Universidad Abierta

 


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EMILIO: LA OBRA PEDAGÓGICA DE ROUSSEAU

 

 

JOSÉ DE J. PÉREZ VERGARA

                                       

CONTENIDO

 

Introducción               

Esbozo Histórico:  Siglo XVIII          

Biografía De Juan Jacobo Rousseau                  

Ideal Pedagógico De Rousseau          

Descripción Sintética De Sus Obras

      

Emilio:  Análisis General           

Libro  Primero       

Libro  Segundo         

Libro  Tercero          

Libro  Cuarto       

Libro  Quinto                

 

CUESTIONARIO SOBRE  EMILIO      

BIBLIOGRAFÍA    

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Hacia el siglo XVIII surge en Francia el movimiento ideológico conocido como la Ilustración, el cual sirvió como fundamento intelectual para transformar la organización política y social de innumerables  países tanto de Europa como de América y aún de países de los demás continentes.  La ilustración consideraba a la razón como la principal fuerza capaz de asegurar el progreso de la sociedad.

 

El siglo XVIII, considerado como la Ilustración o Siglo de las Luces, es también  llamado por muchos como el siglo pedagógico por excelencia, en el que la educación ocuparía gran parte de las preocupaciones  de los reyes, de los pensadores y de los políticos, surgiendo en este siglo las figuras de dos grandes de la pedagogía y la educación, Rousseau y Pestalozzi, sentándose las bases en el siglo, de la educación estatal y nacional, siendo estas conquistas suficientes para considerar la enorme trascendencia de este siglo pedagógico de “instrucción sensorialista y racionalista, del naturalismo y del idealismo en la educación, así como de la educación individual y la educación nacional.”

 

Este es el tiempo (siglo XVIII) y esta es la tierra (Europa) en que le tocó vivir a Juan Jacobo Rousseau, ya que nace en Ginebra, Suiza en  1712 y muere en Ermenonville, Francia en 1778.

 

Las ideas pedagógicas de Rousseau, aunque están diseminadas en toda su obra literaria, se centran principalmente en su máxima obra pedagógica: “Emilio”, el cual levantó demasiada polémica tanto a favor como en contra, debido en gran parte a la ideología imperante en su época y al sacudimiento de conciencia que provocó Rousseau por medio de las innovaciones que en su obra proclamaba.

 

Aunque la vida de Juan Jacobo Rousseau haya sido anárquica y errabunda, nadie pone en tela de juicio el ingenio filosófico y pedagógico expuesto en sus ideas, siendo considerado por varios como el punto de partida de diversos movimientos tanto en lo político como en lo literario, la filosofía y la educación.  Rousseau, en su madurez fue perseguido por unos y aclamados por otros.

 

ESBOZO  HISTÓRICO:   SIGLO  XVIII


 

 


Durante el siglo XVIII  transcurre la vida terrenal de Juan Jacobo Rousseau, ya que su obra trascendió al siglo XIX, al siglo XX y con toda seguridad continuará estando presente en el siglo venidero, pues su obra está consagrada ya entre los clásicos de la pedagogía contemporánea.

 

La Ilustración es la corriente cultural europea del  siglo XVIII, caracterizada por la revisión, a la luz de la razón y  de la experiencia (de ahí su nombre), de la concepción del mundo y del hombre, en todos los terrenos.  El movimiento partió de las transformaciones ideológicas del Renacimiento y se vio potenciado y vivificado por las revoluciones políticas y económicas que se produjeron en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII respectivamente.   Desde Gran Bretaña, donde tiene su origen, el movimiento pasa a Francia, donde adquiere su forma, para de allí saltar al resto de Europa  y América.  La tendencia más radical dentro del movimiento ilustrado la constituye el enciclopedismo.

 

En el campo de la filosofía se produce el centro de interés que se desplaza de la metafísica hasta la teoría del conocimiento y el estudio de la constitución de la materia  y de la vida que cristaliza en las doctrinas empiristas,  y materialistas; en el campo religioso se produce la crítica a las religiones positivas y las formulaciones del ateísmo,  surgiendo una gran preocupación por el estudio de la naturaleza y sus leyes, que provoca importantes avances científicos en el campo de las ciencias naturales, biológicas, fisicoquímicas y matemáticas, presididos por la intuición del evolucionismo y del relativismo en las técnicas correspondientes (minería, agronomía, medicina, mecánica, etc.), así como una nueva valoración del trabajo humano.  En el mundo de las artes plásticas, el neoclasicismo  crea la tensión que abarcará el empuje prerromántico; en literatura, el realismo y la preocupación por las técnicas formales dan lugar al nacimiento de la novela moderna.

 

   Políticamente, es la época del despotismo ilustrado, que desembocará en la separación de poderes y llevará al parlamentarismo, a la vez que a una subordinación del poder religioso al político.

 

 Las tendencias más avanzadas, que parten de un mismo concepto de naturaleza, establecerán la doctrina del contrato social y de la perfectibilidad humana,  predicando que el destino del hombre es la felicidad en la tierra; ello conducirá a teorías republicanas, anticolonialistas y presocialistas, que se adelantan a su época, en relación con los intereses de la burguesía comercial e industrial y del campesino medio.

 

En el campo de las doctrinas económicas, se pasará de una nueva interpretación del mercantilismo a la fisiocracia y la economía clásica inglesa. En definitiva, el mundo de la Ilustración plantea, sin llegar a resolverlos, los problemas con que se enfrentará el mundo surgido de la Revolución Industrial capitalista o que se presta a realizarla.

 

Como producto directo de la Ilustración, resultó la “Enciclopedia” obra de gran importancia cultural y política, publicada en París bajo la dirección de Denis Diderot y Jean D´Alembert, entre 1751 y 1780, en un total de 35 volúmenes. La Enciclopedia pretendía dar información sobre las ciencias, artes y oficios, además de orientación en materias filosófica y política, en la que colaboraron más de 160 eruditos y hombres de letras, entre los que participó Juan Jacobo Rousseau.

 

Los enemigos de la Enciclopedia la llamaron “EL EVANGELIO DE SATANÁS”.  La Enciclopedia se inspiró en las doctrinas  racionalistas,  materialistas y deístas de la época del iluminismo, combatiendo a la iglesia, a la monarquía y a la injusticia social.  El trabajo se realizó en condiciones increíbles de persecución y hostilidad por parte de las autoridades, teniendo a su favor un éxito instantáneo, cuya influencia fue incalculable en la historia política de Francia y del mundo entero.  Los enciclopedistas fueron, en efecto, los precursores intelectuales de la revolución francesa de 1789.

 

Jean  Jacques Rousseau nace en Ginebra, Suiza en el año de 1712 y muere en 1778 a la edad de 66 años, por lo que toda su vida transcurre durante el siglo XVIII, llamado siglo de las luces o ilustración, el cual sacudió las adormecidas conciencias de Francia, seguida en toda Europa, para luego proyectarse a todo el mundo, ya que la ilustración fue el fundamento intelectual que transformó de raíz el modo de pensar tanto social como en lo político y en lo económico, por lo que se puede afirmar que Rousseau vivió en una época de profundas transformaciones filosóficas que hicieron recapacitar a muchos sobre el rumbo de la humanidad, ya que la ilustración consideraba a la razón como la principal fuerza capaz de asegurar el progreso de la humanidad, así mismo, la Enciclopedia constituyó en su tiempo la alianza de los pensadores ilustrados en contra del despotismo de los monarcas y del dogmatismo imperante de la iglesia, siendo pues la Enciclopedia el principal medio difusor de las ideas filosóficas de la ilustración, por lo que también Jean Jacques Rousseau participó con su obra en la realización de la enciclopedia.

 

Aunque también hay qué señalar que Rousseau llegó a combatir algunas ideas del enciclopedismo del cual formó parte, atacando algunas tendencias como el ateísmo, el exceso del intelectualismo, la falta de moral, etc., sin perder de vista que en el siglo XVIII se pretendía separar la religión de la moral, donde los deístas afirmaban la indisolubilidad entre la religión y la ética, mientras que los ateos afirmaban la posibilidad de construir un cuerpo del conocimiento éticos basados en principios naturales, sin tener que ser vinculados a la trascendencia divina.

 

Mientras que los enciclopedistas denunciaban y procuraban corregir los abusos sociales de su tiempo, Rousseau radicalizó su crítica de la misma, proclamando una reforma más profunda que cualquiera de sus antecesores y contemporáneos, ya que aspiraba a una reforma mucho más amplia y totalizadora:  la reforma de la educación y de las costumbres de la humanidad.

 

BIOGRAFÍA DE JUAN JACOBO ROUSSEAU


 

 

 

Nace Juan Jacobo Rousseau el 28 de julio de 1712 en Ginebra,  Suiza.  A los ocho días de nacido fallece su madre, encargándose de su educación primera, su padre Isaac Rousseau de oficio relojero, quien le proporcionó la afición por la lectura, pues mientras el padre trabajaba, el niño le leía; sin embargo, a la tierna edad de diez años, el pequeño Juan Jacobo se ve de pronto también sin padre, por lo que tiene que ser depositado en casa de unos tíos por parte de madre.

 

 

Rousseau recibió una educación deficiente, por lo accidentado de su infancia;  a los 16 años huyó de Ginebra para refugiarse en Saboya a la protección de un sacerdote. En Annecy le protegió Madame Louise de Warens, una mujer rica y generosa que tuvo una profunda influencia en la vida y escritos de Rousseau,  apoyándolo en sus estudios y en su afición por la música.  Rousseau pasó por un período de lecturas incesantes que quebrantó su salud y le obligó a restablecerse en Montpellier durante seis semanas.  A su vuelta, trabajó como preceptor en Lyon.  Como secretario de Madame Dupin, fortaleció su amistad con Diderot y D´Alembert,  redactando los artículos de la Enciclopedia referente a la música.

 

De aquí se desprende que para comprender la singular personalidad de Rousseau, sea por demás necesario conocer su inquieta y errabunda vida, pues por su temperamento inestable radicó en los más diversos sitios desempeñando gran variedad de empleos y oficios que pronto abandonaba, trabajando desde aprendiz de grabador hasta secretario, desde lacayo hasta preceptor.

 

Entre los cuarenta y los cincuenta años de edad, el pensamiento del educador ginebrino madura y pronto el éxito definitivo llamará a sus puertas, pues con la aparición de “La nueva Eloísa”, la fama y la gloria del educador y reformista, alcanzan las más elevadas cumbres, por lo que el hombre que había predicado el retorno a la naturaleza y que había puesto el ejemplo marchando al campo y que en cierta forma se había convertido en un solitario, se daba cabal cuenta que contaba con millares de seguidores.

 

“La nueva Eloísa”, “El contrato social” y “Emilio”, han sido consagrados por la crítica de dos siglos, haciendo que su pensamiento aparezca en toda historia de las ideas políticas y pedagógicas.  Entretanto, Rousseau había tenido cinco hijos con Teresa Levasseur.

 

Figura contradictoria, Rousseau influyó en los jacobinos y en su voluntad popular y democrática,  tanto como en los conservadores y en los románticos.  Su punto de partida constituye la crítica del ingenuo optimismo progresista de ilustrados y enciclopedistas.

 

La publicación de “Emilio” provocó diversas reacciones, algunas favorables y otras acusatorias, sobretodo por la parte dedicada a  la profesión de fe del Vicario Saboyano, por lo que es perseguido tanto por la iglesia como por el gobierno civil,  por lo que el Parlamento de París condena la obra y ordena el arresto de Rousseau, viéndose en la necesidad de huir a Suiza, pero como  Ginebra y luego Berna lo persiguen también, se ve en la necesidad de dirigirse a Inglaterra, donde el filósofo Hume le brinda hospitalidad. Dominado por la manía persecutoria, pasó unos años de cambio domiciliario y recelo casi constantes, pero su ánimo desconfiado le impulsó a volver a Francia en 1767.

 

Hacia 1770, enfermo y solitario, pero con el afecto de muchos de sus seguidores, inicia la redacción de “Rousseau, Juez de Juan Jacobo”, regularizando legalmente su relación matrimonial con Teresa Levasseaur.

 

Poco después inició la redacción de sus “Confesiones”, documento autobiográfico importante y avance claro del movimiento romántico, que refrendaría su último libro, “Ensueños de un paseante solitario” (póstumo, 1782).

 

 Por la variedad y penetración que manifestó en distintos campos (pedagogía, lingüística, filosofía de la cultura y de la sociedad, reflexión moral y política), aparece como precursor de algunas líneas centrales del pensamiento contemporáneo.

 

El 2 de julio de  1778, a los 66 años de edad, por fin  descansa en paz Juan Jacobo Rousseau, siendo sepultado en los jardines del castillo de Ermenonville,  Francia, y posteriormente trasladado a París, la capital francesa.         

 


IDEAL   PEDAGÓGICO   DE   ROUSSEAU

 “Todo sale perfecto de manos del  autor de la naturaleza. En las del hombre   todo se degenera.”

 

La humanidad entera ha pasado por diferentes concepciones educativas de las cuales algunas de ellas han dejado huellas profundas en el modo de concebir la educación.  Estos diferentes modos de percibir el hecho educativo  llevan implícitas una amplia gama de posibilidades en lo que a propósitos y naturaleza del hecho educativo se refiere.

 

Rousseau centraba su pensamiento filosófico-pedagógico en la idea de que la civilización era el origen de la corrupción del ser humano, siendo esta la idea que mejor encajó en el desarrollo del pensamiento educativo de toda su obra, en la medida en que lo condujo a dedicarse a los problemas relacionados con la educación.

 

Señalaba Rousseau que en la sociedad estaba el origen de todos los males de su época, aunque algunos pensadores de su tiempo le criticaban el hecho de su despreocupación por los procedimientos que se podrían emplear para terminar o minimizar dichos problemas, pero admitiendo los efectos de la sociedad en que vive, Rousseau propone como alternativa de solución, la vía de la transformación interna del hombre por medio de la educación, de ahí que su papel en el desarrollo de las ideas pedagógicas sea de vital importancia.

 

Aunque Rousseau es producto de la ilustración filosóficamente hablando, no por ello comulgaba con la idea generalizada del racionalismo, sino que más bien encauzó sus ideas hacia el subjetivismo y la espontaneidad emocional del naturalismo, es decir, en la vuelta de la humanidad hacia la naturaleza libre de la maldad humana, para encontrar una libertad exenta de los patéticos resultados de la civilización contemporánea, pues a cambio de los valores civilizados como el racionalismo, la reflexión constante, el dominio, la complejidad y la objetividad, Rousseau propuso los valores subjetivos del naturalismo, como lo son la espontaneidad intuitiva, la libertad, la sencillez y la subjetividad.

 

En los principios pedagógicos de Rousseau se puede entrever una estructura formada por tres aspectos:

 

a).- Un principio histórico antropológico según el cual la sociedad desfigura al hombre, cambiando su natural bondad en maldad.

 

b).- Una psicología de los instintos y las emociones.

 

c).- Una pedagogía que abarca la infancia, la adolescencia y aún la primera juventud, cuya meta supone un cambio que pasa por diversas etapas:  el niño formado en el temple espartano y las habilidades y decisiones del hombre de pocas necesidades que se basta a sí mismo; el adolescente de elevados sentimientos, capaz en el trabajo intelectual y manual, y el hombre de sociedad que encuentra el secreto de la conducta justamente en las leyes naturales de su propia conciencia.

 

Rousseau criticó la educación tradicionalista, proponiendo como alternativa una educación cuya finalidad primordial fuera la conservación de la naturaleza humana, señalando que los educadores, en lugar de modelar al hombre según sus propias ideas, lo hicieran procurando el desarrollo físico y espiritual del niño de forma espontánea, consignando además que cada nuevo conocimiento adquirido sea un acto creador para que la educación provenga del propio interior del educando.

 

Lo interesante de la obra pedagógica de Rousseau reside en que hasta ahora aparece fundada en la naturaleza peculiar del niño, con un claro sentido paidocéntrico, por lo que se considera a Rousseau como el fundador de la educación paidocéntrica porque incita a conocer al niño, ubicándolo como eje del proceso educativo, es decir, el niño como tal y no como hombre en miniatura.

 

Rousseau indicaba ya la necesidad de educar al niño desde su nacimiento, debiendo impedir que adquiera hábitos negativos que lo conduzcan a la esclavitud, por lo que existe la necesidad de colocarlo en estado de ser siempre dueño de sí mismo, y de hacer todas las cosas según su voluntad. 

 

Por sus tendencias paidocéntricas se considera a Rousseau como el padre de la psicología infantil, ya que señaló los cimientos de un nuevo programa de estudios, recalcando la importancia de las actividades recreativas, al señalar que el niño debería de desarrollarse desde adentro, añadiendo además que las lenguas deberían de enseñarse de manera distinta, pues la curiosidad y la utilidad deberían de ser fundamentales en los nuevos programas que se estructuran, para aprovecharla mejor.

 

Sin embargo, los puntos débiles de su sistema son evidentes –hay que reconocerlo- pues restringía las actividades de los maestros, los cuales deberían representar un papel secundario en la educación, pues hoy en día sabemos que una de las principales tareas de la educación, consiste en guiar firmemente a los alumnos, pues de no hacerlo los maestros, lo harán los agentes de comunicación y los hábitos culturales, lo cual resultará en normas discutibles tanto para el individuo como para la sociedad.

 

Además Rousseau ignora la importancia de la razón; claro está que la razón puede pervertirle, puede exagerar la disciplina intelectual y enseñarle al niño hechos inútiles, pero con todo, la razón es el bien más glorioso del hombre.

 

Esto no implica una separación entre la emoción y la razón, lo cual sería un grave error, lo que hace falta es un buen sistema de educación para hacer racionales las emociones e intensificar la razón mediante el desarrollo de nuestras tendencias creativas.

 

De todas las capacidades del hombre, la razón es la que tiene más potencial de explotación.   No cabe duda que Rousseau subestimó sus posibilidades de correlación con el naturalismo.

 

Según el clásico postulado de poner en constante relación los conocimientos de la psicología con las normas educativas,  Rousseau descubre nada menos que los principios psicopedagógicos de una enseñanza activa y funcional, tan el boga actualmente.

 

En particular, los principios de la didáctica de Rousseau son los siguientes:

 

·                       Enseñar por el interés natural del niño y nunca por el esfuerzo artificial, de ahí resulta que sigan vigentes sus postulados de abandonar todo antes de fatigar al niño y de desgastar su interés inútilmente, siendo preferible que aprenda poco a poco, a que haga algo en contra de su voluntad y libertad.

 

·                       Educación activa o auto activa, es la ventaja de aprender por nosotros mismos, pues no debemos de acostumbrarnos a una servil sumisión a la autoridad de los demás, sino que, ejercitando nuestra razón, adquiramos cada vez más ingenio para conocer las relaciones de las cosas, conexionando nuestras ideas e inventando instrumentos; en cambio, adoptando todo lo que se nos imponga, el espíritu se desenvuelve torpe e indiferente, como un hombre siempre vestido y servido por sus criados, que a fin de cuentas pierde la actividad y el uso de sus miembros.

 

En fin, Rousseau recomienda que en el aprendizaje se vayan relacionando las diversas representaciones que activamente surgen de la conciencia.

 

Sin duda alguna, una de las partes más débiles de la obra de Rousseau es la relacionada con la educación femenina, ya que la mujer pierde importancia y sustantividad social en su obra, restándole valor autónomo al señalar que la educación de las mujeres debe de ser relativa a los hombres, gustándoles ser útiles y amar y honrar al hombre, haciéndole la vida agradable y dulce, siendo estos –según Rousseau- los deberes de la mujeres de todos los tiempos.

 

Gran parte del conocimiento filosófico-Pedagógico de Rousseau en relación a la educación, quedó manifiesto en su “EMILIO”.

 

DESCRIPCIÓN SINTÉTICA DE SUS OBRAS

 

La producción literaria de Rousseau abarcó diferentes facetas, sobresaliendo la filosofía, la pedagogía, la psicología, la teoría política y social, la música, la botánica, etc., por lo que es muy extensa su producción escrita tanto en forma de novela como de cartas y discursos, sin embargo, me concretaré a dar una breve descripción de sus obras más trascendentales:

 

La nueva Eloísa. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    (1760-61)

El contrato Social. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .(1762)

Emilio. . . . . . . . . . . . . . . . . .  . . . . . . . . . . (1762)

Confesiones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .(1782)

Ensueños de un paseante solitario. . . . . . .(1782)

La Botánica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . (1802)

 

La  Nueva Eloísa

 

Cuando  Rousseau abandona París en 1756, se retira a Montmorency, en donde escribe esta novela “La Nueva Eloísa”, la cual es una romántica historia de un amor desgraciado, en el que se debaten los problemas de la formación y el valor de la familia.  La sinceridad humana, llevada hasta la más profunda introspección, hizo que incluso la psicología y el sistema psicoanalítico le tengan como precursor.

 

El Contrato Social

 

En esta obra, Juan Jacobo Rousseau expone que todos los hombres son iguales, y que en ellos reside la soberanía para gobernar, aunque la confían a sus representantes, afirmando que la verdadera libertad es la obediencia a las leyes emanadas de la voluntad de los ciudadanos, y que la mejor forma de gobierno es la república. Al exponer sus argumentos para la libertad civil, ayudó a preparar la base ideológica de la Revolución francesa, al defender la voluntad popular frente al derecho divino.

                                 

Emilio

 

Esta es la obra cumbre que expresa el ideal pedagógico de Rousseau, en la que expone una nueva teoría de la educación, subrayando la importancia de la expresión, antes que la represión, para que el niño sea equilibrado y librepensador.  “Emilio” es un excelente tratado pedagógico, rico en intuiciones y orientaciones, el cual influyó demasiado en la voluntad popular y democrática, como de los conservadores y románticos.

 

Confesiones

 

Aunque Rousseau completó el manuscrito de sus Confesiones hacia 1770, esta obra fue publicada hasta después de su muerte.  Es una obra autobiográfica de profundo auto examen, que revelaba los intensos conflictos morales y emocionales de su vida.  En esta obra, Rousseau introduce  un nuevo estilo de expresión emocional extrema, relacionado con la intensa experiencia personal, además de la exploración de los conflictos entre los valores morales y sensuales.

 

Ensueños de un paseante solitario

 

Esta obra figura entre los ejemplos más perfectos de la literatura introspectiva, la cual es iniciada en 1777 pero publicada póstumamente.

 

La Botánica

 

Durante su estancia en Inglaterra, Rousseau preparó el manuscrito de su Tratado sobre botánica publicado póstumamente.

 

EMILIO:   ANÁLISIS  GENERAL 

 

En el año de 1762, cuando Jean Jacques Rousseau contaba con 50 años de edad y con ideas pedagógicas y filosóficas inamovibles, publica su “Emilio”, siendo éste uno de los libros que mayor significación haya tenido en su época y aún en las posteriores, en lo relacionado con la educación.

 

“Emilio” contenía los principios de una nueva formación pedagógica, aún admitiendo los defectos de la sociedad de su tiempo, por lo que Rousseau propone como liberación a dichos males, la inmejorable idea de la educación como la mejor arma interior para combatir dichos problemas, mediante la transformación interna del hombre, ya que la degeneración de la evolución social, en abierto contraste con las ideas sobre el progreso que se había desarrollado en Inglaterra y que, de una u otra forma aparecían también como la raíz de la reflexión de los ilustrados franceses, no parecían dejar otra salida que la vuelta a una sociedad agraria primitiva, compuesta por pequeñas comunidades de  vida sencilla, muy próxima a una naturaleza salvaje donde aún no existieran las desvirtuaciones que causa la vida civilizada, aunque estas ideas le causaron a Rousseau más críticas por parte de otros pensadores que no comulgaban con sus ideas, advirtiéndole que sería imposible un retorno a la “salvaje naturaleza”, a escala de la sociedad moderna, a lo Rousseau respondía que el modo más viable de evitar el aumento de la corrupción que la civilización ejercía en la sociedad, era la educación de “EMILIO”.

 

En esta obra pedagógica afirmaba Rousseau que como adultos en favor del bienestar de la humanidad, deberíamos de evitar al niño que se contaminara con la obra corruptora de la civilización, y en contraparte, cultivar amorosamente y con gran cuidado sus impulsos naturales y espontáneos, los cuales eran siempre buenos.

 

Sostiene Rousseau en “Emilio”, que debemos de evitar la  intelectualización prematura de la emoción, para evitar que se deformen las iniciales facultades intelectuales del niño, pues señala que el sentimiento debería siempre de anteceder al pensamiento, y que el niño debe de ser controlado únicamente por las cosas y jamás por la voluntad de los adultos.

 

“Emilio” es un excelente tratado pedagógico, rico en intuiciones y orientaciones, además de figura contradictoria que influyó demasiado en la voluntad popular y democrática, tanto en los conservadores como en los románticos.

 

El punto de partida lo constituye la crítica del ingenuo optimismo progresista de ilustrados y enciclopedistas, discutiendo que las artes y las ciencias deben de contribuir a que el hombre sea “natural” y por lo tanto “bueno”, suponiendo que la naturaleza es la bondad misma. El “hombre natural” quedaría entonces sustituido por el “hombre de cultura” que niega la naturaleza y configura un entramado de reglas convencionales o “artificiales” constitutivas a su vez de la sociedad, tanto como del lenguaje y los “saberes” de los distintos pueblos.

 

La finalidad general de Rousseau en “Emilio” es la formación del hombre natural, justificándose en el principio de que “todo está bien al salir de las manos del autor de la naturaleza, pero que todo degenera al contacto con el hombre.”

 

Rousseau hace un esbozo de la enseñanza intuitiva cuando “Emilio” recorre guiado por su maestro la localidad en que vive, adquiriendo por intuición, la visión inmediata de los conocimientos geográficos y de historia natural.

 

A dos siglos de distancia de publicada la obra pedagógica de Jean Jacques Rousseau, su pensamiento en relación a la educación sigue estando vigente en varios aspectos de la actual manera de conducir el proceso de la educación.

 


 

 


LIBRO   PRIMERO

 

“Todo sale perfecto de manos del autor de la naturaleza”

 

Con este libro se inicia la disertación sobre la educación del niño, en este caso de Emilio, desde que ve la luz primera, pues compete a la naturaleza y a la madre, guiar los primeros pasos de Emilio en esta vida.

 

“Todo sale perfecto de manos del autor de la naturaleza, en las del hombre todo degenera”, son las primeras palabras de la obra pedagógica de Juan Jacobo Rousseau, las cuales durante dos siglos han dado la vuelta al mundo, recibiendo desde entonces los más altos honores pero también las más fuertes críticas en torno a  la obra pedagógica cumbre de este insigne Preceptor de la humanidad.

 

“A las plantas las endereza el cultivo, y a los hombres la educación.”  Un sabio precepto que compara la educación del ser humano con la naturaleza, especificando que la educación empieza con la vida, recalcando también que la vida se empieza con dificultad y sacrificio, pues débiles nacemos, necesitando de la fuerza que ofrecen la inteligencia y la educación, que brindan satisfactoriamente entre la naturaleza, los hombres y las cosas.

 

Nacemos sensibles, por lo que desde entonces, los diversos objetos que nos rodean excitan nuestras impresiones, enseñándonos a vivir y a conocer nuestra condición humana, aceptando con esto, más bien recalcando, que desde que  empezamos a vivir empieza nuestra instrucción, siendo las nodrizas nuestros primeros Preceptores, pero si cambiamos a esa nodriza por la verdadera madre biológica, se promete a dicha madre        la ternura de sus hijos, la estimación y el respeto del público, un sólido y constante cariño del esposo, además de la satisfacción de verse un día imitadas por sus hijas.

 

 


 


LIBRO    SEGUNDO

 

 

 

Con “el segundo escalón de la vida”, es decir, cuando se acaba la infancia y se empieza a hablar, se da inicio también al segundo libro de la obra de Emilio, edad en la que se toman las primeras lecciones de “ánimo forzado” para aprender a padecer, lecciones que se toman por sí mismo, aunque la pedante manía de los adultos mueva a instruir a los niños en aquello que podrán y deberán captar por sí solos, si tenemos la precaución de llevarle al campo a que corra, juegue, se divierta y se caiga tantas veces como vuelva a levantarse, ya que de los golpes proviene el beneficio de la libertad, pues no perdamos de vista que “la humanidad tiene su lugar en el orden de las cosas, y el niño el suyo en el orden de la vida humana”, por lo que es necesario considerar al hombre en el hombre y al niño en el niño.

 

Comunes son para todos el bien y el mal, aunque en distinta medida, pues el que menos padece es el más feliz, mientras que el más miserable, es el que menos placeres disfruta.

 

Cuanto más corremos tras la felicidad, más se aparta de nosotros, es otro de los principios o preceptos con que Rousseau trata de  decirnos que la felicidad llegará sin  llamarla directamente para que no divaguemos nosotros en tratar de encontrarla,  agregando también que la felicidad, no está en tenerlo todo, sino en tener lo que más necesitemos, pues a fuerza de esforzarse en aumentar la propia felicidad, más la convertimos en miseria, por lo que es más recomendable vivir en armonía con la naturaleza, padeciendo, sanando o muriendo, pero sobre todo, viviendo a plenitud hasta la última hora, ya que en las instituciones humanas todo es contradicción y locura, por eso debemos esforzarnos en conservar la vida.  De las grandes necesidades, nacen grandes bienes, por lo que en ocasiones resulta benéfico deshacernos de lo que ya poseemos para adquirir lo que más falta nos haga. El único que hace su voluntad, es el que para hacerla no necesita valerse de otro”, de donde se desprende que para ser verdaderamente libre, no necesitamos de la sociedad civil, pues en las instituciones humanas todo es contradicción y locura, pues más nos esforzamos por conservar la vida cuando menos valor va teniendo.

 

La previsión es el verdadero manantial de todas nuestras miserias, ya que el artificial deseo de posesión logra sacarnos de nuestros límites que con frecuencia nos coloca en donde nunca quisimos llegar.  ¡ Qué manía en un ser tan efímero como el hombre, la de tener siempre fija la vista en un porvenir lejano que rara vez llegará, mientras que se descuida lo presente que es verdaderamente cierto. ¡Hombre! Encierra tu existencia dentro de ti y no serás desgraciado.  Permanece en el lugar que te señaló la naturaleza y nada te podrá forzar a que salgas de él; no lances puntapiés contra el duro aguijón de la necesidad y no apures en resistirles unas fuerzas que no te dispensó el creador del universo, para ensanchar o prolongar tu existencia, sino para conservarla como y mientras él quisiese.  Nadie tiene el derecho de ordenar a un niño, ni siquiera su padre, lo que no pueda serle de algún provecho. ¿Sabéis cuál es el medio más seguro de hacer miserable a vuestro hijo?  Acostumbrarlo a conseguirlo todo, porque como crecen sin cesar sus deseos, debido a la facilidad de satisfacerlos, tarde o temprano os precisará la impotencia, al sobrevenir una negativa, pues al no estar acostumbrado, ésta le causará más tormento que la privación de lo mismo que desea.  Nada se debe dar a nuestros hijos solamente porque lo pide, sino porque verdaderamente lo necesita.  Un solo deseo hay en los niños con el cuál nunca se debe condescender, que es el de hacer que los obedezcan.

        

LIBRO   TERCERO

 

“La adolescencia es época de flaqueza” dice Rousseau en la parte inicial de su tercer libro, el cual está dedicado a la adolescencia, y en la que nos predica que la debilidad del hombre proviene de la desigualdad existente entre nuestra fuerza y nuestros deseos.  En esta etapa, como hombre sería muy débil, en cambio, como niño, se es muy fuerte.

 

En la etapa del desarrollo de la vida del ser humano; la inteligencia está limitada por varios factores, siendo casi imposible que un solo hombre quisiera saberlo todo, por lo que deberíamos seleccionar de entre todos los conocimientos que estén a nuestro alcance, pues algunos son falsos, otros inútiles, y existen otros más que sirven o dan pie a ensoberbecer al que los posea.

 

Nuevamente en esta etapa, el deseo innato de bienestar y la imposibilidad de satisfacer con plenitud este deseo, puede ser causa de infelicidad del ser humano, iniciando con esto la curiosidad o principio natural del corazón humano, siendo los sentidos los guías del espíritu en sus primeras operaciones, por lo que sí el alumno atiende a los fenómenos de la naturaleza y siente curiosidad ante su magnitud, al empezar por sí solo a satisfacer su natural curiosidad, estará capacitado para inventar la ciencia, no solamente aprenderla, además de que según Rousseau, no se trata de  enseñarle las ciencias al niño, sino más bien de inspirarle la afición a ellas, tratando de no utilizar jamás la violencia o algo que le incomode. “Para que un niño se acostumbre a poner cuidado y le haga mucha impresión una verdad sensible, es necesario que le cause algunos días de inquietud antes que dé con ella.”

 

El tesoro más preciado de todo hombre, debe de ser la felicidad, y digo que debe de ser, porque habrá muchos seres humanos cuyo máximo bien sea otra idea o materia totalmente diferente.  Pero ¿Qué es lo que entendemos por felicidad? Indudablemente que si hiciéramos una encuesta entre pocos o muchos individuos, así serían también de pocas o muchas las diferentes respuestas, puesto que cada uno posee su propia idea de la misma, esto sin contar con las diferencias de espacio geográfico o de época, pues indudablemente las condiciones actuales serán muy diferentes a las que le tocó vivir a Rousseau en el siglo XVIII.

 

LIBRO    CUARTO

 

“Dos veces, por decirlo así, nacemos: una para existir y otra para vivir.”  Este es otro precepto digno de reflexionar, pues ¿Cuántos seres humanos habrá que errantes por el mundo, vagan sin cesar, existiendo, más no viviendo?  Y para realmente vivir, es necesario reconocer el efecto  que  en nosotros causan las pasiones como principales instrumentos de nuestra conservación. “Sin duda yerran los que miran a la mujer como un hombre imperfecto.”  “La fuente de nuestras pasiones, el origen y principio de todas las demás, la única que nace con el hombre, y mientras vive nunca le abandona, es el amor de sí mismo.

 

Todos los hombres nacen pobres y desnudos, siendo la sociedad quien los convierte en cortesanos, en reyes o en potentados, aunque también puede ser la sociedad quien los vuelva miserables y los colme de males, pesares y necesidades, hasta causarles al fin la muerte, pues ningún mortal está exento de ella. El ardor de la adolescencia, lejos de ser un impedimento para la educación, puede convertirse en un poderoso aliado para perfeccionarla, pues de los primeros efectos del corazón, se originan las primeras voces de la conciencia, también los primeros afectos  y efectos del odio y del amor, originando con esto la justicia y la bondad, haciendo hincapié en que no es posible establecer ninguna ley natural basándonos sólo en la razón, sino que necesario es acudir a la conciencia.

 

“Hay qué estudiar la sociedad por los hombres, y los hombres por la sociedad”, es otro de los preceptos que nos enseña Rousseau, señalando también que si queremos aprender Política, no nos olvidemos de la Moral, o bien, que si es la moral la que nos interesa entender, que no por eso desconozcamos la política, aunque creo que en la vida real esto es pocas veces llevado a la práctica.  En relación a esto Rousseau nos advierte que los mismos medios destinados para mantenerlas, en un momento dado pueden servir también para destruirla.

 

“Es preciso haber vivido en pueblos rudos y sencillos, para saber hasta qué edad puede una venturosa ignorancia dilatar la inocencia de los niños.  Un espectáculo que causa risa y ternura, es ver ambos sexos entregados a la confianza de su corazón, en la flor de la edad y la hermosura, prolongar los cándidos juegos de la niñez.”

 


 


LIBRO   QUINTO

 

   “Así como Emilio es hombre, Sofía debe ser mujer”.

 

Este quinto y último libro de la obra de Rousseau, bajo el título de EMILIO, trata de la educación en la última parte de la juventud, además del noviazgo y casamiento de Emilio con Sofía.

 

“No es bueno que el hombre esté solo.  Emilio es hombre y le hemos prometido una compañera, menester es dársela.”  Si Rousseau predicaba una educación en armonía con la naturaleza, la mujer tiene pues un papel preponderante en este orden natural, acompañando y supliendo las imperfecciones del hombre, aunque algo que se le pueda criticar a Rousseau es la poca importancia que personalmente concedió a la educación de la mujer, supeditándola al bienestar del hombre.

 

 Han pasado ya dos siglos y en la actualidad todos comprendemos la importancia de la educación femenina, pues al transcurrir los años, la mujer ha ido escalando paso a paso varios peldaños en esta dinámica social de la actual sociedad civil, la mayoría de las veces para el bien, tanto de ellas mismas como de la sociedad en que se desenvuelven.

 

 


Respecto a la religión, nos aconseja Rousseau retirarnos de los misteriosos dogmas que solamente son “palabras sin ideas”, además de “estrafalarias doctrinas”, cuyo vano estudio suple en ocasiones las verdaderas virtudes, por lo que es recomendable –según Rousseau- mantener a nuestros hijos lejos del dogma, pero en estrecha relación con la moral, enseñándonos que no existe otra ciencia útil que la que nos guíe a obrar bien.

 


 


Viajar es otra excelente recomendación para conocer, tanto el espacio físico  que nos rodea, como la naturaleza de la vida en sociedad, pues útil es al hombre conocer todos los parajes habitables para poder escoger aquellos en que se pueda vivir con tranquilidad.

 

                        

Otro consejo de Rousseau, por cierto de gran actualidad, es el siguiente:

  “Apartarnos” de un gobierno violento, de una religión perseguidora y de las costumbres perversas.”

 

 

CUESTIONARIO   SOBRE   EMILIO

 

Libro  Primero

 

1.-   Si todo sale perfecto de manos del autor de la naturaleza, ¿Quién lo degenera?

2.-   La educación primera es la que más importa, ¿A quien corresponde impartirla?

3.-   ¿Cuál es el objeto de las leyes?

4.-   A las plantas las endereza el cultivo, ¿y a los hombres qué?

5.-   ¿De qué es efecto la educación?

6.-   ¿De qué tipo de educación somos de verdad árbitros?

7.-   ¿Por qué dice que es casi imposible el logro de la educación?

8.-   Nacemos sensibles, ¿Quiénes excitan en nosotros diversas impresiones?

9.-  ¿Desde cuándo aspiramos a poseer o evitar los objetos que producen las sensaciones?

10.- ¿Por qué es forzoso escoger entre formar a un hombre o a un ciudadano?

11.- Para ser algo,  para ser uno propio ¿Qué es necesario hacer?

12.- Si nos queremos formar una idea de lo que es la pública educación, ¿Qué obra debemos de leer?

13.- ¿Cuál será el blanco determinado de la educación en Egipto?

14.- ¿Cómo son los hombres en el estado natural?

15.- ¿Cuál es el verdadero estudio nuestro?

16.- ¿Desde cuándo empieza nuestra instrucción?

17.- ¿Quiénes son los preceptores primeros?

18.- ¿Qué significado tenía antiguamente la palabra educación, el cuál ya se ha perdido?

19.- El que más ha vivido, no es el que más años cuenta ¿Quién entonces?

20.- ¿En qué nace, vive y muere el hombre civil?

21.- ¿Cuál es el antídoto más eficaz contra las malas costumbres?

22.- ¿Quién ejercita sin cesar a los niños, endureciendo su temperamento con todo género de pruebas?

23.- ¿De dónde vienen nuestros males más graves?

24.- Así como la madre es la verdadera nodriza, ¿Quién es el verdadero preceptor?

25.- ¿Cuál es la pintura que más embelesa?

26.- ¿Cuál es la triple deuda del hombre?

27.- Una sola ciencia hay qué enseñar a los niños, ¿Cuál?

28.- ¿Cuál es el arte más perjudicial a los hombres, que todas las dolencias que pretende sanar?

29.- ¿Cuál es la única parte útil de la medicina?

30.- ¿Cuáles son los dos médicos eficaces del hombre?

31.- No es vocación de los hombres el vivir hacinados en hormigueros ¿Cómo ha de vivir entonces?

32.- ¿Cómo se distinguen las primeras sensaciones de los niños?

33.- Los primeros llantos de los niños son ruego, pero si nos descuidamos, ¿En qué se convierten?

34.- ¿Quién nos enseña por sí sola a conocer lo bueno y lo malo?

35.- ¿Qué es lo que hace que amemos lo uno y aborrezcamos lo otro?

36.- ¿Qué indica la época en que deben ser destetados los niños?

37.- ¿Cómo debemos hablar siempre en  presencia de los niños?

38.- Los defectos del habla, se les debería de corregir a los niños en los colegios, ¿En dónde a las niñas?

39.- ¿Cuál es el más grave mal de hacer hablar a los niños antes de tiempo?

40.- ¿Qué aprende el niño en la época primera de su vida?

 

Libro   Segundo