Universidad Abierta

 


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LA EVOLUCIÓN DE UN MEDIO DE COMUNICACIÓN EN EL ESTADO DE VERACRUZ: DIARIO POLÍTICA

CRÓNICA ANALÍTICA DE UNA COYUNTURA PERIODÍSTICA EN VERACRUZ. (1986-1998)

 

YOLANDA DEL CARMEN GUTIÉRREZ CARLÍN

 

CONTENIDO:

 

1. INTRODUCCIÓN.

Un mundo de imágenes que necesita palabras.

 

2. MARCO CONCEPTUAL.

A manera de glosario teórico.

2.1 Desinformación y subinformación.

2.2 Prensa y globalización.

2.3 La sociedad cambió.

 

3. PLANTEAMIENTO.

La ruptura escrita.

3.1 “Alarma” de los intelectuales.

3.2 Las armas de Política.

3.3 El news management: vicio histórico.

3.4 Posicionamiento de Política.

3.5 Un nuevo espacio público.

 

4. GÉNESIS DE UN MEDIO DE COMUNICACIÓN.

Cuando se abrió la libertad de expresión.

4.1 La coyuntura de 1988.

4.2 Un vacío informativo.

4.3 La línea: el contexto.

4.4 Libertad y responsabilidad.

4.5 La estructura y el diseño.

 

5. PENETRACIÓN Y CIRCULACIÓN.

La guerra de los voceadores.

 

6. CONSOLIDACIÓN DEL MEDIO.

Una responsabilidad social.

6.1 Los juegos políticos.

6.2 Elecciones: un gran mercado.

6.3 Cambio tecnológico.

 

7. NEXOS CON EL PODER PÚBLICO.

Memoria contra olvido.

7.1 Una arena política.

7.2 Las diferencias de Política.

7.3 La Reforma del Estado.

7.4 El equilibrio periodístico.

7.5 Comunicación social.

7.6 La credibilidad.

7.7 El Factor Gobernador.

 

8. RELACIONES CON OTROS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

En busca de la objetividad.

 

9. SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS.

Un largo caminar: obligada lectura.

 

10. BIBLIOGRAFÍA.

 

 

RESUMEN

 

Dentro de una cultura eminentemente audiovisual, cada vez es más complicado hallar ejemplos de medios masivos de información escrita con cierto peso real en las decisiones de la sociedad. Sin embargo, existen pruebas dignas de que los periódicos siguen siendo piezas claves para integrar en definitiva a la opinión pública. El trabajo “La evolución de un medio de comunicación en el Estado de Veracruz: Diario Política”, contribuye a rescatar esas experiencias que enriquecen el ejercicio de libertades de expresión de nuestro país. Es, simplemente, una crónica en el contexto de una coyuntura importante en la historia del México contemporáneo.

 

 

1. INTRODUCCION.

Un mundo de imágenes que necesita palabras.

 

A pesar de los cambios en las tendencias y/o preferencias de la opinión pública, la prensa escrita sigue siendo un canal en donde se profundiza el quehacer social.

Continúa, frente a la mirada de las elites intelectuales, como un acervo documental que sirve de fundamento para los politólogos, partidos políticos, investigadores en general y funcionarios de las más diversas ramas.

 

Para nadie es un secreto que el mundo actual es un mundo de imágenes con la ola de impactos que produce, la televisión y el cine y la industria musical combinados.

 

El teórico español Roman Gubern ha llamado a dicha situación la iconósfera, refiriéndose precisamente a la atmósfera simbólicamente compuesta, además de elementos como el aire, por las imágenes que casi flotan en el ambiente social.

 

Habrá que insistir que se reconoce que tanto la radio como la televisión y no tan atrás el cine, se conservan como los medios dominantes en el ámbito popular.

 

Habría que subrayar que dicha popularidad está encaminada a ciertos tópicos. Los medios audiovisuales cumplen una misión informativa. Sí, pero son fugaces y su volumen, es decir su espacio para contextualizar los hechos, no es tan amplio como la prensa escrita.

 

La prensa escrita, está claro, es vehículo de información entre las elites. La prensa escrita, además, a diferencia de los medios audiovisuales, sirve de consulta. Los periódicos continúan como la fuente de archivo principal para cuando se tiene que investigar. Incluso, la prensa escrita es un buen ariete para contar la historia.

 

La prensa escrita tiene un especial lugar en la sociedad. La prensa tiene un poder mediador importante entre los grupos de poder. El periodismo se vuelve vehículo informativo entre los grupos del poder. A pesar de no tener el impacto popular de un canal de televisión, los personeros del poder prefieren acudir a los periódicos para manifestar su quehacer político.

 

La televisión con respecto a lo anterior, se ha transformado en una velada tarima  de mitin. Las campañas de todos los candidatos políticos en el mundo, primero pasan por los medios masivos de información, y más por la televisión. Quizás el moderno cartel sea la televisión. Y ya cuando se intenta ahondar al respecto, entonces sí la prensa escrita adquiere connotada relevancia.

 

Así, el periodismo escrito cobra especial peso específico para mantener las relaciones entre el poder y la sociedad.

 

Y así, un periódico como Política, también ofrece claves para comprender una relación entre poder y prensa en el nivel local en la etapa contemporánea.

 

 

2. MARCO CONCEPTUAL.

A manera de glosario teórico.

 

2.1 Desinformación y subinformación.

 

Ahora bien, teóricamente es conveniente situar el papel de la prensa escrita. Para lo anterior es útil la crítica que realiza Giovanni Sartori.

 

Sartori, con su best seller Homo Videns. La sociedad teledirigida, dice, apocalípticamente, que la sociedad contemporánea construye su imaginario informativo sólo a través de la televisión.

 

Sartori denuncia esta situación como anómala, o no conveniente para una democracia deseable.

 

En Homo Videns separa dos conceptos informativos importantes para entender el peso de la prensa escrita y el periodismo televisado.

 

Estos términos son desinformación y subinformación.

 

El primero se refiere a esa cantidad de información que deliberadamente es empleada para el engaño. Es cuando los medios de información se sirven de la mentira para manipular determinadas conductas de la sociedad (Sartori: 1999).

 

Desinformación quizás prevalece en las sociedades más cerradas, en donde no existe pluralidad de voces políticas o no gubernamentales o civiles. Pero conforme las sociedades se vuelven más abiertas, como las contemporáneas, las de fin de siglo, cada vez es menos vigente la desinformación (Sartori: 1999).

 

Es tal la velocidad con que los medios acuden a los hechos, que es muy complicado tratar de ocultar los acontecimientos. Además, la misma competencia genera una plusvalía en la verdad. Mientras más apegado a los hechos esté un medio, mayor credibilidad tendrá, es decir, mayor aceptación, mayor audiencia, mayor circulación y más ventas, que es el motivo real o la palanca de desarrollo de los medios masivos de información de la actualidad.

 

El segundo término, la subinformación, explica la justificación de la presente tesina. Por subinformación, continuando con las tesis de Sartori, sería esa información insuficiente, con falta de argumentación. Aquí Sartori desmitifica a la información que por sí sola sea conocimiento. Si está descontextualizada, es decir carece de los elementos pretendidamente necesarios para mirar el acontecimiento, entonces no informamos, estamos subinformando.

 

Y aquí, más que ningún otro medio, los audiovisuales subinforman. En tanto que los medios impresos, intentan informar. Por sus características, mayor volumen y tiempo para el análisis, es posible que ahora mismo sean los únicos medios que cumplen la misión informativa. Y por ello mismo, con mayor razón, describiremos la breve historia de un medio impreso como Política.

 

2.2 Prensa y globalización.

 

Pasemos a otra circunstancia que hace necesaria la historia de un medio como Política, y que es una palabra que debe de aclararse cuando menos para fines operativos de la presente tesina:  la globalización

 

En este sentido, es muy importante consignar el papel de los medios escritos en un mundo globalizado.

 

Aparte, ya que mencionamos la palabra globalización, los medios en sus diferentes esferas cumplen un rol vital para amalgamar los espacios que se incluyen en la globalización (García Canclini: 1999).

 

Diversos autores como Armand Mattelart en su Comunicación-mundo y en Historia de las teorías de la comunicación, obras últimas del teórico belga que revisa con un panorama interdisciplinario los enfoques de la comunicación, han descrito a la perfección esa combinación entre los medios poderosos y los medios locales. Sí, las fusiones entre American on Line y Time Warner son impresionantes, y en apariencia devorarían de facto al resto de los medios. La fusión AOL-Time Warner es asombrosa por esa búsqueda de un mercado como el de Internet que tiene más de 20 millones de suscriptores. Esta negociación marca el paradigma del futuro en la comunicación, pues se determinan varias esferas financieras desde la información. Se trata, una vez más, de la prevalencia de la comunicación en lo que se constituye como la etapa contemporánea.

 

Pero ello no quiere decir que así debiese ser la comunicación.

 

Económicamente se evidencian las asimetrías entre los países que pactan los tratados de libre comercio; a nivel supranacional, se originan otros tantos problemas como los surgidos por las controversias de los marcos regulatorios y las acciones emprendidas en torno a la ecología –en su nivel positivo y en sus efectos negativos--. Entre desiguales no se puede intercambiar los aspectos financieros y todavía no se sabe a ciencia cierta cuál sería la fórmula para emparejar las circunstancias. Pero en lo cultural, en lo político, en lo informativo, las cosas son bien distintas y hasta parece que lo local obtiene ciertas licencias por encima de ese fantasma llamado globalidad.

 

Los grandes medios, como AOL-Time Warner, necesitan de un enriquecimiento regional.

 

Entre los especialistas de la comunicación, entre los que destacan los del enfoque culturalista en América Latina, insisten en la necesidad de reconsiderar la fuerza local (Borja y Castells: 1998), desde los propios medios de información que aportan hasta los mismos auditorios que asimismo contribuyen a ensanchar y enriquecer a la comunicación.

 

Néstor García Canclini, desde este citado enfoque culturalista de la comunicación, ha bordeado con excelencia los fenómenos de intercambio en esta sociedad de consumo. García Canclini ha teorizado respecto a los usos arbitrarios de los productos globales. Y, en esta parte, también ha resaltado el cúmulo de información válida y que se impone desde los nichos locales. Lo local no se queda atrás por la sola mención de las tecnologías. La tecnología, cierto, es una parte determinante o más bien influyente. Pero para el caso de los flujos informativos también las noticias que se generan en lo regional cobran oportunidad y valor frente a la globalización

 

Es curioso, que si bien se fortalecen las empresas de la comunicación a nivel transnacional, éstas requieren de la retroalimentación local. De ahí que todavía sea trascendental buscar las huellas que dejan los medios locales y así se valore su contribución a la sociedad.

 

2.3 La sociedad cambió.

 

Habría que agregar también que la sociedad contemporánea, por el mismo flujo informativo de fácil acceso, o más bien diríamos de abrumador acceso, ha alimentado a las sociedades y las ha hecho crecer. La sociedad de hoy en día está más informada. O cuando menos tiene mayores oportunidades de serlo. La sociedad civil se ha transformado. Las clases medias cada vez son más activas en los asuntos sociales. Y la pluralidad política ha obligado a una apertura sin precedentes en los renglones informativos.

 

En este contexto se inscribe el presente trabajo: Entre la vorágine de los medios audiovisuales, aún se encuentra vigente la misión del periodismo escrito.

 

Y entre los flujos informativos globales, conviene rescatar las experiencias locales.

 

Se trata de dos justificaciones pertinentes para los tiempos, para entender esta moderna situación de la sociedad del conocimiento, de la sociedad de la información.

 

Política, un periódico local/regional, es una buena experiencia para describir analíticamente.

 

Política tiene todos los elementos para el análisis: surge en una coyuntura universal interesante: la caída o desmoronamiento del bloque socialista en la Europa del Este cuyo impacto a nivel mundial incide en el pensamiento político –el periódico nace en el apogeo de La Perestroika, la reforma estructural en la URSS--, el surgimiento de fuerzas varias en el espectro político nacional --rompiendo así, las décadas y décadas de hegemonía de un partido de Estado--, y a nivel local aparece como alternativa frente a los medios escritos ya asentados en Xalapa, ciudad capital del estado de Veracruz.

 

Insistiríamos, Política nace en un momento propicio: una coyuntura de veta rica para explorar su importancia.

 

De ahí que el relato analítico de Política podría significar una contribución a la historia de la comunicación.

 

 

3. PLANTEAMIENTO.

La ruptura escrita.

 

3.1 “Alarma” de los intelectuales.

 

El presente trabajo tiene como objetivo mostrar el proyecto periodístico de Política, la forma en cómo fue concebido y los caminos que ha tenido que recorrer para afianzarse en la sociedad veracruzana. El medio informativo nace al percatarse los creadores del proyecto de un vacío de información en el ámbito político. A pesar de que Jalapa es una ciudad capital, política por excelencia, en donde se producen políticos tanto a nivel estatal como nacional, se carecía de un medio que se dedicara a la actividad gubernamental. Los medios existentes se conformaban bajo una lupa general en donde se maneja aún el concepto misceláneo, es decir, ofrecen una gama variada de secciones que intentan cubrir desde lo que se ha dado en llamar información general, la nota roja, el rubro de sociales, los deportes, la cultura y lo educativo, por citar los campos más atendidos por este periodismo.

 

Por tal motivo, Política es un medio que se concibe como un periódico especializado, que se dirige de forma preponderante hacia las élites políticas, y, por supuesto, a una opinión pública dedicada y/o afectada y beneficiada por la actividad política, y que en este caso son mayoría debido al aparato burocrático de la capital así como las relaciones que se generan en un Estado como Veracruz que tiene, después del Distrito Federal y el Estado de México, el mayor número de distritos electorales lo que habla de la importancia política de la entidad.

 

En este sentido Política es un medio que siempre atendió su perfil de acuerdo a la definición de su público. Primero ubicó a sus perceptores para de ahí modelar y programar su fisonomía periodística. De ahí que, desde su nacimiento, Política tenga un calendario de aparición calificado como de semana inglesa, ya que el mercado al que está enfocado labora de lunes a viernes,  jornada del universo político en cuestión.

 

Para lograr diferentes enfoques en la información, se contratan reporteros de las más diversas carreras y/o disciplinas, que van desde Ciencias y Técnicas de la Comunicación, Derecho, Sociología, Letras Españolas, Pedagogía y hasta de las ciencias exactas, como la Biología, han participado en la integración de Política. Al igual que casi todos los periódicos, en los primeros meses de su vida se coloca en lugares estratégicos, se reparte a personajes del mundo político, empresarial e intelectual, a manera de cortesía, para lograr que los actores y estudiosos de la política (mercado al que estaba enfocado), se acostumbren a su lectura; y tiempo después se realiza una campaña de suscripciones.

 

Política empieza a conocerse entre la sociedad jalapeña, el contenido de su información, los reportajes y entrevistas realizados y otros géneros periodísticos tan abandonados en el medio como la crónica, la reseña o la columna académica, rinden frutos a pesar de la densidad de muchos de sus textos (lo anterior evidenció entonces que el periódico se dirigía a un público avezado al tema).

 

Sin una estrategia real de crecimiento durante los primeros tres años de su vida, sino simplemente con el objetivo de posicionarse en un auditorio acostumbrado a las inercia periodística oficial, da bandazos a partir de este tiempo. “El Alarma de los Intelectuales”, como algunos le llamaban, se arraiga y gana credibilidad, gracias a una serie de trabajos que en aquella primera etapa los reporteros del medio realizan. Es decir, se empieza a cumplir el propósito de posicionarse.

 

3.2 Las armas de Política.

 

Para ello es importante subrayar la serie de elementos formales que componen la estrategia de posicionamiento en al auditorio de Jalapa y en general de Veracruz. Pero, eso sí, auditorio político.

 

Por ejemplo, destaca la presencia de caricaturas informativas y de doble sentido, que es algo que no se había explotado en el Estado. Al menos la recurrencia de la caricatura tiene otro cariz. Mientras que en la gran mayoría de publicaciones, incluso las que se dicen de circulación nacional –salvo el trabajo de los moneros de La Jornada--, la caricatura se utiliza en páginas interiores, en Política la caricatura cumple una función básica dentro de la primera plana.

 

Cierto que la caricatura expresa un criterio editorial. Sin embargo en Política se pensó inclusive en una función con dos vías: por supuesto, a nivel de editorial, manifestaba la posición satírica del medio, pero asimismo cumplía la función didáctica de invitar al público a leer las notas. Por esta razón es que las caricaturas aparecían prácticamente “amarradas” a las notas que tenían referencia.

 

Como todos lo hemos comprobado como lectores de periódicos, la caricatura aparece en los espacios dedicados a los géneros de opinión. Pocos ilustran a un género informativo. Y en el caso de Política esa intención persiguió desde su inicio: que la caricatura fuese atractiva, expresase un punto de vista editorial y que cumpliera una función didáctica informativamente hablando.

 

Otra de las herramientas novedosas de Política son los titulares. Los encabezados con ingenio y hasta con reminiscencias cinematográficas o literarias rompieron la barrera de lo convencional. Más que utilizar los criterios directos, los títulos son sugestivos y apelan a la competencia cultural de los públicos. Ello es curioso porque se ocupan modas en los medios masivos de información. Para el personal de Política es importante no soslayar lo que ocurre con otros medios en relación con los auditorios. Por eso es que se aprovechan los fenómenos mediáticos tanto de la televisión como del cine. Asimismo, las relaciones entre los titulares y la literatura tienen la meta de acercar al público a una información especializada. De ahí que los nombres de libros famosos sean parodiados. Y claro, también las frases populares son combinadas con la actividad política para recuperar lo que en Política se considera la idiosincrasia veracruzana

 

Este tipo de manejo de la información  despierta simpatía y credibilidad en los lectores; y es a partir del cuarto año cuando el proyecto se afianza, el medio informativo adquiere ya fuerza en la sociedad y es catalogado como un periódico independiente, veraz.

 

Las suscripciones empiezan a venderse por sí solas, a pesar de que lectores de la capital estaban acostumbrados a sorteos de vehículos, que eran el gancho en las diversas campañas de suscripciones.

 

3.3 El news management: vicio histórico.

 

Arraigado ya en la sociedad, con una circulación cualitativa y cuantitativa, Política crece, y la publicidad poco a poco se vende, no solo a entidades gubernamentales, sino a la iniciativa privada como casas comerciales o las mismas cámaras que aglutinan a los empresarios, hecho que permitiría posteriormente sobrevivir a pesar de las presiones ejercidas de los regímenes que encabezarían los gobernadores Dante Delgado Rannauro y después Patricio Chirinos Calero.

 

La inexistencia de convenios publicitarios con el gobierno, dan la libertad para el manejo de la información, y permite el crecimiento del medio informativo, ya que los periódicos existentes en el Estado, se encuentran comprometidos con el gobierno y aplican la autocensura por miedo a perder sus relaciones comerciales.

Ello podría entenderse con la historia de la prensa y el Estado.

 

José Carreño Carlón en este sentido, para comprender la relación prensa y poder, ha utilizado el news management que sería la “forma de doblez” en donde se busca que lo publicado responda a lo que el interesado desea que se publique. El news management es un modelo históricamente formado en México a través de silencios, complicidades y valores entendidos.

 

Carreño ha demostrado cómo en cien años de prensa en México, se ha creado un modelo de subordinación de los medios al poder público en el México del siglo XX, que pasa por varias etapas “que van del proceso de encuadramiento corporativo de todos los sectores socioeconómicos al Estado, a la integración del mencionado complejo político empresarial (o burocrático empresarial) de intereses comunes entre los sectores políticos y burocráticos y los de las grandes corporaciones empresariales” (Carreño, 1999).

 

El Director del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana, concluye que dicha estructura de engranajes movidos históricamente “es el lubricante de la corrupción institucionalizada”.

 

Y es que el marco nacional, seguimos con Carreño, propicia esta relación ominosa entre poder y prensa. Existe un poder discrecional de los poderes ejecutivos para intervenir en los medios de información –para el caso de la prensa, lo hacía con el control del papel--, y sobre todo se fomenta ante la ausencia de premisas regulatorias en lo que respecta al derecho a la información.

Si de ninguna parte nacen las condiciones propicias para ejercer, con plena libertad el periodismo, y asimismo se hallan vicios institucionalizados, entonces es particularmente complicado hablar de una prensa independiente de cara al sistema político en el cual está inscrito.

 

Este contexto también permeó por mucho tiempo el ámbito estatal. Sólo fue con el surgimiento de la competencia y con la modificación más o menos sustancial del modelo prensa-gobierno como disminuyó el status del news management. Y así, Política fue de los periódicos que sirvieron de punta de lanza para demostrar que estaba agotado ese modelo de contención informativa. Política demostró que se puede sobrevivir sin esos mecanismos tradicionales que subordinan al periodismo con el aparato gubernamental.

 

3.4 Posicionamiento de Política.

 

A partir de la Reforma Electoral del Estado, en 1993, se comprueba que el medio de comunicación participa en la construcción de escenarios políticos.

 

Política se transforma en un reconocido interlocutor. Se transforma en un medio que cumple los propósitos de un periodismo civilista, entendido éste como aquél que privilegia las voces de la sociedad civil.

 

Cuando alguna queja se desea externar, entonces Política sirve de palestra. Además el periódico fomenta el debate de las principales ideas y acciones del quehacer gubernamental.

 

Sin embargo, no obstante esta reconocida posición de Política en el espectro de la opinión pública local jalapeña-veracruzana, el gobierno de Patricio Chirinos, pretendió dejarlo fuera de las prerrogativas que marca la Reforma –la publicación de dos planas por cada partido político, para dar a conocer las propuestas de los candidatos--.

 

El hecho fue discutido. Se creó una polémica en torno a la negativa de otorgarle publicidad, precisamente por parte de los consejeros ciudadanos que conforman el Consejo de la Comisión Estatal Electoral. En ese entonces se planteó como argumento principal la pluralidad y credibilidad de la publicación.

 

Corre el noveno año de Política, los medios se multiplican, pero ello no significa que expliquen mejor los hechos sociales. A decir de diversos especialistas, las publicaciones aún no se han modernizado, con todo lo que implica la palabra modernizar. Cierto es que Política presenta fallas que se representan técnicamente, pero al nivel de posturas y contenidos el periódico destaca por su ruptura al modelo histórico convencional.

 

La publicación continúa liderando el camino de la información plural, la competencia no ha sabido establecer compromisos de veracidad con los lectores, la credibilidad sigue y crece tanto que ya los funcionarios públicos que otrora quisieron aniquilarlo, se ven forzados a utilizarlo para legitimar algunas de sus acciones. Pero todavía no le es permitido acceder a la información oficial, por eso a veces ofrece sólo una cara de la moneda y es identificado con los intereses de algún grupo de poder.

 

3.5 Un nuevo espacio público.

 

Los medios son actores fundamentales (pero no únicos) en el proceso de formación de la opinión pública, a partir de su función de constructores de la realidad simbólica, esta función puede condicionar la credibilidad o el escepticismo que generan determinados hechos políticos y sociales. Se dice entre los lectores, que a partir de la aparición de Política, ha ido cambiando la noción del espacio público en el Estado, ya que cuando se trata de generar opinión pública, todos los demás “dialogan” de algún modo con el medio.

 

El nacimiento de Política, cómo se concibe y bajo qué expectativas se plantea el proyecto, son los temas con los que se inicia este trabajo para continuar su consolidación, la penetración y circulación del medio como las causas que aseguran la supervivencia.

 

Los conflictos con el poder público lejos de perjudicar a la publicación, la ayudan, ya que al tratar de desacreditarlo, lo hacen más fuerte, pues sus ataques en otros medios de información tales como la televisión oficial y privada, así como algunas estaciones de radio y algunos medios impresos, le dan fortaleza y publicidad, y motivan la solidaridad de los lectores y anunciantes.

 

La relación con otros medios de comunicación es de respeto, cuando el gobierno los contrata para desacreditar lo publicado, lo hacen con digamos cuidado, marcado siempre como que es una inserción pagada (el news management).

 

Después de nueve años se tiene una considerable credibilidad, un gran peso específico, que lo coloca como factor importante en la construcción de la imagen de los actores políticos; y sus perspectivas de crecimiento de cara al siglo XXI, son amplias e interesantes en variados sentidos.

 

 

4. GÉNESIS DE UN MEDIO DE COMUNICACIÓN.

Cuando se abrió la libertad de expresión.

 

4.1 La coyuntura de 1988.

 

Para hablar del origen de un periódico como Política, es nodal hablar de la coyuntura que se abre concretamente a un año de su aparición. Es curioso que el nacimiento de Política coincida con las elecciones de 1988 que en la historia resultó un parteaguas en donde se cambiaron diversas estructuras del sistema.

 

Tanto el aparato burocrático como los agentes del poder modificaron su estar en la sociedad mexicana.

 

A raíz de los conflictos postelectorales de 88 se pregonó la especie que los medios masivos de información obligadamente se modernizarían.

 

Es innegable que desde esta fecha emergieron preocupaciones latentes, que subyacían dormidas, o más bien, largo tiempo no atendidas.

 

Existieron en su tiempo dos vertientes para explicar la transformación mediática.

 

Por un lado, un optimismo acrítico que adjudica a los medios la madurez de la opinión  pública.

 

En el otro extremo, un discurso sobreideologizado, antigobiernista que interpreta con ánimo negativo la función informativa.

 

Los dos polos que debaten esta legitimidad de la democratización de los medios tienen razón parcial, pero en la coherencia de sus discursos –-el oficialista y el opositor--, pierden ejemplos concretos de los avances reales y simulaciones –-también reales--, que en este renglón se han dado, y que en el peor de los escenarios, confunde a la sociedad civil sobre la relación periodismo  y política, que por cierto, aún piensa que los nexos entre la prensa y el gobierno –-o los grupos de poder--, se limita única y exclusivamente al halago y a la corrupción.

 

Los news management que dice Carreño Carlón en 1988 tuvieron un vuelco especial. Y, entonces, esa desinformación poco a poco se diluyó.

 

En este sentido, es conveniente rebasar esta generalización retórica, para pasar al caso específico del contexto de Política.

 

La coyuntura veracruzana podría dividirse a su vez en cinco grandes capas que constituyen la superficie de la democratización de los medios. Si bien no están  agrupados con un hilo secuencial, sí ofrecen un panorama de lo complejo que es el periodismo y la política.

 

El primer apartado se limita a señalar una etapa natural, de transición, después del seis de julio por supuesto de 1988, que por así denominarla, podemos identificar como catártica. Por ejemplo, en Jalapa fue tal la reacción contra el presunto fraude electoral, que los medios tuvieron que definir de una vez por todas para qué y con quiénes estaban; si cumplían o no una función social, porque las audiencias ya no son cómodas para el manipuleo, los públicos cada vez son más informados y por ende participativos.

 

Parece una provocación plantearlo, pero sucedió: unos se agazaparon en su tradicionalismo que pronto tendrían que reflexionar; y otros, como Política, aprovecharon la circunstancia para abanderar el flujo social que en algunos momentos daba el aspecto de incontenible. Ello no facilitaba por sí sólo  el encumbramiento de la credibilidad –-que no de audiencia--, pues había que descubrir otros retos.

 

Política da la sensación que se trabaja en una especie laboratorio, en donde se experimenta algo distinto todos los días; a cuestas se llevaba la herencia de los intentos por un periodismo independiente que habían fracasado en provincia, donde el régimen jurídico y los grupos de poder prevalecientes, dificultan la autonomía –el modelo histórico de control del poder que describe Carreño. Política era como un caballo desbocado, que aunque guardando la “objetividad”, quería canalizar –-no maniqueamente--, las protestas, que a la par estaban briosas, por no decir que desatadas. Con esta energía a todas luces periodísticas, se dio cabida a las manifestaciones, pero también se dio cuenta Política que la denuncia tronante debía estar secundada por información veraz, un criterio editorial analítico y una serie de propuestas, que significan, sin paternalismo, la acreditación del medio. Con esto no se quiere decir que antes del 6 de julio el periódico no tuviera esa línea conceptual; simplemente, se trata de llamar la atención sobre un año trascendente en la vida política que influyó en el ámbito informativo.

 

La segunda capa es consecuencia de la anterior. Ahora surgía otro escollo fundamental y determinante: en México, tras seis décadas de un autoritarismo de Estado –-dictadura perfecta o democracia imperfecta, según Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes--no existía  una real cultura del debate. Había sí, los foros de gobierno –que todavía se dan para analizar los informes, o seminarios– que se conformaban con sentencias y/o satanizaciones en contra de un modo de producción; pero no hay una costumbre de escuchar al otro. Por ello esto no es gratuito, existen desconfianzas históricas muy  enconadas: a la cerrazón de un partido de Estado como el Partido Revolucionario Institucional (PRI), le corresponde el grito impotente de la oposición (la prueba más palpable son las interpelaciones a los rituales presidencialistas). En este contexto, ¿cómo exigir que las ideas se debatan como tales, si no hay una correspondencia en la realidad? Por supuesto que no se tiene a la mano una receta que sintetice este conflicto. El hecho es que el diálogo no se da fácilmente. Quizás aquí los medios que más han aportado son los impresos, ya que la televisión sigue siendo un medio hermético que desechó cualquier posibilidad de enfrentamiento verbal. Pero tampoco debemos suponer, que por exclusión, el estímulo del debate en los medios impresos fluya idealmente.

 

Los obstáculos son varios. No basta tener una página editorial en los periódicos, que poco se lee, si en la primera plana, de importante estrategia política y estética del medio, no se permiten los espacios más que para una sola versión de los hechos; es necesario que las primeras planas incluyan a los protagonistas sociales, por la sencilla razón de darle presencia “viva”, voz a quien la solicita para expresar sus ideas, y de alguna manera, sondear a la sociedad para conocerla y facilitar la tarea política, que es la de gobernar. 

 

Otra barrera que presenta la ausencia de una cultura del debate, es la intolerancia. Cuando se le da el micrófono al gobierno los otros creen que el medio ya está vendido. O viceversa, que si se le da a la oposición sólo tiene un interés negativo, lo que trae como efecto que en muchas de las veces los grupos implicados se dediquen a la descalificación sin recurrir a los argumentos o a la información. En este caso, todavía no se admitía  plenamente la crítica, así como tampoco ésta se ha sabido utilizar en su máxima expresión. Asimismo, hay ejemplos de funcionarios que rehuyen la entrevista; son sumamente sensibles.

 

Y bueno, también en esta etapa nunca se termina de aprender, es también una transmisión que se va dando, donde prensa, gobierno y sociedad aprenden aceptarse, como son y a compartir y debatir en un espacio común, en igualdad de condiciones.

 

Cabe recalcar que por esta actitud del periodismo, la prensa sigue siendo el medio documental de mayor credibilidad. Podrá carecer de la prontitud y familiaridad de la televisión y el radio, pero gana en profundidad y en un reconocido prestigio de calidad profesional, además de ser una fuente de consulta y referencia por antonomasia.

 

La tercera capa es la extensión de esta vorágine social y activismo político, y que hay que recordar, es una demanda que desde hace tiempo se requería: es la regionalización de los medios. En algún sentido muchos periódicos abandonaron la jerarquización clásica que privilegia la nota internacional y nacional sobre lo local; ello no quiere decir que se está a favor de un aldeanismo que ignore un macrocontexto que por más lejos que esté, también influye. En ocasiones la comunicación alternativa ha fracasado en su captación, se queda en niveles muy románticos, y a veces ni eso; por ello, desde 1988 los medios tienen una gran oportunidad de ser instrumentos de reclamos dispersos, y que al servir de escaparate, sacude cierta apatía o desesperanza.

 

Un ejemplo de lo anterior se da en Orizaba con los enormes problemas laborales de la zona; así editan las notas de Política y las volantean en mimeógrafo o fotocopia. Y claro, en la manera que se  realice y garantice la apertura, el medio ganará mayor credibilidad, y, por supuesto, lectores.

 

Con todo esto no se quiere insinuar que la mayoría de los periódicos presentaron una cara distinta, ya que la rigidez de los criterios editoriales no permite un cambio radical; sin embargo, se ha progresado, amén de diarios como Notiver de Veracruz o La Opinión de Poza Rica, que pese a sus excesos, avizoraron dicha jerarquización. Inclusive, se puede asegurar que publicación que cumpla y atienda la información de su entorno, mayores posibilidades tiene de subsistir. Pero la renovación no es fácil hacerla, no es automático el equilibrio entre cantidad y calidad de la información, aunque subsisten casos bien interesantes que han tenido fuerte acogida entre los lectores. La dificultad se centra en que ya no es tan simple engañar al público con intitulados espectaculares que informan sobre un avionazo; cada vez, para bien o para mal, la gente tiene más opciones de información, por lo que la inercia del tradicionalismo no es  efectiva, pues se incrementa el número de personas que reacciona activamente a lo que se le está proporcionando.

 

A su vez, la regionalización de los medios trae consigo un fenómeno interesante y que es la cuarta etapa: la competencia de los medios. En este contexto, desde una presión de abajo, de la sociedad, los medios han tenido que superar sus viejos esquemas para no quedarse rezagados. Aquí el ejemplo más significativo es el del Canal 4+ de televisión –ahora llamado Radiotelevisión de Veracruz--. Al 4+ hay que ubicarlo primeramente en una circunstancia nada envidiable; para ninguno es un secreto que el canal depende del Estado, financiera y políticamente, sin embargo, en la medida que los medios no ceden, se han visto en la obligación de no estancarse.

 

Se da una retroalimentación silenciosa entre medios, que unos a otros se “fusilan”, se  siguen las notas importantes, o se le da un enfoque distinto. Dicha competencia, sin que se interprete como la idea de robo y aunque todavía no se vuelva costumbre el reconocimiento de las fuentes, beneficia a los públicos pues se ofrecen  más elementos y de mayor calidad para establecer juicios, en el más ingenuo de los casos, se puede señalar que se complementan en un abanico que poco a poco se amplía.

 

4.2 Un vacío informativo.

 

Según el periodista, su sentido de lo que hoy es noticia, es el resultado de su largo condicionamiento y de una proporción sutil entre el conocimiento de su público y de su medio, por lo que sería un mediador por antonomasia que en la práctica se adhiere a la noticia.

 

Al encontrar un vacío de información política en el ámbito veracruzano, se pensó en la viabilidad del proyecto periodístico que después tendría el nombre de Política.

 

El 16 de marzo de 1987 salió por primera ocasión, a las seis de la mañana, el periódico especializado en política, medio informativo impreso, diferente a los ya existentes en el estado de Veracruz, con una circulación de lunes a viernes.

 

Desde la Segunda Guerra Mundial, y por el gran avance tecnológico en las comunicaciones y en la comunicación, que confirma el aserto de Marshall McLuhan sobre la aldea global, la mayor parte de la población del mundo, tiene acceso a las novedades políticas.

 

Los medios de comunicación se multiplican, pero ello no significa que expliquen mejor los hechos sociales (la subinformación que dice Sartori).

 

Bajo esta premisa y tratando de cumplir, Política inicia su vida, respondiendo a las preguntas fundamentales que se formulan los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

 

En medio de la crisis, con un futuro incierto y promesas que ya nadie se atreve a creer, la gente entre otras cosas se cuestiona con frecuencia: ¿qué hacer? ¿en quién o en quiénes podemos creer? ¿dónde está la verdad?.

 

La respuesta a las interrogantes anteriores más la ausencia de credibilidad en los medios de comunicación existentes en la ciudad de Jalapa, y la estadía en la capital de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; sumados a la tradición de ser una ciudad llena de intelectuales, de estudiosos de las ciencias políticas, da la pauta para la puesta en marcha del proyecto periodístico.

 

El nuevo periódico enfrenta evidentes problemas que van desde la competencia --se dice que Jalapa, es una de las ciudades del país con mayor número de publicaciones periodísticas--, hasta el distanciamiento con el principal proveedor de publicidad en la ciudad: el gobierno del Estado.

 

En efecto los cincuenta años del denominado “Vocero de la Provincia” Diario de Xalapa, la oposición del gobierno del Estado a que Política circule por su línea crítica y las casi permanentes crisis económicas, son los obstáculos a los que se tiene que enfrentar en primera instancia. Asimismo es justo reconocer que otro obstáculo a vencer es la inercia contemplativa de los reporteros locales que practican un periodismo convencional; ello obliga a cambios internos paulatinos pero que al mismo tiempo son urgentes para plasmar la propuesta transformadora de Política.

 

4.3 La línea: el contexto.

 

El análisis de los medios masivos de comunicación y su influencia social origina numerosas controversias y puntos de vista opuestos. Ello se debe, sobre todo, a que configuran una realidad multifacética en la que entrelazan factores de orden económico, histórico, social, ideológico, así como aspectos creativos y técnicos. No obstante, ante estas diferencias destaca un factor que resulta indiscutible: su omnipresencia.

 

Con el objeto de brindar diferentes enfoques de las noticias generadas, en el momento de contratar a los reporteros que laborarían el periódico, se seleccionan personas de diversas profesiones. Su planta laboral está formada en su mayoría en la carrera de Ciencias y Técnicas de la Comunicación, pero también tiene abogados, biólogos, sociólogos, veterinarios, licenciados en Letras y otros más.

 

En la época moderna, cuando la cabal importancia de las actividades del periodista ha llegado a reconocerse ampliamente, ha surgido todo un corpus de material académico sobre el periodismo y sus valores, que tiende a dar más crédito a la creatividad individual del hacedor de noticias, que a la propia profesión.

 

La sociología de los medios informativos se ha interesado en buscar el origen de una serie de limitaciones con las cuales se producen las noticias.

 

Los académicos estudiosos de las noticias y de los hacedores de noticias, han elaborado de hecho toda una serie de explicaciones contradictorias, del modo en que los valores de las noticias han evolucionado en determinada sala de redacción. Todos tienden a destronar al periodista y remplazar su creatividad por un grupo de presiones implacables.

 

Política, consciente de ello, procuró entonces cubrir esas demandas que los teóricos han señalado.

 

De inicio, la viabilidad del proyecto se manifiesta, cuando se realiza un estudio de mercado, y se encuentra que precisamente el éxito de Política, radica en la existencia de un nicho no explotado, en el que se podrían intercambiar los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad e interés para expresarse públicamente sobre política, y que son: los políticos –quizás ampliando el término habría que agregar a la IP--, los periodistas y la opinión pública a través de los sondeos.

 

Sin embargo, por las propias limitaciones económicas –falta de espacio--, y el método de administración que conlleva el carácter patrimonial propio de una empresa privada –casi todas las publicaciones lo son--, Política enfrenta deficiencias que se reflejan en una línea editorial con pluralismo limitado a la visión política estrictamente reconocida así como la función pública –amplia, pero no universal--, y el escaso y deficiente manejo en términos de criterio editorial “cultural”.

 

Ello sí significa, a querer o no, una limitante para una ciudad con un amplio sector de posibles lectores que viven y operan en esta esfera de trabajo intelectual, y en la que por sus opciones universitarias y artísticas existe este segmento de mercado.

 

Otras fronteras que no han sido abordadas son los asuntos económicos y los deportes. O, cuando menos, no de la forma que sería conveniente, bajo el enfoque político, para captar aún más auditorios. Ha sido poco el manejo de la información financiera en un momento del país en que las noticias y el análisis sobre ese rubro, proporcionarían al lector, alternativas viables de recuperación económica. Y la falta de una sección deportiva, son carencias cuya solución, seguramente redundaría en una elevación sustancial de la circulación del periódico.

 

Una carencia importante, y que ha sido desarrollada en los medios nacionales como Reforma y El Financiero, lo es el levantamiento sistematizado y científico de la opinión pública, ya sea por medio de sondeos de opinión o encuestas. El desarrollo óptimo de este rubro, sin duda acercaría más a la publicación a una mejor comprensión de su mercado meta, además de ofrecer a ese mercado, una visión cercana a la realidad de la percepción de la sociedad de sus propios problemas.

 

4.4 Libertad y responsabilidad.

 

Antes de la Guerra Civil Inglesa del siglo XVII, y durante ella, los periodistas ya tenían que justificar según el criterio de “imparcialidad”, por ejemplo, aunque esta palabra ha adquirido varios usos distintos.

 

Otro punto discutido entre los ejecutores del proyecto, ha sido el de la tensión entre la “libertad” periodística, y la “responsabilidad social”, que destaca la inseparabilidad de la cuestión de las noticias de la cuestión más amplia del orden social.

 

En realidad, cuando estudiamos los valores de las noticias que se desarrollan en una sociedad dada, estamos examinando un fenómeno que nos revela los términos en que el orden social se ha establecido, impugnado y resuelto.

 

No por accidente hablamos de valores de las noticias; el valor de las cosas lo deciden en la plaza los vendedores y los compradores, que son algunos más ricos que otros.

 

La axiología o escala de “valores” del periodista, se establece bajo las presiones constantes de la sociedad a la que sirve; entre su existencia como artesano libre o creativo, y el nexo con que trabaja.

 

Política, aunque goza de cierta autonomía, tiene limitaciones que se impugnan permanente e inevitablemente. Sus llamados “valores” son los contratos provisionales, que establece con su público, considerado como lector por un lado y con su público considerado como sociedad por el otro.

 

A veces las noticias adoptan el carácter de un producto manufacturado, protegido por la intervención exterior, de acuerdo con las reglas que garantizan un mercado perfecto; otras tantas, se reconoce abiertamente que las noticias son la base de la ideología, y por ende, el Estado las administra directamente; aunque la localización aparente de las noticias en la sociedad ha cambiado, siempre se han situado cerca del problema del orden social, y sus limitaciones formales se han determinado precisamente para garantizar la verdad, la precisión y la imparcialidad.

 

4.5 La estructura y el diseño.

 

En principio, Política se empieza a editar en cuatro hojas. Después, en corto tiempo, se rediseña el contenido del periódico, para tener una mayor cobertura, y es así como se integran las páginas de “Notable y Citable”, “De a Grapas”, “La Guía” y “A Revolución 11”.

 

“Notable y Citable” es una página en donde se publican notas, reportajes, crónicas y entrevistas de los periódicos nacionales y estatales, que a criterio del editor son importantes para los lectores del medio informativo, y con la finalidad de que el comprador de Política, e identificado como está con ella, tenga la oportunidad de leer lo que se publica en la competencia, y de esta manera, enterarse de los acontecimientos y no tener que comprar muchas publicaciones.

 

La sección “De a Grapas” es un anuncio oportuno gratuito, que sirve como termómetro para medir el grado de penetración que tiene el medio, pero también de esta manera ganar lectores, ya que muchos de los que acuden a la oficina a solicitar la inserción de su anuncio, no conocen el periódico, pero vienen porque alguien les platicó de este servicio, por curiosidad, o para ver si se publicó su anuncio, compran Política, y muchos de ellos posteriormente se vuelven lectores.

 

“La Guía” es una especie de cartelera, que cuenta con una sección de cine, convocatorias para concursos de carácter literario, deportivo, artístico y musical; presentaciones de libros, conciertos de todo tipo, y todos los eventos socioculturales y deportivos que se organizan; en la parte final de ésta se publican las farmacias de turno y todos los teléfonos de servicios y emergencias como son la Cruz Roja, los Bomberos, Policía, Radio Patrullas, etcétera.

 

“A Revolución 11” es una parcela del periódico en donde los lectores denuncian y elogian, tal vez es la más gustada y la más socorrida, ya que desde grupos políticos hasta cualquier ciudadano común hacen uso de este espacio.

 

 

5. PENETRACION Y CIRCULACION.

La guerra de los voceadores.

 

Con el tiempo, la publicación crece en circulación y en peso específico, pero económicamente tiene algunos problemas, debido a que los que encabezan el proyecto de alguna manera son personajes salidos del gobierno, funcionarios y burócratas, mantienen la deformación de quedar bien con el político en funciones y a pesar de que el periódico ya es comprado, en muchos de los casos lo siguen obsequiando.

 

En el análisis realizado se llega a la conclusión de que aparte de manejar el medio como constructor de los escenarios políticos, se debe manejar con sentido empresarial, es decir estableciendo el criterio de la rentabilidad económica basado en una mayor venta de ejemplares y una mayor penetración mercadológica en términos de venta de publicidad entre la iniciativa privada local.

 

Con el paso del tiempo va obteniendo su mayor independencia, Política gana terreno y empieza a circular más. Al inicio del proyecto, el periódico se reparte gratuitamente, se coloca en lugares estratégicos, sobre todo en oficinas de gobierno, bancos, peluquerías y algunos restaurantes. Casi al año de existencia se empieza a vender, la información que contiene marca la diferencia entre los medios existentes, la necesidad de su lectura empieza a manifestarse, de diversas maneras, en los puestos es donde principalmente se coloca a pesar de que los voceadores son presionados por la competencia para que no se venda. Se dijo incluso que estaban amenazados por directivos que querían evitar que la competencia invadiese sus canales de comercialización.

 

Es entonces cuando se toma la determinación de quitarlo de las oficinas de gobierno y se promueve una campaña de suscripciones; con cierto número de éstas, se sigue con la estrategia de quitar todas las cortesías.

 

El reclamo de las personas a las que antes se les regalaba el periódico, muestra asimismo la penetración de su información, así como la instalación de su lectura como costumbre.

 

A pesar de todo, se sigue con algunas cortesías a colaboradores y ciertas personas con las que la Dirección tiene algún compromiso, es a tres años de su existencia cuando definitivamente éstas se cancelan; y después de realizar esta depuración, se emprende otra campaña de suscripciones que es un éxito y que posteriormente aseguraría una mayor venta de la publicidad comercial.

 

Una vez llegada a la meta en el número de suscriptores esperado, y con la seguridad de que Política entra en los hogares de los funcionarios públicos, de los trabajadores de la Universidad Veracruzana  --investigadores, profesores y burócratas--, así como de comerciantes y personas dedicadas a la industria de la construcción y de la transformación, se capacita personal para promover la publicidad, pero sin dejar olvidado el campo de las suscripciones.

 

Se estudia la situación actual del periódico frente a los demás dentro del mercado –-político en su mayoría y ahora comercial--, y brota las preguntas: ¿De continuar con esta tendencia, dónde estaremos en el futuro? ¿A dónde queremos llegar y qué es lo que queremos lograr?

 

Y es aquí cuando se decide incluir la nota roja, pero no como la manejan los demás medios, sino con cierto enfoque político y editorial. Se persiguió siempre el objetivo de borrar la imagen de la nota roja como subinformación; al contrario, se intentó darla con un panorama analítico que diera al público más elementos de entendimiento que dejarlo al simple morbo.

 

En este género informativo se manifiesta el deseo de la sociedad de que alguien pugne por sus derechos, ya que en las notas se informan los hechos, pero además no se deja de insistir cuando los crímenes o robos no son resueltos, es decir se le da un seguimiento que va más allá del sensacionalismo inicial de los demás medios.

 

Es ahí donde Política da otro paso hacia delante ya que convencidos y sin temor a represalias, los voceadores que antes se negaban a vender el medio, ya que estaban amenazados, lo venden en principio “por debajo del agua”, para después mostrarlo en los cruceros junto con los demás medios.

 

A partir de que los voceadores empiezan a vender el periódico, el tiraje aumenta de manera significativa. A pesar de las crisis por las que ha pasado el país, los aumentos en el papel y otros insumos y que se reflejan en el precio de Política, el rotativo no ha reducido su tiraje, y mientras que las otras publicaciones que aparecen en la ciudad han reducido el número de ejemplares, el medio especializado que aparece de lunes a viernes continúa, si bien lentamente, con su curva de crecimiento.

 

El aumento de la circulación se manifiesta de manera directa en la publicidad, los agentes vendedores de ésta cada vez tienen menor problema para convencer a los clientes de que se anuncien en el medio, los comerciantes empiezan a llamar para pedir cotizaciones y muchas veces en los tiempos estratégicos --temporada decembrina, inicio de clases, cambios de moda en ropa--, se diseñan campañas de venta, que van desde la creación de paquetes con descuentos ya sea por tamaño o número de anuncios.

 

Afortunadamente la publicidad aumenta, pero lo más importante es que no son pocos los anunciantes con espacios grandes, sino que son muchos con espacios pequeños y esto nos da la libertad de no depender de una cadena comercial, o de un grupo en especial, sino que la entrada o salida de alguno de los anunciantes no repercute en el ingreso de Política de manera importantes, como sucede en otros medios donde las escasas cadenas comerciales importantes de la ciudad, pueden influir en el criterio editorial de las publicaciones por su importancia específica en términos de utilización de espacio.

 

Política cuenta con dos tarifas de publicidad, la comercial y la política, la segunda casi no se ocupaba en los primeros años de su existencia, pero conforme pasa el tiempo, los partidos políticos opositores, los grupos políticos disidentes, algunos sindicatos que no están de acuerdo con la política laboral del gobierno, maestros, colonos, investigadores de la Universidad Veracruzana, y otros más, comienzan a publicar sus desplegados en donde manifiestan su descontento por determinadas acciones de funcionarios públicos, al venir a la redacción como estrategia se les realizan entrevistas o reportajes para que de manera aparte de vender el espacio, se genera también información que tiene como resultado un mayor número de ejemplares vendidos.

 

 

6. CONSOLIDACION DEL MEDIO.

Una responsabilidad social.

 

6.1. Los juegos políticos.

 

Desde siempre, los periódicos existen principalmente para persuadir a sus lectores, y por ende, para influir a su interlocutor mayor, al menos en el país de México: el gobierno. Los periódicos, así, proyectan y plasman el rejuego entre el ciudadano y las instancias gubernamentales.

 

Era y ha sido la plataforma de una base. Los lectores compran los periódicos para leer sus opiniones, los editorialistas son los ganchos de la organización noticiosa. Los reporteros y corresponsales que proporcionan las noticias tienen la función de mantener al editor bien informado, para que su línea editorial sea inobjetable en las siguientes discusiones.

 

El periodista del siglo XX hereda dos conjuntos opuestos de deberes: por un lado, es el agente de la opinión, el soldado de la batalla social de las ideas, el empleado de una prensa libre que vive de la controversia; por el otro, se ha atado a una ética de puros hechos, ya que se espera que anteponga a todo la verdad. Tiene responsabilidades sociales, a la luz de las cuales el modo como se desempeña, en tanto que el empleado del dueño del periódico, frecuentemente se vuelve objeto del ataque. Lo que en siglos pasados había parecido tolerable en un periodista, en el siglo XX, en el cual la fe política descansa en la supremacía moral incorrupta del hombre común sin instrucción, se rechaza.

 

Ahora, algunos de los que reúnen las noticias en realidad –desafortunadamente no todos--, trabajan sobre un fondo de inquietudes irrealizables de parte de la sociedad, lo que ha llevado a que toda esta cuestión de las noticias se vuelva un punto importante de discusiones.