Universidad Abierta

 


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EL LENGUAJE COMO VEHÍCULO COMUNICATIVO

 

JESÚS MARIBEL VELÁZQUEZ DE LA CRUZ

 

 

CONTENIDO:

 

Introducción

 

Índice

 

CAPITULO I.  EL LENGUAJE

1.1       Definición de lenguaje

1.2       La comunicación animal y humana

 

CAPITULO II.  LA LENGUA

2.1       Definición de lengua

2.2       Características  de la lengua

2.2.1     Características de la lengua oral

2.2.2     Características de la lengua escrita

2.2.3     Lengua y habla

2.2.4     Paradigmas y Sintagmas

2.2.5     El Circuito del habla

 

CAPITULO III.  SEMÁNTICA

3.1       Definición de Semántica

3.2       El significado de las palabras

3.3       Campos semánticos

3.3.1     Antonimia

3.3.2     Sinonimia

 

CAPITULO IV.  GRAMATICA ESTRUCTURAL

4.1       Análisis gramatical

4.2       Clases de palabras y sus funciones

4.3       Palabras variables e invariables

4.4       Lexemas, gramemas y derivativos

4.5       Formas no personales del verbo

4.6       Frases verbales y formas perifrásticas

 

CAPITULO V.  ANÁLISIS GRAMATICAL SINTACTICO

5.1       Enunciado

5.2       Proposición

5.3       Construcción

5.4       Clases de enunciados

 

CAPITULO VI.  FONOLOGÍA

6.1       Definición de fonema

6.2       Fonema y gramema

6.3       Fonema y sonido

6.4       Sistemas fonológicos

6.5       Fonemas del español

 

CONCLUSIÓN

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

BIBLIOGRAFIA

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Ha sido satisfactorio para mí realizar este trabajo de investigación, tomando en cuenta mi experiencia docente y algunas opiniones de compañeros en este mismo quehacer.

 

Contiene temas de importancia para el buen uso de nuestra lengua materna.  Estudiando desde como el hombre al pertenecer a un grupo se vio en la necesidad de comunicarse.  A medida que descubría más técnicas de sobrevivencia iba ampliando su vocabulario lo cual permitió que a través del tiempo la lengua se sometiera a estudio científico.

 

A finales del siglo XIX se conoce ya la oración y sus partes.  Empezamos a ver una gramática estructural constituida por cuatro partes: La sintaxis, la morfología, la semántica y la fonología.  Estas permitirán estudiar a los elementos lingüísticos como partes de un sistema.

 

La semántica es la que se ocupa de los significados de los signos.  Por lo tanto describo detalladamente el análisis semántico con ejemplos de enunciados donde se puede explicar que cada signo que forma parte del enunciado tiene un significado; al relacionarse con otros signos puede tener otro significado dando así diferentes mensajes.

 

La sintaxis estudia las relaciones de los elementos en el contexto en que están situados y la función de cada uno de ellos.  El análisis gramatical sintáctico contiene los tipos de sintagmas: Enunciado, proposición y construcción.  En el mismo apartado se encuentran los tipos de enunciados: Enunciado unimembre, enunciado bimembre y sus modificadores.  También explico la explico la estructura de dos tipos de enunciados complejos: Enunciado coordinado y enunciado subordinado.

 

La Morfología se ocupa de la forma de cada uno de los signos como algo aislado.  En el análisis gramatical morfológico menciono los tipos de palabras: Sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, pronombres, preposiciones, conjunciones, artículo, palabras variables e invariables, lexemas y gramemas.

 

La fonología se encarga de identificar las distintas unidades sonoras.  En el plano fonológico se habla del estudio del signo lingüístico, la ciencia que estudia los signos lingüísticos, fonología y fonética, los fonemas y gramemas.

 

Con estos temas espero contribuir al conocimiento y análisis de la estructura de nuestra lengua, para hacer buen uso de ella a lo largo de nuestra vida de estudiantes y profesionistas.

 

 

CAPITULO I. EL LENGUAJE

 

1.1       DEFINICIÓN DEL LENGUAJE

 

Llamamos lenguaje a cada una de las formas en que se comunican los seres humanos.  El lenguaje es el vehículo por la cual se realiza la comunicación por lo tanto a través de ella se desarrolla la vida social.  Todos los hallazgos, investigaciones, descubrimientos y creaciones de la humanidad han sido posibles porque ha existido una comunicación eficaz.

 

Los hombres son seres naturalmente sociales.  Desde las primeras comunidades humanas (la horda, el clan, la tribu) se ven obligados a relacionarse entre sí.  Surge entonces la necesidad de comunicarse para interactuar en su grupo social y así resolver los retos que desde siempre la sobrevivencia le ha planteado.

 

El ser humano es gregario por naturaleza, es decir se une a otros seres semejantes a él y convive con ellos participando en la evolución y desarrollo de su grupo.  De esta convivencia se desprende la necesidad de comunicación la cual en un principio era rudimentaria, con base en gestos y gritos indiscriminados, es decir no seleccionado, después al evolucionar el hombre y ser capaz de aprender de sus aciertos y errores se llegó a una forma de comunicación únicamente humana, el lenguaje.

 

A través del desarrollo de la cultura el hombre ha creado muchos lenguajes para expresar sus sentimientos, sus pensamientos, quiere promover acciones, transformar, estructurar, etc.  Se ha valido de la expresión corporal o numérica, las imágenes visuales, del color, del sonido del movimiento de signos gráficos y de la voz.

 

Todos estos medios le han servido para comunicarse, es decir, el lenguaje se manifiesta esencialmente como un proceso comunicativo que contiene la expresión de sus participantes.

 

Históricamente el hombre fue capaz de hablar cuando a partir del momento en que discriminó los sonidos, los aplicó primero a determinados objetos que formaban parte de su entorno y posteriormente a ideas más subjetivas y abstractas que emanaban de sentimientos y vivencias que formaban el bagaje de experiencias de que era objeto y sujeto.

 

Esto ocurrió dentro del contexto social en el que interactuaba, ya que como ente social no puede vivir aislado.

 

Para establecer la comunicación, el hombre se ha valido de diversos medios.  En la creencia de sus lenguajes ha tomado materiales externos, ha usado su propio cuerpo y ha inventado formas específicas.

 

Las pinturas rupestres son una muestra no hablada de los primeros intentos del hombre por establecer una comunicación.  Lo son también la danza y la música trivial.  Así empezó a crearse ese lenguaje tan amplio que es el arte.  Cuando se erigieron monumentos monolíticos, cuando se cortó el tronco de un árbol, las señales de humo, el ruido del tambor y gritos, se estaba enviado comunicación a otros hombres y dioses.

 

Imaginemos cuando el hombre utilizó por primera vez un medio comunicativo que tenía en su propio cuerpo:  La voz, probablemente fue un grito, como llamada pidiendo auxilio, la primera expresión del lenguaje oral, tal vez un mensaje de ternura.  Desde entonces las palabras constituyen uno de los lenguajes, pero articulado.

 

El lenguaje articulado tuvo que tener las siguientes características inherentes, ser convencional, tácito y arbitrario.

 

Es convencional porque existe acuerdo de aceptación entre los hablantes de una determinada lengua para nombrar los objetos, dicho acuerdo es tácito es decir está sobreentendido en silencio.

 

Es arbitrario porque los creadores de una lengua usaron u arbitrio, no la relación lógica para nombrar a un objeto de acuerdo al gusto o a la circunstancia, lo cual es arbitrario, aunque se debe comprender que era imposible que los hablantes primitivos pudieran sentarse a discutir cómo nombrar los objetos, pues carecían de los elementos básicos de la lengua articulada, es decir las palabras. De esta situación surgen naturalmente, los rasgos característicos de creación única y exclusivamente humana del lenguaje oral y, desde luego, por eso es lógico que existan desde su inicio diferentes lenguas en distintos grupos humanos; lo más seguro es que en varios de ellos se dieron de manera simultánea, los estadios evolutivos necesarios para que surgiera dicho fenómeno.

 

Es claro entender que las expresiones iniciales y primitivas no las conocemos en la actualidad, pues una lengua es algo vivo, como la comunidad que la utiliza, y varía desarrollando diferentes cambios a través del tiempo y del espacio.

 

La arbitrariedad de la lengua es subyacente a su origen y es aceptada por el grupo social que maneja determinado código.  Esta relación se repite con los términos nuevos, ya que estos tienen apoyo en ciertos vocablos anteriores que, como ya se ha dicho, son arbitrarios. Un ejemplo de lo anterior son los términos técnicos o con los que se designan inventos recientes.

 

La lengua escrita surgió mucho tiempo después que la oral, cuando el pensamiento del hombre ya había evolucionado enormemente, y sus necesidades de intercomunicación se fueron complicando también cada vez más, sobre todo en las actividades económicas.

 

Durante muchísimo tiempo, al hombre le bastó, para sus necesidades comunicativas, el lenguaje oral; sin embargo, al continuar la evolución humana y al complicarse el pensamiento humano, se necesitó otra forma de expresión que fijara las ideas, que consignara actividades de su vida práctica y económica.  Se llevó a cabo un largo y paulatino proceso de desarrollo de la lengua escrita.  Por ejemplo, los egipcios hicieron uso de pictografías denominadas jeroglíficos para llevar las cuentas de los reyes y de las inundaciones del Nilo, de lo que dependía su agricultura y en consecuencia el abastecimiento de alimentos.  La pictografía fue evolucionando y se convirtió en ideografía.

 

Otra forma de escritura muy importante en la antigüedad fue la cuneiforme, empleada por los escribas mesopotámicos.  En sus inicios fue también pictográfica pero evolucionó posteriormente hacia la fonetización o sea la representación de una palabras para expresar otras.  Este avance fue importante en el desarrollo de la escritura alfabética.

 

Entre los pueblos de la antigüedad clásica existía  la leyenda de que los fenicios fueron los inventores del alfabeto y de Cadmo, pariente de Minos rey de Creta, lo había llevado a Grecia; en realidad, históricamente hablando fue un pueblo semita que utilizó los 22 ideogramas egipcios para representar sonidos separados de su propia lengua, entrando así la escritura en la etapa fonográfica.  Los fenicios que eran grandes comerciantes, sirvieron para difundir dichos fonogramas entre todos los pueblos con los que traficaban.

 

Los griegos adaptaron el alfabeto semítico adaptando a la representación de sonidos de su propio idioma e incluyeron las vocales de las cuales carecía el alfabeto semítico.

 

De todo lo anterior expuesto se puede concluir que la creación del lenguaje oral antecedió con mucho al lenguaje escrito y que ambos surgieron tanto del desarrollo del pensamiento humano y sus diferentes estadios evolutivos, así como de la conciencia paulatina desarrollada en el hombre de cubrir sus necesidades de cualquier tipo, incluidas desde luego las de comunicación.

 

Con el lenguaje escrito, el hombre deja la prehistoria y entró al período denominado historia.  Desde el momento en que deja piedras labradas, rollos, documentos que representen sucesos vividos por él y su grupo, se convierte en sujeto de la historia.

 

La lengua escrita está supeditada a la oral, aunque cada una de ellas cubre diferentes objetivos, pues la lengua hablada es por excelencia el mejor instrumento creado por el hombre para realizar su comunicación y la escrita es la forma mediante la cual el hombre conserva su pensamiento por medio de las letras o grafías, a través del tiempo y del espacio; lo cual nos lleva a considerar un rasgo fundamental de la palabra hablada, ser momentánea.

 

1.2       LA COMUNICACIÓN ANIMAL Y HUMANA

 

El esfuerzo humano aplicado al sostenimiento y a la reproducción de la vida es el punto de partida que llevó al hombre a buscar los instrumentos y medios para la comunicación.  En el curso de su vida, el hombre debe satisfacer sus necesidades, lo cual sólo se puede lograr a través de la utilización de su fuerza de trabajo.

 

El hombre se diferenció radicalmente del animal cuando aprendió a hacer instrumentos de trabajo como hachas de piedra, palos, flechas, etc. que en un principio fueron muy primitivos.

 

Merced al trabajo, las extremidades anteriores de los antropoides se transformaron paulatinamente en manos humanas.  A medida que se producía la liberación de las manos para ejecutar el trabajo, los antepasados del hombre pasaban a la posición erguida.

 

Con la confección de los más sencillos instrumentos de trabajo surgió la necesidad de comunicarse con los demás hombres en el proceso de la actividad laboral y de empleo de los instrumentos; así nació el lenguaje articulado.  La comunicación y el lenguaje articulado ejercieron un influjo en la evolución del cerebro; por consiguiente, la comunicación creó al propio hombre, y también gracias a la comunicación apareció y comenzó a desarrollarse la sociedad.

 

Para que el hombre pueda generar procesos de comunicación, este debe reunir los siguientes requisitos previos:

 

 

Ahora bien, entre los animales, los procesos de comunicación son automáticos, en virtud de que éstos obedecen a formas instintivas de conducta; de ahí que los animales sólo sean capaces de reproducir en forma mecánica los actos comunicativos que integran su repertorio genético.  Tomemos como ejemplo los gatos: cuando están en celo emiten un maullido muy característico, a diferencia del que emiten al manifestar que tienen hambre; también ronronean en señal de afecto, o emiten otro tipo de sonidos cuando están enojados; además las hembras maúllan de una manera muy diferente para llamar a sus crías; no obstante, como señalamos previamente, su repertorio de actos comunicativos es un tanto reducido, ya que no son capaces, como los seres humanos, de referirse a su pasado, ni mucho menos de hacer especulaciones sobre su futuro.  Así pues aunque la comunicación animal se base en complejos fónicos, éstos no expresan ningún pensamiento por carecer de un meta lenguaje y consecuentemente por no tener la capacidad de abstracción ni de creatividad, ya que estas características son privilegio exclusivo de la comunicación humana.

 

En conclusión, es importante poner de relieve que el hombre es el único  de los seres vivientes sobre la tierra que tiene la suficiente capacidad para representar simbólicamente la realidad.

 

 

CAPITULO II. LA LENGUA

 

2.1       DEFINICIÓN DE LENGUA

 

La lengua es el lenguaje más accesible para la generalidad de los seres humanos.  Es el lenguaje natural del hombre.  Las palabras solas o combinadas son los signos más comúnmente usados.  Desde que nacemos estamos en contacto con el lenguaje oral; aprendemos nuestra lengua de labios de las personas que nos rodean.

 

Con la adquisición de una lengua, poseemos el lenguaje que nos sirve para establecer relaciones con los miembros de nuestra sociedad.  La lengua establece un lazo de unión entre varios individuos y los agrupa en torno a ella.

 

En el desarrollo mental ocupa un papel muy importante la existencia de una lengua.  A través de los sentidos captamos la realidad.

 

El hombre recibe los estímulos que le llegan del medio y los fija con palabras.  Esto le permite la elaboración posterior de conceptos.  Hay una interrelación entre el pensamiento y la lengua pues ésta sirve de base a la creación intelectual.  Si bien es posible pensar con otros lenguajes, el proceso del pensamiento se desenvuelve generalmente utilizando como instrumento a la lengua la que también hace posible el manejo de abstracciones.

 

La ciencia que se dedica al estudio de la lengua es la lingüística.  La lingüística forma parte de la semiología por cuanto analiza uno de los lenguajes.

 

Como la lengua es un producto humano, intervienen en su mecanismo muchos factores estudiados por otras ciencias con las que la lingüística guarda lazos muy estrechos.  Entre estas, ciencias se hayan: la lógica matemática que se ocupa del pensamiento racional, la psicología que analiza los procesos psíquicos mediante los cuales podemos comunicarnos, la biología que explica la fisiología de la producción de la voz, la sociología que describe el papel desempeñado por la lengua en las relaciones entre individuos de una comunidad y la antropología que considera al lenguaje oral como una elaboración del hombre.

 

Fue Ferdinand de Saussure quien delimitó el campo de la lingüística al señalar que el objeto de esta ciencia, es el estudio del hecho lingüístico aislado de todos los otros factores que intervienen en él, en tanto es una creación del ser humano.

 

Así pues, la lingüística se ocupará del análisis de los signos lingüísticos, los signos que integran el lenguaje oral, o sea la lengua.

 

El signo lingüístico, está compuesto, como los signos, de un significado y un significante, que en este caso es el conjunto de sonidos articulados, los elementos acústicos a través de los cuales se realiza la comunicación.

 

Recordemos que el significado y el significante forman una relación separable en tanto se constituyen en un signo.

 

Esta doble naturaleza, estrechamente unida se advierte con claridad en la comparación que hizo Saussure con el estado físico de una hoja de papel, en la cual sus dos caras no pueden deslindarse pues forman un todo.  Así, en el signo lingüístico, resulta imposible separar alguno de sus dos componentes: significado o significante.

 

Los signos lingüísticos no tienen significantes con una extensión determinada; pueden ser una palabra: flor, o una serie de palabras relacionadas entre sí:  En mi jardín crecen flores azules.

 

2.2       CARACTERÍSTICAS DE LA LENGUA

 

La lengua es un sistema, convencional, social, doblemente articulado económico y estructural.

 

La lengua es un sistema.  Cada lengua constituye un sistema dentro del cual un miembro es definido por su función y sus posiciones con los demás miembros del conjunto.  Así el signo lingüístico: hombre, adquiere un valor en oposición a mujer, da idea de singularidad porque no es plural y funciona como nombre en cuanto no es un verbo.

 

La presencia de cada elemento dentro del sistema hace posible su armónico funcionamiento.

 

Saussure, compara el  sistema lingüístico con el juego de ajedrez donde cada elemento adquiere su valor por la relación que guarda con los otros elementos del mismo sistema.

 

La lengua convencional.  El sistema lingüístico es producto de una convención.  Los miembros de una sociedad se han puesto tácitamente de acuerdo para utilizar los signos lingüísticos que forman su lengua.  En la creación de las palabras existe una arbitrariedad inicial; la naturaleza de las cosas nombradas no tiene ninguna relación necesaria con las palabras que las nombran.  Esto es, que las palabras no están motivadas por las cosas.

 

Para designar una misma cosa, se utilizan diversos signos, de ahí la diversidad de lenguas.

 

ARBOL

(español)

                                                                                             

TREE

(inglés)

                                                                                             

BAUM

(alemán)

 

           

Fuera de esta arbitrariedad inicial y establecida y a la convención de nombrar algo de alguna manera, se encuentran las palabras derivadas, cuya relación con la palabra original es esencial para conservar el contenido semántico: flor, florería, florecer, inflorescencia.

 

Los lingüistas llaman a este fenómeno motivación secundaria o intra lingüística.

 

Las onomatopeyas, que intentan reproducir sonoramente algunas características de lo nombrado: tic tac, maullar, piar, repiquetear, croar, mugir, podrían demostrar una motivación primaria para desmentir la arbitrariedad del signo lingüístico.  Sin embargo, aún las onomatopeyas encierran cierta arbitrariedad pues son escasas y no son idénticas en todas las lenguas.

 

En español, el ladrido del pero es “guau guau”, en inglés es “bow wow”.  La lengua, es pues, un sistema convencional.  La validez de un signo lingüístico sólo existe cuando la sociedad ha convenido en otorgarle un valor determinado.  A un significante se le puede aplicar otro significado antes no establecido, o bien puede ampliar su significado o éste volverse impreciso.

 

El fenómeno llamado homonimia, ejemplifica claramente lo convencional de una lengua ya que un significante se aplica a varios significados, formando desde luego otros tantos signos que recuerdan vagamente el concepto original.

 

SIGNIFICANTE                                                        SIGNIFICADOS

 


    1. Planta

    2. Pieza de hierro en la parte

        superior del husillo de la

                                                                               prensa de imprimir.

    3. Hierro que mueve las

        bandas que han de mover

        los registros del órgano.

    4. Punzón con cabo de madera

        y punta de acero que sirve a

        los relojeros para horadar el metal.

    5. Cuerpo de la camisa sin

        mangas.

    6. Pie derecho alrededor del

        cual se ponen las gradas de

        una escalera de caracol.

                       

    7. Altura de la letra desde

     ARBOL                                                           la base hasta el hombro

 

    8. Mecánica: pie derecho o

       mástil fijo o giratorio que

       sirve de eje en una máquina.

 

    9. Marina: palo destinado a

       sostener las vergas.

 

  10. Minería: serie de venas o

       filones que se unen en

       profundidad a modo de

       ramas que se entroncan.

 

  11.Columna.

 

  12. Mat. Diagrama para

       representar derivaciones

       lógicas.

 

De acuerdo con las necesidades, se crean y se aceptan nuevos significantes.

 

Este fenómeno se aprecia claramente en el proceso histórico de una lengua.  Basta leer un texto en español antiguo para preciar cuántos cambios ha habido en nuestra lengua en el valor de los signos lingüísticos.

 

La lengua es social.

 

La convencionalidad sólo puede darse en un grupo, es resultado de un consenso social.  Y además consideramos que la lengua tiene como primordial objetivo el establecimiento de una comunicación, concluimos que la lengua es un producto social.  Cada comunidad ha creado el sistema necesario para comunicarse.

 

La lengua es doblemente articulada.

 

Otra características de la lengua la constituye su doble articulación.

 

La lengua es una serie de enlaces que van integrando cadenas y esto sucede en dos planos.

 

Para la mejor comprensión de este concepto tomemos un ejemplo: gato

           

Esta palabra puede analizarse de dos maneras.

 

En la primera separamos a la palabra:

 

gat – o

 

Aquí notamos que la palabra se le ha dividido en dos elementos que contienen por separado una significación.

 

El elemento gat-   nos da una idea muy precisa de un animal  felino. . .

 

El elemento o nos esta indicando que pertenece al género Masculino.  Esto lo apreciamos con más claridad si la palabra gat-o oponemos gat-a cuyo elemento a nos indica el género femenino.

 

Las partes gat y o son, pues, elementos llenos de significado; son las unidades significativas más pequeñas que se llaman morfemas.

 

En el sistema lingüístico se une o articulan signos, que pueden ir desde los más pequeños (morfemas) como en el caso anterior hasta otros más amplios como la unión de palabras: “Este gato blanco” y textos mayores que forman signos lingüísticos cada vez más complejos.  Esto constituye la primera articulación de la lengua.

 

La palabra gato puede también analizarse de esta segunda forma:

 

/g/ /a/ /t/ /o/

 

Ahora he dividido la palabra en elementos menores carentes de significación.  Estos son los fonemas.  Considerados aisladamente no significan nada.  Unidos o articulados integran signos.

 

A la articulación de elementos sin significado (fonemas) se le llama segunda articulación.

 

La doble articulación del sistema lingüístico puede apreciarse gráficamente en el siguiente diagrama.