Universidad Abierta

 


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HISTORIA DE MÉXICO

 

ESTADO MODERNO Y CRISIS EN EL MÉXICO

DEL SIGLO XX

 

 

MARÍA REYES OFELIA RODRÍGUEZ LÓPEZ.

 

 

          CONTENIDO

 

          UNIDAD I:         Lucha Armada y Constitucionalismo 1ra. PARTE.            

          UNIDAD II:        Lucha Armada y Constitucionalismo 2da. PARTE.

          UNIDAD III:       Formación del Estado Mexicano (El Caudillismo).

          UNIDAD IV:       Formación del Estado Mexicano (El Maximato)    

          UNIDAD V:       Formación del Estado Mexicano (El Cardenismo) 

          UNIDAD VI:       Crecimiento y Desarrollo 1ra. Parte         

          UNIDAD VII:      Crecimiento y Desarrollo 2da. Parte         

          UNIDAD VIII:     Los Gobiernos de la Revolución (Después Del Milagro)     

          UNIDAD IX:       Los Sexenios de la Crisis

         

          REFLEXION FINAL

          BIBLIOGRAFIA CONSULTADA   

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La Revolución Mexicana, iniciada por Francisco I. Madero en busca de un cambio político, y continuada por quienes le imprimieron el rumbo hacia una transformación social, es una de las etapas más trascendentales de la Historia de México y marca el panorama general de la vida del país en el transcurso del siglo XX, pues hablar de la Revolución Mexicana no es referirse tan solo  a la lucha armada que derrocó a Porfirio Díaz y al usurpador Huerta, sino que comprende además el sistema institucional de gobierno emanado de aquella lucha y, obviamente, el proceso de formación de dicho sistema, con base en la creación de una Carta Magna capaz de responder a las demandas, políticas y sociales de los que participaron en este movimiento.

 

 

UNIDAD I

 

LA REVOLUCION MEXICANA:

Lucha Armada Y Constitucionalismo.

Primera Parte (1910-1916)

 

 

Causas de la Revolución Mexicana de 1910.

 

La lucha armada que diera comienzo en el mes de noviembre de 1910, fue provocada por la conjugación de las siguientes causas:

 

 

ç     La prolongada permanencia de Porfirio Díaz en el país.

 

 

ç     El envejecimiento del sistema político.

 

 

ç     La rivalidad entre integrantes de la elite porfirista.

 

 

ç     El incumplimiento de Porfirio Díaz para no volver a postularse.

 

 

ç     El fraude cometido en las elecciones presidenciales.

Causas Sociopolíticas

ç     La falta de oportunidades de ascenso político.

 

 

ç     La anulación de la Libertad y la Democracia.

 

 

ç     La influencia del mov. Magonista.

 

 

ç     La persecución y represión en contra de la oposición.

 

 

ç     La Obstinación de Porfirio Díaz ante Madero.

Causas de la Revolución

 

ç     La influencia de Europa a favor de la Democracia.

 

 

ç     La inconformidad de la clase media empresarial con la oligarquía financiera. También por parte de los profesionistas y obreros hacia los caciques.

 

 

ç     Los efectos económicos de la tienda de raya que significaba un freno para la consolidación del capital.

 

Causas socioeconómicas

ç     Descontento de los obreros por la discriminación.

 

 

ç     Descontento de los campesinos indígenas por ser despojados de sus tierras.

 

 

ç     Las condiciones infrahumanas de trabajo.

 

 

ç     Los efectos sociales de las crisis económicas.

 

 

ç     El marcado desequilibrio social.

 

 

La Revolución Mexicana de 1910.

 

Grupos involucrados en la lucha en contra de Porfirio Díaz.

 

¨       Movimiento Campesino en el estado de Morelos.- el estado de Morelos había sido escenario de efervescencia sociopolítica en los últimos años de la década de 1910. La producción azucarera, por estar dedicada a la exportación era objeto de especial interés económico para Porfirio Díaz, sobre todo cuando la plata sufría bajas en el precio. Por ello el gobierno permitía la severa explotación y el despojo de tierras que los trabajadores padecían a manos de los hacendados, con tal de hacer crecer la producción.

¨       Durante algunos años, la región morelense se había mantenido relativamente en orden gracias a la habilidad del gobernador Manuel Calderón. Pero al morir Calderón en 1908 el Presidente Díaz escogió como candidato a la gubernatura de Morelos a una persona completamente ajena al estado. El escogido fue Pablo Escandón quien fue “electo”, como gobernador se puso en manos de los hacendados esto condujo a los campesinos a unirse a la lucha.

¨       Cuando el plan de San Luis Potosí fue conocido en Morelos, los campesinos decidieron integrarse a la rebelión  maderista para defender sus derechos con las ARMAS. Tres líderes agrarios se levantaron en contra del gobierno: Gabriel Tepepa, Pablo Torres Burgos y Emiliano Zapata. Este último había de convertirse en el caudillo de mayor arrastre popular en el sur y en símbolo del agrarismo a nivel nacional.

 

¨       Emiliano Zapata nació en 1879, en Anenecuilco, en el estado de Morelos. Su familia era ampliamente conocida por los habitantes de aquel lugar y había participado heroicamente en los hechos de la historia nacional. Desde niño Emiliano fue testigo de los problemas que aquejaban a los campesinos. No obstante que la posición económica de Zapata fuera algo mejor que la de los campesinos de Anenecuilco, éstos le tenían confianza y lo consideraban como uno de los suyos. Gracias a esto en 1909 fue elegido presidente del consejo que defendía las tierras de Anenecuilco. En el cumplimiento de su cargo estudió los documentos que acreditaban los derechos de su gente a las tierras. Zapata fue reclutado en el ejército federal en febrero de 1910. Cuando regresó a su pueblo se encontró con más problemas, pues nuevamente se había despojado a los campesinos de sus tierras. Debido a esto Zapata encabezó un grupo de hombres armados dispuestos a reclamar sus derechos por la fuerza y, envió una delegación al presidente Díaz a presentar oficialmente la reclamación. Los resultados fueron favorables para los campesinos y con este triunfo Zapata acabó de ganarse la confianza y devoción de los campesinos.

¨       Emiliano Zapata logró tomar la CD. de Cuautla  y esto lo convirtió en líder.

 

¨       Movimientos sociopolíticos en la zona norte.- Las características sociopolíticas que presentaba la zona norte eran muy distintas a las del resto del país. Por razones de distanciamiento geográfico del centro, esta región se había mantenido prácticamente autónoma en lo político y en lo económico, pero el régimen porfirista acabó con aquella autonomía al incorporar la zona en los planes de expansión económica.

 

¨       Campesinos libres de antiguas colonias militares.- en el siglo XVIII las autoridades virreinales establecieron colonias militares en aquellas regiones septentrionales, con el propósito de que lucharán contra las bandas apaches y de otros grupos de indios bárbaros que merodeaban el territorio. Esta política fue de exterminio para aquellos grupos, y gracias a ella los pobladores que se arriesgaron a habitar aquellas peligrosas tierras, gozaron de algunos privilegios que no tenían los campesinos libres del centro. Al comenzar el porfiriato la amenaza de los apaches ya no existía y la zona fronteriza era más tranquila.

¨       Con la llegada de los ferrocarriles y las relaciones internacionales que éstos propiciaron en la zona fronteriza, la región norte sufrió una gran transformación que afecto a los campesinos de las antiguas colonias militares y los hizo perder no solo sus tierras, sino también su autonomía.

 

¨       Tribus indígenas del norte.- Así mismo fue afectado otro grupo de campesinos, compuesto por algunas comunidades de indígenas establecidas en el norte, como los Yaquis y Tarahumaras, que hasta antes del porfiriato habían logrado conservar sus tierras. Frente a los despojos se encontraron indefensos.

 

¨       Grandes latifundistas.- Los campesinos indígenas recibieron cierta ayuda de los poderosos terratenientes que, como Luis Terrazas y José María Maytorena, estaban descontentos con el gobierno porque los había desplazado de sus posiciones como jefes políticos regionales. Estos por resentimiento alentaron a los campesinos y les brindaron refugio.

 

¨       Peones de la hacienda tradicional.- Había en el norte otro grupo rural, el de los peones de la hacienda tradicional, principalmente en Chihuahua y en Sonora, que con anterioridad  a 1900 había permanecido pasivo y dócil. Fue en los últimos años del porfiriato cuando las políticas económicas afectaron a los peones de la hacienda norteña; su respuesta ante el cambio de situación fue violenta. Fue así porque el peón norteño tenía una relativa libertad lo que ocasionó que brotara una intención revolucionaria.

 

¨       Peones de la hacienda moderna.-  Un fenómeno social  interesante lo constituye el surgimiento de un nuevo tipo de trabajador agrícola moderno en algunas haciendas localizadas en el estado de Coahuila. Sin embargo aquel tipo de trabajo agrícola moderno era temporal y no ofrecía seguridad de empleo fijo; la mano de obra era bien pagada en los campos algodoneros solo una parte del año y el resto del tiempo los trabajadores tenían que deambular en busca de empleo agrícola o no. Tal falta de empleo permanente fue un factor imponente en la decisión de este grupo rural de unirse al movimiento.

 

¨       La alta clase media.- Los integrantes de la clase media empresarial desarrollada con la transformación económica, veían seriamente amenazados sus capitales ante la perspectiva de que los científicos continuaran manejando las finanzas del país, y más aún temían que al retirarse Díaz, el poder  quedara en manos de ese grupo oligarca.

 

¨       Las clases media profesional y obrera.- En la última década del porfiriato también se vieron afectadas las clases media profesional y obrera industrial del norte, por la crisis económica que provocó la reducción de los salarios reales y la elevación de los impuesto, al mismo  tiempo que disminuían las oportunidades de ascenso en la escala social a los integrantes de esas clases y se favorecía únicamente a los caciques y jefes que el gobierno mantenía a su servicio.

 

¨       Los magonistas.- el movimiento liberal encabezado por Ricardo Flores Magón estaba integrado por un grupo de ideólogos y periodistas que habían manifestado su oposición al régimen porfirista antes de que lo hiciera Fco. I. Madero. Los miembros del Partido Liberal Mexicano habían sufrido la persecución y represión del gobierno porfirista, viéndose obligados a huir a Estados Unidos, donde también se les persiguió y encarceló. Cuando fueron liberados, se dirigieron a la región oeste de ese país y ahí prepararon un movimiento armado en contra de Díaz, con el respaldo de las fuerzas sindicalistas,  socialistas y anarquistas estadounidenses en septiembre de 1910. Cuando Madero tuvo noticias de los preparativos de los liberales magonistas, supuso que este grupo se uniría al movimiento encabezado por él, pero no fue así: Ricardo Flores Magón declaró, en el periódico Regeneración, que no estaba de acuerdo con Madero, pues consideraba que éste no buscaba un verdadero cambio en la estructura social y política del país.

¨       Por su clase social, Madero poseía recursos económicos, experiencia política y respaldo legal, elementos que le permitieron conseguir el voto popular, mientras que los magonistas, pertenecientes en su mayoría a una clase media de menores recursos, se había unido al anarquismo sindicalista que no buscaba el acceso al poder político sino precisamente su destrucción.

 

 

La lucha armada entre 1910 y 1911.

 

Según la convocatoria del plan de San Luis Potosí, la Revolución debía iniciarse el 20 de noviembre, y Madero se dispuso a cumplir con su propia disposición: cruzó la frontera desde el lado estadounidense en un punto cercano a CD. Porfirio Díaz, Coahuila acompañado de 8 hombres, entre ellos dos de sus hermanos. El plan tuvo que suspenderse y Madero regresó a Estados Unidos.

El 20 de noviembre se habían efectuado 13 sublevaciones en varios estados: 8 en Coahuila, 1 en Durango, 1 en San Luis Potosí y 3 en Veracruz.

Desde un principio tuvieron mayor éxito las fuerzas rebeldes, en factor de los factores sociales.

De marzo en adelante las tropas federales se mantuvieron a la defensiva, mostrando la debilidad de un ejército que por primera vez se enfrentaba  a una rebelión nacional. Quedaba también al descubierto la carencia de armas y pertrechos necesarios para combatir a los insurrectos, quienes habían venido acumulando armas desde meses atrás y continuaban recibiéndolas desde la frontera, traídas a Estados Unidos a través de los puntos estratégicos que fueron conquistando.

Porfirio Díaz, tomo medidas desesperadas: en marzo suspendió las garantías individuales. Además como Díaz se negó a excluir en el decreto de suspensión de garantías a los estadounidenses que combatían con los rebeldes, aumentó la tirantez de sus relaciones con el vecino país.

En el mismo mes, Díaz hizo cambios en su gabinete, sustituyendo a los secretarios excepto el de Hacienda y el de Guerra y Marina.

El 20 de abril ante la inminente toma de Cd. Juárez, llegaron a entrevistarse con los revolucionarios dos representantes del gobierno porfirista: buscaban negociar la paz con Madero sin que tuviera que renunciar Porfirio Díaz. Madero estaba dispuesto a aceptar tal propuesta pero se encontró con la más firme oposición de sus colaboradores entre ellos Venustiano Carranza y Roque Estrada convenciendo a Madero de que exigiera la renuncia de Díaz.

Para el mes de mayo, muchas poblaciones ya habían sido tomadas por los rebeldes. Al cabo de 6 meses de lucha y ante el rechazo popular, Díaz acabó por convencerse de que “ya no tenía la confianza de sus conciudadanos”, y el día 7 de mayo presentó su renuncia al poder ejecutivo por medio de un manifiesto de la nación. Poco después envío representantes a Ciudad Juárez para que firmaran el pacto de paz con los dirigentes revolucionarios.

Tras la toma de Cd. Juárez y siguiendo lo establecido por el Plan de San Luis Potosí, Madero se convirtió en Presidente provisional y nombró un consejo de Estado.

 

 

Gobierno interino de Francisco León de la Barra.

 

Conflictos políticos.- El interinato de León de la Barra se prolongó por cerca de 6 meses y durante ese lapso surgieron numerosos conflictos políticos sin que hubiera empezado siquiera intentar resolver los problemas económicos y sociales. Hubo un insalvable antagonismo entre éste y Madero, a quien su condición de jefe de la revolución le permitía intervenir en las decisiones del presidente provisional; con el consecuente disgusto de éste, que se propuso hacer todo lo posible por desprestigiar a Madero ante los hacendados, la burguesía nacional e internacional y las clases medias, con el fin de restarle apoyo político.

Otro asunto grave fue el licenciamiento de las fuerzas revolucionarias que León de la Barra insistió en apresurar. El mayor problema se presentó con Zapata quien se negaba a licenciar sus tropas mientras no se cumpliera lo ofrecido por Madero en el plan de San Luis en relación con la restitución de las tierras, fue en este punto donde comenzaron a aflorar las grandes diferencias que existían entre Madero y Zapata, diferencias de orden cultural y social.

El presidente provisional conocía la difícil disyuntiva en que se encontraba Madero y creyó tener una buena oportunidad para ponerlo en aprietos y quizá hasta para deshacerse de él.

El jefe de la Revolución confiando todavía en León de la Barra, en una entrevista que tuvo con Zapata en Cuautla, le prometió que resolvería el problema agrario a cambio de que fueran licenciadas las tropas y le pidió que tuviera fe en las negociaciones. León de la Barra aparentó estar de acuerdo con las peticiones de Zapata, con el fin de que Madero consiguiera el desarme de los Zapatistas, pero en ningún momento retiro las fuerzas federales; por el contrario y cuando el conflicto estuvo a punto de solucionarse Huerta avanzó sobre Cuautla con la intención de acabar por la fuerza con el movimiento zapatista. Fue entonces cuando Emiliano Zapata dirigió su primer manifiesto al pueblo de Morelos acusando a los “traidores científicos” de intentar recuperar el poder, pero, todavía maderista libraba de toda culpa al jefe de la revolución  por el fracaso de las negociaciones.

Durante este interinato, Madero atentado contra su persona acepto que el presidente liberara a unos sediciosos poblanos apresados por Emilio Vázquez Gómez. Todavía más grave fue el asunto relacionado con los hermanos Vázquez Gómez. Emilio ocupaba el ministerio de gobernación en el gabinete de L. De la Barra y sus relaciones no eran muy cordiales porque Vázquez Gómez no consentía licenciar las tropas revolucionarias pues equivalía a apoyar al porfirismo. Debido a esto V. Gómez enviaba armamento a los zapatistas. Por tal motivo, el presidente pidió a Madero que usara su influencia para que V. Gómez renunciara a su cargo, lo cual Madero acepto para evitar mayores fricciones en el gobierno. Actitud que causó un gran descontento entre los revolucionarios.

La conciliación que Madero pretendía fue imposible, incluso para él mismo.

En medio de aquellas dificultades se prepararon las elecciones para presidente y vicepresidente y los partidos comenzaron a organizarse. Madero formó el Partido Constitucional Progresista. Surgieron otros partidos como el – reyista -, - Partido Popular Evolucionista -, - Partido Católico Nacional - y - Partido Liberal Puro -.

Madero gozaba de fervor popular y fue electo presidente por una inmensa mayoría, con Pino Suárez en la vicepresidencia; ocupo el cargo el 6 de noviembre de 1911 en medio de una peligrosa efervescencia y bajo la observación estadounidense.

 

Gobierno de Francisco I. Madero

 

            Política interna.- Francisco I. Madero tomo posesión de la presidencia en un ambiente de júbilo por parte del pueblo pero también en un ambiente de gran turbulencia política porque había disminuido el prestigio de Madero y porque los profiristas preparaban una contrarrevolución. Madero recurrió de nuevo a su política conciliadora e incluyó en su gabinete a la mayoría de los miembros del gabinete anterior. El poder judicial estaba integrado por una gran mayoría  porfirista. Por tanto, en el congreso tampoco fue posible la conciliación al contrario significaba un polvorín próximo a estallar.

 

Políticas de reorganización social y económica.- Respecto a la cuestión agraria se vigorizaron las funciones de la Comisión Nacional Agraria creada con el objeto de que aplicara medidas concretas sobre fraccionamientos, riego y crédito agrícola; ordenara el deslinde, fraccionamiento y reparto de ejidos, procurando la creación de la pequeña propiedad.  Se creó la Comisión  Agraria Ejecutiva.

El problema obrero se había agravado porque la agitación política provocaba un clima de inseguridad entre los trabajadores industriales. Dando como resultado la formación de agrupaciones obreras, las cuales tenían dos fines:

 

1.- La convivencia social entre obreros del mismo oficio.

2.- Buscaban promover el mejoramiento económico de sus integrantes mediante la creación de las cajas de ahorro.

 

Una de aquellas asociaciones fue La Casa del Obrero Mundial, formada en 1912.

 

Durante 1912 y 1913 hubo una gran cantidad de huelgas promovidas por la Casa del Obrero Mundial, que forzaron al gobierno a tomar medidas para solucionar los conflictos obrero-patronales.

El gobierno de Madero promovió la formación de otra agrupación obrera, la Gran Liga Obrera Mexicana, que proclamaba métodos de acción más moderados y aceptaba la intervención gubernamental en las disputas entre patrones y obreros. Madero buscó el apoyo de los empresarios de la rama textil considerado uno de los sectores más importantes de la industria del país.

En cuanto a la situación económica, ésta no se había deteriorado demasiado, pues con los impuestos y contribuciones directas se logró compensar la disminución por concepto de renta de aduanas y renta del timbre durante los meses que duró la guerra.

 

 

Conflictos Políticos

 

Zapatismo.- La situación conflictiva creada durante el interinato de León de la Barra, continuó después de que Madero ocupara la presidencia y hasta se intensificó. Uno de los más serios conflictos fue el que representaba el movimiento Zapatista, que se tornó en contra de Madero básicamente debido a la desconfianza que la línea política de éste imprimió en el ánimo de los campesinos morelenses. El resquemor se agravó cuando la gubernatura de Morelos fue asignada a un militar, Ambrosio Figueroa, enemigo del zapatismo y decidido a exterminarlo. Antes tales manifestaciones de hostilidad por parte del líder revolucionario en quien habían confiado su problema el cual no se había solucionado sino que se había agravado decidieron hacer su propia revolución, esta vez en contra de Madero. No obstante, Madero había intentado llegar a un acuerdo con Zapata. Mientras esto sucedía, las tropas federales avanzaron hacia Cuautla y desde allí pusieron un cerco a Villa de Ayala, abriendo fuego con la intención de acabar de un solo golpe con los rebeldes zapatistas. Estos lograron romper el cerco y huyeron con su líder a las montañas de Puebla. El 28 de noviembre de 1911 se dio a conocer el plan de Ayala. Este plan resume todo el resentimiento y la desesperación de los campesinos zapatistas, fue redactado por Otilio Montaño y firmado por una lista de militares del Ejército Libertador de Sur encabezado por Emilio Zapata. Se acusaba a Madero de haber hecho del sufragio efectivo “una sangrienta burla al pueblo”. Se desconocía a Madero como jefe de la Revolución y como presidente; reconociendo a Pascual Orozco o a Zapata en caso de que Orozco no aceptara.

Al enterarse del plan de Ayala, suscrito por los “rústicos socialistas agrarios”, Madero recrudeció la persecución en contra de éstos, pero tal medida tuvo el efecto contrario al darle sentido y fuerza al movimiento.

 

Orozquismo.- Hubo otros conflictos que partieron de los revolucionario. Ya durante el interinato de León de la Barra se habían publicado dos planes, el de Texcoco y el de Tacubaya en los que se consideraba frustrada la revolución.

 

Pascual Orozco era originario de Ciudad Guerrero, Chihuahua. Pertenecía a la clase media rural y desde joven se había dedicado al comercio. Le toco sufrir directamente la corrupción política causada por el caciquismo de la familia Terrazas. Fue nombrado jefe de la Revolución en el distrito de Guerrero. Fue líder, reconocido por Madero. Sin embargo Orozco ante la indecisión de Madero ordenó el ataque a la ciudad fronteriza contraviniendo las instrucciones del jefe lo que provocó la ruptura de sus relaciones. Resentido, Orozco, inició su lucha personal en contra de Madero. 

En 1912, Orozco se levantó en armas, desconociendo al gobierno de Madero mediante su plan de ataque, conocido como el Pacto de la Empacadora.

La rebelión orozquista preocupó seriamente al gobierno, puesto que había logrado atraer la simpatía y apoyo de la clase alta y media, interesadas en acabar con el régimen maderista. Al cabo de cinco meses el orozquismo fue derrotado por Victoriano Huerta quien por ello se convirtió en héroe nacional ganado la confianza de Madero. Emilio Vázquez Gómez organizó también un movimiento rebelde en el  norte contra Madero.

 

La Contrarrevolución.- Este movimiento pasó por dos momentos, el primero que fracaso, estuvo representado por Bernardo Reyes y Félix Díaz quienes se levantaron en contra de Madero. El segundo y definitivo, fue aquel en el cual estuvo inmiscuido el embajador estadounidense, aliado con elementos militares del porfirismo, incluyendo a Reyes y F. Díaz.

 

Bernardo Reyes había roto un pacto celebrado con el jefe de la Revolución respecto al ofrecimiento de éste de darle el cargo de ministro de Guerra en su gabinete. Desde entonces Reyes se decidió a luchar por conseguir el poder que desde tiempos porfiristas se le venía negando. A principios de 1911 lanzó su candidatura a la presidencia del país. Pero Reyes renunció  a participar en las elecciones amedrentado por las amenazas de los maderistas y se dispuso a intentar un recurso al que antes había opuesto: el levantamiento armado. Reyes fue arrestado por dos ocasiones por violaciones a la ley estadounidense de neutralidad y se vio precisado a apresurar la revuelta. Cuando cruzó la frontera el 5 de diciembre de 1911, se encontró con que sus seguidores habían desertado y desesperado decidió rendirse. De este lugar fue trasladado a la cárcel de Tlatelolco y recibió del presidente Madero el indulto a la pena capital  que merecía.

 

Félix Díaz se levantó en armas el 16 de octubre de 1912 en Veracruz, creyendo que gracias a la influencia de su apellido obtendría el apoyo absoluto del ejército federal. Sin embargo muy poca gente acudió al llamado. El rebelde fue hecho prisionero y enviado a la capital de la República; condenado a muerte, obtuvo el indulto ante el presidente Madero y fue confinado en la penitenciaría del Distrito Federal.

Así los dos autores  de la contrarrevolución salvaron sus vidas  quedando como prisioneros de guerra en el país, dispuestos a intentar nuevamente el golpe a la primera oportunidad.

 

El segundo momento de la contrarrevolución que tendría un trágico desenlace, fue organizado en la capital del país por un grupo de militares del ejército federal en colaboración con civiles antimaderistas y apoyado por el embajador estadounidense, Henry Lane Wilson quien, interesado en el derrocamiento de Madero, intervino indebidamente en la vida política de México. Los motivos que indujeron a Wilson a colaborar en el derrocamiento de Madero, están vinculados con el deterioro que prevalecía en las relaciones entre México y Estados Unidos en razón de que el gobierno Maderista no había favorecido los intereses comerciales de los estadounidenses como éstos deseaban.

Además ciertas medidas nacionalistas de Madero acrecentaron la tensión con el gobierno estadounidense.

     

La Decena Trágica:

 

            A principios de 1913, la situación política del país era en extremo conflictiva. Los generales Manuel Mondragón y Gabriel Ruiz, y de algunos civiles como Rodolfo Reyes, fueron los principales conspiradores del “Golpe de Estado”, que pasaría a la historia como la Decena Trágica, debido a que se desarrollo en el lapso de diez días, comprendido entre el 9 y 19 de febrero.

La madrugada del día 9, en dos acciones casi simultáneas, los federales insurrectos tomaron Palacio Nacional. Al conocer la noticia, el presidente Madero salió de su residencia oficial. Encargo a Victoriano Huerta que sofocara la rebelión.

En los días que siguieron, Huerta se encargo de retardar y entorpecer los ataques contra los rebeldes: ante las acusaciones y reclamaciones que le hiciera Gustavo Madero, Huerta reafirmó su lealtad al presidente y éste ingenuamente creyó que era sincero. Huerta consiguió que el presidente se entrevistara con los senadores antimaderistas, los cuales pidieron a Madero su renuncia como única solución al conflicto, pero éste se negó, por lo que Huerta se decidió asestar el golpe final. El 18 de febrero, día en que había prometido dar el ataque final en contra de los rebeldes, Huerta eliminó personalmente a Gustavo Madero al tenderle una trampa, y Aurelio Blanquet se encargo de apresar en Palacio Nacional al presidente Madero y a Pino Suárez.

Wilson anunció que Huerta ocuparía la presidencia provisional cuyo gabinete sería nombrado por Félix Díaz. Éste habría de postularse a la presidencia definitiva en las siguientes elecciones.

Así, en la madrugada del día 19 quedaba consumado el “cuartelazo”, con la intromisión injustificable del embajador estadounidense; el mismo día el congreso aceptó las renuncias de Madero y Pino Suárez. El congreso designó presidente interino al secretario de relaciones exteriores, Pedro Lascuráin, cuyo único acto de gobernación fue nombrar a Victoriano Huerta secretario de gobernación, porque duro como presidente menos de una hora.

La noche del 22 de febrero, Madero y Pino Suárez, fueron trasladados a la penitenciaría del Distrito Federal y asesinados en el trayecto.

Victoriano Huerta inició su gobierno con el estigma de aquel crimen que hizo olvidar los errores de Madero y consiguió la unificación de los revolucionarios.

 

 

La Dictadura Huertista:

 

            Victoriano Huerta debía ser un presidente provisional que sirviera de transición para que Félix Díaz asumiera el poder mediante elecciones generales. Huerta era de personalidad fuerte. Pronto empezó a manipular la situación en su favor por medio de turbias maniobras que Díaz no supo eludir. Huerta le comunicó que había sido designado embajador de Japón, y le pidió que regresara para octubre con el fin de que estuviera presente en las elecciones. En las elecciones de octubre, el supuesto presidente provisional se presentó como candidato, ganando por mayoría absoluta, utilizando recursos fraudulentos.

Desde que tomó el poder, en febrero de 1913, Huerta se propuso dos metas:

 

1.      Lograr la pacificación e imponer su autoridad.

2.      Obtener el reconocimiento oficial extranjero.

 

Interesado en lograr la paz interna, Huerta decidió buscar el apoyo de orozquistas y zapatistas. El 27 de febrero de 1913 Orozco dio a Huerta su apoyo oficial. En cambio con Zapata la situación fue muy distinta.

Las relaciones no muy cordiales de Huerta con el poder legislativo fueron fuente de otro conflicto interno de importancia.

Los liberales, antirreleccionistas y maderistas se dedicaron a obstaculizar las iniciativas del ejecutivo y mantuvieron una manifiesta hostilidad contra el mismo. Destaca el discurso de Belisario Domínguez, en el que denunciaba los crímenes de Huerta y lo llamaba traidor, proponiendo su destitución. Después de que el discurso fuera difundido por escrito, Belisario Domínguez fue asesinado.

 

Aspectos sociales y económicos.- En el asunto agrario el régimen huertista se limitó a continuar fraccionando terrenos nacionales, pero tales medidas no fueron al fondo del problema ni modificaron la estructura de la propiedad. La Comisión Nacional Agraria fue abolida y en su lugar se creó la Secretaría de Agricultura.

Con referencia al sector obrero, Huerta permitió que se celebrara el Día del Trabajo por primera vez en México, el 1ro. de mayo de 1913, pero los obreros aprovecharon esa celebración para hacer propaganda política. El gobierno de Huerta opto por la represión.

En el aspecto económico la situación empeoró a causa de la lucha armada contra el gobierno y a las presiones que el gobierno estadounidense ejerció sobre Huerta, tanto en el plano económico como en el diplomático. Los problemas más graves fueron financieros. Para noviembre del mismo año, la situación política se había agravado y Huerta tuvo que recurrir a préstamos forzosos, exigidos a mexicanos y a extranjeros, se suspendió el pago de servicio de la deuda exterior en enero de 1914. La crítica situación provocó la fuga de capitales.

Las difíciles relaciones con el exterior.- A principios de marzo de 1913, asumió la presidencia de Estados Unidos Woodrow Wilson, hombre de ideas religiosas fundamentadas en el calvinismo. Éste en principio rechazó a Huerta y mandó  presentarle cuatro proposiciones:

 

1.                  Elecciones libres inmediatas.

2.                  Que todas las fracciones participaran en las elecciones.

3.                  Consentimiento del general Huerta de no postularse en dichos comicios.

4.                  Acuerdo de todos los partidos de acatar los resultados de las  elecciones y cooperar con la nueva administración.

 

Las propuestas anteriores, presentadas ante las autoridades mexicanas en agosto de 1913, expresan las dos preocupaciones fundamentales del presidente estadounidense:

 

¨       En primer ligar terminar con el estado de guerra civil que prevalecía en México y

¨       En segundo lugar, restituir un orden democrático en el que