Universidad Abierta
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LA EVOLUCIÓN DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO
COMO PROCESO SOCIAL
LAGUNES ALARCÓN FIDEL FILEMÓN
INTRODUCCIÓN
INICIO DEL MÉXICO INDEPÉNDIENTE
LA JOVEN REPÚBLICA Y LAS PRIMERAS INQUIETUDES EDUCATIVAS
LA ETAPA LIBERAL
LA EDUCACION POS-REVOLUCIONARIA
LA EDUCACIÓN SOCIALISTA
EL NACIONALISMO
COMENTARIO FINAL
BIBLIOGRAFÍA
CUESTIONARIO
INTRODUCCIÓN
A continuación presentamos un recuento del problema social que aún es candente en nuestra vida política del país: la educación. Hoy que nos encontramos a cerca de ciento ochenta años de vida independiente, y aún cuando los propósitos no son los mismos, la educación en nuestro país continúa siendo tema de interés por sus implicaciones económicas, sociales, filosóficas, morales, pedagógicas y sobre todo políticas. De ahí, que en cada sexenio el presidente en turno, con su equipo, le impriman los cambios que consideran pertinentes.
Así, en el pasado, desde los orígenes de nuestra nación, asistimos a
innumerables cambios ajustándolos a los
vaivenes políticos e ideológicos en boga o a los intereses de partidos
políticos que pretendían imponer su
proyecto de nación.
En el trabajo, tramos de resaltar cómo el desarrollo educativo de México
está determinado por amplios sectores sociales, que al acceder al control político
de la nación imponen su proyecto de nación, en la creencia de que se está
respondiendo a los intereses de la mayoría del pueblo mexicano.
Esperamos que el trabajo resulte
de interés y provechoso a todo aquel lector interesado por la difícil vida independiente
que ha recorrido México.
INICIO DEL MÉXICO INDEPENDIENTE
ANTECEDENTES
En los primeros años del México Independiente nuestro país intenta
romper con un sistema de gobierno
impuesto por el dominio español. Las primeras décadas se distinguen por el
enfrentamiento entre dos grupos políticos que tratan de imponer la forma de
gobierno que ellos creen que es la adecuada para el país. Este no encontrar la
forma apropiada de gobernarse se observa al ensayar distintos tipos de gobierno
(monarquía, república federal, república central y nuevamente federal) mientras
el país es presa del imperialismo agresivo del siglo pasado costándole tres
invasiones, la perdida de más de dos millones de kilómetros cuadrados y varios
levantamientos armados.
Las invasiones de Francia, las pérdidas territoriales con Estados Unidos
y los constantes enfrentamientos entre liberales y conservadores permitieron
que una generación de mexicanos, que ubicamos en las dos primeras décadas del
siglo XIX, tomara conciencia de lo mexicano, se sintiera orgullosamente
nacionalista y se preparara intelectualmente para enfrentar a las instituciones
retrógradas del país con el fin de destruirlas en forma definitiva: el clero
y el ejército.
LA JOVEN REPÚBLICA Y LAS PRIMERAS
INQUIETUDES EDUCATIVAS
En los primeros años de vida independiente se distinguen por sus
inquietudes educativas Lorenzo de Zavala, José María Luis Mora, Valentín Gómez
Farías y el conservador Lucas Alamán. Estos pensadores a pesar de sus
divergencias ideológicas y concepción de la forma de gobierno que debería
adoptar nuestro país, coincidían en que la instrucción “era uno de los más
poderosos medios de prosperidad” por tanto, la educación no debería concretarse
a enseñar a leer y escribir, sino que se hacía necesario dotar a las ciudadanos
de una formación moral y política acorde al sistema de gobierno que adoptara
nuestra nación. “Así pues, es inconcuso que el sistema de gobierno debe estar
en absoluta conformidad con los principios de la educación”. (Vázquez 1979: 30)
Es a partir de 1833, que Valentín Gómez Farías llega interinamente a la
presidencia de la república, cuando el grupo liberal va a imponer su proyecto
educativo concentrado en resolver tres graves problemas para la época: primero
someter al clero y evitar su injerencia en los asuntos de gobierno; segundo,
disolver el ejército conservador y sustituirlo por una Guardia Nacional, y
tercero, implantar una reforma educativa.
Podemos considerar que este intento de reforma, aún con sus limitaciones
en cuanto a sus alcances, significó el primer intento serio, de darle a la
educación la responsabilidad de formar ciudadanos con una ideología que respondiera al sistema político nacional.
En consecuencia la Universidad Nacional será clausurada por representar los
intereses de los grupos retrógrados del país.
La Educación, para su mejor administración, sería dirigida por una Dirección General de Instrucción
Pública para el Distrito y Territorios Federales y los estados se encargarían
de controlar la educación en sus jurisdicciones respectivas quienes delegarían su responsabilidad a los
municipios.
Este periodo inmediato a la Independencia, pretende que la educación
forme ciudadanos aptos para el ejercicio de la democracia, la defensa del
territorio nacional y se fortalezcan los sentimientos nacionalista. Se descubre
que se hace necesario que las escuelas incluyan el llamado Catecismo Político y
nociones de historia patria; así mismo, encontramos que en este periodo le dan
al país un símbolo: la Bandera, que nos identifique y en consecuencia nos
distinga de las demás naciones y al final se agrega el Himno Nacional como
fortalecimiento del sentimiento patrio. La nación buscaba una identidad, la
educación sería la encargada de acentuarla, transmitirla y perpetuarla.
LA ETAPA LIBERAL
Al triunfo de la Revolución de Ayutla, la nueva generación de dirigentes
llevaría al país por una radical
reforma para salir del caos en que se encontraba. Parte de esta Reforma
comprendía a la escuela, que según Juárez ejercía una importante influencia en
la moral y los ideales sociales.
El Art. Tercero de la Constitución de 1857 es bastante escueto pues solo
se concreta a afirmar que “la enseñanza
es libre, la ley determinará que profesiones necesitan título para su ejercicio
y con qué requisitos se deben expedir”. Para 1867, después del triunfo de las
fuerzas liberales contra el ejército expedicionario de Napoleón III y el frustrado Imperio de Maximiliano,
Juárez encarga al Dr. Gabino Barreda redactar la Ley de Instrucción Pública en
la que se contempla la instrucción primaria “gratuita para los pobres y
obligatoria en los términos que expondrá el reglamento”. (Vázquez, 1979:56),
además Barreda se encarga de organizar
la escuela preparatoria de acuerdo a principios positivistas.
La obra de Barreda es importante en varios sentidos: primeramente
interpreta la historia de México desde el punto de vista positivista, para
después reconocer en los liberales los salvadores de la nación y por lo tanto
las fuerzas positivas que harían posible el triunfo de su filosofía. La escuela
según el positivismo permitiría alcanzar “libertad, orden y progreso”, y de la
preparatoria saldría el grupo selecto que llevaría los destinos de la
nación.(Barreda, 1978:15)
El crecimiento educativo del México independiente hasta 1874 se vio
interrumpido por las guerras constantes del país. De los pocos datos
estadísticos que se tienen, revelan que
al triunfo de los liberales sobre los conservadores y el imperio de
Maximiliano, los esfuerzos educativos se incrementaron.
AÑO N°
DE ESCUELAS
1843 1,310
1857 1,424
1870 4,570
1874
8,103
Como vemos en los últimos cuatro años se duplicó el número de escuelas,
aún cuando el incremento era mínimo
ante lo ingente del problema educativo. Según datos proporcionados por Barreda
solo asistían a la escuela 349,000 niños de un total de 1,800,000.
En el gobierno Porfirista vendrían los adelantos educativos mediante los
congresos nacionales de educación y la presencia de importantes pedagogos que sentaron las bases de la educación
moderna de México: Enrique Laubscher, Carlos A. Carrillo, Enrique C. Rebsamen,
Don Justo Sierra y otros. Estos educadores determinarían el rumbo de la
educación nacional de fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Se
introducen las nuevas corrientes pedagógicas europeas con la llegada de
Rébsamen y la influencia de Pestalozzi y Froebel. (Meneses, 1988:566)
Durante el Porfiriato asistimos a una educación elitista y de alta
calidad y en donde la educación superior generalmente se realizaba en el
extranjero, pues sería hasta 1910 cuando Porfirio Díaz, para conmemorar el
Centenario de la Independencia, y por iniciativa de Don Justo Sierra, se reabre
la Universidad Nacional.
LA EDUCACIÓN POSREVOLUCIONARIA
En cumplimiento de las exigencias
sociales emanadas del movimiento revolucionario de 1910, los constituyentes de
1917 redactaron el artículo 3° inspirados en los principios de justicia social
al consagrar la educación gratuita, obligatoria y laica, para que todo niño
mexicano tuviera acceso a ella. Estos principios establecidos en la nueva
Constitución era necesario que los pusieran en práctica y va a ser el gobierno
del Gral. Alvaro Obregón cuando el país entra en la etapa constructiva y la
educación recibe el impulso vital del intelectual revolucionario Don José
Vasconcelos, que desde la Rectoría de la Universidad impulsa y fundamenta la
idea de la necesidad de establecer una Secretaria de Estado que se encargue de
la educación a fin de diseñar y administrar todo lo referente a la cultura que
la sociedad del México posrevolucionario exigía.
La formación filosófica, religiosa, humanística y nacionalista de
Vasconcelos se va a reflejar durante su gestión al frente de la recién fundada
Secretaria de Educación Pública. Concibe su obra como una cruzada nacional que
llevará al campo el evangelio de la educación. Inspirado en los religiosos del
siglo XVI que realizan la conquista espiritual simultáneamente a la conquista
militar, el campesino podría recibir la educación que la época exigía mediante el
novedoso sistema de maestros misioneros itinerantes que se dispersaron y recorrieron miles de comunidades en donde
era difícil recibir el influjo de la educación formal y de conocimientos
prácticos para el pueblo campesino. Las Misiones Culturales fueron elemento
fundamental en la obra educativa vasconcelista. Una vez comprobado el éxito de
ellas, se fundaron las Escuelas Normales Regionales y la Casa del Pueblo.
Realiza También una importante labor editorial para después de editar las obras
clásicas, fundar bibliotecas para el pueblo. Para Daniel Cosío Villegas
“Entonces sí que hubo ambiente evangélico para enseñar a leer y escribir al
prójimo; entonces sí se sentía, en el pecho y en el corazón de cada mexicano,
que la acción educadora era tan apremiante como saciar la sed o matar el
hambre”. (Krauze, 1985:108); además promovió los artistas del Muralismo
Mexicano, fomentó la enseñanza técnica e industrial; reconoció como las bases
de nuestro nacionalismo el indigenismo y el hispanismo, en suma, consideró que
la reconstrucción de México estaba en la educación.
Durante la estancia de Vasconcelos en la secretaría, llega a México la
influencia de las ideas pedagógicas de John Dewey y su escuela de la acción que
se encargó de difundir el Prof. Moisés Sáez, esto hace que a partir de esa
época la enseñanza tradicional verbalista reciba la influencia de esta nueva
escuela que proponía enseñar al alumno mediante la acción. La escuela del campo
va a estar asociada a las actividades productivas.
Por lo anterior podemos decir, que la labor de Vasconcelos está aún
presente y los gobiernos posteriores van a acentuar su radicalismo
revolucionario, entendiendo muchas veces por revolucionario ser antirreligioso,
lo que al final hizo estallar la Revolución Cristera.
El Callismo va a dejar como herencia un profundo sentimiento
antirreligioso y las condiciones apropiadas para la modificación del artículo
3° con el fin de arrancarle al clero su influencia en la educación y así
“apoderarse de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud,
porque son y deben pertenecer a la Revolución”. (Vázquez,1979: 173) esta
postura va a llevarnos a la etapa del cardenismo con su educación socialista.
LA EDUCACION SOCIALISTA
El cardenismo recibe como herencia del “callismo” no nada más el artículo
tercero que contempla la educación socialista, sino también, el sentimiento
antirreligioso. Así mismo, el cardenismo hace suyo el problema agrario que los
anteriores gobiernos habían soslayado: la entrega de tierras a los campesinos. Junto
a este impulso que le da al campesino, también se preocupa por sentar las bases
de la industrialización del país.
Estas dos posturas del cardenismo: reparto de tierras e
industrialización, serán los dos grandes rubros que van a determinar el tipo de
educación de esta etapa. Una educación para el campo a través de la escuela
rural en donde está presente la educación vasconcelista y una educación técnica
que culminará con la fundación del Instituto Politécnico Nacional de donde
saldrían los técnicos para promover la industrialización del país.
Entre los pedagogos que influyeron en este periodo, tenemos al mexicano
Rafael Ramírez y los extranjeros “Makarenko, Blonski, Pinkevich y Pistrak”.
(Meneses,1988: 568) Continúan las ideas pedagógicas de Dewey en donde la
propuesta de la Escuela Activa se ajusta a las condiciones del campesino
mexicano como escuela de la acción donde se aprendería a explotar la tierra y
sentaría las bases para la industrialización.
El profesor Cupertino de la Cruz López, originario de Mazapa de Madero,
Chiapas, nos describe que por educación socialista se entendía ayudar a los
campesinos a gestionar obras de
carácter social para la comunidad, el luchar por la formación de cooperativas
de consumo, el tramitar ante las autoridades correspondientes el
establecimiento de ejidos, la enseñanza de varios tipos de actividades pues la
educación normal que se recibía comprendía la enseñanza de carpintería,
ebanistería, sastrería, panadería, primeros auxilios, conservación de
alimentos, apicultura, porcicultura, horticultura y otras más. En Mazapa de
Madero construyo un Trapiche para procesar la caña de azúcar de la parcela escolar, moviendo el molino
con una gran rueda hidráulica construida por él y aprovechando la fuerza del
agua que desvió a través de un canal. Fue tan exitoso que otros campesinos
alquilaban el trapiche para la elaboración de piloncillo (Lagunes...20/12/1990)
También por educación socialista muchos maestros entendieron la lucha que
habrían de dirigir contra los terratenientes y la fundación de ejidos, este es
el caso del profesor Noel López Ricoy que en la región cafetalera del Soconusco
organizó y participó en la fundación de siete ejidos con tierras pertenecientes
a cafeticultores alemanes. (Lagunes...15/03/1992)
Entre otros objetivos esta educación socialista pretendía:
1. Integrar a la mujer a la vida nacional dándole derechos políticos y
económicos. La escuela empezó por lograr la igualdad entre hombres y mujeres,
implantando la coeducación, que asustó a muchos padres.
2. Extirpar enfermedades y vicios de la sociedad mexicana. Campaña contra
la tuberculosis, parásitos, alcoholismo, juegos de azar y fanatismos.
3. Alfabetizar al pueblo.
4. La lucha anticlerical pasó a segundo plano y se combate de manera
indirecta a través de las orientaciones sociales y los fundamentos de la
ciencia.
En el terreno propiamente pedagógico el trabajo dentro del aula se
organizaba en torno a tres complejos: la naturaleza, el trabajo y la sociedad.
(Lerner,1989: 89)
Las condiciones internacionales de la Segunda Guerra Mundial hicieron que
la política cambiara de rumbo y a esta etapa “socialista” le seguirá otra que
buscará la confraternidad internacional y la unidad nacional a través del gobierno de Avila Camacho.
EL NACIONALISMO
Durante el gobierno de Avila Camacho (1940-1946) está presente la Segunda Guerra Mundial que
le imprimirá ciertas características al sexenio y a la educación. El mismo carácter conciliador del “presidente
caballero” hizo que la SEP iniciara un giro que culminaría con la reestructuración
del artículo 3° en donde se suprime el apartado que decía que “La educación
será socialista” y contribuirá a formar en la conciencia “un concepto exacto y
racional del universo y de la vida social”. Estas supresiones no alteraron el
espíritu del artículo 3° que en su versión actual se origina en el periodo
callista-cardenista.
Se consideró que durante la Segunda Guerra Mundial se hacía necesaria la
unidad del mexicano y el artículo 3° provocaba la división, por lo que sin
suprimirlo de momento se irían introduciendo reformas que prepararían el
terreno para su modificación.
Así tenemos que en 1942 la Ley Orgánica de Educación Pública contempla en
alguna de sus partes que la educación:
Fomentará el íntegro desarrollo cultural de los educandos dentro de la
convivencia social, preferentemente en los aspectos físico, intelectual, moral,
estético, cívico, militar, económico, social y de capacitación para el trabajo
útil en beneficio colectivo... excluirá toda enseñanza o propagación de
cualquier credo o doctrina religiosa... contribuirá
a desarrollar y consolidar la unidad
nacional excluyendo toda influencia sectaria, política y social, contraria o
extraña al país y afirmando en los educandos el amor patrio y a las tradiciones nacionales, la convicción
democrática y la confraternidad humana”. (Vázquez,1979: 227)
Agrega que también tendría como finalidad contribuir al mantenimiento de
la paz, la solidaridad y la amistad con los países de América. El programa de
primaria insistía en borrar las desigualdades, formar una nación fuerte.
Durante este gobierno se funda el Consejo Nacional Técnico de la
Educación, la Escuela Normal Superior, La Escuela Nacional de Especialista, La
Escuela Nacional de Bibliotecarios, El Colegio Nacional, El Instituto Tecnológico
de México, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, se
restablecen la Misiones Culturales y se reestructura el Instituto Politécnico
Nacional.
Cuando se consideró que las condiciones estaban dadas (1945) fue que se
reinició la propaganda con el fin de preparar psicológicamente a la población
para la modificación del artículo 3° . El mismo dirigente socialista manifestó
que “se impone con urgencia modificar aquéllos aspectos equívocos de la
redacción del artículo tercero, que por confusionistas, dan pretexto al ataque
reaccionario y a una perpetua agitación contraria a la unidad nacional”.
(Vázquez, 1979:231)
Si bien se le suprimió la parte que preocupaba a los conservadores, hay
que reconocer que el artículo tercero en su versión actual se origina en 1934.
Los gobiernos que continúan, sin
excepción han contribuido a incrementar la educación. Los sexenios de
Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos se ubican dentro del
“desarrollo estabilizador” en el que el país dará muestras de progreso
económico y social. La sociedad mexicana se va haciendo urbana, el desarrollo
industrial se incrementa con la llegada de capitales extranjeros, se mantiene
la estabilidad social y el peso sostiene su paridad frente al dólar. El país había
logrado el llamado “Milagro Mexicano”.
Centraremos nuestra atención en el gobierno de Adolfo López Mateos en
razón de la labor trascendental que se realiza en el aspecto educativo.
El Dr. Jaime Torres Bodet, secretario de educación por segunda ocasión va
a realizar una labor trascendental que hasta el momento hace sentir su
influencia.
Con el apoyo del presidente López Mateos se abocó al problema de dar
educación a la niñez mexicana, para lo cual era necesario construir aulas y
preparar maestros. El presidente anunció que su gobierno afrontaría el problema
educativo a través del Plan de Once Años mediante el cual se comprometía a
construir 23,284 nuevas aulas y 51,090 plazas de profesor. para lo primero se
creó el Comité Administrativo del Programa Federal de Construcción de Escuelas
(CAPFCE) y para lo segundo habilitaría
el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y se habrían los Centros
Regionales de Enseñanza Normal (CREN) (Vázquez, 1979: 236. Meneses, 1988: 465).
El otro acto trascendental, en plena vigencia actualmente, fue el decreto por
el que se creaba la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos declarándose
como obligatorios para la enseñanza primaria.
Esta Comisión la encabezaba el
prestigiado escritor Martín Luis Guzmán, quien desde un principio
recibió el rechazo de los grupos conservadores representados por la Unión
Nacional de Padres de Familia quienes iniciaron una campaña periodística
acusando a los libros de ideologizantes, contrarios a la moral cristiana y
hasta de comunistas. Tiempo después se descubre que en el fondo de todo este
rechazo estaban las compañías editoras que veían el fin de un importante
negocio.
COMENTARIO FINAL
Dicho lo anterior, pasamos a formular el siguiente cuestionamiento: ¿Qué
encontramos en esta breve revisión histórica de la educación en México?
En las primeras tres décadas de vida independiente la educación sirvió de
instrumento al grupo en el poder para formar al futuro ciudadano de acuerdo a
los ideales de los gobernantes en turno. Cada dirigente le imprimió las
características que a su juicio creyeron que era lo mejor y como el país se
debatía entre liberales y conservadores la educación se sometió a estos ires y
venires. A pesar de esta inestabilidad hay algo importante que es necesario resaltar:
ambos grupos políticos daban a la educación la responsabilidad de “sacar” al
país del atraso y estado de ignorancia en que se encontraba.
Ser estudiante en el siglo pasado era en nuestro país un verdadero
privilegio y se pensaba que era suficiente saber leer y escribir, realizar las
operaciones fundamentales, agregándose conocimientos sobre Catecismo cívico y
religioso y una introducción a la historia patria.
Dichos estudios fueron una mezcla de ciencia, religión y moral a través
de un riguroso método memorístico pretendiendo siempre el enciclopedismo.
La educación buscó fomentar el amor a la patria y una conciencia de
nacionalidad para contribuir a la
defensa del territorio, como consecuencia de la realidad del momento. Se
pretendió formar un hombre para la vida en libertad.
La educación recibió el impacto del liberalismo y a partir de Juárez el
positivismo, el cual vino a ser la filosofía de Estado en el Porfiriato.
Resulta curioso como Juárez liberal, adopta para organizar la educación
nacional la filosofía positivista bajo la dirección de Gabino Barreda.
Podemos afirmar que en la época porfirista la educación superior se
distingue por ser elitista y enciclopédica con tendencia a la perfección en
cuanto a la práctica de la profesión.
Es a consecuencia de la Revolución Mexicana que la educación va a recibir
un cambio que se venía sintiendo en la última década del porfiriato. Ya a
principios del presente siglo jóvenes intelectuales habían fundado el Ateneo
como búsqueda de un nuevo cauce por donde encaminar el pensamiento y romper con
el estatismo y frialdad del positivismo decimonónico.
Es precisamente uno de los fundadores del Ateneo, José Vasconcelos ,
quien va a darle vida al nuevo estilo educativo. Le inyecta un sentido
nacionalista, panamericano, humanista inspirado en el pensamiento grecolatino,
cristiano junto con el pasado español e indígena. Ve en la fusión de estos dos
grupos la base para la creación de lo que según él formaría parte de la Raza
Cósmica. Encuentra en el mestizaje nuestra realidad por la que había que ir al
rescate de lo rescatable de nuestro pasado y, actualizado, aplicarlo a la
realidad de ese nuevo México. En este marco de ideas es que aparece el lema
“Por mi raza hablará el espíritu”. No era necesario buscar en otros países las
soluciones a nuestros problemas, había que recurrir a nuestro pasado en forma
inteligente.
El vasconcelismo logró adoptar una escuela en concordancia con la
Revolución Mexicana. Se iniciaba la reconstrucción de México con una educación
revolucionaria que unía el pensar con el hacer.
Aspecto por demás interesante es el sexenio cardenista y la educación
socialista. Proyecto educativo implementado por Plutarco Elías Calles, “Jefe
Máximo de la Revolución”, quien organiza una plataforma política con el fin de trazar
un Plan Sexenal, el cual contempla el nuevo giro que se le dará a la educación.
Cárdenas hace suya la problemática educativa, acepta la versión
socialista del artículo 3° , le imprime su estilo populista y la utiliza como
control político de las masas campesinas.
Según el prestigiado maestro de aquélla época Don Rafael Ramírez las
finalidades de la escuela socialista era política, económica , social,
racionalista y cultural. Afirmaba que la escuela debería imprimírsele cierta
orientación o tendencia para alcanzar los fines señalados por lo que proponía
que fuera tendenciosamente racionalista, igualitaria, desfanatizante,
proletaria progresiva, funcional y activa “queriendo indicar con esto último
que la enseñanza debe arrancar de las necesidades y conducir a la satisfacción
de las mismas y en donde se aprendan las cosas haciéndolas, para que sean ellos
mismos... los agentes de su propia educación”. (Guevara, 1985: 143)
Explica que la escuela socialista en Rusia se inspira en los “centros de
interés” teniendo como modelo la siguiente trilogía: naturaleza, trabajo y
sociedad. Cree que para las condiciones de México lo apropiado sería integrar
el programa de educación primaria “por diferentes materias de enseñanza”,
dándole un nuevo enfoque en especial a la historia, la cual deberá
fundamentarse en un criterio materialista que permita al estudiante
comprender que los “acontecimientos
históricos obedecen fundamentalmente a causas de orden económico”. (Guevara,
1985: 146)
La Educación Socialista podemos considerarla como un “experimento” que se
sintió especialmente en el campo, sacudió las conciencias, sirvió de enlace
entre pueblo y gobierno facilitando la implantación de los proyectos oficiales,
cometió errores o excesos que terminaron en enfrentamientos. Lo que más llama
la atención es el pretender establecer una escuela socialista en una sociedad
capitalista. Verdadera contradicción, sobre todo si se acepta que la sociedad
hace a la escuela y no a la inversa.
La presencia del Dr. Jaime Torres Bodet en la SEP en los sexenios de
Avila Camacho y López Mateos va a imprimirle un nuevo sello a la educación. En
la primera gestión promueve la modificación del artículo 3° y en términos
generales a él se debe la actual redacción y en el gobierno de López Mateos su obra
comprende múltiples aspectos.
En el terreno pedagógico, según
Alvarez Barret, los fines de la escuela primaria en ese entonces eran 1.-
educación del niño física, moral e
intelectual; 2.- mejoramiento de la comunidad y 3.- transmisión de la herencia
cultural. En cuanto a la metodología señala diferentes formas de enseñanza; a
unos los llama métodos lógicos que propician la búsqueda del conocimiento
mediante la investigación; otros, los didácticos, encargados de la transmisión
de conocimientos: analítico, sintético, inductivo y deductivo. Afirma que la
esencia y principal misión de cualquier método didáctico “es motivar al niño”.
(Meneses, 1988: 477) Este didactismo propició la formación de un maestro de
normal enmarcado en una tarea artesanal y mecanicista según el investigador
Carlos Muñoz Izquierdo.
En este periodo se propone el “método de globalización de la enseñanza”,
fundamentado en las peculiaridades del desarrollo infantil (sincretismo). “Este
procedimiento o método de unidad de pensamiento y acción se llama: métodos de
los centros de interés” , lo que hacía que los programas de 1961 se integrara
“por una selección de centros de interés cuyas divisiones no son materias o
asignaturas sino grupos de interés vitales ligados entre sí” . (Meneses, 1988:
478)
Por último este influyente pensador critica el “verbalismo” y el afán
“libresco”, afirmando que el primero es problema de todas las épocas y el
segundo es un valioso auxiliar que debe ser utilizado inteligentemente.
En esta breve revisión del desarrollo educativo del país se distinguen
etapas con problemas propios que afectaron y determinaron los alcances de la
educación. Encontramos figuras
destacadas por sus propuestas revolucionarias en cuanto a la educación:
José María Luis Mora, Gabino Barreda, Justo Sierra, José Vasconcelos y Jaime
Torres Bodet, pensadores que no solo caracterizaron una época sino que
imprimieron su sello en la vida de las instituciones y de los mexicanos.
BIBLIOGRAFÍA
Barreda, Gabino. La Educación Positivista en México. Porrúa.1978
Guevara Niebla, Gilberto. (compilador) La educación socialista en México.
SEP.1985
Krauze, Enrique. Caudillos culturales de la Revolución Mexicana. SEP.
Siglo XXI. 1985
Lagunes A. Fidel. Entrevista al C. Prof. Cupertino de la Cruz López. 1990
Tapachula, Chiapas.
Lagunes A. Fidel. Entrevista al C. Prof. Noel López Ricoy. Tapachula,
Chiapas. 1992.
Lerner, Victoria. La educación socialista. Historia de la Revolución
Mexicana.1978. El Colegio de México.
Meneses Morales, Ernesto. Tendencias Educativas oficiales en México. 1983
Porrúa.
Meneses Morales, Ernesto. Tendencias Educativas Oficiales en México.
Centro de Estudios Educativos. 1988
Vazquez, Josefina A. Nacionalismo y Educación en México. El Colegio de México.
1979.
1.
¿Quiénes fueron los primeros
pensadores preocupados por la educación
de nuestro país?
2.
¿Qué presidente inició la primera
reforma liberal?
3.
¿En qué consistió la primera reforma
liberal?
4.
¿Qué tipo de ideología profesan los
hombres de la Reforma?
5.
¿A quién designa Juárez para
reorganizar la educación después del triunfo liberal?
6.
¿Qué características propone la
educación positivista?
7.
¿Qué educadores destacan durante el
porfiriato?
8.
¿Por gestiones de quién se reabrió la
Universidad Nacional?
9.
¿Cómo consideraba e artículo tercero
de la Constitución de 1857, a la educación?
10. ¿Qué principios estableció la Constitución de 1917 en relación a la
educación?
11. ¿Durante el gobierno de qué presidente se fundó la SEP?
12. ¿Qué intelectual promovió la fundación de la SEP?
13. ¿Qué aspectos comprendió la obra educativa de José Vasconcelos?
14. ¿Qué expresidente promovió la modificación al artículo tercero para
establecer la educación socialista?
15. ¿Qué presidente organizó su gobierno en torno a un plan sexenal?
16. ¿Qué se entendía por educación socialista?
17. ¿Durante el gobierno de qué presidente se le suprimió al artículo tercero
el aspecto de la educación socialista?
18. ¿Qué presidente estableció el
Plan de Once Años?
19. ¿Qué pretendía el Plan de Once Años?
20. ¿Qué secretario de educación promovió el Plan de Once Años?
21. ¿Qué aspectos comprendía el Plan de Once Años?
22. ¿Quién presidió la comisión de los libros de texto gratuitos?
23. ¿Quiénes se opusieron a la
publicación de los libros de texto gratuitos?
24. ¿Qué instituciones se encargarían de la formación de maestros?
25. ¿Qué institución se encargó de la construcción de las escuela necesarias
en el Plan de Once Años?