“FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN”

 

Ma. del Rayo Rebeca Guzmán Centeno

 

 

 

 

INDICE

 

 

INTRODUCCIÓN

 

OBJETIVOS

 

UNIDAD 1. FUNDAMENTOS METAFÍSICOS DE LA FILOSOSFÍA DE LA EDUCACIÓN. 6

 

UNIDAD 2.LA FILOSOFÍA  DE LA EDUCACIÓN.

 

UNIDAD 3. PROBLEMAS METAFÍSICOS DE LA EDUCACIÓN.

 

UNIDAD 4. LA FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD.

 

UNIDAD 5. EL IDEALISMO ONTOLÓGICO EN LA EDUCACIÓN.

 

UNIDAD 6. LA FILOSOFÍA DEL IDEALISMO TRASCENDENTAL EN LA EDUCACIÓN.

 

UNIDAD 7. EL MATERIALISMO EN LA EDUCACIÓN.

 

UNIDAD 8. EL HUMANISMO EN LA EDUCACIÓN.

 

MI FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN. CONCLUSIONES.

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

CUESTIONARIO.

 

 

 

 

INTRODUCCION.

 

La búsqueda de la verdad es lo que libera al ser humano. A lo largo de la historia de la humanidad, su incansable deseo por descubrirse a sí mismo y a todo lo que le rodea, ha llevado al hombre a recorrer el camino  de la evolución y el progreso.

 

El contar con una concepción de la vida ha sido un aliciente determinante en dicha búsqueda. La necesidad de ideas claras que orienta su desarrollo y lo ayuden al progreso continuo de sus sociedades, ha hecho que el pensamiento humano trascienda e indague sin descanso por los más recónditos rincones del saber.

 

El fin básico de hacer un recorrido  por la Filosofía de la Educación, considero que tiene sus fundamentos en ayudar al maestro a encontrarse a sí mismo y adquirir  una visión cimentada en bases racionales sobre el sentido de su vida. Eso definitivamente contribuirá en la formación y en la orientación de sus alumnos. Es una convicción que la verdadera filosofía es el alma de toda sana formación.

 

Como cimiento de este proceso llamado vida, la verdad se pondera como el factor capital de la educación. Una mala concepción de la vida puede desencadenar una mala formación, una equivocada instrucción y con resultados de consecuencias históricas  y sociales para la humanidad.

 

Las prácticas y las experiencias educativas en nuestros tiempos, nos han llevado a enriquecer el concepto filosófico de la educación. La reflexión, la búsqueda y la sensibilidad han invadido el nuevo discurso educativo. Las interrogantes de la época tal vez sigan siendo  similares a las de antaño, pero los enfoques de respuesta nos plantean nuevas posibilidades de acción pedagógica y nos motiva a quienes recorremos el camino de la búsqueda del conocimiento, del intercambio de información y del desarrollo de las habilidades humanas.

 

Hoy se exige una versatilidad en la formación de las generaciones actuales y venideras. La acumulación de saberes que no miden procesos comprensivos de la vida cotidiana de cada profesión y oficio, pone en riesgo la eficacia del proceso educativo.

 

Retomaré una frase de José Guadalupe de la Mora Ledesma, quien en su obra “Esencia de la Filosofía de la Educación” [1]presenta una frase que inspiró el desarrollo del presente trabajo: “...Qué tremenda responsabilidad la del maestro: ser luz o ser oscuridad. Él no da lo que sabe, sino lo que es”. Esta concepción filosófica del quehacer educativo encierra en unas líneas lo que ha representado el conocer los fundamentos básicos de la filosofía de la educación, además de integrar en mi persona la firme intención de generar una filosofía propia del proceso educativo y de mi labor como ser activo y participante de éste proceso. Fortalece ésta filosofía mis intentos cotidianos por dejar en el aula algo más que un puñado de conocimientos, sino dejar mi esencia misma como ser humano que percibe y concibe la vida como un proceso de educación continua que inicia desde la gestación hasta el último respiro.

 

La presente memoria se orienta en que toda filosofía de la educación se construye sobre los principios de un sistema filosófico, quedando así integrada en una cosmovisión. Las diversas filosofías de la educación se cimentarán en sus respectivos sistemas filosóficos.

 

La filosofía de la educación trabaja sobre dos planos: por un lado busca determinar los principios explicativos y constitutivos de la educación, esto es, su esencia y su significado; por otro lado, ahonda en el problema de los fines educativos y en su conexión con la totalidad de la vida humana. Sin embargo, también podemos encontrar un tercer aspecto que es importante citar: proporcionar al educador una conciencia o una actitud unitaria antes los momentos dispersos de su propia actividad, y ayuda al pedagogo a captar el sentido y el valor de su propia disciplina.

 

En el conocimiento del desarrollo de la Filosofía de la Educación, lo más atrayente es precisamente el tercer aspecto: encontrar el sentido de la labor pedagógica sumándose a esto es sentido mismo de la vida. La búsqueda de la verdad y el descubrimiento del ser se ciernen entonces como los motivadores que hacen de la educación un proceso que libera, evoluciona y transforma a los individuos y a las sociedades.

 

 

 

OBJETIVOS.

 

Interpretar los problemas fundamentales de la vida que constituyen los puntos reflexivos de la Filosofía y aplicarlos al proceso educativo.

 

 

Estructurar una concepción filosófica de la vida para tener una base firme en al conducción propia y que pueda ser aplicada en el proceso de orientación de los demás.

 

 

Definir diversas corrientes de la Filosofía de la Educación y valorarlas para entender su trascendencia  en el proceso educativo y en el ámbito docente.

 

 

Lograr una explicación de las consecuencias pedagógicas que se puedan desprender de las diferentes  concepciones filosóficas de la educación.

 

 

 

UNIDAD 1. FUNDAMENTOS METAFÍSICOS DE LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN.

 

 

PROBLEMAS QUE ENGRENDRA LA DESORIENTACIÓN FILOSÓFICA.

 

La mentalidad actual es difícil de ser comprendida. Existe un ámbito de confusión y de desorientación referente hacia dónde vamos, de donde venimos, etc.; tanto el pensamiento como las prácticas educativas de hoy se caracterizan por éste ambiente de confusión. José Guadalupe de la Mora Ledesma, en su obra titulada “Esencia de la Filosofía de la Educación”, enuncia tres grandes problemas que engendran la desorientación filosófica: “El problema de la realidad esencial; el problema relativo a la naturaleza de la verdad y la validez del conocimiento y el problema acerca del origen, naturaleza y destino del hombre”[2].

 

Desde mi perspectiva, estos tres asuntos son motivo de una reflexión profunda por parte de quienes hemos dedicado nuestra cotidianeidad a la labor educativa. Apoyo la idea de que si los educadores lográramos tener un recto conocimiento del hombre, su naturaleza y de su realidad, se pudiera ayudar a la ciencia de la educación a salir un poco de la confusión y del desconcierto en que se navega. Es preciso entonces, recurrir a una verdadera filosofía para que la acción educativa reciba una adecuada orientación.

 

Todo lo anterior, nos lleva a rescatar algunas reflexiones interesantes en ese ámbito. Los modos de vida, las condiciones sociales, están viviendo profundos cambios. La industria, el campo, la salud pública, el ajuste social y definitivamente la educación, todo se sumerge en un momento histórico cambiante  y que presenta necesidades muy distintas a las de las sociedades anteriores.

 

Es una realidad que muchos de éstos cambios constantes de los que hablamos han traído grandes beneficios para el hombre y su entorno. Sin embrago, también  es cierto, que en el plano humano, el individuo se ha visto alejado de principios de vida fundamentales de una existencia plena. Se nos ha olvidado, en medio de tanto ajuste y cambio, que los principios de una verdadera filosofía pueden ofrecer al hombre un criterio válido para interpretar y valorar la vida y el significado de la misma.

 

“El hombre, desde hace un siglo se haya inmerso con mayor profundidad cada vez, en una crisis, que sin duda, guarda mucho de común con otras que nos son familiares por la historia pero que, sin embrago, resulta peculiarísima en un punto esencial. Nos referimos a la relación del hombre con las nuevas cosas y circunstancias que han surgido de su propia acción o que, indirectamente se deben a ella. Podríamos calificar esta peculiaridad de la crisis contemporánea como el regazo del hombre tras sus obras...”[3].

 

Al párrafo anterior aportado por Buber, podemos también añadir la reflexión de A.K.C. Ottaway en su obra Educación y Sociedad: “...de un modo general, puede decirse que los cambios señalados han surtido efectos tanto positivos como negativos. Por una parte, hoy en día, los niños tienen más libertad y la democratización de la familia ha aumentado; por otra parte, el control paterno, necesario en ciertos casos, es menor; y también lo es la interacción social en el hogar. Muchas veces se exige de la escuela que compense las deficiencias del hogar”[4].

 

En este contexto  de cambio y de reajuste de las relaciones interpersonales, aparece la concepción de la vida como un concepto que se ve modificado ininterrumpidamente por los estímulos de un mundo complejo. El ser humano tiene necesidades cada vez más diferentes a las de antaño, necesidades de autorrealización, de estabilidad emocional y de comunicación afectiva. En algunos momentos de la historia ha buscado encontrar sus respuestas en el exterior, construyendo máquinas que le faciliten sus procesos y desarrollando tecnologías de punta. Sin embrago, el camino de la vida interior ha sido minado por este proceso y sus orientaciones de relaciones humanas se han confundido. El avance en su camino hacia la libertad a veces lo ha alejado de su verdad. Si la verdad libera, deberemos entonces replantearnos una concepción de vida que reconcilie los dos términos y que en el caso del proceso educativo, revalore muchos aspectos de la realidad del ser para fomentar una filosofía que le otorgue una certidumbre y una confianza en su potencialidad humana.

 

 

EL PROBLEMA DE LA REALIDAD ESENCIAL.

 

A lo largo de la historia de la humanidad han surgido diferentes corrientes filosóficas en busca de la verdad,  a continuación trataremos de resumir los puntos de aportación esenciales de cada una de ellas:

 

 

EL MATERIALISMO.

 

Es el sistema que admite como sustancia única la materia.  Las formas más destacadas del materialismo son las  atribuidas a autores como: Demócrito; Leucipo, etc., autores de la época antigua que presentan una visión mecanicista de la realidad.

 

La otra forma del materialismo es la aportada por autores como Marx, Engels, Lenin, Stalin, etc., que ha sido llamada también materialismo dialéctico.

 

Los filósofos de la escuela atomista definen que el ser está constituido de átomos materiales y éstos son eternos y toda realidad está integrada en ellos. La corriente materialista ha sido seguida por filósofos como Hobbes, Le Metrie, Marx, Engels y otros quienes dan por supuesto la eternidad de la materia con perennes transformaciones.

 

 

EL IDEALISMO.

Sistema filosófico que considera a la idea como primera y única realidad esencial. La esencia del ser es la idea, el mundo de la materia es una ilusión, es una manifestación de la idea o del pensamiento. Entre sus representantes encontramos a Platón, del idealismo ontológico; a Hegel, del idealismo trascendental y a Berkeley, del idealismo empírico.

 

 

IDEALISMO ONTOLÓGICO.

 

Su representante, Platón, tiene una cosmovisión idealista de la realidad; afirma la existencia de un mundo de esencias puras, realizadas más allá de este cielo invisible, el alma conoce estas ideas eternas e inmutables, antes de ser encarcelada en la materia.

 

 

IDEALISMO TRASCENDENTAL.

 

Su representante, Hegel, establecía que la realidad se reduce a la idea, todo es pensamiento, su frase: “Lo que es racional es real y viceversa”, plantea de manera explícita su postura. Determina que la esencia de toda realidad y del todo es pensamiento, Idea.

 

“La Idea debe es el pensar absolutamente idéntico a sí mismo. Y el pensar es la actividad consistente en enfrentarse consigo mismo, a fin de ser para sí, y ser él mismo en este otro sí mismo. Así la ciencia comprende tres partes:

1º. La lógica, o sea, la Idea de la ciencia en sí y para sí.

2º. La Filosofía de la naturaleza, o sea, la ciencia de la Idea en su alteridad.

3º. La Filosofía del Espíritu, es decir, la Idea de que su alteridad retorna a sí misma.

...En la naturaleza no se podría reconocer otra cosa que la Idea, pero bajo la forma de exteriorización, y también ella se encuentra en el espíritu como siendo para sí y llegando a ser en sí y para sí... [5].

 

 

EL ESPIRITUALISMO.

 

Sistema filosófico que afirma la primacía de un Ser Absoluto de naturaleza espiritual que domina y crea la materia. La realidad esencial se explica en términos de espíritu y de materia. Entre sus representantes encontramos a Xenófanes, Aristóteles, Cicerón, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Descartes, Pascal, Leibniz, Suárez, Bergson, Scheler, Maritain y Mounier  entre otros.

 

Aristóteles sostuvo la existencia de un modo espiritual que se evidencia en las operaciones del alma humana y se deduce de las reflexiones sobre el ser Absoluto. Coincide con Platón al afirmar la irreductibilidad de las ideas a las imágenes producto de las sensaciones.

 

Si tratáramos de extraer las tesis fundamentales de la metafísica realista con respecto al problema ¿qué es lo que existe?¿Existe? Se concretaría a lo siguiente: “1ª. Existen las cosas. 2ª. Existen las cosas como inteligibles, es decir, que además de ser, consisten o son esto o aquello; tienen una esencia y son inteligibles. 3ª. Existe la inteligencia, el pensamiento, Dios. 4ª. El hombre es una de las cosas que existen. 5ª. El hombre es inteligente relativamente, es decir, participa de la inteligencia que existe. 6ª. El hombre conoce que las cosas son y lo que las cosas son. 7ª. La actividad  suprema del hombre  consiste en el conocimiento”[6].

 

 

EL PROBLEMA RELATIVO A LA NATURALEZA DE LA VERDAD Y A LA VALIDEZ DEL CONOCIMIENTO.

 

Saber qué son las cosas es un tema que a todos nos preocupa y ha preocupado a lo largo de la historia de la humanidad. Sin embargo, nos ha interesado más el saber que valor tienen nuestros conocimientos sobre ellas. El problema del conocimiento puede ser expresado de esta sencilla manera, somos conscientes de que necesitamos una certeza de que la poseemos.

 

La actitud de la mente humana es oscilar entre dos extremos: credulidad por una parte, o sea, confianza  en que podemos conocer algo y escepticismo por otra, que responde a una desconfianza natural porque en muchas ocasiones hemos visto que no conseguimos la verdad donde creíamos haberla encontrado. Así surge una actitud normal de crítica, de investigación.

 

El problema del conocimiento se ha perfilado en distintos sistemas que a continuación describiremos de manera resumida:

 

 

DOGMATISMO.

 

Es sostenido por espíritus fuertes que desprecian todas las dificultades y creen que es innecesario el planteamiento del problema crítico, puesto que para ellos basta la certeza natural. A ello se responde que tal certeza podría servir para cosas prácticas del diario vivir, pero no para cimentar en esta certeza natural ni la ciencia ni la filosofía, porque ha de investigarse la última causa de todo ente. Para ésta posición epistemológica no existe todavía el problema del conocimiento porque da por supuesta la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto e inspira una confianza en la razón humana.

 

 

ESCEPTICISMO.

 

Sistema Que afirma que no es posible obtener ninguna certeza en las cuestiones que investiga la filosofía. Niega por tanto, la existencia de la verdad y la posibilidad del conocimiento. Existen diferentes tipos de escepticismo: el lógico que niega la posibilidad de todo conocimiento. El especial, que niega cierto tipo de verdades, si es en el orden moral se denomina escepticismo ético, si es relativo a la metafísica se denomina agnosticismo. Este último ha influido mucho en otros autores a través de la filosofía Kantiana, sobre todo en las positivistas y neopositivistas lógicos. En la antigüedad sus representantes fueron Protágoras, Pirrón, Empírico y Gorgias. En la edad moderna son muchos los que presentan esta postura en sus obras como podemos citar a continuación:

 

 

EMPIRISMO.

 

En él se afirma que no hay mas medios de conocimiento que los sentidos, teniendo como instrumento la intuición sensible y la experimentación.

 

 

RACIONALISMO.

 

Filosofía que afirma que sólo la razón es la que da a conocer la realidad despreciando el valor de los sentidos.

 

 

IDEALISMO.

 

Afirma que el pensamiento nada puede conocer fuera de lo que está en él. O sea, por medio del pensamiento no se puede salir fuera del pensamiento.

 

 

REALISMO.

 

Asegura que el conocimiento capta la realidad por medio de la actividad de los sentidos y de la inteligencia, no sin antes haber realizado una justificación crítica de la capacidad de la mente para conocer la verdad.

 

 

1.3.1. DIVERSAS CONCEPCIONES ACERCA DE LA VERDAD.

 

El concepto de verdad ha tenido variaciones a lo largo de la historia las cuales podemos citar de manera resumida enseguida:

 

CONCEPCIÓN IDEALISTA.

 

Define la verdad de la siguiente manera: “verdad es la concordancia del conocimiento con su objeto”. En esta concepción, la verdad es el acuerdo del juicio con las leyes inminentes de la razón. A esta concepción de la verdad se le puede objetar que la coherencia interna no constituye la verdad, porque no tiene relación con lo real. Y así sabemos que el pensamiento siendo perfectamente coherente, puede ser falso.

 

CONCEPCIÓN  SOCIOLÓGICA DE LA VERDAD.

 

Propuesta por Durkheim y divulgada por Goblot, quienes definen la verdad como: “ el acuerdo de las inteligencias entre sí”. Podemos decir que tratan de visualizar una creencia colectiva. A esto se responde que no es el acuerdo lo que determina la verdad, sino la conformidad de la mente con la realidad, porque han existido errores comunes como la idea de la inmovilidad de la Tierra.

 

CONCEPCIÓN PRAGMÁTICA.

 

Para ella la verdad consiste únicamente en su valor práctico, es verdadero lo que favorece la acción. “La verdad se define por el éxito”. El pragmatismo se aplica de manera lógica, en todo caso a las verdades de orden moral o religioso, pero no a las de orden teórico como son las verdades abstractas, teoremas matemáticos cuya verdad se impone a la mente antes de que aparezca su utilizada. William James, heredero de la doctrina de Kant es uno de los propagadores de este concepto. La verdad es percibida por la inteligencia y esta verdad puede estar en oposición con los sentimientos. La verdad es hecha por el hombre, es obra del hombre.

 

CONCEPCIÓN DE LA VERDAD EN EL REALISMO.

 

En ella se considera la verdad como una adecuación entre la inteligencia y el ser, debe evitarse considerar la verdad como una cosa o un ser designado por un sustantivo. Reside primero en la inteligencia y después se aplica a as cosas secundariamente. Existen diferentes especies de verdad. La ontológica que es la conformidad del ser humano con la mente; la lógica, que es la conformidad de la mente con el ser y la verdad formal que es la combinación de las dos anteriores. La meta de un conocimiento seguro es obtener la verdad formal para llegar a alcanzar la adecuación con la realidad.

 

 

1.3.2. LA ADECUACIÓN METAFÍSICA.

 

Un tema que no puede restarnos importancia al realizar un análisis del conocimiento es el relativo a la posibilidad de la metafísica. Kant negó la posibilidad de la metafísica como ciencia equiparable a la ciencia fisicomatemática de la naturaleza que maneja como objetos de estudio los fenómenos, olvidando que la filosofía se construye con realidades que la razón descubre más allá de esos fenómenos, teniendo como instrumento un principio de valor universal que es el principio metafísico de la casualidad y no es el principio de casualidad física que es en el que él apoya sus aportaciones.

 

“Es propiedad de todo ente de este mundo el no ser necesariamente absoluto, el no ser necesariamente necesario, sino contingente, es decir, que según su esencia puede ser y también –se entiende en distinto tiempo- puede no ser. En este sentido las cosas de este mundo no son independientes, no tienen existencia por sí mismas, por su propia esencia. Y de este ente falto de independencia decimos que depende de otro, que debe a otro su existencia... Ahora bien, si llamamos “causa” a un ente que por su acción da la existencia a otro ente también dependiente, resulta el aserto: Todo ente falto de independencia (contingente) debe su existencia a una causa, con otras palabras, es causado. Este aserto es el aserto universal que buscábamos, que expresa la conexión necesaria entre las cosas de éste mundo y su origen primero supramundano. Llamamos a este aserto, principio de casualidad”[7].

 

Exigir la verificación de una manera empírica para fundamentar la verdad en el campo de las ciencias positivas, es lo indicado incluso cuando no todo pude comprobarse por este procedimiento en todas las ciencias, en algunos casos el instrumento es el raciocinio deductivo.

 

Sin embargo, en el dominio de la filosofía, los métodos que conducen a la verdad son el inductivo que parte de la experiencia de lo real y el deductivo que extrae conclusiones de los datos adquiridos por la experiencia sensible y que eleva a representaciones meta-empírica. La verificación de la verdad se realiza por el raciocinio inductivo, deductivo y analógico. La metafísica no es una de las ciencias positivas, es e, saber de los entes, un conocer profundo de ello investigando sus últimas causas.

 

 

LAS CIENCIAS Y LA METAFÍSICA.

 

En algunas ciencias el método que conduce a la verdad es el raciocinio deductivo, en el caso de la Filosofía los métodos son el inductivo que parte de la experiencia de lo real y el método  deductivo que de los datos aprendidos a través de los sentidos  extrae conclusiones y representa los datos como meta-empíricos. Además se apoya en el método analógico. Por lo tanto la metafísica es el saber a través de un conocimiento profundo al investigar sus causas últimas de los entes.

 

 

EL PROBLEMA ACERCA DEL ORIGEN, NATURALEZA Y DESTINO DEL HOMBRE.

 

La Filosofía es la ciencia que nos proporciona un conocimiento profundo del ser, y para adquirir dicho conocimiento se necesita entender dos aspectos: el fenomenológico y el trascendental.

 

 

ANÁLISIS FENOMENOLÓGICO.

 

EL MUNDO DEL HOMBRE.

 

El mundo del hombre es una realidad dinámica, es decir, que va adquiriendo nuevos conocimientos a través de la historia, el tiempo y el espacio, lo cual le ayuda a ampliar su horizonte intelectual.

 

LA CONDUCTA HUMANA Y LA CONDUCTA ANIMAL.

 

El hombre tiene un carácter espiritual a diferencia de los animales; las conductas de ambos demuestran así, por ejemplo que: el hombre se crea en un mundo a través de un horizonte intelectual en tanto que el animal posee un entorno limitado; el hombre tiene conciencia de lo que percibe, el animal no y finalmente Marx Scheler señala que “frente al animal, que siempre dice sí a la realidad... el hombre es el que puede decir no”.

 

LA REFLEXIÓN SOBRE LA ACTIVIDAD PSÍQUICA DEL HOMBRE.

 

Las manifestaciones como ideas, voliciones, afecciones espirituales son superiores a las del psiquismo animal pues obran a través de una fuerza espiritual, a través de una actividad psíquica superior basada en el entendimiento, voluntad y afectividad.

 

ANÁLISIS ONTOLÓGICO DE LA EXISTENCIA HUMANA.

 

 A continuación presentamos la constitución ontológica del hombre.

 

LA EXISTENCIA DE UN PRINCIPIO ÚLTIMO EXPERIMENTAL.

 

Al hablar de un principio último experimental es hablar de algo que no puede verse, ni sentirse, sino de algo que informa al cuerpo, que le da vida, es decir, se trata de una realidad metafísica que explica al hombre, al ser, como algo más que sólo materia, también como espíritu que lo eleva propiamente a “cuerpo viviente”.

 

PROPIEDADES DEL ALMA.

 

Como propiedades del alma mencionaremos las siguientes:

Sustancialidad: Es hablar de una realidad o ser, que subsiste en sí. De un ser yo que se destaca como centro común a través de nuestra vida.

Unidad: Se refiere a que dentro de uno mismo se rige el principio de unidad entre las actividades vegetativo-sensitivo-racional como un solo yo.

Simplicidad: ésta se refleja a través del aspecto racional como lo es el pensamiento.

Incorruptibilidad e inmortalidad: Refiriéndose a que el alma no puede terminar con la destrucción del cuerpo, de la materia, ya que escapa a las limitaciones del tiempo y el espacio haciéndola inmortal, incorruptible pues no teniendo partes que la integren no puede darse en ella la desintegración.

 

 

ACERCA DEL ORIGEN DEL HOMBRE.

 

El origen del hombre a lo largo del tiempo ha generado diferentes posturas, así tenemos:

Determinista: Apoyada por el materialismo que afirma que el hombre procede de la materia cósmica y por el Idealismo, que dice que éste procede de la Idea Absoluta.

Finalista: La cual sostiene que el hombre es creado por un Ser Trascendental, dándole un destino y un fin a su naturaleza.

 

SOBRE EL DESTINO DEL HOMBRE.

 

Ante la muerte, el hombre es cuando se pregunta acerca del sentido de su vida. ¿Qué puede darle al hombre un pleno sentido a su vida?

 

LA FELICIDAD COMO FIN ÚÑTIMO DEL HOMBRE.

 

Para que la vida del hombre no sea un absurdo, debe existir algo que le dé una razón, un significado para tener una felicidad plena y no entregarse a un materialismo práctico solamente. Un análisis de la existencia humana nos lleva a concluir que: la humanidad, el hombre, no puede salvarse a sí mismo y que el hallar el sentido de la existencia humana, no es tarea fácil y supone algo más que un conocimiento de tipo científico que resulta insuficiente.

 

EL DESTINO DEL HOMBRE ¿UN PROBLEMA SIN SOLUCIÓN?

 

Miguel de Unamuno, en su obra “Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos”  plantea lo siguiente: “...sólo nos interesa el porqué en vista del para qué, sólo queremos saber de dónde venimos para mejor poder averiguar a dónde vamos...”; “¿Por qué quiero saber de dónde vengo y a dónde voy, de dónde viene y adónde va lo que me rodea, y qué significa todo esto? Porque morirme del todo, y quiero saber si he de morirme o no definitivamente. Y si no muero, ¿qué será de mí?, Y si muero, ya nada tiene sentido. Y hay tres soluciones: a) o sé que me muero del todo, y entonces la desesperación irremediable, o b) sé que no muero del todo, y entonces la resignación, o c) no puedo saber ni una cosa ni la otra, y entonces la resignación en la desesperación o está en aquélla, una resignación desesperada, o una desesperación resignada, y la lucha..[8].”.

“El hombre es trascendencia y realiza su propio ser superándose a sí mismo, se actualiza en tanto que se trasciende, lo cual acontece en cada auténtica apertura y entrega a la verdad, al bien y a la belleza absolutos, al valor personal y a la comunidad... Querámoslo o no, supone una condición de sí mismo un Absoluto que constituye el fundamente del sentido supremo e incondicional de la existencia humana...” es lo que afirma Emerich Coreth, en su libro ¿qué es el hombre?”.[9]

 

 

 

UNIDAD 2. LA FILOSOFÍA  DE LA EDUCACIÓN.

 

 

2.1. NATURALEZA DE LA FILOSOFÍA Y SU DIVISIÓN.

 

Filosofía etimológicamente significa “amor a la sabiduría”, esto se puede interpretar de tres formas:

Como un estudio que guía al individuo sobre su conducta general.

Como una visión de la vida coherente y ordenada que percibe el hombre con relación a los fenómenos con los que interrelaciona.

Como un conjunto de principios conductores y reguladores de la conducta humana y los valores especializados en los diversos campos del conocimiento.

 

ORIGEN DE LA FILOSOFÍA.

 

La filosofía surge cuando el hombre empieza a buscar una explicación de sí mismo y del medio que lo rodea sobre la base de su razón y sus sentidos.

 

LAS FUENTES DE LA FILOSOFÍA.

 

Las fuentes de la Filosofía son tres:

La primera fuente, se engloba en tres tratados, y es la que ofrecen los seres: Filosofía Natural (fenómenos), Matemáticas (extensión) y Metafísica (el ser como tal.

La segunda se refiere al entendimiento de las actividades de reflexión, razón y juicio, dedicándose a ella la Lógica y la Psicología Racional.

La tercer fuente se refiere por su parte a las normas que rigen al hombre como individuo mediante la Filosofía Moral.

 

LAS FUNCIONES DE LA MENTE SEGÚN ARISTÓTELES.

 

Función contemplativa: Conocer por conocer.

Función práctica: Conocer las normas que rigen nuestras propias actividades.

Función poética: conocer normas para dirigir acciones fuera de nosotros.

 

DIVISIÓN DE LA FILOSOFÍA.

 

Sobre la base de lo anterior expuesto, la Filosofía se divide en:

Filosofía Especulativa: abarca Teoría del Conocimiento y Teoría Natural

Metafísica: en donde encontramos la Cosmología, Psicología y Ontología.

Filosofía Práctica: Refiriéndose a la Moral.

Filosofía de la Belleza: Estética.

La filosofía abarca el estudio del objeto material (estudio de todos los seres) y el estudio del objeto formal (los estudia por medio de su luz natural, investigando sus causas últimas.

 

 

2.2. FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN.

 

La educación la podemos estudiar como un ente cultural, a través de la Filosofía de la cultura, o bien, enfocada a la investigación de su estructura ontológica, es decir, se hace un estudio metafísico de la educación.

 

Un camino a seguir.

Para el estudio de la Filosofía de la Educación se usaran los métodos fenomenológico y trascendental. El primero es descriptivo y el segundo es comprensivo.

 

MÉTODO FENOMENOLÓGICO.

 

Mediante éste análisis descubrimos a la educación como un fenómeno cultural.

 

MÉTODO TRASCENDENTAL.

 

Una vez analizado el ente cultural de la educación, es necesario un estudio reflexivo de carácter metafísico para descubrir la esencia de la educación.

 

LA EDUCACIÓN COMO ENTE CULTURAL.

 

La cultura puede ser objetiva o subjetiva. Es subjetiva cuando el propio sujeto realiza la acción consciente y transformadora. La objetiva se dirige a transformar los objetos naturales o externos. La objetividad natural se convierte en cultural cuando los entes culturales reciben la influencia del espíritu subjetivo.

 

Cada generación tiene como tarea la de fomentar la cultura para lograr aumentarla y progresar en ella.

 

LA CULTURA SUBJETIVA.

 

La cultura subjetiva puede ser de carácter propiamente espiritual dirigiéndose al perfeccionamiento de la inteligencia, voluntad o sentimiento; o bien, de carácter orgánico, cuando se enfoca al desarrollo de la sensibilidad corporal.

 

La cultura subjetiva dirige a la objetiva y su importancia radica en que un sujeto puede influir en otros para ayudarlo a elevar el grado de su cultura subjetiva.

 

FILOSOFÍA DE LA CULTURA.

 

Se le da este nombre a la disciplina que trata de explicar el fenómeno de la cultura sobre la base de investigaciones de las causas de su origen, normas de transformación y formas de sus fases.

 

La Filosofía de la cultura se limita a describir y a descifrar las ciencias; busca los valores de la cultura: verdad, belleza, justicia, santidad.

 

FORMAS DE LA FILOSOFÍA DE LA CULTURA.

 

Hay varios puntos de vista sobre la interpretación del fenómeno natural:

Orientación realista; quién considera que la cultura colabora a que haya un perfeccionamiento del mundo en base del espíritu.

Orientación idealista; que dice que el espíritu lo produce todo de sí mismo, por lo que la cultura no es la espiritualización de la naturaleza, sino la autorrealización  del espíritu.

 

FACTORES CREADORES DE LA CULTURA.

 

Nietzsche, Ipsen, Carlyle, entre otros apoyan la filosofía individualista de la cultura, y afirman que sólo los grandes genios son capaces de producir cultura. Los filósofos los románticos como el caso de Herder, Hegel, Fitche, Wundt afirman por su parte, que la cultura es creada por el alma del pueblo; la Filosofía marxista dice que la cultura es un producto colectivo.

 

VALORACIÓN DE LA CULTURA.

 

Se presentan las siguientes posturas:

Optimista; que dice que deben desaparecer las carencias del espíritu y de la naturaleza hasta alcanzar la perfección.

Pesimista; quien afirma que la cultura corrompe al hombre. Sus seguidores son Rousseau, Tolstoi, Schopenhaur y Spengler.

La Filosofía trascendental, que busca el fin supremo de la cultura.

La Filosofía inmanente que dice que el fin último de la vida está en la cultura.

 

EL ESPÍRITU EN EL DESARROLLO DE LA CULTURA.

 

Cuando las condiciones de la existencia humana se tornan difíciles, crea los medios para dominar la naturaleza, una vez que se supera dicha situación, se atiende a sí misma.

 

La educación como ente cultural cambia de un realismo pedagógico a un humanismo pedagógico, a través de la historia, la Filosofía de la Educación nos ayudará a encontrar una respuesta adecuada en la labor educativa para la elección más acertada de una dirección a seguir.

 

NATURALEZA Y CULTURA.

 

Por Naturaleza entendemos el conjunto de los seres que encontramos en el mundo, tal y como son por su origen  y nacimiento; por cultura (subjetiva) entendemos un perfeccionamiento del espíritu humano realizado a través de un proceso consciente del entendimiento y la voluntad; cultura objetiva, a su vez, es todo aquello que el hombre crea en base a su educación y talento.

 

LOS VALORES EN LOS BIENES CULTURALES.

 

Los valores son universales, pues en todos los tiempos y espacios han existido, mientras tanto los bienes culturales están circunscritos a límite espacio, ya que son creaciones concretas.

 

A pesar de ello, cualquier sentido que se le da a los bienes culturales, todos aspiran a los mismos valores: belleza, santidad, justicia, verdad.

 

LA EDUCACIÓN Y LOS VALORES.

 

El educando realiza sus valores mediante las vivencias conscientes de éstos y por experiencias propias culturales es que forma en su conciencia las estimaciones de valor, esto es,  al contacto de los bienes culturales que se han transformado en bienes educativos.

 

También es importante señalar la influencia que ejerce la comunidad en la asimilación de bienes culturales y vivencias de valores para la culminación del acto educativo.

 

 

2.3. RELACIÓN ENTRE LA FILOSOFÍA DE LA VIDA Y LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN.

 

Todo sistema de educación esta basado sobre una filosofía de la vida con nombrar algunos filósofos como  Platón, Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, Locke, Rousseau, Kant, Spencer, Dewey, quienes han reflexionado acerca de la educación a través de la historia. El plan más antiguo de la educación es el de Platón; Kant la analiza en base a un deber ético; William, Natorp y Durkheim la tratan a nivel sociológico. Spencer la ve más como un proceso de evolución materialista. Dewey realiza un pragmatismo experimental y sociológico.

 

De Houre señala los siguientes vínculos entre Filosofía y Educación:

Vínculo natural.

La concepción de la vida y la educación que se transmiten de padres a hijos.

Vínculo lógico.

La parte central de la educación se manifiesta en sus ideales determinadas por la Filosofía.

Vínculo histórico.

Evidenciado por los filósofos  y pedagogos citados a través de la historia.

Vínculo social.

Haciendo hincapié de la sociedad existente entre filosofía y cultura.

Vínculo cultura.

El cual representa los ideales de la vida que son guiados por la Filosofía.

Vínculo humano.

Para lograr el desarrollo educativo del hombre siendo comprendido por la Filosofía.

Vínculo religioso.

La Filosofía de la vida se consuma con la religión y ésta se da a conocer al hombre mediante la educación.

 

CORRIENTES QUE NIEGAN LA RELACIÓN ANTES EXPRESADA.

 

La interpretación puramente científica.

Afirma que la educación debe medirse cuantitativa y cualitativamente, y que al depender de la Filosofía, la educación no tiene entrada en el campo de las ciencias objetivas.

 

Esta afirmación es del Naturalismo, para el cual las Ciencias Naturales es la única ciencia y sus métodos únicamente los científicos.

 

Valoración: Respecto a ello, el naturalismo sólo puede apreciar el mundo natural, material, pero no una realidad de las actividades del alma humana que son valores que se encuentran en la Filosofía.

 

La interpretación Psicológica.

Herbart, entre otros, sostiene que la educación depende de leyes y procesos psicológicos.

 

Valoración: La psicología es una ciencia que estudia la conducta, pero la educación requiere una explicación recta de ella, las normas para su estudio se encuentran en la Filosofía, por lo que la psicología solo sería una ciencia auxiliar de la ciencia educativa.

 

Interpretación pragmática.

Para ella los principios de la educación deben ser formulados por prácticas satisfactorias.

 

Valoración: A pesar de que se requieren métodos, prácticas y que éstos son valiosos, estos métodos están subordinados y son secundarios en importancia para el maestro. Los alumnos adquieren el conocimiento de los valores morales bajo la dirección del profesor y es éste quien esta guiado por una sólida y acertada Filosofía de la vida.

 

EDUCACIÓN: DEFINICIÓN NOMINAL Y REAL.

 

La educación debe interpretarse en base a los siguientes factores:

 

Complejidad del sujeto: Debido a que el ser humano tiene varios aspectos que deben ser perfeccionados: físico, intelectual, moral.

El medio ambiente: La educación reajusta el ambiente en base al espacio, tiempo y circunstancias en que se presenta.

Las ideas prácticas y teóricas de los filósofos y educadores.

Filosofías contradictorias de la educación: Hay una gran diferencia entre la teoría y la práctica de la educación al aceptar o no la existencia del alma, creando a partir de esta la desorientación en la acción educativa.

 

ETIMOLOGÍA DEL TÉRMINO “EDUCACIÓN”.

 

La primera etimología es: EDUCARE, de ex, fuera; ducere: llevar, significando así como lo señala Pestalozzi: educación es desarrollo.

 

La segunda etimología es EDUCARE, que quiere decir: alimentar al ganado: educare pecus, según Plauto; y anium, de acuerdo con Marco Tulio Cicerón. Herbart y los socialistas, quienes toman esta segunda definición, estiman que la educación es  transmisión de cultura.

 

El alemán Adolfo Rude por su parte, afirma que “educar es dirigir la formación de una personalidad plena de valores para una comunidad pletórica de ellos”; es decir, toma a la educación como “dirección”, como lo indica la raíz duc, de ducere: conducir, guiar.

 

DEFINICIÓN REAL.

 

Redden y Ryan, en su obra Filosofía de la Educación”, la definen como “ la influencia deliberada y sistemática ejercida por la persona madura sobre la inmadura, por medio de la introducción, la disciplina y el desarrollo armónico de todas las facultades: Físicas, sociales, intelectuales, morales, estéticas y espirituales del ser humano, de acuerdo con la jerarquía esencial de las mismas, para la utilidad individual y social, dirigida hacia la unión del educando con su fin último trascendente”[10].

 

EXPLICACIÓN.

 

Influencia deliberada y sistemática: Se refiere a un control autoritario y orientación madura sobre quienes van a ser educados.

Persona madura e inmadura: La autoridad del profesor es importante en el desarrollo del niño que conserva inmadurez para controlar y dirigir el trabajo del educando.

Instrucción: El aprendizaje es un medio educativo que debe estar en manos de una persona preparada, madura que influya no a manera de imitación, sino para formar la personalidad del educando y que éste se descubra a sí mismo.

Desarrollo armónico: Los elementos de la naturaleza deben desarrollarse de acuerdo a su jerarquía esencial.

Poético: Facultades sensoriales y espirituales, así como apetitivas (instintos, voluntad), que serán desarrolladas con la educación.

Aspecto social e individual: Individualmente la educación debe de ayudarlo a dirigirse a sí mismo como persona libre y en armonía. Socialmente para incorporar al educando a los diversos grupos sociales en que se desenvuelve.

Dirigida hacia el fin último: Cuyo fin último es la felicidad perfecta, es decir, la educación debe ser orientada a lo que es el Sumo Bien.

 

DEFINICIÓN DE EDUCACIÓN CONSIDERADA COMO PROGRESO.

 

W. Cunnigham, en su Filosofía de la Educación, da este significado: “La educación es un proceso de crecimiento y desarrollo por el cual el individua asimila un caudal de conocimientos, hace suyo un haz de ideales de vida, y desarrolla la habilidad de usar esos conocimientos en la prosecución de estos ideales”.

EXPLICACIÓN.

 

La educación debe cambiar en aspectos como: De ignorancia a conocimientos, de impulsos a ideales, es decir, cambiar los instintos a un control moral o de ideales de vida, de capacidades a habilidades.

 

“...La educación es un hacer total, y por lo tanto, consciente; ella comunica la formación de la personalidad de una persona a otra. No merece llamarse educación  ni la asimilación inconsciente o semiconsciente por la que los jóvenes se van asemejando a los adultos, ni el procedimiento que se limita a regular las tendencias juveniles mediante ciertas normas y disposiciones, sin preguntarse si los efectos resultantes profundizarán suficientemente en la vida espiritual del alumno y cómo se cambiarán dentro de ella en un resultado de conjunto”.[11]

 

 

 

UNIDAD 3. PROBLEMAS METAFÍSICOS DE LA EDUCACIÓN.

 

 

3.1.UBICACIÓN DE LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN ENTRE LAS DISCIPLINAS FILOSÓFICAS.

 

La educación como ente cultural pertenece a la filosofía de la cultura, y el estudio de los fines últimos de la educación son de la Metafísica.

 

A pesar de que la Filosofía de la Educación fue ubicada por un tiempo dentro de la Ética, se llegó a la conclusión de que no es en el ámbito de los seres morales donde debe estudiarse, sino en el de los seres naturales o culturales, los cuales son objeto de estudio de la Metafísica.

 

La Metafísica es un estudio filosófico del ser investigándolo bajo sus características abstractas e indeterminadas (Ontología), o bien, si estudia a los seres con sus caracteres individualizantes, pero de una manera filosófica, se tendrán tratados especiales de Metafísica. Por lo tanto, la Filosofía de la Educación es un Tratado especial de Metafísica.

 

 

3.2.  LOS PROBLEMAS METAFÍSICOS DE LA EDUCACIÓN.

 

Estructura Entitativa del ser educacional.

Estructura esencial de la educación estudiando su formalidad constitutiva.

Proceso educacional: estudio dinámico de la educación.

La causa eficiente, productora o actualizadora de la educación.

Regulación del proceso educativo.

Teología ordenativa de la educación.

 

LAS CAUSAS DEL SER.

 

Las causas del ser pueden ser: intrínsecas (material y formal) o extrínsecas (Eficiente, ejemplar y final.

Causa material, que es de lo que esta formado el ser y la causa formal es la estructura que tiene.

Causa eficiente, que es la que produce al ser.

Causa ejemplar, que es el modelo.

Causa final externa, que es la intención de realizar las cosas.

Causa final interna, que es a lo que se destina el ser. Debe coincidir con la causa formal y ejemplar.

 

 

3.3. LA ESTRUCTURA ENTITATIVA DE LA EDUCACIÓN.

 

PRIMER PROBLEMA.

EL ENTE EDUCATIVO.

 

Desde el punto de vista fenoménico, la educación se da solo en el hombre, por lo que debemos saber las partes que lo integran. Ontológicamente, el ser esta integrado por esencia (lo que es el ser) y por existencia (lo que da realidad a la esencia.

 

EL HOMBRE COMO SOPORTE DE LA EDUCACIÓN.

 

El hombre es el portador de la educación, lo cual indica que se trata de un accidente que se da en el hombre. Por accidente entendemos “Un ser a quien le es propio existir en otro y no en sí” (Educación), y por sustancia “un ser a quien le es propio existir en sí y no en otro” (Hombre).

 

LA EXISTENCIA DE LA EDUCACIÓN.

 

Se necesita de un ser sustancial para que se manifieste este ser accidental.

 

Cuando un individuo sustancial obra y esta provisto de cierto ser accidental, su especial modo de obrar nos esta dando a conocer la existencia de dicha realidad accidental. La educación no debe confundirse con su resultado ni con la persona educada, pero en base a ella, vamos a ver la manifestación de la educación, encontrando así su existencia.

 

Por lo tanto la existencia de la educación la conocemos al manifestarse en desenvolvimiento personal.

 

LA ESENCIA DE LA EDUCACIÓN.

 

La esencia de la educación se encuentra totalmente en la esencia del hombre por ser un ente accidental que ha de manifestarse en un ente sustancial.

 

“Educación es aquélla modificación (diferencia específica) por la que el hombre es perfeccionado (Género)”.

 

LA CONTEXTURA DE ESENCIA Y EXISTENCIA EN EL SENO DE LA EDUCACIÓN.

 

La filosofía tradicional le da prioridad a la esencia, mientras que la filosofía existencial se la da a la existencia.

 

Cuando se da la realización de un ser, su esencia y su existencia se dan simultáneamente, pero es su existencia la que actualiza todas las esencias accidentales, por lo que de manera temporal la existencia de la sustancia precede a las modificaciones accidentales que puedan desplegarse. La existencia de la educación así pues, no precede ni sigue a la esencia de la educación.

 

LA EMANACIÓN O FLUENCIA DE LA ESENCIA Y EXISTENCIA.

 

La educación se adquiere en base a  un proceso que comienza, dura y concluye. La esencia no deriva de la existencia ni viceversa, ya que la esencia de la educación solo de la esencia puede venir, y en cuanto  a la existencia de la educación, ésta se patentiza mediante una manifestación de la perfección adquirida.

 

 

3.4. LA ESTRUCTURA DE LA ESENCIA Y LA EXISTENCIA EN EL SENO DE LA EDUCACIÓN.

 

La existencia y la esencia en la educación se presentan como ya mencionamos, simultáneamente, y el hombre es quien actualiza la esencia y existencia de la educación. En el ente educativo la esencia educativa solo subsiste en el hombre, y no puede lograr una existencia que posea con exclusividad.

 

“La educación es una modificación accidental del ser sustancial del hombre”.

 

LA ESTRUCTURA ESENCIAL DE LA EDUCACIÓN. SEGUNDO PROBLEMA.

 

Este segundo problema nos ocupa de la cusa formal de la educación. La educación más que un ser, es un hablar. El método mediante el cual un accidente es tenido por la sustancia es por inherencia. La educación consiste en la posesión de un género, que es su cualidad la cual trata de perfeccionar, dicha cualidad son los hábitos.

 

Los hábitos tratan de darle la mayor aptitud y perfección. Estos hábitos se dividen en entitativos y operativos, y pueden ser de naturaleza espiritual; llamados entonces virtudes (ciencia, sabiduría, arte), o bien morales, llamados virtudes éticas (prudencia, fortaleza, justicia y templanza).

 

Existen también los hábitos orgánicos (sensoriales).

 

FORMACIÓN DE LOS HÁBITOS.

 

James, La Vaissiere, palmes y Boyd Barret sugieren las siguientes reglas para la formación de los hábitos:

 

Lanzarse con una fuerte determinación al formar un hábito nuevo o destruir uno antiguo.

No aceptar ninguna excepción antes de que el hábito que se trata de adquirir este profundamente arraigado.

Aprovechar toda oportunidad para obrar conforme la resolución tomada.

mantener viva la facultad del esfuerzo voluntario fomentándola con un poco de ejercicio desinteresado.

 

LOS HÁBITOS Y EL APRENDIZAJE.

 

El aprendizaje debe fijar en la memoria los fines, condiciones y reglas de la ejecución de la tarea por realizar para que puedan ser recordadas por sí mismas durante la ejecución y despertar el interés activo para adquirir buenos hábitos.

 

LAS CAPACIDADES O FACULTADES.

 

Las capacidades son la fuerza psíquica de la personalidad y son de naturaleza espiritual y orgánica.

 

Toda capacidad implica la forma de cómo realizar una actividad. Mientras más actividades se realicen, mayores son las oportunidades de desarrollar capacidades, hábitos y habilidades.

 

Las capacidades son producto del proceso histórico-social y presentan una evolución conforme hay cambios en la vida e historia de los pueblos.

 

LAS ACTITUDES.

 

Son los estados mentales y emocionales por los cuales el sujeto se adapta a situaciones determinadas, reaccionando de manera positiva o negativa a ellas, teniendo por ello las actitudes, un carácter dinámico.

 

LAS HABILIDADES.

 

Habilidad es la destreza para realizar una actividad de cualquier tipo. Se adquieren con el ejercicio de las actividades propias.

 

La esencia de la educación se basa en las modificaciones perfectivas que adquiere la persona con el desarrollo de sus capacidades, la formación de sus hábitos, de las habilidades y actitudes correctas.

 

 

3.5. EL PROCESO EDUCATIVO.

 

TERCER PROBLEMA.

 

Visto el hombre desde una perspectiva dinámica, se observan tres hechos:

Nos es necesario observar una actitud incesante en el hombre.

El hombre es sujeto pasivo de un conjunto de movimientos.

Tanto el movimiento como la actividad llevan determinada dirección para conseguir u obtener algo.

 

En el proceso educativo además de movimiento hay desenvolvimiento y busca un perfeccionamiento para llegar a una meta. Dicho perfeccionamiento no es de tal naturaleza que cambie la esencia del hombre a una jerarquía superior ni la acumulación de imperfecciones le convierte en una esencia inferior.

 

El proceso educativo consiste en un perfeccionamiento selectivo y superador. Se presentan a continuación tres conceptos para reflexionar acerca del proceso educativo:

 

Naturalismo: el proceso educativo es un desarrollo natural, sin meta alguna.

Tesis luterana: la educación es la obra de Dios sobre el hombre (el cual es radicalmente malo), la educación se obtiene de la forma y la materia del hombre.

Tesis de la tradición católica, que afirma un daño, pero no radical pero sí accidental.

 

Kant señala “por la educación el hombre llega a ser hombre” y Max Scheler dice “la educación es humanización, el proceso que nos hace hombres”.

 

Para los católicos es un desenvolvimiento para superar la naturaleza. Finalmente, el proceso educativo tiene como meta llegar al perfeccionamiento de las facultades esenciales de la naturaleza humana, por lo tanto, el proceso educativo es psicológico-moral y debe estar presidido por todas las exigencias de la razón.

 

 

3.6. LA REALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN.

 

CUARTO PROBLEMA.

 

Las causas eficientes de la educación son:

Los principios intrínsecos del educando.

Las causas extrínsecas: El primer agente realizador de la educación es el educando con el ejercicio de las facultades educables; el segundo, principio educable segundo es la facultad apetitiva-racional; en tercer lugar deben ser educadas las facultades sensoriales.

De igual manera debe fomentarse los buenos sentimientos.

 

LOS AGENTES EDUCATIVOS EXTERIORES.

 

Estos agentes son la naturaleza (cosas creadas), la cultura (acción positiva del hombre para elaborar elementos enriquecedores de la vida) y el medio social.

 

LA FAMILIA.

 

Los padres realizan la función educadora natural hacia los hijos, guiándolos, rigiéndolos y corrigiéndolos. Los padres tienen el derecho de educar a sus hijos.

 

EL ESTADO.

 

La educación proporcionada por el seno familiar debe ser complementada por el Estado en el sentido de que debe ofrecer paz y seguridad a las familias y a cada uno de los individuos, dar bienestar espiritual y material mediante la unión y coordinación común.

 

Una adecuada legislación aunada a una prudente justicia constituye una ambiente positivo para la educación.

 

LAS IGLESIAS O COMUNIDADES RELIGIOSAS ORGANIZADAS.

 

La historia del hombre muestra la acción educadora de las iglesias. Es innegable la influencia que éstas han tenido en el desarrollo de los modelos educativos que han acompañado al hombre a lo largo de su evolución.

 

 

3.7. LA TELEOLOGÍA ORDENATIVA DE LA EDUCACIÓN.

 

QUINTO PROBLEMA.

La causa final interna de la educación está relacionada con las necesidades humanas universales:

 

Salud: tanto física como mental.}

Compañerismo humano.

Económicas.

Cívica y jurídica.

Educación mental.

Seguridad divina.

 

La educación tratará así, de satisfacerlas para lograr el cuádruple desarrollo humano, estableciendo los objetivos en una jerarquía:

 

Desarrollo mental, cuyo objetivo es la educación intelectual para formar la voluntad, afectividad, sensibilidad y carácter.

Desarrollo físico, que se basa en la salud mental.

Desarrollo religioso para obtener la seguridad divina.

El desarrollo social cuyo objetivo es la compañía humana, seguridad económica, descanso y seguridad cívica.[12]

 

 Al satisfacer estas necesidades el hombre adquiere una felicidad real, aunque incompleta. El fin último de la educación será no esta felicidad incompleta, sino aquella que solo es posible lograr al franquear los umbrales de la eternidad.

 

FINES DE PARTE DEL EDUCADOR.

 

El educador debe hacer coincidir el fin del agente y el fin de la obra educativa.

 

“Sería clavar el último clavo en el féretro de nuestra nación, si os mismos maestros se hicieran partidistas. Por esto, y precisamente por esto, han de ser y permanecer hombres de ciencia. Su personal punto de vista formado ya por su procedencia, tipo espiritual y desarrollo y que es imposible borrar, ha de ser purificado por una ciencia autónoma del espíritu, esto es por una amplia reflexión sobre las posibles estructuras espirituales y por el aprendizaje de la comprensión...  El que ha pasado por la práctica efectiva de las ciencias del espíritu no perderá su personalidad...”[13]

 

 

 

UNIDAD 4. LA FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD.

 

 

4.1. LA EDUCACIÓN INTELECTUAL.

 

La educación intelectual se refiere al ejercicio del intelecto para la creación de ideas, juicios y raciocinios; fomenta la memoria lógica y racional, así como la imaginación.

 

Sigue dos procesos: el social y el individual, para que el aprendizaje intelectual, asociativo y apreciativo tenga su plena realización. De este modo el educando cultivara su formación intelectual tanto en las ciencias como en las humanidades y las aplicará en el medio en que se desenvuelve.

 

El fin de la educación intelectual es formar “hombres cultos”, es decir, hombres con espíritu libre y abierto para entender ideas y creencias de los demás, aún cuando no pueda aceptarlas ni reconocerlas con validez.

 

 

4.2. LA FORMACIÓN SOCIAL.

 

LA EDUCACIÓN MORAL.

 

La educación moral se encarga de la formación de hábitos morales y de acciones prácticas en el individuo y la sociedad. La educación moral se relaciona con el carácter, cuya creación depende de una voluntad disciplinada y una adhesión firme a los principios morales de la conducta.

 

La voluntad es de suma importancia en la educación moral, pues ayuda a estabilizar la relación que debe existir entre el individuo y el medio ambiente.

 

EDUCACIÓN MORAL Y EDUCACIÓN SOCIAL.

 

Si el individuo cultiva una buena educación moral, la pondrá en práctica en la sociedad en que vive y la transmitirá a sus semejantes. Por lo tanto, la conducta de un maestro debe ser ejemplar para con los alumnos y estar regida por la justicia y la educación moral, y no por la simpatía. De este modo se logra tener una autoridad moral que el maestro necesita en su labor educativa.

 

LA EDUCACIÓN MORAL ACTIVA.

 

La enseñanza de la moral se realiza primeramente con el ejemplo que se transmite en el hogar. En la escuela ésta enseñanza debe realizarse de manera activa mediante actos enmarcados dentro de un carácter amplio y flexible que contenga normas morales eficientes.

 

Para lograr un mejor éxito del aprendizaje moral se recomienda narrarles a los alumnos casos morales, contar vivencias morales también y asociar la enseñanza moral con otras materias para que el mismo alumno descubra el carácter moral que puede tener cada una de las otras ciencias.

 

EDUCACIÓN RELIGIOSA.

 

La educación religiosa se dedica a la formación religiosa propiamente del individuo y al conocimiento de los fundamentos de orden ontológico que son dos: en el primero se afirma que el hombre es criatura de Dios; en el segundo fundamento, se hace mención sobre la importancia de la unión espiritual con Dios a través de obras a lo largo de toda su vida.

 

El educando en éste aspecto entenderá que tiene una libertad de profesar la religión que sea de su devoción y que considere la verdadera.

 

LA FORMACIÓN SOCIAL.

 

Su tarea consiste en desenvolver la dimensión individual orientándola hacia el interés de los demás por medio de un proceso de socialización, el cual supone el paso por una serie de subculturas relacionadas con la edad que deben recorrer el niño y el joven.

 

El proceso de socialización necesita de una maduración del individuo para que este logre su adaptación dinámica dentro de una sociedad para que pueda realizarse en su profesión u oficio, manteniendo a la vez una actitud de colaboración y solidaridad hacia con sus semejantes.

 

Es importante que se incluya una formación de conciencia despierta y un espíritu abierto a las necesidades sociales y a los cambios que puedan presentarse en la sociedad en que vive.

 

La educación social incluye la formación cívica y la educación política.

 

LA FORMACIÓN CÍVICA.

 

La formación cívica es la parte de la formación social que se dedica a las relaciones con el pueblo o la nación, abarca toda la vida privada y la vida pública del ser humano.

 

Entre las virtudes cívicas que deben practicarse es el estado o Nación están: la lealtad, la fortaleza, la comprensión de recibir y transmitir mandatos, el hábito para manejar con precaución intereses comunes, la veracidad, el espíritu de cooperación, y sentido de coordinación de actividades.

 

“... La formación cívica, tal como la entendemos y proponemos, consiste en inculcar esas virtudes y procurar su ejercicio hasta hacerlo consubstancial del carácter de la persona y de la nación; sin ésta raíz, resultaría de poco provecho la enseñanza del civismo...” [14]

 

LA FORMACIÓN POLÍTICA.

 

Es otra parte de la formación social, la tarea del maestro en este aspecto es la de ser un guía imparcial en cuestiones del estado para crear solamente reflexión en el estudiante y que éste se desprenda de juicios propios.

 

“... toda intromisión partidarista en los centros docentes origina una situación peligrosa que amenaza la pureza interior y la ecuanimidad requerida en la enseñanza”.[15]

 

LA FORMACIÓN SOCIAL DEL EDUCADOR.

 

La formación social del educador debe estar enriquecida por la práctica de virtudes humanas sólidas, las cuales le hayan fomentado una personalidad firme, ya que es un ejemplo a seguir; el profesor debe obrar con lealtad, sinceridad, rectitud moral, y evitar incurrir en situaciones de timidez, impulsivilidad, falta de tacto, inconciencia y pereza que puedan ser percibidas por el educando.

 

 

4.3. LA EDUCACIÓN ESTÉTICA.

 

Es la educación que tiene el hombre por  y para el arte a través del cultivo de la sensibilidad y el fomento de la habilidad creadora para formar en la persona una disponibilidad de actuar de manera delicada en su conducta y en todas las actividades que lleve a cabo.

 

La educación estética además, debe promover el afecto hacia las obras de la naturaleza, las cuales reflejan armonía, orden, esplendor y grandeza.

 

 

4.4. LA EDUCACIÓN BIOLÓGICA Y FÍSICA.

 

EDUCACIÓN BIOLÓGICA.

 

El normal y sano funcionamiento biológico del cuerpo humano es indispensable para la vida del espíritu del hombre. Cualquier descuido hacia él puede afectar la eficacia intelectual, vocacional y moral de la persona, por lo tanto, el fomento del desarrollo y el mejoramiento de la salud son metas de la educación biológica.

 

LOS DEPORTES Y LA GIMNASIA.

 

Ambas Actividades fortalecen la salud, pero lo importante de las actividades deportivas es que fomentan la convivencia, competencia sana, habilidades, destrezas, motricidad, sujeción a disciplina, siendo así una actividad sistematizada de formación biológica intencionada.

 

PELIGROS QUE EVITAR.

 

Uno de los principales peligros que debe de evitarse es el que se le dé mayor importancia a la formación deportiva dejando a un lado la formación moral y cultural.

 

 

4.5. FORMACIÓN DEL EDUCANDO EN BASE A LOS PRINCIPIOS AXIOLÓGICOS.

 

La pedagogía axiológica se dedica a fomentar el conocimiento y aprecio de los valores para que el hombre adquiera una perfección de su persona.

 

La labor educativa se enfocará a motivar en el educando el descubrimiento de los valores a través de la vida de hombres excepcionales del a nación y la humanidad. Además, la educación también se encargará de:

Fomentar experiencias individuales y colectivas que incrementen los valores superiores.

Orientarlos en la formación de la escala de valores.

Ayudarles a que se formen juicios estimativos de valor en todos los ámbitos.

 

LA REALIDAD EN LA CONQUISTA DE LOS VALORES.

 

La educación axiológica debe orientar a los educandos como es que se presentan y practican los valores en la realidad, y no tengan un rezago ni sientan un resentimiento o engaño al tratar de encontrar los valores tal y como ellos los pensaron que serían: amor perfecto, justicia perfecta, etc. A pesar de ello, los valores deben conquistarse aun siendo imperfectos; esto cuesta sacrificios, pero también nos da grandes satisfacciones.

 

EL DESCUBRIMIENTO DE LOS VALORES.

 

La adolescencia es la etapa de la vida del ser humano en la cual suelen presentarse toda una gama de valores a prueba; es la edad en que todo se entrega en pos del valor. Cuando alguien capta un valor, su espíritu se inclina hacia él; he ahí la importancia del fomento de la educación de descubrir ese horizonte de valiosos valores desde ésta etapa de vida.

 

LA CEGUERA AXIOLÓGICA.

 

La captación de los valores es a través de la estructura psíquica del sujeto, así como de la educación y el medio ambiente en que este se desenvuelve.

 

La educación debe cultivar todos los valores posibles, sin el predominio de unos, dejando a un lado el fomento y desarrollo de otros.

 

La ceguera axiológica se presenta en quien lo mismo le da lo bueno y lo malo, la virtud o el vicio. La labor del educador consiste en no caer en dicha ceguera axiológica y aún menos en lo correspondiente al campo moral.

 

 

 

SEGUNDA PARTE: FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN COMPARADA.

 

 

 

UNIDAD 5. EL IDEALISMO ONTOLÓGICO EN LA EDUCACIÓN.

 

 

FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN COMPARADA.

 

En base a la pregunta realizada ¿Qué es el hombre?, tenemos la siguiente división de la Filosofía comparada:

 

Filosofía de la Educación del Idealismo.

Filosofía de la Educación del Materialismo.

Filosofía de la Educación del Espiritualismo.

- Filosofía de la Educación del Humanismo.

- Filosofía de la Educación del la Orientación metafísica.

 

CARACTERÍSTICAS DE ESTAS FILOSOFÍAS DE LA EDUCACIÓN.

 

La Filosofía de la Educación del Idealismo: afirma la divinización del estado y la educación por lo tanto queda en manos de él.

La Filosofía de la Educación del Materialismo Comunista: La educación es dirigida por el estado para afianzar las doctrinas del marxismo.

La Filosofía de la Educación del Humanismo: acepta la espiritualidad del hombre pero prescinde de los auxilios sobrenaturales.

La Filosofía de la Educación de la Orientación metafísica: auxilia al educando a prepararlo para la prueba final.

 

5.1. LAS CORRIENTES DEL IDEALISMO Y SU TRAYECTORIA.

 

El Idealismo toma como punto de partida la idea y tiene varias corrientes a seguir:

Idealismo objetivo y ontológico propuesto por Platón.

Idealismo subjetivo, que a su vez acepta dos corrientes: el idealismo empírico propuesto por Locke y Hume, y el Idealismo Trascendental apoyado por Kant, Fichte y Schelling.

 

5.2.  LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN DEL IDEALISMO ONTOLÓGICO. FILOSOFÍA PLATÓNICA.

 

Platón sostiene que las ideas son representaciones irreductibles a los conocimientos sensibles. El alma es la sustancia que contiene a las ideas. Este ser espiritual es intrínsecamente independiente de la materia, en el ser y en el obrar.

 

Aristóteles y la filosofía Aristotélica-Tomista, señala además la espiritualidad, racionalidad, la sensibilidad, la unicidad y simplicidad del alma humana, haciéndola inmortal e incorrumpible. El Tomismo concluye que el educador debe tener presente que la vida actual no lo es todo.

 

VOLVIENDO AL PENSAMIENTO PLATÓNICO.

 

La “idea” es la realidad extramental correspondiente al concepto; las esencias son ideas, las ideas son el ser, y el ser es la verdad.

 

En el Hiperuranio (mundo de las ideas), los seres forman una pirámide en cuya cima está la idea del Sumo Bien. En la filosofía platónica, el mundo sensible imita al mundo real poniéndolos ante un dualismo metafísico y cosmológico.

 

CONCLUSIONES DE SU TEORÍA DEL CONOCIMIENTO.

 

La idea es eterna e inmutable.

Al ser eterna e inmutable, es creada anterior e independientemente del entendimiento.

Es un objeto trascendente respecto al pensamiento.

El pensamiento solo descubre la verdad que ya esta hecha.

 

LA MATERIA PARA PLATÓN.

 

Platón da dos nombres a la indeterminación del participante o pantalla: Apeiron o lo indeterminado, y Jora, o sea, espacio vacío, indiferenciado. Por lo tanto, la causa formal del Idealismo Platónico son las ideas y la causa material la Jora.

 

EL DEMIURGO.

 

Anaxágoras consideraba que el Demiurgo había introducido las ideas al mundo sensible.