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LA PRODUCTIVIDAD Y LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN
CECILIA
PÖHLS COVARRUBIAS
Las empresas obtienen beneficios si venden sus productos
a un precio que supere al costo. Por este motivo, las dos principales
preocupaciones de los empresarios son: hasta qué precio pueden llegar y cómo
pueden mantener los costos bajos, a la vez que se mantiene o aumenta el nivel
de calidad. El precio depende del tipo de mercado en que opera la empresa, de
si tiene muchos competidores, o si tiene el mercado para ella sola. Para poder
comprender cual es el precio máximo que una empresa puede fijar a su producto
es necesario que analicemos los costos de producción.
Una de las decisiones más importantes que debe tomar una empresa es la
forma en que se producirán los bienes. Es decir si la producción será intensiva
en capital (maquinaria y equipo costoso) o intensiva en mano de obra. Sin
embargo, La libertad de acción de una empresa está seriamente limitada en el
corto plazo. Por ejemplo, la forma en que una planta produce coches está
determinada en gran parte por decisiones tomadas en el pasado. La planta ya
tiene en su lugar los robots, maquinaria y fábricas que utilizará en las
cadenas de producción de este año; es demasiado tarde para adquirir nuevas
máquinas o construir nuevas fábricas. A corto plazo sus decisiones son
limitadas. ¿Cuántos coches se producirán y cuántos trabajadores se emplearán en
la línea de montaje para hacer esos coches? A largo plazo, por supuesto, existe
mucha más libertad. Si han decidido lo que van a hacer a cinco años, tendrán
tiempo para ampliar su capital construyendo nuevas fábricas o comprando nuevos
equipos. También puede reducir su capital y decidir no reemplazar la maquinaria
o instalaciones obsoletas.
De este modo los economistas distinguen entre el corto plazo y el largo
plazo. A corto plazo uno o más de los factores productivos permanecen
invariables. A largo plazo, una empresa puede elegir entre una amplia gama de
opciones. Puede escoger entre producir con uso intensivo de capital (con muchas
máquinas y pocos trabajadores) o con uso intensivo de trabajo (con muchos
trabajadores y pocas máquinas.
Podemos definir al corto plazo como el período de tiempo en el que uno o
más factores productivos permanecen invariables. De igual manera, el largo
plazo es el periodo de tiempo en que la empresa es capaz de variar las
cantidades de todos los factores, incluidos el capital y la tierra.
LOS COSTOS EN EL CORTO PLAZO
A corto plazo la producción puede elevarse aumentando la cantidad de
factores variables corno trabajo, materias primas, recambios y otros
suministros comprados a otras empresas. Como algunos factores (instalaciones y
equipos) son fijos a corto plazo, mientras otros son variables, los costos
totales de una empresa pueden dividirse en dos componentes principales: 1)
costos fijos y 2) costos variables.
1)
Costos fijos o generales. Los costos
fijos (CF) son aquellos que no cambian al variar el volumen de producción. Se
incurre en ellos incluso aunque no se produzca nada. Por ejemplo aunque no
produzca, la empresa seguirá pagando intereses por el dinero que ha pedido
prestados para comprar equipos o construir edificios. Las fábricas y los
equipos se depreciarán incluso si permanecen inutilizados y las empresas
tendrán que contratar seguros contra los incendios y otros riesgos.
2)
Costos variables. Por otra parte,
los costos variables (CV) sí varían cuando la empresa produce más, cuando ésta
utiliza más factores le producción como el trabajo, las materias primas y la
energía eléctrica.
El costo total (CT) se calcula sumando los costos fijos y los variables. La formula para calcular el costo total es la siguiente: CT = CF + CV
EL COSTO MARGINAL
Una de las decisiones que tienen que tomar las empresas es si deben
aumentar su producción. El costo marginal (CMa) es el aumento en el costo total
cuando se produce una nueva unidad, y juega un papel clave en esta decisión.
COSTO TOTAL MEDIO
La empresa también puede estar interesada en sus costos por unidad de
producto. Con una producción de cinco unidades el costo por unidad o costo
total medio (CTMe) es simplemente $150 de costo total dividido por cinco
unidades, es decir, $30 por unidad. El costo total medio (CTMe), también
conocido como costo medio (CMe), es el costo total dividido por el número de
unidades producidas.
Así como el costo total puede desdoblarse en costo fijo y costo
variable, el costo total medio puede separarse en sus dos componentes: Costo
total medio = costo fijo medio + costo variable medio
El costo fijo medio (CFMe) es el costo fijo dividido por las unidades
producidas.
Del mismo modo, el costo variable medio (CVMe) es el costo variable
dividido por la producción.
REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN
En el gráfico 1a, la flecha inferior muestra el costo fijo; este costo
permanece constante en $35, sin importar el nivel de producción. A este costo
fijo le añadimos el costo variable para conseguir el costo total. Por ejemplo,
con una producción de cinco unidades el costo variable es de $115, como indica
la flecha más larga. El importante concepto del costo marginal (CMa) se
representa con las flechas azules; el CMa muestra cómo aumenta el costo total a
medida que añadimos las sucesivas unidades de producción. El gráfico 1b muestra
los costos totales medios. Su escala vertical se ha variado, comparada con la
del gráfico 1a, para hacer más fácil su lectura. Nótese que el costo total
medio al principio decrece, para posteriormente aumentar.
El costo variable medio también describe una curva en forma de U. Por el
contrario, el costo fijo medio (CFMe) disminuye continuamente a medida que
aumenta la producción. Es evidente. Después de todo, el costo fijo ($35 en este
caso) se reparte entre más unidades cuando aumenta la producción. Es importante
resaltar que el gráfico 1a muestra el costo total y sus componentes, mientras
que el gráfico 1b muestra las distintas curvas de los costos medios.
El costo marginal, se muestra en ambos gráficos. Por ejemplo, el costo
marginal de la segunda unidad es de $16; esto es lo que aumenta el costo total
en el gráfico 1a cuando se produce la segunda unidad. En el gráfico 1b, la
curva de costo marginal se construye a partir de las flechas del CMa del
gráfico superior. (Las flechas del CMa son más largas en el gráfico inferior,
ya que la escala vertical se ha ampliado.)
LA RELACIÓN ENTRE EL COSTO MEDIO Y EL COSTO MARGINAL
En la Figura 1b (Ver apéndice), observamos que, mientras el costo
marginal está por debajo de la curva del costo total medio, esta última es
decreciente. Esto es lógico; el costo marginal por debajo del costo total medio
arrastra a este hacia abajo. Cuando el costo marginal está por encima del costo
total medio, estira arriba de el, y el costo total medio aumenta. Finalmente,
cuando el costo marginal iguala al costo total medio -como lo hace en la quinta
unidad- el costo marginal tiene un efecto neutral. No arrastra ni estira del
costo total medio. En este punto el costo total medio tiene pendiente nula; ha
alcanzado su punto más bajo. La curva del costo marginal corta por el punto más
bajo a la curva del costo total medio. Lo mismo ocurre con el costo variable
medio. (El CMa también corta su curva por el punto más bajo.) Esta relación
entre valores medios y marginales es general; se puede aplicar a otras cosas
además de las curvas de costo.
LA FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN A CORTO PLAZO
Los costos de producción dependen de 1) la cantidad de factores
utilizados en el proceso productivo y 2) los precios de estos factores.
El primero de estos puntos, la relación entre la cantidad de factores
productivos y la cantidad de producto, se calcula mediante la función de
producción. Concretamente, la función de producción muestra cómo varía la
cantidad de producto al variar las cantidades de los factores productivos. En
la función de producción a largo plazo, las cantidades de todos los factores
pueden ser variadas. Sin embargo, en el corto plazo, las cantidades de algunos
factores, como las fábricas y los equipos, no pueden variarse. La función de
producción a corto plazo muestra cómo varía la cantidad de producto al variar
el trabajo mientras permanezcan fijos el resto, las fábricas y los equipos. En
la función de producción tanto el producto como los factores se miden en
unidades físicas (en lugar de unidades monetarias) para resaltar esto algunas
veces al producto total se le llama producto total físico (PTF).
PRODUCTIVIDAD TOTAL, MEDIA Y MARGINAL
A partir del producto total, podemos calcular el producto marginal (PMa)
y el producto medio (PMe. El producto es la variación en la producción si se
añade una unidad más de trabajo. Por ejemplo, cuando el factor trabajo aumenta
de 3 a 4 unidades de trabajo, el producto aumenta de 18 a 21 unidades
producidas. El PMa de la cuarta unidad de trabajo es, pues, de tres unidades
producidas. La productividad media es la producción total dividida por el
número de unidades del factor trabajo.
En resumen El producto marginal (PMa) de un factor productivo es el
incremento en la cantidad de producto cuando añadimos una unidad más de factor,
con los demás factores permaneciendo constantes.
En el gráfico 2b, vemos otra vez que cuando una magnitud marginal está
por encima de la magnitud media, ésta aumenta; mientras que cuando la marginal
está por debajo de la medía, ésta disminuye, y cuando la marginal iguala a la
media, la pendiente de esta última es nula. Sin embargo, hay una notable
diferencia entre la Figura 2b y la Figura 1b. La curva de costo medio de la
Figura 1b describía una curva en U; la curva de producto medio (PMe) de la
Figura 2b es como una U invertida. La curva PMe tiene el punto de inflexión en
su parte más alta, no en su parte inferior; la curva PMa corta a la curva de
productividad media por su máximo, donde se emplean tres trabajadores. La
primera conclusión que se puede establecer es que una curva marginal corta
siempre a una curva media por un mínimo o un máximo.
LEY DE LOS RENDIMIENTOS DECRECIENTES
Observe en la Figura 2b que, aunque el producto marginal del segundo
trabajador es mayor que la del primero, al añadir el tercero, cuarto y quinto
trabajador obtenemos menores aumentos del producto. Esto se produce al
cumplirse la ley de los rendimientos finalmente decrecientes, conocida a veces
y más sencillamente como la ley de los rendimientos decrecientes.
La ley de los rendimientos decrecientes dice que si se emplea más de un
factor (trabajo) mientras todos los demás (como el capital) se mantienen
constantes, el producto marginal de ese factor (trabajo) acabará disminuyendo.
Para explicar esta ley, consideremos a una empresa con una cantidad fija
de capital. Cuando la empresa inicialmente contrata más trabajo, cada nuevo
trabajador aumenta la producción de la empresa en una cierta cantidad.
Realmente es posible que la productividad marginal del segundo trabajador sea
mayor que la del primero, como se muestra en la Figura 2b. La razón es que la
fábrica puede haber sido diseñada para varios trabajadores, por lo que un solo
trabajador podría perder mucho tiempo dudando para ir de una máquina a otra.
Pero en último término, al emplear la empresa cada vez más trabajadores y
utilizar su cantidad fija de equipo (capital) próxima a su capacidad máxima, un
nuevo trabajador añadirá sólo una pequeña cantidad al producto total de la
empresa. Todo lo que puede hacer el nuevo empleado es realizar tareas no
productivas o esperar a que una de las máquinas esté libre. En otras palabras,
hay una disminución en la productividad marginal del trabajo. Uno puede
imaginar una situación en la que hay tantos trabajadores que algunos están por
en medio y molestan en la producción. En este caso, al añadir un nuevo
trabajador, el producto marginal sería negativo, como se muestra en la Figura
2b. Esta ley se confirma fácilmente en la agricultura. Cuando se emplean más
trabajadores en una extensión fija de tierra, digamos 10 hectáreas, la
productividad marginal del trabajo debe acabar disminuyendo.
EL PRODUCTO MARGINAL Y COSTO MARGINAL
Anteriormente, hicimos hincapié en que los costos de producción dependen
tanto de la cantidad de factores usados en el proceso productivo como del
precio de esos factores. Habiendo tratado de la cantidad de los factores en la
función de producción, no cuesta mucho introducir los precios de los mismos en
los cálculos tendientes a calcular los costos. El costo marginal se calcula
bajo el supuesto de que el costo de emplear un trabajador es de $300 por
semana. Consideremos que el primer trabajador obtiene un producto marginal de
cinco unidades producidas. Como emplearlo cuesta $300 por semana, el costo
marginal de esas cinco unidades producidas es de $60 por unidad. De igual forma, cuando se añade el cuarto trabajador
el costo marginal de las unidades producidas pasa a ser de $100 por unidad,
esto es, los $300 de salario del trabajador dividido por las tres unidades
producidas de más. Así, establecemos una relación significativa entre el
producto marginal y el costo marginal. Como el producto marginal debe disminuir
finalmente; el costo marginal a corto plazo debe, finalmente, aumentar.
LA CURVA DE COSTO MEDIO CON FORMA DE U
Podemos ahora explicar detalladamente porqué la curva de costo medio a
corto plazo de una empresa característica tiene forma de U. Al principio se
inclina hacia abajo porque los costos fijos se reparten cada vez entre más
unidades; los costos fijos unitarios disminuyen rápidamente, como ya mostraba
la Figura 1b. Sin embargo, a medida que aumenta la producción, el costo marginal
acabará creciendo. Realmente, si la producción aumenta allí donde las máquinas
y otros equipos se han utilizado plenamente, el costo marginal aumentará mucho
y sobrepasará al costo medio. En consecuencia, el costo medio aumentará. Para
resumir: repartir los costos fijos favorece una reducción inicial del costo
medio. Pero, al aumentar aún más la producción, los costos marginales
crecientes finalmente empujarán a la curva de costo medio hacia arriba, dando
lugar a la forma de U.
LOS COSTOS A LARGO PLAZO
Aunque la cantidad de capital está fijada en el corto plazo, puede
cambiarse a largo plazo. A largo plazo no hay costos fijos; todos los costos
pueden variar. La empresa no sólo tiene que decidir qué cantidad de factor
trabajo usará, sino también la cantidad de planta y equipo. Consideremos una
pequeña empresa con una limitada producción de 100 unidades por semana.
Inicialmente su reducido capital limita a la curva de costo medio a corto plazo
CMeC1, en la Figura 3 (donde C significa «corto plazo. Supongamos
que esta empresa quiere ahora aumentar su producción desde 100 hasta 140
unidades por semana. Podría hacerlo aumentando el número de trabajadores y
manteniendo su actual capital. En otras palabras, puede continuar operando en
CMeC1, y la correspondiente curva de costo marginal a corto plazo
CMaC1. Pero si lo hace soportará mayores costos medios en d, y un
costo marginal aún mayor en c.
A largo plazo, este enfoque de la producción de bienes no tiene sentido.
La empresa tiene la opción de comprar más equipos. Al proporcionar a los
trabajadores más equipo, la empresa será capaz de disminuir sus costos medios.
En otras palabras, la empresa puede tomar una decisión a largo plazo: aumentar
su capital. Una vez se ha adquirido el nuevo capital, se operará en una nueva
curva de costo medio a corto plazo CmeC2. (Cada curva de costo medio
a corto plazo corresponde a una cantidad concreta de capital. Cuando el capital
de la empresa varía, también lo hacen las curvas CMeC y las correspondientes
curvas de costo marginal.) Nótese lo adecuado de este enfoque. Cuando opera en
CmeC2, en vez de CMEC1, el costo medio de la empresa al
producir 140 unidades es e en vez de d.
Si la empresa espera producir cualquier cantidad superior a las 120
bicicletas semanales, una mayor cantidad de capital es mejor, significará un
costo medio menor. Esto es, para cualquier producción que exceda de las 120
unidades del CMEC2, queda por debajo del CMEC1. Pero si
se espera producir algo menos de 120 unidades, la empresa hará mejor en
quedarse con la pequeña cantidad inicial de capital, porque en esa curva CMEC2,
está por encima de CMEC1. La razón es que una gran cantidad de
capital implica unos costos fijos elevados. Si la producción es pequeña, los
altos costos fijos se tendrán que repartir entre pocas unidades; el costo medio
será elevado. La capacidad no usada es cara.
En resumen, una empresa con un pequeño capital social inicial opera en
CMEC1, aún cuando aumente la producción. Pero cuando la producción
supere las 120 unidades semanales, la empresa debe conseguir más capital y
desplazarse a CMeC2. El menor costo medio que puede alcanzar en el
largo plazo donde puede elegir entre las dos opciones de capital social viene
dado por la curva de trazo grueso en la Figura 3.
LA CURVA ENVOLVENTE Y LA MEJOR COMBINACIÓN DE FACTORES
En la Figura 4, reproducimos de nuevo las curvas CMEC1 y CMeC2
y añadimos dos curvas de costo medio más: CMeC3 y CMEC4,
que corresponden a aumentos aún mayores de capital. Si, tomando una decisión a
largo plazo, la empresa desea conseguir una producción q3, elige las
plantas y equipos necesarios para operar en la curva a corto plazo CMeC3
y operar en el punto H. Este es el de
menor costo medio posible con el cual la empresa puede alcanzar la producción q3.
Alternativamente, si desea producir q4, elige las plantas y los
equipos necesarios para CMEC4, y opera en el punto J (el mínimo
costo medio con el cual puede alcanzar q4. Análogamente, para
producir q2 de la manera menos costosa, la empresa elegirá las
plantas y equipos correspondientes a CMEC2, y operará en el punto G.
Si unimos todos los puntos G, H y J, el resultado será la gran curva de costo
medio a largo plazo (CMeL. A esta curva a veces se le denomina curva envolvente
porque engloba por debajo a todas las curvas de corto plazo (CMeC.
Así, la curva envolvente proporciona la respuesta a una cuestión clave
que afronta el productor: a largo plazo ¿cuál es la combinación de trabajo y
capital que presenta el mínimo costo? La mejor cantidad de capital depende del
nivel de producción deseado. Por ejemplo, si la empresa quiere producir q4
escogerá la cantidad de capital que corresponda a CMEC4, y empleará
la cantidad de trabajadores necesaria para producir en el punto J.
Para dibujar la suave curva envolvente CMeL mostrada en la Figura 4,
asumimos que la empresa puede elegir entre muchas cantidades de capital a largo
plazo. Podríamos visualizar muchas curvas CMeC intermedias en la Figura 4. No
obstante, el capital puede ser algo indivisible. Por ejemplo, una empresa no
puede adquirir media máquina. Este caso se mostraba en la Figura 3: la empresa
podía aguantar con la cantidad inicial de capital (una máquina) o desplazarse a
CMeC2, añadiendo una segunda máquina. Si el capital aumenta por
unidades fijas, la envolvente será una curva ondulante, como la marcada en
trazo grueso en la Figura 3.
Insistamos en que CMeL muestra el menor costo medio con el que se puede
producir cada cantidad (como q3, o q4) a largo plazo,
cuando los productores tienen la oportunidad de ajustar su cantidad de capital.
Los puntos en el área oscura bajo la curva CMeL no son alcanzables con la
tecnología y los precios de los factores de la actualidad. Los puntos en la
zona sobre la curva CMeL se pueden elegir, aunque una empresa técnicamente
eficiente rechazaría cualquiera de esos puntos en favor de un punto menos
costoso sobre la curva CMEL. Sin embargo, puede producir temporalmente, a corto
plazo, en el área sobre CMeL a corto plazo, mientras espera la oportunidad de
ajustar su capital.
LAS ECONOMÍAS DE ESCALA
Observemos que, a la izquierda de H en la Figura 4, el costo medio a
corto plazo disminuye a medida que aumenta la producción. La respuesta a esta
aparente paradoja se encuentra en las economías de escala. Las economías de
escala se dan si un aumento del x % en la utilización de todos los factores da
como resultado un incremento superior al x% en la cantidad obtenida de
producto. La forma en que las economías de escala conducen a costos medios
inferiores puede ilustrarse con un ejemplo. Supongamos que una empresa se
enfrenta a precios fijos de los factores productivos. Esto es, no pagará
menores salarios aunque contrate a muchos trabajadores; no conseguirá
descuentos en el precio del acero o de la maquinaria sea cual sea la cantidad
comprada. En otro caso, un incremento de, digamos, un 100% en la cantidad de
todos los factores eleva los costos totales un 100 % también. (A precios
constantes, doble precio para el doble de factores.) Con las economías de
escala, sin embargo, la producción aumenta más de un 100 %. Con los costos
totales aumentando más lentamente que la producción, el costo medio por unidad
disminuye. Llegamos así a una importante conclusión: si los precios de los
factores son constantes, las economías de escala implican costos medios a largo
plazo decrecientes. (Sin embargo, si una empresa eleva el precio de los
factores, sus costos medios pueden aumentar incluso aunque haya economías de
escala)
Se pueden citar varias razones para la existencia de las economías de
escala. La mayor producción puede hacer posible una mayor especialización, y
los trabajadores pueden convertirse en expertos en tareas especializadas.
También significa que se pueden usar máquinas más especializadas en las
operaciones de la línea de montaje. Aún con mayor producción una empresa puede
conseguir utilizar mejor su capacidad. Si un supervisor de la línea de
producción es capaz de dirigir a 20 trabajadores pero sólo tiene 10 a su cargo,
la producción y el número de trabajadores pueden duplicarse sin que se requiera
otro supervisor. Análogamente, los ejecutivos de la empresa podrían hacerse
cargo de más trabajo y responsabilidad; al crecer la empresa y aumentar la
producción no serán necesarios nuevos directivos. Hay, pues, un menor costo de
dirección por unidad de producto, y los costos medios tenderán a disminuir.
Las deseconomías de escala se producen cuando un aumento de un x% en la
cantidad de todos los factores provoca un aumento de menos de un x % en la
cantidad de producto. (Por ejemplo, si todos los factores aumentan un 100 %, la
producción aumenta menos de un 100%.)
Hay rendimientos constantes de escala cuando un aumento del x % en la
cantidad de todos los factores provoca también un aumento del x% en la cantidad
de producto.
Las deseconomías de escala se producen cuando la curva CMeL empieza a
crecer (como lo hace a la derecha de la producción q3 en la Figura
4. Para explicar esto supongamos que la producción y los trabajadores, que ya
se han duplicado, aumentan ahora otras cinco veces. Además del supervisor
original, necesitaremos cinco nuevos supervisores. En principio, parece que el
costo medio no cambiaría, puesto que ha habido el mismo aumento proporcional
entre la producción y los costos. Pero ahora se requiere otra persona sólo para
coordinar la actividad de los seis supervisores. A medida que una empresa
crece, deben crearse nuevos niveles de mando. Finalmente, se alcanza un punto
donde los directivos se vuelven demasiado costosos e ingobernables y la toma de
decisiones se vuelve incómoda y lenta. Hay demasiadas personas entre el
vicepresidente que toma las decisiones últimas de la producción y los
trabajadores de la fábrica que las llevan a cabo. Por consiguiente, el costo
medio se eleva. Así, no es sólo la curva de costos a corto plazo la que tiene
forma de U, también la curva de costos a largo plazo. (Pero la curva a largo
plazo es mucho más ancha y con pendiente más suave.)
El punto en el cual la toma de decisiones se agrava ocurre generalmente
mucho antes en la agricultura que en la industria. En consecuencia, el punto H,
donde la curva CMeL comienza a ascender se encuentra en un nivel de producción
relativamente pequeño. Una razón es que, en una granja de tamaño modesto, el
propietario-trabajador tiene ocasión e incentivos para tomar decisiones
cruciales con gran rapidez. Cuando brilla el sol, el granjero recoge el heno.
Cuando la cosecha está madura, deja las actividades secundarias y trabaja duro
para segar la cosecha. Por otra parte, si la granja fuera propiedad de una gran
compañía, la cosecha podría perderse en el tiempo en que la decisión pasa por
los diversos escalones del mando.
EL GRADO DE LOS RENDIMIENTOS CONSTANTES Y LA ESCALA (DIMENSIÓN
PRODUCTIVA) MÍNIMA EFICIENTE
A pesar de que las deseconomías de escala y los mayores costos medios de
la agricultura aparecen en un primer momento, tardan mucho más en la mayoría de
las empresas manufactureras.
También es posible que existan rendimientos constantes de escala y una
curva de costos a largo plazo horizontal durante un considerable tramo, como se ilustra en la Figura 5. En este caso, empresas
con tamaños bastante diferentes pueden tener costos similares y competir
relativamente en pie de igualdad.
Si los rendimientos de escala son constantes a lo largo de un amplio
margen de niveles de producción, como se muestra en la Figura 5, las empresas
están en buena disposición para competir una vez que han alcanzado la escala
(tamaño) mínima eficiente en la cual los costos medios a largo plazo se
nivelan. Pero pueden pasar serias dificultades si permanecen constantemente
cerca de la zona izquierda.
Finalmente, es importante reconocer que, en la frase «tamaño mínimo
eficiente», el término eficiente se usa de un modo muy concreto: se aplica sólo
a los costos. La escala mínima eficiente es el nivel de producción para el cual
los costos alcanzan su mínimo, pero esta producción no es necesariamente la más
eficiente desde un punto de vista económico general. Para estudiar la
eficiencia general de la economía, tenemos que ver más allá de los costos para
fijarnos también en la demanda.
LAS ECONOMÍAS DE ESCALA Y LOS RENDIMIENTOS DECRECIENTES
Una empresa puede disfrutar de «economías de escala» y al mismo tiempo
enfrentarse a la «ley de los rendimientos decrecientes. Ya que las economías de
escala implican costos en disminución y los rendimientos decrecientes implican
costos en aumento, esto es posible porque la ley de los rendimientos
decrecientes es un concepto a corto plazo que se aplica si sólo uno de los
factores (trabajo) varía, mientras que las economías de escala son un concepto
a largo plazo que se aplica cuando todos los factores son variables.
La Figura 6 muestra como la misma empresa puede estar afectada tanto por
las economías de escala como por los rendimientos decrecientes. A corto plazo,
a medida que se emplea más trabajo sobre el capital fijo, los costos marginales
aumentan como muestra la flecha f. Estos costos en aumento son un reflejo de
los rendimientos decrecientes. Sin embargo, a medida que el capital aumenta a largo plazo, los costos disminuyen al
descender la empresa a lo largo de la curva CMeL (flecha e. Existen economías
de escala.
EL CONCEPTO DE COSTO DE LOS ECONOMISTAS: COSTO DE OPORTUNIDAD
Al estudiar los costos los economistas parten de la idea de que los
recursos son escasos y tienen diversos usos. El trabajo y el capital empleados
en la fabricación de bicicletas no son adecuados para producir comida, vestido
o vivienda. Para un economista, las opciones abandonadas, representan los
verdaderos costos de producción de un bien o servicio. En economía, «costo»
significa costo de oportunidad. En otras palabras el costo de oportunidad de un
factor es el rendimiento que podría obtenerse de la mejor opción abandonada.
Los costos de oportunidad no son idénticos a los costos contables que
aparecen en un negocio. Para entender la distinción, consideremos un ejemplo.
Supongamos que una persona, propietaria de una tienda, nos pide que analicemos
su negocio. El desglose de sus costos sugiere que el negocio marcha bien. Con
unos ingresos de $500.000 y unos costos totales de $420.000, está obteniendo un
beneficio contable de $80.000.
Cuando profundizamos en la cuestión, sin embargo, descubrimos que esta
persona podría ganar un sueldo de $50.000 si aceptase un empleo en una compañía
aseguradora. Este es un costo implícito (o imputado) ya que no está percibiendo
realmente dicho salario. Pero deberíamos incluirlo, o no tendríamos una imagen
adecuada de los verdaderos costos económicos implicados en el negocio; esto es,
el costo de todos los recursos usados, incluyendo su propio talento y energía.
Además, no podríamos juzgar si lo está haciendo tan bien en este negocio como
lo podría hacer en otra actividad, como trabajar para la compañía de seguros.
Los costos de oportunidad incluyen ambos costos: los explícitos,
desembolsados y los implícitos. Los costos explícitos, desembolsados
($420,000), son costos de oportunidad. Los costos implícitos, como los $50.000
de salario que ha dejado de ganar por dedicarse a llevar la tienda, son también
costos de oportunidad.
Los costos de oportunidad indican cuánto debe pagarse a un factor para
mantenerlo en su empleo actual. Por ejemplo, la persona en cuestión debe ganar
$50.000 -su costo de oportunidad- o tendría un incentivo para dejar su
actividad actual y cambiar al empleo mejor pagado de la aseguradora.
Existen otros costos de oportunidad que también demos considerar. Por
ejemplo, si invirtió su propio dinero en el negocio, podría prestar una parte,
recibiendo $8.000 de interés a cambio. Podría usar el resto para comprar
acciones de una sociedad de la cual podría obtener un beneficio de $12.000. A
este último elemento -el costo de oportunidad del capital- se denomina
beneficio normal.
Por tanto, en nuestro ejemplo, si consideramos los costos anteriormente
mencionados $420.000 (costos totales)+$50.000(salario que se deja de
ganar)+$8.000(intereses que se dejan de ganar)+$12000 (beneficios del capital
se dejan de ganar) nos da un total de $490.000.
Esta amplia definición significa
que los costos nos indican cuánto podríamos ganar si los recursos de la empresa
se empleasen de otra forma. Ya que los $500.000 de ingresos exceden a los
$490.000 de costos, se habrá ganado un beneficio extraordinario o beneficio
económico de $10.000. Para un economista, la palabra beneficio significa
beneficio por encima del normal o extraordinario, a menos que se indique otra
cosa. Es este beneficio extraordinario de $10.000 lo que nos indica que el negocio es verdaderamente bueno. El
negocio no sólo le proporciona un adecuado salario de $50.000 y un adecuado rendimiento al capital que ha
invertido, sino también otros $10.000. Si las empresas existentes en un sector
están obteniendo tales beneficios extraordinarios, hay un incentivo para que
otros empresarios trasladen su capital a ese sector.
Supongamos ahora que aumentan los salarios en otras ocupaciones.
Concretamente, supongamos que la compañía aseguradora aumenta la oferta para
esta persona de $50.000 a $65.000. Cuando recalculamos, los $10.000 de
beneficio extraordinario se transforman en una pérdida económica de 5.000. Así
que ya no es capaz de ganar tanto en su empresa como en su mejor actividad
alternativa. Suponiendo que considere esa alternativa de trabajo igualmente
interesante, existe un incentivo para cambiar.
Así, el beneficio económico (o pérdida) proporciona una señal de si los
recursos están siendo atraídos (o repelidos) por una determinada actividad.
Podemos resumir que el beneficio económico es un beneficio
extraordinario, esto es, se obtiene después de considerar todos los costos,
incluyendo el costo de oportunidad del capital. En otras palabras, el beneficio
económico es cualquier beneficio por encima del beneficio normal necesario para
mantener el capital en esa actividad.
LA BÚSQUEDA DE COSTOS MENORES
Hasta ahora, los
precios de los factores se han tomado como algo ya dado. Otra forma que tiene
la empresa de reducir sus costos es buscar fuentes de recursos más baratas. El
departamento de compras de una empresa puede jugar entonces un papel muy
importante, buscando proveedores baratos de maquinaria, materiales y otros
factores más baratos. Una manera de
obtener factores menos costosos es trasladarse al lugar donde se encuentran
éstos. La búsqueda de factores productivos menos costosos puede hacer cruzar
las fronteras nacionales. Las empresas han sido criticadas por sus deseos de
desplazar la producción al extranjero, puesto que los trabajadores nacionales
pueden perder sus puestos de trabajo. Sin embargo, puede asegurarse que la
búsqueda internacional de bajos costos beneficia finalmente al propio país
además de ayudar a mejorar la eficiencia de la economía mundial. Obviamente los
consumidores ganan cuando pueden comprar productos más baratos gracias a los
factores extranjeros de bajo costo. Más aún, aunque los ajustes pueden ser
dolorosos, dejan a los que inicialmente pierden en una buena situación para
mejorar.
A largo plazo la empresa puede variar la cantidad de todos sus factores.
La Tabla 1 da un ejemplo de función de producción a largo plazo con dos
dimensiones, que muestra lo que ocurre cuando se varían las cantidades de
trabajo y capital. De izquierda a derecha la cantidad de trabajo aumenta. De
abajo a arriba aumenta la cantidad de capital. Cada número en la tabla indica la
producción máxima que puede realizar la empresa con las diferentes
combinaciones concretas de factores. Por ejemplo, si la empresa usa tres
unidades de capital (K) y cinco unidades de trabajo (L), puede producir 39
unidades de producción.
La Tabla 1 es la función de producción a largo plazo de una empresa
hipotética, mostrando la producción para varias cantidades de trabajo cuando
hay una unidad de capital. De hecho, la función de producción a largo plazo se
construye a partir de una serie de filas, cada una de las cuales representa una
función de producción a corto plazo diferente. Una vez que la empresa elige
cuanto capital usará, se ve atrapada en el corto plazo para sus operaciones,
siguiendo la fila correspondiente en esta tabla, Por ejemplo, si erigiese seis
unidades de capital, a corto plazo se vería obligada a seguir la fila superior
de la función de producción. A largo plazo puede desplazarse por donde quiera
en la Tabla 1.
Esta función de producción a largo plazo puede usarse para reflejar las economías
de escala. Considere lo que ocurre cuando ambos factores se aumentan en la
misma proporción. Suponga que la empresa empieza con una unidad de capital y
otra de trabajo. Tendrá una producción de cinco unidades. Ahora, si duplica su
mano de obra de uno a dos trabajadores y su capital de una a dos unidades, su
producción pasa a ser más del doble, de 5 a 19. Por tanto, si aumenta cada
factor un 50 % más -de dos a tres unidades- la producción aumenta en una
proporción mayor, de 19 a 30. Corno su producción ha aumentado en un porcentaje
mayor que sus factores, disfruta de economías de escala.
Sin embargo, la misma empresa está sujeta a la ley de los rendimientos
finalmente decrecientes. Consideremos lo que ocurre cuando sólo el factor
trabajo se aumenta, mientras la cantidad de capital permanece fija en, digamos,
una unidad. La empresa está atrapada entonces en la fila inferior de la función
de producción. A medida que aumenta el factor trabajo se encuentra,
efectivamente, con los rendimientos decrecientes. Cuando aumenta la cantidad de
trabajo, el segundo trabajador tiene una productividad marginal de siete
unidades (esto es, de 12 a 5), mientras que el tercero tiene una productividad
marginal de sólo seis unidades ( de 18 a 12. Esto confirma el punto observado
en la Figura 6: una empresa puede estar sujeta a las economías de escala y a
los rendimientos decrecientes.
La función de
producción a largo plazo puede usarse para responder a las preguntas sobre la
combinación de factores que deberá emplear una empresa. Por ejemplo, ¿empleará
una gran cantidad de capital y sólo una pequeña cantidad de trabajo? O
¿utilizará muchos trabajadores y poco capital? Observemos que esta es una
decisión a largo plazo, ya que sólo puede cambiarse la cantidad de capital de
una empresa a largo plazo. Cuando la empresa escoge la mejor combinación de
factores, reduce su costo medio hasta un punto situado en la curva envolvente
mostrada en la Figura 4.
LA REPRESENTACIÓN DE LA FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN: CURVAS ISOCUANTAS (IGUAL
PRODUCCION)
Para calcular el método menos costoso de producir la cantidad deseada
-digamos 24 unidades- el primer paso es representar gráficamente la función de
producción de la Tabla 1. Nótese que existen varias combinaciones de factores
en esa tabla que dan lugar a una producción de 24 unidades. Aparecen en color y
se reproducen en la curva «producto=24» de la Figura 7. Análogamente, una curva
que representa el «producto=35» se ha extraído de la Tabla 1. Estas curvas de
igual producción -también llamadas isocuantas- son similares a las curvas de
indiferencia (o de igual utilidad) de la Figura 7. Al igual que el mapa de
indiferencia en aquel diagrama mostraba una familia entera de curvas de
indiferencia, cada una de las cuales representaba un nivel más alto de utilidad
a medida que el individuo se movía hacia arriba y a la derecha, la función de
producción proporciona un conjunto de curvas isocuantas que también forma una
superficie. Cuando la empresa se mueve hacia el noreste, usando más factores,
alcanza mayores niveles de producción,
En un aspecto, sin embargo, las curvas isocuantas del productor
contienen más información que las curvas de indiferencia del consumidor: cada
curva isocuanta representa una cantidad concreta de producto. Por ejemplo, las
dos curvas de la Figura 7 muestran una producción de 24 y 35 unidades. Por otra
parte, todo lo que sabemos a partir de las curvas de indiferencia es si
representan «mayores» o «menores» niveles de satisfacción. No sabemos cuántas
unidades de utilidad» indican.
LA REPRESENTACIÓN DEL PRECIO DE LOS FACTORES.- LÍNEAS ISOCOSTO (IGUAL
COSTO)
Minimizar el costo requiere no sólo el uso de las curvas isocuantas,
sino también información sobre el precio de los factores. ¿Cómo lo
representaremos? Si el precio del trabajo es de $20 por unidad y el precio del
capital es de $30 por unidad, la línea recta c, de la Figura 8 es una línea
isocosto. Esta línea muestra todas las combinaciones de trabajo y capital que
se pueden elegir para un costo total de $120. Por ejemplo, este el costo en que
la empresa incurrirá en A si compra cuatro unidades de capital, a $30 cada una,
y ninguna de trabajo. Análogamente, la combinación D que comprende tres
unidades de trabajo y dos de capital también cuesta $120; esto es (3 x 20) + (2
x 30. De la misma forma, e, representa las combinaciones de factores que
costarían $60 a la empresa. Así podemos visualizar una familia entera de líneas
paralelas mostrando sucesivamente mayores costos para la empresa a medida que
se mueve hacia el noreste.
MINIMIZACIÓN DEL COSTO PARA UNA PRODUCCIÓN CONCRETA
La Figura 9 muestra conjuntamente los dos gráficos anteriores. Las
curvas q1 y q2 pertenecen a la función de producción de
la empresa en la Figura 7, mientras que las líneas azules de trazo continuo son
líneas isocostos similares a las de la Figura 8. Si la empresa desea producir
24 unidades lo hará, con el mínimo costo, usando la combinación de factores
mostrada en E, (dos unidades de capital y tres de trabajo. Esto es: Cualquier
otra manera de producir lo mismo es rechazada porque sería más costosa. Por
ejemplo, la empresa no usa la combinación de factores E, porque está sobre una
línea de mayor Costo C4. Análogamente, si la empresa desea producir
35 unidades, selecciona el punto de tangencia E,, determinando de nuevo la
mejor combinación de trabajo y capital capaces de alcanzar ese nivel de
producción.
Así, para cada cantidad de producto, como q = 24, es capaz de elegir la
combinación de factores con menor costo. Puede contestar a la pregunta: «¿cuánto capital y trabajo debería
usar para producir 24 unidades?» Cuando lo hace escoge la mejor curva CMEC, de
la Figura 4, para 24 unidades de producción y escoge un punto en la curva
envolvente a largo plazo. Puede hacer lo mismo para cualquier otro nivel de
producción, hallando así la curva de costo medio a largo plazo.
En resumen: La empresa selecciona el punto de la curva isocuanta que es
tangente a una curva isocosto.
EL EFECTO DE UNA VARIACIÓN EN EL PRECIO DE LOS FACTORES
Si el precio relativo del trabajo y el capital cambia, hay una nueva
familia de líneas isocosto con distinta pendiente. Por ejemplo, si el precio
del capital aumenta de $30 a $60 mientras el precio del trabajo no cambia,
puede usted comprobar que la línea menos inclinada c3 es ahora la
nueva línea isocosto de $120. Puede verse la nueva familia de líneas isocosto
paralelas a ella. Así: Una línea isocosto para la empresa es parecida a una
línea de presupuesto o recta de balance para el consumidor. En cada caso, la
pendiente depende del precio relativo de los elementos que se compran.
Supongamos ahora que el capital es menos caro en relación al trabajo y las
líneas isocosto tienen, por tanto, más pendiente. Concretamente, suponga que el
nuevo conjunto de líneas isocosto es c6 y la familia de líneas
paralelas a ella. Para producir 24 unidades la empresa ya no usará la
combinación de factores E2. En vez de ello cambia a E3,
el punto de tangencia con una de las nuevas líneas isocosto. Este tipo de
desplazamiento, al noroeste también ocurrirá a lo largo de q2, y de
todas las demás curvas isocuantas. Por tanto, la empresa se desplaza hacia el
noroeste, sustituyendo un factor que se ha vuelto relativamente menos caro
(capital) por otro que se ha convertido en relativamente más caro (trabajo.
En resumen: La
pendiente de la familia de líneas isocosto depende del precio relativo de los
factores de la empresa.
LA COMPETENCIA
PERFECTA Y LA EFICIENCIA ECONÓMICA
Hasta ahora no hemos hecho ninguna distinción entre el
beneficio privado que un bien proporciona a aquellos que lo compran y el
beneficio que proporciona a la sociedad globalmente (su beneficio social. A
menudo, ambos coinciden. Para simplificar supondremos que el comprador es el
único que se beneficia del bien, es decir, el beneficio recibido por el
comprador representa el beneficio total de la sociedad.
Supuesto 1. El beneficio social es igual al beneficio privado del
comprador. Más claramente, el beneficio marginal de un bien para la sociedad
como un todo (que llamaremos BMas) es el mismo que a su beneficio
marginal (utilidad marginal) para aquellos que lo compran (BMa. Por tanto,
puede ser medido por la altura de la curva de demanda del mercado.
BMas = BMa de los consumidores (Supuesto1)
Con respecto a los
costos, haremos un supuesto similar:
Supuesto 2. El costo social es idéntico al coste privado de los
productores de este bien. Más concretamente, el coste marginal de un bien para
la sociedad como un todo (que llamaremos CMas) es el mismo que el
coste marginal para los productores (CMa. Ambos se representan por la altura de
la curva de oferta.
CMas = CMa de los productores (Supuesto 2)
COMO FUNCIONA UN MERCADO PERFECTAMENTE COMPETITIVO
Las Figuras 10 y 11 ( Ver Apéndice) muestran las decisiones de muchos
consumidores y muchos productores en un mercado perfectamente competitivo. En
el gráfico central de la Figura 10 adviértase que la oferta y la demanda se
igualan en el equilibrio para un nivel de producción de 100 unidades y a un
precio de $10. En este equilibrio, la cantidad adquirida por cada consumidor se
muestra en los gráficos de la izquierda y la vendida por cada productor se
representa en los de la derecha.
En la Figura 10 el gráfico central que muestra la oferta 0 y la demanda
D es tan importante que lo reproducimos en la Figura 11. En el gráfico a de la
Figura 11 se muestra lo que sucede con los consumidores. La curva de demanda
nos dice que, a un precio de $10, los consumidores compraron 100 unidades. Es
decir, los consumidores se enfrentan a un precio de $10 desplazándose hacia el
punto E en la curva de demanda. Interpretemos esta decisión con más detalle. Si
los consumidores han adquirido menos de 100 unidades, su beneficio marginal
(dado por la altura de la curva de la demanda) será mayor que su coste marginal
de otra unidad (dado por el precio P de $10. Entonces les interesará comprar
otra unidad y acercarse así al punto E donde su beneficio marginal BMa se
iguala al coste marginal P.
Para los consumidores: BMa = P
( Supuesto 3)
En el gráfico b se representa lo que sucede con los productores. Las
empresas productoras toman la mejor decisión para ellas, es decir, seguir
produciendo y vendiendo este bien hasta que su ingreso marginal sea igual a su
coste marginal. En competencia perfecta el beneficio marginal que se obtendrá
de la venta de una unidad más es el precio P. Por lo tanto van a producir 100
unidades.
Para los productores: P = CMa
(Supuesto 4)
De ambas ecuaciones se sigue que:
BMa de los consumidores = CMa de los productores (5)
Como puede observarse en el gráfico c de la Figura 11.
Por último, recordemos los dos supuestos fundamentales que mencionamos
antes ( en los supuestos 1 y 2. Debido a esos dos supuestos, la ecuación anterior
se convierte en:
UMas = CMas (6)
Esto es, el beneficio marginal para la sociedad es igual que el coste
marginal para la sociedad. Esta es la condición que proporciona una producción
eficiente para la sociedad en su conjunto.
O dicho en otras palabras: El resultado eficiente para la sociedad se
produce cuando
BMas = CMas
Esto sucede en competencia perfecta si los beneficios sociales son
iguales a los de los consumidores y los costos sociales coinciden con los de
los productores. Esta es una conclusión sumamente importante en la economía.
Resumiendo: en competencia perfecta, al realizar los consumidores su
mejor elección igualando su coste marginal a su beneficio marginal (en el
gráfico a) y tomar los productores su mejor decisión igualando su coste
marginal con su ingreso marginal (en el gráfico b) el resultado (en el gráfico e) es una producción eficiente para la sociedad en su conjunto.
DEMOSTRACIÓN DE POR QUE ES EFICIENTE LA COMPETENCIA PERFECTA
Como mencionamos anteriormente, si los supuestos 1 y 2 se cumplen, la
competencia perfecta iguala el beneficio marginal para la sociedad BMas
con el coste marginal para la sociedad CMas. Veremos ahora que
cuando BMas = CMas la producción es eficiente.
En la Figura 12 reproducimos las curvas de oferta y demanda del gráfico
c de la Figura 11. Supongamos ahora que incrementamos la producción por encima
de las 100 unidades, correspondientes a la competencia perfecta, para las que
se igualan el beneficio marginal para la sociedad y el coste marginal para la
sociedad. Concretamente, suponga que la cantidad producida son las 140 unidades
mostradas en el gráfico a. Dicha producción es ineficiente como puede
demostrarse si se considera cualquiera de las nuevas unidades de producción,
por ejemplo la c. Por encima de 100 el beneficio que proporciona a la sociedad
se representa por la flecha gris, correspondiente a la altura de la curva de
demanda. Sin embargo su coste es superior, como se representa por la flecha
gris y la flecha azul por encima de ella, es decir, la altura de la curva de
oferta. Así, el coste marginal de esta unidad excede al beneficio que
proporciona y, en consecuencia, existe una pérdida neta para la sociedad,
mostrada por la flecha azul. La suma de todas las pérdidas similares en todas
las unidades de exceso de la producción en la amplitud entre 100 y 140 se
muestra por el triángulo azul. Representa la pérdida de eficiencia que resulta
de producir demasiado. Esta idea es importante.
Por otra parte, supongamos que por alguna razón la
producción es menor que la cantidad eficiente de 100 unidades, digamos unas 60
unidades; tal como se representa en el gráfico b esta producción es también
ineficiente. Para representarlo consideremos una de las unidades que se han
dejado de producir, por ejemplo d. Puesto que su coste habría sido la flecha
SS, por debajo de la curva de oferta, y su beneficio la flecha gris más la
flecha azul por debajo la altura de la curva de la demanda, el beneficio neto
para la sociedad, en caso de producirla, habría sido la flecha azul es decir la
cantidad por la cual los beneficios a los consumidores exceden del coste de
producción. O para decirlo de otro modo, la sociedad incurre en la pérdida de
esta flecha azul, debido a que esta unidad, potencialmente beneficiosa, no se
ha producido. Y la suma de tales pérdidas, a lo largo del intervalo de
producción de 100 a 60, es el triángulo azul. Esta es la pérdida de eficiencia
por producir demasiado poco.
Por tanto, la producción perfectamente competitiva, de 100 unidades, es
la producción eficiente, donde el beneficio marginal para la sociedad y el
coste marginal para la sociedad son iguales. Existiendo una pérdida de
eficiencia tanto si se produce más como si se produce menos.
Esta idea de pérdida de eficiencia, algunas veces denominada perdida de
“peso muerto”, es un concepto fundamental en el estudio de la microeconomía. En
concreto: se da una pérdida de eficiencia o de peso muerto siempre que existe
un desplazamiento del nivel de la producción, punto en que el beneficio
marginal (para la sociedad) es igual al coste marginal (para la sociedad). Tal
pérdida de eficiencia, resultante de una producción excesiva o insuficiente,
puede representarse gráficamente por los triángulos azules de la Figura 12.
Finalmente, como demostración alternativa de por qué es eficiente la
producción en competencia perfecta (en el punto donde el coste marginal
coincide con el beneficio marginal para la sociedad), volvamos a la Figura 10
donde se describió por primera vez el mercado perfectamente competitivo.
Supongamos que en lugar de la cantidad de equilibrio de 100 unidades, ordenamos
arbitrariamente que se produzcan 40 unidades más. Haga lo que haga no se puede
evitar una pérdida social en esas nuevas unidades. Por una parte, producirlas ya
debe costar mas de $10. Independientemente de las empresas que seleccione para
producirlas, en el gráfico c, dichas empresas habrán de desplazarse hacia la
derecha y hacia arriba sobre sus curvas de oferta, a un coste marginal mayor.
Al mismo tiempo, en el gráfico a dichas unidades serán consumidas por personas
que las valoran en menos de $10 cada una de ellas; sea cual sea el elegido para
consumirlas, dichas personas se moverán a la derecha y hacia abajo sobre sus
curvas de demanda, a un nivel de beneficio marginal menor. Ya que el coste de
cada nueva unidad es superior a los $10 y el beneficio que proporciona menor
que $10, hay una pérdida social neta; es decir, una pérdida de eficiencia.
Aunque creíamos que lo podíamos hacer mejor, de hecho lo empeoramos.
Uno de los requisitos clave para que exista competencia perfecta es el
de la libre entrada ( no existen barreras para la entrada al mercado a nuevos
productores). Si esta condición no se cumple entonces puede surgir la
ineficiencia.
OTRAS FORMAS DE EFICIENCIA
Hemos visto cómo los mercados perfectamente competitivos pueden lograr
la eficiencia asignativa, es decir la correcta combinación de bienes. Esto
sucede porque cada bien es producido en la intersección de la oferta y la
demanda. Por tal motivo no existe ni exceso ni defecto en la producción de
ningún bien. Otras formas de eficiencia son la tecnológica y la dinámica.
La eficiencia tecnológica o técnica: Esta forma de eficiencia podría
definirse como la forma de evitar el despilfarro. En un mercado de competencia
perfecta, si una empresa es ineficiente y en consecuencia produce en un punto
de coste medio elevado, no podrá sobrevivir en competencia con empresas
técnicamente eficientes que producen por debajo de costos bajos.
La eficiencia dinámica existe cuando los cambios se suceden al mejor
ritmo (por ejemplo, cuando la nueva tecnología se desarrolla y adopta el mejor
ritmo posible). Aunque el mercado competitivo obtiene buenos resultados para
promover la eficiencia asignativa y la técnica, su superioridad es menos clara
en el de la eficiencia dinámica.
En algún sentido la competencia perfecta sí promueve la eficiencia
dinámica. Sin embargo podemos decir que al forzar a las empresas a adoptar la
nueva tecnología ( y evitar así la obsolescencia y desaparición), la
competencia perfecta es también en cierto grado generadora de eficiencia
dinámica.
PROBLEMAS EN EL MERCADO COMPETITIVO
Hasta ahora hemos presentado una visión de lo bien que funciona un
mercado perfectamente competitivo. Pero este
mensaje da una visión distorsionada de la economía de mercado. En concreto,
nuestra conclusión es que para que este mercado perfectamente competitivo sea
eficiente depende de las cuatro condiciones básicas ya descritas anteriormente
y que a menudo no se cumplen; Cuando esto
sucede, una economía de “laissez faire” funcionará ineficientemente. La
intervención estatal puede hacerla funcionar más eficientemente, no menos.
Además, incluso si las cuatro condiciones se cumplieran, existen salvedades a
la solución perfectamente competitiva.
Una de estas salvedades es que esta solución perfectamente competitiva
es dependiente de la distribución de la renta. Para cada posible distribución
de la renta hay una solución distinta perfectamente competitiva. Cada una de
estas soluciones es eficiente, pero no podemos demostrar cuál de ella es mejor
que las demás. Esto es porque que no existe una forma conocida de comparar la
utilidad o satisfacción de una persona que obtiene de un bien con la utilidad
de otra. La cuestión de cómo debería distribuirse la renta no la pueden
contestar los economistas. No existe medio alguno por el que los economistas
puedan juzgar cuál de esas soluciones es
mejor; todo lo que pueden decir es que cualquiera que esta sea, será
eficiente.
Pudiera también existir el
problema de que los compradores y los vendedores pueden equivocarse por las
señales del precio. En un mercado
perfectamente competitivo, el precio actúa como una señal ante la que tanto los
consumidores como los productores reaccionan. Sin embargo algunos agentes
productivos pueden interpretar erróneamente esta señal y obtener un mensaje
equivocado.
Se ha sugerido, por ejemplo, que si los agricultores y ganaderos
reaccionan de esta forma, ello puede dar lugar a oscilaciones cíclicas en la
producción de productos agropecuarios. Supongamos que, después de un período de
estabilidad, la oferta disminuye a causa de una enfermedad en el ganado y el
precio se incrementa. A consecuencia de este alto precio los granjeros aumentan
la producción de animales. Cuando el ganado llega al mercado en una fecha
posterior, el resultado será un exceso de oferta y el precio descenderá. A su
vez, este precio menor inducirá a los ganaderos a abandonar dicha producción.
Este desplazamiento provocará en el próximo período una escasez, que conducirá
de nuevo al precio a un nivel anormalmente elevado. Por consiguiente, cualquier
perturbación inicial puede dar lugar a una fluctuación del precio con el precio
alto un año, bajo el siguiente, de nuevo elevado el próximo, y así
sucesivamente. El ciclo puede continuar mientras los granjeros interpreten mal
las señales del precio del mercado y utilicen erróneamente el precio actual
para tomar sus decisiones de producción.
Esta inestabilidad es, en parte, debida al retraso temporal entre la
decisión de producir ganado y su suministro final al mercado. De igual forma,
los retrasos pueden causar oscilaciones cíclicas en la producción y
fluctuaciones en el precio en los mercados granos. Obsérvese que estos ciclos
ocurrirán cuando los granjeros sean poco previsores y presten demasiada
atención al precio actual. Cuando posean una mayor perspectiva, el mercado se
volverá más estable. Sin embargo, mientras sigan tomando decisiones
precipitadas, incluso un mercado perfectamente competitivo puede seguir un
patrón cíclico, Cuando esto ocurre no funciona correctamente, y puede conducir
a inestabilidad en los precios.
LA ESPECULACIÓN Y LA INESTABILIDAD DE LOS PRECIOS
Existen varias maneras de romper un ciclo de precios fluctuante. En primer
lugar, después de dos o tres variaciones dramáticas en los precios, los
agricultores de nuestro ejemplo anterior pueden reconocer lo que está
sucediendo y evitar el supuesto erróneo de que el precio de hoy proporcionará
una buena predicción del que habrá mañana. De esta forma se modera el ciclo de
precios. La segunda posibilidad es que alguna otra persona (el especulador)
reconozca este modelo y emprenda acciones.
LA ESPECULACIÓN COMO FACTOR ESTABILIZADOR
La especulación es la compra de un artículo con la esperanza de
beneficiarse de un aumento en su precio, o la venta de un articulo con la
esperanza de que su precio descienda. La gente acostumbra a considerar a los especuladores como jugadores, cuyos
beneficios o pérdidas poco aportan al
bienestar general. Sin embargo, como
explicaremos a continuación, las acciones de los especuladores pueden ser
beneficiosas para la economía en su conjunto.
Para aclarar el funcionamiento de la especulación supongamos que, en el
ciclo de los cerdos, el precio aumentó el año pasado y descendió este año.
Ahora bien, un cierto número de personas se da cuenta de que «esto ya sucedió
antes. De nuevo se produce el movimiento cíclico de los cerdos. Debido a que el
precio de este año es bajo, un gran número de granjeros dejarán la producción
de cerdos. El próximo año el cerdo será escaso y el precio volverá a subir. Por
lo cual, “compraré carne de cerdo muy barata este año, la congelaré y la
venderé el próximo año”.
Desde el punto de vista de la sociedad, podemos considerar que es
beneficiosa esta especulación estabilizadora. Para ver por qué, consideremos lo
qué pasa cuando los especuladores compran cerdo este año, que su precio es
bajo, y lo venden al siguiente cuando su precio ha subido. Para el especulador
esta será una aventura beneficiosa (si los costos de almacenamiento, etc., no
son muy altos), ya que el individuo ha descubierto una forma de poner en
práctica el consejo que cualquier corredor de bolsa daría: compre barato y
venda caro. Pero esta acción no beneficia sólo al comprador, beneficia también
a la sociedad como un todo, porque modera el ciclo del precio.
La compra por parte de los especuladores de carne de cerdo cuando es
barata crea una nueva demanda que evita que su precio baje demasiado. Cuando
los especuladores venden cerdos a un precio mayor, crean una nueva oferta que
impide al precio subir tanto. De esta forma, el ciclo se ve moderado por la
especulación.
La única diferencia entre el precio de compra de los cerdos y el de su
venta es un margen de beneficio para
compensar a los especuladores por sus costos de almacenamiento e intereses y
por el riesgo que han aceptado en una situación en que una hipótesis equivocada
podría haberles costado cara, y que el precio en el segundo año descienda en
vez de aumentar.
La especulación no sólo ha beneficiado a los especuladores, sino también
a la sociedad en su conjunto. Ciertamente, el menor consumo de este año reduce
la utilidad de los consumidores hoy. Para configurar esta pérdida advierta que
una unidad cualquiera no consumida deja de proporcionar su correspondiente
beneficio marginal a los consumidores. Pero la pérdida de los consumidores este
año se verá más que compensada por el incremento, del beneficio de los
consumidores el año próximo.
El motivo de esta diferencia es que, en este año de abundancia, los
consumidores pierden unidades que no les importan especialmente, ya que su
apetito está razonablemente satisfecho. Pero el año próximo, cuando haya
escasez, un público relativamente hambrientos obtendrá de nuevo esas unidades
cuando signifiquen mucho para él.
En resumen, cuando los especuladores obtienen beneficios por “comprar
barato y vender caro” reducen las fluctuaciones en el precio y también las
oscilaciones en las cantidades consumidas. Sin especulación se consumirían
distintas cantidades cada año; con la especulación se consumen,
aproximadamente, las mismas cantidades. La especulación proporciona su mayor
beneficio a la sociedad compensando estas fluctuaciones en las cantidades, esto
es, trasladando unidades de este bien de los años de abundancia a los de
escasez.
La conclusión de que existe un beneficio como resultado de eliminar la
variación cíclica de los precios, también significa que previamente existió una
pérdida por la variación inicial de los precios. Una política de precios
estables sería mejor para la sociedad.
Esto constituye, por tanto, otra salvedad importante con respecto a los
mercados perfectamente competitivos: pueden conducir a precios inestables si
existe un fracaso en la sincronización temporal y en los mecanismos de señales
que puede llevar a una inestabilidad de precios, como por ejemplo como ocurre
en el ciclo de los cerdos. Si los especuladores no compensan esta conducta de
inestabilidad de precios el público saldría perjudicado.
LA ESPECULACIÓN COMO FACTOR DESESTABILIZADOR
Si los
especuladores se equivocan en predecir correctamente el futuro sus acciones
llevarán a una pérdida tanto para la sociedad como para ellos mismos. Por
ejemplo, si compran y almacenan carne de cerdo este año, con la esperanza de
que el próximo haya una mayor escasez y un precio más alto, se equivocarán en
el caso de que haya abundancia y un menor precio. En este caso los
especuladores, pierden porque la carne de cerdo que poseen ha disminuido su precio.
Además, desde el punto de vista de la sociedad, también se pierde debido a que
los especuladores estarán desplazando la oferta, de este año de escasez, al
próximo año de abundancia, cuando la carne de cerdo se valore menos, Por tanto,
el éxito individual de los especuladores y el beneficio potencial a la sociedad
dependen de su capacidad de predecir el futuro.
EL MONOPOLIO
En uno de los
extremos de la tipología de los mercados se encuentra la competencia perfecta,
con muchos vendedores. En el otro extremo está el monopolio con un solo
vendedor (el término monopolio procede de las palabras griegas monos que
significa “único” y polein que significa “vender”). Anteriormente se resaltó
que, bajo determinadas condiciones, la competencia perfecta es eficiente. Ahora
trataremos de explicar por qué el monopolio no lo es.
ORIGINES DEL
MONOPOLIO
Existen cuatro
razones importantes que explican por qué puede haber una única empresa que
venda sólo un bien.
1. El monopolio puede
basarse en el control de un factor productivo o de una técnica. Una empresa
puede controlar algo esencial que ninguna otra puede obtener. Un ejemplo es la
propiedad de un recurso necesario; Otro ejemplo es la propiedad de una patente
que permite al inventor un control exclusivo sobre un nuevo producto o proceso
a lo largo de un período de varios años. (Las patentes tienen el propósito de
estimular los gastos en investigación al permitir al inventor obtener una
retribución sustancial.) Cuando una empresa existente, posee una patente
esencial o un control exclusivo sobre un recurso, otras nuevas empresas podrían
estar interesadas en entrar en la industria pero no pueden hacerlo; la
industria permanece monopolizada.
2. El monopolio legal.
Algunas veces es ilegal que más de una empresa venda un producto. Por ejemplo,
en ocasiones se le da a una compañía privada el derecho exclusivo de prestar
sus servicios a una comunidad.
3. El monopolio
resultante de fusiones. Si está permitido legalmente, varios productores pueden
unirse para formar una empresa única e incrementar sus beneficios para poder
imponer un precio más elevado. Sin embargo, una vez que estas empresas se han
fusionado para crear un monopolio, puede no ser fácil mantenerlo. Nuevas
empresas pueden ser atraídas por el precio elevado.
4. El monopolio
natural. Existe un monopolio natural cuando las economías de escala son tan
importantes que una sola empresa puede producir el producto total de la
industria a un coste más bajo de lo que podrían hacerlo dos o más empresas. Un
ejemplo es el servicio telefónico local. Obviamente, es de un menor coste hacer
un solo tendido de líneas telefónicas en una calle en lugar de dos. La
existencia de un monopolio depende parcialmente de la estrechez con que se
defina el mercado. Otro ejemplo: la compañía local de gas tiene un monopolio en
el suministro de gas natural, pero no en el mercado más amplio de calefacción
de viviendas, en el que debe competir con empresas suministradoras de petróleo
y de electricidad.
Las condiciones de
coste que llevan a un monopolio natural se representan en el gráfico b de la
Figura 13, y se comparan con las condiciones de coste que no conducen al mismo
en el gráfico a. Para tratar de esclarecer la diferencia en los costos de los
dos productos representados, se supone que tienen curvas de demanda idénticas
(esta cuestión es capital al explicar el monopolio natural). En la industria
representada en el gráfico a, la escala mínima eficiente de una empresa representativa,
es decir, el nivel de producción en el cual su curva de coste CMe a largo plazo
alcanza un mínimo, es únicamente de 10 unidades de producto. Puesto que es una
proporción muy pequeña con respecto al mercado total, la demanda total del
mercado no puede satisfacerse por una empresa que esté funcionando a su nivel
de mínimo coste. Por el contrario, la forma menos costosa de atender este
mercado es tener muchas empresas produciendo 10 unidades cada una de ellas. Si
la empresa intenta producir más, por ejemplo 2O unidades, sus costos serán
relativamente mas elevados y no le permitirían competir con empresas menores de
costos mas bajos. Si sobreviven muchas empresas pequeñas, el resultado es la
competencia perfecta.
En el gráfico b, el
CMe tiene el mismo valor mínimo de $100, pero únicamente cuando se produce un
volumen de producción mucho mayor. En contraste con la curva CMe del gráfico a,
que alcanza un mínimo y vuelve a aumentar para un volumen de producción muy
pequeño, el CMe en el gráfico b continúa descendiendo. El tamaño mínimo
eficiente no se produce hasta aproximadamente 1.000 unidades de producto. Por
ello es la forma menos costosa de abastecer al mercado con una sola empresa.
Esta industria constituye un monopolio natural.
El monopolio natural
surge cuando el coste medio de una empresa disminuye a lo largo de un intervalo
tan amplio de producción, que una sola empresa puede producir la cantidad total
que se vende a un coste medio menor de lo que podrían hacerlo dos o más
empresas.
Unos elevados
costos fijos podrían la respuesta al por qué los costos podrían continuar
disminuyendo en la totalidad o en la mayor parte del intervalo de producción
necesario para satisfacer la demanda total del mercado. Los servicios
telefónicos, de electricidad, de agua y gas son todos ellos monopolios
naturales, debido a que los costos fijos de instalación de las líneas
telefónicas o eléctricas y de tubería para los casos del agua y del gas son muy
elevados con respecto a los costos variables.
Para poder afirmar
que el gráfico b, de la Figura 13, tiende de forma natural hacia un monopolio,
supongamos que, inicialmente, unas pocas empresas están produciendo, cada una,
100 unidades en el punto F. Este bajo volumen de producción implicaría un coste
medio alto, de $200 para cada empresa. Una empresa agresiva descubrirá que
incrementando su producción puede disminuir sus costos y, por tanto, ofrecer su
producto a un precio menor que sus competidores. Así, podrá expulsarlos del
mercado. En un caso tal, de monopolio natural, la competencia tiende a eliminar
del mercado a todas las empresas salvo una. Las pequeñas empresas, con sus
relativamente altos costos, no pueden competir con la gran empresa que produce
a un coste medio mínimo.
Los consumidores se
benefician, obviamente, del bajo precio durante el período de competencia. Sin
embargo, es probable que esta favorable situación para el consumidor
desaparezca una vez que la empresa triunfadora haya eliminado a todos sus
competidores y se haya convertido en monopolio. No necesita preocuparse mucho
por la entrada de nuevos competidores. Con su gran tamaño y, por tanto, su,
bajo coste, el monopolio puede recibir a cualquier nuevo incorporado con
cualquier reducción de precios que sea necesaria para llevarlos a la bancarrota.
Sin miedo a la competencia, presente o futura, el monopolista es libre de
aumentar su precio. Como resultado los consumidores de este producto estarán a
merced del monopolista, excepto en la medida en que estén preparados a reducir
sus compras frente a precios mas altos (o en la medida en que el gobierno
regule el precio).
LA DIFERENCIA EN LA
DEMANDA FRENTE A UN COMPETIDOR PERFECTO Y FRENTE A UN MONOPOLISTA
Para analizar esta
diferencia debemos recordar que una empresa vendiendo en un mercado de competencia
perfecta se enfrenta a una curva de demanda horizontal (completamente
elástica). En Consecuencia, no tiene poder de mercado, es decir, ninguna
capacidad de influir en su precio y, por tanto, en su beneficio.
Para comprender que un agricultor no tiene poder de mercado, supongamos que el precio de un bushel de trigo es de $4, tal como se determina por la oferta y la demanda del mercado en el gráfico b de la Figura 14. El gráfico a muestra la respuesta de¡ agricultor a este precio. Produce 2.000 unidades, ya que es donde se cumple CMa = P, y toma el precio del mercado de $4 como dado. Si intenta fijar un precio más alto (supongamos $4,10) la demanda, completamente elástica, indica que no será capaz de vender ninguna unidad. No puede mantener un precio más elevado. En ca