Universidad Abierta

 


IMPORTANTE: Se autoriza la reproducción de este texto para fines no comerciales, agradecemos citar la fuente

 

EL PADEM Y SU APLICACIÓN COMO HERRAMIENTA DE GESTIÓN

 

TERESA MUNDACA CIFUENTES

ROSA SALAZAR LAGOS

 

 

 

CONTENIDO

 

 

INTRODUCCION          

 

I.-  UN ACERCAMIENTO AL CONCEPTO DE CALIDAD DE LA EDUCACION.

 

II.-  ASPECTOS CENTRALES DE LA REFORMA EDUCACIONAL CHILENA.

 

III.-  LA GESTION EDUCATIVA A NIVEL DE LAS COMUNAS.

 

IV.-  PLANIFICACION ESTRATEGICA. OBJETIVOS  ESTRATEGICOS.

 

V.-  ANALISIS DEL PADEM.

 

VI.-  CONCLUSIONES. 

 

VII.-   BIBLIOGRAFIA

 

VIII.-  CUESTIONARIO. 

 

 

 

INTRODUCCION

 

            El tema de la modernización en la Educación  en Chile, abarca muchos aspectos, todos interrelacionados y tienen que ver con la  manera de poner la educación  de las nuevas generaciones a la altura de los desafíos que plantea nuestra sociedad.

            Uno de los ejes centrales de la Modernización  es el Perfeccionamiento y el Fortalecimiento de la profesión Docente.  Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, aún no es posible plantear que están dadas las condiciones para que el perfeccionamiento docente adquiera el nivel que la situación requiere.

 

            A partir de las transformaciones que ha sufrido nuestra sociedad, del concepto de globalización económica y cultural y de la adecuación del sistema educativo a las nuevas condiciones que exige la llamada Modernidad, se has instalado en Educación  nuevos como pertinencia, flexibilidad, descentralización, gestión participativa, planificación estratégica y otros que requieren de una lectura bajo los nuevos paradigmas que se has instalado. 

 

            En este marco y bajo el rótulo de Planificación Estratégica, aparecen nuevos instrumentos de planificación como el Proyecto Educativo y el Plan Anual de Educación Municipal, conocido como PADEM.    

 

            El tema que nos ocupará es precisamente le PADEM y, en particular, el PADEM elaborado por el Sistema Educativo de la Ilustre Municipalidad de Coronel, como un muestreo de la situación que se puede estar dando en otras comunas de nuestro país.

 

            El problema central a plantearnos, radica en la efectividad del PADEM, a partir de su formulación y de la coherencia que puede tener con los lineamientos centrales de las políticas educacionales vigentes.  Todo ello en el sentido de que si están dadas las condiciones, en la referida comuna, para que el Departamento de Educación y/o  los establecimientos educacionales elaboren convenientemente Planes de desarrollo educativo y Proyectos, en el contexto actual, a partir de la educación en la comuna.

            A partir de este problema, formularemos nuestra hipótesis de trabajo.

            Si se enfatiza fuertemente el perfeccionamiento profesional de los docentes de la comuna de Coronel, podrían diseñarse adecuadamente  instrumentos de gestión, como el PADEM, de tal forma que tuvieran un impacto efectivo en el mejoramiento de la calidad de la educación en la comuna.

El objetivo central que nos proponemos es  contribuir a mejorar la gestión educacional en los sistemas de educación  comunales.

            En lo específico nos proponemos:

Establecer  algunos criterios centrales para entender el concepto de calidad de la educación.

Señalar algunos aspectos de la Reforma Educacional Chilena.

Establecer la relación entre el concepto de descentralización y la gestión educacional de la Municipalidades.

Determinar los conceptos centrales de la Planificación Estratégica.

Analizar, desde el punto de vista de la formulación y la operacionalización de estos conceptos, el PADEM elaborado por el DEM de Coronel, para el año 2000.

Establecer criterios mínimos para la elaboración de un PADEM.

Señalar las principales falencias en la formulación del referido PADEM.

 

En el desarrollo de nuestro trabajo que está limitado por el objeto de estudio, utilizaremos como referencia algunas formulaciones realizadas en un PADEM elaborado por un colegio particular, de otra comuna, para, de esta forma ir centrando el problema en los sistemas de educación municipalizados.

Pensamos, además, que  a pesar de la limitante que significa analizar un solo documento, lo que pudiera hacernos pensar que se trata de una situación puntual;  nos permitirá dimensionar el nivel en que están trabajando actualmente los sistemas de educación municipalizados.

 

 

 

I.  UN ACERCAMIENTO AL CONCEPTO DE CALIDAD DE LA  EDUCACIÓN

 

 

            Hoy existe un acuerdo general, acerca del deterioro de la calidad de la educación en Chile y, en  general, en América Latina.  Sobre lo que no existe consenso es acerca de las causas de este deterioro.  Sin embargo, es claro que los alumnos no aprenden, si entendemos por aprendizaje el desarrollo de capacidades intelectuales, más allá de la mera memorización, que permitan responder a las demandas de la sociedad actual.

 

            Los últimos resultados del SIMCE (sistema de medición de la calidad de la educación) han arrojado una muestra de este deterioro, a pesar que desde los años 90, tras el advenimiento de la democracia, se ha planteado, por parte del gobierno, como tarea prioritaria el mejoramiento de la calidad de la educación, condición ineludible para el desarrollo de la sociedad.

 

            Se da por hecho que es necesario modernizar para elevar la calidad educativa, pero no se ha hecho una discusión profunda  acerca de qué es  “calidad de la educación”.

 

            El término “calidad”  no es tradicional en el lenguaje pedagógico.  Aparece en los años setenta, para responder a la necesaria respuesta al problema de la relación escuela - mercado, trabajo - sociedad.   Esta conceptualización en el marco de la llamada “pedagogía industrial” tiene como fundamento la incorporación del alumno al mercado ocupacional expresando así, una cuestión ideológica de la actual política educativa neoliberal.

 

Es evidente que la definición de la calidad de la educación implica un posicionamiento político, social y cultural a lo educativo.  Los significados que se le atribuyan dependerán de la perspectiva de los sujetos que la enuncian, por lo tanto, no es un concepto neutro.

 

            Es posible distinguir, muy en general, tres visiones acerca de la calidad de la educación, la tradicional, la modernizante y la dialéctica.  Para la perspectiva tradicional, entendiendo que el hombre es un ser natural, racional y perfectible, la educación tiene la función de preparar el hombre del futuro.  Este es el concepto central que guió la educación hasta antes de la Revolución Industrial y que sustentó la construcción de los sistemas educativos en América Latina.

 

            En este contexto, calidad de la educación sería “desarrollar de la mejor manera la educabilidad en función de la perfección humana”, entendiendo ésta a “imagen y semejanza”  del ideal de hombre del mundo occidental cristiano.  Para ello fue necesario reforzar los procesos educativos en cuanto al rol del maestro como transmisor de conocimientos, valores y creencias aceptadas como válidas universalmente.  Reforzar, también, el autoritarismo,  el memorismo y el enciclopedismo.  Así, las estrategias de mejoramiento de la calidad tienen relación con repetir de la mejor manera lo ya conocido.

 

En tanto la perspectiva  tecnocrática, que tiene  mayor relevancia hoy día, a partir  de las políticas neoliberales que se han implementado en América Latina.  Esta visión de la educación se considera a los sujetos educativos, como sujetos básicamente económicos y asigna a la educación un rol preponderante en la formación de recursos humanos para el logro del crecimiento y el desarrollo económico y social de los países.

 

De esta forma, se entiende por calidad de la educación “La capacidad de preparar al individuo para adaptarse y contribuir al crecimiento económico y se mide en función del progreso y los  modernos logros incuestionables para la sociedad actual”.

 

Al igual que en los procesos industriales se considera, desde una perspectiva tecnocrática instrumental, que los logros educativos se pueden medir con precisión y objetividad como producto acabado.  Surgen, entonces, los sistemas de medición que  por métodos objetivos  miden el grado en que los medios conducen de manera más rápida,  directa y eficiente a los fines propuestos.

 

El discurso pedagógico tradicional es reemplazado por conceptos que expresan la relación medio - producto,  medio - fin.  Aparecen conceptos tales como,  objetivos de aprendizaje escolar, test, evaluación, curriculum, etc.

 

La perspectiva dialéctica concibe a la educación como contextualizada, histórica, política, cultural, social y económica, como sujeto social, que es capaz de incorporarse tanto a los procesos de crecimiento, como a los procesos de transformación.

 

En este cuadro, “Elevar la calidad de la educación sería transformar la educación para favorecer procesos de aprendizaje que vayan construyendo sujetos críticos y reflexivos y capaces de relacionarse de manera distinta con el conocimiento”.  Se trata de “Convertir el proceso educativo en un proceso dialéctico, de entenderlo como un proceso abierto, como realidad cambiante”.

 

La visión tecnocrática, imperante hoy, se plantea que el crecimiento económico y la competitividad son la base económica que hace posible el ejercicio de la ciudadanía.

 

La globalización ha significado una apertura e internacionalización  de la economía al exterior, lo que conlleva elevar los índices de productividad y obliga a elevar los parámetros de rendimiento y, por ende, a desarrollar mayores esfuerzos de preparación académica, desde el oficio más elemental hasta los niveles más avanzados.  Por ello el cambio y la innovación, una gestión de calidad modernizada y ejecutada entre todos los actores.

 

 

 

 

II.- ASPECTOS CENTRALES DE LA REFORMA EDUCACIONAL CHILENA.

 

 

Uno de los aspectos más debatidos en el marco de la Reforma Educacional es la descentralización de la educación, política fuertemente impulsada en la década de los ochenta.

 

Desde sus orígenes el Estado chileno, hizo explícita la preocupación y el esfuerzo del Estado por incorporar y desarrollar la educación como una institución de servicio público nacional.

 

Se entendió la educación como una prerrogativa y función del Estado, integrándose este concepto en la Constitución y las leyes chilenas.

 

De esta forma, desde el Estado, se va estructurando un sistema educativo con sus niveles primarios, secundarios y universitarios y se crean órganos y normas para su funcionamiento.

 

La concepción del Estado Docente, permitió la expansión y masificación del sistema educativo, principalmente en el nivel primario.  En la década de los cincuenta, se inicia en América Latina una nueva etapa de desarrollo en la que  el Estado asumió un papel protagónico en la conducción  del desarrollo económico, adaptando la planificación como estrategia e instrumento fundamental.  En este modelo de desarrollo, se entendía el rol de la educación, no sólo  ya en  términos culturales y sociales, sino como formación de recursos humanos para el desarrollo de la economía.

 

Se inicia así, un nuevo estilo de desarrollo marcado por la economía de mercado y su liberalización dándole un rol preponderante al sector privado, supeditando los avances del desarrollo social, al ritmo del crecimiento económico interno y a las posibilidades de apertura de las economías y  su inserción en los nuevos contextos económicos mundiales.  Se propone  la disminución del tamaño del Estado y de su grado de intervención y cambios en manera de actuar.

 

En la última década, surge en América Latina, la necesidad de impulsar procesos de descentralización.

 

A fines de década del setenta, se inician los procesos de descentralización en Chile.  La Descentralización se entiende como el proceso mediante el cual el Estado entrega funciones a entes autónomos dotados de persona jurídica, de presupuesto propio y de normas propias de funcionamiento.

 

El proceso de descentralización fue impulsado por la Dictadura militar, bajo una lógica neoliberal y tecnocrática y desde el concepto de Estado Subsidiario.

 

Esta descentralización se dio a través de dos  procesos articulados el de privatización y el de municipalización y no sólo significó la transferencia de funciones administrativas y pedagógicas a entes autónomos, públicos o privados sino que modificó sustancialmente el funcionamiento estatal y el rol del Estado  en educación.

 

Se modificó con el fin de estimular la participación del sector privado en educación, el sistema de subvención estatal a las escuelas particulares subvencionadas.  Surge así, un gran número  de escuelas y liceos privados, gratuitos y subvencionados por el Estado.

 

Se modificó también la ley de municipalidades, y se otorgan facultades  para administrar establecimientos educacionales.  El Ministerio de Educación, durante los años 1983 y 1986, entregó competencias financieras  y administrativas a las municipalidades.  Para asumir estas responsabilidades, los Municipios crean organismos privados sin fines de lucro y corporaciones de desarrollo social o departamentos de educación, dependientes directamente del Municipio.

 

Bajo el gobierno militar, la municipalización, con alcaldes designados y bajo niveles de autonomía, sólo significó una transferencia de funciones a otra instancia del Estado central, el Ministerio del Interior.

 

Solamente a partir de 1992, con la democratización de los Municipios, a través de las elecciones de Alcaldes y Concejales, se puede hablar de proceso de municipalización como un proceso de descentralización educativa.

 

En el año 1994, bajo el gobierno de Patricio Aylwin, se continúa con el proceso de reforma educacional, iniciado con la LOCE y el traspaso de los establecimientos a las municipalidades y a corporaciones privadas.  Se constituye en ese año el llamado “Comité Técnico Asesor del Dialogo Nacional sobre la Modernización de la Educación Chilena” quien hace un diagnóstico de la realidad educacional.

 

A pesar de constatar que la cobertura educacional ha aumentado y, por ende, que la población ha aumentado su nivel de escolaridad es enfático en señalar que “nuestro sistema escolar adolece de graves fallas y su desempeño es de baja calidad, inequitativo y deficiente”.

 

Los síntomas más alarmantes tienen que ver con la deserción escolar, la alta taza de repitentes y con los resultados que arroja el SIMCE:  “tres de cada cuatro alumnos de la más pobre población no entiende lo que lee, a pesar de encontrarse cursando el cuarto grado;  que esa misma proporción de niños no alcanza la mitad de las habilidades elementales de cálculo  esperados en ese grado y que, en el caso de las escuelas subvencionadas que atienden a los sectores de nivel socioeconómico bajo, sólo los resultados del 10% de los alumnos de mejor rendimiento promedio  puede estimarse satisfactorio con un criterio de exigencia”.

 

La conclusión, comparando estos resultados internacionalmente, es que el promedio de los alumnos chilenos está por debajo de los niveles de alumnos de países más avanzados con los cuales Chile compite en los mercados internacionales.

Las causas que este diagnóstico educacional señala son las siguientes:

1.- Escaso tiempo para el aprendizaje.  El tiempo dedicado al aprendizaje no llega a las 800 horas anuales, distribuidas en 160 días de clases.  En tanto  que países con el mismo ingreso que Chile, destinan alrededor de un 10% más de tiempo al aprendizaje escolar y los países desarrollados alcanzan un promedio superior.

2.-  Aspectos curriculares mal resueltos se percibe que existe una inadecuación entre el currículum declarado y la efectiva capacidad de transmitirlo con provecho para los alumnos.  El currículum no contiene objetivos precisos ni especifica apropiadamente los niveles de competencia esperados al final de cada grado.  Tampoco es lo suficientemente flexible para ser adaptado por los establecimientos a  las diversas condiciones en que se trabajan.  Luego, entonces las prioridades para la modernización de la educación chilena.   Siendo la prioridad máxima “una formación de  calidad para todos”.  Este desafío debe considerar que la calidad de la educación es una norma de excelencia y de equidad que sólo puede  alcanzarse si se presta atención simultánea a todos los componentes constitutivos del sistema:  a los objetivos, insumos, organización y modalidades pedagógicas de los procesos escolares.  A  la formación y desempeño de los docentes a los arreglos institucionales que permitan a las escuelas cumplir eficazmente su cometido a las inversiones educacionales necesarias para alcanzar los estándares de calidad deseados.

 

Además de lo anterior, se suma una severa crisis de orientación y relación con su medio externo, esto es, con el sistema de educación superior, con el sector productivo y el mercado del trabajo y con el mundo contemporáneo de la información y el conocimiento.  Otro de los aspectos a fortalecer es la Profesión Docente, entendiendo que la modernización de la educación requiere de la participación activa y comprometida de los profesores.  Ello  implica crear condiciones favorables para el desarrollo de la profesión docente en varios aspectos:

 

La formación de futuros profesionales, el perfeccionamiento de los profesores en ejercicio, las condiciones de trabajo de los maestros, la organización de los establecimientos, el funcionamiento del campo laboral y los demás elementos que inciden en el desarrollo profesional.

 

Asimismo se definen los objetivos de la educación general y las tareas a emprender para lograrlas.  Entre las más importantes podemos señalar:

 

Reforma de la educación media.

La extensión de la jornada escolar.

La flexibilidad curricular.

El fortalecimiento de la profesión docente.

La mayor autonomía de las unidades escolares efectivas.

 

 

 

LAS ESCUELAS EFECTIVAS

 

 

 

La efectividad del sistema escolar depende, fundamentalmente, de la calidad de los aprendizajes que los estudiantes realicen en la sala de clases.

 

El resultado de los procesos de enseñanza y aprendizaje depende de las características de organización y funcionamiento de los establecimientos, luego cada establecimiento, deberá reunir un conjunto de caracteres estrechamente asociados entre sí, que según la investigación educacional son un requisito para su efectividad.

 

Sentido de misión:  Cada establecimiento opera como una unidad de propósito.  Posee un proyecto educativo definido y compartido por profesores, padres, alumnos y administrativos.  Tiene metas claras y en la comunidad escolar existe un sentido de misión;  un buen grado de cohesión y se cultiva una disciplina de trabajo.

 

Autonomía:  Cada establecimiento se organiza de acuerdo a su proyecto educativo, de la forma que estime conveniente para alcanzar sus metas.  Define sus programas de manera flexible en el marco de objetivos fundamentales y contenidos mínimos establecidos por el Ministerio de Educación.

 

Liderazgo:  La dirección de la escuela, es decir, el equipo directivo conducido por el director, ejercen un rol de conducción educativa y no se ocupan sólo de los aspectos administrativos del establecimiento.

 

Clima organizacional:  Debe existir un clima escolar positivo que transmita identidad, integra y difunde los valores del establecimiento.  Esta atmósfera incide en la motivación de la comunidad escolar, en la disciplina de sus miembros y en la dedicación a las tareas programadas.

 

Gestión responsable:  Cada establecimiento cuenta con los recursos humanos, materiales y de financiamiento suficientes en cantidad y calidad.  Otorga estabilidad a los docentes dentro de un marco de flexibilidad que asegure la libertad para remover y contratar personal y para evaluar y remunerar, en el marco de la legislación vigente.

 

Responsabilidad por los resultados:  Cada escuela es responsable de los resultados educativos frente a los alumnos, los apoderados y la comunidad.  La información del SIMCE es pública y de fácil acceso.  También existe una política de incentivos que premia el buen trabajo, corrige el mediocre y sanciona el mal desempeño.

 

 

III.-  LA GESTIÓN EDUCATIVA A NIVEL DE LAS COMUNAS.

 

 

Ya nos  hemos referido al tema de la descentralización administrativa que es el marco en el cual se inscribe la gestión educativa comunal.  Es preciso, entonces, referirnos a la gestión educativa de los municipios y a los instrumentos de gestión que se utilizan.

 

Primero hay que señalar que los administradores comunales de la educación son los profesionales de esta área que se desempeñan en los Departamentos Comunales de Educación o en las Corporaciones Municipales de Educación.

El responsable final de la administración es el Alcalde, pero la función específica la desarrollan los funcionarios de la dotación docente y quienes administran directamente el servicio educativo.  En este sentido, hay que destacar la necesaria autonomía que debe tener el jefe del sistema, es decir es Director del Departamento de Educación.

 

Al ser el Director del Departamento de Educación un profesional elegido por concurso público, a partir de la promulgación del Estatuto Docente es factible pensar en cierto grado de autonomía respecto del poder político de la comuna, sin embargo, dadas las facultades de la Ley Orgánica de Municipalidades confiere al alcalde, muchas veces se pone en interdicto la autonomía respecto de la toma de decisiones.

 

Es evidente que en el nivel comunal, la educación debe atenerse a parámetros de gestión que permitan la evaluación permanente y la reformulación periódica del trabajo técnico- administrativo.

 

Una de las herramientas básicas en la gestión municipal es el Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO), donde debe quedar claramente definido el norte que la comuna va a dar a la Educación y su importancia en el desarrollo comunal.

 

El artículo primero de la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades (Ley 18.695) define a las Municipalidades cono “Corporaciones autónomas de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, cuya finalidad es satisfacer las necesidades de la comunidad local y asegurar su participación en el progreso económico, social y cultural de las respectivas comunas”.

 

Para cumplir esta finalidad, las Municipalidades deben desarrollar diversas funciones privativas y compartidas, para lo cual disponen de las atribuciones estipuladas por la ley.  Evidentemente, que en el marco de la descentralización y de los actuales conceptos de gestión la Municipalidad debe entenderse como una “gerencia de servicios a la comunidad, en función de objetivos y prioridades previamente acordados en el marco de una visión estratégica de mediano y largo plazo”.  En este sentido, el PLADECO constituye un instrumento fundamental para la descentralización, el desarrollo institucional y la modernización de la gestión a nivel Municipal.

 

Como complemento del PLADECO, otro instrumento o planes son herramientas que apoyan una gestión eficiente en tanto exista una coherencia entre estos y el PLADECO.  Una de estas herramientas es el PLAN ANUAL DE DESARROLLO EDUCATIVO MUNICIPAL (PADEM).

·         La ley 19.410 o Estatuto Docente, en el año 1995, establece que ·a contar 1995 las Municipalidades, a través de sus Departamentos de Educación  o de las Corporaciones Educacionales, deberán formular anualmente un Plan Anual de Desarrollo Educativo Municipal, que contemple a lo menos:

 

1.       Un diagnóstico de la situación de cada uno de los conjuntos de los establecimientos educacionales del sector municipal de la comuna.  Para estos efectos deberán considerarse los aspectos académicos, extraescolares y administrativos que deberá formular el personal directivo de cada establecimiento y las observaciones y propuestas formuladas por el Consejo de Profesores, las organizaciones de padres y apoderados y los representantes del personal no- docente y estudiantil de enseñanza media.

2.       La situación de oferta y demanda de matrícula en la comuna así, como en los subsectores que aparezcan relevantes evaluar la matrícula y asistencia media deseada y esperada en los establecimientos dependientes de la Municipalidad para el año siguiente y para los años posteriores.

 

3.       Las metas que el Departamento de Administración de Educación municipal o Corporación y cada establecimiento pretenda alcanzar.

 

4.       La dotación docente y el personal no - docente requerido para el ejercicio de las funciones administrativas y pedagógicas necesarias para el desarrollo del Plan en cada establecimiento y en las comunas, fundados en razones técnico- pedagógicas.  La dotación docente se expresará separadamente para cada una de las funciones señaladas en el artículo quinto de la Ley 19.070, indicando, además, si ésta se desempeña en establecimientos educacionales o en los Departamentos de Educación, ya sea en las Municipalidades o en las Corporaciones Educacionales.

5.       Los programas de acción a desarrollar durante el año en cada establecimiento y en la comuna.

 

6.       El presupuesto de ingreso, gastos e inversiones para la ejecución del Plan en cada establecimiento y en el conjunto de la comuna.

 

7.       Dicho Plan será elaborado tomando en consideración el Proyecto Educativo de establecimiento, en conformidad con el artículo quince de la Ley 19. 070, se enmarcará en los objetivos comunales de educación y se adecuará a las normas técnico- pedagógicas y a los programas del Ministerio de Educación.

8.       El Plan de Desarrollo Educativo Municipal deberá ser presentado en la segunda quincena de cada año, por el Alcalde al Concejo Municipal, y deberá ser conocido por el Concejo Económico y Social de acuerdo a los artículos 79 y siguientes de la Ley Orgánica de Municipalidades.  Simultáneamente, será remitido al Departamento Provincial de Educación y a los establecimientos educacionales de la comuna, para su informe y formulación de observaciones.

9.       Los Departamentos Provinciales de Educación y los establecimientos educacionales de la comuna examinarán el Plan y enviarán un informe y las observaciones, según corresponda, al Departamento de Educación en un plazo que no podrá exceder a 15 días desde su recepción, informes y observaciones que deberán ser acompañadas para la consideración del Concejo al aprobar el Plan.  Si transcurrido ese plazo el Departamento de Administración de Educación Municipal no recibe los informes y observaciones se entenderá que la proposición no les merece objeciones.

 

10.   El Plan Anual deberá ser aprobado por el Concejo Municipal a más tardar el 15 de noviembre de cada año y será puesto en conocimiento del Departamento Provincial de Educación respectivo.

 

 

ETAPAS EN LA ELABORACIÓN DEL PADEM

 

 

Antes de la elaboración propiamente del PADEM que regirá el año siguiente, es imprescindible contar con los elementos de evaluación del PADEM en ejecución.

 

En este contexto, cabe solicitar a los establecimientos educacionales la evaluación de sus respectivos proyectos educativos internos, lo que constituirá un valioso material a la hora de la elaboración del plan siguiente, toda vez que esa evaluación se considerará necesariamente las metas que la escuela no alcance a lograr durante el año en vigencia y, entonces, su formulación.

 

También es conveniente que el DAEM que maneje la información de la marcha del PADEM y de los establecimientos educacionales a través de un programa de supervisión que debe realizar durante el año, que puede, por ejemplo, considerar dos visitas a lo menos por cada escuela, a cargo de los docentes pertenecientes a la dotación DAEM.  Si no existiese la cantidad suficiente de este tipo de supervisores, el jefe de DAEM ideará otro mecanismo que permita, en  todo caso, tener la información evaluativa permanente.

 

Para los efectos de la evaluación del plan específico en su efecto a nivel comunal, es preciso formar una comisión que puede estar conformada por miembros de consejo técnico comunal u otra comisión que puede formarse, pero sea representativa de más de un estamento, vale decir, no es conveniente que el PADEM sea evaluado sólo por directores, o por jefes de UTP, o por equipos del DAEM exclusivamente mientras más representativa la comisión mucho mejor.

 

Teniendo claro el sentido de la evaluación comunal, ideario o visión de futuro (deducidas del PLADECO, Seminario o Congreso Educacional específico) y, además la información de evaluación, el PADEM  debe ser elaborado en un proceso de amplia participación de representantes democráticamente elegidos de los profesores, padres y apoderados, alumnos, funcionarios, autoridades, organizadores de la comunidad y todos aquellos que tienen un aporte concreto que realizar al tema en cada comuna.

 

Luego corresponde efectuar el diagnóstico de las características socioeconómicas, culturales y productivas de la comuna, su relación con otras comunas y su rol dentro del contexto regional.  En el mismo marco del diagnóstico, se debe analizar la situación de la matrícula educacional actual, considerando el número y composición de la matrícula por modalidad de enseñanza, población en edad escolar, índices de calidad de la educación  (SIMCE, tasas de deserción y repitencia) catastro de infraestructura existente, relación de alumnos por profesor, situación financiera del sistema, caracterización del profesorado, sistema de relación de la comunidad educativa.

 

En la fase de determinación de los recursos necesarios debe enfatizarse el soporte financiero que se requiere para la concreción de los objetivos propuestos, lo que incluye un programa de captación de recursos externos, vía proyectos como el FNDR, MECE, la Ley de donaciones empresariales.  Extensión de la Jornada Escolar, etc.  Además, debe considerarse un adecuado dimensionamiento de las tendencias y requerimientos de aportes vía subvención y/o transferencias municipales

 

Otro aspecto a considerar, tal vez el que causa más problemas, es el de los recursos humanos necesarios para el cumplimiento del diseño propuesto, tanto en tipo y características, como en número, especialmente el rol de los directivos.

 

La etapa de diseño de actividades complementarias a desarrollar corresponde a la determinación del tipo de políticas asistenciales que brindarán a los alumnos, ya sea becas, raciones alimenticias, útiles escolares y otras.  También corresponde a esta etapa, definir el rol de las actividades no lectivas y extraescolares y la relación con el entorno comunitario.

 

Es importante, además, definir programas de capacitación laborar para la población adulta y el fomento de la cultura y la generación y reafirmación de la identidad comunal.

 

Para efectos de desarrollar un modelo de institucionalidad y gestión adecuados para las necesidades, es útil definir los requerimientos del sistema referidos al tipo de administración más eficiente, el rol de las unidades educativas en la administración de los establecimientos y recursos financieros para su mantención, las posibilidades de intercomunalización de la gestión en forma parcial o total y otros aspectos que de allí  se deriven.

 

Es necesario considerar también, las formas de gestión de aquellos tópicos más relevantes como son los referidos a recursos humanos, remuneraciones y perfeccionamiento, adquisiciones, mantención de la infraestructura y mobiliario, planificación y control presupuestario.

 

El seguimiento y control de lo programado se establece a través de una adecuada definición de actividades específicas, programas y proyectos con responsabilidad colectivas e individuales precisadas claramente y los recursos utilizados en cada una de ellas.  La etapa de evaluación de los objetivos y metas trazados se efectúa para verificar el cumplimiento de las actividades programadas, como el impacto cualitativo y cuantitativo provocado, incluyendo la determinación de las relaciones costo- beneficio y costo- eficiencia.  Esta evaluación debe hacerse en forma permanente para asegurar las correcciones y ajustes requeridos durante la ejecución del programa global.

 

 

IV.-  PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

 

 

El concepto de Planificación Estratégica surge de la necesidad de las organizaciones, a partir de la dinámica social centrada en el continuo cambio y la competencia mundial.

 

En este sentido, el objetivo de una dirección estratégica reside en el manejo efectivo del cambio.

 

Lo cierto es que actualmente es cada vez mayor la necesidad de planificar el futuro de las decisiones actuales.

 

El proceso de planeación debe proporcionar un marco de trabajo para analizar el cambio, debe mejorar la toma de decisiones y las comunicaciones.  Uno de los resultados de una planificación efectiva debe ser un grupo consistente de objetivos.

 

Como las organizaciones son sistemas abiertos, involucrados en distintas acciones con otros sistemas, los programas sociales no pueden analizarse en el vacío, puesto que su viabilidad sólo puede verificarse a partir del intercambio con el entorno.

 

En esta perspectiva los programas son unidades transformadoras con objetivos específicos de modificar condiciones o responder a necesidades de determinada población- objetivo.

 

El enfoque sistemático recoge la importancia de la interacción con el entorno inmediato o no inmediato.  Esta visión es hoy predominante en el marco de los programas sociales donde los antiguos dogmas cambian con rapidez y las instituciones se ven presionadas por un entorno socioeconómico y político en constante y rápido cambio.

 

Uno de los cambios de paradigma que conviene señalar, tiene que ver con la crisis de la Planificación Normativa, donde el Estado pretendía saber los objetos de la planificación.  Este modelo tenía como objetivo corregir los mecanismos de mercado de asignación de recursos para lograr metas económicas y sociales.

 

Las limitaciones de este modelo son las siguientes:

 

a)       Era un proceso de planificación en el que el sujeto planificador está desvinculado de la planificación, transformándose en un proceso vertical y tecnocrático.

b)       No existen mecanismos de control y evaluación para realizar ajustes.

c)       La inoperancia y desarticulación de las oficinas de planificación con el resto de las instituciones y el presupuesto nacional.

d)       La falta de atención de los cambios o tendencias del entorno.

 

De esta forma, la Planificación Estratégica surge para superar las deficiencias de la Planificación Normativa.

 

Como la Planificación Estratégica realiza un proceso de reflexión interna acerca de la institución, permite unificar criterios, analizar los entornos internos y externos relevantes y generar estrategias que potencien la viabilidad de la  institución en tanto:

 

Lograr ventajas sostenibles a largo plazo.

Contar con un patrón de decisión que fluya por toda la organización.

Exista claridad acerca de los objetivos a alcanzar.

Sea un mecanismo para focalizar la intervención.

 

Requieren de la Planificación Estratégica las organizaciones que presentan un alto grado de diferenciación y operan en ambientes competitivos y cambiantes y las que deben operar internamente con criterios de eficacia y eficiencia.

 

Los elementos fundamentales de la Planificación Estratégica son la definición de la misión, el análisis de entornos relevantes (internos y externos), la definición de estrategias, la evaluación y el plan operativo.

 

 

 

MISIÓN

 

 

La misión de la institución es la formulación escrita de los objetivos centrales de la organización.  Su importancia radica en que su proceso de formulación es participativo y consensuado con tal de unificar los criterios para colocar a todos los miembros en un mismo camino, con objetivos comunes y compromisos específicos dentro de la organización.

 

 La misión  se caracteriza por:

 

a)       Definir a qué se aspira.

b)       Ser específica para excluir y ampliar, para facilitar la creatividad.

c)       Tiene una identificación clara de productos y servicios.

d)       Posee una formulación clara de tal forma que pueda ser comprendida fácilmente por todos los miembros de la organización.

 

Para la formulación de Misión se requiere un análisis exhaustivo de la actual condición de la organización y la imagen- objetivo del futuro deseado.  La formulación se desarrolla a partir de la siguiente pauta:

 

En infinitivo (lograr, desarrollar, liderar, etc.).

A quienes va dirigido el producto o servicio (usuarios/clientes).

El cómo, la diferencia específica de la organización.

Que necesidades va a satisfacer (el para qué)

 

Este análisis arroja como resultado una distancia entre el estado actual y el estado futuro (deseado).  Esta diferencia constituye las áreas problemas o desafíos institucionales que deben ser cubiertos para darle sentido a la organización y a sus miembros.

 

El siguiente esquema señala el proceso:

PRESENTE

FUTURO

CAMBIOS NECESARIOS

¿Qué somos?

¿qué queremos ser

¿En qué debemos cambiar?  Cambios de bienes o servicios.

¿Qué hacemos hoy?

¿Qué queremos hacer?

¿En qué debemos cambiar para ello?  Cambio de bienes o servicios.

¿Quiénes son nuestros usuarios actuales?   (clientes)

¿A quién queremos atender?

¿Qué cambios debemos realizar para llegar a ellos?  Cambio.

¿En qué nos distinguimos actualmente?

¿Cómo queremos que se nos distinga?

¿Qué es necesario cambiar para lograr esta distinción?  Cambio de tecnología, calidad, competencia profesional.

¿Con quiénes contamos?

¿Con quiénes queremos contar?

¿Qué es necesario hacer para contar con ellos?

Las respuestas ayudan a definir el estado actual de la organización.

Las respuestas aportan a la definición de la Misión.

Los desafíos son CAMBIOS que deben desarrollar la organización para alcanzar la visión de futuro, en términos de servicios o bienes, calidad, mecanismos de focalización.

 

 

Este proceso se completa con los resultados del análisis FODA donde se evidencian las estrategias (el cómo enfrentar los problemas), a partir del análisis de disposiciones de fuerzas y oportunidades que hay dentro de la organización y su contexto, tomando en consideración las debilidades y amenazas existentes.  Lo anterior implica desarrollar un diagnóstico institucional para captar los patrones de funcionamiento formales e informales que presenta el sistema.  El diagnóstico institucional permite revelar, a lo menos, los siguientes aspectos:

 

1.       Relaciones organización – ambiente.

2.       Estructura formal de la organización.

3.       Comunicaciones formales e informales.

4.       Poder de autoridad y liderazgo.

5.       Toma de decisiones.