Universidad Abierta


Principios de Economía Política Marxista

por: Miguel Santana Cerda

 

 

 

INTRODUCCIÓN

El ser humano es el único capaz de formar sociedades, por medio de las cuales van cubriendo sus necesidades. Aristóteles, fue el primero en definir al ser humano como un ser social y a partir de ese momento es que hemos podido entender el desarrollo de las sociedades.

El desarrollo de las sociedades parece no detenerse, están en un cambio constante y el ser humano ha tratado de conocer cuáles son los mecanismos que han producido el desarrollo de las sociedades humanas. Dichos mecanismos han sido explicados a través de la historia de distinta maneras de acuerdo al momento histórico en que fueron planteadas.

Así por ejemplo, se ha dicho que el desarrollo social se debe a un plan previamente trazado y dirigido por una fuerza sobrenatural, a través de una voluntad divina, aún en nuestro tiempo existen personas que apoyan dicha teoría. Otros también, han planteado que el desarrollo social está determinado por factores geográficos, es decir, que mientras más rico sea un lugar en cuanto a recursos naturales, más desarrollada será la sociedad. Si esto fuera así, no existirían países pobres que tienen una gran cantidad de recursos naturales, a su vez sociedades enteras han cambiado y no por ello se ha trasformado el medio geográfico donde viven.

Se ha pensado que el cambio de las sociedades se debe a los grandes hombres (Napoleón, Lincoln, Lenin, Hitler, etc.), que sin duda han jugado un papel predominante en la transformación de sus sociedades, sin embargo, sólo han sido personas que han podido entender el momento histórico en el que se encontraban y han sabido leer en la sociedad las necesidades de estas, ellos solamente han adelantado o retrocedido el desarrollo social.

Lo cierto es que, el desarrollo de las sociedades no se detiene debido a que el ser humano constantemente busca la manera de satisfacer sus necesidades básicas (alimento, vestido, habitación, etc.), y esto es lo que lo ha impulsado desde un principio a desarrollar sus sociedades a través de la producción de estos bienes materiales, que a su vez se transforman en la base de todo el desarrollo social.

Por ello, es fundamental entender cuál es el origen de estos bienes materiales.

 

LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

El ser humano va obteniendo sus bienes materiales a través del trabajo, actividad propia de él, con lo que trasforma a la naturaleza para satisfacer sus necesidades, no existe en el mundo, ningún otro ser capaz de trasformar de una manera consciente su entorno para satisfacer sus necesidades, es cierto que hay animales que trasforman la naturaleza, pero no lo hacen de una manera consciente pues actúan por instinto.

Entonces, se puede decir que el desarrollo social está directamente relacionado con la producción de los bienes materiales necesarios y no necesarios para satisfacción del ser humano.

Ahora bien, el proceso de producción depende de los medios de producción, es decir, las herramientas con las cuales el ser humano realiza la producción de los bienes materiales, los cuales tienen como finalidad simplificar el trabajo humano.

El proceso de producción está formado por dos aspectos fundamentales: las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

Las fuerzas productivas no son otra cosa que los medios de producción (herramientas, máquinas, etc.), mientras que las relaciones de producción, se refieren a la organización humana para producir (horarios, labores, funciones, cambio y distribución de los bienes producidos).

Así, cualquier momento histórico está determinado por los medios de producción y las relaciones de producción, pero también por el lugar que ocupan los seres humanos tanto en la producción, en la distribución, como en lo relacionado con los productos de trabajo.

La unión de las fuerzas productivas y las relaciones de producción dan lugar a lo que denominamos modo de producción, en el desarrollo de la humanidad se han identificado cinco tipos distintos de modos de producción que son: la comunidad primitiva, el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo y el socialismo.

Las fuerzas productivas cambian constantemente, pero este cambio afecta directamente a las relaciones de producción, es por eso que cuando las relaciones de producción cambian y no corresponden a las fuerzas productivas las frenan, es por ello que las relaciones de producción tienen que ceder cambiando para corresponder a las fuerzas productivas, esto se conoce como la ley económica de la correspondencia de las relaciones de producción con las fuerzas productivas.

La base de una sociedad es justamente su modo de producción, esta determina el tipo de relaciones que existen entre los seres humanos, así como las instituciones que este ha creado e incluso hasta su cultura. A esta base se le denomina estructura y está conformada principalmente por la economía.

Todo aquello que no forma parte directa de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción se denomina superestructura y está conformada por las ideas políticas, filosóficas, jurídicas, artísticas, religiosas, etc. de la sociedad y las instituciones que las sustentan. Con esto surge la segunda ley de la economía que es la ley de la correspondencia entre la estructura y la superestructura

Lógico es pensar que si la estructura cambia, esto produce un cambio inmediato en la superestructura, dando origen a una nueva formación social.

La sociedad tiene como base fundamental a la economía y esta como ciencia se rige de acuerdo a determinadas leyes como la que se refiere a que: las leyes económicas no son muy duraderas, y actúan en un determinado periodo histórico, esto se refiere a que en la formación social de cada época actúan muchas leyes económicas, pero estas sufren modificaciones al cambiar el modo de producción, apareciendo nuevas leyes que se adecuen a la nueva sociedad.

Las leyes que se modifican se conocen como leyes específicas. Existen otras que son inherentes a todas las formaciones sociales como son las leyes de correspondencia entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, y la de la estructura y la superestructura.

Por todo ello, entendemos a la economía política como la ciencia que estudia el desarrollo de las relaciones de producción; es decir, de las relaciones económicas entre los hombres. La economía política entonces estudia las leyes que rigen a la producción y la distribución de los bienes materiales en la sociedad humana a todo lo largo de las diversas fases de su desarrollo.

 

LOS MODOS DE PRODUCCIÓN PRECAPITALISTA

Todas las naciones del mundo han pasado por todos y cada uno de los modos de producción, por lo que es de gran importancia conocer como funcionaban estos modelos económicos y sociales, pero sobre todo, como es que fueron sustituidos por otros.

En la actualidad, son pocas las organizaciones sociales que aún siguen basándose en los modos de producción precapitalista, son sociedades que de alguna manera se han mantenido aisladas de los acontecimientos mundiales, podríamos mencionar algunas tribus de África y América, y que, sin embargo, nos sirven de campos de estudio de estas formas sociales.

a) Modo de producción de la comunidad primitiva

El modo de producción de la comunidad primitiva, es la primera forma de organización social que apareció cuando el ser humano empezó a organizarse, principalmente con el fin de protegerse unos a otros de ser presas por los animales feroces que le rodeaban, este sistema duró cientos de miles de años y con él comienza el desarrollo de la humanidad. La base de este sistema estaba en la propiedad comunal de los medios de producción, así como, de los productos obtenidos.

Al principio el ser humano se alimentaba principalmente de vegetales que se encontraba a su paso arrancándolos del suelo, fue inventando algunos instrumentos que le permitían obtener con mayor facilidad los alimentos, instrumentos simples como piedras y palos, los cuales estaban al alcance de cualquier persona y que por lo tanto, sería absurdo que fueran propiedad de alguien, lo que significaba que los medios de producción prácticamente pertenecían a todos.

Estos instrumentos con el tiempo se fueron mejorando, ya la piedra era trabajada de tal forma que pudiera ser utilizada como un instrumento para cortar, golpear y cavar.

A su vez, esto le permitió al ser humano empezar a alimentarse de otras fuentes como eran los animales, pues ya podía cazar algunas presas pequeñas. Es en este momento que surge la primera división natural del trabajo, la cual estaba determinada por el sexo, es decir, los hombres se dedicaban a cazar, mientras las mujeres y niños se dedicaban a la recolección de verduras Sin embargo, el ser humano aún se veía obligado a emigrar siguiendo a los animales que cazaba, huyendo del mal tiempo y buscando lugares donde hubiera vegetación.

El descubrimiento del fuego fue uno de los hechos históricos más importantes para el ser humano, el fuego le permitió soportar las inclemencias del tiempo, pero también le permitió cocinar la carne, lo que hizo que ésta, se convirtiera en su alimento predilecto.

El escalón siguiente de las fuerzas productivas fue el descubrimiento de la agricultura (descubrimiento que se le otorga a la mujer), y que trajo como consecuencia inmediata el hecho de que el ser humano ya no se vería obligado a desplazarse a otros lugares para buscar alimentos vegetales, sin embargo, aún los animales continuaban con sus migraciones, por lo que el ser humano debió desarrollar la ganadería. Con la agricultura por un lado y la ganadería por el otro, el ser humano pudo detener su viaje y se volvió sedentario, lo que le permitió iniciar un desarrollo acelerado en ambas actividades y también inició con ello el desarrollo social.

Es importante recordar en este momento el libro de Engels "La Familia, La Propiedad Privada y El Estado", pues es en este momento en que se da el surgimiento de estos tres elementos que con el paso del tiempo se convertirían en partes fundamentales del desarrollo social.

Cuando el ser humano se hizo sedentario la tierra y los animales eran de la sociedad, pero poco a poco algunos hombres fueron apropiándose de pequeños pedazos de tierra y algunos animales que aparentemente sobraban, y así apareció la propiedad privada. Pero cuando este hombre moría sus pertenencias eran repartidas entre los demás, fue así como la familia hizo su aparición, como una forma de conservar los que cada hombre tenía, ahora sus pertenencias al desaparecer pasaría a las manos de sus hijos, de estos a sus hijos y así indefinidamente. Con el desarrollo de la familia y de la propiedad privada, surgieron conflictos entre los hombres, debido a que, no quedaba claro hasta donde abarcaba la tierra de uno o quién determinaba que tierra le pertenecía a quién. Entonces se hizo necesario la aparición de una estructura que pudiera mediar entre las familias, pero sobre todo entre las propiedades privadas, esa estructura sería el Estado, el cual tendría como función conciliar a las distintas partes en conflicto. Normalmente el Estado recaía en los ancianos los cuales eran considerados por su experiencia como los hombres más sabios de la comunidad. Es por ello que desde su nacimiento la función social del Estado ha sido la de mediar entre los hombres y las distintas clases sociales.

Al nacer la ganadería y la agricultura surgió la división social del trabajo, es decir, una parte de la sociedad se dedicaba a la ganadería, mientras que la otra, a la agricultura. Esto produjo la formación de tribus pastoras y tribus agricultoras con lo que nació la primera gran división social del trabajo.

La primera división social del trabajo, trajo consigo una mayor producción, lo que hizo que existiera un excedente de alimentos, ahora a los pastores les sobraba carne y a los agricultores alimentos vegetales, sin embargo, a los primeros les faltaban vegetales y a los segundos carne, con ello surge el intercambio, que no es más que la primera forma mercantil entre los seres humanos.

Con el desarrollo de la elaboración de distintos instrumentos (vasijas y ollas), comenzaron a destacar algunas personas por su habilidad en la elaboración y manejo de estos materiales y con ello nacieron los oficios. Estas personas únicamente se dedicaban a sus oficios, por lo que intercambiaban parte de su trabajo por alimentos.

El trabajo comunal poco a poco fue frenando el desarrollo de las fuerzas productivas, por lo que empezó a ser desplazado por el trabajo individual, sobre todo a raíz del surgimiento de los artesanos, ya que, éstos no estaban en condiciones de que sus herramientas de trabajo fueran de uso comunal. Con el trabajo individual surge la propiedad privada.

El desarrollo social fue creciendo y al ir progresando las fuerzas productivas, el ser humano poseía cada vez más medios de subsistencia pero también más necesidades, en tales condiciones fue necesario incluir personas que trabajaran para la comunidad, sin embargo, estas personas no podían ser tomadas del mismo grupo social, así que eran conseguidas por medio de las guerras entre las distintas tribus, en pocas palabras, los prisioneros de guerra eran convertidos en esclavos, y con ello surge un nuevo modo de producción, el esclavismo.

b) Modo de producción esclavista

Durante el esclavismo se desarrolla la fundición de los metales, principalmente el hierro, y con ello la elaboración de instrumentos de trabajo de este metal que eleva la capacidad productiva del ser humano. Aquellos que se dedicaban a un oficio fueron perfeccionándose y se hicieron más independientes hasta alcanzar el grado de artesanos. Con ello surge la segunda división del trabajo, pues ahora a los ganaderos y agricultores se unen los artesanos.

Cada vez el intercambio entre los diversos productores fue mayor, haciéndose necesario un mecanismo que lo regulara, ya que, el simple trueque no era suficiente, entonces aparece el dinero, como el intermediario en el proceso de cambio. Con el dinero surgen personas que empiezan a dedicarse a comprar y vender productos: los mercaderes, y con ellos el nacimiento de un nuevo grupo social y la tercera gran división del trabajo. A partir de este modo de producción, es que ya podemos distinguir clases sociales perfectamente bien definidas, ya que por un lado tenemos a los esclavistas, dueños de los medios de producción, los artesanos y mercaderes, quienes trabajan por su cuenta y por último a los esclavos, quienes no poseen absolutamente nada.

El aumento de la producción, el fomento de los oficios y el comercio, dio origen a las nuevas ciudades, sitios donde se empezaba a concentrar el movimiento de las sociedades, sin embargo, esto trajo consigo el hecho de que las ciudades empezaran a separarse del campo.

Las relaciones de producción de la sociedad esclavista se basaban en la propiedad privada, donde el esclavista era dueño de los medios de producción, incluyendo a los esclavos, pues estos eran considerados como herramientas de trabajo, al esclavo únicamente se le daba lo suficiente para sobrevivir y seguir siendo útil para su amo.

Este sistema permitió al ser humano alcanzar un mayor desarrollo económico y cultural. Sin embargo, el sistema esclavista tenía fuertes contradicciones; la primera, era que el amo podía decidir sobre cualquier cosa relacionada con el esclavo, e incluso podía, si así lo quería, decidir sobre la vida misma del esclavo, aniquilando con ello su principal fuerza de trabajo. La segunda contradicción, estaba relacionada con el origen de los esclavos, recordemos que estos eran producto de las guerras, y para poder ganar una guerra era necesario contar con un gran número de hombres, por lo que los distintos amos tenían que aportar esclavos para la guerra, esto hacía que la producción bajara, y si se perdía alguna batalla, con ella también se perdía un número importante de esclavos. Y por último, la situación en la cual vivían los esclavos era materialmente insoportable, esto hacía que los esclavos cada vez más inconformes con su situación empezaran a levantarse, pero los esclavos carecían de la preparación necesaria para poder organizarse, la organización de los esclavos estaría a cargo de una clase social nueva, el señor feudal. Los señores feudales, eran pequeños hacendados, muchos de ellos esclavos libres, cuya libertad era conseguida por algún motivo con el que se habían ganado el agradecimiento de los amos. Estos señores feudales, en vez de buscar esclavos, contrataban a hombres libres, los cuales recibían un salario por su trabajo.

El aumento de los artesanos, comerciantes y señores feudales, los nuevos medios de producción, el descontento de los esclavos y la baja en la producción, hizo que el modo de producción esclavista fuera sustituido por un nuevo sistema, que permitiera nuevamente el aumento de la producción, pero sobre todo, que fuera acorde con los nuevos medios de producción y las nuevas relaciones de producción. Así, apareció el modo de producción feudalista.

c) Modo de producción feudalista

El feudalismo, es el modo de producción más estudiado del pasado, ya que, fue un sistema que duró siglos enteros. En China, el feudalismo se mantuvo más de 2000 años, en Europa Occidental, el régimen feudal se mantuvo desde la caída del Imperio Romano hasta los siglos XVII y XVIII, e incluso en algunas otras regiones del mundo el feudalismo se mantuvo hasta principios de este siglo.

Las relaciones de producción del sistema feudalista, se basa en la propiedad privada de los medios de producción, en especial de la tierra, sin embargo, a diferencia del esclavismo, los trabajadores podían de alguna manera escoger con qué señor feudal querían trabajar e incluso podían cambiar de patrón. También podían recibir un salario o si lo preferían, podían trabajar la tierra que el señor feudal otorgaba a sus trabajadores para que de ella obtuvieran sus alimentos.

Esta coexistencia de propiedad de la tierra tenía un doble sentido, por un lado el trabajador debía de dividir su tiempo de trabajo en dos partes: trabajo necesario, el cual le proporcionaba su propio alimento y el trabajo adicional, el cual consistía en trabajar para el señor feudal. El producto de este trabajo pertenecía al señor feudal.

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Durante el feudalismo, se alcanzó un nivel mayor en las fuerzas productivas. Se desarrollo la agricultura al emplear el arado de metal, al explotar nuevos tipos de cultivo y se fomentó la vinicultura y la horticultura. La ganadería no se quedó atrás, pero sobre todo las ramas relacionadas con ella, destacaron la elaboración de productos lácteos y la peletería.

Los artesanos también sufrieron cambios importantes, fueron perfeccionando sobre todo las herramientas con las que trabajaban, el tratamiento de las materias primas, la especialización de oficios y con ello el surgimiento de pequeñas industrias artesanales. Se mejoró la fundición y el tratamiento de hierro. Corresponde a esta época el invento de la brújula y con ello el descubrimiento de nuevos continentes.

Con el desarrollo de las ciudades, ahora de mayor tamaño a las pequeñas ciudades estados, crecieron las necesidades de sus habitantes, por lo que empezó a desarrollarse rápidamente el intercambio de mercancías a través de la compra de estos, lo que significa que el dinero comenzó a adquirir mayor importancia y por ello los señores feudales empezaron a buscar la manera de obtenerlo ya fuera rentando la tierra o bien vendiendo sus productos.

Esto trajo consigo el desarrollo de la producción mercantil, sin embargo, las relaciones de producción frenaban el nuevo desarrollo de las fuerzas productivas, ahora se requería que los siervos pudieran vender su fuerza de trabajo de una manera más libre y que se iniciaran la organización de las primeras industrias, las cuales estaban formadas principalmente por un grupo de artesanos o por uno solo el cual tenía bajo a su dirección a un grupo de trabajadores.

También fue de gran importancia la transformación de las ciudades-estado y de las haciendas feudales que perdían tanto en defenderse por separado, que los llevó a formar las naciones modernas, tal como ahora las conocemos. Ahora tenían no solamente un bien común que defender como clase social, sino que ahora pertenecían a un país, todos fuera la clase social a la que pertenecían tenían la obligación de defenderlo ante cualquier peligro extranjero.

Así fue que el sistema feudal se convirtió en un sistema que frenaba el desarrollo social, y por ellos fue sustituido por un nuevo sistema social, el capitalismo

 

EL MODO CAPITALISTA DE PRODUCCIÓN

El modo capitalista de producción, es el sistema social que ha imperado en el mundo a partir de las grandes revoluciones sociales iniciadas con la revolución industrial y la francesa. Cada país, dependiendo sus propias condiciones, ha vivido el momento de cambio del sistema feudal al capitalismo y en casi todos ellos estos cambios han sido violentos.

El sistema capitalista ha tenido como una de sus mayores características un sistema social que ha sabido adaptarse a los cambios científicos-tecnológicos y sociales, lo que le ha permitido mantenerse como un sistema vigente y dominante en el mundo actual. Sin embargo, es importante conocer sus características y cuales han sido las transformaciones que ha tenido para poder mantenerse.

Con la aparición de nuevas formas de comercio dentro del feudalismo, dio inicio a lo que ahora denominamos la acumulación originaria del capital.

La acumulación originaria del capital

Con la aparición del dinero, algunas personas empezaron a notar la importancia que este iba teniendo en la sociedad, por lo que empezaron a guardar primero, pequeñas cantidades de dinero, claro está que, esto únicamente lo podían hacer aquellas personas que eran dueñas de los medios de producción esto es, la nueva clase social, la burguesía, posteriormente fueron guardando mayores cantidades de dinero hasta tener una cantidad importante guardada, esto les permitió adquirir mayores bienes, sobre todo bienes de producción.

La existencia de hombres libres que podían vender su fuerza de trabajo a quien quisieran y la acumulación de dinero y por ende la de los medios de producción en algunas personas, es lo que se conoce como la acumulación originaria del capital y permitió el nacimiento y consolidación del sistema capitalista de producción.

El capital

Difícilmente podríamos entender el sistema capitalista sin saber que es el capital. Antes del capitalismo, existía la circulación mercantil, donde la mercancía era vendida y después con ese dinero se compraban nuevas mercancías, esto se puede resumir en la siguiente fórmula M-D-M, era una forma simple de comercio. Con el capitalismo, esta fórmula sufrió importantes cambios, ahora los productores no se conformaban con adquirir dinero para comprar nuevas mercancías, sino que ahora lo importante era vender productos y obtener de estos no solamente la cantidad necesaria para comprar otros, ahora debería de existir un excedente, la fórmula cambiaría a D-M-D, esto es tener dinero para conseguir mercancías y obtener de estas dinero nuevamente.

Sin embargo, el capital tiene un origen, ese origen se encuentra en la plusvalía, la plusvalía no es otra cosa que el tiempo de trabajo no remunerado, por ejemplo; un trabajador requiere de 4 horas para producir determinado producto, pero el trabajador labora 8 horas, esas 4 horas de trabajo adicional no son pagados pero el producto elaborado durante esas horas si le da al patrón una mercancía que puede ser vendida y por lo tanto una ganancia. Ese es el origen del capital.

Para comprender mejor al sistema capitalista se ha dividido en dos tipos: el capitalismo premonopolista y el capitalismo monopolista o imperialista.

 

I. EL CAPITALISMO PREMONOPOLISTA

El origen del sistema capitalista está en el mismo sistema feudal, sin embargo, para entenderlo es necesario señalar algunas características específicas de este sistema.

El sistema capitalista basa su funcionamiento en la producción mercantil, el cual había nacido desde la desaparición de la comunidad primitiva, pero lo que caracteriza al capitalismo es que los productos están destinados desde su origen a la venta, es decir, a la producción de mercancías. Por otro lado, es en el sistema capitalista que la producción mercantil adquiere una carácter universal, ya que todo lo relacionado a él se convierte en una mercancía, es así que, el mismo trabajo humano, es considerado en el capitalismo como una mercancía más, ya que, el trabajador vende su fuerza de trabajo por una cantidad determinada de dinero (el salario).

También es importante señalar que para que funcione el sistema capitalista es necesario una nueva división social del trabajo, en donde existe un gran número de productores capitalistas, dependientes unos de otros. Sin embargo, lo que hace más característico al capitalismo no es la división social del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción, sino la explotación del trabajo asalariado.

La mercancía, es un producto que en primer lugar satisface una necesidad social y en segundo lugar, no se produce para consumo propio, como ya dijimos, está destinada para su venta, esto hace que la mercancía posea dos propiedades que son: el valor de uso y el valor de cambio.

El valor de uso se refiere a la propiedad que tiene la mercancía de satisfacer una o varias necesidades humanas, y el valor de cambio se refiere al valor que tiene un producto con respecto a otro, por ejemplo, un kilo de arroz tiene un valor de uso determinado, ahora bien si yo quiero cambiar arroz por sillas es necesario que ambos productos tengan un valor de cambio, es decir, cuantos kilos de arroz necesito para que me den cuatro sillas, pero ¿cualquier producto es equiparable con otro? y si son equiparables entonces debe de existir algo en común entre ellos. En efecto, lo que tienen en común un producto y otro es que ambos tienen una utilidad, capacidad de tener una oferta y una demanda y por supuesto trabajo.

Cuál de estos factores es el que determinan el valor de cambio de un producto; en un principio podríamos pensar que es la utilidad, sin embargo, al parecer la utilidad no es motivo de valor, existen cosas extremadamente útiles y que sin embargo no tienen un gran valor (el pan), en tanto hay cosas que tienen poca utilidad pero mucho valor (los diamantes). Esto nos permite llegar a la siguiente conclusión: el valor de cambio no puede existir sin valor de uso, pero el valor de uso sí puede existir sin valor de cambio.

Entonces la oferta y la demanda son los que determinen el valor de cambio de un producto, todo parece indicar que tampoco son estos factores los que determinan el valor, ya que, estos únicamente alteran el valor ya determinado de un producto. A mayor oferta y menor demanda mayor valor y a menor oferta y mayor demanda, mayor valor. Pero el valor del producto, únicamente está fluctuando alrededor de su propio valor ya determinado.

Por último sólo nos queda el trabajo pero, ¿cómo es que el trabajo puede determinar el valor de cambio de un producto? Todo producto, conlleva un tiempo de trabajo socialmente necesario para su elaboración, así cuanto más trabajo requiera un producto para su elaboración, mayor será su valor de cambio. Es por ello que podemos comprender el porqué un diamante tiene mayor valor que un pan, ya que el primero requiere para su elaboración en primer lugar encontrarlo, después limpiarlo y por último tallarlo, cada uno de estos pasos requiere de un tiempo de trabajo determinado. Es por ello que el trabajo es considerado como la verdadera base para determinar el valor de cambio de una mercancía.

El trabajo tiene un doble carácter, por un lado existe el trabajo concreto que es el que se invierte bajo una forma determinada, útil y con un fin concreto, por ejemplo el trabajo de un zapatero. El trabajo concreto le da a la mercancía su valor de uso. Por el otro lado, está el trabajo abstracto; que es el que equipara un producto con otro en cuanto a su trabajo para su intercambio, por lo tanto, el trabajo abstracto es el que determina el valor de cambio de una mercancía.

Por todo esto podemos afirmar que el valor de un producto está determinado por la cantidad de trabajo requerido para su elaboración, por lo tanto, si para producir una cosa se requiere de un gran tiempo de trabajo, su valor será más elevado, por el contrario, si al reducir el tiempo invertido en la elaboración de un producto, su valor se reducirá.

¿Existe algún producto que sirva de equivalente para determinar el valor de todas las demás y cómo se determinó? Esta es una pregunta interesante, es cierto existe una mercancía que determina el valor de todas las demás, ese es el oro. ¿Porqué el oro?

El oro, era (y sigue siendo), un producto que requería mayor cantidad de trabajo para obtenerlo, por ello se le utilizó como equivalente universal en el intercambio de mercancías.

Poco a poco el oro fue desplazado por una unidad que fuera más práctica, pues el oro era demasiado pesado e incómodo, así surgió el dinero o el papel moneda, el dinero es una mercancía determinada a la que le corresponde la función social de expresar el valor de todas las mercancías y que de alguna manera su valor representa al oro.

El dinero cumple diversas funciones: medida de valor, medio de circulación, medio de acumulación o atesoramiento y medio de pago.

Ahora bien cuánto dinero se emite y porqué, la cantidad de dinero emitido por un gobierno o país está determinado por la cantidad de dinero indispensable para la circulación de las mercancías y esta cantidad depende de dos factores: de la suma de los precios de las mercancías circulantes y el ritmo de circulación del dinero.

Cuando un país imprime una mayor cantidad de papel moneda, lo que ocurre normalmente cuando el Estado emite una mayor cantidad de dinero debido a que sus ingresos por lo regular son menores a sus egresos, y esta cantidad ya no corresponde a la cantidad de mercancías, entonces la moneda se deprecia, es decir su valor disminuye. A este fenómeno se le conoce como inflación. Uno de los métodos empleados por el Estado para recuperar el valor real del dinero es la devaluación.

Además del dinero, existe en el sistema capitalista otro tipo de valor de intercambio, nos referimos a la letra de cambio y al crédito, que no son otra cosa que otro medio para poder adquirir mercancías.

La producción de las mercancías en el sistema capitalista no tienen ningún orden ni mucho menos control, cualquier capitalista puede invertir en la producción de cualquier producto, sea o no necesario para la sociedad, y en las cantidades que desee. Es por ello que el capitalismo representa una enorme anarquía en la producción, pues cada empresario produce lo que quiere y en las cantidades que quiera.

Ya vimos el origen del capital, pero existen distintos tipos de capital, por un lado tenemos el capital constante, que está representado por medios de producción adquiridos pero que no cambian de magnitud (máquinas, materias primas, etc.), y por otro lado, tenemos el capital variable, que está constituido por un aumento en la producción y que puede cambiar, este capital lo constituye la fuerza de trabajo, que depende de la cantidad de productos elaborados por un trabajador.

También tenemos el llamado capital fijo y el capital circulante, el primero se refiere a la inversión que realiza el capitalista en la adquisición del inmueble, muebles, herramientas, maquinaria, etc. y el segundo se refiere al capital destinado para la adquisición de materias primas, combustibles, fuerza de trabajo, etc. y que forma parte de la reinversión que el capitalista debe de destinar para que su empresa siga funcionando, pero que es recuperado con la venta de las mercancías.

Cada empresario desea incrementar sus ganancias y sabemos que la plusvalía es el medio a través del cual el capitalista obtiene sus ganancias, por lo que el capital ha desarrollado distintos tipos de plusvalías.

La plusvalía absoluta se refiere al aumento del tiempo de trabajo. Sin embargo, cada vez es más difícil para el capitalista incrementar las horas de trabajo sin que el trabajador y las leyes lo obliguen a pagar más por ellas, por ello surgió la plusvalía relativa, que consiste en aumentar la productividad del trabajo en las ramas que producen artículos de consumo y de uso, ya que, esto reducirá el valor de ellos. Por último tenemos la plusvalía extraordinaria, la cual consiste en mejorar la productividad empleando los avances científico-técnicos, que le permitan producir una mayor cantidad de mercancías, dentro del mismo tiempo de trabajo y al mismo salario. Todo esto le permitirá al capitalista incrementar en gran medida sus ganancias.

Es justamente la plusvalía extraordinaria la que por intereses económicos impulsa el desarrollo científico-técnico, este le representa al capitalista un incremento en sus ganancias (aumento de la plusvalía), pues con la incorporación de un nuevo avance científico-técnico, el capitalista produce mucho más mercancías pagando el mismo sueldo a los trabajadores, es decir, que el trabajo socialmente necesario se reduce con la incorporación de ellos y por lo tanto existe una mayor cantidad de trabajo adicional.

Por otro lado, la plusvalía relativa, que como mencionamos, está basada en el incremento de la productividad, ha presentado tres formas en el desarrollo histórico para conseguir sus objetivos: la cooperación simple, la manufactura y la producción maquinizada.

La cooperación simple es la forma más sencilla, y consiste en tener bajo las órdenes de un patrón, a un grupo de trabajadores, donde todos y cada uno de ellos producen el mismo objeto. Esto incrementa la plusvalía debido a que frecuentemente los trabajadores compiten entre sí para determinar al final de la jornada cuál es el mejor trabajador en función de la cantidad de mercancías producidas. Normalmente el triunfo va acompañado por un estímulo de parte del patrón, que puede ir desde una compensación económica hasta un reconocimiento como el empleado del mes.

La manufactura consiste cada uno de los trabajadores produce una parte de la mercancía, que al terminar el proceso de producción queda perfectamente ensamblada en un todo. También se le conoce como manufactura porque todos los trabajadores emplean únicamente sus manos para producir la pieza que les corresponde. La manufactura permite al patrón aumentar la plusvalía, ya que, esta división del trabajo le permite producir más mercancías y los trabajadores no distraen su atención realizando distintas actividades, sino que centran toda su atención exclusivamente en hacer la pieza que les corresponde. Sin embargo, la producción manufacturera hacía el trabajo monótono, lo que producía cansancio en el trabajador y por lo tanto su rendimiento empezaba a disminuir, por lo que fue necesario dar el salto a una nueva forma de producción que constituye la última forma de plusvalía relativa.

La manufactura preparó el camino a la siguiente forma, como cada trabajador en esta realizaba una sola actividad. La realización de distintas funciones de los trabajadores para producir una mercancía, hizo que la ciencia y la tecnología desarrollaran distintos instrumentos que, poco a poco sustituían a los trabajadores, aparecieron las máquinas que podían realizar el trabajo de varios trabajadores a la vez. Por último, la manufactura formaba a los trabajadores para realizar determinadas funciones y por lo tanto, con ello surgieron las especializaciones o lo que ahora conocemos como obreros especializados.

Así apareció la fábrica, lo que a partir de su nacimiento permitía al capitalista incrementar la productividad de los trabajadores y con ello la plusvalía.

Otra de las piezas importantes en el sistema capitalista es el salario, el salario no es otra cosa que el valor de la fuerza de trabajo expresada en dinero. Para otros, el salario es el precio que se paga por el trabajo del obrero. Lo que vemos es que el trabajador recibe al final de su jornada de trabajo (día, semana o mes), o de acuerdo la cantidad de productos elaborados.

También debemos recordar que para el sistema capitalista, el trabajo es tan sólo una mercancía más, pero que, sin embargo, no puede ni debe ser considerado como tal pues para vender una mercancía, ésta debe existir previamente, es decir, para que yo venda un objeto, este debe de existir en realidad. Con la fuerza de trabajo sucede lo contrario, se vende una mercancía que no existe, únicamente lo que se vende es la capacidad de trabajo

El trabajador vende su fuerza de trabajo recibiendo a cambio un salario, pero ¿qué es el salario? ¿Cuál es son sus características?.

El salario, es el pago que recibe el trabajador ya sea por el tiempo laborado o por la cantidad de productos elaborados. Sin embargo, debemos recordar que la ganancia es producida por la plusvalía, ese tiempo del trabajo no retribuido al trabajador, esto quiere decir que, el salario da la impresión de que todo el trabajo es pagado y con él, el propietario de los medios de producción oculta el hecho de que únicamente paga una parte del trabajo y la otra es la utilidad o plusvalía que obtiene el empresario.

¿Cómo obtiene el empresario una mayor utilidad con los dos tipos de salario? El salario por tiempo permite incrementar las ganancias aumentando la jornada de trabajo, pero este aumento, no incrementa del mismo modo o en nada el salario del trabajador, eso le permite al empresario elevar sus utilidades, por otro lado, el salario por productos elaborados o destajo, puede incrementan la utilidad del empresario ya que para fijar el precio de una pieza, el empresario toma como base dos aspectos: el salario por tiempo y la cantidad de piezas que puede elaborar el mejor obrero en un tiempo determinado. Esto permite al empresario que el salario por destajo no sea superior al salario por tiempo, y si le permite obtener más ventaja de él, ésta forma de salario aumenta la intensidad de trabajo, y es que cada obrero trata de producir el mayor número de mercancías para así ganar más salario, y también le permite al empresario vigilar la calidad de los productos elaborado, ya que si un producto no cumple con los parámetros de calidad simplemente no se paga, así el empresario no pierde y en cambio para el obrero esto se trasforma en tiempo perdido.

Han aparecido nuevas formas de salario, entre ellos se encuentra el salario por tiempo con primas, el cual consiste en otorgarle al trabajador más sobresaliente una cantidad extra de salario por su esfuerzo, claro está que esto es un incentivo para que los trabajadores aumenten la producción.

Sin embargo, el salario dentro del sistema capitalista, no es el único factor de plusvalía, los empresarios han desarrollado diversos sistemas que les permitan incrementar la plusvalía, uno de ellos son los sistemas extenuastes, con los cuales el empresario trata de explotar al máximo al obrero durante su jornada de trabajo. Existen distintos tipos de sistemas extenuantes.

El primer tipo de sistema extenuante que surgió fue el Taylor, (creado por el ingeniero norteamericano Taylor). Este sistema consiste en escoger al mejor trabajador de una empresa obligándolo a trabajar a su máxima capacidad, y de los resultados obtenidos se establece el régimen y las normas de trabajo para todos los demás. Se fijan dos tipos de salarios, uno alto para aquellos que cumplen con su tarea, y un salario bajo para los que no la cumplen. Este sistema aumenta la productividad, pero no así los salarios.

Otra forma es el sistema Ford, el cual consiste en acelerar el ritmo de trabajo, sobre todo si se trata de una empresa, haciendo que los obreros trabajen lo más rápido posible.

Entre todos los sistemas extenuantes existentes, el más empleado es el llamado participación de las ganancias, el cual consiste en que el empresario se compromete a darle a los trabajadores al final del año una parte de las utilidades generadas por los mismos trabajadores. Este sistema hace creer a los trabajadores que si elevan las utilidades de la empresa, les tocará una mayor cantidad de participación de las ganancias, lo cual normalmente no ocurre.

El salario también tiene otras características, no siempre el salario ha sido pagado en dinero, al principio el salario era pagado en mercancías que el trabajador necesitaba para su sobrevivencia (alimento, casa, ropa, etc.), después el salario era pagado en dinero, con el cual los trabajadores compraban artículos que adquirían normalmente en las tiendas que el mismo patrón tenía, sin embargo, actualmente la forma dominante de pago del salario es el dinero.

El salario pagado con dinero se denomina salario nominal, pero éste no refleja el nivel verdadero de retribución del trabajo, ya que, es muy diferente lo que puede ganar un trabajador a los que puede adquirir con él. El salario real es el que determina el nivel de retribución, y se expresa por la cantidad de productos necesario y no necesarios que puede adquirir el trabajador con su salario nominal.

El salario real se ve afectado por distintos factores como:

  1. El alza de precios: en la mayoría de las ocasiones los salarios no aumentan en la misma proporción que los salarios disminuyendo con ello su valor real.
  2. Elevación de impuestos: cuando nos referimos a los impuestos, no solamente nos referimos a los impuestos de las mercancías, nos referimos también a los impuestos que se pagan en servicios (agua, luz, predial, renta, etc.).
  3. Discriminación sexual: es un hecho conocido que en muchos países no se le paga igual a una mujer que a un hombre que ocupan puestos similares.
  4. Discriminación racial: al igual que el anterior, en algunos países no se paga igual a un trabajador de un tipo racial que a otro, podría ejemplificar esto con lo que sucede con los trabajadores mexicanos en los Estados Unidos.
  5. Por el país en que se vive: sabemos que el salario de un trabajador de un país desarrollado no es el mismo que un trabajador de un país en desarrollo, a pesar de que realicen la misma función.

La acumulación del capital

El capital tiene dos formas de reproducción, la primera consiste cuando el capitalista emplea la plusvalía para sus necesidades y se le conoce como reproducción simple. La segunda consiste en que el capitalista emplea una parte para satisfacer sus necesidades y otra en la producción, ya sea comprando maquinaria o materias primas. En este caso se le conoce como reproducción ampliada o acumulada.

Claro está, que es con la reproducción acumulada como el capitalista incrementa su capital. Pero también queda claro que la plusvalía es una de las fuentes de acumulación del capital, como le sería también el aumento de la productividad del trabajo y la magnitud del capital anticipado.

La composición del capital puede enfocarse desde dos puntos de vista: natural-material y de valor.

La composición por valor se determina por la relación entre el capital constante y el capital variable.

La composición por natural-material y está formado por los medios de producción y la fuerza de trabajo.

Un cambio en la composición natural-material produce un cambio en la composición del valor y es precisamente a esto lo que se le conoce como la composición orgánica del capital.

El desempleo

Sin duda alguna el desempleo juega un papel importante en el sistema capitalista, pero ¿cuál es su causa, las formas que presenta y su importancia?. La causa principal del desempleo se debe al aumento de la composición orgánica del capital, cuando un capitalista invierte en una nueva maquinaria, por lo general ésta desplaza a uno o más obreros. También son causa del desempleo, la prolongación de la jornada laboral y el aumento en la intensidad del trabajo, pues muchos de los trabajadores incrementan su ritmo ya que sienten que pueden perder su trabajo en cualquier momento y que fácilmente puede ser sustituidos por cualquier otro que se encuentre desempleado. La incorporación de la mujer y de los niños a la producción, también contribuyó y sigue contribuyendo al incremento del desempleo. Por último, la ruina o quiebra de un gran número de pequeñas industrias que no pueden competir con las grandes empresas y monopolios, arrojan a un gran número de trabajadores al desempleo.

Cabe destacar la teoría de Malthus, sacerdote inglés que en 1798 formula su teoría poblacional. Esta teoría dice que la población humana aumenta en forma geométrica (1,2,4,8,etc), mientras que los medios de subsistencia lo hacen en forma aritmética (1,2,3,4,etc). Según Malthus, la causa del desempleo se debe al aumento de la población, lo que produce un excedente de trabajadores, ya que, las empresas no pueden contratar a todos.

En pocas palabras, Malthus nos está diciendo que la única manara de frenar el desempleo, es con el control natal, sin este únicamente las guerras, las epidemias, etc. son los factores que pueden frenar el desempleo. Sin embargo, esta teoría ha sido ampliamente difundida y aceptada por el mundo capitalista.

Existen tres formas principales de desempleo que son el flotante, latente y estancado.

La forma flotante está constituida por aquellas personas que tienen trabajos temporales, es decir, que tienen un contrato temporal de empleo (días, meses o un año), y que al término de su contrato ya no se le renueva.

La forma latente está constituida por trabajadores eventuales, los cuales normalmente emigran a las ciudades para trabajar durante un tiempo para después regresar a sus comunidades. Este tipo de desempleo, es común en las regiones agrícolas, donde los campesinos carecen de trabajo por un tiempo debido a que la agricultura es un trabajo por temporadas.

La forma estancada está formada por un grupo de trabajadores que tienen una actividad irregular, es decir que su trabajo no es constante y puede variar de un día a otro. Pensemos en el caso de un plomero, electricista albañil, etc. estos trabajadores que normalmente trabajan por su cuenta y que no tienen la seguridad de que tendrán trabajo todos los días.

A todas estas formas de desempleo, hay que sumar una más, que está formada por todas aquellas personas que no tienen trabajo alguno en ningún momento, nos referimos a los vagabundos, mendigos, delincuentes, etc.

La importancia del desempleo para el sistema capitalista radica en varios aspectos. En primer lugar tenemos que el desempleo permite al capitalista reducir el salario de los trabajadores y así incrementar su plusvalía. En segundo lugar en la creación de leyes laborales ventajosas para el capitalista. En tercer lugar, el divisionismo existente entre los trabajadores en la lucha por ocupar y conservar un trabajo Y por último, la manipulación y el corporativismo de la clase trabajadora a favor del sistema capitalista. Todas estas ventajas se deben al temor que existe dentro de la clase trabajadora de perder su trabajo, lo que al capitalista no le afecta en nada, ya que, atrás de un trabajador, siempre existirá un a docena de desempleados impacientes por ocupar cualquier plaza vacante y bajo cualquier condición laboral.

Todo esto conduce al empeoramiento relativo y absoluto de los trabajadores, pues con el crecimiento de la riqueza social (todas las mercancías producidas), decrece la parte correspondiente a los trabajadores en todo el valor creado nuevamente por la sociedad (en la renta nacional) y aumenta la parte de los capitalistas. A esto se le conoce como depauperación relativa.

Mientras que la depauperación absoluta consiste en el empeoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores (alza de precios, impuestos, etc.).

Pero la depauperación de la clase trabajadora trae consigo consecuencias que le son inherentes al sistema capitalista como son: la contracción del mercado por falta de recursos para la adquisición de lo producido por la sociedad, el desempleo, la inseguridad, etc.

Sin embargo, el sistema capitalista continúa declarando que los salarios de los trabajadores son cada vez más altos y que día a día se reduce la distancia entre los ricos y pobres y los trabajadores adquieren con sus sueldos, una mayor cantidad de productos (automóviles, casas, etc.) y que todo trabajador, si se lo propone, podrá algún día ser un capitalista más.

El movimiento del capital

El capital se mantiene en constante movimiento, ya que si se detiene deja de percibir su plusvalía, es por ello que el capital no se detiene y únicamente se retira de la circulación ya sea porque el capitalista decide retirarse con su capital, que es muy raro que esto suceda, o bien debido a la quiebra de una empresa o negocio, que es lo que sucede con mayor frecuencia.

Sin embargo, el capital en su movimiento ha atravesado por distintas fases y adoptado distintas formas.

En la primera fase, el capital sólo se mueve en la circulación y existe en forma de dinero. Este dinero es el que el capitalista empieza a juntar, hasta transformarse en capital acumulado después, con él, va adquiriendo los medios de producción y la fuerza de trabajo, iniciando con ello el desarrollo del capitalismo. En esta fase se puede resumir el movimiento del capital de la siguiente manera: Dinero = Mercancía = Fuerza de trabajo + Medios de producción. Es por ello que a esta fase se le conoce con el nombre de capital monetario.

La segunda fase, el capital inicia el proceso de la producción, con ello aparece el obrero y la plusvalía. Esta fase se caracteriza por la producción de nuevas mercancías. El movimiento del capital sería entonces: Dinero = Mercancía = Fuerza de trabajo + Medios de producción + Plusvalía = Mercancía. Ahora el capital monetario deja de ser tal y se ha transformado en capital mercantil.

En la tercera fase el capital regresa a su papel circulante, las mercancías tienen que ser vendidas y el capital nuevamente se convierte en capital monetario, pero con la diferencia que este capital monetario es mucho mayor al que le dio inicio al proceso y lleva agregada la plusvalía. Esto se podría ejemplificar de la siguiente manera: Dinero = Mercancía = Fuerza de trabajo + Medios de producción + Plusvalía = Mercancía = Dinero + Ganancia.

Queda claro entonces que, el capital nunca se detiene, pues al final del proceso vemos una parte constituida por el dinero, el cual regresa a la producción en forma de reinversión, y por otro lado tenemos la plusvalía o ganancia. Claro está que mientras mayor sea la inversión del capitalista, mayor será su ganancia. A todo esto se le conoce como rotación del capital el cual se divide en dos fases: la de circulación y la de producción. Sin embargo, aunque ambas fases van unidas, es la producción la fase más importante, ya que, en esta es donde se genera la plusvalía.

Conforme el capitalismo avanza, no todos los capitalistas invierten en el mismo rubro, es así que aparecen distintos tipos de capitalistas: los industriales, comerciantes y banqueros, cada uno cumple funciones específicas.

El capitalista industrial tiene como función el obtener el máximo de plustrabajo, el máximo de plusvalía, y la producción de mercancías. El capitalista comercial es el que trasforma el capital mercantil en monetario. Y la función del capitalista bancario es la realizar préstamos, concentrar y colocar el capital monetario. Cada uno de ellos percibe su parte de plusvalía correspondiente, es así, como el capitalista industrial obtiene su ganancia de la plusvalía producida por los obreros de su industria, los comerciantes de la ganancia obtenida por el alza de los precios de las mercancías que vende y los banqueros del interés cobrado por sus prestamos.

Durante la producción de una mercancía el capitalista ha invertido su dinero en los medios de producción y en la fuerza de trabajo, sin embargo, el valor de una mercancía se compone de tras partes: el capital constante (medios de producción), el capital variable (fuerza de trabajo) y la plusvalía.

De estas tres partes el capitalista únicamente ha participado en las dos primeras, lo que representa para el capitalista los gastos de inversión. Es por ello que para calcular la rentabilidad de una empresa, el capitalista lo único que tiene que hacer es cotejar el remanente de la producción, es decir la ganancia, que no es otra cosa que la plusvalía, con los gastos realizados.

Pero la ganancia en mucho de los casos, no solamente está determinada por la plusvalía, también desempeña un papel importante en ella el valor social que tenga la mercancía, no es lo mismo un litro de leche que una pulsera de oro. A pesar que el litro de leche es un producto indispensable para el desarrollo humano, no tiene un valor social elevado, sin embargo, la pulsera de oro a pesar de ser un producto no tan necesario como la leche, si tiene un valor social muy elevado.

También existe la llamada ganancia adicional o superganancia. Esta se obtiene cuando un capitalista logra reducir sus costos de producción con la utilización de un avance técnico en su empresa, lo cual lo coloca por encima de sus competidores directos. Sin embargo, esta ganancia adicional no puede prolongarse, con el tiempo todas las demás empresas empezaran a modificar sus industrias del mismo modo. Pero tarde o temprano nuevamente alguna empresa obtendrá una ganancia adicional, obtendrá o desarrollará un nuevo descubrimiento pues la ciencia y la tecnología no se detienen.

La competencia no solamente existe dentro de empresas de la misma rama, sino que también se compite con las empresas de otras ramas. Esta competencia se da en el terreno de la rentabilidad de las empresas, si alguna empresa lograra elevadas ganancias todos los capitalistas transformarían su capital a este tipo de empresa, lo que crearía un caos en la producción. Es por ello que el capitalismo ha creado mecanismos que permitan igualar las ganancias de empresas distintas. ¿Cómo logra esto? Con la ganancia media.

La ganancia media es la ganancia fijada a empresas, que aún siendo de ramas distintas, tienen invertido un capital similar o de la misma cuantía.

Sin embargo, la ganancia tiende a descender por diversos motivos, el principal de ellos es que con el desarrollo del capitalismo aumenta la composición orgánica del capital, y cuanto mayor es la composición, menor es la ganancia. El factor más importante que detiene la caída de la ganancia, es la intensificación del trabajo.

Existen además otras formas para detener la caída de la ganancia como son: la reducción de los salarios y la reducción del capital constante, principalmente en aspectos que tengan que ver con la seguridad y salud del trabajador.

Todos estos factores no eliminan la caída de las ganancias, únicamente la frenan y la transforman en una tendencia.

La tendencia declinante de la ganancia conduce a una competencia tenaz entre los capitalistas, donde uno buscan la manera de arruinar a otros y así apoderarse de su mercado. Pero al no ser suficiente producir la ruina entre capitales, también entran en conflicto las potencias capitalistas, debido a que cada una de ellas, buscará la manera de ampliar sus mercados y no sólo eso, sino que en su afán de mantener sus ganancias, trasladan sus capitales a los países en vías de desarrollo donde la mano de obra y las materias primas son más baratas y más baja la composición orgánica del capital.

Esto es algo de lo que vemos, ahora un gran número de capitalistas de los países desarrollados, han trasladando sus empresas a países subdesarrollados, lo cual aparentemente ha traído consigo un gran beneficio para ambos, pero al trasladar sus capitales, los capitalistas han tenido que cerrar sus empresas en su país de origen, lo que ha ocasionado graves problemas a sus países Ya al final hablaremos un poco más acerca de esto.

¿Qué tipo de relación existe entre el capital industrial y el capital comercial? La relación entre estos dos capitales está vinculada por el hecho de que el capital industrial depende directamente del capital comercial para trasformar un producto en mercancía. Pero la ganancia de ambos tiene el mismo origen, la plusvalía, para ello el capitalista industrial vende sus productos a los comerciantes por debajo del precio de producción. Los comerciantes venden las mercancías al precio de producción y con ello estos también participan de la plusvalía y están a la vez regulados por la ganancia media. No por ello debemos creer que el capitalista industrial gana igual que el comercial, hay que recordar que a una mayor inversión en la producción mayor ganancia, lo que debe de quedar claro es que, la ganancia es proporcional al capital invertido. Si la ganancia del capital comercial queda debajo de la ganancia media entonces el comercio deja de ser ventajosa y prefieren transferir su capital a la industria.

Es por ello que la plusvalía al quedar disimulada en la ganancia comercial, nos hace pensar que la ganancia del comerciante procede del propio comercio.

Hasta ahora hemos analizado el origen de la ganancia del capital industrial y comercial, pero falta conocer el origen de la ganancia del capital monetario. Debemos recordar que el capital monetario es aquel que se invierte en los bancos, sabemos perfectamente que la ganancia de los bancos proviene de los préstamos otorgados a las industrias, al comercio y a la población, para decirlo correctamente proviene del interés cobrado por dichos préstamos, y es este la ganancia que los industriales, comerciantes y personas le ceden al capital monetario por el préstamo.

Pero de donde proviene el capital monetario, proviene en su mayor parte de la venta de las mercancías que las industrias y comercios realizan y que el dinero producto de ellas no lo emplea inmediatamente en la compra de materia prima y que por lo tanto buscan un lugar donde guardar ese capital. Así, el capital que prestan los bancos proviene de otros capitalistas que en ese momento no están utilizando su capital, pero que aquellos que solicitaron un préstamo deben destinar una parte de la plusvalía para pagar los intereses que cobra el capital monetario, pero el interés que cobra el capital monetario, no puede ser mayor a la ganancia media. Por lo tanto, la ganancia de los bancos, al igual que la ganancia de las industrias y el comercio, proviene de la plusvalía.

Todas las mercancías deben de pasar por una serie de pasos como son los acabados, el almacenamiento, el transporte y el embalaje de las mercancías, todo ello constituye los gastos de circulación, los cuales están directamente vinculados con el proceso de compraventa de las mercancías. Estos gastos no agregan valor alguno a las mercancías así que estos son considerados dentro de los gastos de producción.

Es notorio que los gastos de circulación se elevan constantemente y esto, lógicamente hace que el valor de las mercancías también aumenten.

En la economía capitalista existen dos formas de comercio interior: el comercio al por mayor (mayoreo), el cual se realiza entre capitalistas (la venta de mercancías de una industria a un comerciante), y al por menor (menudeo), que es la venta directa de mercancías a la población.

El comercio exterior es aquel que se realiza entre los países y está constituido por la exportación y la importación de mercancías. La relación existente entre las exportaciones y las importaciones constituyen la balanza comercial, esta puede ser activa, si las exportaciones son mayores a las importaciones ó pasiva, si las exportaciones son menores a las importaciones.

Con el crecimiento del capitalismo, los capitalistas se fueron enfrentando a la realización de obras más grandes, fabricas gigantescas, ferrocarriles, puertos, etc. Para la realización de estas gigantescas empresas, los capitalistas reúnen sus capitales, en las llamadas sociedades anónimas, las cuales consisten en una forma de empresa cuyo capital está formado por la aportación de distintos socios. La acción es un documento o título que acredita a una persona como parte de la sociedad y que representa la cantidad de capital colocado en la empresa. La utilidad que recibe cada socio depende de la cantidad de acciones que posea y se llama dividendo. Las acciones se venden y se compran y su valor se denomina cotización. La bolsa de valores es la encargada de regular la transacción de las acciones de una empresa.

La cotización de una acción, depende de dos factores: de la tasa de interés que pagan los bancos y del ingreso anual que proporciona cada acción.

Las acciones son consideradas capital ficticio, ya que por sí solas, las acciones no tienen valor alguno, pues únicamente representan el movimiento del verdadero capital.

El total de los capitales individuales estimado en sus relaciones mutuas y es su interdependencia constituye todo el capital social.

El producto social global está formado por todos los bienes materiales (máquinas, herramientas, combustibles, cereales, ropa, etc.) que se producen en la sociedad en un tiempo determinado.

El valor del producto social global consta de: del valor que repone el capital constante invertido (reparación, materias primas, etc.), del valor que repone el capital variable (la fuerza de trabajo) y de la plusvalía. En pocas palabras, el valor del producto social global es la suma de estos tres valores.

La renta nacional está constituida por la parte restante del producto social total (el capital variable y la plusvalía) obtenido durante un año. Por su forma natural la renta nacional se compone por artículos de uso y consumo personal y parte de los medios de producción que se destina a ampliar la producción.

Pero en el capitalismo, la renta nacional proviene de los trabajadores ocupados en el campo de la producción material, es decir, los que producen bienes materiales: la industria, la construcción, el transporte, etc. Es por tanto que un aumento de trabajadores en dichas ramas de la producción, eleva la renta nacional de un país, mientras que por el contrario el aumento de trabajadores no ocupados en trabajos que no producen bienes materiales (la burocracia, el ejército, médicos, empresas de espectáculos, servicios, etc.).

La distribución de la renta nacional se da de dos forma: la distribución primaria que es aquella que se distribuye entre los capitalistas y los obreros, los primeros la reciben en la plusvalía y los segundos en su salario, y la distribución secundaria, la cual proviene de lo que el estado da a la sociedad (policía, ejército, el aparato administrativo, escuelas, servicios médicos, etc.). Todos los servicios que el estado proporciona a la sociedad provienen del presupuesto estatal, la fuente principal de ingresos del estado para poder cumplir con sus funciones son los impuestos con que se grava a la población. Cierto es que los impuestos se cobran a las empresas y empresarios, pero también se le cobran a los trabajadores, con lo que su salario se reduce aún más.

El uso de la renta nacional es distinto para el empresario como para el trabajador, el primero utiliza la renta nacional en dos formas, como medio para la obtención de productos que cubran sus necesidades personales, como para aumentar la producción de sus empresas o bien para acumular capital. Los obreros, únicamente utilizan su parte de la renta nacional para cubrir sus propias necesidades y que por lo general apenas les alcanza para ello.

Todo esto va creando en el capitalismo distintas formas de contradicciones que poco a poco van alcanzando su clímax, entonces aparecen las llamadas crisis económicas, las cuales se expresan de distintas maneras.

Pero las crisis económicas del capitalismo, tienen sin duda una esencia y una causa principal. Su esencia radica en lo expresado por Fourier (socialista utópico), "la pobreza surge de la propia abundancia". Esto significa que a pesar de que el capitalismo ha alcanzado un gran desarrollo científico-técnico que ha permitido aumentar la producción de mercancías, estas no encuentran a su comprador, pues los posibles compradores no cuentan con los recursos suficientes para adquirirlas.

El excedente de mercancías, no es causa suficiente para que se produzca una crisis económica absoluta, pues esta se da cuando existe una demanda solvente, pero no toma en cuenta las necesidades de la sociedad. Durante una crisis no se reducen las necesidades de la sociedad, solamente se reduce el poder adquisitivo de los trabajadores. Mientras dura la crisis los trabajadores no solamente se encuentran privados de poder adquirir mercancías, sino que sus necesidades básicas son atendidas peor que en ninguna otra época.

La causa más severa de las crisis económicas de superproducción radica en la contradicción fundamental del sistema capitalista: la contradicción entre el carácter social de la producción y la forma capitalista de adueñarse de lo producido.

Las crisis económicas dentro del capitalismo se repiten cada 8 o 12 años, es decir parecen cumplir ciclos perfectamente bien definidos, que constan de cuatro fases:

La crisis, es la parte fundamental del ciclo y se manifiesta ante todo, por la superproducción, el rápido descenso de los precios, quiebra de empresas, disminución de la producción, desempleo, baja en los salarios y la contracción del comercio interno y externo.

Para salir de esta fase, el capitalismo recurre a la guerra entre las empresas, lo que conduce a la ruina principalmente de las pequeñas empresas y poco a poco el mercado se va nivelando hasta alcanzar a la demanda solvente existente en la sociedad.

La depresión, durante esta fase continua el estancamiento de la producción, la lucha entre las empresas por la venta y la materia prima, obliga a los empresarios a invertir en nuevas técnicas y equipos para abaratar la producción y así poder compensar los bajos precios en el mercado y hacer sus empresas rentables. Como surge la demanda de equipos entonces se inicia el incremento de la producción en este ramo y con ello poco a poco se empieza a activar nuevamente la economía.

Le reanimación, es la fase en la cual las empresas que lograron sobrevivir y después de invertir en el capital fijo, inician la producción en forma acelerada e incluso la producción es tanta, que alcanza los niveles que existían antes de la crisis.

El auge, es la última fase del ciclo, la producción de mercancías es ilimitada, así mismo, en su afán de obtener más ganancias los empresarios vuelven a engrandecer sus empresas, invierten en otros rubros y además presentan al mercado nuevos productos, las cantidades de estos son extremadamente elevados. Es justo en este momento, cuando la producción de mercancías alcanza niveles tan elevados que ya no existe la demanda para estos, por lo que se empieza a dejar de vender lo que se produce, crece la cantidad de productos almacenados, se contrae el mercado y se inicia nuevamente el ciclo, es decir, empieza una nueva crisis.

Esta es la forma en que se producen las crisis en el sistema capitalista, crisis que son inevitables porque forman parte de las contradicciones existentes en el sistema capitalista. Las crisis en el mudo se han expresado de distintas maneras, antes cuando el capital formaba parte de un país, las crisis económicas se resolvían por medio de la guerra, pensemos lo que fue tanto la primera como la segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en la actualidad el capitalismo carece de nacionalidad, es decir ya no pertenece a un solo país, por eso ahora observamos que las crisis económicas ya no se resuelven a través de la guerra, ahora cuando las crisis azotan a un país, el capitalista lo único que hace es trasladar su capital a otro. Por ello, tal parece que las crisis no tienen niveles mundiales, pero sí siguen apareciendo en forma local, pueden afectar a uno, dos o varios países e incluso a todo un continente.

II. EL CAPITALISMO MONOPOLISTA O IMPERIALISTA.

Durante el último tercio del siglo XIX y hasta mediados del XX, el capitalismo inició una nueva etapa es su existencia, el cambio de la libre competencia por la aparición y dominación de los monopolios. Pero ¿qué es el monopolio?, ¿cómo surgió? , y ¿cómo funciona? Son sólo algunas de las preguntas a las que trataremos de dar respuesta a continuación.

Antes de la aparición de los monopolios regía la libre competencia, donde cualquier capitalista podía invertir en la rama que quisiera, así un gran número de capitalistas podían dedicarse a producir la misma mercancía, sin embargo, esto también reducía la utilidad de los empresarios.

Como esto frenaba el desarrollo del capitalismo era necesario buscar un cambio, ya que, se corría el peligro de que el sistema se desintegrara como le había sucedido al esclavismo y al feudalismo.

Las crisis empezaron a ser más frecuentes y de dimensiones mundiales, lo que hacía que peligrara aún más el sistema, pero fue a través de las mismas crisis como el capitalismo logró adaptarse, debido a que como hemos visto, por medio de ellas desaparecen un gran número de empresas sobreviviendo solamente las más grandes y fuertes (concepto adoptado por la economía de la teoría de Darwin).

Con la desaparición de algunas empresas, las sobrevivientes concentran en sus manos toda la producción de una mercancía, pero también aprovechan para extender su dominio en otras áreas de la producción y así poco a poco va acaparando las distintas ramas de la producción. En conclusión, un monopolio es la concentración de una gran cantidad de capital que tiene bajo su control la producción de distintas mercancías.

Por ejemplo, entre las 100 empresas más importantes de Estados Unidos, y las 100 más importantes de otros países capitalistas, controlan casi una tercera parte de la producción mundial.

Los monopolios pueden surgir de dos maneras: la primera de ellas y rara vez practicada, es la que se da por mutuo acuerdo es decir, dos empresas deciden unir sus capitales en una sola y así iniciar su desarrollo monopólico, y la segunda, la más común, es la que se da a través de la lucha entre las empresas, donde se produce la ruina de unas o la absorción de las pequeñas empresas por las grandes.

Los monopolios tienen muchas formas de funcionamiento como son el cártel; que está formado por el acuerdo entre varias empresas, a través del cual los empresarios fijan los precios, la cantidad de mercancías a producir y el mercado donde cada uno va a distribuir sus productos. El sindicato, que es una forma superior a la anterior, en esta cada empresa es libre de producir las mercancías que desee pero, no puede vender sus productos ni comprar sus materias primas en forma independiente, para lo cual, los sindicatos constituyen un órgano que se encarga de ello. El trust, es cuando los empresarios deciden unir sus capitales en uno solo, convirtiéndose los empresarios en accionistas, los cuales perciben sus ganancias de acuerdo al número de acciones que posean. El consorcio, está constituido por la agrupación del trust o las empresas más importantes de las distintas ramas.

Aparentemente, el aumento de los monopolios tendrían a eliminar a la competencia, de modo que al ir aglutinando un mayor número de empresas, estos podrían llegar a dominar todas las que existen. Bueno esto es tan sólo una utopía, la competencia es uno de los principios básicos del sistema capitalista y la desaparición de ésta tendría graves repercusiones en él.

El monopolio no elimina a la competencia, por el contrario, forma parte fundamental en él por diversas razones:

En primer lugar, son pocos los casos de monopolios que logran controlar todas las ramas de la producción, a pesar de que estos abarcan día con día diversas ramas de la producción, no debemos olvidar que existen monopolios que controlan ramas diferentes, lo que ocasiona una fuerte competencia entre ellos. Por otro lado, existen nuevas empresas que surgen y que no forman parte de los monopolios, lo que provoca por un lado la competencia entre los monopolios para incorporar a las nuevas empresas a sus filas, si no lo hace, entonces los monopolios buscarán la manera de arruinarla hasta adquirirla o desaparecerla.

En segundo lugar, la competencia también está presente dentro de los mismos monopolios, debido a que los cárteles y sindicatos que la conforman luchan entre sí para conquistar nuevos mercados. También los empresarios luchan entre ellos para alcanzar los puestos de control dentro de un monopolio o si no para obtener el control de las acciones que lo conforman. Esta lucha dentro de los monopolios, por lo general es oculta, sin embargo, en ocasiones se hace visible a la sociedad cuando esta lucha provoca la ruptura del monopolio y con ello el surgimiento de dos nuevas organizaciones.

En tercer lugar, existe una fuerte competencia entre los monopolios que controlan la producción de una misma rama, cuando en esta rama existe más de un monopolio.

Por último, encontramos la competencia que se da entre monopolios de distintas ramas de la producción, sobre todo, entre aquellos que de alguna manera dependen unos de otros.

Es por todo esto que podemos afirmar que la competencia de ninguna manera elimina la competencia, como tampoco proporciona un desarrollo armónico de la economía. La competencia que se libra entre monopolios es una de las más crueles que pueda existir, no sólo para los empresarios, sino que esta lucha arrastra a toda la sociedad, ya que, en ella, los monopolios recurren a cualquier treta que pueda eliminar al oponente. Ponen en juego todos los recursos financieros, el soborno, el chantaje y hasta la violencia con tal de alcanzar su objetivo, pero en esto en muchas de las veces arrastran a la población entera.

Uno de los monopolios más importantes por el papel que representa, es el monopolio bancario, es por ello que a éste lo trataremos por separado de una manera especial debido a que, la concentración de la banca y la formación de los monopolios bancarios provoca cambios en las relaciones entre los bancos y la industria.

Recordemos que los bancos tenían como función el guardar el capital que los capitalistas no podían invertir inmediatamente y lo presta a los capitalistas que lo necesitan en ese momento.

Al concentrar las cuentas de las empresas, los grandes bancos tienen la posibilidad de conocer el estado que guardan las mismas, tratan de controlarlos hasta que finalmente los someten, y dirigen sus actividades mediante el empeoramiento o mejoramiento de los créditos. Esto hace que los bancos se conviertan en centros financieros omnipotentes.

Esta transformación acelera extraordinariamente el proceso de concentración de la producción, debido a que los bancos únicamente le prestan a las grandes empresas agrupadas en los monopolios. Al conocer el estado financiero de las empresas, los bancos centran su interés en las mismas, comienzan a adquirir las acciones de estas y con ello surge el capital financiero.

El capital financiero está constituido por un grupo reducido de personas, las cuales concentran en sus manos la vida económica y política de un país. Surge la oligarquía financiera, es decir, una nueva clase social que controla el desarrollo económico y social de un país.

La oligarquía financiera ejerce su dominación económica a través del llamado sistema de participación, el cual consiste en que un financista o grupo de ellos se vale de su paquete de control de acciones o de otros medios para controlar la sociedad anónima básica, que es la "sociedad matriz". Esta compra acciones de otras sociedades anónimas, y al poseer los paquetes de control de las acciones maneja las "sociedades filiales" dependientes de ella, las que por su parte, disponen de otras, llamadas "sociedades nietas" y así sucesivamente.

Una de las peculiaridades del capital en la actualidad, es que no solamente se mueve dentro de un solo país, el capital viaja constantemente, es exportado a cualquier parte del mundo, a todo aquel lugar que le permita aumentar su plusvalía.

El capital se exporta en dos formas: capital a préstamo, el cual consiste en los préstamos que otorgan los capitalistas a los gobiernos o empresas de otros países a cambio de un cierto interés. En este caso, la plusvalía producida por los trabajadores de un país va a parar al país exportador del capital en forma de interés.

El capital productivo se realiza cuando los capitalistas de otros países deciden invertir directamente en otro, por medio de la construcción de empresas industriales, ferrocarriles, etc. Sin embargo, al igual que el capital a préstamo, la plusvalía producida por estas empresas van a parar al país de origen del capital.

El capital productivo, requiere de ciertas condiciones para instalarse en un país, en primer lugar, el capital es exportado preferentemente a los países menos desarrollados, donde escasean capitales, la tierra es barata, abundan las materias primas y los salarios son bajos. También es necesario que los gobiernos de los países importadores del capital productivo, concedan ventajas al capital extranjero para que realicen su inversión y sea atractivo para ellos, estas ventajas pueden ser reducción en los impuestos a pagar, reducción en tarifas de energéticos (gas, luz, gasolina, petróleo), y libertad para importar y exportar productos. En la actualidad existe un aumento en las exportaciones de capital a los países de América Latina, del Medio y Próximo Oriente y África. Pero la exportación de capitales trae consigo graves consecuencias para los países que los importan como para los que los exportan.

Los países que importan capitales registran un avance acelerado del capitalismo y con ello las contradicciones que este sistema encierra. La economía de los países subdesarrollados adquiere un carácter unilateral, anormal, ya que, los capitales extranjeros deciden en qué ramas invertir de acuerdo con sus intereses que en la mayoría de los casos, no concuerdan con los intereses de país importador. Los capitales extranjeros se concentran principalmente en la industria extractiva, la cual en mucho de los países es la industria generadora de riqueza para ellos. También, en el caso del capital a préstamo, llega a interferir con las políticas económicas de los países, imponiendo aquellas políticas que les garanticen el pago de sus intereses.

A su vez, la exportación de capitales también afecta a los países que lo exportan. Por una parte, dichos países multiplican su riqueza, pues las utilidades generadas por el capital a préstamo o productivo son mucho mayores que en sus propios países. Por otra parte, en los países exportadores de capital se produce cierta disminución del ritmo de desarrollo de la producción, debido a que, la exportación de capitales reduce la posibilidad de invertir en su propio país o como vemos ahora el cierre de grandes empresas en los países exportadores de capital.

La exportación de capital puede llegar a tener graves consecuencias a escala mundial. No podemos olvidar que el mundo ha atravesado por dos guerras mundiales, cuyo origen principal era el de realizar un nuevo reparto de influencia económica de las grandes potencias económicas de esa época.

Actualmente son muchos los países exportadores de capital, pues cada país capitalista, busca colocar su capital en aquellos países donde pueda obtener mayores ventajas. Esto da lugar a la competencia y lucha no sólo entre los capitalistas, sino también entre los países y esto agudiza las contradicciones en todo el mundo capitalista.

Como se regula esta guerra entre los países capitalistas. En los países capitalistas, los monopolios procuran ante todo conquistar la dominación incompartida en el mercado interior, esto es, los monopolios se distribuyen el mercado y a través de arreglos, tratan de mantener los precios elevados, para conseguir esto, los monopolios tratan de proteger el mercado interior contra la competencia extranjera, obligando a sus gobiernos a establecer elevadas tarifas aduaneras e incluso a prohibir la importación de ciertos productos (recordemos el caso de la prohibición de la importación del atún mexicano en los E.U.),

Pero el mercado interior es muy limitado, lo que obliga a las empresas a buscar exportar sus productos, pero cómo hacerle si los países han establecido sus mecanismos de protección, principalmente arancelarias.

Para eludir las tarifas arancelarias, el capital recurre a la exportación de capital productivo, no le queda más salida que construir fábricas en aquellos lugares a donde le interesa ampliar su mercado ó recurren al dumping, es decir, a la venta de mercancías en el extranjero a precios muy bajos, que en ocasiones no cubren los gastos de producción, pero cuyo objetivo es expulsar del mercado a sus rivales y una vez logrado ello, entonces incrementan nuevamente los precios de las mercancías.

La lucha por los mercados exteriores, por las materias primas y las zonas de inversión de capitales conduce al reparto económico del mundo en esferas de influencia de los distintos monopolios. Los monopolios ya no forman parte de un Estado o de un país, el capital ya no pertenece a una sola nación, el capital carece de fronteras, por lo que ahora son ellos los que se encargan del reparto mundial.

Para la realización de ese nuevo reparto del mundo, los monopolios recurren a la formación de los monopolios internacionales, los cuales consisten en convenios concertados entre los mayores monopolios de los diversos países acerca del reparto de los mercados, de las fuentes de materias primas, del total de la producción, de la política de precios, etc.

Aunque el colonialismo como lo conocimos en nuestras clases de historia, ya no existe como tal, ha surgido un sistema colonialista capitalista, que está constituido por las colonias, semicolonias y sobre todo por los países dependientes o subdesarrollados, que dominan los grandes países capitalistas.

Bajo el lema de llevar la civilización a todo el mundo, los países ricos únicamente han logrado llevar a los países pobres el analfabetismo, la carencia de servicios médicos y el atraso económico.

El papel de las colonias y de los países dependientes se reduce a áreas de inversión de capitales, pero estos capitales se centran en la industria extractiva y en la especialización en la agricultura en la producción de un cultivo determinado. Esto explica en gran manera porque la mayoría de los países en desarrollo, normalmente son monoproductivos y su economía depende en gran medida de un solo producto y del valor que este tenga en el mercado. En fin, el papel de los países dependientes se reduce a ser fuentes de materias primas a bajo costo y la dominación de ellas a manos de un solo monopolio que le permita fijar el precio en los mercados y con ello obtener grandes ganancias.

La ganancia monopolista ya no se rige de la misma manera cuando imperaba la libre competencia, donde los capitalistas podían cambiar de rama y así obtener mayores ganancias o bien, existían varias empresas dedicadas a la misma rama y entre ellas fijaban la cuota media de ganancia.

Con los monopolios, la ganancia de las empresas excede la cuota de ganancia media a través de la ganancia que obtienen por predominio que tienen en una u otra esfera, lo que además les permite fijar el precio de sus productos, sin tener que limitarse a vender sus productos al precio de producción, sino al precio monopolista que abarca los gastos de producción y la elevada ganancia monopolista.

Los medios empleados por los monopolios para alcanzar las ganancias que obtienen de sus productos son variados, en primer lugar la ganancia de los monopolios como de cualquier otra empresa sigue siendo la plusvalía, en el caso de los campesinos, los monopolios les vendes sus productos a precios muy elevados y compran los productos agrícolas a precios extremadamente bajos o bien los monopolios adquieren las tierras a precios irrisorios. Por otro lado, la población es la que debe cargar con la mayor parte del peso de los impuestos, empréstitos y desvalorización del papel moneda, ya que los Estados, ofrecen a los capitales extranjeros todas las ventajas posibles para que los inversionistas se acerquen a sus países.

Los monopolios lucran también mediante la venta de sus productos a los países pobres a altos precios, pero compran la materia prima de estos a costos muy bajos.

Por último, los monopolios obtienen grandes ganancias mediante la guerra y la militarización de la economía, ya que durante las guerras, los trabajadores se ven obligados a doblar sus jornadas de trabajo debido al trabajo forzado, aumentan los impuestos y los precios de las mercancías. La militarización de la economía en tiempos de paz, consiste en la transformación de empresas dedicadas a la producción de distintas mercancías, a la fabricación de material bélico, lo cual trae consigo enormes ganancias a las empresas y el empeoramiento de la situación de los trabajadores.

Según Lenin, el monopolio tiene cuatro formas principales, lo que determina de alguna manera el lugar histórico al capitalismo imperialista.

En primer lugar, el monopolio surgió de la concentración de la producción al llegar a un nivel muy elevado de desarrollo, que se caracteriza por la aparición de los cárteles, sindicatos, trusts y consorcios, hasta llegar a la formación de los grandes monopolios que conocemos ahora.

En segundo lugar, la aparición del capital financiero y de la oligarquía financiera. En casi todos los países capitalistas desarrollados o en vías de desarrollo, existen alrededor de uno cinco o diez bancos que han llevado a la unión del capital industrial y bancario, apoderándose del control no solo económico sino también político de un país.

En tercer lugar, con la aparición de los monopolios, se hizo indispensable un nuevo reparto del mundo, ya que la conquista de las distintas fuentes de materias primas y zonas de influencia económica (mercados de venta y la inversión de capitales), la estructura económica del mundo, bloqueaba el funcionamiento de los monopolios y con ello sus enormes ganancias.

En cuarto lugar, el monopolio nació de la política colonial de las grandes potencias capitalistas y por esto, no puede ocultar su afán de sojuzgar la economía y la política de los gobiernos y pueblos a donde llegan.

Lenin decía que, el imperialismo monopolista se acrecentaba la máxima contradicción del sistema capitalista, la contradicción entre el carácter social de la producción y la apropiación de la misma.

También se refería a que bajo el capitalismo monopolista, las fuerzas de producción alcanzarían un grado tal desarrollo, que estas entrarían en contradicción con la forma capitalista de apropiación de las mercancías. Esto trae como consecuencia que las fuerzas productivas se desarrollan lentamente o retroceden en su desarrollo en los periodos de crisis económicas.

Todo ello llevaría inevitablemente a una fase superior de desarrollo económico-social, sin embargo, el capitalismo monopolista hasta ahora ha podido sortear las distintas crisis financieras a las que se ha enfrentado y ha mostrado un grado mayor al que esperaba el mismo Lenin, de adaptación, lo que le ha permitido no solamente permanecer, sino enfrentarse y aparentemente vencer a un sistema opuesto, me refiero a la desaparición del bloque socialista.

Pero el capitalismo en su fase actual presenta signos muy marcados de su descomposición que son difíciles de ocultar, es así como podemos observar que el capitalismo muestra su incapacidad de aprovechar al máximo las fuerzas productivas, sobre todo en lo que se refiere al empleo, pues el capitalismo no sólo ha demostrado su incapacidad para darle empleo a la gran mayoría de la población, sino que por el contrario, el número de desempleados aumenta día con día.

Por otro lado, si existen nuevos empleos estos se concentran en ramas de la producción que no producen bienes materiales: comercio, sistema financiero, servicios comunales, etc.

También la descomposición del capitalismo se muestra en el incremento del militarismo y de las guerras. Son cada vez mayores los recursos dirigidos a la producción de armas, pero sobre todo el aumento de conflictos armados en el mundo que han cobrado la vida de millones de personas, todo por un nuevo reparto del mundo (Primera y Segunda Guerras Mundiales) o por la expansión de zonas de influencia que al final se convierten en zonas de comercio.

La descomposición del capitalismo está condicionada por el hecho de que el monopolio reduce los estímulos de perfeccionamiento de la técnica de la producción, es decir que crea el estancamiento de ella. Frecuentemente ocurre que los grandes monopolios adquieren los nuevos descubrimientos tecnológicos pero estos no son para aplicarlos inmediatamente en provecho de la producción y del ser humano, sino por el contrario, los monopolios adquieren dichos descubrimientos para evitar que caigan en manos de otros monopolios y poderlos utilizar en el momento en que a ellos les sea realmente ventajoso.

Pero acaso estaremos presenciando la desaparición del capitalismo como sistema, con el surgimiento de la Unión Soviética y cuando Lenin publicó su obra "El Imperialismo Fase Superior del Capitalismo", se pensó que el capitalismo tendría a desaparecer pronto sin embargo, el capitalismo ha demostrado tener un mayor grado de adaptación que otros sistemas, pues a pesar del poder económico se centra cada vez en menos manos y aumenta el número de pobres en el mundo, que las sociedades se polarizan mas y mas, que la ciencia y la tecnología en vez de que sea utilizadas para el mejoramiento de la vida humana, en la mayoría de los casos, es empleada únicamente en provecho de los grandes monopolios e incluso ocultada en beneficio de ellos, que cada vez son más frecuentes las crisis económicas que golpean principalmente a las masas trabajadoras, que él capitalismo ha costado a la humanidad millones de muertos debido a las guerras entre los países por nuevos mercados y su expansión económica. La respuesta parece ser no. La Unión Soviética y todos los países socialistas entraron a una etapa de descomposición, pero sobre todo, no pudieron sobrevivir en un mundo cuyas relaciones eran y son capitalistas, colapsándose y desintegrándose rápidamente para formar nuevas naciones con economías capitalistas y tampoco el imperialismo ha sido la fase superior del capitalismo, a pesar de todas sus contradicciones, el capitalismo sigue adelante adaptándose a las nuevas condiciones a las que se enfrenta.

Pero el sistema capitalista tarde o temprano ya no podrá sostenerse sobre las grandes contradicciones que lo sustentan, habrá cumplido como hasta ahora con su papel histórico y tendrá que darle paso a una nueva forma de organización. ¿Cuál será esta? La respuesta a esta interrogante nos la dará la historia.