Universidad Abierta
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LA IMPORTANCIA DE LA AUTOESTIMA
EN LOS ADOLESCENTES Y SU RELACIÓN CON EL ÉXITO ACADÉMICO
MELITONA MARTÍNEZ JUÁREZ
CONTENIDO:
CAPITULO I. IMPORTANCIA DE
LA AUTOESTIMA
Ø
AUTOESTIMA
Ø
CUATRO ASPECTOS DE LA AUTOESTIMA
Ø
MODELOS O PAUTAS
Ø
LOS MODELOS FILOSOFICOS ADECUADOS
Ø
LOS MODELOS PRACTICOS ADECUADOS
Ø
LOS MODELOS EN LA ADOLESCENCIA
Ø
PROBLEMAS QUE PUEDEN PLANTEARSE CON LOS MODELOS
Ø
COMO RELACIONARSE CON ADOLESCENTES QUE MANIFIESTAN CARENCIA DE MODELOS
Ø
CARACTERISTICAS DE LA AUTOESTIMA
CAPITULO II. EL DESARROLLO
DE LA AUTOESTIMA
Ø
DESARROLLO DE LA AUTOESTIMA
Ø
COMO SE DESARROLLA LA AUTOESTIMA
Ø
LAS OCHO ETAPAS DEL DESARROLLO DE LA AUTOESTIMA SEGUN ERIKSON
Ø
LA ESCALERA DE LA AUTOESTIMA
Ø
PIRAMIDE DE MASLOW
Ø
RECONSTRUCCION DE LA AUTOESTIMA
CAPITULO III. LA AUTOESTIMA
Y LA ADOLESCENCIA
Ø
INFLUENCIA DE LA AUTOESTIMA EN LA VIDA COTIDIANA DEL ADOLESCENTE
Ø
LOS ORIGENES DE UNA BAJA AUTOESTIMA
Ø
ASPECTOS POSITIVOS QUE REFUERZAN LAS POSIBILIDADES DEL ADOLESCENTE
CAPITULO IV. EL PODER DE LA
AUTOESTIMA
Ø
FORTALECIENDO LA AUTOESTIMA DEL ALUMNO
Ø
AUTOESTIMA Y EDUCACION
Ø
LA AUTOESTIMA EN LA ESCUELA
Ø
LO QUE NECESITAN NUESTROS ALUMNOS PARA MEJORAR SU AUTOESTIMA
Ø
TIPS PARA MEJORAR LA AUTOESTIMA
Ø
AUTOESTIMA ALTA
Ø
EL PODER DE LA ADOLESCENCIA
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFIA
AUTOEVALUACION
EVALUACION DIAGNOSTICA
OBJETIVOS
Identificar los factores
que minimizan la autoestima de los alumnos del bachillerato.
Colaborar en la búsqueda de
los medios mas eficaces para el cultivo de la autoestima en los adolescentes.
Contribuir al conocimiento
del proceso educativo en lo relativo al índice de reprobación de los alumnos de
la Preparatoria Oficial Nº 81 del estado de México.
INTRODUCCION
La educación tiene que
hacer un hombre consciente de su dignidad de persona, responsable, ante sí
mismo y ante los demás, comprometido con la problemática y necesidades de su
sociedad. Es la educación la herramienta más poderosa que puede poseer el ser
humano, y que del buen uso que de ella haga, le posibilitará lograr su
realización plena como ser humano. Sere Piaget demostró, que, desde pequeño se
inicia este "Diálogo”, no sólo con “el otro”, sino con todo “lo otro”,
actividad que tiene dos direcciones, la asimilación, la acomodación y en este
proceso, un actor importante es el Educador, quien a través de poner en juego
una serie de “Conocimientos” sobre Pedagogía y Psicología, va facilitando, (de
manera personal considero, debiera ser) a los educandos el acceso de
significados, representaciones o modelos mentales de los contenidos a aprender,
suponiendo, así, “un verdadero proceso de elaboración”, integrado a sus
estructuras cognoscitivas (construcción de una representación o modelo mental),
y en consecuencia logra un aprendizaje significativo.
Dentro de las posibilidades
de logro de dichos procesos, se conjugan una serie de factores (de
personalidad)que son susceptibles de ser modificados y que, como educadores,
debiéramos tomar en cuenta sobre todo para conducir al joven (en el caso del
nivel medio superior, que es el nivel que me ocupa) a una realización plena, es
decir, estimular positivamente al bachiller, haciéndole sentir persona capaz de
lograr integrar saberes, siendo el profesor un, mediador entre la actividad
constructiva del alumno y el saber colectivo.
Como educadores del siglo
que estamos viviendo debemos estar consientes de la creciente complejidad de la
vida contemporánea y por ende de que el periodo de la adolescencia ha ido
convirtiéndose en una etapa larga y mal definida entre la infancia y la
madurez; es la adolescencia la etapa en la que padres y educadores pueden tomar
parte activa y ayudar a los hijos a sentar sus caminos vitales.
Cuando la adolescencia
finaliza, la mayoría de jóvenes se ponen a trabajar, van a la Universidad ó se
casan, lo que podría definirse como la entrada a un mundo “totalmente suyo”, es
en esta etapa en la que nosotros, los adultos debiéramos estar dispuestos a
“permitir” que vivan su vida lo mejor posible, y es aquí donde estamos
obligados a estimular el sentimiento de la propia valía, proporcionando un
ambiente que le permita valorar su
autoestima, ya que solo el hombre es capaz de contemplar su propia vida y su
actividad; solo él goza el privilegio de la conciencia. Dijo Goethe: “La peor
desgracia que le puede suceder a un hombre, es pensar mal de sí mismo”; John
Milton en su paraíso perdido comenta: “Nada beneficiará más a un hombre que su
autoestima”; y Bernard Shaw: “El interés del hombre por el mundo es solamente
reflejo de los intereses en sí mismo” El presente trabajo pretende proporcionar
algunas ideas de cómo estimular, desarrollar y cultivar la autoestima de los
jóvenes Bachilleres, teniendo como objetivo final contribuir a lograr una sana
valoración de sí mismos.
CAPÍTULO I. AUTOESTIMA
La autoestima es un factor
de la personalidad que marca los caminos del éxito o del fracaso de cada
persona.
La autoestima proporciona a
las actitudes que le permiten afrontar con valor y decisión todas las
dificultades de la vida.
La persona que posee una
autoestima elevada tiene muchas posibilidades de triunfar y, en general suele
sentirse muy feliz.
Según Shwartz la felicidad
de las personas y su ajuste a la vida depende básicamente de cómo las personas
se observan a sí mismas.
Varios autores definen la
autoestima como los pensamientos que uno tiene sobre sí mismo, la satisfacción
personal del individuo consigo mismo. Estos pensamientos son el centro
organizador de todos los sentimientos.
La autoestima corresponde a
un aspecto complejo de la personalidad. Han sido muchas las definiciones dadas
a este término.
Según el criterio de varios
autores, la autoestima está constituida por un componente actitudinal, referido
a la percepción valorativa que el sujeto tiene de sí mismo. Se trata por
consiguiente del aspecto emocional, de la amplia gama de conceptos que forman
la imagen de uno mismo.
Para Ortuño la autoestima
“es el resultado del valor positivo o negativo que tiene cada uno de estos
conceptos para el individuo como producto del placer o displacer que ha
experimentado a través de su comportamiento y según sus experiencias y escalas
de valores”.
Coopersmith (1967), se
refiere a la autoestima como la evaluación que el individuo hace y mantiene
cotidianamente con respecto a sí mismo, o sea, expresiones y actitudes de
aprobación o desaprobación, indica la amplitud de la cual el individuo se cree
capaz, importante, feliz y digno.
Para William James (1963)
la autoestima es el valor de los sentimientos hacia sí mismo, los cuales están
determinados por el área que va del talento actual a las potenciales supuestas.
En la actualidad,
científicos del desarrollo humano; como Peretz, Elkins, Rogers, Maslow,
Bettleheim, afirman que la autoestima es una parte fundamental para que el
hombre alcance su plenitud y autorrealización (plena expresión de sí mismo).
Tomando en cuenta las
definiciones anteriores se considera como autoestima, los sentimientos y
actitudes de la persona hacia sí misma.
La persona, en su
evaluación de sí misma, puede verse con orgullo o vergüenza, considerar que
posee valor o falta de él.
Las actitudes con relación
a sí mismo incluyen también creencias, convicciones, ideales, aspiraciones y
compromisos (Jersil, 1965 citado en Ortuño). De acuerdo con algunos estudios
citados por Ortuño (1978) las personas con autoestima alta, presentan una serie
de características tales como: mayor control de sus impulsos, se auto refuerzan
con mayor frecuencia, refuerzan a otros mas a menudo, se auto afirman, son
persistentes para la búsqueda de soluciones constructivas, son poco agresivos,
tienen una actitud positiva hacia su propio cuerpo.
CUATRO ASPECTOS DE LA
AUTOESTIMA
La autoestima se desarrolla
cuando se han satisfecho adecuadamente las necesidades primarias de la vida.
La autoestima puede
desarrollarse convenientemente cuando los niños y adolescentes experimentan
positivamente cuatro aspectos.
Vinculación: resultado de
la satisfacción que obtiene el adolescente al establecer vínculos que son
importantes para él y que los demás también como importantes.
Singularidad: resultado del
conocimiento y respeto que el adolescente siente por aquellas cualidades o
atributos que le hacen especial o diferente, apoyado por el respeto y la aprobación
que recibe de los demás por esas cualidades.
Poder: consecuencia de la
disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad en el adolescente
para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.
Modelos o pautas: puntos de
referencia que dotan al adolescente de los ejemplos adecuados, humanos,
filosóficos y prácticos, que le sirven para establecer su escala de valores,
sus objetivos, ideales y modales propios.
Estas cuatro condiciones
deben estar siempre presentes para que se desarrolle y se mantenga la
autoestima.
Los padres pueden influir
en la autoestima del adolescente organizándole nuevas experiencias y
relacionándose convenientemente con él.
MODELOS O PAUTAS
Para tener una buena
autoestima el adolescente debe disponer de ejemplos o modelos humanos,
filosóficos y prácticos, que le sirvan de punto de referencia para desarrollar
valores significativos, objetivos, ideales y exigencias personales.
Los modelos humanos
adecuados ayudan a los adolescentes a responderse preguntas como éstas:
Ø
¿Cómo debo ser? ¿Cómo papá o mamá, o como mi profesor preferido? ¿O el
modelo debe ser mi hermano mayor?
Ø
¿Cómo debo actuar? ¿Sé como ser una señorita bien educada y de buen
aspecto? ¿Quiero actuar así? ¿Puedo ser tan fuerte como papá ante las grandes
dificultades?
Ø
¿A quién respeto? ¿A quiénes considero mejores en la vida? ¿Cuáles son
las cualidades que más me impresionan de estas personas? ¿Cuáles de estas
personas me influyen y de qué manera?
Ø
¿Hacia quién puedo volverme cuando necesite ayuda? ¿Quién puede echarme
una mano cuando me encuentro en un aprieto? ¿Quién puede darme las
informaciones que necesito sobre esta carrera, sobre aquel trabajo, etcétera?
Ø
¿Qué se espera de mí? ¿Mis padres esperan de mí un rendimiento mediocre
o excelente? ¿Cuánto me exige cada profesor en el colegio?
Los modelos humanos
adecuados pueden servir de guías a los adolescentes.
LOS MODELOS FILOSÓFICOS
ADECUADOS PUEDEN AYUDAR A LOS ADOLESCENTES A RESOLVER CUESTIONES TALES COMO:
Ø
¿En qué creo? ¿Pienso que la democracia es la mejor forma de gobierno?
¿Creo en Dios? ¿Me parece bien la pena de muerte, las relaciones
prematrimoniales, etcétera?
Ø
¿Qué es lo que está bien? ¿Está bien decir siempre la verdad? ¿Está bien
romper una promesa? ¿Está bien seguir las reglas impuestas por mis padres si yo
creo que son irracionales?
Ø
¿Qué es verdad y cómo puedo saberlo? ¿Puede algo ser verdad para otros,
pero no para mí? ¿Son auténticos mis sentimientos?
Ø
¿Hacia dónde voy? ¿Hay para mí dirección específica, un propósito
especial? ¿Qué deseo para mí cuando tenga veinticinco años?
Ø
¿Qué es lo importante para mí? ¿Necesito amor? ¿Cómo puedo obtenerlo?
¿Quiero fama y dinero? ¿Cómo valoro a mis amigos y a mis padres?
Ø
¿Cuál es el significado de las cosas y en qué cosas tengo fe? ¿Hay un orden
superior en el universo o es todo azar? ¿Por qué nacen personas con defectos y
deformidades? ¿Por qué debemos morir?.
Los modelos filosóficos que
proporcionan la filosofía, las costumbres sociales y la religión familiar,
suelen fundirse y solidificarse en el espíritu del adolescente.
LOS MODELOS PRÁCTICOS
ADECUADOS SON ESTRUCTURAS MENTALES QUE AYUDAN A LOS ADOLESCENTES A RESOLVER
CUESTIONES COMO ÉSTAS:
Ø
¿Cómo hago esto? ¿Cómo debo reunir todos los factores para que esta
máquina, este problema, esta situación salga adelante?
Ø
¿Cuánto me exijo? ¿Cuántas veces debo repetir algo y con qué porcentaje
de éxitos?
Ø
¿Dónde me pongo el límite? ¿Puedo sobrepasar el límite de velocidad?
Ø
¿Saldrá bien? ¿Nos saldrá bien éste viaje con tiendas de campaña? ¿Puedo
ir más a clase este trimestre y menos el siguiente?
Ø
¿Qué reglas debo seguir? ¿Debo hacer lo que me han dicho mis padres o
hacer lo que dice la pandilla? ¿Son las leyes iguales para todos?
Cuando el adolescente posea
modelos prácticos convenientes poseerá también ciertas habilidades que le harán
sentirse seguro al afrontar nuevas tareas.
Uno de los motivos por el
que los adolescentes no aprenden eficazmente en el colegio es que no saben cómo
aprender. Y saber aprender requiere ciertas habilidades que algunos jóvenes no
conocen bien.
El problema no es
“psicológico” ni “de percepción”, sino basado en que no tiene un modelo
firmemente estructurado para aprender cosas. Antes de que la gente pueda
aprender hay que enseñarle cómo. Todo se aprende; se aprende a prestar
atención, a superar la distracciones, a superar la angustia, a organizar los
materiales disponibles etcétera.
LOS MODELOS EN LA
ADOLESCENCIA.
Los héroes y los ideales
son muy importantes para los adolescentes. Estos “se apropian” de caracteres
dramáticos de estrellas cinematográficas, rockeras, de exploradores,
inventores, atletas..., y los eligen como modelos, situándolos en un pedestal.
Se rodean de cosas de estos modelos, carteles, autógrafos, artículos, discos y
tratan de imitar su vestimenta y su comportamiento. O eligen adultos que les
impresionan dentro de su ámbito vital, un profesor, el entrenador o un hermano
mayor, y le convierten en héroe.
Los adultos suelen
encontrar a los adolescentes desagradablemente idealistas. Pueden soñar con
resolver el problema del hambre en el mundo, o unir a la gente en paz y
fraternidad, o vivir una vida idílica en algún paraíso fuera de la Tierra. El
adolescente suele despreciar a los adultos que están con los pies sobre la
tierra y que solo se ocupan de las cosas cotidianas, pudiendo llegar a anunciar
que nunca malgastará su vida en semejantes insignificancias.
CÓMO DESARROLLAR MODELOS
HUMANOS, FILOSÓFICOS Y PRÁCTICOS.
Los adolescentes que hayan
crecido a la sombra de modelos humanos responsables y fuertes en los que poder
confiar y a los que poder respetar, que se haya enseñado, en casa y en el
colegio.
Se sentirán seguros con el
orden que reina en sus vidas y, por lo general, sabrán qué sentido tiene todo
lo que les ocurre. Serán capaces de separar lo bueno de lo malo la mayor parte
de las veces. Sus valores y creencias les servirán de guía coherente para
establecer su comportamiento y sus objetivos; sabrán a dónde van y cuáles son
sus propósitos. Sabrán cómo aprender y cómo alcanzar un excelente grado de realización.
Si durante su proceso de
desarrollo el niño no ha tenido suficientes modelos a su disposición, será
necesario rellenar estos huecos en la adolescencia. El anhelo natural del
adolescente por tener héroes, ideales y sueños, servirá de ayuda para que
nosotros como educadores le proporcionemos un adecuado sentido de los modelos.
PROBLEMAS QUE PUEDEN
PLANTEARSE CON LOS MODELOS.
El adolescente con un
sentido poco adecuado de los modelos actúa de ciertas maneras típicas:
Ø
Suele confundirse con facilidad. Malgasta el tiempo en actividades
aparentemente sin objeto y en ocasiones puede obsesionarse con actividades que
no guardan relación con sus obligaciones más inmediatas.
Ø
Se organiza mal, tanto en ideas como en comportamiento. Puede ser
desaliñado y desorganizado en su persona y con sus cosas.
Ø
Confunde lo bueno y lo malo.
Ø
Le cuesta decidirse a hacer o decir algo.
Ø
Responde a las instrucciones que se le dan de modo confuso o rebelde.
Ø
Se muestra inseguro en los métodos y en los objetivos que elige cuando trabaja
en equipo con otras personas. Solicita continuamente directrices e
instrucciones.
Ø
Suele plantear unas exigencias rígidas y enfadarse cuando los demás no
se avienen a ellas.
Ø
Elude las situaciones sociales que requieren cierta etiqueta o se
muestra incomodo en ellas.
COMO RELACIONARSE CON EL
ADOLESCENTE QUE MANIFIESTA CARENCIA DE MODELOS.
Se puede ayudar al
adolescente a desarrollar modelos humanos, filosóficos y prácticos si se le
proporciona una mayor influencia por parte de personas ejemplares, y participa
activamente en la enseñanza de aquellas habilidades y sistemas de trabajo que
necesita.
Es importante recordar que
el padre es un modelo básico para un hijo adolescente. Que el comportamiento
que mantenga ejemplificará los principios de una conducta correcta.
Presentar al hijo a
aquellas personas a las que se tiene en gran estima. Proporciónele
oportunidades para que se relacione con maestros notables, líderes de su
comunidad o parientes.
Ayudar al adolescente a
entender bien aquellas cosas en las que cree. Hablar con él de su escala de
valores. Que sepa la escala de valores del padre, cuál es su postura
filosófica, religiosa o social.
Ayudar al adolescente a
proponerse objetivos de comportamiento y aprendizaje que sean realistas.
Que él decida que debe
aprender y en que medida debe hacerlo.
Ayudar al adolescente a
entender claramente cómo puede realizar sus tareas.
Darle directrices claras y
hágale demostraciones; no espere que el adolescente quiera o sepa hacer cosas
que usted no quiere o no sabe hacer.
Hacer hincapié en el ímpetu
que debe emplear y no en los obstáculos o en los inconvenientes que habrá de
encontrarse. Que el adolescente conozca gente que haya superado los obstáculos
y sus propias debilidades.
Hacer un esfuerzo para entender
las condiciones concretas que influyen en el comportamiento del adolescente,
sean específicas o generales. Averiguar como piensan, visten y como se
comportan otros adolescentes; intentar comprender sus esperanzas y sus temores.
Deje que estas influencias aparezcan en las conversaciones con su hijo.
Comprender no significa
aceptar permisivamente las conductas destructivas. Una sola generación de
paternidad permisiva no ha llevado a no distinguir entre comprender las razones
y aceptar los actos antisociales que tienen su base en aquéllas. Sabemos que
muchos jóvenes queman edificios, consumen drogas o rechazan la autoridad; esta
comprensión nos debe ayudar a escuchar las críticas más abiertamente y a
trabajar juntos para corregir las enfermedades sociales, pero no para excusar
actos dañinos, bien hacia ello mismos, bien hacia otros.
Hable con su hijo
adolescente de aquellas situaciones en las que podría dañar o ayudar a otros o
a él mismo. Escúchele
CARACTERÍSTICAS DE LA
AUTOESTIMA
La autoestima puede sufrir
grandes altibajos, características que explicamos dependiendo de las cosas que
puedan influir en cada momento.
Ø
Un adolescente con autoestima elegirá y decidirá como emplear el tiempo,
el dinero, sus ropas, sus ocupaciones, etc.
Ø
Actuará con presteza y con seguridad en sí mismo, asumirá la
responsabilidad de ciertas tares o necesidades evidentes.
Ø
Le interesarán tares desconocidas, cosas y actividades nuevas que
aprender y que poner en práctica y se lanzará a ellas con confianza en sí
mismo.
Ø
Le interesarán tareas desconocidas, cosas y actividades nuevas que
aprender y que poner en práctica.
Ø
De forma espontánea sabrá reír, sonreír, gritar, llorar y expresar su
afecto, sabrá pasar por distintas emociones sin reprimirse, sabrá encarar las
frustraciones de distintas maneras, esperando, riéndose de sí mismo,
replicando, etc., y será capaz de hablar de lo que le entristece.
Ø
Tendrá confianza en las impresiones y en el efecto que él produce sobre
los demás miembros de la familia, sobre los amigos e incluso, sobre las
personas con autoridad.
Ø
Un adolescente sin autoestima dirá no puedo hacer esto o aquello, no se
como se hace, no lo aprenderé nunca.
Ø
Se sentirá inseguro o decididamente negativo sobre el afecto o el apoyo
que le prestan sus padres y amigos.
Ø
Las actitudes y los actos de ese tipo de adolescentes estarán
impregnados de falta de seguridad o incluso de ineptitud. Encarará retos sin
convencimiento de superarlos.
Ø
Cambiará de ideas y de comportamiento con mucha frecuencia, manipulará
otras personalidades más fuertes.
Ø
Repetirá una y otra vez pocas expresiones emocionales, como el descuido,
la inflexibilidad, la histeria, el enfurruñamiento, será fácil de predecir que
tipo de respuesta dará ante determinada situación.
Ø
Tendrá escasa tolerancia ante las circunstancias que le provoquen
angustia, temor, ira o sensación de caos.
Ø
Será una persona picajosa, incapaz de aceptar las críticas, pondrá
excusas para justificar su comportamiento.
Ø
Rara vez admitirá errores o debilidades y la mayoría de las veces
atribuirá a otros o a la mala suerte la causa de sus dificultades.
CAPÍTULO II. DESARROLLO DE
LA AUTOESTIMA
Los sentimientos de la
persona acerca de sí misma están determinados en gran medida por sus relaciones
con otros. Estas relaciones ejercen su influencia desde temprana edad. Siendo
los padres, sobre todo la madre, las primeras personas con las que el niño
tiene un contacto estrecho, es obvio que esta interacción sea clave para el
desarrollo del concepto personal del niño. El trato por parte de los padres,
puede infundir confianza y valía personal en el niño o bien, desconfianza,
temor, y desvalorización de sí mismo.
Las actitudes del grupo de
amigos y compañeros, la de los padres; sobre todo la de la madre, están
estrechamente relacionados con la autoestima.
La evaluación del individuo
se ve influenciada por la evaluación de los otros para con él.
La autoestima se fortalece
pues, cuando el niño es querido y respetado, cuando sus padres escuchan ideas,
le ayudan a salir adelante en la escuela, cuando le enseñan a independizarse.
El conocimiento de la valía personal puede proporcionarle al niño, la fortaleza
interior necesaria para superar los infortunios durante el crecimiento.
¿COMO SE DESARROLLA LA
AUTOESTIMA?
La autoestima se desarrolla
a partir de la interacción con el medio ambiente.
Cuando el individuo nace,
no tiene pasado ni experiencia de comportamiento y carece de una escala de
comparación para valorarse a sí mismo.
Según Coopersmith, los
niños y niñas forman imágenes de sí mismas, basadas en la forma en que son
tratados por personas allegadas que le son significativas, como los padres,
maestros y maestras, compañeras y compañeros.
De acuerdo a varias
investigaciones los factores determinantes para desarrollar una alta autoestima
son:
- Aceptación del
niño y niña con sus cualidades y defectos.
- Respeto
hacia el niño y la niña y a sus intereses.
- Límites muy
claros y consistentes en la familia.
- Apoyo a sus
decisiones para que llegue a conseguir sus metas.
- Comunicación
y relación con la familia y seres cercanos.
Virginia Satir afirma que
los sentimientos positivos solo pueden florecer en un ambiente donde se toman
en cuenta las diferencias individuales, se toleran los errores, la comunicación
es abierta y las reglas son flexibles.
La persona con alta
autoestima puede sobrevivir muchos fracasos en la escuela, el trabajo o con sus
semejantes, la persona con baja autoestima puede tener muchos éxitos y seguirá
sintiendo una duda constante respecto a su propio valer.
Además de los factores
determinantes en la infancia existen otros que también tienen que ver con la
forma en la que la persona desarrolla su autoestima:
- Ejecutar
tareas importantes para sí mismo.
- Lograr
estándares morales y éticos.
- Tener un
alto grado de influencia en las decisiones sobre su propia vida.
LAS OCHO ETAPAS DEL
DESARROLLO DE LA AUTOESTIMA, SEGÚN ERIKSON
Erikson habla de ocho
etapas por las que el hombre pasa en el proceso de desarrollo de su vida.
Etapa de “confianza básica
contra “desconfianza”. Es la etapa en la que la autoestima queda conformada,
según sea esta, así llevará la confianza, la fe, la aceptación de sí mismo y
hacia los demás. La satisfacción de obtener logros les dará la seguridad
necesaria para “arriesgarse” a dar el siguiente paso. La crisis, depresiones y
ansiedades serán constructivas y no destructivas. En esta etapa el niño está
para recibir, no para dar.
En la segunda etapa el niño
se da cuenta de que puede dar, empieza a tener autocontrol y fuerza de
voluntad. Se atreve y no (se recuerda que es importante alentar lo positivo de
cada etapa).
Etapa lúdica de los 4 a 6
años aproximadamente. Dirige su voluntad a un propósito (juego), hace y
deshace, construye y destruye, compone y descompone, todo esto le va
produciendo seguridad.
Etapa “industria contra
inferioridad”. “Aquí su autoestima la llave ser responsable, es cooperativo en
grupo, despierta su interés por aprender (es importante reforzar cada logro que
tenga)
Etapa de identidad, etapa
de crisis en donde se cuestionan las etapas anteriores. La persona se vuelve
egoísta solitaria cambio de carácter lo mismo está feliz que enojada. En esta
etapa puede aclarar, recuperar y fortalecer su autoestima, darle comprensión,
respeto y ayuda le facilitará superar esta.
“Intimidad contra
aislamiento”. La persona es madura y busca trascender, son creativas,
productivas, consolidan su familia. Hay una total proyección del ser humano a
relacionarse; en caso contrario las personas se encuentran estancadas, no aman,
no son creativas ni productivas, no se han encontrado a sí mismas. Su
autoestima es BAJA con todas sus consecuencias.
Etapa de “integridad contra
desesperación” En esta etapa se lleva a cabo la integración de todas las
anteriores. Aquí la fe, seguridad, armonía, espiritualidad y el orden dan sus frutos;
los valores supremos de amor, bondad, paciencia, etc., el individuo vive más
consiente y plenamente.
LA ESCALERA DE LA
AUTOESTIMA
Para poder conocer y
desarrollar nuestra autoestima, es necesario revisar los siguientes pasos:

Autoestima
Es el conjunto de todos los
pasos anteriores. Si una persona se conoce y está consiente de sus cambios,
crea su propia escalera de valores y desarrolla sus capacidades; y si acepta y
respeta tendrá una autoestima alta. Si una persona no conoce, el concepto de sí
mismo es pobre. No se acepta ni respeta; su autoestima será baja.
Auto respeto
Es atender y satisfacer mis
necesidades y valores. Es expresar y manejar en forma conveniente sentimientos
y emociones, sin hacerse daño ni culparse. Buscar y valorar todo aquello que
haga sentirse al individuo orgullo de sí mismo.
Auto aceptación
Es admitir y reconocer
todas las partes de sí mismo como la forma de ser y sentir, ya que sólo a
través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello.
Auto evaluación
Es la capacidad interna de
evaluar las cosas como buenas, si lo son para el individuo; le satisfacen, son
interesantes, enriquecedoras, le hacen sentir bien, y si le permiten creer y
aprender. Y considerarlas como malas, si lo son para la persona, no lo
satisfacen, carecen de interés, le hace daño y no le permiten crecer.