámbito empresarial es una herramienta que permite enfrentar, los frecuentes retos encontrados en el mismo.

 

En la teoría administrativa, el concepto de eficiencia ha sido heredado de la economía y se considera como un principio rector. La evaluación del desempeño organizacional es importante pues permite establecer en qué grado se han alcanzado los objetivos,  que casi siempre se identifican con los de la dirección, además se valora la capacidad y lo pertinente a la practica administrativa. Sin embargo al llevar a cabo una evaluación simplemente a partir de los criterios  de eficiencia clásico, se reduce el alcance y se sectoriza la concepción de la empresa, así como la potencialidad de la acción participativa humana, pues la evaluación se reduce a ser un instrumento de control coercitivo  de la dirección para el resto de los integrantes de la organización y solo mide los fines que  para aquélla son relevantes.

 

 Por tanto se hace necesario una recuperación crítica de perspectivas y técnicas que permiten una evaluación integral, es decir, que involucre los distintos procesos y propósitos que están presentes en las organizaciones.

 

La extensión de algunas tareas o funciones derivadas de los crecientes avances tecnológicos, ha hecho que los expertos busquen nuevas designaciones para las resultantes; tal es el caso del término "auditoria", al cual le han adicionado la palabra "administrativa" para señalar la expansión de las actividades de examen y evaluación de ciertas áreas o funciones operativas, que no están directamente relacionadas con el alcance que se da en la auditoria financiera

 

 

 

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LA AUDITORIA ADMINISTRATIVA  Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

 

El desarrollo administrativo de las empresas se ha realizado atendiendo las operaciones productivas por sus dueños o por su Dirección General, dejando otros aspectos de controles administrativos al Contador. Éste, por el incremento de las necesidades administrativas, fue desarrollando dichos controles y mejorándolos, en la medida en que las exigencias de competitividad y otras.

 

Así, los controles administrativos se fueron haciendo cada vez más importantes y la labor del contador fue ampliándose en ese mismo sentido. Como una de las funciones primordiales del Contador, y la primera que tuvo a su cargo,  junto con la de cumplimiento de obligaciones fiscales y legales, es la de la información financiera, surgió la necesidad de revisarla desde afuera, por otro Contador con la calidad de independiente, con lo que se le daba más credibilidad porque dicha información era avalada por este último.

 

Tanto el Contador interno como el independiente, por el conocimiento profundo que adquirían del funcionamiento de la empresa, fueron adentrándose cada vez más en otros aspectos administrativos por los que tenía que ejercerse control. Así fue como surgió la Contraloría dentro de las funciones internas del Contador, y para el independiente se fueron haciendo más importantes las recomendaciones que proponía, dentro de su estudio del control interno de la empresa.

 

Al propio tiempo, la Dirección de la empresa fue requiriendo cada vez mas al Contador interno para muchos otros controles administrativos no financieros y al independiente, como consultor administrativo. Una de las funciones que el Contador independiente ha llevado a cabo dentro de sus actividades de consultoría es la auditoria operacional, que consiste en la revisión de aspectos administrativos amplios que se equiparan a lo que otros profesionistas independientes realizan como auditoria administrativa.

 

La profesión organizada de la Contaduría Pública se ha distinguido por su grado de estructuración y por la normatividad que emite para cumplimiento por todos sus miembros. La institución que organiza todo esto es el Instituto Mexicano de Contadores Públicos integrado por muchos Colegios regionales. Este  Instituto, a través de diversas comisiones propone para su emisión, la normatividad para cada tipo de actividad. Así, una de dichas comisiones es la relativa a la Auditoria Operacional la cual ha emitido boletines con la normatividad correspondiente.

 

En dichos boletines se marcan los lineamientos y requisitos mínimos de calidad que el Contador interno o externo debe guardar para llevar a cabo la Auditoria Operacional. Como se menciona en el primer boletín de la Comisión de Auditoria operacional, la Auditoria operacional es equivalente a la Auditoria Administrativa, solamente que para efectos de llevarla a cabo por un contador público convencionalmente se le da dicho nombre.

 

La auditoria operacional se puede realizar para cualquiera de las operaciones que efectúa la empresa y generalmente se lleva a cabo para todas en su conjunto. Es conveniente sin embargo, considerar que la auditoria administrativa que se practique podría componerse de elementos de la auditoria operacional complementados con algunos de las otras escuelas de auditoria administrativa, conformando los cuestionarios y los planes o programas de cambios, con los aspectos de esas varias escuelas, de manera de enriquecer la información, según las condiciones específicas de la empresa de que se trate y las condiciones que sobre el desarrollo de la información se vayan presentando.

 

A continuación se indican los conceptos básicos de la Auditoria Operacional, de acuerdo a los dos primeros boletines de la Comisión de Auditoria Operacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, y que son:

 

I. Esquema básico de la Auditoria Operacional.

II.  Metodología de la Auditoria Operacional.

 

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ESQUEMA BÁSICO DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

 

Desde fines de los años sesenta, algunos contadores públicos han venido realizando trabajos de examen administrativo, cuyo propósito es promover la eficiencia de las entidades. A este tipo de examen se le ha denominado Auditoria Operacional. La importancia de dictar normas sobre este tipo de trabajo fue reconocida por el contador público. En diciembre de 1972, La Comisión de Auditoria Operacional emitió su primer boletín, con el propósito de identificar el trabajo de auditoria operacional realizado por contador público, independiente o no, y con la intención de lograr unificar criterios sobre el tema.

 

Desde entonces se reconoció que este tipo de trabajo, dada su naturaleza, que implica un alto contenido de creatividad, está sujeto a una dinámica que implica que su conceptualización y metodología fueren afinándose a partir de aproximaciones sucesivas. Es este el origen de esta nueva versión del Boletín Nº 1 de la Comisión de Auditoria Operacional.

 

 

 

 

PROPÓSITO DEL BOLETÍN

 

Este boletín persigue definir el concepto, objetivo, alcance y aplicación de la auditoria operacional, así como su relación y diferenciación con la auditoria interna, la externa, la consultoría y otro tipo de trabajos profesionales de naturaleza análoga. Los criterios aquí expuestos, pretenden eliminar las divergencias que sobre el tema han existido, adoptando una posición práctica de identificación de conceptos y apartándose de polémicas doctrinales y académicas estériles.

 

 

CONCEPTO DE AUDITORIA OPERACIONAL

 

Por auditoria operacional debe entenderse: El servicio que presta el contador público cuando examina ciertos aspectos administrativos, con la intención de hacer recomendaciones para incrementar la eficiencia operativa de la entidad. Como se menciona en el boletín Nº 2, este trabajo frecuentemente requiere de un equipo multidisciplinario. Cuando ello ocurra, el contador público que dirija o participe en dicho equipo, deberá cuidar que los conocimientos propios y los de los demás profesionistas garanticen un trabajo de calidad.

 

 

OBJETIVO DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

 

El objetivo de la auditoria operacional se cumple al presentar recomendaciones que tiendan a incrementar la eficiencia en las entidades a que se practique. Existen tres niveles en que el contador público puede participar en apoyo a las entidades, a saber:

 

Primero. En la emisión de opiniones sobre el estado actual de lo examinado. (Diagnóstico de obstáculos.

Segundo. En la participación para la creación o diseño de sistemas, procedimientos, etc., interviniendo en su formación.

Tercero. En la implantación de los cambios e innovaciones. (Implantación de sistemas, etc.)

 

La auditoria operacional persigue: detectar problemas y proporcionar bases para las soluciones, prever obstáculos a la eficiencia, presentar recomendaciones para simplificar el trabajo e informar sobre obstáculos al cumplimiento de planes y todas aquellas cuestiones que se mantengan dentro del primer nivel de apoyo a la administración de las entidades, en la consecución de la óptima productividad.

 

En la práctica de una auditoria operacional, el contador público se circunscribirá al primer nivel de apoyo, ya que su participación en los demás niveles queda fuera de la práctica de la auditoria operacional. Los niveles segundo y tercero quedan enmarcados dentro de lo que se conoce como trabajos de reorganización, desarrollo de sistemas y consultoría administrativa.

 

El auditor operacional, al revisar las funciones de una entidad: investiga, analiza y evalúa los hechos, es decir, diagnostica obstáculos de la infraestructura administrativa que los respalda y presenta recomendaciones que tienden a eliminarlos.

 

El auditor operacional hace las veces del médico general, que diagnostica las fallas (enfermedades) dando pie a la participación del especialista, que puede ser él mismo u otro contador público, el que promoverá las soluciones concretas. Esto último corresponde a los niveles de apoyo segundo y tercero mencionados anteriormente.

 

ALCANCE

 

En esté apartado se señalan aquellas actividades que delimitan la práctica de la auditoria operacional, que la identifican claramente y que la equiparan o distinguen de otros trabajos. Algunos autores afirman que la auditoria operacional no debe presentar recomendaciones, que solo debe conjuntar hechos, ayudar a la administración a evaluar desempeños y determinar qué tipo de |es adicionales deben hacerse para lograr avances.

 

El diseño de las recomendaciones es, en opinión de tales autores, responsabilidad de los encargados de áreas o especialistas en las actividades sometidas a evaluación. La comisión de auditoria operacional del Contador Público, ha mantenido siempre un criterio uniforme sobre éste particular, considerando que la auditoria operacional debe proponer recomendaciones específicas (en los casos que se tengan elementos para ello) y que de no ser así, pudieran tener un carácter general; pero en todos los casos deben presentarse sugerencias para mejorar la eficiencia.

 

De otra manera, el servicio se vería restringido, pues sin presentar recomendaciones, en lo general este sólo sería requerido por grandes entidades que tienen el potencial suficiente y los especialistas necesarios para encontrar las soluciones. En nuestro medio la tendencia es que la administración requiere no sólo se le presenten los hechos comparados contra estándares, sino que exigen del auditor la presentación de recomendaciones. Así, el servicio de auditoria operacional es más útil y más acorde con nuestra realidad.

 

En relación con los elementos del proceso administrativo que deben ser tomados en cuenta en un examen de auditoria operacional, la revisión debe ser integral, abarcando todos los pasos de dicho proceso (Planeación, organización, dirección y control) y no debe restringirse sólo al control. En el boletín Nº 2 de la Comisión -Metodología- en su edición revisada, define a la operación como el “conjunto de actividades orientadas al logro de un fin u objetivo particular dentro de la entidad, tales como vender, comprar, cobrar o producir”. En dicho boletín se resalta igualmente la característica de que en el examen de una operación se consideren todos los departamentos que en ella intervienen y se presenta un cuadro de las principales operaciones que pueden darse en una entidad. Las anteriores referencias son un antecedente del énfasis que se desea añadir para aclarar de mejor manera lo que es una operación, evitando dar nuevas definiciones pero incluyendo en su lugar ciertas comparaciones y reglas simples, que junto con las ya indicadas, faciliten la formación de un mejor juicio:

 

1No es lo mismo un departamento que una operación. En una operación pueden intervenir varios departamentos, bien sea en forma total o solamente una parte de ellos.

1No deben confundirse las funciones fundamentales de la administración con las principales operaciones o funciones de una entidad; lo que sí es importante resaltar es que al revisar las operaciones, debe considerarse la forma en que ellas son planeadas, organizadas, dirigidas y controladas.

1Los límites que se establezcan a una operación en una entidad, deben dar consideración a la posibilidad de realizar una investigación completa y lógica, que aporte sugerencias integrales y no una visión parcializada y eventualmente errónea de los hechos.

 

La segregación de operaciones de una entidad está más acorde a las funciones tradicionales de la misma (vender, comprar, producir, cobrar, almacenar, otorgar crédito, invertir, etc.) que a cualquier otra consideración.

 

APLICACIÓN DE LA AUDITORIA OPERACIONAL.

 

Aunque no pueden establecerse reglas fijas que determinen cuándo debe practicarse la auditoria operacional, sí se pueden mencionar aquellas que habitualmente los administradores de entidades, los auditores internos y los consultores, han determinado como más frecuentes:

 

W   Para aportar recomendaciones que resuelvan un problema conocido.

W   Cuando se tienen indicadores de ineficiencia pero se desconocen las razones, y

W   Para contar con un respaldo para la prevención de ineficiencias o para el sano crecimiento de las entidades.

 

La auditoria operacional puede realizarse en cualquier época y con cualquier frecuencia; lo recomendable es que se practique periódicamente, a fin de que rinda sus mejores frutos. Así, puede prepararse un programa cíclico de revisiones, en el cual un área sea revisada cuando menos cada dos años, manteniéndose un examen permanente de aquellas operaciones que requieren especial atención del monto de recursos invertidos en ellas o por su criticidad.

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LA AUDITORIA INTERNA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL

 

En los últimos años se ha notado cierta tendencia de parte de los auditores internos, de adoptar el término “Auditor operacional”.Esto obedece a que tradicionalmente la auditoria interna se ha ligado a la auditoria financiera. Actualmente se considera que el auditor interno, que no es también operacional, se ha rezagado en su práctica profesional. Desde luego debe entenderse que el auditor interno siempre deberá estar en aptitud de evaluaciones del proceso generador de información financiera, particularmente cuando en esta área se detecten fallas de consideración.

 

 

LA AUDITORIA EXTERNA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL.

 

Las normas de auditoria que rigen el examen de estados financieros obligan al contador público independiente a “... Efectuar un estudio y evaluación adecuados del control interno existente, que le sirvan de base para determinar el grado de confianza que va a depositar en él; asimismo que le permita determinar la naturaleza, extensión y oportunidad que va a dar a los procedimientos de auditoria. (Boletín E-02 de la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoria del Contador Público.

 

Asimismo, el referido boletín señala que el contador público “Como resultado de este trabajo, está obligado a formular sugerencias constructivas para mejorar los sistemas examinados y en consecuencia, aumentar la eficiencia en la operación de la entidad”.

 

El examen de control interno que realiza el contador público independiente para dictaminar los estados financieros, se enfoca a la medida en que el control interno permite “la obtención de información financiera, veraz y confiable” que es uno de los cuatro objetivos del control interno de acuerdo con el boletín E-02 al que ya se ha hecho mención.

 

Por su parte, normalmente el contador público independiente cumple con la responsabilidad profesional adicional de informar sobre la situación que guarda el control interno, a través de comentarios, memoranda sobre situaciones específicas e informes que contienen recomendaciones orientadas a mejorar el control interno en sus objetivos de “obtención de información financiera veraz y confiable” y “protección de los activos de la entidad”.

 

El mismo boletín E-02 de la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoria del Instituto, señala un tercer objetivo de control interno en las entidades: “La promoción de la eficiencia en la operación de la entidad”. Evidentemente, si el auditor externo en su revisión detecta obstáculos en este propósito, también lo señala en su carta de recomendaciones.

 

El énfasis del auditor externo al revisar el control interno, en consecuencia, es juzgar la efectividad de éste en materia de su contribución a la confiabilidad de la información financiera; por ello, la auditoria financiera tiene un propósito prioritario perfectamente determinado: proporcionar elementos para que el auditor pueda emitir un juicio sobre la racionabilidad de la información mostrada en los estados financieros.

 

Consecuentemente, la revisión del control interno, realizada como parte de la auditoria financiera, no debe confundirse con la auditoria operacional, toda vez que sus propósitos y metodología son diferentes.

 

 

LA CONSULTORÍA ADMINISTRATIVA Y LA AUDITORIA OPERACIONAL.

 

La consultoría administrativa se ha desarrollado como una especialidad de los servicios tradicionales del contador público. En la práctica, los usuarios de ese tipo de trabajos profesionales, no encuentran diferencias substanciales entre ellos y utilizan sus beneficios indistintamente. Lo que es más, al usuario poco le importa el título con que se le designe, lo que le interesa es que satisfaga el propósito de diagnosticar obstáculos a la eficiencia de su entidad. Asimismo, los prestadores de este servicio, tanto internos como externos, en un alto porcentaje no encuentran tampoco diferencias concretas entre ellos.

 

Las denominaciones análogas a las de auditoria operacional son, entre otras: auditoria administrativa; auditoria de operaciones; auditoria de eficiencia; auditoria de productividad; auditoria operativa; diagnóstico administrativo; evaluación administrativa y revisión administrativa. Independientemente del nombre con que se le designe, cuando es un contador público quien realiza un trabajo tendiente a promover la eficiencia, invariablemente debe garantizarse la calidad del servicio profesional.

 

Por ello el esquema de referencia básico de este boletín es el de todos aquellos trabajos profesionales ejecutados por contadores públicos, o en su nombre, y que persiguen como objetivo básico el promover la eficiencia operativa de la entidad, a través de la presentación de recomendaciones. Este tipo de servicio profesional debe designarse preferentemente como auditoria operacional.

 

Si la manera de realizar un trabajo y ciertas peculiaridades de enfoque difieren significativamente, para que pueda ser calificado con una denominación distinta a la de auditoria operacional, pero el objetivo es idéntico, se recomienda se respeten las normas de trabajo y calidad de la participación del contador público para la auditoria operacional, es decir, las directrices de actuación relativas a independencia mental, conocimientos, experiencia y evidencia suficientes, así como las etapas fundamentales que debe de respetar el contador público en materia de metodología (véase el boletín Nº 2)

 

Se recomienda a los prestadores y usuarios de este tipo de servicio profesional, definir claramente, desde su contratación el objetivo, alcance y características, precisándose el producto final del mismo. Aunque la Comisión de Auditoria Operacional no es normativa, el contenido de sus boletines representa recomendaciones que se espera adopten los contadores públicos miembros del Instituto Mexicano de Contadores Públicos.

 

 

 METODOLOGÍA DE LA AUDITORIA OPERACIONAL

 

 

La metodología que se comenta en este boletín que se simplifica en tres pasos fundamentales: familiarización, investigación y análisis, diagnóstico, tiene un carácter genérico y deberá adecuarse a las situaciones específicas que se encuentren en el desarrollo de la revisión.

 

Familiarización

 

El auditor debe familiarizarse con la operación u operaciones que revisará dentro del contexto de la Empresa que está auditando a través de estudio de:

 

1) los problemas especiales inherentes al ramo de la actividad económica en que se desenvuelve la Empresa y que inciden en la administración de la operación que se revisa.

2) La infraestructura específica establecida para hacer frente a la administración de la operación (planeación, organización, dirección y control), y

3) los antecedentes respecto de deficiencias detectados a través de cartas, de sugerencias u otros informes emitidos en el pasado por auditores internos, externos o consultores.

Enseguida se incluyen algunos lineamientos que permitirán al auditor sistematizar sus esfuerzos para familiarizarse con la Empresa en general y con la operación que se revisará en lo particular:

 

A) ESTUDIO AMBIENTAL

 

En esta primera fase puede llegarse a obtener información orientadora de gran valía que permita al auditor diagnosticar las áreas críticas. El grado de profundidad en esta investigación inicial será definido por el criterio del auditor.

 

Los principales aspectos a investigar serán los siguientes:

 

a) La importancia que para la Empresa representa la operación que se audita, medida de acuerdo a las repercusiones financieras que tendría si se mejorara su eficiencia;

b) Indicadores tales como rotaciones, razones financieras, etc.

c) Estructura de la organización y políticas aplicables a la operación que se revisa;

d) reglamentación federal, estatal, y municipal que rigen las prácticas de manejo de la operación;

e) información de la forma como la competencia resuelve los problemas de una operación similar.

 

B) ESTUDIO DE LA GESTIÓN ADMINISTRATIVA

 

Respecto a la gestión administrativa de la empresa (planeación, organización, dirección y control), el auditor deberá estudiar su instrumentación práctica a fin de conocer, en términos generales sus características y posibles deficiencias, la evaluación de esta instrumentación se hará en detalle en una fase posterior por lo que en este proceso de familiarización al auditor únicamente le interesa conocer las características esenciales de la misma.

 

C) VISITA A LAS INSTALACIONES

 

Tiene por objeto observar directamente cómo se efectúan las operaciones e identificar síntomas de problemas. Durante el proceso de familiarización es lógico que el auditor entre en contacto con los diversos funcionarios y empleados que manejan directamente la operación y que, mediante entrevistas informales conozca de ellos tanto características específicas como problemas de la operación misma.

 

Una vez realizado el proceso de familiarización, el auditor operacional estará en posibilidad de: dando orden a sus ideas y como fundamento en los hechos que haya observado, estructurar un programa de trabajo lo suficientemente detallado para entrar a la siguiente fase de la metodología, de una manera ordenada, estando así en posibilidad de delegar parte de las investigaciones y de supervisar su realización. El uso de programas estándar se considera aceptable en la medida en que se haga la adecuación pertinente al caso específico que se investiga.

 

 

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INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS.

 

El objetivo de esta segunda fase de la metodología es analizar la información y examinar la documentación relativa para evaluar la eficiencia y efectividad de la operación en cuestión. En esta fase, en la que se realizan pruebas de detalle de muy diversa índole, utilizando especialmente pruebas selectivas a juicio del auditor o por medio de muestreo estadístico. La utilización de estadísticas resulta particularmente efectiva en esta fase y al respecto es recomendable que aquéllas sean verificadas antes de ser utilizadas.