Universidad Abierta

 


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“PROYECTO DE INVESTIGACIÓN: EL SERVICIO CIVIL DE CARRERA”

 

THOMEA DOMÍNGUEZ EDUARDO R.

 

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN

INTRODUCCIÓN

HIPÓTESIS

ANTECEDENTES

MARCO JURÍDICO DEL SERVICIO CIVIL DE CARRERA

CONTEXTO INTERNACIONAL DE LA MODERNIZACIÓN

ANÁLISIS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA EN LOS GOBIERNOS (LEA, JLP, MMH, CSG)

PERSPECTIVAS Y CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

 

PRESENTACIÓN

 

Los esfuerzos realizados por el Estado para fortalecer y planear la actividad económica, han transcurrido en forma paralela con los dos esfuerzos realizados por prestar mayor atención a los programas de desarrollo y bienestar del personal al servicio del Estado.

Resultado de todo esto, ha sido el surgimiento del Servicio Civil de Carrera como un medio seguro para atraer los procesos de desarrollo integral de la Administración Pública.

Un estado moderno, requiere de la planeación como requisito documental para obtener un grado de desarrollo económico y social, que permita programar el manejo optimo de los recursos disponibles del país, adecuado a ello, se ha instrumentado en el Servicio Civil de Carrera, para que en forma sistemática justa, continua y dinámica aplique y coordine en su implantación de métodos de investigación social, los principios que le rigen y las técnicas más modernas que se han desarrollado en la capacitación y en materia de administración y economía. Todo ello con el fin de garantizar a cada individuo la realización de sus potencialidades y su contribución más eficaz al desarrollo cultural, social u económico del país, con este ensayo a partir de un análisis somero de las cuatro administraciones (Luis Echeverría Alvarez, José López Portillo, Miguel Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari.), se manifestará a través de las vicisitudes que el Servicio Civil de Carrera ha tenido, su efectividad, contemplado desde la óptica de su funcionalidad y aplicación señalando aciertos y errores, quedando a consideración de los interesados, el criterio que le permita distinguir las bondades y prejuicios que el servicio civil de carrera ha impuesto desde su aparición.

No se pretende, dentro de este trabajo de investigación, enjuiciar al Servicio Civil de Carrera desde un punto de vista nihilista, sino de proponer o señalar lo valioso y lo erróneo, para así estar en condiciones de buscar alternativas para que el Servicio Civil de Carrera cumpla realmente con los objetivos para los cuales fue diseñado.

 

INTRODUCCIÓN

 

Vivimos una época intensa de transición hacia formas distintas de organización y convivencia social. Un nuevo tipo de sociedad irrumpe bajo el impacto de una revolución científica y tecnológica sin precedentes estamos frente a circunstancias y desafíos inéditos.

Los pueblos se liberan de formas de organización autoritarias, comunidades culturales y nacionales, exigen reconocimiento y respeto a su derecho de decidir su destino. La democracia se impone como modelo de convivencia social y de gestión pública.

En todos los rincones del orbe, sin faltar México, las transformaciones han afectado usos y costumbres modificando ritmos y estilos de vida, obligando a pueblos y dirigentes a buscar alternativas para hacer frente a las nuevas perspectivas y retos.

A fin de enfrentar estos retos y aprovechar las nuevas oportunidades (TLC, OCDE.), México decidió volverse participante activo no espectador pasivo de los procesos de cambio en el mundo.

Es ahora, en este sexenio, cuando la modernización de la administración se efectúa más profundamente. Es mayor el intento por lograrlo, aunque claro, el interés siempre ha existido desde la Reforma Administrativa (1982-1989), hasta la Reforma del Estado y Modernización  Administrativa (1989-1994). Es a estas dos últimas a las que nos referimos específicamente, porque en estas es donde se instaura el Servicio Civil de Carrera, nuestro objetivo de estudio.

La economía mexicana ha sido orientada durante los dos últimos regímenes hacia la reconstrucción, la reestructuración y la modernización del aparato productivo nacional, en la búsqueda de una nueva inserción en la economía mundial y de más y mejor participación en el cambio internacional de bienes servicios y capitales.

Concomitante a este proceso surgió la divulgación, liderada por el Estado Neoliberal de una nueva cultura de “Calidad Total”, “Productividad”, “Gestión Administrativa y Gerencial”, etc., según la cual el que produce más y mejor (mayor cantidad–cero defectos) en menos tiempo (menor número de horas trabajo–hombre), será quien sobreviva y obtenga el triunfo.

Es la modernización la base de apoyo en todo el proceso de reestructuración de la administración y sus respectivas relaciones. Los valores en que se funda son: eficiencia, agilidad, productividad y la simplificación. Aunque para esto, quienes estén involucrados deben dejar atrás estilos, mitos y tabúes, transformar los hábitos  prácticas que no permiten incorporarse a la nueva realidad que se vive.

Por nuestro interés y con el objetivo de señalar lo referido, contemplaremos el impacto que la modernización ha tenido en la administración pública visto desde varios enfoques; en su intención de implantar un estado moderno.

Por su funcionalidad se le relaciona con el adelgazamiento del sector público y en su aplicabilidad se le relaciona por cuestiones administrativas y laborales a la supresión de conquistas obreras, . Desmantelamiento de contratos colectivos, desaparición de condiciones generales de trabajo siendo sustituidas por el Servicio Civil de Carrera o Profesionalización, como algunos le llaman, del sector público.

Este instrumento de control de la modernización de la administración pública, conjuga nuestro interés por analizarlo debido a su importancia cada vez mayor en el sector público.

Desde su origen (27 de junio de 1983) y en su naturaleza pretende hacer garantizar la estabilidad y seguridad en el empleo, promover la responsabilidad, diligencia y eficacia mediante una motivación adecuada, elevando así la eficiencia y la agilidad, así como promover la capacidad permanente del personal federal, también afirma que el servicio civil de carrera debe contribuir a asegurar la lealtad a la institución en un marco de eficiencia y honradez.

Se entiende como Servicio Civil de Carrera “La Racionalización de todos los procesos de administración de personal al servicio del estado, llevados  rango de ley a fin de garantizar su vigencia y aplicación permanente con el propósito de propiciar y fomentar en los trabajadores la realización de una auténtica carrera como servidores públicos (Guerrero 1984).

Se inserta en si dentro de la administración pública, el Servicio Civil de Carrera como una estrategia fundamental que permitirá modernizar los sistemas de administración de personal teniendo siempre presente que es la acción cotidiana de los trabajadores al servicio del estado lo que permite la consecución  de los objetivos y metas del gobierno federal.

Aunque en la realidad no ha cumplido con sus objetivos, partiendo de la efectividad de sus tres componentes se analiza: catalogo de puestos, tabulador único y comisión intersecretarial del Servicio civil de Carrera.

Catalogo de puestos, se define a partir de:

1.       Conocimiento y aptitudes

2.       Responsabilidades

3.       Esfuerzos y ambiente

4.       Riesgos

Tabulador de sueldos: depende de asociar las percepciones actuales con los puestos valuados, estableciendo una relación directa entre sueldos y salarios pagados y las obligaciones y responsabilidades.

Escalafón: Se divide en funcional e Intercomunicado.

a)      Funcional. Permite el movimiento ascendente del servidor público mediante la capacitación entre puestos a fines de la misma rama.

b)      Intercomunicado. Se dan los movimientos de promoción para ascender a puestos distintos del mismo grupo inclusive en otras ramas de distintos grupos por capacitación.

El catalogo de puestos, permitió establecer un modelo de tabulador, desde entonces la promoción se restringió en extremo, las funciones de base se convirtieron en funciones de confianza y las categorías se transformaron en una sola categoría: el salario mínimo regional.

Así el catalogo de puestos y tabulador único han sido instrumentos para controlar salarios (nulificación de la promoción y recategorización), reajuste de personal (conversión de las funciones de base de confianza), abolición de las conquistas laborales  (derechos escalafonarios entre otros y nulificación de las organizaciones sindicales.

En cuanto a la comisión intersecretarial del Servicio Civil de Carrera, esta ha sido un instrumento de coordinación y asesoría del ejecutivo, cancelando la tradicional negociación de los sindicatos con los titulares de las dependencias. En fin, más que motivación para lograr mayor productividad, ha habido despidos y reubicaciones, factores que enturbian el proceso de modernización.

El presente trabajo no pretende minimizar en cierto modo, los objetivos que en el Servicio Civil de Carrera se delinea. El único propósito es el tratar de encuadrarlo mediante un análisis en su efectividad no plena, por circunstancias que quizá no se incluyan dentro de sus objetivos, pero que han hecho que a su funcionalidad no se le haya dado la real valía que pretende tener. Para ello, se considera importante remarcar los problemas que genera, para así tener la oportunidad de optimizarlo y que realmente sirva como un factor de desarrollo institucional y de productividad laboral en beneficio de la administración pública.

 

HIPÓTESIS

 

La efectividad del Servicio Civil de Carrera, depende de la funcionalidad y aplicación optimas e interpretación positiva que le de por parte de quienes lo ejecutan dentro de la administración pública.

 

ANTECEDENTES

 

Si entendemos por carrera administrativa o Servicio Civil, sin incurrir a las excelencias teóricas, como aquella situación en que los puestos de trabajo están entregados a profesionales cuya carrera y labores están dedicados al trabajo administrativo, en consecuencia son motivo de derechos, posibilidades de ascenso y prestaciones de manera general, la carrera administrativa se funda en tres características: la estabilidad, el escalafón y el mérito.

El primer elemento que encontramos es el histórico, así la Ley del 20 de marzo de 1837 para el gobierno anterior de los departamento, en la época del gobierno centralista, creó el nombramiento de los secretarios de los ayuntamiento, pues anteriormente se turnaban los regidores en el desempeño de ese cargo y era práctica común que el regidor menos antiguo sustituyese, sin sueldo, al secretario, en el caso de que por cualquier motivo faltara el empleado, era nombrado por acuerdo de cabildo y por el suspendido o destituido, así como los demás empleados municipales, con causa justificada. Se procuraba que el secretario “para el buen servicio público” era conveniente poseer características de honradez y aptitud. Los ayuntamientos al hacer tal nombramiento, procuraban que el agraciado tuviera educación y edad competentes para la representación de su empleo, que era dotado según lo permitían los fondos y se acordará.

En el Estado de Guerrero, conforme a su ordenanza municipal del 25 de septiembre de 1868, se facultaba a los ayuntamiento, entre otras atribuciones, a nombrar a todos loa empleados que dependieran de sus fondos y removerlos con causa justificada, a excepción del secretario, que por ser empleado de confianza, será amovible.

Sin embargo, estos casos eran excepcionales, solo a partir del proceso revolucionario de 1910 se plasma, a nivel general, en el artículo 123 de la Constitución de 1917, los derechos de los trabajadores, así dispondrá que “el congreso de la unión y las legislaturas de los estados deberán expedir leyes sobre el trabajo, fundadas en las necesidades de cada región, sin contravenir a las bases de los obreros, jornaleros, empleados domésticos, artesanos y de una manera  general, todo contrato de trabajo”.

Ante las consecuencias negativas de este ordenamiento, en el sentido de que las legislaturas de los estados daban un tratamiento distinto a los trabajadores de cada entidad de la república, se expidió la Ley Federal del Trabajo en 1931, la cual estableció en su artículo segundo que “las relaciones entre el estado y sus servidores públicos se regirán por las leyes de Servicio Civil que se expidan”.

Evidentemente tales leyes no se expidieron, la federación dio el primer paso al promulgar el estatuto de los trabajadores al servicio de los poderes de la unión en 1938, reconoció el carácter de asalariados de estos trabajadores. El derecho de sindicalización, de huelga (con las modalidades respectivas que implica la función pública), el derecho de un tribunal para resolver los conflictos entre estos trabajadores y el Estado.

El nivel estatutario de este ordenamiento es impugnado por la burocracia estatal y solicitó su elevación a rango Constitucional, la solicitud fue aprobada a partir de la adición al artículo 123 constitucional en 1960, de un apartado especial para los trabajadores al servicio de los Poderes de la Unión y del Gobierno del Distrito Federal, en virtud de esta reforma, se expide en 1963 la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.

Cabe hacer notar que la disposición sólo se refería a los trabajadores al servicio de los Poderes Federales y de ninguna manera a los trabajadores de los Estados y Municipios. Como esta facultad es explícita para la Federación, de acuerdo al artículo 124 Constitucional, se tenía reservada a los Estados; por tanto, varias Entidades Federativas expidieron sus leyes del servicio administrativo, que regulaban la relación de los Estados y Municipios y sus trabajadores.

Por regla general, en cuanto a los contenidos de estas leyes estatales, existe disparidad entre ellas mismas y la Ley de los Trabajadores de los Poderes de la Unión, que trae consigo la no contemplación de derechos consagrados en la Norma Federal.

 

MARCO JURÍDICO DEL SERVICIO CIVIL DE CARRERA

 

Los instrumentos jurídicos relacionados con el Servicio Civil de Carrera son los siguientes:

a)                 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Artículo 123, que establece que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto se promoverán la creación de empleos y la organización social para el trabajo conforme a la Ley.

b)                 Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. esta Ley reglamenta los derechos consignados en el apartado “b” del Artículo 123 Constitucional, además de que regula lo relacionado con las obligaciones de los trabajadores y de los titulares de las dependencias y entidades. La organización colectiva de los trabajadores, las condiciones generales de trabajo, los riesgos profesionales y enfermedades no profesionales.

Bases Jurídicas que permiten su instrumentación:

a)                  Ley Orgánica de la Administración Pública Federal Artículo 32 Fracción X.

Esta ley facultaba a la Secretaría de Programación y Presupuesto para establecer normas, lineamientos y políticas en materia de administración, remuneraciones, capacitación y desarrollo de personal, así como  coordinar y vigilar la operación del sistema general de administración y desarrollo de personal del Poder Ejecutivo Federal.

b)                  Ley de Planeación. Artículo 14 de la ley que señala las atribuciones de la Secretaría de Programación y Presupuesto en cuento a coordinar las actividades de la planeación nacional de desarrollo tomando en cuenta la opinión de las dependencias y proyectar y coordinar la planeación regional, entre otras.

c)                  Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado

En este ordenamiento se garantiza la seguridad social del trabajador en una forma integral, que comprende desde el ingreso al servicio hasta el periodo post–empleo mediante la pensión activa, que es el concepto moderno de seguridad social.

d)                  Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos

En esta base jurídica se consignan los diversos tipos de responsabilidades que pueden originar la mala actuación de todo servidor, es un ordenamiento congruente con la tesis de renovación moral del Presidente de la República.

e)                  Ley de Premios, estímulos y recompensas civiles. Esta ley establecer los premiso y estímulos que el gobierno otorga a los servidores públicos, que se hacen acreedores a los mismo por una destacada actuación en el servicio público, constituye uno de los elementos que permiten motivar una mayor responsabilidad y eficiencia en el servicio.

f)                    Reglamento Interior de la Secretaría de Programación y Presupuesto

Este ordenamiento se atribuye a la coordinación General de Modernización de la Administración Pública Federal, entre otras funciones la de diseñar, coordinar, supervisar y evaluar el sistema del Servicio Civil de Carrera del personal del poder Ejecutivo Federal, así como implementar, analizar e integrar la información básica necesaria.

g)                  Acuerdo Presidencia de fecha 29 de junio de 1983. Mediante este acuerdo se crea la Comisión Intersecretarial del Servicio Civil, la cual tiene las siguientes funciones.

·         Promover ante las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, la realización de los programas específicos del Servicio Civil de Carrera.

·         Promover mecanismos de coordinación entre las dependencias y entidades, para uniformar y sistematizar los metidos de administración y desarrollo del personal, encaminados a instrumentar el servicio civil de carrera.

El H. Plan Nacional de Desarrollo 1983–1988, en el capítulo la política Económica General, en su punto 6.2.3.5. “Lineamientos para asegurar eficiencia, honradez y control en la ejecución del gasto público”, señala que se persiguen dos propósitos generales: mejorar la capacidad técnica y administrativa del personal federal y mejorar los procedimientos de seguimiento y control del gasto.

Para lograr el primer propósito, se adoptará entre otros lineamiento, la instauración del Servicio Civil de Carrera, en colaboración con la Federación de sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado: la estabilidad y seguridad de los empleos de los trabajadores de base quedara garantizada, lo que promoverá mayores grados de responsabilidad, diligencia y rendimiento.

 

CONTEXTO INTERNACIONAL DE LA MODERNIZACIÓN

 

Las profundas transformaciones económicas y políticas dadas a nivel mundial en las dos últimas décadas, obligan a las naciones a replantear su inserción en el nuevo contexto internacional.

Los cambios políticos en Europa del Este, la ruptura del esquema bipolar de los últimos cincuenta años y el fin de la guerra fría, propician que los clientelismos políticos con la “superpotencia” perdieran su razón de ser, en su lugar la hegemonía de los principios laborales con énfasis en la democracia y el libre mercado. Ha impulsado procesos de reforma interna en la mayoría de los países (Calderón).

Actualmente Estados Unidos de Norteamérica se ha constituido en el punto alrededor del cual gira el desarrollo de los cambios mundiales sobre todo en el ámbito político–militar.

Sin embargo, los nuevos actores y equilibrios mundiales perfilan tendencias integracionistas y de neoproteccionismo.

A globalización que entiende por todo el orbe y en todos sus niveles industrial, comercial y financiero. Las formas de interrelación económica y la regionalización, que mediante la formación de bloques geoeconómicos pretende dar respuesta al incremento de la competencia generada por la globalización e impone un límite a este mismo proceso.

Por su parte, la Revolución tecnológica trastoca los esquemas y parámetros de producción y comunicación social favoreciendo los fenómenos externos.

Se afirma según Calderón que el desarrollo de las fuerzas productivas en la tecnología del manejo y control del conocimiento esta transformando los procesos de producción y comercialización.

A nivel macroeconómico internacional, los cambios son radicales e irreversibles.

a)   La globalización económica permite que los productos sistemáticos se fabriquen  en diferentes lugares y se ensamblen en uno solo con una empresa mundial internacional.

b)   El capital se ha internacionalizado, por lo que los recursos financieros de diferentes organizaciones nacionales se mezclan, perdiendo su “interés nacional”, dándose un flujo libre y acelerado de capitales, lo que ha permitido, la reducción del dinero flotante, la decadencia de los bancos como intermediarios financieros.

Por otro lado estamos asistiendo a una reasignación de funciones entre centro y periferia en que los gobiernos centrales se despojan de tareas a favor de los gobiernos subnacionales, por otra parte la tendencia dominante es hacia modelos de relaciones intergubernamentales integrados o sobrepuestos (Wight 1978) en los que lejos de establecerse una clara delimitación de funciones atendidas mediante recursos propios de cada gobierno, previa la gestión cotidiana de programas intergubernamentales.

El trabajo manual puramente tiende a desaparecer ya que esta siendo sustituido  por el trabajo mixto–manual–simbólico y por el simbólico manejo de información para producir más información.

La modernización es ante todo una cuestión de cultura, de nuevos valores, actitudes y creencias de la administración. La incorporación de tecnología por sí sola, proporciona un potencial limitado para cambiar la cultura de las organizaciones, si esta no se modifica, las posibilidades de éxito de las innovaciones tecnológicas son limitadas (Barroso Carrillo).

Con éxito, en los países desarrollados, la modernización administrativa ha representado un parteaguas, entre lo actual y lo obsoleto, entre lo efectivo y lo ineficaz. Considerando que para que esto se de, es necesario tomar en cuenta la idiosincrasia administrativa. El Servicio Civil de Carrera, ha pasado más que un instrumento de equidad y motivación, a un instrumento de control y represión en fin, la naturaleza política, social y económica de cada país y la concepción del estado, que el gobierno en turno tiene.

Coadyuvan a fracasar o hacer exitoso cualquier modelo moderno para optimizar la gestión público, en el caso de Europa (España, Italia, Inglaterra, etc.) según Junquera (1983) el número de servidores públicos se convierte en un indicador confiable de desarrollo administrativo de los países entre más funcionarios públicos, por efecto del desarrollo económico, la extensión de las funciones sociales y el incremento del gasto social de la administración pública, mayor desarrollo administrativo se percibe en cada país, el desarrollo administrativo puede ser medido de este modo.

El índice máximo de modernización, en base a la opinión de Junquera, tenemos que se encuentra su mejor expresión en el campo del bienestar social, donde la educación y la cultura, la salud y la asistencia pública, la seguridad y la prevención social, reclaman la mayor parte del gasto público.

Por lo que se concluye que el desarrollo administrativo esta determinado directamente por el desarrollo integral y más recientemente por la modernización (Guerrero).

Así tenemos que a mayor desarrollo y modernización, mayor participación de la administración pública en el mercado de empleo, y a mejor desarrollo y modernización, menor incidencia en el.

Puntualizado, en los países antes mencionados, no se turna la modernización del estado como un “adelgazamiento del sector público” como sucede en México. En estos el Estado es el empleador más grande, por lo que tiene elevados índices de participación de sus servicios públicos en la estructura laboral. En México como en otros países (HINTZE), la historia esta llena de fracasos de desarrollo estatal, cuya degradación gubernamental ha significado un deprimente proceso de Desburocratización, puede ser de desagrado sin que maneje peligrosamente la estabilidad política y el destino con mucha frecuencia en lugar de un desplome ocurre un prolongado proceso de desgaste del Estado y de la Burocracia, que coincide finalmente con la disolución total de la sociedad.

Aun cuando en algunos Países desarrollados, la Modernización Administrativa ha sido exitosa, al igual que su instrumento el Servicio Civil de Carrera en los países latinoamericános no da ese avance que se busca debido a los siguientes factores que en su efectividad serían excelentes: (Martínez 1984)

·        Igualdad de oportunidades y Valoración exclusiva y excluyente del mérito y la capacidad técnica del aspirante y del funcionario.

·        Existencia de un Sistema Objetivo de Ingresos y ascensos en servicio público.

·        Profesionalización tecnificada del ejercicio de las funciones administrativas y

·        Garantía de estabilidad en el cargo.

 

ANÁLISIS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA EN EL CONTEXTO DE LA INSTAURACIÓN DEL SERVICIO CIVIL DE CARRERA (CUATRO ÚLTIMOS REGÍMENES DE GOBIERNO)

 

Desde siempre, en cada etapa evolutiva de la historia del país, se han creado nuevas funciones, órganos e instituciones, para sí estar en condiciones de ofrecer respuestas a las necesidades e inquietudes planteadas por la sociedad y sobre el multifacético orden económico mundial.

Específicamente, los últimos cuatro regímenes (Luis Echeverría Alvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari) quienes en realidad han sido los que más esfuerzos han realizado, para mejorar la función pública, a fin de adecuarla al cumplimiento de las tareas que en un número creciente han venido desarrollando el aparato administrativo estatal; pero será en los últimos dos donde se aborde el tema del Servicio Civil de Carrera, objetivamente.

Señala Mandingo Moreno, “que en el periodo 1965-1976, específicamente en 1965, se crea la comisión de administración pública (CAP), dentro de la secretaría de la presidencia. Esta comisión se propuso estudiar sistemáticamente la organización y funcionamiento de la administración del gobierno federal en su conjunto a fin de sentar las bases para proceder en forma organizada a la separación de las deficiencias detectadas y a garantizar que su futuro crecimiento fuese más racional y ordenado, en su informe sobre el estado que guardaba la administración pública federal, destaco la necesidad de depurar y actualizar el sistema de administración del servicio público y recalcando la importancia de establecer una política general acerca de las normas y criterios rectores de la relación del estado con sus trabajadores, que abarcara todas las situaciones de ingreso, promociones, traslados, compensaciones, estímulos y desarrollo, de tal manera que la regulación de la relación laboral comprendía desde el ingreso del trabajador hasta su separación del servicio público “y abunda“ el análisis y las recomendaciones de la comisión de administración pública dieron lugar a la elaboración de las bases para el programa de reforma administrativa del poder ejecutivo federal 1971-1976.

El informe de la comisión de administración pública y las bases para el programa de reforma administrativa coincidieron en la necesidad de contar con un órgano central normativo encargado de la gestión del personal público, para dar unidad y congruencia a las acciones del Ejecutivo Federal, en este material y con ello cortar el crecimiento desordenado y sin planeación del aparato burocrático que se había producido en las dependencias y entidades gubernamentales.

El diagnostico contenido en las bases para el programa de reforma administrativa del Poder Ejecutivo Federal 1971-1976 señalaba que los principales problemas que afrontaba la administración y desarrollo del personal, eran las siguientes:

I.                    Los objetivos de la Administración de personal no estaban definidos en forma clara y precisa y por lo tanto, se carecía de una política que comprendiera desde el ingreso de un trabajador hasta su separación del servicio.

II.                  Se carecía de un órgano normativo central que estableciera los lineamientos básicos conforme a los cuales se regularan las relaciones entre el estado y sus servidores.

III.                 Las unidades de administración de personal se dedicaban fundamentalmente a funciones de trámite, sin posibilidades objetivas de establecer políticas globales en este campo y verificar su cumplimiento.

IV.               La administración de personal público se encontraba encerrada en un círculo vicioso de baja productividad, insatisfacción y frustración, debido a la existencia de sistemas escalafonarios en los que la antigüedad y no la capacidad resultaba el factor más importante para ascender.

V.                 El catalogo de empleos por su carácter enunciativo y no descriptivo inducía más a la confusión que al orden

Con el propósito de instrumentar los planteamientos del cap. en 1972, se crea la comisión de recursos humanos del gobierno federal, cuyas atribuciones están orientadas a mejorar la organización de los sistemas de administración  del personal, procurar el aumento de la eficacia en el funcionamiento y servicio de las entidades políticas y establecer normas y criterios generales en torno a las condiciones de trabajo.

Durante el periodo comprendido entre 1971 y 1976 se emprendieron valiosas tareas encaminadas a mejorar la gestión del personal público.

Es en 1975 cuando se adicionó el último párrafo del artículo 35 que faculta a la comisión de recursos humanos del gobierno federal, escuchando a la FSTSE, para canalizar y someter a las autoridades correspondientes a los estudios técnicos pertinentes para la fijación de sobresueldos según las sumas en que estas eran reorganizadas.


PROGRAMA DE REFORMA ADMINISTRATIVA DEL PODER EJECUTIVO 1976-1982

 

Este programa abarca aspectos de reorganización estructural y funcional de las dependencias y entidades del gobierno federal, así como un programa para mejorar la administración y el desarrollo del personal al servicio del estado.

Su objetivo total:

Establecer un sistema de administración y desarrollo de personal que al mismo tiempo que garantice los derechos de los trabajadores, propicie el ejercicio honesto y eficiente de sus funciones, para contribuir a la consecución de los objetivos y metas del gobierno federal.

Este programa ya señalaba la necesidad de capacitar a los trabajadores, señalando la capacitación como un requerimiento de la eficacia, a la vez que un medio de superación profesional y de realización de valores humanos.

En los gobiernos de los presidente Luis Echeverría Alvarez y José López Portillo hay más continuidades que rupturas. Ambos se preocuparon al igual que las administraciones públicas de los demás países de América Latina en los problemas de desarrollo. Bajo esta premisa, resultaba urgente organizar y manejar la administración pública en todas sus funciones: económica, política y social.

No todo sin embargo, resultaba criticable; estos dos regímenes y de manera sobresaliente el de José López Portillo, llevaron a cabo diversas acciones que posteriormente beneficiaron a las administraciones subsecuentes: (Calderón):

1. Se realizo un esfuerzo extraordinario para conocer internamente a la administración pública (estructuras, funciones, personal, recursos materiales, etc.).

2. Se inicio el ordenamiento de su estructura y funcionamiento para reformular las relaciones con la sociedad, a través de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, los planes nacionales y sectoriales, la política de presupuestos públicos, programas.


1982-1988 MODERNIZACIÓN ADMINISTRATIVA

(Miguel de la Madrid Hurtado)

 

El gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, aplicó una política orientada a transformar las bases de la acumulación capitalista imperante. Con ella, la reorientación de la economía hacia el mercado externo prevaleció –en su desarrollo y afirman, se produjo la liberación comercial–ingreso al GATT– la apertura total a la inversión extranjera. La privatización del sector paraestatal y la reestructuración productiva. Es inevitable señalar que es en los dos últimos rubros donde se observan las acciones que sobre política laboral se llevaron a cabo, abaratamiento del precio de la fuerza de trabajo y fomento de la incorporación de la mujer a las actividades económicas con objeto de amortiguar los efectos de la pauperización salarial sobre los trabajadores.

En materia de política salarial, se dio lo siguiente:

1. Los salarios de los trabajadores del sector central y de las paraestatales se homologaron con el mínimo, ya fuerza por medio del tabulador general o por medio de los convenios departamentales, trasladando la acción sindical por revisión salarial a la lucha por la retabulación y la homologación, hecho que desarticuló a los trabajadores y sus organizaciones sindicales, tranformandolas de fuerzas unitarias a fuerzas disgregadas por delegación, sección, departamento, categoría, nivel, con la política salarial de empleo, el Estado se propuso alcanzar tres objetivos: (Ortega, OP, CIT.)

A.             Contener el incremento del desempleo abierto, custodiar los conflictos con orígen en este y aumentar la eficiencia y la productividad (Servicio Civil de Carrera), para tal fin se diseñaron y aplicaron de empleo: Programa de empleo de emergencia de 1983, Programas reguladores de empleo 1984-1985, aunque estos programas solo fueron paliativos no resolutivos.

B.             Reorganizar la estructura ocupacional y las relaciones laborales en el sector central. El proceso duro tres años, el 6 de febrero de 1985 se anuncio la cancelación de plazas de confianza, afectando cerca de 80,000 plazas. En julio del mismo año con la desaparición de un número importante de Subsecretarias, Coordinaciones general, Direcciones Generales y reducción de puestos de asesoría se suprimían otras 27,000 plazas de confianza y se reubicaron 23,000 puestos de base, más tarde seguirían los programas, jubilación, pensionatarios y de renuncias voluntarias para reducir el gasto público, para reorganizar la administración estatal y para hacer eficiente la fuerza de trabajo.

Se pensaba así mismo que esta política de empleo funcionaria como medida de presión contra los sindicatos y como procedimiento de rediseño de la organización laboral para descentralizar y desconcentrar la fuerza sindical asentada en el Distrito Federal o a disgregarla en las delegaciones, si es que no podía ser expulsada de ese territorio.

C.             Sanear las finanzas del Estado, reprivatizar o reconvertir implementando los despidos masivo al aplicarse el 1986-1988 el nuevo catálogo de puestos y el nuevo tabulador, se generalizaron los despidos del personal. Era la etapa de la regularización de puestos al programa pensionatorio y el programa de renuncias voluntarias.

Por otro lado si la política laboral en el sector educativo también dejo de sentir su “dureza”, específicamente se sintió gravemente en la reducción del financiamiento, se lleva a cabo un proceso de retabulación para establecer nacionalmente similares niveles de contención salarial y de prestaciones, se intento la generalización de la Ley del Servicio Civil que afectaría derechos laborales y socavaría a los sindicatos, se insiste en arrojar a las burocracias administrativas. Una cláusula de exclusividad en la contratación a través de n estatuto de personal académico, impidiendo se establezca el concurso de oposición como única vía de la selección de este personal y evitando que los sindicatos jueguen un papel fiscalizador de este proceso.


MODERNIZACIÓN Y REFORMA DEL ESTADO  (1988-1994)

 

El presidente Salinas puso en marcha tres grandes procesos de modernización (económica, política y social) que dieron orígen a la reforma del estado.

El impacto global de estas modernizaciones iniciadas desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, es lo que permitió afrontar que la Revolución Mexicana entro a una tercera fase, la de modernización, misma que en el periodo de Carlos Salinas de Gortari. Las tareas básicas de la modernización administrativa se llevaron a cabo en la Dirección General del Servicio Civil, sufriendo dos modificaciones con el Anterior Sexenio (MMH):

1.       La administración y el desarrollo del personal para el Servicio Civil de Carrera.

2.       Las medidas de transformación de la administración pública a niveles global, sectorial e institucional en un marco de eficiencia y productividad.

Corresponde para un mejor análisis de ese sexenio y de acuerdo al objetivo de mi trabajo, conocer las funciones fundamentales de esta deducción refiriéndose a los aspectos de política salarial, establecimiento del Servicio Civil de Carrera: normatividad para puestos, tabuladores y prestaciones de la administración pública y dictaminación sobre estructuras ocupacionales.

Por otra parte, sus actividades se efectúan en el nivel central y en la decisión sectorizada de la administración pública paraestatal, en el marco de los proyectos de descentralización y desconcentración de los objetivos estratégicos de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal.

Un resultado práctico importante de esta dirección era el de agrupar a la administración  pública centralizada en 508 unidades y la elaboración de un catalogo general de puestos del gobierno federal, dividió en 7 grupos, 82 ramas y 657 puestos.

La administración administrativa o reforma del Estado: se infiere una dirección del cambio a partir de las medidas de racionalización del tamaño y funciones de la administración pública: que apuntan en varios sentidos.

Reestructuración de estructuras orgánicas y ocupacionales, compatibilización de empleos, optimización de estructuras administrativas existentes, descentralización, reubicación, reasignación, traslado y permuta de personal, revisión de los procedimientos de reclutamiento y selección de personal, reestructuración y actualización de los catálogos de puestos y de los manuales de sueldos y prestaciones, elección de los niveles de eficiencia y productividad de los servidores públicos a través de la reestructuración organizacional de programas de capacitación, premiso y estímulos; aumentos salariales y de prestaciones, la conformación tendencial de un Servicio Civil de Carrera en el mediano y largo plazo, a través de la reestructuración de personal y la conformación de burocracias paralelas (con personal de confianza y con carácter de eventual), para dar respuesta a las necesidades de emergencia.

Cuestión de aplicabilidad y funcionalidad, desde diversas ópticas, son factores digno de tomarse en cuenta dentro de la modernización.

Son múltiples los motivos que han cuestionado y cuestionarán lo que el estado hace y debe hacer.

 

PERSPECTIVAS Y CONCLUSIONES

 

Con el fin de adecuarse a la modernización administrativa que se esta dando en el aparato administrativo, es necesario dejar atrás metas, estilo y tabúes para transformar los hábitos y prácticas (toda modernización implica rupturas). Y así incorporarse de manera activa a la nueva realidad que vive México. Es elemental practicar un sindicalismo cercano al sentir de los trabajadores, ejercer una democracia participativa, exigente y corresponsable que con respeto y pluralidad, permita mantener la unidad y la solidaridad de los trabajadores al servicio del estado (Córdoba 1994).

Considero importante señalar algunas alternativas que posiblemente permitan, si se aplican, quedando a consideración su efectividad, para poder enfrentar y convivir manera integral con las reformas administrativas en vías de utilizar sus instrumentos (Servicio Civil de Carrera) como factores que motiven la labor del servidor público y así lograr mayor eficiencia, por lo tanto mayor productividad y así estar en condiciones de lograr lo deseado: la plena competitividad.

Sin olvidar los marcados desacuerdos que se tienen con la mal aplicación del Servicio Civil de Carrera, violando sus naturales metas, mismas que se han visto enturbiadas por malos manejos.

Por ello nuestra óptica contempla lo siguiente: como individuo sindicalizado.

·        Procurar una mejor proyección de la imagen del servidor público, a través de la formación de una nueva cultura sindical y de trabajo que tenga como objetivos centrales la productividad y la eficiencia. Luchando por que los frutos que de ella se obtengan, se correspondan con una equitativa y justa distribución de lo mismo.

·        Pugnar por el establecimiento de comisiones mixtas de elaboración y revisión de las condiciones generales de trabajo, en las que la autoridad no solo escuche las opciones del sindicato, sino que las disposiciones contenidas en los ordenamientos se adopten fundamentados en la concertación y corresponsabilizándose ambas partes de la vigilancia del estricto respeto de los mismos.

·        Exigir la aplicación efectiva del Servicio Civil de Carrera como instrumento que permitir promover a los trabajadores mayores grados de responsabilidad y con base a una mayor capacitación, se accede a mayores niveles de bienestar.

·        Proponer a la comisión intersecretarial del servicio Civil de Carrera, la revisión del tabulador general de sueldo para revalorar los puestos a fin de establecer diferencias adecuadas entre niveles que permitan hacer atractivas las promociones, en base en un sistema de evaluación de la productividad y la eficiencia, ligada con la capacitación.

·        Impulsar el establecimiento de las comisiones mixtas de productividad y eficiencia creando normas para la evaluación y seguimiento de sus acciones con el espíritu de que los trabajadores que sean más productivos y eficientes reciban la remuneración y el estímulo justo a su mayor esfuerzo y capacidad.

·        Pugnar porque periódicamente se revisen y adecuen los tabuladores regionales de los servidores públicos y porque en cada dependencia u organismo gubernamental se establezcan.

Sus propios tabuladores, en razón de las funciones específicas que en ellos se desarrollan para estar en posibilidad de que se ofrezcan mejores salarios.

Por lo antes mencionado se sostiene que la ley y las condiciones generales de trabajo deben cumplir la doble función de contribuir a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y a fortalecer el sindicalismo, por lo que se deben perfeccionar los mecanismos y ampliar sus alcances, incorporando acciones que permiten implantar un Servicio Civil de Carrera, vinculado a procesos de productividad y eficiencia, para mantener el equilibrio entre los salarios y el nivel general de vida.

El Servicio Civil de Carrera deberá tener como finalidad inmediata la de otorgar a los servidores públicos un alto grado de seguridad económica y una eficaz protección jurídica especial con el fin de aumentar en el servidor público el sentido de la responsabilidad en el ejercicio de sus funciones generales y de sus poderes discrecionales.

La tendenciosa aplicabilidad del Servicio Civil de Carrera en México origina divergencias y discrepancias, por lo que la modernización del estado y de una administración pública no solo es cuestión de técnica ni de ciencia, sino de ideología, de juicio político, de sentido común y de inteligencia social. A nuestro juicio el Servicio civil de Carrera para que sea efectivo debe editar las siguientes situaciones y coincidiendo con Martínez, C. (1984), se señala –incongruencia en el sistema de análisis de puestos y como consecuencia un catalogo de puestos inadecuado, que impida obtener buenos resultados en el reclutamiento, selección y promoción escalafonaria, evaluación y capacitación–.

·        Carente estructura de remuneraciones y falta de un tabulador de sueldo acorde a las funciones y responsabilidades públicas.

·        Sistema de escalafón infuncional.

·        Contenidos diferentes (en los sindicatos nacionales) en relación a las condiciones generales de trabajo.

·        Que las personas que tienen la responsabilidad de aplicar el Servicio Civil de Carrera, tengan la capacidad para darle neutralidad a las calificaciones, ascensos y promociones que el personal involucrado tiene derecho, deben dejarse a un lado, nepotismo, amiguismo, compadrazgo, vicios que socavan la intención por hacer de la administración pública y específicamente al Servicio Civil de Carrera un factor de desarrollo institucional.

·        Por otro lado se sugiere, para que la efectividad del Servicio Civil de Carrera sea plena, en su ámbito institucional y con el fin de generar mayor productividad, la contribución de este a democratizar la función pública, a perfeccionar el cumplimiento del principio de legalidad administrativa a reforzar la responsabilidad de los servidores públicos y acrecentar la confianza del gobernado para su administración.

 

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