Universidad Abierta
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ABORTO
EDUARDO ALBERTO
ZOZAYA DELANO
Considero de gran importancia, la realización del
presente estudio, en atención a que no es posible que con los avances de la
ciencia, así como la historia en la que todo nos espantamos por las atrocidades
que fueron cometidas por seres, a los que de ninguna forma se le puede dar el
calificativo de humano, realizaron al tratar de según ellos, crear una raza
pura.
En este trabajo, se hace una comparación y se
consultaron algunas estadísticas de los países en los que se encuentra
autorizado o legalizado el Aborto, y donde arroja que contrario a lo vertido
por los grupos feministas u las organizaciones transnacionales que apoyan la
legalización del homicidio más infame que existe, no son aceptados por la
población que menos recursos económicos tiene, ni por las mujeres que no
cuentan con estudios, sino que el grupo de mujeres que más acude a este acto
infame son las mujeres de sociedad, entre la clase media y alta.
Se especula en la actualidad, que la mujer es libre
de decidir sobre su cuerpo, pero resulta que desde el momento en que se realiza
la concepción, el producto de esta no es parte de su cuerpo, ya que es, vida en
toda la extensión de la palabra, y que debido a ello no se le puede negar el
derecho a disfrutar de ella.
No es valido decir que se autoriza el aborto, si se comprueba que fue producto de
una violación, en atención a que para que se compruebe la misma por lo menos
transcurren nueve meses de instrucción en el proceso penal, y en algunos casos
más de un año, tiempo en el que el producto de esa concepción ya se encuentra
entre nosotros.
De lo anterior se colige que una vez que se acredita
la violación el niño ya nació y en consecuencia en vez de sacarlo de las
entrañas de la madre, se debe en todo caso, sacarlo de la cuna y matarlo, al
cabo fue producto de una violación.
Por cuanto ve al supuesto de que es necesario
realizar el aborto por fines quirúrgicos, en atención a que se encuentra en
peligro la vida de la madre, y ante la ley es un bien de mayor jerarquía,
siempre se debe realizar bajo la opinión de dos especialistas en la materia.
El presente trabajo, se basa en los puntos de vista
de la Iglesia Católica y publicaciones
especializadas en las que se describe la forma tan inhumana en la que se
realizan los abortos, así mismo queda al descubierto que incluso en los países
que permiten esta practica, la gran mayoría de las mujeres sigue acudiendo a
las clínicas clandestinas y no a las oficiales.
Debido a ello resulta fuera de toda realidad y
contexto jurídico pretender legalizar al homicidio, bajo argumentos trillados y
sin fundamento alguno, por que nada es más valioso que la vida.
Según lo define el diccionario esencial de la lengua
española de editorial Porrúa es “... expulsión espontánea del feto antes de que
sea viable...”
Por feto se entiende “... producto de la concepción
que no ha llegado a nacer, pero que tiene las formas de la especie... ”.
Aborto,
interrupción del embarazo antes de que el feto pueda desarrollar vida
independiente. Se habla de parto prematuro si la salida del feto desde el útero
tiene lugar cuando éste ya es viable (capaz de una vida independiente), por lo
general al cabo del sexto mes de embarazo.
EL EMBRIÓN COMO VIDA HUMANA
INDIVIDUAL.
LA VIDA HUMANA
La
vida humana en gestación es algo que es y que tiende a seguir siendo, su
destrucción es muerte, la muerte es la disolución brutal de la unidad viviente.
Es liquidación existencial. Destrucción de un ser es igual que muerte. Pues
bien la muerte de un huevecillo humano, puede predicarse al igual que del
nacido viable. No es factible negar que en ese conjunto elemental de células o
tejidos ya hay vida, no es inerte, es y tiende a su plenitud; por lo mismo
también puede morir.
La
unión heterosexual, que realiza la concepción transmite al ser la tendencia
natural a preservarse. Porque
potencialmente tiene todo lo necesario e indispensable para su desarrollo y
posterior desenvolvimiento, al igual que el recién nacido tiene todo para
convertirse en un adulto, sin decir que un adulto es igual a un recién nacido o
a un feto viable. Ya que ninguno de nosotros somos iguales, ni siquiera somos
iguales cada hora o cada día, pero no podemos entender que carezcamos de
identidad.
Es
importante tomar en cuenta lo anterior ya que algunas agrupaciones que se
encuentran a favor de la práctica del aborto, dan demasiada importancia a las
diferencias que hay entre un feto viable o a una personas ya nacida y el huevo
humano, sin advertir su necesaria identidad, algunos pensadores y científicos
se pierden en especulaciones e hipótesis tratando de averiguar en que momento puede
ya hablarse de un hombre y cuándo de una simple esperanza, como si el huevo no
fuese ya una entidad vital, animada con tendencia al desarrollo, con
resistencia a la destrucción.
Resulta
irrisorio decir que esa vida es igual que cualquier otra, a la de un embrión
vegetal o animal. Definitivamente no es una vida con sus notas características,
diferenciada desde el primer instante de otras formas de vida.
Todo
lo anterior corresponde a la evolución del embrión humano cualquiera que sea su
edad. Tiene movimiento, metabolismo, autodirección, en el que no depende de la
madre, con la que extrínsecamente se vincula. En el entendido que es ella quien
le da las condiciones adecuadas para el desarrollo, y al momento de nacer es el
exterior lo que le permite seguir viviendo; no es valido argumentar que el
huevo humano sea propiedad de la madre, como una derivación de su cuerpo, ya
que esto seria conducir las condiciones de vida con su causa, aunado a que la
causa fundamental del nuevo ser con las características de cualquier viviente,
es sin lugar a dudas, su principio vital. Es un ser distinto a la madre, posee
su código genético el cual lo define específicamente, aquí esta lo que vamos a
ser, el desarrollo posterior es únicamente una ampliación.
No cabe lugar a duda que todos y cada uno de nosotros
fuimos óvulos fecundados, al igual que fuimos niños. El gran cuadro del ser
humano según la ciencia, es un cuadro individual y total desde el primer
momento de la concepción
Se calcula
que el 25% de todos los embarazos humanos finalizan en aborto espontáneo, y
tres cuartas partes de los abortos suceden en los tres primeros meses de
embarazo. Algunas mujeres tienen cierta predisposición a tener abortos, y con
cada aborto sucesivo disminuyen las posibilidades de que el embarazo llegue a
término.
Las causas
del aborto espontáneo no se conocen con exactitud. En la mitad de los casos,
hay alteración del desarrollo del embrión o del tejido placentario, que puede
ser consecuencia de trastornos de las propias células germinales o de una
alteración de la implantación del óvulo en desarrollo. También puede ser
consecuencia de alteraciones en el entorno materno. Se sabe que algunas
carencias vitamínicas graves pueden ser causa de abortos en animales de
experimentación. Algunas mujeres que han tenido abortos repetidos padecen
alteraciones hormonales. Otros abortos espontáneos pueden ser consecuencia de
situaciones maternas anormales, como enfermedades infecciosas agudas,
enfermedades sistémicas como la nefritis, diabetes o traumatismos graves. Las
malformaciones y los tumores uterinos también pueden ser la causa; la ansiedad
extrema y otras alteraciones psíquicas pueden contribuir a la expulsión
prematura del feto.
El síntoma más común de una amenaza de aborto es el
sangrado vaginal, acompañado o no de dolor intermitente. Sin embargo, una
cuarta parte de las mujeres gestantes tienen pequeñas pérdidas de sangre
durante las fases precoces del embarazo, y de éstas el 50% llevan el embarazo a
término. El tratamiento para una situación de riesgo de aborto consiste en
llevar reposo en cama. En mujeres con varios abortos puede ser necesario el
reposo en cama durante todo el embarazo.
El tratamiento con vitaminas y hormonas también puede
ser eficaz. En ocasiones deben corregirse quirúrgicamente las anomalías
uterinas si son causa de abortos de repetición.
En un aborto
espontáneo, el contenido del útero puede ser expulsado del todo o en parte; sin
embargo, en ocasiones, el embrión muerto puede permanecer en el interior del
útero durante semanas o meses: es el llamado aborto diferido. La mayor parte de
los médicos recomiendan la excisión quirúrgica de todo resto embrionario o
placentario para eliminar las posibilidades de infección o irritación de la
mucosa uterina.
El aborto inducido es la interrupción deliberada del
embarazo mediante la extracción del feto de la cavidad uterina. En función del
periodo de gestación en el que se realiza, se emplea una u otra de las cuatro
intervenciones quirúrgicas siguientes: la succión o aspiración puede ser
realizada durante el primer trimestre (hasta la duodécima semana). Mediante el
uso de dilatadores sucesivos para conseguir el acceso a la cavidad uterina a
través del cérvix (cuello del útero), se introduce un tubo flexible conectado a
una bomba de vacío denominado cánula para extraer el contenido uterino. Puede
realizarse en un periodo de tiempo que va de cinco a diez minutos en pacientes
no internadas. A continuación se introduce una legra (instrumento metálico en
forma de cuchara) para eliminar por raspado cualquier resto de las cubiertas
uterinas. El método de aspiración, introducido en China en 1958, pronto
sustituyó al método anterior de dilatación y legrado (en el que la legra se
utilizaba para extraer el feto). Durante la primera parte del segundo trimestre
la interrupción del embarazo se puede realizar por una técnica especial de
legrado-aspiración combinada a veces con fórceps, denominada dilatación y
evacuación (DE). La paciente debe permanecer ingresada en el hospital puesto
que puede haber hemorragias y molestias tras la intervención. A partir de la
semana 15 de gestación el método más empleado es el de infusiones salinas. En
esta técnica se utiliza una aguja hipodérmica o un tubo fino para extraer una
pequeña cantidad de líquido amniótico del útero a través de la pared abdominal.
Este líquido es sustituido lentamente por una solución salina concentrada al
20%. Entre 24 y 48 horas empiezan a producirse contracciones uterinas, que
producen la expulsión del feto y la paciente puede abandonar el hospital uno o
dos días después.
Los abortos
tardíos se realizan mediante histerectomía: se trata de una intervención
quirúrgica mayor, similar a la cesárea, pero realizada a través de una incisión
de menor tamaño en la parte baja del abdomen. Como alternativa a estos
procedimientos, existe una píldora denominada RU-486 que bloquea la hormona
progesterona y es eficaz en los primeros 50 días de gestación. La RU-486 se
desarrolló en Francia y en 1988 se legalizó su uso.
Los abortos
del primer trimestre son relativamente sencillos y seguros cuando se realizan
en condiciones clínicas adecuadas. Los riesgos de complicaciones aumentan de
manera paralela a la edad de la gestante y consisten en infecciones, lesiones
del cuello uterino, perforación uterina y hemorragias. Hay situaciones clínicas
concretas en las que un aborto inducido, incluso tardío, supone menor riesgo
para la paciente que la terminación del embarazo.
En la
antigüedad la realización de abortos era un método generalizado para el control
de natalidad. Después fue restringido o prohibido por la mayoría de las
religiones, pero no se consideró una acción ilegal hasta el siglo XIX. El
aborto se prohibió para proteger a las mujeres de intervenciones quirúrgicas
que, en aquella época, no estaban exentas de riesgo; la única situación en la
que estaba permitida su práctica era cuando peligraba la vida de la madre. En
ocasiones también se permitía el aborto cuando había riesgos para la salud
materna.
Durante el
siglo XX la legislación ha liberalizado la interrupción de embarazos no
deseados en diversas situaciones médicas, sociales o particulares. Los abortos
por voluntad expresa de la madre fueron legalizados primero en la Rusia
posrevolucionaria de 1920; posteriormente se permitieron en Japón y en algunos
países de la Europa del Este después de la II Guerra Mundial.
A finales de la década de 1960 la
despenalización del aborto se extendió a muchos países. Las razones de estos
cambios legales fueron de tres tipos: 1) el infanticidio y la mortalidad
materna asociada a la práctica de abortos ilegales; 2) la sobrepoblación
mundial; 3) el auge del movimiento feminista. Hacia 1980, el 20% de la
población mundial habitaba en países donde la legislación sólo permitía el
aborto en situaciones de riesgo para la vida de la madre. Otro 40% de la
población mundial residía en países en los que el aborto estaba permitido en
ciertos supuestos —riesgo para la salud materna, situaciones de violación o
incesto, presencia de alteraciones congénitas o genéticas en el feto— o en
situaciones sociales especiales (madres solteras o con bajos ingresos). Otro
40% de la población mundial residía en países donde el aborto estaba
liberalizado con las únicas condicionantes de los plazos legales para su
realización.
El
movimiento de despenalización para ciertos supuestos, ha seguido creciendo
desde entonces en todo el mundo y ha sido defendido en las conferencias
mundiales sobre la mujer, especialmente en la de Pekín de 1995, aunque todavía
hay países que sobre todo por razones religiosas se ven presionados a mantener
legislaciones restrictivas y condenatorias con respecto al aborto.
La Legislación Penal Vigente en el Estado de Querétaro en sus artículos 136 establece
con toda claridad a este tipo penal el expresar “...comete el delito de aborto
el que causa la muerte al producto de la concepción hasta antes del
nacimiento....”
Así mismo en el numeral 137 impone la siguiente penalidad
“.... al que hiciere abortar a una mujer con consentimiento de ésta se le
aplicará de uno a tres años de prisión. Cuando falte el consentimiento, la
prisión será de cuatro a siete años, y si mediare violencia física o moral, de
siete a nueve años....”
Artículo
138.- “... tratándose de la madre que voluntariamente procure su aborto o
consienta que otro la haga abortar, el juez podrá aplicar hasta una tercera
parte de la pena prevista en el artículo anterior, cuando sea equitativo
hacerlo considerando lo dispuesto en el artículo 68 de esta Ley, y
específicamente, en su caso el estado de salud de la madre, su instrucción y
condiciones personales, las circunstancias en que se produjo la concepción, el
tiempo que hubiese durado el embarazo, el desarrollo y características del producto,
el consentimiento otorgado por el otro progenitor cuando éste viva con la madre
y cumplas las obligaciones inherentes a la unión, y en general todos los
elementos conducentes a resolver equitativamente el caso de que se trate...”.
Es
importante resaltar que nuestra Ley Civil del Estado de Querétaro regula la
capacidad jurídica de las personas físicas en su numeral 22 el cual a la letra
dice: “... la capacidad jurídica de las personas físicas se adquiere por el
nacimiento y se pierde por la muerte; pero desde el momento en que el individuo
es concebido, queda bajo la protección de la ley y se le tiene por nacido para
los efectos declarados en el presente código...”
Hay
muy encontrados debates sobre si se debe legalizar o no el aborto, se calcula
que en nuestro país según la cifra oficial en cien mil abortos al año, de ellas
un gran número muere en condiciones sórdidas de insalubridad, y el punto de
vista de las feministas esgrime que eso se debe a que dicha acción se encuentra
prevista por la ley penal como delito y se castiga a la mujer por no conducirse
correctamente.
Se
cree que en Francia país con un número
similar al nuestro en cuanto a población femenil que se realizan al año un
millón de abortos, por lo que en consecuencia en México debe ser un número
similar de abortos por año. Según las feministas el derecho público es un
derecho de clase. Y que la existencia de un hijo no deseado es una catástrofe
mayor en una familia pobre.
LOS FACTORES ECONÓMICOS Y LA
COMPASIÓN
La
vida humana, en general es el poder interno de desarrollo y de resistencia a la
destrucción se define como en función del movimiento. Vive aquello que se mueve
por sí mismo y no es movido. Hasta ahora se ha intentado en vano obtener un organismo vivo, por
rudimentario que sea, mediante la mezcla de sus partes, como se logra en los
seres inorgánicos. Para dar vida es indispensable un principio vital, llamado
alma, en consecuencias los seres vivos somos seres animados.
Dicho
principio se prueba según Paolo Dezza, considerando varias operaciones, como
son las de carácter nutricional, las que en consecuencia no se pueden catalogar
como yuxtaposiciones de materia, sino por el contrario un continuo cambio,
metabolismo y movimiento local; hay una
verdadera construcción que no resultado de la simple ampliación o agregado de
materia con materia, sino de una evolución interna hacia formas preexistentes
en potencia y conforme a un plan preestablecido.
Podemos
distinguir entre los seres vivientes tres categorías: Plantas, Animales y
Hombres.
El
Hombre al igual que las plantas tiene vida vegetativa. Asimila las materias
nutritivas para el crecimiento y mantenimiento de la vida, según los procesos
biológicos que determinan el desarrollo y que de acuerdo a la curva específica,
sufre decadencia hasta desembocar en la muerte. Además tiene una vida sensitiva
similar a la de los animales, posee órganos sensoriales los cuales captan
impresiones, las que pasan a percepciones conscientes y desatan un impulso
sensible
Contrario
a las plantas y a los animales el alma humana,
es capaz no sólo de vegetar y de sentir, como en el bruto, es capaz de pensar.
Realiza operaciones intelectivas diferentes a las imágenes sensitivas, ya que
somos capaces de tener ideas, de formular juicios y racionar, no sólo de representar
objetos concretos.
Gracias
a que podemos pensar Teilhard Chardin, afirma que hasta antes que el hombre la
vida pudo haber sido relegada a un oscuro compartimento de la química, con la
aparición del hombre algo nuevo estalla a consecuencia de una lenta pero
progresiva evolución cósmica destinada a
producirlo, como llama que brota
por una fermentación general del universo”.
En
consecuencia el pensamiento, que es sin lugar a dudas lo que caracteriza,
define y esencializa la vida humana, sería un punto cúspide de la
transformación, dando como resultado que dicho proceso, no sea ciego ni
casual, ya que el espíritu humano,
como fruto único e irremplazable reúne todo el valor cósmico de la tierra.
Entendida
de esta manera a la evolución, sería un movimiento teológico, para y por la
homonización de suerte que dentro de la más irrisoria manifestación o asomo de
la vida humana, animaría todo un universo que la ha hecho posible. Es en
consecuencia la unidad de la
pluralidad, la concreción de lo disperso, el fenómeno por excelencia, el más
complejo y rico.
Para
los propósitos de este estudio, hay que establecer que el hombre desde su
concepción, es un ser vivo, es desde su primer hora una esperanza de ser más.
Su ser consiste en ser incompleto y en irse completando. No es posible estudiar
el aborto, sin antes reflexionar sobre la vida humana.
REFERENCIA HISTÓRICA.
Dice
Niceto Blázquez en su ilustrativo estudio sobre el aborto, que la escalada
mundial para legalizarlo es un fenómeno
extraño, a partir de la segunda guerra mundial, se puede considerar que es un progreso de la humanidad con no más
de 10 a 15 años, pero esto no es verdad, ya que la humanidad siempre ha luchado
por la preservación de la vida humana, entendiéndose la protección a la gestación
contra las tendencias minoritarias que trataron de justificarlo. Existe tal
sentimiento hacia el prenacido de manera constante de todas las civilizaciones,
el aborto se combatía aún en los casos de rapto, violación, incesto u honor
personal.
El
código de Hammurabi, castigaba a las hitias que realizaban el aborto con penas
económicas hasta la muerte en algunos casos, a pesar de sus costumbres tan
depravadas; los Egipcios no tienen suficientes documentos sobre el tema, pero
si hay testimonios acerca de la naturaleza del embrión humano.
La
literatura Veda proveniente de la India, condena el aborto, hay textos que lo
consideran como un homicidio. El Código de Manú y el de Zenda-Vesta lo condenan
enérgicamente.
Atenas
y Esparta consideraban a los hijos como propiedad del Estado, al grado de
practicar una política eugenésica ( aplicación de las leyes biológicas al
perfeccionamiento de la especie humana), la cual autorizaba incluso el
infanticidio. Para ellos era más prudente proteger el embarazo y eliminar a las
criaturas que eran consideradas indeseables.
Hipócrates
condena a los anticonceptivos y en consecuencia el aborto. Platón proponía para
una sociedad utópica el mantenimiento de medidas eugenésicas, incluyendo el
aborto cuando se trate de incesto. Después de sus derrotas políticas en Sicilia, Atenas y Esparta. Revisa sus
fantasías y dedica varios estudios a la consolidación de la familia y de la
fidelidad conyugal, seguía considerando a los hijos como propiedad del Estado.
Por
su parte Aristóteles no logra superar la estatolatría de Platón, lo relevante
es que dice que sólo es excusable el aborto, antes de que el feto diere señales
de vida, lo que es de suma importancia por suponer el máximo respeto a la vida
misma.
En
el Derecho Romano, se considera que los hijos son propiedad de la familia y en
especial del padre, por lo que trae consigo que primero a las mujeres que
abortaran se les penan con el exilio o la muerte, después al considerarlo como
propiedad de la familia degenera hasta la corrupción y la práctica en exceso.
Hasta que llega la etapa del cristianismo y se establecen de manera clara los
derechos jurídicos del ser humano en el seno materno el primero en considerar
al feto como un sujeto potencial de derechos es Justiniano.
Esta
etapa desmistifica al Estado a tal grado que considera a la sociedad, como una
entidad relacional al servicio de las personas, siendo la única capaz de
experimentar dolor, bienestar y a la que han de ponerse a su servicio todos los
valores.
La
Iglesia ha condenado desde el primer momento el aborto, y sin importar la edad
gestacional del producto, ya que opta por la teoría de San Basilio que en
síntesis es la de la animación inmediata, la ciencia ha comprobado que la
animación del feto o embrión humano es de manera inmediata y que el código
genético es cabal desde el instante mismo de la fecundación.
En
base a los puntos anteriores se establecen las penalidades a los diversos tipos
de abortos, como el que se realiza cuando se pone en riesgo la vida de la
mujer, aquí algunos miembros de la
iglesias lo aceptaban como es el caso de Tomas Sánchez considerado un teólogo
muy distinguido, quien decía que es necesario, aclarando que este nunca ha sido
el criterio oficial de la iglesia.
El
aborto “por razones sentimentales”, fue objeto de estudio desde la edad media,
lo que se trata sistemáticamente en la legislación española, bajo el nombre de
aborto honoris causa, en la actualidad muchos códigos lo acogen.
Los
problemas demográficos y la conveniencia en muchas ocasiones de limitar la
familia, viene a dar importancia al problema. La desacralización del sexo, la
transformación de las costumbres y las relaciones pre o meta matrimoniales, son
factores que no deben de pasar desapercibidos.
Algunos
países que ven con benignidad el tratamiento del aborto, no se puede negar,
pero el cuadro legal es por demás complejo y difícil de elaborar un resumen.
Por razones médicas en las que se pone en peligro la vida de la madre hay más
de 110 ciento diez países que lo consideran como lícito. Por conceptos
eugenésicos más de 20 veinte países. En aproximadamente 70 setenta países por
razones sentimentales, y por motivos simplemente sociales alrededor de 15
quince países lo aceptan, el aborto libre o voluntario se admite en muy pocos
países sin llegar a 10 diez.
Debido
a la vaguedad legislativa en algunos países bajo el pretexto de indicaciones
médicas, consideradas como justificantes las posibles afecciones mentales o
sociológicas de la madre el aborto voluntario strictu sensu, se práctica en
varios países.
Para
la gran mayoría de las legislaciones penales de la diversas entidades
federativas de nuestro país, se legitima el aborto terapéutico cuando se
encuentra en peligro la vida de la madre y no por simple peligro de salud,
tampoco se castiga cuando es imprudencial o por violación, en la legislación
Penal del Distrito Federal, se impone prisión de seis meses a un año, si la
mujer que procura el aborto es honesta y su preñez es producto de una relación
ilegitima.
Cuando
el aborto lo causa un tercero sin conocimiento de la mujer, se pena con prisión
más alta, ( de tres a seis años ), pero
si hubiere consentimiento la sanción se reduce casi a la mitad. Algunos
Estados, como Yucatán y Chihuahua no penalizan el aborto eugenésico.
La Legislación Penal Vigente en el Estado de Querétaro en sus artículos 136 establece
con toda claridad a este tipo penal el expresar “...comete el delito de aborto
el que causa la muerte al producto de la concepción hasta antes del
nacimiento....”
Así mismo en el numeral 137 impone la siguiente penalidad
“.... al que hiciere abortar a una mujer con consentimiento de ésta se le
aplicará de uno a tres años de prisión. Cuando falte el consentimiento, la
prisión será de cuatro a siete años, y si mediare violencia física o moral, de
siete a nueve años... ”
Artículo
138. “... tratándose de la madre que voluntariamente procure su aborto o
consienta que otro la haga abortar, el juez podrá aplicar hasta una tercera
parte de la pena prevista en el artículo anterior, cuando sea equitativo
hacerlo considerando lo dispuesto en el artículo 68 de esta Ley, y
específicamente, en su caso el estado de salud de la madre, su instrucción y
condiciones personales, las circunstancias en que se produjo la concepción, el
tiempo que hubiese durado el embarazo, el desarrollo y características del
producto, el consentimiento otorgado por el otro progenitor cuando éste viva
con la madre y cumplas las obligaciones inherentes a la unión, y en general
todos los elementos conducentes a resolver equitativamente el caso de que se
trate...”.
Es
importante resaltar que nuestra Ley Civil del Estado de Querétaro regula la
capacidad jurídica de las personas físicas en su numeral 22 el cual a la letra
dice: “... la capacidad jurídica de las personas físicas se adquiere por el
nacimiento y se pierde por la muerte; pero desde el momento en que el individuo
es concebido, queda bajo la protección de la ley y se le tiene por nacido para
los efectos declarados en el presente código...”
Hay
muy encontrados debates sobre si se debe legalizar o no el aborto, se calcula
que en nuestro país según la cifra oficial en cien mil abortos al año, de ellas
un gran número muere en condiciones sórdidas de insalubridad, y el punto de
vista de las feministas esgrime que eso se debe a que dicha acción se encuentra
prevista por la ley penal como delito y se castiga a la mujer por no conducirse
correctamente.
Se
cree que en Francia país con un número
similar al nuestro en cuanto a población femenil que se realizan al año un
millón de abortos, por lo que en consecuencia en México debe ser un número
similar de abortos por año. Según las feministas el derecho público es un
derecho de clase. Y que la existencia de un hijo no deseado es una catástrofe
mayor en una familia pobre.
EL ABORTO VOLUNTARIO EN SENTIDO
ESTRICTO.
Como
se habrá apreciado el aborto es un serio problema social, económico, jurídico y
moral.
Debido
a la falta de información, y la poca que existe es insuficiente se trata muy a
la ligera y bajo puntos de vista por lo regular meramente sentimentales o
emocionales. Es importante abordar el tema más debatido, el del aborto
meramente voluntario “a pedido”, que en muchos países se encuentra todavía
penado por la ley.
Los
abortos ilícitos se cuentan por cientos de miles, existe un calculo oficial que
dice que, en nuestro país se realizan un promedio de 700,000 setecientos mil
abortos por año, en los casos que se atienden en el IMSS, un 80% de ellos son
provocados. Por su parte en el Estado de Guanajuato se calcula que un 20% de
las mujeres en edad procreativa recurren a la práctica delictiva del aborto. Si
se consignara a todos los casos de aborto-delito realizados en México, serían
insuficientes tanto los Tribunales como los centros de readaptación social.
Se
piensa que si el Derecho o la Legislación positiva dejaran de sancionar el
aborto, esto obedecería a que no es un hecho censurable ni prohibido por ley
alguna. Toda la literatura sobre este tema, indica claramente que en los países
que han dejado de castigar el aborto, se debe al buscar otras vías más
adecuadas y eficaces para combatirlo.
EL ABORTO COMO SUPUESTO DERECHO
DE AUTO DETERMINACIÓN DE LA MUJER.
Los
movimientos llamados liberadores de la mujer y del sexo sostienen que el aborto
es un derecho de la hembra sobre su cuerpo, porque el producto de la concepción
no es más que una parte de ella misma y no se le puede coartar la facultad de
disposición sobre sí, agregándose que el feto no es todavía persona, sino algo
así como una simple víscera o derivación de la mujer respecto del cual ella
puede tomar la determinación que más le acomode.
Es
importante reiterar que el producto de la concepción es un bien jurídico por sí mismo, y por ende es necesaria su
regulación y protección. Es sabido que de las relaciones heterosexuales existe
siempre la posibilidad de la concepción. Aunque no se quiera entender que el
feto ya es una persona, no se puede negar que por lo menos es un ser vivo
homonizado, con principio vital, con inmanente movimiento, metabolismo, etc.,
por ello es imposible considerar a la madre o a cualquier otra persona como
dueña del mismo.
Por
otra parte es falso que la persona tenga irrestrictas facultades de disposición
sobre sí misma o sobre sus partes. Lícitamente nadie debe causarse daño a sí
mismo y la mutilación esta prohibida.
Autorizar
el aborto por el deseo de la madre, con o sin el consentimiento del padre,
sería aceptar una tesis moral de carácter subjetivista y altamente pernicioso,
en virtud de que las acciones negativas o positivas quedaran a nuestro arbitrio
o a nuestro capricho, como si fuesen nuestros eventuales, deseos los que
definan la bondad o maldad de las cosas y así de nuestros actos. Por lo que no
es lógico aceptar que una decisión personal justifique el aborto, ya que esto
traería como consecuencia un sistema caótico que haría imposible la vida
humana, individual y social.
LOS FACTORES ECONÓMICOS Y LA
COMPASIÓN.
Si
para apoyar la voluntad y así justificar el aborto se invocan factores externos
de carácter económico, social, educativo, es pertinente manifestar que no es
posible definir cabalmente la certeza y la definitividad de los mismos. No
existe ninguna regla científica o técnica capaz de señalar su fuerza causal en
el destino o desarrollo de las personas.
Es
lamentable que el ser humano nazca en la pobreza o la miseria, marcado por la
escasez y la necesidad, efectivamente no es deseable ni la miseria ni la
pobreza, pero no es indeseable quien la padece, no es justificante del crimen
desaparecer a los probables responsables
y de esta manera lo combatiríamos,
si esta fuera una justificante se tendría que desaparecer a etnias o
poblaciones de gente completas.
La
vida, es en si misma un bien, así tenga que enfrentarse a innumerables
dificultades y obstáculos para su desarrollo. Por lo que un embrión humano no
se debe destruir por cuestiones
subjetivas referentes al temor fundado o no, a las condiciones futuras de
crecimiento.
Se
tiene que la riqueza vital no se mide con referencia sólo a ciertos bienes, es
incuestionable que muchas dificultades
se le pueden o no presentar a la madre para mantener, cuidar, educar a su hijo,
por las carencias que la rodean, por múltiples razones, pero no se puede
justificar dichas circunstancias para cegar la vida de un ser indefenso. Por el
contrario aceptar dichas condiciones o causales nos impondría la inminente
justificación y autorización de cualquier tipo de homicidio, ya que al igual
que el aborto otra persona determina hasta cuando tengo derecho a vivir.
Desde
el punto de vista social, por muchos abortos que haya, tal recurso es por demás
irrisorio, absolutamente insuficiente si sólo se quiere ver el problema bajo el
punto de vista cuantitativo. Con o sin aborto los problemas de desnutrición,
desempleo, inflación, van a seguir y en contrario aumentaran si no se atacan
por sus causas.
Contrario
a lo pensado o esgrimido por las agrupaciones feministas, el grupo de mujeres
que menos acuden a esta solución del problema son las mujeres que menos
recursos económicos tienen, sin importar la crisis o situación económica del
país. Algunos estudios revelan que las mujeres de clase media alta, son las que
más utilizan el aborto en un 63%, en el medio 33% y en el bajo 18%, a nivel
profesional y secundario 61%, primaria 33% y analfabetismo 14%, de lo que se
tiene que las personas de nivel económico bajo representa el 1.4% de la
población, mientras que sube notablemente a nivel medio 24.4%, estos son datos
oficiales del IMSS, realizados por la Dra. Blanca Raquel Ordoñez, quien
textualmente dice: “....conforme se supera la situación de indigencia se va
creando conciencia en relación con la importancia del niño en la sociedad: este
es el grupo que más recurre al aborto inducido”
Se
pone de manifiesto que el problema del aborto no incide con gravedad a los grupos
sociales más menesterosos y carentes de educación, sino a las clases media y
más acomodada. Resultan trascendentales las palabras de la Dra. Ordoñez quien
asegura que mientras más conciencia tengamos sobre la importancia del niño en
la sociedad, el aborto aumenta.
EL ABORTO Y LA FUERZA DE LOS
HECHOS
Pasamos
a otro de los argumentos de los defensores del aborto que se hace consistir en,
la fuerza de los hechos, se dice que hay demasiados abortos inducidos y
clandestinos. Cuando la mujer decide abortar nada la detiene, ni le importa la
moral o las leyes y mucho menos que este prohibido.
Si
se persiguen todos los delitos de aborto conforme a las leyes en vigor, los
tribunales serían insuficientes, la prohibición legal sólo provoca la
clandestinidad y en poner en peligro la salud de la mujer que lo practica sin
control médico y en condiciones antihigiénicas y anticientíficas.
El
aborto de por sí, atendido oportuna y médicamente, no deja de ser una crisis
con gran variedad de secuelas. El clandestino aumenta esos riesgos y origina
con frecuencia el fallecimiento de la madre, a parte de que se le condena a
sufrir un proceso vergonzante que le afecta psicológicamente.
Si
esto cambiara, en relación con el aborto inducido, ósea que se legalizara, todo
el cuadro sórdido sería otro, la mujer podría acudir libremente a cualquier
clínica a que se le aplicara uno de los cinco métodos existentes en la
actualidad, desde la punción hasta el legrado, con un mínimo de riesgos, debido
a la técnica médica y al clima de comprensión y auxilio oportuno.
Este
argumento es impresionante y dramático, que encierra como se ha precisado antes
las cifras tan elevadas de muerte de mujeres, o los abortos que se realizan de
manera clandestina. Es sabido que cuando alguien quiere cometer un delito lo
hace en la gran mayoría de las veces, sin importar la transgresión a las normas
vigentes, y no es factible manifestar que la conducta delictiva deroga a la
norma.
Una
norma vale por su material intrínseco y no por la voluntad del destinatario,
así como no estamos de acuerdo con tal o cual acción, eso no indica que tenga
alguna validez como en el caso de los impuestos, sino por el contrario se
tienen que realizar dichas actividades para no tener consecuencias jurídicas.
De
suerte que la reiteración del aborto no quita ni de valor a los principios
normativos que lo reprueban como algo indeseable. Pero no podemos negar que
dicha normatividad llena en exceso la facticidad, ya que si bien es cierto se
incumplen con frecuencia, también lo es que se acatan y observan con en igual o
mayor de los casos
No
debemos olvidar que ni el Estado ni la Sociedad en general quieren que se
incumplan sus normatividades y que debido a ello se incurra en delitos, la
finalidad es la prevención de las conductas antijurídicas, lo que se quiere es
no tener que sancionar a nadie, para que no vaya a la cárcel y logra su
cometido desde el momento en que el grueso de la población no comete ningún
ilícito.
Es
lamentable que en los países en los que se autoriza la práctica del aborto el
mismo vaya en aumento se calcula que en todo el mundo en un año se realizan
entre treinta y cuarenta millones de abortos.
El
caso de Inglaterra es de los más ilustrativos ya que antes de las reformas de
1967 se hacían un promedio de 60,000 sesenta mil abortos al año ahora a
aumentado hasta en un 200% doscientos porciento, lo que es igual a 200,000
doscientos mil abortos por año; en Estados Unidos se estiman entre 150,000
ciento cincuenta mil antes de las reformas en algunos estados se han realizado
más de 700,000 setecientos mil abortos por año.
En
Japón por el contrario desde su legalización en 1949, se realizan más de la
mitad de los abortos en clínicas clandestinas, en mayor proporción que antes de
la citada reforma, se estiman más de 10,000,000 diez millones de abortos desde
1949 hasta 1964, al igual que Suecia.
Informes
de la clínica mayo de Estados Unidos, dicen que de diez países que legalizaron el aborto en ocho de ellos se
conserva el mismo índice de clandestinidad y dos lo incrementaron, en la década
de los 80s en Inglaterra demuestran las publicaciones que se hicieron más
abortos que el número de muertos en las dos guerras mundiales juntas. Por su
parte en el país del norte se han hecho tres millones ciento treinta mil
abortos a partir de la liberación lo que triplica el número de soldados
norteamericanos caídos en nueve guerras en las que han participado.
Estos
estudios nos hacen pensar que el aborto es una industria, se han formado
verdaderas mafias organizadas las que anuncian sus clínicas profusamente, como
lo es en Inglaterra, Holanda y otros lugares.
Dos periodistas de nombres Michael
Litchefield y Susan Kentish, en su informe conocido como Niños de Hoguera, en
uno de sus párrafos dicen: “... la clínica es como un matadero, las jóvenes son
colocadas en filas y se les hace abortar una tras otras, de forma que ven y
oyen lo que les están haciendo a las que les preceden en la fila...“ los
médicos y las enfermeras se mueven en un charco de sangre que salpica hasta las
paredes.
A
los fetos, niños en miniatura, se les deja caer al suelos desde el vientre de
su madre. Nadie los recoge y las que vienen atrás pueden contemplar las
consecuencias de tal carnicería. Sólo cuando llega la noche se procede a
limpiar la sala. Para entonces toda ella esta cubierta de sangre y de fetos.
Luego se deshacen de ellos quemándolos...” a decir de los autores de esta
investigación que esto es una prueba irrefutable de que cuando se juega con los
valores permanentes e inalterables, se sabe cuando se empieza, pero no se sabe
cuando se termina, aseguran los mismos
que con la legalización del aborto no se termina con la clandestinidad de los
mismos y en consecuencia no se abate como se creía ingenuamente.
Como
el aborto legal tiene que ser registrado y ajustarse a ciertas normas, por
mínimas que sean, debiendo quedar constancia de autorización médica, se sigue
recurriendo al clandestinaje. En ello queda vinculada la conducta del
ginecólogo o de la partera, pues desgraciadamente no existe mucha gente que interviene
en este asunto y no tienen el valor civil de dejar rastro o constancia de ello.
Por
su parte el doctor Saymour Kurtz. Sostiene que el aborto ha cobrado más
víctimas que la guerra. Es de las pocas personalidades que se dedican a
combatirlo y a proporcionar educación a la mujer en edad fértil para su mejor
conducta sexual.
No
se ha encontrado en libros, artículos o en general publicación referente a este
tema con una sola opinión que diga el aborto como algo en sí mismo positivo y
bueno, los autores y estudiosos sobre el particular coinciden en manifestar que
los organismos que solicitan o pregonan la autorización legal del aborto su
único propósito es multiplicarlo, argumentan motivos demográficos, entre otros
factores que nunca podrán estar por encima o tener más valor que la vida misma.
Ya
no es la función sexual un medio biológico para la reproducción, no obstante su
fin esencial, su causa misma y ultima, sino que es una ocasión de placer que
hay que vivir sin temor, pare ello el placer es la natural, del cual no hay
porque privarse ni tratar de suplir o superar con otros valores.
El
placer por el placer, es la base con las que las relaciones heterosexuales se
justifican sin importar sus circunstancias y sus consecuencias si hubiere
embarazo la pareja se pregunta o se estraña el porque paso y que al fin no pasa
nada, las parece poco natural tener un hijo que no se quiere, no obstante que
el placer fue lo que lo produjo.
Según
las opiniones de gente especializada en la materia como el doctor Salvador
Maldonado, de la secretaría de
salubridad dice que el aborto se ha incrementado a partir de la proliferación
de revistas, películas y programas con contenido pornográfico, las cuales se
encuentran al alcance de todo mundo, desde la televisión por sistema satelital
hasta una simple sesión de Internet.
Se
estima que el costo promedio de un día de hospitalización de una madre en un
hospital oficial va de los $700.00 setecientos pesos hasta los $2,400.00 dos
mil cuatrocientos pesos y que en promedio una madre que fue atendida por un
parto es de 2.8 días mientras que una mujer atendida por haberse realizado un
aborto lo es de 3.6 días. Si de por si no son suficientes las camas de
hospitales oficiales para la población que en realidad las necesitas imaginemos
que se legalizara este crimen, no habría hospital o nosocomio público con camas
disponibles para los pacientes.
Por
lógica el sentido común nos dice que lo que debemos hacer es remover las causas
del aborto y no considerarlo a este como una mera consecuencia de aquel, es
importante crear en las parejas una verdadera cultura y darle la importancia
que se amerita en el caso ya que se debe respetar la vida, no es posible que
poco a poco el hombre acabe con el hombre.
LAS LLAMADAS RAZONES
DEMOGRÁFICAS.
Se
dice que uno de los más grandes problemas que tiene la humanidad es
precisamente la explosión demográfica, debido a que la producción de alimentos
se encuentra muy por debajo a la requerida. Dicha teoría esta fuera de toda
realidad ya que el hombre con los avances que tiene la ciencia han logrado que
la producción de alimentos pueden superar al ritmo de las necesidades humanas.
Una
realidad fuera de discusión es que la subalimentación en algunas regiones de
nuestro mundo se deben a cuestiones políticas y su verdadera naturaleza es la
injusticia social, esto lo manifiesta Julio Silva Colmenares
En
lo que respecta a América Latina, una de las regiones en donde más se realizan
la campaña antinatalista, se debe valorar que tiene el 16 % de la superficie
habitable de la tierra y sólo el 7% de
la población, lo que se traduce que la densidad demográfica es casi 8% menor
que la de los europeos, como también estos territorios ofrecen recursos
naturales muy ricos y variables contrario a Europa.
Lamentablemente
esta tesis simplista de achacar a la escasez de alimentos, como única causa la
sobrepoblación mundial es totalmente inaceptable ya que no estudian la mala
distribución de la riqueza, y por ello invaden a los países pobres, tratando de
reducir la natalidad por todos los medios posibles. Es de todos sabido que para que se otorgue un
crédito internacional a cualquier país latinoamericano se le pone la condición
de que regule la natalidad por parte de la banca internacional, no importando
el medio ya que los nosocomios públicos deben realizar en algunas ocasiones sin
autorización alguna esterilización de las mujeres atendidas en un parto.
Los
políticos o presidentes de las naciones que se consideran dueñas del mundo,
promulgan consignas como la vertida por el presidente Johnson quien manifestara
lo siguiente: “... actuemos sobre el hecho de que cinco dólares invertidos en
el control de la natalidad equivalen a cien dólares en crecimiento económico...
”, con lo que dicha aseveración equivale al más grande de los genocidios
preventivo de la historia humana, ya que esta dirigido al tercer mundo y
especialmente a América Latina.
Resulta
ilógico que las grandes naciones dueñas del mundo inviertan fuertes sumas de
dinero en tratar de controlar la natalidad y no inviertan ese dinero en
creación de fuentes de empleo o producción de enseres alimenticios, de las
organizaciones más importantes se encuentran FUNDACION ROCKEFELLER, POPULATION
REFERENCE BUREUA, INTERNATIONAL PLANNED PARENTHOOD FEDERATION y POPULATION
COUNCIL.
Es
increíble que los presidentes del banco mundial, hagan manifestaciones como las
realizadas por una persona que tiene aparentemente un nivel de educación
superior a muchas personas como el Sr. MAC NAMARA, quien dijo “...debemos de
negar toda ayuda a un país que tenga una tasa de natalidad que nosotros
consideramos como indeseable... Los Estados Unidos debe usar todo su poder y
prestigio para hacer presiones
diplomáticas y económicas contra cualquier país que se interponga...”.
En
el año de 1976, una publicación periodística de Francia, revelo que las
intenciones de la fundación Rockefeller, tenía la intención de que solo en
Francia se realizaran entre un millón doscientos mil a un millón ochocientos
mil abortos por año, lo que sumaria en diez años de doce a dieciocho millones de abortos. Por el
capricho de un hombre poderoso.
Por
otra parte, la baja población se convierte para cualquier país en un grave
problema, como ya lo ha experimentado Inglaterra, lugar en el que se han
realizado estudios que arrojan la inminente necesidad de adoptar medidas
legales enérgicas para evitar el descenso de la población entre ellas,
penalizar a los matrimonios jóvenes que no tengan hijos, pues se teme que de 56 millones actuales se descienda a
52 millones.
Para
Raúl Espinosa, a partir de 1972, han faltado más de quince millones de
nacimientos en las naciones industrializadas para el relevo de la generación.
La implosión en estos países es un riesgo mayor que la explosión demográfica en
los subdesarrollados, ya que una población
envejecida es incapaz de transmitir la cultura y por lo mismo la vida.
No
poco países socialistas han dado marcha atrás en la política antinatalista. Un
lema difundido en Alemania en los tiempos de la República Democrática Alemana
“...una buena comunista no aborta....”, en Inglaterra se considera por algunos
estudiosos del tema que el aborto es una de las armas más eficaces de suicidio
nacional.
SECUELAS DEL ABORTO.
La
práctica del aborto deja muchas secuelas de tipo social y personal. Su aceptación
significa abrir una puerta que dará paso a otras muchas tolerancias y que a la
larga deteriora en alto grado las defensas morales individuales y colectivas.
Según
algunos estudios realizados en los estados de Colorado y Nueva York, en lo que
se acredita que el 14% de las mujeres que abortan se encuentran en una edad no
mayor a los dieciséis años de edad. La vida de la mujer se amarga con profundas
huellas de resentimiento y desilusión antes de haber tomado el gusto a la vida.
De
la amargura individual se pasa a la anestesia colectiva, al suprimir las
barreras legales el aborto sigue cuesta abajo, las personas que los realizan se
condicional mentalmente y este sentimiento lo hacen una costumbre, la
propaganda y el ejemplo hacen que se vea al aborto como algo normal y hasta un
recurso legal.
Existe
la falacia que el aborto realizado en un hospital y bajo los mejores cuidados
médicos, es muy seguro y más si se realiza en las primeras faces del embarazo,
pero los estudios especializados por doctores llegan a la conclusión de que no
es cierto, ya que en primer instancia el aborto en cualquier momento de la
gestación del bebe es dos veces más arriesgado para la madre que cualquier
alumbramiento y en consecuencia son muchas las mujeres que mueren.
Las
investigaciones que se han realizado en Japón, concluyen que por lo menos el 9%
de las mujeres que se han realizado el legrado queda estéril, existe el 14% de
un aborto espontaneo posterior en estas mujeres, 40% hay embarazo extrauterino,
17% en irregularidades concernientes a la menstruación, entre el 20 y 30 % de
dolores, mareos y cefaleas.
Otros
especialistas mencionan como frecuente la pelvicopatía inflamatoria crónica y
las adherencias uterinas, obstrucción cervical, hemorragias, etc., otro
fenómeno no menos importante es el nacimiento de hijos subnormales de mujeres
que antes se han provocado abortos. Esto obedece a la sabiduría de la
naturaleza ya que esta no permite obrar impunemente.
No
podemos pasar por alto el aspecto psicológico ya que siempre deja cicatrices
retráctiles en el inconsciente, que al replegarse distorsionan el equilibrio
anímico y restan energías y capacidades. En consecuencia el aborto de un ser
humano trae consigo otro aborto ya que es abortígeno de la vida anímica, esta
salida inhumana causa o provoca un elevado grado de conflicto y perturbación
psicológica. Ya que se tiene un alto grado de tensión antes y después de
realizarlo.
Médicos
y Psicólogos han notado que la mayor parte de las mujeres que pretenden abortar
y no lo logran al momento de tener entre sus brazos a sus hijos que no querían,
se muestran en su totalidad satisfechas y felices de no haber abortado.
Los
hombres que en su mayoría son los causantes indirecto de esta decisión por la
falta de hombría y desfachatez es el que empuja a la mujer a pensar y otras
ocasiones a realizar este acto abominable, encontrará en la legalización del
tema una salida más cómoda para sus apetitos sexuales. El machismo mexicano
acabará por sublimarse. No es posible dejar de aludir, el problema del médico
que contrario a su juramento profesional, y que por medio de sus argumentos y
autojustificaciones mentales a las que acude para realizar un acto tan bajo,
sin referir a los abortos natural o patológico.
El acceder a las peticiones realizadas por
las agrupaciones feministas que ante la cámara de diputados federales,
solicitan la legalización del aborto voluntario y gratuito, así como una
atención médica en hospitales públicos, trae como consecuencia que los
profesionistas médicos con escrúpulos, tendrán la obligación de hacerlo
cotidianamente, al igual que lo realizan al tratarse de un parto.
Resulta
destacar que la legislación por sí sola
es incapaz de cambiar la naturaleza brutal del hecho. No hay que olvidar
que por mucha liberalidad que se adopte frente al aborto no clandestino,
siempre se requiera la opinión y aquiescencia médica, el registro, la
autorización y algunos otros requisitos.
Sale
sobrando valorar la repercusión que de la esfera médica tendrá que resentir en
una sección tan importante de un oficio que no tiene nada más importante que la
preservación de la vida y la salud.
Si
se les ocurriera a los flamantes diputados y senadores de la República
legalizar que el aborto lo hicieran los médicos particulares, esto
inminentemente traería una aparejada industria de la muerte como lo hay en
otros países .
Por
tradición la Iglesia ha sostenido siempre que la vida humana debe ser protegida
y favorecida desde su comienzo, como en las diversas etapas de su desarrollo.
Oponiéndose a las costumbres del mundo grecorromano, la iglesia de los primeros
siglos ha insistido sobre la distancia que separa en este punto tales
costumbres de las costumbres cristianas.
En
la Didaché se dice claramente “... No matarás con el aborto el fruto del seno y
no harás perecer al niño ya nacido”, Atenágoras hace notar que los cristianos
consideran homicidas a las mujeres que toman medicamentos para abortar;
condenan a quienes matan a los hijos, incluidos los que viven todavía en el
seno de su madre.
Para
su Santidad Paulo VI, al abordar este tema en diversas ocasiones manifestó sin
vacilar que el aborto y el infanticidio son crímenes abominables, y que la
enseñanza de la Iglesia no cambiará.
El
respeto a la vida humana no es algo que se le impone a los cristianos
solamente; basta la razón para exigirlo, basándose en el análisis de lo que es
y debe ser una persona. Constituida por la naturaleza racional, el hombre es un
sujeto personal, capaz de reflexionar por sí mismo, acerca de sus actos, y por
lo mismo, de su propio destino.
De
cara a la sociedad cada persona se posee a si misma, posee su vida, sus
diversos bienes, a manera de derecho; esto lo exige de todos en relación con
ella, la estricta justicia.
Sobre
los derechos y los deberes recíprocos de la persona y de la sociedad, incumbe a
la moral iluminar las conciencias; al derecho, precisar y organizar las
prestaciones. El primer derecho de una persona humana es su vida. Ella tiene
otros bienes y algunos de ellos más preciosos; pero aquel es fundamental, condición
sin la cual no son posibles los otros.
No
pertenece a la sociedad o autoridad pública, sea cual sea su forma, reconocer
este derecho a uno y a otros no reconocerlo; toda discriminación es inicua, ya
se funde sobre la raza, ya sobre el sexo, el color o la religión. No es el
reconocimiento sobre otros lo que constituye este derecho.
Una
discriminación fundada sobre los diversos períodos de la vida, no se justifica
más que otra discriminación cualquiera. El derecho a la vida permanece íntegro
en un anciano, por muy reducido de capacidad que esté; un enfermo incurable no
lo ha perdido. No es menos legítimo en un niño que acaba de nacer que a un
hombre maduro. El respeto a la vida humana se impone desde que comienza el
proceso de la generación, desde el momento de la fecundación del óvulo, queda
inaugurada una vida que no es ni del padre ni de la madre, sino de un nuevo ser
humano.
PUNTO DE VISTA DE LA IGLESIA
CATÓLICA.
El
problema del aborto provocado y su eventual legalización, son temas de gran
importancia ya que lo que se regula es la vida humana, el valor supremo de la
existencia del hombre, para la iglesia esta perfectamente claro que es propio
de su vocación defender al hombre contra todo aquello que podría deshacerlo o
rebajarlo.
Los
países que se resisten a la liberación de la legalización del aborto, son
objeto de fuertes presiones para inducirlos a ello. Esto, se dice, no violaría la conciencia de nadie,
mientras que impediría a todos imponer la propia a los demás.
Numerosos
seglares cristianos, especialmente médicos, asociaciones de padres de familia,
hombres, políticos y personalidades que ocupan puestos de responsabilidad, han
reaccionado vigorosamente contra esta campaña de opinión, pero sobre todo
muchas conferencias episcopales y obispos por cuenta propia, han creído
oportuno recordar, sin ambigüedades, la doctrina tradicional de la iglesia.
Dichos
documentos cuya convergencia es impresionante ponen admirablemente de relieve
la actitud a la vez humana y cristiana del respeto a la vida.
RESPUESTA A ALGUNAS OBJECIONES
La
ley divina y la ley natural excluyen, pues, todo derecho a matar directamente a
un hombre inocente.
Si
las razones aducidas para justificar un aborto fueran claramente infundadas y
faltas de peso, el problema no sería tan dramático, basta decir que
científicamente se tiene la certeza de que el embrión o el producto de la
concepción al momento de nacer tiene algún problema físico o mental, que pone
en riesgo la salud de la madre, la perdida del honor, etc., es preciso definir
que ninguna de estas consideraciones por muy dura que parezca o que no es
humanamente posible aguantar una carga de esta naturaleza; basta decir que no
hay nada por encima de la vida ningún valor ya que si no hay vida no hay
valores.
El
movimiento de la emancipación de la mujer, en cuanto tiende a liberarla de todo
aquello que constituye una injusta discriminación, pero no se puede cambiar la
naturaleza, ni sustraer a la mujer lo mismo que al hombre, de lo que la
naturaleza exige de ellos. Así como toda libertad públicamente reconocida tiene
siempre como límites los derechos ciertos de los demás.
Por cuanto a la reivindica