Universidad Abierta
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comerciales, agradecemos citar la fuente
INTRODUCCIÓN A LAS FINANZAS.
ISAAC MANUEL LÓPEZ MORENO
MACÍAS.
CONTENIDO:
·
Introducción
·
Objetivos
·
Las finanzas
y el administrador financiero
·
Análisis de
estados financieros
·
Conclusiones
·
Bibliografía
·
Cuestionario
Introducción
Este trabajo intenta facilitar la
comprensión de algunos de los temas más importantes de la administración
financiera: la labor del administrador financiero y el análisis de los estados
financieros.
Cada día son más importantes y
comunes estos dos conceptos, ya que los buenos administradores, los que planean
efectivamente, toman decisiones acertadas y riesgos medidos son muy pocos, por
eso las empresas cada día ofrecen mejores sueldos y premios a estos directivos
o agentes (como en una de las secciones de este trabajo se les denomina).
Por otro lado, en lo que respecta
al análisis de estados financieros, la importancia es evidente. Una decisión
para que pueda tomarse en forma eficiente requiere del apoyo de información
oportuna, confiable, etc., y de un análisis correcto de la misma.
La mala aplicación de las técnicas
de análisis de información financiera puede ocasionar el fracaso de una empresa
o un grupo financiero, inclusive la bancarrota de un inversionista privado que
al equivocarse en su análisis invierta en una firma riesgosa.
En gran parte de su trabajo
cotidiano, el administrador utiliza el análisis de estados financieros para
orientar sus decisiones.
Por otro lado el comprender los
estados financieros y cada una de las razones financieras y su aplicación es
tarea primordial del administrador financiero y de toda persona que requiera
tomar una decisión acerca de cualquier
entidad.
En gran parte de este trabajo se
analizarán y se darán ejemplos de aplicación de las principales razones
financieras y su uso, ya que razones financieras se pueden crear según la
imaginación y los cruces que desee hacer el administrador financiero, pero si
no tienen un fin practico o no ayudan a tomar decisión alguna no tienen razón de ser.
Además tocaremos algunos puntos
para facilitar la comprensión de los temas anteriores, como los principios de
contabilidad generalmente aceptados, algunas definiciones claves para
comprender estos conceptos, las características principales de los estados
financieros así como sus limitaciones, además de los diferentes tipos de
personas que se interesan en los estados financieros para su análisis.
Objetivos
Los objetivos de este trabajo se
detallan a continuación:
§
Entender y
definir las actividades del administrador financiero.
§
Entender y
definir el concepto de optimización de utilidades.
§
Entender y
definir el concepto de optimización de valor.
§
Identificar
los objetivos principales de la administración financiera.
§
Conocer las
características de los estados financieros.
§
Conocer las
personas interesadas en los estados financieros y el por qué de su interés.
§
Conocer las
formas de análisis de estados financieros.
§
Conocer los
principios de contabilidad generalmente aceptados.
§
Comprender el
concepto y el uso de las razones financieras.
§
Conocer la
clasificación de las razones financieras.
§
Aplicar las
razones financieras.
LAS FINANZAS Y EL ADMINISTRADOR FINANCIERO
El objetivo principal de la
administración financiera puede enfocarse desde diferentes puntos de vista. En
uno de los extremos encontramos el campo de la economía básica, principalmente
la microeconomía la cual se refiere al eficiente uso de los recursos escasos.
Sin embargo, no enfrenta la mayoría de las realidades y dificultades
operativas a que se enfrenta el gerente de finanzas en la vida real. Del otro
lado, es posible encauzar el tema de la administración financiera al examinar
las muchas y variadas acciones y decisiones de las que se ocupan los gerentes
de finanzas.
Tareas del gerente de finanzas
Aunque las decisiones representan
el producto final de la tarea del gerente de finanzas, su trabajo cotidiano
consiste en algo más que sólo la toma de decisiones. Una gran parte del tiempo
está dedicada a la planeación financiera, la que podría describirse como la
coordinación de una serie de decisiones interdependientes durante cierto
periodo. Un plan financiero generalmente describe las actividades operativas o
comerciales de la empresa, las inversiones requeridas y la fuente de recursos que deberá usarse, todo esto programado
por periodos. Los aspectos cuantitativos de un plan financiero normalmente se
documentan en forma de pronósticos, estados de resultados, balances,
presupuestos de inversiones de capital y otros anexos financieros. El gerente
de finanzas debe ocuparse también de las fuentes de capital de la empresa,
mediante tratos con accionistas, inversionistas y bancos; debe ayudar también
en la formulación de todos los fondos de seguros y de pensiones; y reportar (y
aconsejar) al consejo de administración.
La responsabilidad de la
administración financiera, sin embargo, es difusa en términos generales. Las
decisiones relacionadas con inversiones y finanzas frecuentemente involucran a
comités de los altos ejecutivos de la empresa y, en el caso de decisiones de
alto nivel, al consejo de administración.
Hasta mediados de este siglo la
administración financiera generalmente se definió incluyendo solamente asuntos
relacionados con el lado derecho del balance. Este punto de vista restringía a
la administración financiera en la procuración de fondos y a la aplicación de
prácticas con instrumentos financieros e instituciones a través de los cuales
se obtenían los fondos, incluyendo los aspectos contables y legales
relacionados con dichas fuentes.
En los comienzos de los años
cincuenta empezó a surgir una definición más amplia de la administración
financiera, en la que ésta empezó a ser considerada como una parte
integrante de la administración general en vez de una especialidad de asesoría
concerniente sólo con el suministro de fuentes de fondos. En la actualidad la
administración financiera está también involucrada en el uso de los fondos y,
por tanto, en las decisiones de inversión determinadas por la naturaleza de los
negocios de la empresa.
También es importante mencionar en
este espacio que maximizar la riqueza de los propietarios es tarea principal
del administrador financiero, para quienes administra la empresa. La riqueza de
los propietarios (cuando se trata de empresas) se mide por el precio de las
acciones de la misma, que a su vez, se basa en la regularidad de los
rendimientos, la magnitud y el riesgo.
Por lo que respecta a la
actualidad, las empresas o corporaciones están siendo manejadas por
administradores profesionales, y la finalidad principal de estos es la de
mejorar la productividad de la empresa, por lo que los administradores pueden
ser vistos como agentes de los propietarios, quienes los contratan y les dan
autoridad para la toma de decisiones y para manejar la empresa en beneficio de
los propietarios.
Todo esto conlleva un costo, costo
que tienen que pagar los propietarios a los administradores, y también en la actualidad
las empresas ofrecen importantes sumas de dinero, como bonos de productividad,
si los administradores logran las metas impuestas por los propietarios, como
una forma de incentivar a los administradores.
El papel de las empresas en una
economía de mercado
Una economía de mercado es aquella
en la que se compran y venden bienes y servicios a precios determinados en
mercados libres y competitivos. En una economía de mercado, las empresas son
los agentes principales para la producción de bienes y servicios. En un sentido
social más amplio, las empresas son los administradores del inventario de
recursos productivos de la sociedad y están encargadas de producir los bienes y
servicios que la sociedad desea, de la manera más eficiente posible.
¿Cómo pueden saber las empresas
los bienes y servicios que deben producir? ¿Qué puntos de referencia utilizan
los administradores para la distribución de los recursos limitados? Dejando a
un lado los servicios producidos por el Estado, la respuesta es que son los propios
consumidores los que toman las decisiones y comunican sus deseos a los
productores a través del sistema, de precios. Bienes y servicios considerados
por los consumidores como de alto valor, exigen precios más altos, que, a su
vez redundan en mayores utilidades para los productores. Otros productores son
atraídos por las oportunidades que prometen un gran margen de utilidades, lo
cual se refleja en un aumento de valor de los bienes y servicios ofrecidos. En
principio, se alcanza un punto de equilibrio cuando los precios y las
oportunidades de beneficios son suficientes para proporcionar las cantidades
demandadas por los consumidores, a ese precio determinado. Expresado en el
lenguaje del economista, el precio de equilibrio es aquel que aclara el mercado,
o equilibra la oferta y la demanda.
Los administradores de las
empresas dirigen sus esfuerzos hacia áreas que ofrezcan un potencial de
utilidades atractivo, usando como puntos de referencia a los precios. Esos
precios son fijados en el mercado a través de las acciones de los consumidores
y de la competencia de las empresas entre sí. Por medio de sus decisiones de
compra, los consumidores proporcionan puntos de referencia que en última
instancia son los que determinan la distribución de los recursos limitados.
Consecuentemente, en una economía
de mercado, las decisiones para producir y consumir están fijadas por los
precios establecidos en los mercados de libre competencia a través de las
acciones de los mismos productores y consumidores. Un aspecto de importancia en
una economía de mercado lo forma la descentralización de la toma de decisiones.
Decisiones relacionadas con la producción y el consumo son formadas por
millones de unidades económicas que actúan individualmente. No existe un plan
maestro.
Optimización de utilidades
Las teorías de la microeconomía
moderna respecto al comportamiento de la empresa privada se basan en la
optimización de utilidades como criterio para la toma de decisiones. Las
acciones que incrementan las utilidades de la empresa son emprendidas
vigorosamente evitándose aquellas que disminuyen las utilidades. A fin de
optimizar las utilidades, la empresa debe optimizar el rendimiento para un
determinado conjunto de medios limitados o en otras palabras reducir al mínimo
el costo de producir un cierto rendimiento. En pocas palabras, la empresa debe
de ser eficiente en el uso de sus recursos por tanto, desde un punto de vista
de teoría económica la optimización de utilidades es simplemente un criterio de
eficiencia económica. Cuando los mercados se encuentran en un razonable medio
de competencia, las utilidades proporcionan una medida de evaluación con la
cual se puede juzgar su desarrollo económico.
En las condiciones actuales, un
sistema basado en la optimización de utilidades ha sido puesto en duda y
criticado por diversas razones.
Objeciones al criterio de
optimización de utilidades
Una objeción, que es más bien de
carácter esencialmente ético que económico es que un sistema basado en la
propiedad privada y en la optimización de utilidades podría ser eficiente pero
lleva a una serie de desigualdad en la distribución del ingreso y la riqueza
entre los diferentes grupos.
Una segunda forma de crítica,
asociada a los escritos de Karl Marx indica que el sistema de propiedad privada
y optimización de utilidades simplemente no podrá funcionar, es decir que se
derrumbará inevitablemente.
Una tercera crítica afirma que la
economía de mercado, conforme va madurando, comienza a producir bienes y
servicios que son frívolos, innecesarios e inútiles.
Una cuarta y más seria oleada de
crítica establece que los precios de mercado de hecho no puedan reflejar los
valores reales. En la práctica, la competencia de precios es perfecta en sólo
algunas industrias y muy lejos de la perfección en otras. Ciertas estructuras
de costos dan lugar a oligopolios, caracterizados por un pequeño número de
grandes empresas o, a monopolios. Las barreras para no intervenir están
constituidas por costos, tecnología’ y requerimientos de capital. Las asociaciones
de intermediarios restringen la entrada a los mercados de mano de obra y una
legislación de salarios mínimos distorsiona el funcionamiento de dichos
mercados. Reglamentos, controles de precios y subsidios provocan otras distorsiones.
Ciertos “costos” tales como
los que se derivan de la contaminación ambiental, no han sido incluidos en los
precios de los bienes y servicios y, por tanto deben ser soportados por la
sociedad en conjunto en lugar de los consumidores en particular.
Administradores y empleados no siempre observan una conducta legal y ética
pues, al perseguir un beneficio máximo, las empresas pueden echar mano de
ventajas de oportunidades que no deberían. Bajo tales condiciones la
competencia de precios es imperfecta y la conducta de optimización de
utilidades no con lleva automáticamente al máximo bienestar social. En
términos generales, la producción es menor y los precios y utilidades son más
altos de lo que sería el caso bajo condiciones de competencia perfecta.
Para algunos, la palabra
“utilidad” puede ser sinónimo de explotación y un símbolo de ganancias mal
habidas. Tales adjetivos pueden justificarse donde las utilidades son excesivas
debido a la competencia imperfecta, conducta ilegal y sin ética. Sin embargo,
“utilidad” es un concepto económico y “optimización de utilidades” es ni más ni
menos un criterio de eficiencia económica.
Aplicación del criterio de
optimización de utilidades a la administración financiera
La tarea principal de la
administración financiera consiste en hacer un uso eficiente de un recurso
económico muy importante: los fondos de capital. Podemos afirmar que el capital es el recurso escaso
más importante en las sociedades modernas. Por tanto, podría concluirse que la
“optimización de utilidades” debe servir como criterio básico para las decisiones
tomadas por los gerentes de finanzas de las empresas privadas.
Riesgo
En realidad, los problemas de
riesgo y tiempo convierten al concepto de optimización de utilidades inadecuado
para las operaciones de inversión y decisiones financieras. Cuando las
utilidades futuras no son seguras, el criterio de optimización de utilidades
pierde su sentido, porque ya no existe una claridad precisa de qué es lo que
exactamente debe optimizarse. Supóngase que las utilidades pueden variar
ampliamente. Algunas selecciones pueden afectar a la parte superior de este
campo con mayor impacto que a la parte inferior, y viceversa. ¿Deben
seleccionarse las acciones para optimizar la posibilidad de resultados
favorables, o minimizar las posibilidades de resultados desfavorables?.
Una forma de resolver tales
alternativas consiste en optimizar el “valor probable” de las utilidades, es
decir el promedio ponderado de los resultados, el cual, en muchos casos es
aproximadamente igual al resultado más probable. Sin embargo, la optimización
del resultado probable no hace hincapié en el “grado de riesgo” a que se expone
el resultado. Por ejemplo, dos acciones alternativas pueden tener el mismo
resultado probable (o más viable); sin embargo una de éstas puede ser mucho
más arriesgada que la otra.
Tiempo
Otra
desventaja importante del criterio simple de la optimización de utilidades está
en que no considera el hecho de que los beneficios probables de las
inversiones varían considerablemente a través del tiempo. En años anteriores
los flujos de efectivo tenían un valor más alto que los flujos equivalentes en
los años posteriores. El criterio de la optimización de utilidades debe, por
tanto, abandonarse por una segunda razón: no toman en consideración las
diferencias de los flujos de efectivo y del valor del dinero por el transcurso
del tiempo.
Un
tercer problema de la optimización de utilidades se refiere a la ambigüedad.
Evaluar las utilidades no es fácil, y las cifras de estas utilidades pueden
variar ampliamente de acuerdo con los principios de contabilidad empleados.
En
consecuencia, el criterio de optimización de utilidades para efectos prácticos
tiene tres desventajas: no toma en consideración el riesgo, no toma en
consideración el valor del dinero en el tiempo y, que es ambiguo. Por estas
razones, la optimización de utilidades ha sido reemplazada por la “optimización
del valor” como criterio operacional
en la toma de decisiones de los gerentes de finanzas. Para evaluar los beneficios
en términos de “flujos de efectivo”, podemos evitar muchos aspectos ambiguos
de las utilidades. Al “descontar” estos
flujos de efectivo a través del tiempo por medio de los conceptos del interés
compuesto, podemos incluir tanto el aspecto de riesgo como el del valor del
dinero en el tiempo.
Examinemos
la optimización del valor más ampliamente.
Optimización
del valor.
El
valor de un activo puede observarse mejor en términos de los beneficios que
puede producir que en términos de su costo. En forma similar el valor del curso
de una acción puede juzgarse mejor en términos del valor de los beneficios que
produce, que el costo de emprenderlo. Los beneficios de una decisión de
inversiones o de finanzas pueden ser evaluados en términos de las corrientes de
los futuros flujos de efectivo probables generados por la decisión.
El
criterio de la optimización del valor abarca hasta una comparación del valor
con el costo. Una acción que tiene un valor de descuento, y que refleja tanto
el tiempo como el riesgo que exceda a su costo, puede considerarse como un bien
que crea valor.
Tales
acciones aumentan el valor de la empresa y deben emprenderse. Contrariamente,
hechos que tienen un valor menor al de su costo disminuyen el valor de la
empresa y deben ser rechazadas. En el caso de alternativas que se excluyan mutuamente
y, por tanto sólo se puede elegir una, deberá seleccionarse la alternativa que
tenga el máximo valor actual neto. En pocas palabras, el objetivo de la
administración financiera es el de optimizar el valor de la empresa. Es
importante hacer notar que la optimización del valor es simplemente una
ampliación de la optimización de las utilidades en un mundo que, por
naturaleza, es arriesgado y variado en términos de tiempo. Cuando el periodo
es corto y el grado de riesgo bajo, el valor óptimo y la utilidad óptima son
esencialmente lo mismo.
Pero, ¿Valor para quien?
El
valor de un curso de acción debe ser visto en términos de la utilidad que
obtendrán aquellas personas que proporcionen los recursos necesarios para
emprenderla. Al aplicar el criterio de la optimización del valor, el mismo
puede definirse como valor que podrá tener para los inversionistas que proveen
los fondos de capital necesarios. Por lo tanto, el valor deberá calcularse mediante
el uso de tasas de capitalización que reflejen las preferencias de tiempo y
riesgo de los proveedores de fondos.
Valor
contra precio actual de mercado
¿Es el
valor de la empresa equivalente al precio de mercado de sus acciones cotizadas
en las páginas financieras de los diarios? ¿La magnitud con que los precios de
mercado reflejan el valor real de la empresa son razonables?.
A corto
plazo, los precios de los mercados de valores están influenciados por muchos
factores que van más allá del control administrativo, tales como las
situaciones económicas generales, acciones del gobierno, y las emociones de los
inversionistas. A la larga, los precios de mercado están sujetos a las
variables económicas prevalecientes, tales como el poder de compra y los flujos
de fondos, que son aspectos sobre los cuales puede ejercer la administración
cierto control. Usando el valor como un marco conceptual no requiere que
consideremos cada cambio en el precio de las acciones como un indicador de la
sabiduría de muestras políticas.
Aun
cuando factores externos pueden provocar fluctuaciones a corto plazo, a la
larga se reconocerán y reflejarán en los precios de mercado las acertadas
decisiones administrativas. En otras palabras, a largo plazo, “prevalecerá el
valor real”.
¿Es la
optimización del valor la meta de la empresa, es decir la razón de su
existencia? ¿Existen las empresas con el único propósito de enriquecer a sus
propietarios lo más posible? La respuesta clara es no.
Dada su
función, las empresas deben concebir sus metas de políticas de máximo nivel en
términos cualitativos y orientados hacia su misión. Una empresa puede
concebirse como constructora de aviones comerciales, un proveedor de servicios
financieros o un proveedor de equipo y tecnología para el procesamiento de la
información. Sobre esta afirmación básica de propósitos se construye la
estrategia comercial de la empresa, y que define sus mercados, productos y
tecnología para la producción.
Tanto
la optimización de utilidades como la de valor deben considerarse más bien como
criterios para la toma de decisiones y no como metas. La teoría de la
administración financiera proporciona la estructura analítica para la evaluación
de los cursos de acción que ya han pasado por el tamiz de una política de mayor
nivel y han sido juzgados como consistentes con la estrategia comercial de la
empresa. La optimización del valor constituye un criterio de segundo nivel
para asegurar que las acciones concuerdan con los estándares mínimos del
desarrollo económico, o para ser seleccionados como los mejores entre todas las
alternativas disponibles.
Las
empresas comerciales no son las únicas organizaciones que producen los
servicios que la sociedad necesita. Otros productores importantes de servicios
abarca individuos tales como abogados, médicos, contadores e ingenieros; el
gobierno federal así como los gobiernos estatales y municipales y las empresas
paraestatales; organizaciones sin fines lucrativos como iglesias,
instituciones educativas y hospitales; y las sociedades mutualistas que
pertenecen a sus clientes, como cooperativas agrícolas y empresas mutualistas
de seguros, bancos de ahorro así como asociaciones de ahorro y crédito.
Todas
estas organizaciones deben tomar decisiones económicas y todas tienen la
obligación de utilizar los recursos escasos en forma eficiente, tal como lo
hacen las empresas lucrativas. La mayoría de éstas lleva a cabo decisiones de
inversiones, financieras o ambas, y todas podrán beneficiarse mediante la
planeación financiera.
Los
conceptos y la estructura analítica de la administración financiera pueden
aplicarse también a los casos de decisiones sobre inversiones que involucran el
uso de recursos económicos, así como a decisiones sobre aspectos financieros
que involucran la adquisición de fondos, independientemente de aquellos que
toman esas decisiones. Las técnicas de la administración financiera pueden
aplicarse, por tanto, en la toma de decisiones de personas físicas y
organizaciones no lucrativas en la misma forma que lo son para las empresas
comerciales.
En resumen podremos identificar de la siguiente forma los objetivos
principales de la administración financiera.
1.
Obtener fondos y recursos
financieros
ß
2.
Manejar correctamente los fondos y
recursos financieros
ß
3.
Destinarlos o aplicarlos
correctamente a los sectores productivos
ß
4.
Administrar el capital de trabajo
ß
5.
Administrar las inversiones
ß
6.
Administrar los resultados
ß
7.
Presentar e interpretar la
información financiera
ß
8.
Tomar decisiones acertadas
ß
9.
Maximiza utilidades
ß
10.
Tener todo preparado para obtener
más fondos y recursos financieros para cuando sea necesario.
También
se puede decir que la administración financiera se divide para su estudio en
tres grandes partes:
El
análisis financiero, que es el que estudia y evalúa los conceptos y cifras del
pasado de una empresa.
La
planeación financiera que se encarga del estudio y la evaluación de conceptos y
cifras que prevalecerán en el futuro de la empresa.
Y por
ultimo el control financiero, el cual consiste en el estudio y evaluación
simultanea del análisis y la planeación financiera, para corregir las
desviaciones y alcanzar los objetivos propuestos para la empresa, mediante la
acertada toma de decisiones.
Para
empezar este tema, creo que es muy necesario definir, por principio de cuentas,
que es un estado financiero.
Sin
embargo, definiciones de este concepto podemos encontrar tantas como autores
halla en el mundo, no obstante voy a utilizar una que no por practica sea
menos contundente:
Los
estados financieros son documentos contables, esencialmente numéricos que
demuestran la situación financiera de
una empresa, a una fecha cierta, así como los resultados que obtuvo en
un periodo determinado.
Estos
estados resultan del proceso y registro contable, y a través de estos se hace
palpable lo acontecido en un periodo determinado de actividades económicas, lo
que nos permite evaluar los resultados y las repercusiones de las operaciones
en el patrimonio de la empresa en cuestión.
Por
otra parte, el objetivo primordial de un estado financiero es el de informar
acerca de la situación financiera de una entidad a una fecha determinada así
como el resultado de sus operaciones además de los cambios en su situación
patrimonial dentro de un periodo contable.
Los
estados financieros también sirven para tomar decisiones y sus características
son las siguientes:
Para se
de utilidad se requiere que sean periódicos, ya que la organización en marcha
no es estática sino dinámica y cambiante,
por lo que debe de informar la situación de la entidad de acuerdo al
periodo contable.
Los
estados financieros deben de ser oportunos, esto quiere decir que los datos
deberán de estar disponibles para la toma de decisiones en el momento
necesario.
También
deberán de ser confiables, ya que estos son necesarios para decidir, sin
equivocaciones, sobre actos relacionados de la empresa.
Los principales esta