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LA ÉTICA PROTESTANTE Y
EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO
JUÁREZ
RODRÍGUEZ MIGUEL ÁNGEL
.
CONTENIDO
CONFESIÓN Y ESTRUCTURA SOCIAL
ESPÍRITU DEL CAPITALISMO
CONCEPCIÓN LUTERANA DE LA PROFESIÓN
CONCLUSIONES.
BIBLIOGRAFÍA
WEBER, MAX
(Erfut, 1864-Munich, 1920).
Sociólogo, economista y filósofo alemán. Su familia, muy culta, profesaba
la religión calvinista: Estudió Derecho en la Universidad de Heidelberg, Gollinga y Berlín.
Desde muy pronto se sintió atraído por los problemas económicos y
sociales. En 1890, llevó a cabo una interesante encuesta sobre las condiciones
de vida de los campesinos alemanes.
En 1893 fue nombrado catedrático de Economía Política de la Universidad
de Friburgo, ocupando posteriormente la misma cátedra en la Universidad de
Heidelberg, pero una enfermedad nerviosa le hizo apartarse de la docencia.
Sin embargo, no abandonó por ello la actividad científica; en esta época
escribe sus libros más famosos: Economía y sociedad y sobre la ética
protestante y sobre el espíritu del capitalismo.
Enemigo de la política de Guillermo II,
no le impidió luchar como voluntario en la Primera Guerra Mundial. Al
final de ella tomó parte de la delegación alemana que firmó el tratado de
Versalles y fue uno de los miembros que redactó la Constitución de la República
Alemana, conocida por la Constitución de Weimar.
En sus últimos años desempeñó la cátedra de Sociología en las Universidades
de Viena y Munich. La gran originalidad de Weber en el campo de la Sociología
fue el haber comprendido que las estructuras sociales, económicas y políticas
han estado siempre, y aún lo está, impregnadas de las convicciones religiosas
de cada país, de sus pueblos, y que dejar de lado este aspecto capital en el estudio de las
sociedades es mutilar la Sociología y condenarse a no entender el fenómeno de la Cultura.
Según Weber, hay que estudiar profundamente las conexiones entre
capitalismo y protestantismo: la génesis y formación de una determinada postura
económica circunstanciada por una postura existencial religiosa, el calvinismo,
y dando lugar más tarde al capitalismo.
En sí, no es la economía la que crea una religión, sino que una forma
determinada de religión origina una determinada forma de economía.
En su obra Sobre la ética protestante y sobre el espíritu del
capitalismo, analiza la moral del calvinismo que cree en la predestinación; la
prueba que Dios ha elegido para salvarse la tiene ya en esta vida y esta prueba
se presenta en forma de éxito económico.
Por ello, el medio para llegar al éxito es la riqueza con el trabajo y su
racionalización, realizando trabajo se acumula capital, y esto queda
santificado, al convertirse en una misión sagrada, ejecutando la voluntad
divina.
Según la moral calvinista, el hombre de negocios no es un explotador,
sino una instrumento de la voluntad de Dios, que se enriquece, pero a la vez
crea trabajo y riqueza para otros, símbolos de la benevolencia de los designios
de Dios. Pero Weber llega también a la conclusión desoladora de que la sociedad
capitalista, con su desarrollo técnico y burocrático, ha barrido del mundo el
mismo espíritu religioso que fue la razón de su nacimiento, quedando el hombre
moderno sin asidero espiritual.
CONFESIÓN Y ESTRUCTURA SOCIAL.
Tesis I. El carácter eminentemente protestante tanto de la propiedad y
empresas capitales como de las esferas superiores de las clases trabajadoras,
especialmente del alto personal de las modernas empresas, de superior
preparación técnica o comercial.
Comprobación “el hecho obedece en parte a motivos históricos que tienen
sus raíces en el lejano pasado y en los que la adscripción a una determinada
confesión religiosa no aparece como causa de fenómenos económicos, sino más
bien como consecuencia de los mismos”.
a) En el siglo XVI los territorios del Reich Mejor favorecidos por la
naturaleza y por su ubicación geográfica, y con un mayor desarrollo económico
se inclinaron a la confesión protestante. La razón que lo explica es que la
guerra de Reforma no se realizó únicamente para romper el control de la Iglesia
tradicional sobre la existencia. También la modificación substancial de un poder demasiado condescendiente con
los feligreses.
“En el año 1517 se vendieron en nuestra región indulgencias (quise decir
se promulgaron) por el lucro más ignominioso. Yo era entonces predicador y
joven doctor en teología, como se dice,
y empecé a disuadir a las gentes, y a amonestar las que no prestasen
odio al clamor de los mercaderes de indulgencias, dado que tenían cosa mejores
que hacer. Yo estaba seguro de que en esa contaba con la protección del Papa,
confiaba plenamente en él, por que en sus decretos condenaba con toda claridad
a la inmodestia de los “quaestores”.
b) Es aparentemente paradójico que en el mismo siglo XVI en Ginebra y en
Escocia, la mayor parte de los países
bajos e Inglaterra y Nueva Inglaterra del siglo XVII las clases medias burguesas ascendientes aceptaron y defendieron
la “tiranía” calvinistas contra la laxitud eclesiástica de Roma. Jean Cauvin (1509- 1564) fue después de
Lutero uno de las autoridades más significativas de la Reforma escribió Instituciones de la Religión cristiana en donde admite la unidad del Antiguo y
Nuevo Testamento, en contra de la tesis tradicional cristianas. Para
Calvino Dios es omnipotente e
inescrutable. Establecido en Ginebra su labor fue la de reglamentar la vida
civil y religiosa persiguiendo durante los 20 años que duró su poder político a
todos aquellos que renegaron de su doctrina.
La ética protestante se resume
en cinco proposiciones del texto la confesión de West ministen de 1617.
1.
Existe un Dios absoluto, trascendente
que ha creado el mundo y lo gobierna pero que es inapreciable para el espíritu finito de los hombres
2.
Ese Dios todo poderoso y misterioso a predestinado a cada uno de nosotros
a la salvación o a la condenación que mediante nuestras obras podamos
modificar un decreto divino dictado
previamente.
3.
Dios ha creado el mundo para su
propia gloria.
4.
El hombre que debe ser salvado o
condenado, debe trabajar por la gloria de Dios.
5.
Las cosas terrenales, la naturaleza
humana y la carne pertenecen al ámbito
del pecado y la muerte, y para el hombre la salvación solo puede ser un don
totalmente gratuito de la gracia divina.
Max Weber para confirmar la presencia de los protestantes en la posesión
del capital y en la diligencia de la moderna economía señala un fenómeno en el
ámbito educativo tomando como ejemplo
las ciudades de Baden, Baviera o Hungría en ello observa: 1) el tipo de
educación que recibieron los hijos de los confesionistas protestantes en
relación a los católicos.
2)La inscripción de los jóvenes
tanto en el ciclo de bachillerato como
en la preparación técnico-comercial no corresponde a su proporción demográfica.
Siendo menor en ambos casos la cantidad de católicos.
La razón argüida es la tendencia de los hogares católicos por una
enseñanza humanista clásica y de menor participación en la vida capitalista. En
cuanto a su desenvolvimiento en la fábrica. Los católicos prefieren
establecerse como maestros en el oficio mientras los protestantes luchan por
conseguir los opuestos superiores del proletariado ilustrado y la burocracia
industrial.
“No podían explicarse estas
diferencias por las ventajas de una riqueza heredada, sino por el carácter de
la educación y los valores religiosos que los dos grupos recibieron de sus
hogares y comunidades respectivos. Lo que más sorprendía a Weber con respecto a
la pequeña proporción de católicos en la “vida empresarial” moderna era como
minoría que sufría ciertas restricciones políticas deberían de haberse lanzado
a la actividad económica como hicieron otras minorías sobre todo los
Judíos”
No obstante los católicos no asumieron las pautas del racionalismo
económico aún cuando se les
persiguiera, al contrario de los protestantes fueran mayoría o minoría, de
ascendencia superior o no.
La causualidad de tal conducta no es
posible atribuirla al carácter extraterrenal del catolicismo, ni a la
orientación opuesta materialista del protestantismo.
Los casos siguientes ilustran que es otra la razón que explica el
fenómeno mencionado:
-
Pietismo donde los fieles muestran una
rígida observancia.
-
Centros parroquiales convertidos en
impulsores de empresas capitalistas
-
Iglesias francesas hugonotas los
prosélitos estaban formados por monjes e industriales.
-
En Austria se importaron fabricantes
protestantes.
-
Alemania la confesión Luterana
benefició el desarrollo del capitalismo.
“Todavía es más
curiosa, y basta eludir a ella, la conexión existente entre la minuciosa
reglamentación religiosa de la vida y el desarrollo más intenso del espíritu
comercial, precisamente en gran número de aquellas sectas cuyo “alejamiento del
mundo” es tan tópico como su riqueza; nos referimos principalmente a los
cuáqueros y mennonitas”.
De todo lo anterior se concluye que determinadas manifestaciones del
espíritu y la cultura capitalista protestante no tiene su origen en
superficiales actitudes ascéticas o profanas “ sino más bien en sus rasgos
puramente religiosos”.
EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO.
Una vez expuestos en el capítulo I, confesión y estructura social
consideraciones fenomenológicas e históricas concernientes a los grupos
sociales que profesan la religión católica o protestante el autor pasa a problematizar
acerca del concepto espíritu del capitalismo. Proponiendo los siguientes
aspectos metodológicos
a)
Buscar un objeto al que se le pueda
asignar la definición espíritu del capitalismo
b)
Hacerlo a partir de la delimitación
“individualidad histórica” entendida como: un complejo de conexiones en la
realidad histórica.
c)
No determinar a priori una definición
general en abstracto, que no respeta la reconstrucción histórica.
d)
Solo al final de la investigación será
posible dar una definición, que no excluye otros puntos de vista. Donde se
concentra este objeto de estudio que permita analizar los rasgos o
características del espíritu del capitalismo lo encuentra Weber en “
advertencias necesaria a los que quieren ser ricos “, de Benjamín Franklin,
escrito en 1736. (1706-1790)
“Benjamín fue el número quince
entre los diecisiete hijos de un pobre fabricante de velas radicado en Boston.
Solo asistió a la escuela durante un
año y a los doce entró como aprendiz en la imprenta de su hermano James... El
muchacho se procuró una basta cultura autodidacta... Franklin llenaba los
espacios libres de su almanaque con proverbios de su propia cosecha”
Weber
se valió de su método de tipo ideal para constatar la adhesión de Franklin a la
laboriosidad, la frugalidad, al trabajo
duro y la puntualidad.
Cuyo objetivo no era hace dinero por el dinero mismo, sino como la idea
del deber del hombre para aumentar su capital, sin exentarlo de un fin
utilitario, Franklin obedecía a un mandato divino producto de su estricta
educación Calvinista. Si bien el texto no contiene todo lo relativo al espíritu
del capitalismo, si es una muestra básica. Además no es una técnica es una
propuesta ética. Así la virtud del trabajo que conduce a la ganancia legal que
da sentido a la organización económica es el eje central de esta ética capitalista la idea del deber
profesional de una obligación aunque no es nueva, ni tampoco es condición de la
existencia del capitalismo, Tiene que permear en un grupo de hombres como una
concepción reguladora de su profesión para vencer otras y se convierta en la
esencia del capitalismo. El concepto de selección le permite a Weber a explicar
el fenómeno histórico del capitalismo y es precisamente en Massachusetts patria
de Franklin donde se gestó ese espíritu del capitalismo. (En 1632 registran
quejas contra la especulación y explotación económicas.
A continuación Weber reserva una serie de hechos históricos sucedidos en
diferentes países y períodos confrontándolos con la ideología de Benjamín
Franklin tipo ideal para el desarrollo del espíritu capitalista y con ello
mostrar el por qué aquí si fue factible el fenómeno histórico aludido.
I
Las economías precapitalistas y la
conducta de los hombres no tendían al racionalismo económico ni al sentido
ético del trabajo, este tradicionalismo fue un obstáculo para aceptar
posteriormente la incorporación de norma y pautas de conducta:
II
La necesidad exigida por la
producción capitalista condujo a los
empresarios a pagar por destajo aumentando
los salarios, la idiosincrasia del obrero no correspondió con un aumento
en intensidad de trabajo.
III
Para el desarrollo de la organización
capitalista no basta con aumentar o bajar los salarios sino un proceso de
convencimiento
<<educativo>>
IV
Los grupos de personas con una
formación religiosa que jerarquiza la obligación por el trabajo y una
moderación en su comportamiento contribuyen notablemente a crear las
condiciones para el espíritu capitalista.
V
Existieron empresas, empresarios,
mercado inversión, trabajadores y comunidades capitalistas que no encajan en lo
que definimos como estrictamente espíritu capitalista por seguir siendo
tradicionistas.
VI
La fuerza impulsora de este nuevo
orden económico no residía entonces en formar partes articuladas de una
estructura económica generadora de una renta. Fue necesario un espíritu capaz
de lograr un racionalismo económico que rompa el tradicionalismo.
“El tipo ideal de empresario capitalista
encarnado en algunos nobles ejemplares nada tiene que ver con este tipo
vulgar o afinado de ricachón. Aquel aborrece la ostentación, el lujo inútil y
el goce consciente de su poder; le
repugna aceptar los signos externos del respeto social de que disfruta, por que
le son incómodos”.
CONCEPCIÓN LUTERANA DE LA PROFESIÓN.
Tesis I. Tal era la consecuencia inevitable del sentido, por así decirlo,
sagrado del trabajo, y lo que engendró el concepto ético religioso de
profesión.
Lutero dio un concepto nuevo, inédito en la tecnología cristiana el
“beruf” palabra alemana que significaba la realización de una tarea moralmente
establecida por Dios. Con esta connotación empezó a aparecer en las
traducciones protestantes de la Biblia significando para los feligreses de esta
misión un sentido religioso a sus
labores cotidianas y terrenales. Así Martín Lutero había valorado ante
la sociedad la importancia de la vocación.
“Si sigues preguntándoles si lo tienen también por buena obra cuando
ejercen su profesión, caminan, están de pie, beben, duermen y realizan
cualquier clase de trabajo para la alimentación del cuerpo del bien común; y si
creen que Dios tiene
contentamiento en ellos por estas tareas notarás que dirán que no y que
de las
buenas obras tienen un concepto tan estrecho que lo limitan al orar en la
iglesia, al ayunar y al dar limosnas.
Consideran que las demás obras son vanas y que Dios no las aprecia”.
Tesis II. Ante todo, apenas es necesario recordar que no se pueden
señalar afinidades- íntimas entre Lutero y el espíritu del capitalismo.
La condena de Martín Lutero a la usura, el interés y el quehacer
capitalista en general así como su alineamiento al lado de los principales
cuando se dieron las rebeliones campesinas enseñan a un predicador defensor del
orden establecido que invocaba a la voluntad de Dios para aceptar las cosas tal
como son. Siendo el significado de su doctrina tradicional y poco propicio al
desarrollo del capitalismo.
“Por ello también algunos de los comerciantes han despertado y han
advertido que en su comercio están en uso algunas prácticas malas y artimañas
perjudiciales, y es de temer que suceda lo que dice el eclesiástico que es
difícil que los comerciantes estén sin pecado” “El amor al dinero es la raíz de
todos los males... Más no puede negarse que comprar y vender es algo necesario
de lo cual uno no puede prescindir”.
La implicación para el caso específico de la profesión que es el aspecto
de la concepción luterana trascendente para Weber es la idea del destino. Así
cada individuo tiene que aceptar el mandato divino para permanecer dentro de su
quehacer.
Tesis III. Lo que ocurre es que no se le puede derivar directamente de la
posición adoptada por Lutero y su iglesia ante el trabajo profesional y sobre
todo no es tan clara como otras formas de protestantismo.
Que si vinculan la actitud religiosa con la actividad práctica. Y es
precisa mente con los calvinistas, a quienes hasta los luteranos aborrecieron,
que puede encontrarse una fundamentación para explicar el espíritu capitalista,
el cual como
acota Weber no es un propósito de estas congregaciones el crear una ética
del capitalismo. “La salvación del alma y solo esto era el eje de su vida y su acción”.
Finalmente el sociólogo alemán culmina el capítulo con varios
señalamientos de su investigación.
I.
Conocer los aspectos esenciales con
que la reforma influencia a la etapa capitalista.
II.
La reforma no es producto de
transformaciones económicas.
III.
El surgimiento y sobrevivencia de
nuevas iglesias solo es atribuirle a distintas causas históricas.
IV.
El capitalismo como una organización
económica racional no es un producto de la reforma religiosa.
“Dada la variedad de recíprocas influencias entre los fundadores
materiales, las formas de organización político-social y el contenido
espiritual de las distintas épocas de la reforma, la investigación ha de
concentrarse a establecer si han
existido, y en que puntos, afinidades electivas entre ciertas modalidades de la
fe religiosa y la ética profesional”.
CONCLUSIONES
Max Weber
Algunas de las Tesis teóricas más importantes de la presente
investigación son:
1.
La racionalización formal tiene lugar
exclusivamente en el mundo occidental moderno donde diversas esferas de la vida
han logrado su autonomía: racionalismo económico, Estado racional con una
administración estado racional con una administración burocrática, ley racional
formal.
2.
La realización de un análisis
histórico comparativo entre los círculos culturales variados. La conducta de
las religiones, su comparación en cuanto
a la ética económica que cada
una de ellas ha asumido.
3.
El trabajo profesional no es ya la
base de un fe religiosa, sino un proceso de racionalización del cual la
humanidad occidental no se puede sustraer.
4.
En cuanto al texto, la ética
protestante y el espíritu del capitalismo caben ciertos comentarios.
Weber refutó la concepción de que la Reforma fue resultado histórico necesario de procesos económicos.
Negó que el capitalismo fuera creación de la Reforma.
Aunque aprecia la influencia del factor económico, explora, explica su
génesis a través de otras influencias, como no es posible asignarle un peso
exacto a ninguno de ellos, considera abordar el mismo problema desde varios
puntos de vista y perspectivas. En consecuencia el capitalismo se formó de la
conjunción de varios factores; la
empresa racional permanente, contabilidad racional. Tecnología racional
y el derecho nacional, la racionalización de la conducta en la vida en general,
y una ética económica racionalista.
OBJECIONES
Con el propósito de ubicar los alcances que las aportaciones Teórico-
históricas de Max Weber tuvieron en las Ciencias Sociales en general y en la
sociología. En particular me parece pertinente citar las tesis sobre el protestantismo y capitalismo del texto de
Irving Zeitlin, ideología y teoría sociológica.
Zeitlin retoma al historiador Kurt Samuelson para cuestionar las
interpretaciones Weberianas, por ejemplo con respecto a Lutero y Calvino, los
países bajos y los Distritos del norte y el oeste de Alemania se dice que ya
tenías características económicas de gran auge; existían manufactura y comercio
de textiles en Holanda y Flándes, fundaciones de hierro, secaderos de sal y comercio
internacional en las regiones hanseáticos. A su vez Inglaterra vivía un gran
dinamismo. Todo esto por la época en que nacieron los ideólogos del
protestantismo con un antecedente de tres o cuatro siglos.
Los países bajos al concluir el siglo XIII dominaban en el comercio y la
manufactura textil de lo que se infiere
la nula influencia del calvinismo, en su desarrollo. Amsterdam en el siglo XVII
era un próspero centro comercial previo al predominio de la religión calvinista.
Aquí las clases más pobres se acogieron a la nueva religión. En Inglaterra del
siglo XIII el crecimiento técnico, industrial y económico era evidente, lo cual
sucedió con antelación a la Reforma, logrando su madurez posteriormente a ella,
por lo que no es coherente sostener
la correlación religión-economía.
En Suiza la patria de Calvino disponía de situaciones ventajosas como
centro del comercio entre Italia y las parte septentrionales y occidentales de
Europa, donde ganarse la vida como agricultor resultaba difícil además el temprano debilitamiento de
los feudos con las ciudades libres que subsistían del comercio y la industria.
No hay indicios de un acelerado desarrollo económico durante la reforma o
inmediatamente después.
En Alemania de igual forma no es plausible validar la relación religión
economía. Independientemente de las condiciones religiosas en algunas regiones
habían depósitos de hierro y carbón del Oeste, rutas comerciales a lo largo del
Rin, extensión y rendimiento en el Este
y Sur. En Essen la mitad de la gente era católica. Düsseldorf dos terceras
partes. Polonia aproximadamente tres
cuartas partes. En el periodo de industrialización la presencia mayoritaria de
los católicos fue notoria. De lo que ser infiere que los más prominentes
industriales, comerciantes y banqueros fueron católicos y/o venían de familias
cuya riqueza y título nobiliario se remontaba varias generaciones, en las que
su cosmovisión de la vida no concordaban con lo expuesto por Max Weber.
Para
los países bajos, Inglaterra, Escocia, los distritos alemanes del mar del norte
y del Báltico, Suiza, tenían una
característica en común, sus costas oceánicas que utilizaban desde 100 años
antes de la Reforma; ”el desplazamiento definitivo del centro de gravedad del
comercio europeo al mar del norte y el Atlántico, a consecuencia de los grandes descubrimientos y del bloqueo
por parte de los árabes de las rutas mediterráneas, la continua imposibilidad
de la ganadería y agricultura para brindar suficientes alimentos.
Punto medular de los cuestionamientos hechos por el historiador Samuelson
son las conclusiones de Weber respecto a las estadísticas a cerca de la
escolaridad y vocación profesional de la población católica y protestante. Los
cuadros tomados de Martín Offen Bacher son engañosos porque el cálculo no se
hace en términos de la población total, sino de los habitantes de distritos, en
los que existían las respectivas categorías de escuela no hay diferencias que
valgan la pena mencionar. Las proporciones de escolares clasificados por fe
religiosa con casi exactamente las mismas que las proporciones correspondientes
a la población total del distrito. Que el hecho de que los protestantes de
Baden, en conjunto, revelan una <<frecuencia escolar>> mayor que la
parte que les correspondía en la población adjunta, obedecía totalmente al
hecho de que vivían más protestantes
que católicos en los distritos en que había.
Realgymnasien, Höhere Bürgeschulen y Realschulen, si se hace el cálculo,
no en términos de la población total, sino de los habitantes de distritos en los
que existían las respectivas categorías
de escuelas, no hay diferencias que valga la pena mencionar.
No hay diferencias en las proporciones demográficas por distrito
católicas y protestantes guardan similar propensión a la escolaridad.
En Carolina del Sur, Nueva York y Filadelfia por mencionar algunas
ciudades el capitalismo profesional se invirtió en consolidar un estatus
social, a través de actividades no productivas, (fines del siglo XVII) en el
caso de Nueva Inglaterra la apología del ascetismo no coincide con el
desenfrenado hedonismo. Los comerciantes importaban ron de Las Antillas. La
mayoría de las colonias y de ésta en específico; la embriaguez era uno de los
vicios dominantes. Cualquier acontecimiento social, bautizos, funerales, etc.
se aprovechaba para beber. Lo que contradice la visión weberiana del modo de
producción- capitalista de Nueva Inglaterra es el concepto de capitalismo
político y especulador basados en el trueque y buena parte del comercio
colonial debido a la política mercantilista
británica que era técnicamente ilegal. Aún cuando Weber excluía la
posesión de tierras y la especulación como no capitalista, las cuales
redituaban grandes beneficios. La contratación de sirvientes y no trabajadores
libres mostraba otro rasgo no considerado por Weber. Al menos la mitad de la
población total de las trece colonias llegó como mano de obra contratada. Desde
un principio Massachusetts reglamentó la contratación de sirvientes.
La figura del tipo ideal personificada por Benjamín Franklin muestra
características no conocidas o ignoradas por el autor de la ética protestante.
Franklin derrochó dinero en bebidas, mujeres, deportes, teatro. Tuvo un hijo
legitimo. Se retiró de las actividades comerciales a los 42 años. Escribió una
carta de como elegir amante. Mientras fue embajador americano en Francia dejó a su mujer en la patria y tuvo amoríos
con otras mujeres. Podría admitirse que Weber diera mayor relevancia a alguna
de las características de Benjamín Franklin para lo cual hubiera sido necesario
a los fines de su método del tipo ideal, que los otros aspectos fueran
insignificantes los no ascéticos.
En
resumen Weber muestra el escaso conocimiento de los puritanos de Nueva
Inglaterra y de Benjamín Franklin.
BIBLIOGRAFÍA
Texto Básico
Weber, Max, La ética protestante
y el espíritu del capitalismo. España, SARPE 1984.
Textos adicionales
Pantoja Gutiérrez, Gabriel. Metodología de las Ciencias Sociales II.
México, HARLA S.A. de C.V. 1986.
Zeitlin, Inving. Ideología y Teoría Sociológica. Argentina, AMMORRONTU
editores, 1968.
Lutero, Martín. Páginas escogidas, Buenos Aires, La Aurora 1961
Montiel, Alejandro y Pascual, Marcelo. Grandes Biografías. España, Océano
1994. Tomo I