Elia Salas de Léon
Título
original “Historiografía De
Tlaxcala”. 2001
Producción: Departamento de Publicaciones de la
Universidad Abierta.
Autora: Elia
Salas de León.
Analista: Santiago
Salas Becerra.
Coord. Técnica: Maria
C. Pumarada C.
D.R. © 2001 para la presente
edición
Universidad
Abierta
Jiménez
No 315, Barrio El Montecillo
San
Luis Potosí, S.L.P.
www.universidadabierta.edu.mx
ISBN: 96850950 2-7
·
Presentación
·
Introducción
Independencia
La guerra de Reforma
·
El
Porfiriato (1876-1912)
·
La
Revolución en Tlaxcala (1910-1952)
·
La
Época Contemporánea de Tlaxcala (1952-2001)
·
Publicaciones
de Historia General de Tlaxcala
·
Relación
de Textos por Referencia
en orden alfabético de los
nombres de los autores
·
Instituciones públicas y bibliotecas privadas
consultadas
·
Conclusiones
Presentación.
La Historiografía de Tlaxcala, se a editado con el objetivo primordial de ofrecer al lector una obra historiográfica útil y significativa, que desde una perspectiva regional, analice la diversidad de condiciones, intereses, trayectorias del pueblo tlaxcalteca y de su paso por el pueblo de México.
Para la decisión de la publicación de este trabajo
se consideró la importancia de Tlaxcala en la historia de nuestro país,
territorio con un significativo pasado prehispánico, con una fuerte presencia
en la etapa de la colonia, así como de su fuerte intervención en la lucha por
la independencia y posteriormente en la defensa de sus campesinos que
participaron en el movimiento revolucionario del país. Todos estos hechos
sociales estudiados por investigadores especializados y por personas
interesadas en el devenir histórico del pueblo de Tlaxcala y que dejaron
constancia de sus trabajos en publicaciones o documentos, a sido objetivo de la
autora, de registrar en un esfuerzo de realización documental el presente
trabajo.
Propósito de la publicación de esta obra es presentar a los estudiosos y a las nuevas generaciones un apoyo para la investigación social sobre lo escrito y publicado en materia de historia de Tlaxcala.
El registro de textos y documentos ya sea en su carácter de publicaciones, ponencias, o diversos textos presentados en congresos, simposiums o editados, representaron una ardua labor de análisis y selección historiográfica para clasificar y redactar las cédulas informativas sobre el contenido de los textos.
La clasificación de la información recabada en las diversas instituciones de consulta pública y privada que se encuentran en la ciudad de Tlaxcala, fueron consideradas por la compiladora de acuerdo a la etapa histórica, es por eso que esta obra presenta los textos escritos sobre algún proceso histórico y sobre los acontecimientos de un período histórico y de cierto lugar.
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Uno
de los objetivos esenciales de esta obra fue la incorporación de
investigaciones de trabajos inéditos de los que se logró obtenerlos,
adentrándose a través de una ardua labor en los archivos e instituciones
públicas así como en bibliotecas privadas; esto, con la finalidad de enriquecer
el contenido de esta investigación que nos proporciona un apoyo invaluable de
consulta a fuentes informativas sobre lo escrito en la historia local, regional
o estatal de Tlaxcala; de forma tal que una serie de datos y acontecimientos
que de otra manera se encontrarían dispersos o en distintas obras, hemerotecas
o archivos, se encuentran en el presente trabajo, sistematizados y reunidos en
una sola publicación.
Obra de consulta sobre los más diversos aspectos de los acontecimientos sociales en este estado, ofrece a los estudiosos y a la población en general, un amplio e importante material sobre lo escrito de la historia de Tlaxcala.
Su estructura y contenido reúne una selección cuidadosa con calidad académica, desde una perspectiva eminentemente regional.
Este trabajo reúne aspectos tales como biografías, acciones de guerra, asociaciones, partidos, grupos políticos, publicaciones, movimientos sociales, manifestaciones culturales y acontecimientos que formaron la historia de Tlaxcala desde sus orígenes, hasta nuestros días.
Es así como el resultado de este trabajo fue organizado, para que de tal forma, el consultante de manera práctica, ubique su consulta en tiempo y espacio.
Introducción.
La
historiografía como instrumento que apoya el conocimiento de la historia
permite conocer, recuperar y estudiar el pasado de los grupos sociales y de la
humanidad en su conjunto a través de las fuentes documentales y las obras
escritas; es además un medio para conocer y acceder al registro escrito de la
vida humana, fortaleciendo las herramientas informativas para la investigación
a fin de analizar los hechos, y considerando como definición de historiografía
“al estudio bibliográfico y crítico de
los escritos sobre historia y sus fuentes así como de los autores que han
tratado sobre éstas materias[2]”.
Los materiales impresos como elementos que integran la bibliografía son documentos en cuyo contenido se han plasmado testimonios de nuestra vida colectiva y precisiones en torno a un grupo de personas en espacio y tiempo definidos.
El registro minucioso, temático y cronológico ayuda a los estudiosos e interesados a identificar, valorar y clasificar testimonios y documentos disponibles sobre la región, estado o país en particular.
De igual manera, la historiografía como disciplina de las ciencias sociales permite vincular y relacionar materiales diversos en torno a un tema principal, estableciendo referencias para conocer de manera precisa, filosofía, vida, costumbres y aspectos relevantes de un grupo social determinado.
Esta
publicación aporta una orientación especializada en la historia regional de
Tlaxcala, para que la sociedad actual pueda reconocerse en ella y transmitir a
sus nuevas generaciones el conocimiento de sus propias raíces.
Tlaxcala, es la entidad mas pequeña de la República en extensión territorial, exceptuando al Distrito Federal, 3914 kilómetros cuadrados de extensión, ubicada a más de dos mil metros de altura al nivel de mar; colinda con el estado de Puebla que casi rodea todo su perímetro, excepto al oeste, donde limita con el estado de México y al noreste con el estado de Hidalgo; se encuentra en una zona de llanos, situada entre dos altas sierras volcánicas: hacia el oeste, la Sierra Nevada con su volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Tláloc y otros; hacia el este, el macizo montañoso que va desde del Cofre de Perote al norte, hasta el Citlaltépetl o Pico de Orizaba, en el sur. Tlaxcala representa el 0.2% de la superficie total del país. La entidad se integra por 60 municipios, con climas predominante templado sub-húmedo con lluvias en verano, semi frío, semi seco templado y frío en sus diferentes regiones.
En cuanto a la historia de Tlaxcala y a su menor o mayor abundancia de materiales bibliográficos en las diversas etapas del contenido de esta publicación, es importante resaltar que de acuerdo con anteriores trabajos sobre historiografía, realizados por la Universidad Iberoamericana y publicados en 1991, en el que se cita que: “...de ser provincia hasta cierto punto favorecida por la administración colonial, no contó con muchas simpatías entre los primeros republicanos, por lo que paso a formar parte de la federación simplemente como territorio, sujeto a los avatares de la historia nacional, y en ocasiones, a riesgo de desaparecer para integrarse a estados más poderosos”
Pueblo el de Tlaxcala, con una amplia gama de tradiciones, costumbres y presencia histórica, que la hacen ser de una peculiar organización social que como al respecto se cita: “...cada población por pequeña o grande que sea celebra una o varias fiestas... mezcla de creencias y prácticas prehispánicas y europeas, entre ellas destaca la que se realiza en honor al santo patrono del lugar, algunas de esta celebraciones ligadas directamente al ciclo agrícola..., permiten mostrar en su máxima expresión el sentido artístico y estético de la comunidad, así como los lasos sociales y políticos en que se asientan”[3].
El interés por la historia de Tlaxcala se centra en las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX, cuando la entidad comenzó a ser surcada por los caminos de fierro como paso obligado del eje México–Puebla–Veracruz estableciéndose en la región tlaxcalteca las primeras industrias.
Sobre
este tema en particular cita Fernando Cortés de Brasdefer en su obra “La
Magueyera” –El movimiento revolucionario en Calpulalpan, en sus pueblos y en
sus haciendas “...en la región se
instalaron tres líneas férreas, la del ferrocarril mexicano que va de México
rumbo Oriental y el Golfo, el ferrocarril Interoceánico propiedad de
extranjeros y una tercera rumbo a Apán, Hidalgo”[4].
Sobre
la agricultura de la región el mismo investigador refiere que las plataformas
del ferrocarril se pusieron al servicio de las haciendas de la región, mayoritariamente dedicadas a la producción
pulquera. El progreso cobró entonces un nuevo impulso alentando el desarrollo
económico de la zona que solo en la región de Calpulalpan aportó 25 millones de
litros anuales de pulque, producción maderera y granos básicos que abastecían a
la capital del país.
Los
recursos naturales de Tlaxcala también han sido objeto de estudio para propios
y extranjeros, Gerd Werner edafólogo, investigador alemán que ha residido por
largas temporadas en el estado de Tlaxcala realizando proyectos científicos con
recursos del gobierno alemán y de México, expresó en 1989, que para
poder comprender el paisaje
actual, resulta necesario investigar
tanto la influencia de las culturas prehispánicas como la de los
conquistadores con respecto al uso de la tierra y del paisaje de la región de
Tlaxcala, el lapso comprendido entre las décadas de la revolución, el proceso
industrializador y explorar las consecuencias de la explosión demográfica.
La Historiografía de Tlaxcala en su motivación de
origen es sin lugar a dudas, la respuesta material a una necesidad de información.
El resultado concreto es la preservación de las obras que se han generado,
teniendo como punto central de referencia a Tlaxcala y los diversos momentos de
su historia, ampliación de los registros conocidos a través de una revisión
sistemática; actualizar referencias bibliográficas, fuentes, archivos e
instrumentos de información audiovisual y cibernética que se han generado y se continúan produciendo en el siglo XXI.
Son diversas las publicaciones de historiografía de
Tlaxcala, entre las que se encuentran: Hemerografía de Tlaxcala, de Crisanto
Cuéllar Abaroa, en 1952 y publicado por el gobierno del estado, Bibliografía de Tlaxcala de
Mercedes Meade de
Angulo, documento mecanografiado, Bibliografía de
Tlaxcala de Ángel García Cook, Antología
de Cacaxtla del mismo autor, de Leonor Merino Carreón y Lorena Mirambell
Silva, Bibliografía de Tlaxcala, del
autor Luis Nava, etc.
La Universidad Iberoamericana en 1991 publicó un
documento sobre bibliografía tlaxcalteca, del contenido se alude haber recabado
86 títulos para el siglo XIX y principios del XX, entre ellos 58 libros, 21
artículos y 7 folletos, materiales en que los temas recurrentes fueron
panoramas histórico, geográfico,
crónicas y anécdotas sobre Tlaxcala a partir de sus principales municipios,
biografías, semblanzas de personajes ilustres locales, publicaciones sobre el
desarrollo industrial a partir de las ultimas décadas del siglo XIX y del
movimiento revolucionario.
Sobre
los retos de la época contemporánea se expresó a principios de la década de los
noventa que la inexistencia de estudios sobre asuntos más esclarecedores de la
vida de la región como son los aspectos económico y social en su etapa
formativa, constituyen un reto para ampliar y profundizar.
En
la actualidad, la rapidez con que los medios electrónicos proporcionan los
hechos influye, y deforma la relevancia que tienen los estudios, libros y
documentos impresos sobre
temas en particular,
básicamente por que el análisis con rigor objetivo y el proceso de publicación
requiere mucho más tiempo y recursos para llegar al consumidor de la
información.
Refiere
sobre este particular el escritor y periodista Ryszard Kapusisnski “...los medios se multiplican a una
velocidad mucho mayor que los libros, que tienen un saber concreto y sólido, de
ahí que nuestra civilización caiga cada vez más en una dependencia de la
versión de la historia que ofrece la televisión: una visión ficticia, no
verdadera...la creciente cantidad de imágenes
que nos ataca limita el dominio de la palabra hablada y escrita...”.
En
otra perspectiva, las producciones editoriales de las entidades del país
siempre han sido impresas en pequeñas cantidades, porque los grupos a quienes
se dirigen las obras están localizados en regiones o zonas especificas.
Es
así que los estudios, obras y publicaciones, tienden a abordar temas, problemas
y hechos históricos que si bien en el conjunto de la historia nacional poseen
un valor significativo y complementario, para los miembros y habitantes de una
región son testimonios de identidad, cohesión y patrimonio de cultura regional.
La
Historiografía de Tlaxcala ha sido
realizada en diversas etapas históricas y en diversos contenidos, con
intenso trabajo de identificación, recopilación de referencias y localización física de los
materiales para poder
orientar eficazmente a los usuarios y presentarles de una manera más
práctica su utilización.
El
contenido y estructura esta subdividido en seis principales etapas históricas,
de acuerdo con la cronología oficial, ubicando a Tlaxcala conforme a los
períodos relevantes de nuestra historia nacional. Estableciendo una
introducción de referencia histórica sobre las publicaciones de cada etapa, que
permite al usuario tener como herramienta la referencia general del contexto
histórico y social en que fueron producidas las obras.
El formato de la ficha bibliográfica fue diseñada para
dar una mayor orientación práctica al investigador usuario, de la ubicación de
la obra y de su contenido.
En cuanto a las obras que no se identificaron en
determinada época histórica, se concentraron en un capitulo de publicaciones de
tema de historia general de Tlaxcala.
De la historia de Tlaxcala no escrita, que se ha
transmitido a través de los medios de comunicación electrónica, se integró a
esta obra referencias sobre historia audiovisual, comprendiendo la utilización
de estos medios a los videos, disquetes de computadora, cine y televisión,
sobre los programas de historia regional.
En el transcurrir
del proceso de recopilación de
datos bibliográficos, se logró
obtener a través de entrevistas orales
y de consulta a publicaciones, una gran
cantidad de referencias bibliográficas, de las que no se logró tener
conocimiento de su contenido y ubicación, pero que no por eso, dejó de ser importante su catalogación en este
trabajo, para lo cual se introdujo un
capitulo especial de estas obras y de textos inéditos, clasificándolos como
meras referencias bibliográficas.
Para
la consulta de las publicaciones se integró un capitulo final en el que se
estableció en un orden alfabético el nombre de los autores de los diversos
textos sobre la historia de Tlaxcala, de tal manera que el consultante ubique
la obra general de determinado autor a través de su nombre.
Es,
pues, así que se conforma la organización temática de esta investigación
historiográfica; finalizando una fatigosa y ardua labor de localización de
fuentes documentales y bibliográficas.
El
presente trabajo pretende ser una recopilación lo más amplia posible, sobre los
títulos de los trabajos publicados o inéditos de las obras de investigación
histórica de Tlaxcala y que se encuentran en las instituciones públicas de
información y consulta, en la entidad de la ciudad de Tlaxcala.
Si
bien es cierto que las bibliotecas, archivos, hemerotecas e instituciones de
consulta bibliográfica, cuentan con personal dedicado a la clasificación y
catalogación de sus acervos, dicho proceso aún no alcanza un desarrollo tal que
evite al investigador social destinar gran parte de su tiempo a la sola
localización del material que exige su objeto de estudio.
Creemos
que una obra como esta puede llegar a convertirse en recurso práctico para que el estudioso del pasado localice
expedita y cómodamente los datos contenidos en esta historiografía
bibliográfica y documental.
Así
mismo estamos seguros de que este mismo
trabajo sugerirá temas o cuestiones a aquellos que deseen iniciar una
investigación, convirtiéndose así, en un instrumento que les sirva de guía en
la elección de sus temas, recalcando que esta Historiografía de Tlaxcala, ayude a integrar una verdadera
fuente de orientación histórica sobre
este tema.
Destacando
que se realizó el presente trabajo con el mejor esfuerzo de abarcar lo que
nuestras posibilidades de capacidad y de tiempo nos permitiera, pero consientes
de que existe gran cantidad de materiales que no pudimos integrar en su
totalidad, así mismo otras a las que no se tuvo acceso, ya sea por falta de
conocimiento, de tiempo o de espacio en esta obra, quedando limitados a lo que
ahora presentamos. Esperamos que el amable lector nos acoja con su gentileza y
que los críticos nos traten con
generosidad.
Agradeciendo
profundamente la ayuda que me proporcionaron para la localización de documentos
bibliográficos, a los señores Santiago Salas Becerra y Silvia Nava Nava, entre
algunas personas mas, de igual manera agradezco a la Universidad Abierta, el
que a través de su programa editorial haya dado espacio para la publicación de
esta obra.
Elia Salas de León.
Compiladora.
Tlaxcala
Prehispánica.
La
transmisión del conocimiento en la época prehispánica y principios de la
conquista en Tlaxcala, se dio a través de diversas manifestaciones de
comunicación. De los grupos nómadas que
existieron en territorio tlaxcalteca se conocen testimonios a través del arte
rupestre, petroglifos o pinturas en cuyo lenguaje simbólico se encuentra
plasmados hechos y pasajes relevantes registrados en cuevas, piedras o
monolitos, posteriormente en códices y manuscritos, que fueron medio e instrumento
para identificar los sitios por los que transitaron. En Tlaxcala se localizan nueve sitios, en los que se identifican
petroglifos, presumiblemente elaborados por los primeros habitantes de esta
zona. Esfuerzos notables de investigación y difusión a través de obras impresas
sobre, esta etapa histórica, se han consolidado en épocas recientes.
La producción de materiales especializados y de acceso general que permiten abundar y conocer sobre los más recientes avances científicos acerca del patrimonio abstracto y material de nuestras culturas indígenas aportan de manera contundente que los pueblos prehispánicos no fueron ágrafos1, que en el lenguaje pictográfico encontraron una solución para consignar sus genealogías, mapas, hazañas, pensamiento mítico y religioso, haciéndolos comprensibles para todos los integrantes de las variadas culturas que convivían a lo largo del territorio nacional.
El Códice Tonalamatl de Aubin2, ilustra de manera precisa esta aseveración; de su nombre y contenido, estudiado por la reconocida investigadora Carmen Aguilera, especialista del período prehispánico, durante la década de 1980 dio a conocer el estudio introductorio del Libro de los días y destinos, documento pictográfico de probable manufactura prehispánica, de rico contenido religioso, plena de imágenes coloridas, animales y otros símbolos; hecho de la fibra de la corteza de árboles de la familia de higueras (género Ficus), conocida como amates.
En
otra perspectiva sobre estas formas de expresión, los arqueólogos Rosalba
Delgadillo Torres y Andrés Santana Sandoval,
aportan, de investigaciones realizadas y dadas a conocer a través de la
publicación La Escritura Pictográfica en
Tlaxcala: dos mil años de experiencia
mesoamericana, coordinada por el investigador Luis Reyes y publicada por la
Universidad Autónoma de Tlaxcala en el año 1993. El Proyecto Arqueológico
Puebla Tlaxcala, localizó en 1972 en
las cercanías a Santa María
Atlihuetzia, municipio de Yauhquemehcan, pinturas rupestres, de las que
Raziel Mora elaboró, el estudio de 67 elementos y que con base en los análisis
para datarlos, se conoce que los diseños fueron realizados con pigmento rojo de
alto contenido de óxido de hierro, con motivos que se presentan de manera
aislada o formando conjuntos, con numerosas representaciones.
De
la existencia e identificación de los asentamientos humanos, los grupos nómadas
y evolución de las culturas prehispánicas se conoce la relación y conocimiento
que poseían de la naturaleza a través del desarrollo del calendario, la
astronomía, la historia, fiestas religiosas y rituales, registradas en códices,
libros y manuscritos gráficos cuidadosamente pintados.
Miguel León Portilla, en sus Testimoni