Universidad Abierta
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PEDAGOGÍA
RUEDA
LORENZO ISMAEL
CONTENIDO
OBJETIVOS
INTRODUCCIÓN
LA
EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD
LA
EDUCACIÓN BANCARIA
LA
DIALOGICIDAD
LAS
DOS TEORÍAS ANTAGÓNICAS
CONCLUSIONES
AUTOEVALUACIÓN
BIBLIOGRAFÍA
OBJETIVOS
OBJETIVO
GENERAL
Identificar
los principios propuestos por Paulo
Freire, en la implantación de una educación liberadora, la cual contribuya a la
liberación total del ser humano.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS.
Analizar
el impacto cultural del capitalismo, en la ideología materialista de Freire,
particularmente en la concepción de manipulación y domesticación.
Identificar
los elementos que conforman la metodología propuesta por Freire en su acción
alfabetizadora.
Analizar
los antecedentes filosóficos que inspiraron a Freire en su obra: pedagogía del
oprimido.
INTRODUCCIÓN
La
diversificación de las tendencias pedagógicas latinoamericanas en las últimas
dos décadas depende, en gran parte, de la manera en que las mismas se insertan
en los marcos generales de referencia, y del uso que se hacen de éstos, y de
las categorías pedagógicas. Esa diversificación que, poco a poco, se ha ido
convirtiendo en una polarización, muchas veces radical, se da particularmente
en la vinculación de las tendencias, con las concepciones del “ cambio” y del “
desarrollo” que, por lo visto siguen orientaciones diametralmente opuestas y
determinan un tratamiento muy diferente, de la problemática de la marginalidad.
Pedagógicamente hablando, no es lo mismo presentar la teoría y la praxis
educativa sobre el marco del “subdesarrollo” como la expresión de un estadio
superable en una línea recta, en cuyo extremo se encuentra el “desarrollo”, que
trabajar con la noción de dependencia en tanto manifestación histórica concreta
del subdesarrollo de los países periféricos. En el primer caso, el papel
dominante corresponde a un modelo de desarrollo que es el de los países
hegemónicos, mientras que el subdesarrollo aparece como una “carencia” frente
al modelo acabado, de que aquellos son exponentes; si esta concepción lineal se
aplica hasta las últimas consecuencias, el avance de las sociedades
indesarrolladas no apuntaría a su realización histórica, autónoma, sino más
bien a un verdadero antidesarrollo determinado por la distancia creciente que
va separando a los países periféricos de las centrales. En cambio, el manejo de
la noción de “dependencia”, como explicativa histórica del subdesarrollo en los
países periféricos, puede dar margen para la creación de modelos
socioeconómicos, políticos y culturales condicionando y acompañando una teoría
y una praxis educativa de muy distinto tipo al generado por la adopción de un
estilo de desarrollo hacia fuera. En esa dualidad de interpretación y de
acción, echan raíces dos grandes tendencias pedagógicas que, con variadas
vestiduras transitan por América Latina entre 1960 y 1980. La primera se
identifica por su adherencia a modelos exógenos, a filosofías y metodología
tecnocráticas y modernizantes, y que al encontrar su ideología en el
desarrollismo, pasa a ser una “verdadera pedagogía de la dependencia”. La
segunda, a partir de la crítica de la situación de dependencia de unos países
frente a otros y de ciertos sectores sociales frente a otros en el seno de un
mismo país, o de toda la región latinoamericana, genera la “pedagogía de la
liberación”.
Son
abundantes las síntesis que del pensamiento y la práctica de Paulo Freire se
han hecho y que se están haciendo aun; entre las más completas, destacan las de
Fausto Franco, las de Olabuénaga, Morales, Marroquín Palacios, etc.
Especialmente aquellos que hacen referencia concreta a su crítica a la
educación tradicional y a sus planteamientos alternativos. Se hace referencia a
la base antropológica que sustenta a la obra de Freire “ Pedagogía del
Oprimido” así como a la problemática que encierra. El Analfabetismo es un
problema constante en la doctrina de Freire, puesto que la opresión se hace
fuerte en la ignorancia, la perpetuación de la ignorancia es una de las
condiciones del mantenimiento de las élites. Paulo Freire nació en Brasil en
l929, tiene estudios de derecho, filosofía y psicología; su pedagogía está
inmersa en el campo del analfabetismo, gira en torno de la educación liberadora
y se orienta hacia la humanización del hombre; desde l962 a l964, inicia su
método de alfabetización cuya intención es ayudar al hombre a liberarse de la
manipulación y domesticación y desarrollar en el sujeto la capacidad crítica /
reflexiva. En l968, se le nombró consultor de la UNESCO, en l969, dictó un
curso en la Universidad de Harvard, en l970, fue nombrado consultor educativo
del consejo mundial de iglesias.
Entre
sus obras se pueden citar las siguientes; La Educación como práctica de la
libertad, Extensión o Comunicación, la
Concientización en el medio rural, la Pedagogía del Oprimido.
La
filosofía educativa de Freire no es fácilmente ubicable en una determinada
concepción o doctrina establecida; no tiene estrictamente una orientación
“clasista” ni mucho menos un enfoque materialista de la educación, si bien
se declara partidario del método dialéctico aun cuando su línea es por la línea
de Hegel y no la de Marx; un supuesto del pensamiento de Freire es el “ asunto
del poder” la pedagogía de la liberación se fue construyendo como una filosofía
educativa, sobre la marcha y con el apoyo de una praxis que se fue
enriqueciendo en diversos contextos, una gran gama de combinaciones de
influencias teóricas. Se detecta la influencia de conceptos religiosos los
cuales explican muchos elementos de su sistema teórico que bien pudiera
llamarse un “Cristianismo Militante”. También en el desarrollo de su escrito se
puede detectar la influencia del “Existencialismo”, por otro lado el contexto
de la praxis educativa de Freire es el de las poblaciones marginales de América
Latina; tal vez su praxis educativa no hubiera tenido lugar en países
industrializados y con un aceptable nivel de desarrollo cultural. Su
pensamiento se elabora no solo en función de restringidas necesidades
didácticas sino sobre todo de un compromiso con la liberación de los marginados. La filosofía de Freire se puede conceptualizar como una
filosofía emergente; la movilidad didáctica de su pensamiento y de la acción es uno de los opuestos
inconmovibles de su trabajo. En su escrito también se pueden detectar conceptos
tales como: Racionalización, burocracia, sadismo, masoquismo, prejuicios y
fatalismo; prueba inequívoca de su amplio conocimiento de psicología, administración,
psicoanálisis, filosofía y de sociología.
En
el desarrollo del tema, se analizarán los siguientes temas: Capítulo uno:
la
contradicción opresores - oprimidos. Capítulo: dos la concepción bancaria.
Capitulo tres: la dialogicidad. Capítulo cuatro: las dos teorías antagónicas;
posteriormente presentaremos una conclusión bastante exhaustiva de la obra de
Freire, así como una auto evaluación, clave de respuestas y al final presentaremos la bibliografía
LA
EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD
Se
presenta el concepto y praxis del problema central del libro, el cual involucra a todos los seres humanos
y en particular a los seres humanos de la zona mas desprotegida y pobre de Brasil; el problema de la
“Humanización” la protesta presentada por Freire no solo tiene como cimientos
las bases axiológicas sino también ontológicas; es decir: el reclamo obedece a
la cuestión de valores inherentes a todo ser humano, también a la vocación
exigida por la filosofía del derecho del ser. “ La Libertad”. Esa vocación o
llamado a la humanización se le niega al ser humano, desde diferentes
vertientes: se le niega en la injusticia, se le niega en la explotación, se le
niega en la opresión, se le niega en la violencia y finalmente se le niega en
sus ansias de libertad. La gran tarea liberadora en este apartado según Freire
consiste en: percatarse de la injusticia, establecer la lucha en contra de los
opresores, evitar el sentimiento idealista de revancha, liberarse a sí mismo y
liberar a los demás.
El
proceso de concientización, implica una toma de conciencia que sobrepasa la
mera aprehensión de la presencia de los hechos y que la ubique en un sistema de relaciones dentro de la totalidad en
que se dio; la totalidad desde el punto de vista socialista se entiende de la
siguiente manera: la idea de postulados generales, la validez de los postulados
iniciales tendrá que constatarse en el curso de la misma investigación, la
concepción de totalidad desde el punto de vista dialéctico se define como: todo
lo existente se halla en movimiento y transformación constante, por lo que se
descarta lo eterno o estático; la totalidad no es la simple agregación o suma
de todos los procesos existentes, sino el marco de procesos y relaciones que
entre ellos se establecen de modo directo en un momento dado de su desarrollo.
Existe una relación dialéctica entre la totalidad y el proceso social
particular por lo que aquella se transforma a medida que se desarrollan los
procesos sociales particulares. La concientización es una toma de conciencia profundizada
de las relaciones hombre - mundo, la concientización es un acto de
conocimiento, un acto de búsqueda incesante de la esencia de las cosas a fin de
descubrir la razón de ser de esos hechos; la concientización se fundamenta en
una relación dialéctica, no se puede pensar en una conciencia aislada del
mundo; la transformación para Paulo Freire no se opera en la conciencia sino en
la historia, la concientización implica la práctica de la transformación de la
realidad, una conciencia frustrada es aquella que no está encaminada a la
transformación de la realidad.
La
concienciación implica una opción ideológica comprometida y revolucionaria,
debe comprometerse con la práctica de la transformación, debe ser utópica no
como una palabra irrealizable sino como la palabra verdadera; por consiguiente,
el
Conocimiento,
según las palabras de Freire no es el
simple Doxa o aquel tipo de conocimiento que solo incorpora conocimientos al
conocimiento ya existente tal y como lo presenta y lo conceptualiza Piaget en
su desarrollo del pensamiento cuando nos hable de los tres momentos por los que
pasa la adquisición de conocimientos: la asimilación, acomodación y equilibrio;
el conocimiento debe conducirse hacia la comprensión de la totalidad. El método
de Freire iba en contra de los reaccionarios electorados. Quería librar al
hombre del silencio, de la opresión y el conformismo. Ni amo ni esclavo sino
todo lo contrario; todo lo anterior nos sirve para establecer que a partir del
gran acto educativo, el sujeto estaría fácilmente en posibilidad de identificar
los roles: el de amo y el de esclavo, al mismo tiempo queda claro como él, ante
su propia incapacidad e indeterminación solo puede ocupar el papel de esclavo,
esclavo ante el lenguaje, esclavo ante sus padres, esclavo ante la sociedad,
esclavo ante la cultura, esclavo ante el otro.
Ahora bien, este rol no solo sería reforzado y continuado por los actos
educativos subsecuentes, formales o no, sino que solo podría ser significativo
y resignificado años después; es por ello también que solo años después estará
en capacidad de comprenderlo y reaccionar conscientemente ante él. Mientras
tanto, asume su rol y se somete, la educación entra en este proceso
justificando la renuncia al objeto perdido, a la “cosa”, regulando la posición
del sujeto con respecto a la “falta” haciendo que cada uno quede asimilado a la
cultura, puesto que lo pone en armonía con ésta.
Así,
la educación incorpora para sí la violencia que la cultura ejerce sobre los
individuos, sujeta al sujeto mediante su propia fuerza por medio de las
instancias superyoicas, producto de un ideal del yo, puesto que la educación
tiene como cometido instaurar en cada uno de los individuos; ante esta
situación, mucho antes de poder concientizarlo debidamente, cada individuo responderá
aceptándola u oponiéndose a ella; de aceptarla vivirá y se desarrollará en un
permanente malestar que le generará la cultura, de oponerse a ella, luchará
permanentemente para modificarla. En ambos casos el hombre queda atado; en
América Latina, lugar donde se desarrolla la tragedia de la opresión, se va
desenvolviendo un proceso de luchas sociales y situaciones pedagógicas en cuya
realidad se enfrentan dos conceptos antagónicos; la dependencia por un lado y
la meta de liberación por el otro; estos conceptos son no solo aplicables a los
vínculos entre los modelos educativos de los países hegemónicos y los
periféricos, sino a los que rigen la vida de los distintos grupos sociales, en
los que la distancia está dada por el poder de unos pocos construido a expensas
de la marginación de los demás en los variados aspectos del Marxismo
desenvueltos en estos últimos años entre los extremos de la total ortodoxia y
la heterodoxia; la concepción desmoralizante presentada por Freire con
fundamentos sólidos en la línea interpretativa iniciada por Lois Althuser la
cual nos introduce al tratamiento preponderante de la noción de “aparatos
ideológicos” representados por la sociedad capitalista por la familia, la iglesia y la escuela, entre otros. A partir
de estos supuestos, las funciones de la práctica educativa en una sociedad opresora serían: la conservación y el
perfeccionamiento del sistema productivo y de las relaciones que lo integran
mediante la formación de la mano de obra y de los técnicos científicos e investigadores
necesarios para mantener el sistema; asegurar el predominio del sistema
jurídico - político, en particular por la preparación de los trabajadores no
manuales empleados, profesionales, docentes, miembros de las fuerzas armadas;
conservación y difusión de las ideologías dominantes, mediante los contenidos
de la educación así como de las metodologías y las estructuras del mismo
sistema educativo.
Para
ejecutar esas funciones; la escuela no opera como una estructura unificada, a
pesar de las apariencias ideológicas del sistema educativo, sus funciones van
dirigidas a las clases sociales a las que su acción se dirige y a las que debe
contribuir a reproducir; su análisis lo lleva a compartir la opinión de
Bourdieu y Passeron, al mostrar a la escuela “como lugar de transmisión e
imposición de la ideología dominante, el lugar donde se ejerce la violencia
aunque no física en este caso, sino simbólica de la clase dominante y también
por lo mismo, lugar privilegiado de la lucha ideológica”. De ahí la imposibilidad
de una reforma real dentro del sistema capitalista, en el cual no
hay
lugar para otras ideologías que no sean las de la clase dominante
EDUCACIÓN
BANCARIA
Al
nivel de la educación institucionalizada, como también a todos los demás
niveles en que se realizan actividades
educacionales Freire, distingue entre la educación bancaria y la educación
liberadora la primera la denomina bancaria porque concibe al hombre como a un
banco en el que se depositan los valores educativos, los “ paquetes de conocimiento”
la educación bancaria parte de unos supuestos falsos según los cuales se niega
en los procesos de adquisición del conocimiento, la búsqueda personal: si el
educador es el que sabe y el alumno es el ignorante, al primero le corresponde
dar, entregar, transmitir su saber al segundo, cuya función no debe ser otra
que la de la asimilación pasiva. En pedagogía del oprimido, libro en el que
Freire ha descrito con detalle esta actitud ante los problemas de la educación,
se sintetizan las características de esta contradicción entre el educador y el
educando: - Él educador es siempre el que educa; el educando, el que es
educado. Él es quien sabe; los educandos, quienes no saben. El educador es
quien piensa, el sujeto del proceso; los educandos son los objetos pensados. El
educador es quien habla; los educandos, quienes escuchan dócilmente. El
educador es quien disciplina; los educandos, los disciplinados. El educador es
quien opta y prescribe su opción; los educandos, quienes siguen la
prescripción. El educador es quien actúa; los educandos son aquellos que tienen
la ilusión de que actúan en la actuación del educador. El educador es quien
selecciona el contenido programático; los educandos a quienes jamás se escucha,
se acomodan a él. El educador identifica la autoridad del saber con su
autoridad funcional, la que antagónicamente se opone a la libertad de los
educandos: son éstos los que deben adaptarse a las determinaciones de aquel. En
ese vaivén entre formulaciones teóricas
y movimientos de base que pueden acercar la teoría a la realidad y hacer de
ésta el alimento de aquella, es comprensible que no siempre las pedagogías
liberadoras hayan alcanzado, como pedagogías, la solidez y la coherencia
deseables. Uno de los supuestos mas firmes del pensamiento de Paulo Freire es
el que hace de la educación un hecho netamente político, “ un asunto de poder”
detrás de la educación bancaria se esconde el presupuesto según el cual la
educación es un acto de depositar; los educadores son los que depositan y los
educandos los depositarios. Se esconde,
tras ella, una concepción del hombre desgajado de su mundo, al margen de él; la
educación bancaria desconoce el sentido histórico del hombre, al que concibe
como acabado y histórico. Se esconde una concepción errónea del analfabetismo y
la pobreza, a los que se ve como males que hay que erradicar. La argumentación
desarrollista se maneja con las categorías de tecnificación, racionalización y eficiencia, buscando el
cambio educativo, y social, por la vía de la preparación de los recursos
humanos para el desarrollo en vista de la industrialización de los países no desarrollado, a cuyo
servicio ha estado la técnica de la planificación integral de la educación.
Dentro de esta concepción bancaria, se esconde una concepción del alumno que lo
identifica como un recipiente que es preciso llenar, al que es preciso darle,
transmitirle los conocimientos, como si el conocer fuera una recepción mecánica
y pasiva. Tras la educación bancaria se esconde, una concepción errónea de la
educación la cual se divide en dos momentos: a.- El educador ejerce un acto
cognoscente frente al objeto cognoscible, en tanto se prepara para su clase.
b.- El segundo el que enfrente a los educandos narra o diserta con respecto al
objeto sobre el cual ejerce su acto cognoscente. Este es el núcleo de la
educación bancaria, en el cual en vez de comunicarse, el educador hace
comunicados y depósitos que los educandos, meras incidencias, reciben
pacientemente, memorizan y repiten. Tal es la concepción “bancaria” de la educación,
en que el único margen de acción que se ofrece a los educandos es el de recibir
los depósitos, guardarlos y archivarlos; margen que solo les permite ser
coleccionistas o fichadores de las cosas que archivan. Es tan evidente esta
contradicción entre una educación dependiente, que acrecienta la dependencia, y
una educación que ayude a generar o a consolidar, según los casos, formas
diversas de liberación, que su conciencia se ha generalizado aun en la
afirmación un tanto abstracta de volcar
los esfuerzos educativos sobre las mayorías menos “favorecidas”. Con fundamento
en lo anterior se establece una pedagogía de la liberación que se ha ido
construyendo desde sus mismos inicios como una filosofía educativa con el apoyo
de una Praxis, que al mismo tiempo, se
ha ido enriqueciendo en contextos muy diversos. El transito de la conciencia
“transitiva –ingenua” a la “transitividad critica” no es, para el educador
brasileño, automático ni espontáneo, sino que, por el contrario requiere “un
trabajo educativo - crítico”. Desde esta óptica, la educación ha de sustituir
“las explicaciones mágicas, por explicaciones causales”, comprobar los
descubrimientos y estar dispuesta siempre a las revisiones; despojar al máximo
los pre - conceptos, negarse al quietismo, practicar el diálogo, abrir la
receptividad de lo nuevo por lo negación de lo viejo. ¿ Que objetivos persigue
la educación bancaria? persigue fundamentalmente la domesticación, la
domesticación social; utilizando la terminología acuñada por Erich Fromm,
Freire afirma que la educación bancaria, por su concepción mecánica y estática
de la conciencia y por la transformación que realiza de los alumnos en objetos,
es fundamentalmente necrófila, pues se orienta más hacia el amor a la muerte
que hacia el amor a la vida. La educación bancaria inhibe en el hombre su
capacidad de acción, según Freire los opresores bancarios siempre buscan
transformar la mentalidad de los oprimidos y no la situación que los oprime, a
fin de lograr una mejor forma de dominio o de domesticación; proceso que busca
producir en el plano individual ya que cada hombre tiene que ser domesticado en
función de las necesidades de un mercado de trabajo, que se supone será cada
vez mas tecnificado y que como tal requiere de sujetos con las habilidades y los
conocimientos imprescindibles para ser económicamente productivos, la educación
bancaria inhibe en el hombre su capacidad de acción y de creación, anula sus
facultades mas humanas y enfatiza profundamente el ajuste y la acomodación a la
sociedad establecida; dado que en esta visión los hombres son seres pasivos, al
recibir el mundo que en ellos penetra, solo cabe a la educación apaciguarlos
mas aun y adaptarlos al mundo. Para la concepción bancaria cuanto mas adaptados
estén los hombres tanto mas educados serán en tanto educados al mundo. Este
tipo de educación acarrea una serie de consecuencias negativas tanto para el
alumno como para la sociedad. Estas son algunas de las señaladas por Freire:
Mitifica la realidad, niega el diálogo, inhibe la creatividad personal,
domestica la conciencia, elimina la capacidad crítico - reflexiva, desconoce a
los hombres como seres históricos, lucha por la permanencia de lo establecido o
lo impone abiertamente, destruye la capacidad de respuesta a los retos de la realidad, induce al fatalismo con la
presentación de situaciones como intocables, tiende al desarrollismo necrófilo,
instaura la violencia, satisface los intereses de los opresores, busca suavizar
la situación, pero sin cambiar la esencia y por último es reaccionaria.
LA
DIALOGICIDAD
Otra
de las exigencias de suma importancia en la teoría de Paulo Freire, es la
dialogicidad. El diálogo es, en efecto indispensable para el desarrollo del
hombre. Si bien el lenguaje es producto del “ hombre - historia”, de nuestros
lejanos ancestros, al hombre actual el lenguaje le precede y lo estructura.
Para quien nace ahora el lenguaje representa una estructura preexistente a la
que deberá adaptarse o adecuarse para poder, primero sobrevivir y más adelante
convivir a través del diálogo. Gracias al lenguaje el hombre podrá comunicarse
con los demás, relacionarse y por lo tanto, estará en posibilidad de
identificarse con sus semejantes. Desde que el ser humano ve la luz, es
obligado a canalizar sus necesidades de comunicación a través del lenguaje, a
incorporarse a una estructura y a unos significantes que, por lo menos en un
principio, le son ajenos, provienen del otro. El lenguaje, le obliga
necesariamente a canalizar, en todo lo posible, sus necesidades de comunicación
a través de una serie de palabras y de reglas comúnmente aceptadas por la
sociedad en la que se encuentra. La dialogicidad tal y como la presenta y la
interpreta Freire está inmersa dentro del contexto de la educación como
práctica de la libertad, la palabra encierra el concepto de acción y también el
concepto de reflexión, su acceso no debe ser negado a ninguno de los hombres,
todos por igual tienen el mismo derecho a la palabra conducente al diálogo, a
través de él es que los hombres tienen su encuentro mediatizados por la
realidad la cual tiene el mismo significado para todos los hombres.
Paulo
Freire, presenta cuatro elementos, los cuales a juicio de él sintetizan como se
da el verdadero diálogo:
1.
El amor, es el fundamento o esencia del verdadero diálogo, es un acto de
valentía por parte de los dialogantes, entraña un verdadero compromiso que se
establece en forma permanente, el cual ninguna vicisitud puede destruir.
2.
La humildad, como otro de los ingredientes dentro de la teoría presentada por
Freire, repudia a la arrogancia, desecha la autosuficiencia y la pedantería y
se enfoca totalmente a un tipo de ser humano inmerso en una dialéctica que
predica de que no existen seres completamente ignorantes ni sabios absolutos,
todos aprenden de todos.
3.
La fe; la predicación de Freire da un significado muy especial al concepto de
“fe”. Debe existir en forma apriorística la credibilidad en todos los hombres,
alejar cualquier sombra de duda que pudiese empañar la confianza, fe como
totalidad en los hombres con su capacidad que tienen para poder hacer o crear
su propia realidad, crear su propio entorno y establecer su cultura, que sea
capaz de emerger en la propia historia.
4.
La esperanza; Esta permite la búsqueda permanente de la verdad, destruye
cualquier indicio de desesperanza. Freire pone énfasis especial en el incesante y continuo camino
que nos conduce sobre los senderos de la reflexión y la razón; la esperanza
está desvinculada de la falsa concepción anestésica impuesta por la religión
que solo conduce al fatalismo. Sin el diálogo no hay comunicación, no se
establece una verdadera educación y por consiguiente esta muy lejano de un
verdadero contenido programático el cual conduce a los hombres a un verdadero y
real entendimiento, sin el diálogo no se generarían idea generales, puesto que
es la palabra la que da a los conceptos una consistencia suficiente para
elevarnos por encima de la sensación pura e insertarnos en el mundo social. Se
deduce de estos pocos ejemplos, a que quedaría reducido el hombre si se le despojara
de su capacidad que tiene de comunicación; caería en el rango de animal, ajeno
a un mundo que solo le restringe a una actividad cotidiana y monótona. En este
apartado Paulo Freire presenta una interesante comparación entre la persona y
el animal, en su intento de establecer la supremacía del humano en contra del
animal: El animal forma parte de su mundo, no puede separarse de su actividad,
no existe en ellos toma de decisiones; el hombre no es un objeto más en el
mundo, mantiene relaciones constantes con el tiempo y el espacio, se integra a
su medio y puede luchar, su existencia es histórica, el hombre es sujeto por
vocación, objeto por distorsión.
El
hombre es el único capaz de codificar y descodificar; como ya decía
atinadamente Rousseau si el hombre no hubiese conocido otras necesidades que
las, muy simples, que radican en su constitución individual no se hubiese
echado a buscar la ciencia; y en ese caso continua diciendo, solo le hubiesen
bastado la sensación, la experiencia y el instinto las cuales son
características de los animales. La
dialogicidad, le obliga necesariamente a canalizar, en todo lo posible, sus
necesidades propias de comunicación a través de una serie de palabras y de
reglas comúnmente aceptadas por la sociedad en la que se encuentra. Estas, si
bien un tanto arbitrarias representan el consenso del grupo social, lo que se
denomina “el arbitrario cultural” a los que el ser humano se verá sometido,
sujetado. Este primer sometimiento, sujetamiento, es, por una parte, a la
estructura misma del lenguaje; por otra parte, es también un sometimiento, a
una aparente imposición de sus familiares y de cuantos le rodean.
LA DIALOGICIDAD VERSUS LA ANTIDIALOGICIDAD
1. La conquista
2. La división
3. La manipulación
4. La invasión cultural.
Características de la acción dialógica:
1. La colaboración
2. La unión
3. La organización
4. La síntesis cultural.
Lukacs había señalado en 1923 que en
cuestiones de Marxismo la ortodoxia se refiere al método y el método implica la
reconstrucción de la totalidad, para estudiar la realidad concreta, y esta
relación de la conciencia con la realidad es lo que realmente posibilita la
unión de la teoría con la práctica. No es de extrañarse refiere Freire que la invasión
cultural por parte del capitalismo, en las series de t.v., en las películas, en
los cómics, en las novelas o fotonovelas, elaboradas por compañías capitalistas
nacionales o extranjeras, para las masas, se nos presenten problemas que
parecen afectar al sistema capitalista. Lo que sí será difícil ver es que se
considere una totalidad interrelacionada en sus elementos esenciales y se
niegue, con fundamento en esta interrelación, la validez de los elementos
esenciales. Los distintos géneros literarios, nos advierte Freire tendrán modos
diferentes de presentarse. Pero si sus productores han asimilado la ideología
preponderante, tenderán a presentar problemas sobre elementos que no son claves
en el sistema. Toda obra subliteraria o producto cultural masivo que
Utilice la ficción como fuente de
entretenimiento y domino emocional tiende al cambio de los valores y a la
sumisión total.
La invasión cultural, es táctica de
dominación; sus implicaciones desde la postura del pensamiento de Freire,
implica que la tendencia de la hegemonía dominante es fortalecer y establecer
sus dominios dentro de la clase dominada; esta invasión cultural puede y de
hecho se fortalece a través del crecimiento y extendimiento de nuevas
tecnologías las cuales en forma avasalladora penetran hasta lo mas intimo del
ser pretendiendo el arraigo de diversas modalidades de valores; alguien en
cierta ocasión y en forma atinada dijo: quien tiene el poder tiene la
tecnología de punta, y quien tiene la tecnología tiene el poder.
De igual manera la invasión cultural
tiende a la penetración en el contexto cultural de los invadidos. Imponen su
visión del mundo, una visión que por cualquier ángulo que se observe siempre
tiende a la distorsión de la realidad; una visión fragmentada, carente de esencia,
y reflejo mismo de la apariencia. Las pautas de conducta y estilo de vida, son
algunas otras características que establece la invasión cultural, la cual por
supuesto tiende a la distorsión de la misma humanidad. Siempre son tendientes
al abandono de la identidad al adoptar
estilos de vida de otras culturas; por consiguiente que algunas de las bases de
la invasión cultural, son las formas de violencia la cual en la mayoría de las
veces es manifiesta y en otras ocasiones es solapada, esta violencia es impuesta
arbitrariamente en todos los contextos de la vida, impuesta a través de la
educación o impuesta a través de la ideología o arbitrarios culturales, los
cuales según Freire se establecen desde el mismo hogar en los intentos de
establecer los ideales del superyo. También se reconoce como engañosa, ya que
hace aparecer al dominador como amigo que te tiende la mano; Fausto Franco, al
respecto nos dice lo siguiente: La invasión cultural es una de las formas más
solapadas y degradantes de que el opresor se sirve para impedir que la sociedad
cambie. Una de las consecuencias más importantes de la invasión cultural de la
clase dominante es que impide la autenticidad de la clase dominada. En la
invasión cultural es importante que los individuos vean su realidad con la
óptica de los invasores y no con la suya propia. Cuanto más mimetizados, estén
los invadido, mayor será la estabilidad de los invasores. Una condición básica
para el éxito de la invasión cultural radica en que los invadidos se convenzan
de su inferioridad intrínseca. Hasta aquí hemos visto como a un cierto tipo de
sociedad le corresponde una cultura determinada y a esta una determinada forma
de conciencia, fomentada por la invasión cultural. La educación por supuesto es
uno de los más potentes realizadores de esa invasión y como la violencia
institucionalizada que ella implica tiende a perpetuar la opresión de los
dominados por parte de los dominadores.
¿Extensión o comunicación?. A cada
situación cultural le es propia una concepción educativa y unas prácticas
pedagógicas determinadas. La invasión cultural realizada por las elites
dominantes encuentra caminos diversos según se dirija a los campesinos
analfabetos o a los estudiantes que asisten a escuelas institucionalizadas. A
las demandas educativas de los primeros, los dominadores responden con una
educación puramente extensiva; a los segundos, con una educación bancaria.
La acción cultural, continúa diciendo
Freire se desarrolla a partir de dos matrices, la dialógica y la antidialógica;
estas dos son antagónicas entre sí la primera tiende a la reflexión, la segunda
tiende a la negación y supresión del ser humano.
La primera tiende a la acción y reflexión
o sea a la teoría y práctica, ambas se conjugan para establecer las
características de la personalidad en función de un verdadero liderazgo.
1. El líder no puede tomar a los oprimidos como simples
ejecutores de sus determinaciones;
2. No puede negar la praxis verdadera de los oprimidos, porque
sería tanto como negar la suya propia;
3. En la antidialogicidad del líder, existe una división
absurda entre la praxis del liderazgo y la de las masas oprimida, de tal
forma que la acción de las últimas, se
reduce apenas a aceptar las determinaciones del liderazgo; Freire en base a lo
anterior sugiere que la dicotomía existente es una condición necesaria para que
se establezca la antidialogicidad; en la cual la situación de dominio de las
elites dominadoras, prescriben y los dominados se guían por las prescripciones.
Otra de las características de la no
dialogicidad, es que no existe unidad sino que las clases oprimidas se
consideran el objeto de la posesión. La antidialogicidad de un liderazgo
efectivo, mantiene la sombra del dominador dentro de sí y por lo tanto no es
revolucionario y es presa de una sectarización mórbida.
La acción conquistadora cuyo intento es
reificar a los hombres es esencialmente necrófila, la comunicación en el
contexto de la antidialogicidad entraña una serie de mitos conducentes a la
perpetuidad del poder en detrimento de la opresión; el primero de los mitos que
se nos presenta es el mito de la libertad, el mito de los derechos humanos, el
mito de los derechos de los hombres a la educación; el mito de la igualdad de
clases; el mito del heroísmo, de las clases opresoras; el mito de la
generosidad y de la caridad por igual para todos los hombres; el mito de la
propiedad privada; el mito de la dinamicidad de los opresores; el mito de la
inferioridad ontológica de la masa y la superioridad de los dominadores. Ante
toda clase de mitos mencionados y aun de los que no se mencionaron, Freire
siempre mantuvo su guardia para salir en defensa de los lastimados, lacerados y
dañados en lo más íntimo de su ser.
2. ¿ Por que se dice que la pedagogía Freiriana es antropológica?
3. ¿ En el sentido de Freire, que se entiende por alfabetización?
4. ¿ Por que se afirma que al hombre se le ha negado la vocación humana?
5. ¿ Cómo pueden los oprimidos participar en la elaboración de la pedagogía para su liberación?
6. ¿
Cuál es el concepto erróneo del hombre nuevo?
7. ¿ Porque se dice que la liberación es un parto doloroso?
8. ¿ Cuales son los dos momentos de la pedagogía liberadora?
9. ¿ Porque se dice que el dinero para el materialista es la
medida de todas las cosas?
10. ¿Qué se entiende como fatalismo como anestésico por parte de la religión para el oprimido?
11. ¿ Porque se dice que los oprimidos han sido reducidos al estado de objetos?
12. ¿ Cómo se interpreta la narración como aspecto alienante de una pedagogía no liberadora?
13. ¿ Cuál es la antinomia existente entre el educador y el educando?
14. ¿ Porque se dice que los oprimidos son la patología de las sociedades sanas?
15. ¿ Cuales son las cosas que ama el individuo necrófilo?
16. ¿ Cómo se define el acto cognoscente?
17. ¿ Cuál es la intención del antídoto anestésico?
18. ¿ A que se refiere cuando se maneja el concepto de percepción mágica?
19. ¿ Cuál es el significado de la palabra existencia humanamente hablando?
20. ¿ Cuales son los cuatro elementos necesarios para que se pueda dar el diálogo?
21. ¿Por qué es incompatible la autosuficiencia con el diálogo?
22. ¿ Cómo debe entenderse el concepto de contenido programático?
23. ¿ Cómo debe entenderse el concepto de tema generador?
24. ¿ Cuál es el mundo en que se mueve el animal de acuerdo a la teoría de Freire?
25. ¿ Cuales son las implicaciones de un contenido programático liberador;
26. ¿ Cómo debe entenderse la investigación desde el punto de vista metodológico?
27. ¿ Cómo debe manejarse el concepto antropológico de cultura?
28. ¿ Cuales son las implicaciones de un liderazgo para los hombres?
29. ¿ Que sucede si el liderazgo revolucionario le niega a las masas el pensamiento crítico?
30. ¿ Que se entiende por absolutización de la ignorancia?
BIBLIOGRAFÍA
Pedagogía del oprimido.
Freire, Paulo
Siglo XXI, México.1968.
Diccionario de las ciencias de la educación
Sánchez. Cerezo Sergio
Santillana, México 4ª. Edición 1996.
La cuestión escolar.
Palacios, Jesús.
Laia, Barcelona España.3ª. Edición 1981.
Hacia una pedagogía del compromiso.
Miklos, Tomas.
S/e. México.
La docencia entre el
autoritarismo y la igualdad
Glazman, Raquel.
Ediciones el caballito, México.
La educación como práctica de la libertad.
Freire, Paulo.
Siglo XXI, México.