Universidad Abierta
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NORMA DE LA PRUEBA DE MATRICES
PROGRESIVAS DE RAVEN EN ESCUELAS DE NIVEL MEDIO SUPERIOR
MARENY MARTÍNEZ MARTÍNEZ
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo es
producto de la inquietud planteada a través del que hacer cotidiano, con
jóvenes estudiantes del nivel medio superior, que acuden a la asesoría de
Orientación Educativa.
Se entiende que los jóvenes
que ingresan a ese nivel, lo hacen porque entre sus aspiraciones está el cursar
un bachillerato que les permita proseguir en una Institución de nivel superior
y como consecuencia, obtener una carrera profesional. Analizando este
planteamiento, se podría decir que los jóvenes que ingresan al bachillerato, ya
tienen metas trazadas, el problema es, con que facilidad o con qué obstáculos
se llegarán a ellas, o en su defecto, porqué no se realizan.
Para poder recopilar poco a
poco la información de los adolescentes
y las posibilidades de los alumnos el psicólogo debe ser consistente y
sistemático.
Para efectuar dichos
estudios se utilizan pruebas de personalidad e inteligencia, constituyendo una
base para el diagnóstico psicológico. Sin embargo, en México existe frecuentemente
el problema de no contar con pruebas adaptadas a poblaciones específicas para
realizar con mayor exactitud estos estudios.
Tal es el caso de escuelas
del nivel medio superior de la ciudad de Tapachula de Córdova y Ordóñez,
Chiapas, donde se ha observado que en gran parte de los estudios psicológicos
realizados en los adolescentes se obtiene un diagnóstico de inteligencia
inferior a la impresión diagnóstica del
psicólogo.
Entre los instrumentos de
medición de la inteligencia uno de los más utilizados por su confiabilidad es
el test de Matrices Progresivas del Raven.
Es por esto la inquietud de llevar a cabo una
Normalización del Test, a la población de escuelas del nivel medio superior de
la Cd. de Tapachula, Chiapas y poder diagnosticar con datos reales.
CAPITULO I.
MARCO TEÓRICO.
Refiriéndonos al concepto de inteligencia, podemos mencionar que de acuerdo a diferentes teorías, establecer una definición única de inteligencia resulta realmente difícil y es probable que existan muchas antes de que una sea satisfactoria.
Esto como resultado de las
diferentes connotaciones que el termino implica. A lo largo del tiempo se le ha
asignado un sin número de significados, la idea moderna de inteligencia varía
necesariamente de la antigua, aunque el valor atribuido a cada concepto está
acorde al tiempo y lugar.
Así por ejemplo, podríamos
mencionar que pensadores tan notables como Platón (427-347 A. C.) y Aristóteles
(384-322 A. C.), sintieron y plantearon la necesidad de clasificar a los
individuos en base a sus "Facultades Mentales", Santo Tomás de Aquino
(1225-1274) nos dice que el objeto propio de la inteligencia humana es el
"poder de combinar y separar", es decir, la habilidad para ver la
similitud entre cosas no similares y la disimilitud, entre cosas similares. Lo
cual es una justa caracterización de un gran número de ítems encontrados en los
test de inteligencia de la actualidad.
Con gran influencia para la
Psicología, los estudios de Charles Darwin acerca de la vida de los organismos,
inician un periodo de gran actividad en la investigación científica. Si se
plantea "La supervivencia del más apto entre los seres humanos". La
mayor parte de la actividad humana está dirigida a la adaptación o ajuste al
ambiente, estableció que las características
físicas de los animales se transmiten de generación en generación y que
su tipo de supervivencia ocurre por cambios lentos, asimismo enunció que
algunas diferencias individuales en las personas pueden verse influidas por la
herencia.
Motivado por las
investigaciones de Darwin, Francisco Galton en Inglaterra se convenció de que
no sólo se heredaban rasgos humanos de tipo físico, sino también se heredaban
habilidades y características de personalidad. Galton estableció el termino
"Pruebas Mentales" para referirse a la medición de algunos atributos
humanos, haciendo hincapié en la necesidad de estandarizar los métodos y los
instrumentos de medición.
Este investigador suponía que todo conocimiento necesariamente debería pasar a través de los sentidos y que la persona con mayor agudeza sensorial puede ser la mejor dotada y la que tenga mayor facilidad para la adquisición del conocimiento.
Fundó en 1884, el primer
laboratorio antropométrico en el sur del Kensington Museum, para poder analizar
los datos obtenidos, utilizó por primera vez métodos estadísticos en este tipo
de investigaciones, a fin de determinar los medios o promedios de ejecución y
la dispersión de semejanza entre las características de padres e hijos para lo
cual consideró que era necesaria una medida de asociación, dando así los
primeros pasos para el desarrollo del análisis correlacional.
En tanto que Galton
puntualizó la necesidad de llevar a
cabo operaciones matemáticas para el correcto manejo de la medición de
las habilidades humanas, Pearson se encargó de desarrollarlas, asimismo
estableció las bases del análisis factorial y otros métodos de análisis
multivariado.
En Francia Alfredo Binet
(1857-1911), creó la primera medida práctica de la inteligencia, en un
principio Binet y sus asociados median
destrezas motoras y sensoriales de la misma manera que Galton lo hacía. Pronto
se dieron cuenta que semejantes evaluación no funcionaría y comenzaron a
dirigir sus esfuerzos hacia habilidades cognoscitivas; capacidad de atención,
memoria, juicios morales y estéticos, pensamientos lógicos y comprensión de
oraciones como medidas de inteligencia.
Según Binet, la
inteligencia es como la respiración o la nutrición; una función vital
"Existe en función de su utilidad, sirve para adaptarnos mejor al medio
físico de la naturaleza y al medio moral de nuestros semejantes".
Aunque Binet, nunca dio una
definición formal, tenía sus puntos de vista acerca de la inteligencia: Él dio
importancia a la memoria y a la fantasía; destacó la importancia de la atención
voluntaria como una forma elevada de la adaptación a una tarea y puso el acento
en la capacidad de juzgar o en el sentido común.
Posteriormente destacó la
importancia del pensamiento o de las operaciones para la solución de problemas
señalando cuatro etapas:
Asimismo se refirió a la inteligencia como la "Tendencia a tomar y mantener una dirección; la capacidad de adaptación destinada a obtener la o las metas deseadas y el poder de autocrítica".
Esta concepción produjo una
de las corrientes psicológicas más trascendentales acerca del concepto de inteligencia y a la cual se adhirieron
muchos teóricos, investigadores y elaboradores de pruebas psicológicas de su
tiempo.
En 1905 el Ministerio de
Educación de Francia decidió investigar la causa del poco aprovechamiento de
algunos alumnos. Se trataba de indagar que alumnos no aprovechaban por
deficiencia intelectual y cuales se
retrasaban por otras causas, como enfermedad, problemas familiares o
falta de interés en el estudio.
Se formó una comisión de la
cual formaba parte el Dr. Alfredo Binet, ayudado por el Dr. Teodoro Simon.
Tomando en consideración que la inteligencia no se expresa en segmentos de
conducta, sino como una operación metal combinada que, en todo proceso opera
como un total unificado, construyó la escala métrica de la inteligencia en
colaboración con el Dr. Teodoro Simon. Asimismo a este investigador Alfredo Binet
se debe el concepto de "Edad mental".
Lewis Terman Psicólogo que
trabajaba en Standford University en
los Estados Unidos, realizó en 1916 una revisión muy aceptable de la prueba de
Binet, a lo cual se le conoció como la prueba de Standford-Binet. Adaptó de
científicos alemanes el termino cociente intelectual o CI. Que es un número que
describe la capacidad relativa en una prueba, y compara los logros de un
individuo con los de otros de la misma edad.
En la escala de
inteligencia Standford-Binet, se evaluaba primero el CI. adjudicándole a quien
realizaba la prueba un número preciso de meses, por cada respuesta correcta. Se
sumaban los puntos y a la suma se le llamaba edad mental (E.M.) (C.I.) =
(E.M./E.C.) x 100
Los conceptos de Terman con
respecto a la evaluación de la inteligencia fueron adaptados en todo el mundo
porque su modelo "funcionaba" a nivel práctico.
David Wechsler, durante
mucho tiempo ha insistido que la inteligencia y otros tipos de características
no pueden estar separadas.
Desarrolló su primer
instrumento de medición intelectual trabajando en el hospital psiquiátrico de
Bellevue, Nueva York.
Este instrumento denominado
escala Wechsler-Bellevue, fue publicado en 1939, Wechsler, inició su tarea
intentando definir el concepto de inteligencia "La inteligencia es el
agregado global del individuo para actuar propositivamente, para pensar
racionalmente y para conducirse adecuada y eficientemente con su ambiente.
Apoyándose en los estudios de Spearman pensaba que existía un factor
fundamental en las funciones intelectuales. Le denomina a la inteligencia
agregado o capacidad global porque está compuesta de elementos o habilidades
que, aun cuando no son totalmente independientes pueden ser cualitativamente
diferenciables; por lo tanto, a través de la medición de estas habilidades se
evalúa la inteligencia, no es la mera suma de habilidades.
Wechsler considera tres
importantes razones para fundamentar lo anterior.
Thordike fue el primero en
desarrollar la idea de que la medición de la inteligencia consistía en la
evaluación cuantitativa de los productos mentales en función del número, la
eficiencia y la velocidad con que se realizaran. Afirmaba que las habilidades son
producciones mentales ordenadas en diferentes clases o tipos de operaciones.
Sugirió que la inteligencia debía agruparse en tres categorías:
Charles Spearman (1927) se
interesó en las habilidades humanas, pero con una aproximación basada en la
naturaleza de las relaciones existentes entre las teorías psicológicas y
apoyado en modelos matemáticos para el estudio de tales habilidades.
En uno de sus primeros
trabajos concluye que las diferencias individuales en todas las pruebas de
habilidad pueden considerarse a partir de 2 factores: un Factor G y un factor
E.
Para Spearman, el Factor G
es la capacidad abstracta del sujeto, lo que él llama actividad neogenética
productora de conocimientos.
Así establece el siguiente
concepto de inteligencia " Inteligencia es la educación de relaciones y la
educación de correlatos, es decir, la capacidad de cada individuo de
establecer relaciones desde las más simples
hasta las más complejas.
Los factores que identificó
son : Factor V (verbal), Factor M (mecánico), Factor N (Numérico), Factor H
(habilidad) y Factor F (perseverancia).
Afirma que la validación
del Factor G se obtiene utilizando test homogéneos, a base de pruebas de
razonamiento matemático o gramatical y principalmente en pruebas visuales de
material no verbal, que requieren del examinado la educación de relaciones y
correlatos.
Guilford ha enfatizado en
las relaciones que existen, entre los factores de habilidad humana y los
procesos. En sus estudios pudo comprobar la existencia de al menos 27 factores
identificables que representan diferentes aspectos de la aptitud espacial,
razonamiento y memoria. Estos estudios lo llevó a desarrollar una teoría que ha
denominado "estructura del intelecto".
Para Freeman (1962) la
inteligencia se puede dividir según sus funciones en tres categorías:
CONCEPCIONES DIVERSAS DEL
FUNCIONAMIENTO INTELECTUAL SEGÚN FUENTES
CONDUCTISMO. En el
conductismo, el organismo recibe estímulos a los cuales reacciona con
respuestas que son consolidadas o apagadas por el esfuerzo, es decir, por el
efecto de las consecuencias que resultan por él.
Cuando Watson tuvo que considerar el pensamiento al elaborar su
teoría, lo transmitió a la actividad motriz, como el lenguaje, que puede
desarrollarse silenciosamente de una manera "subvocal", sin
manifestarse al exterior. Entre los estímulos y respuestas pueden intervenir
otros estímulos y respuestas que son llamadas mediadoras, a causa de su
emplazamiento entre los estímulos y respuestas terminales. Pasando al interior
del organismo, pueden atribuirse como la actividad verbal subvocal de Watson.
En el desarrollo de las
actividades intelectuales, el conductismo considera que los principios usados
son los mismos que intervienen en todo aprendizaje, incluso el mental: ensayos
y errores, eliminación de las malas respuestas que no conducen a nada,
selección y fijación de las buenas sobre la base de su éxito.
El esquema conductista
simplifica de una manera excesiva, particularmente sin considerar las
intervenciones del sujeto, el fin que se propone de las representaciones que
construye sobre la situación, de los medios desarrollados, etc.
La concepción del
aprendizaje bajo la forma de asociaciones parece estrecha y la falta de flexibilidad, cuando se trata de
aplicarla a las actividades intelectuales un poco compleja. El esquema
está fundado únicamente sobre las
gestiones por ensayo y errores, lo que es un punto de vista estrecho. Sin
embargo, el tanteo forma un papel importante en la resolución de un problema o
el desarrollo de un razonamiento. La observación nos muestra que los sujetos
recurren ampliamente a él.
LA TEORÍA DE LA GESTALT.
Esta teoría considera como
primitivas y prioritarias las estructuras que reúnen globalmente unos elementos
organizados entre ellos.
Ha encontrado terreno de
aplicación importante en el dominio de la percepción.
Para esta teoría, un
problema es una estructura y la solución una nueva estructura que nace de la
transformación de la precedente.
Refiriéndose a la
experiencia del sujeto, diremos que el problema es la situación vista de cierta
manera, y la solución, la misma situación pero vista de otra manera.
La teoría de la Gelstalt
valoriza el "insight", es decir, el descubrimiento súbito e intuitivo
de la solución.
Esta teoría esta limitada
por el hecho de que considera a las tareas simples con contenidos normalmente
perceptivos.
TEORÍAS DE LA INTELIGENCIA.
El estudio de la
inteligencia ha llevado a crear
numerosas teorías para tratar de demostrar como está integrada.
Tradicionalmente la inteligencia se ha estudiado clasificándola en alguna de
las siguientes formas:
De las tres corrientes, la
que persiste actualmente es la oligárquica, de esta se han derivado dos teorías
principales que hablan de la inteligencia: las que consideran como una
capacidad general, total (teoría bifactorial de Spearman), y las que consideran
como formada de ciertos números de facultades, relativamente no relacionadas y
diferentes (Teoría multifactorial de Thurstone).
La inteligencia es
realmente algo abstracto que no podemos medir ni evaluar directamente, sino
solo a través de las diversas manifestaciones de la conducta, y la conducta a
su vez está influida por una diversidad de factores tanto biológicos,
cognitivos, de personalidad, los cuales se confunden y no puede establecerse
donde termina uno y comienza el otro. Así también, el propio ambiente en donde
se desenvuelve el individuo facilitará o dificultará el desarrollo en toda su
amplitud del ser humano.
Con las diferencias
individuales se parte de una aproximación que ha permitido realizar un avance
en el estudio de la inteligencia.
Es una observación corriente que las personas muestran
desiguales facilidades ante tareas o situaciones análogas. Algunos se
manifiestan más competentes cuando se trata de comprender más rápidamente lo
que se ha leído, de encontrar la solución de un problema, de responder
apropiadamente a intercambios verbales, etc.
Estas diferencias hacen
considerar que los hombres son desigualmente inteligentes. La comprobación de
diferencias no es puramente especulativa sino que está unida a referencias
prácticas.
Debido a estas variaciones
el estudio de las diferencias individuales, ha sido un punto continuo del
enfoque del interés de la psicología.
Para el psicólogo, un
problema es el de saber como descubrir la amplitud de esas diferencias en forma
precisa y exacta.
Ha sido necesario realizar
estudios para determinar si los seres humanos difieren entre sí, y en que grado
se presentan tales diferencias, lo que ha originado desde hace un siglo
aproximadamente, el desarrollo de la
instrumentación adecuada para evaluar cuantitativamente las diferencias y semejanzas entre los individuos.
FUNDAMENTO DE LA PRUEBA DE RAVEN.
Los psicólogos
experimentales del siglo XIX no se preocuparon en general por la medida de las
diferencias individuales sino que su objetivo principal, consistía en formular
descripciones generalizadas de la conducta humana, es decir, eran las
afinidades más que las diferencias en la conducta, las que les interesaba. Las
diferencias individuales se ignoraban o se aceptaban como un mal necesario que
limitaba la aplicación de las generalizaciones.
Hacia el comienzo de
nuestro siglo (1904), inspirado en Galton e influido por Wundt, Spearman inició
sus fecundas investigaciones sobre la inteligencia.
Frente a las radicales
discrepancias, este investigador se propuso llegara a una concepción que
lograse conciliar y resolver armónicamente las divergencias entre las teorías
(monárquicas) que postulan una inteligencia general, las teorías (oligárquicas)
que postulan varias facultades diferenciales y las teorías (anárquicas) de las
múltiples actitudes independientes.
El primer problema que en su
propósito de unificar discrepancias se le planteaba a Spearman, consistía,
pues, en establecer si las aptitudes intelectuales estaban correlacionadas
entre sí, en dependencia de una inteligencia global, total, o si, por el
contrario, esas funciones eran enteramente independientes. Spearman formuló una
solución a la que se conoce como teoría de los dos factores o teoría
bifactorial. Su tesis, sostenida por toda una escuela, la escuela de Londres
que tiene en Spearman su máximo representante, promovió bastas discusiones
teóricas y fecundas aplicaciones prácticas y alcanzó en el campo de la psicología una muy amplia repercusión, así como
la categoría de una de las principales teorías de la inteligencia de nuestro
tiempo. Para Spearman todas las habilidades del hombre tienen un factor común,
un factor general a todas ellas (Factor G) y un factor específico a cada una de
ellas (Factor E). En cada habilidad se dan los dos factores, G y E pero dichos
factores no desempeñan el mismo papel en todas las habilidades. En tanto en
alguna de ellas, es G el factor principal, en otras lo es E. la investigación
ulterior demostró la existencia de otros factores, los llamados factores de
Grupo que se encuentran en gran parte de un conjunto de habilidades afines. Por
consiguiente, pese a su denominación de bifactorial, la teoría de Spearman ha
llegado a distinguir en rigor, dos
factores de la inteligencia:
FACTORES DE GRUPOS O
COMUNES.
Es un factor común a muchas
de las habilidades desde un conjunto afín; relaciona unitariamente gran parte
de un conjunto dado de habilidades. Spearman ha identificado, entre otros los
siguientes factores de grupo:
V, verbal (sinónimos,
opuestos, vocabularios, analogías, etc.); M, mecánico, especial, N, numérico (aptitud para operaciones
numéricas), memoria (que probablemente incluye varios otros), lógico (deducción
o inducción), V, voluntad (Will) introducción por Weble y aceptado por
Spearman, como factor de persistencia; H, habilidad, capacidad para cambiar
rápidamente de tarea mental a otra distinta, postulado por Garmett y aceptado
por Spearman como factor importante de rapidez, originalidad, humor; P,
perseverancia, factor opuesto al anterior, que se expresa en la tendencia a la
inercia, a perseverar, etc.
Postulados estos factores,
Spearman cree haber dado la teoría ecléctica que logra la conciliación armónica
buscada entre la teoría de la inteligencia general (monárquica, del factor G),
la teoría de las facultades (oligárquica, de factor de grupo) y la teoría de
las aptitudes (anárquica, del factor E).
En suma Spearman considera
que la inteligencia está determinada por un factor general (común a todas
funciones) (Bernstein) basándose en esa teoría, J.C. Raven, psicólogo inglés,
elaboró la prueba de "Matrices Progresivas", imprimiéndola por vez
primera en 1936, y tras algunas modificaciones, en 1956 se le conoció como
"Matrices Progresivas, serie A, B, C, D, E ".
El test de Matrices
Progresivas contiene 60 láminas de figuras geométricas abstractas lacubdarias
(ordenadas en cinco series de doce ítems cada una), que plantean problemas de
completamiento de sistemas de relaciones (Matrices), en complejidad creciente,
y para cuya resolución el examinado debe deducir relaciones en las primeras 24
y correlaciones en las últimas 36, encontrando la solución entre varias
opciones que se encuentran al pie de cada lamina.
Por lo que se considera que
este test, por el tipo de sus ítems pertenece al de elección entre soluciones
múltiples, en el que se le muestra al sujeto la respuesta correcta entre varias
equivocaciones, y en pedirle que señale la que en su opinión sea la correcta.
Cada figura geométrica
implica un patrón de pensamiento (incompleto, trunco), una matriz (de la
palabra mater - madre). Es decir, cada figura representa la madre o fuente de
un sistema de pensamiento. La serie completa integra una escala de matrices en
orden de complejidad creciente, construida de manera que se pueden revisar en
forma completa los sistemas de pensamiento del desarrollo intelectual.
Raven (Bernstein),
considera que la totalidad de sus ítems comprenden problemas analíticos de
educación de relaciones y correlaciones. Sin embargo se debe de distinguir, a
grandes trazos, dos grandes grupos de problemas. Las primeras 24 matrices,
(Serie A y B), son de tipo Gestáltico: plantea problemas de percepción de
totalidades y el sujeto debe integrar o cerrar una figura inconclusa y por
tanto ha de ser capaz de percibir las semejanzas, diferencias de simetría y
continuidad de las partes en relación con la estructura o forma del todo. Las
últimas 36 matrices (Serie C, D y E), son definitivamente sistemas de
relaciones, ya que plantean problemas de razonamiento y exigen operaciones
analíticas de educación de relaciones y correlatos, esto es, de pensar y
discernir.
Hay tres tipos de relación
a elucidar: una similaridad y una secuencia ordinal, oposición y suma.
La selección de la figura
apropiada para completar la estructura es independiente a la de la habilidad
técnica.
La prueba de matrices
progresivas, informa como dice Raven (Bernstein, 1965), acerca de "la
capacidad presente del examinado para la actividad intelectual en el sentido de
su más alta claridad de pensamiento en condiciones de disponer de tiempo
limitado".
Es un instrumento destinado
a "medir la capacidad intelectual para comparar, formar y razonar por
analogía, con independencia de los conocimientos adquiridos".
ADAPTACIONES A LA PRUEBA DE
MATRICES PROGRESIVAS
J. C. Raven, psicólogo
inglés, Director de Investigaciones, Psicólogo de "The Crichton
Royal", con la colaboración inicial de Penrose, y con fines de investigación,
imprimió por vez primera sus "Matrices Progresivas" en el año de
1936.
En un estudio realizado por
Raven en 1941 (Atamoros, 1965), se presentan los resultados de la
estandarización de las 60 matrices construidas par uso "General y
Clínico". La estandarización fue hecha en un grupo de varones elegidos a
través de muestreo simple, en la ciudad de Ipswich, Inglaterra.
El análisis de los puntajes
mostró que la distribución era satisfactoria, con excepción de los puntajes
superiores a 55, debido al "techo" de la escala. Las variaciones del
puntaje total coincidieron con la habilidad; independientemente de la
posición que los reactivos ocuparon en
la escala, no hubo evidencia de mesetas e irregularidades serias dentro de las
columnas del test.
El estudio de validación
hecho en niños indica que en caso de trastorno de conducta, es posible que los
resultados de la prueba de matrices (ordenados por rango) difieren hasta en dos
de los resultados en la prueba de Terman Merril (ordenadas también en cinco
rangos) de trescientos niños examinados, cincuenta y cinco alcanzaron en
Matrices un rango más alto, y once alcanzaron dos rangos más altos que en el
Terman Merril; simétricamente, rangos negativos.
En 1947, Raven (Anastasi),
construyó una escala coloreada para niños de 5 a 11 años, y adultos
deficientes; conocida como "Progressive Matrices 1947, Sets A, Ab,
B", en dos formas; como libro y como tablero. Y otra forma especial, de
techo más alto, para examinar a grupos superiores, "Progressive Matrices
1947, Sets I and II".
En 1956, Raven (Bernstein,
1965), hizo una revisión de la escala de 1938 a la que se le conoció como
"Progressive Matrices; Sets A, B, C, D, and E revised order 1956", en
la que reemplazó el problema B8 por otro muy semejante, pero de resolución algo
más difícil, ya que en lugar de educirse una relación simple como en el
anterior, se requiere de la educación de dos relaciones. También se modificó la
ubicación de los siete problemas siguientes:
En la Revisión
1956 figura En la Revisión de 1938
como: es:
A 11
....................................................................... A 12
A 12 ....................................................................... A 11
E 7
....................................................................... E 9
E 8
....................................................................... E 10
E 9
....................................................................... E 11
E 10
....................................................................... E 7
E 11
....................................................................... E 8
Entre los años de 1942 a
1946, en Mendoza, Argentina, Rimoldi aplicó las Matrices Progresivas a 363
estudiantes de esa ciudad cuyas edades oscilaban entre los 7 y 14 años,
obteniendo los Baremos adecuados para esa población.
Analizó los resultados y
los comparó con los obtenidos por Raven, encontrando que a pesar de las
diferentes situaciones y condiciones educativas, había un considerable acuerdo
en los resultados, y que esta semejanza se mantiene tanto en los resultados de
sujetos que realizaron la prueba individualmente como en los valores obtenidos
por los grupos examinados colectivamente, y que eran ligeramente más altos que
los que fueron examinados individualmente.
Rimo (1948), compara
los resultados con los de Healstead y
encuentra que no existe un orden creciente de dificultad en la presentación de
la prueba. Es evidente que la series A y B están mejor limitadas en su
dificultad que las series C y D.
Moya (1958) en el estudió
que realizó en:
En esta investigación se reportó lo siguiente: "Se suele
decir que la prueba de Raven aumenta progresivamente la dificultad de los
problemas planteados; el número de aciertos logrados en cada serie disminuye
también de manera progresiva y continua. Es decir que si un sujeto obtiene un
total de 41 puntos, estos se escalonan de la siguiente manera: 11, 10, 9, 8 y
3".
"Hemos podido
observar, sin embargo que en un 30% de los soldados (50), las cosas no ocurren
de esta manera: en la serie C existe una brusca disminución del número de
respuestas exactas (los sujetos fallan las matrices de la segunda mitad de esta
serie )mientras que en la serie D vuelven a acertar más resultados. Tenemos un
ejemplo: 11, 10, 7, 10, 3. Este gancho de la serie C suele existir en los
individuos de inteligencia media, mientras que no se observan en los sujetos
que tienen cerca de 60 puntos, ni en aquellos que fallan la mayoría de las
respuestas".
"Creemos que este
fenómeno se debe a que la serie D es visiblemente menos difícil que la serie C.
En esta ultima, en efecto, hay que efectuar un razonamiento inductivo, mientras
que en la primera se trata simplemente de escoger una solución por analogía simple".
"Y nos parece que este
gancho de la serie C no existe en los sujetos muy inteligentes porque éstos
captan los razonamientos adecuados en ambas series, y no existe en los
oligofrénicos porque no captan ninguno de
los dos, mientras que los individuos de inteligencia media pueden captar más
fácil el razonamiento de la serie D y no pueden captar el de la serie C".
A pesar de todo, existe
este pequeño defecto en la progresión de l dificultad en las distintas
matrices, no restándole valor al test de Raven".
Y Atamoros (1965), en su
estudio sobre adultos mexicanos, también señala la ausencia de progresión de
dificultades de los reactivos por serie. Resulta más fácil la serie D que la C.
Y apunta como una posible interpretación la influencia del medio ambiente,
caracterizado por la presencia de una serie de factores no exclusivamente
escolares, nivel socioeconómico, que actúan sobre los procesos mentales. El
mexicano dice, no está habituado a percibir orden; esto explicaría que la serie
C resulta más difícil que la serie D. En el presente estudio, también se
encontró una leve diferencia en el porcentaje de dificultad entre las series C
y D.
En Argentina, en el año de
1949, mediante la aplicación de equipos colectivos de matrices, se inició en la
Dirección de Psicología Educacional y Orientación Profesional de la provincia
de Buenos Aires, un trabajo de investigación y asistencia que perseguían varios
fines: verificar la validez y seguridad
del test; estandarizar para su región; ensayar su eficacia para formar
grados diferenciales; probar su utilidad como técnica de preselección y
agrupación de los superdotados en clases especiales, y también ejecutar ciertos
estudios de perfeccionamiento de la prueba.
Se examinaron en forma
colectiva 4,937 escolares de Distrito de la Plata pertenecientes a dos grupos
de edad y escolaridad bien diferenciada, 2,917 (59%, de tercer grado;
2,020 (41% de sexto) en su mayoría
comprendidos entre los 10 y 14 años, y que representaban casi el 92% de la
población total de esos grados, (5,375
alumnos). Bernstein (1965) concluyó lo siguiente:
La
contrastación del Raven con la opinión de los maestros, con el rendimiento
escolar y con la prueba de Terman-Merrill, confirma su validez y prueba su eficacia
para clasificar con economía y simplicidad de medios y de trabajo, la capacidad
intelectual de grandes masas escolares.
Trabajando
con niveles altos, se comprobó que las notas percentilares tenían valor
pronóstico de Cociente Intelectual, y que en los casos de discrepancia, los
datos del Raven y del Terman son, en rigor, complementarios.
La
experiencia con niños de 10 a 12 años, permitió estimar que alrededor del 75%
de los alumnos dotados intelectualmente (Cociente Intelectual de 130 o más),
obtuvieron en el Raven colectivo un Percentil de 90 o más. Por lo tanto, cabe
partir de los grupos de alumnos seccionados para la ulterior identificación de
los superdotados. Al menos hasta que se disponga de una prueba colectiva válida
de inteligencia que formule sus resultados en normas de edad, la prueba de
Raven ha de prestar insustituible ayuda para una rápida y eficaz preselección
de los alumnos superdotados en una población escolar.
Si
al administrar en forma colectiva la prueba de Raven, se ejerce la adecuada
vigilancia, sus diagnósticos ofrecen alta confiabilidad.
La
estructura de esta prueba, permite el perfeccionamiento de las informaciones
acerca de la capacidad intelectual del sujeto con la magnitud de sus fallas de
razonamiento y la determinación de su tipo mental: razonador – figurativo;
apriorístico – empírico; metódico – rígido y relajado.
En
1950, bajo la dirección de la Srita. Nuria
Cortada (Bernstein, 1965) en la Dirección de Psicometría del Ministro de
Educación de la Nación se hizo una
investigación sobre la población escolar de la Ciudad de Buenos Aires. Fueron
examinados 837 escolares en forma individual, y sobre el material recogido se
efectuaron estudios relativos al tiempo,
diferencias entre edades, grafos escolares sucesivos y sexos de los
examinados. También se elaboró un baremo para la Capital Federal.
Roberto
Alejandro Chuit en 1953 (Bernstein, 1965), trabajando sobre 1,050 escolares,
estudiantes secundarios y obreros de 12 a 19 años de la Ciudad de Córdoba, obtuvo
con la colaboración de la Srita. Nélida M. Martín, el baremo regional para esa
ciudad.
Durante
los años de 1951 y 1952, Rimoldi y Nieto (1962), realizaron en la Ciudad de
Montevideo, Uruguay, un estudio preliminar sobre el Raven con 700 sujetos de
ambos sexos, cuyas edades oscilaban entre 12 y 18 años.
Posteriormente,
en 1958, el Doctor Washington L. Risso del
Servicio de Orientación y Examen Psicopedagógico realizó el primer
baremo uruguayo sobre una muestra de 2,165 sujetos de 12 a 44 años de edad.
En
1958, Madurga (Bernstein, 1965), en España, dio a la publicidad resultados de
una investigación experimental con el Raven en sujetos españoles. Su objetivo
fue establecer su validez, confiabilidad y baremos locales.
Y
posteriormente, López Martínez (1962) (20) realizó otros estudios con 2,510
sujetos españoles procedentes de la Universidad Laboral “Onesimo Redondo”, de
Córdoba. Construyó un baremo para sujetos de 9 a 19 años. Como la distribución
de las normas en este estudio fue hecha en deciles, se construyó una tabla de
normas que permitieran la comparación de los puntajes que se habían obtenido,
con los Raven, y se concluyó que los puntajes de los sujetos españoles eran
superiores a los obtenidos por Raven y a la de los baremos Argentinos.
ESTUDIOS
QUE SE HAN REALIZADO EN MÉXICO, DEL TEST DE RAVEN:
A). – Montemayor y González
(1955) (23) obtuvieron 813 protocolos de sujetos de uno y otro sexo, cuyas
edades comprendían de los 16 a los 32 años. Se eliminaron 21 protocolos por ser
de edades poco frecuentes, y quedaron 762 sujetos: 662 mujeres y 100 hombres.
Los datos obtenidos se elaboraron en función de edad, tiempo, sexo y escuela de
procedencia. Los autores de este estudio señalan la limitación de sus resultados;
es evidente que debió tener muchas dificultades prácticas para su realización,
pues entre muchas dificultades prácticas para su realización, pues entre las
explicaciones que dan como causas de protocolos discrepantes, se encontraron
las siguientes: los sujetos copiaron, los protocolos estaban mal calificados, y
los sujetos no entendieron las instrucciones.
B).-
Zavala (1959) (38), elaboró baremos para las diferentes escuelas tecnológicas
vocacionales del Instituto Politécnico Nacional, trabajando con 950 estudiantes
tecnológicos y 1,367 vocacionales, de ambos sexos.
C).-
Beltrán (1964), en su estudio considera que el test de Raven puede servir de
guía en la formulación de clases homogéneas agrupando a los alumnos cuya
capacidad intelectual sea semejante, colaborando en esta forma a la tarea de
educadores y maestros.
D).-
Atamoros (1965) estudió la sensibilidad discriminativa de la prueba de Raven
para medir el rendimiento intelectual de sujetos mexicanos, adultos varones,
con el fin de conocer si la prueba es progresiva en dificultad por serie y por
reactivos, cuando es aplicada a sujetos mexicanos.
El
estudio lo realizó con 764 sujetos del sexo masculino, procedentes tanto de la
capital como de los estados. Las edades oscilaban entre 16 y 52 años de edad.
E).- Fuentes (1988), en
esta investigación, se adaptó la prueba de matrices progresivas de Raven a la
población del Consejo Tutelar del Distrito Federal (varones).
Se
obtuvo la norma de calificación, adaptada a la población del consejo tutelar
con 300 menores infractores (50 de cada edad), entre los 12 y 17 años de edad.
CAPITULO
II.
II.1. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN.
¿Qué norma de la Prueba de
Matrices Progresivas de Raven sería el adecuado para un diagnóstico más preciso
de inteligencia en las escuelas oficiales y particulares del nivel medio
superior de la ciudad de Tapachula, Chiapas?
II.2 HIPÓTESIS.
Hipótesis conceptual. Dada
la homogeneidad de la población de las escuelas del nivel medio superior, se
puede establecer la norma adecuada para la calificación e interpretación de la
prueba de Matrices Progresivas de Raven.
Hipótesis Nula. El baremo
adaptado a la población de Montevideo, Uruguay es igual al baremo adaptado a la
población de escuelas del nivel medio superior.
Hipótesis Alterna. Si
hay diferencia significativa entre el
baremo de la población de Montevideo y el adaptado a la población de escuelas
del nivel medio superior de Tapachula.
II.3 VARIABLES
VARIABLE INDEPENDIENTE.-
Adolescentes entre 15- 18 años de edad, de ambos sexos, que pertenezcan a
escuelas oficiales y particulares del nivel medio superior.
VARIABLE
DEPENDIENTE.- Las respuestas a la prueba de Matrices Progresivas de Raven
Original.
II.4
MÉTODO.
MUESTRA.-
Se trabajará con 300 sujetos de escuelas oficiales y 300 de escuelas
particulares de ambos sexos, cuyas edades oscilan entre los 15 y 18 años de
edad, inscritos en escuelas oficiales y particulares del nivel medio superior
en la ciudad de Tapachula de C y O, Chiapas, México. Los sujetos serán seleccionados
al azar, tomando en cuenta lo siguiente:
Primer
grado: Los primeros diez hombres que estuvieran anotados en la lista de
asistencia y que tengan una edad de 15 a 16 años.
Las
primeras diez mujeres que estuvieran anotadas en la lista de asistencia y que
tengan una edad de 15 a 16 años.
Segundo
grado: Los primeros diez hombres que estuvieran anotados en la lista de
asistencia y que tengan una edad de 16 a 17 años.
Las
primeras diez mujeres que estuvieran anotadas en la lista de asistencia y que
tengan una edad de 16 a 17 años.
Tercer
grado: Los primeros diez hombres que estuvieran anotados en la lista de
asistencia y que tengan una edad de 17 a 18 años.
Las
primeras diez mujeres que estuvieran anotadas en la lista de asistencia y que
tengan una edad de 17 a 18 años.
Esta selección se realizó
en cinco grupos de cada grado tanto en escuelas oficiales como en las
particulares.
La investigación se llevará
a cabo en el salón de clases de cada institución.
a).- Se utilizará la escala
general de Matrices Progresivas original, elaborada por J. C. Raven, psicólogo
inglés, quien se basó en la Teoría Bifactorial de Spearman. Se imprimió por
primera vez en 1936 y tras algunas modificaciones, en 1956 se le conoció como
“Matrices Progresivas, Serie A, B, C, D
y E”.
Consta
de 60 Matrices o dibujos, de cada uno de los cuales se ha quitado una parte. El
sujeto elige la parte que falta entre seis u ocho opciones que se dan. Los
elementos se agrupan en cinco series, cada una de las cuales contiene 12
matrices en orden de dificultad creciente, pero similares en principio. Las
primeras series requieren de precisión en la discriminación, las segundas, más
difíciles, comprenden analogías entre pares de figuras, alternación y
permutación del modelo y otras relaciones lógicas. El rango de edad para esta
escala es de 12 a 65 años.
La
prueba se aplicará colectivamente, sin límite de tiempo:
a).- Plantilla de calificación.
b).- Hojas de protocolo.
c).- Baremo adaptado a la población de Montevideo.
d).- Lápices con goma de borrar.
II.5
PROCEDIMIENTO.
La aplicación de la Prueba
de Raven se llevará a cabo en escuelas oficiales (Preparatoria No. 1 turno
matutino y Preparatoria No. 2 vespertino) y particulares (Instituto Tapachula y
Colegio Miguel Hidalgo) de Tapachula de C y O, Chiapas. Al llegar a cada
escuela se solicitará la prefecto me permita hablar con el Orientador
Educativo. Posteriormente y en presencia del orientador se le explicará el
motivo de la visita y la necesidad de su colaboración para poder entrevistarnos
con el Director de la institución. Nos trasladaremos con el Orientador al área
administrativa y hablaremos con el subdirector académico, se le explicará en
que consiste la investigación, por lo cual se le pedirá la autorización para
efectuar el muestreo; lo cual se efectuará con su anuencia en presencia
del Orientador y si el grupo no está en
clases.
En
el departamento de orientación se explicará cuales deben ser las
características que deben tener los sujetos de la muestra. De acuerdo a las
listas de asistencia se partirá de la Prefectura hacia los grupos que tengan
hora libre.
Instalados
en el aula de primer grado se nombrará por orden de lista a los 10 hombres y 10
mujeres que tengan una edad de 15-16 años. Ya instalados con los 20 sujetos de
la muestra en el salón de clases se les explicará que la prueba a aplicar forma
parte de un estudio psicológico, por lo que se pedirá su completa cooperación,
su máximo esfuerzo y atención para su resolución. Se les repartirá a cada
sujeto un cuadernillo con la prueba, una hoja de protocolo y un lápiz con goma.
Se les dará las instrucciones, se les preguntará acerca de alguna duda con
respecto a lo que tendrán que hacer, y se vigilará si cada sujeto ha anotado
las soluciones en el lugar correcto, no se les dará límite de tiempo.
La
muestra que se tomará será de 300 alumnos de escuelas oficiales y de 300
alumnos de escuelas oficiales. Cabe señalar que la aplicación se llevó a cabo
en seis semanas aproximadamente, dado que la carga académica de este nivel no
posee horas libres en todos los grados. Otra dificultad radicó que en las
escuelas particulares es más difícil el acceso a los grupos porque hay
actividades para los alumnos en sus horas libres.
La
población de las escuelas del nivel medio superior es de 500 alumnos entre
hombres y mujeres aproximadamente por lo que se considera que 150 alumnos por
escuela son representativos para elaborar este trabajo.
II.6
TRATAMIENTO ESTADÍSTICO.
Se calificarán los
protocolos utilizando la parrilla de
puntuación; se obtendrá el puntaje por serie y el puntaje total de cada
protocolo.
Se
harán tablas por edades para capturar los puntajes y el tiempo de duración de
cada sujeto.
Se
obtendrá la norma de calificación a través del rango percentilar de la
siguiente manera:
P.M. = F.A.
N
CAPITULO
III.
RESULTADOS
Los
protocolos obtenidos (600 sujetos), de las escuelas oficiales y particulares,
se clasificaron por edades para sacar las medidas de tendencia central y las
normas de calificación a través del rango percentilar como lo muestran las
tablas siguientes.
|
ESTUDIANTES
DE NIVEL MEDIO SUPERIOR DE
ESCUELAS PARTICULARES |
ESTUDIANTES
DE NIVEL MEDIO SUPERIOR DE ESCUELAS OFICIALES |
|||||||
|
PERCENTILES |
EDAD CRONOLOGICA EN AÑOS |
|
|
PERCENTILES |
EDAD CRONOLOGICA EN AÑOS | ||||