Universidad Abierta

 


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ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

 

RAFAEL GARCÍA FALCÓN

 

 

CONTENIDO:

 

Introducción

 

 

CAPITULO I

CARACTERÍSTICAS Y DEFINICIONES

 

1.1. Definición de Administración Pública

 

1.2. Comparación entre Administración Pública y Privada

 

1.3. Las Funciones Administrativas

 

1.4. Las Funciones Administrativas en una Empresa Pública

 

1.5. Características del Administrador Público

 

 

CAPITULO II

RASGOS HISTÓRICOS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

 

2.1. La Administración Pública de la Antigüedad

 

2.2. Características Administrativas de la Edad Media

 

2.3. Los Camaralistas

 

2.4. Administración Científica en el Siglo XIX

 

2.5. La Administración en el Siglo XX

 

 

CAPITULO III

CARACTERÍSTICAS DE LA ADMINISTRACIÓN CONTEMPORÁNEA

 

3.1. Tendencia de la Administración Pública

 

3.2. Administración Pública y Desarrollo Económico

 

3.3. Papel de la Administración Pública en la Sociedad

 

3.4. La Burocracia

 

3.5. Estatus Intelectual de la Administración Pública como Disciplina

 

 

3.5.1. La Crisis de Identidad

 

 

3.5.2. Alternativas

 

 

3.5.2.1. Sub disciplina

 

 

3.5.2.2. Disciplina

 

 

3.5.2.3. Perspectiva Profesional

 

 

3.5.2.4. Perspectiva Vocacional

 

 

3.5.3. La Polémica sobre "El Fin de la Administración Pública"

 

 

3.5.3.1. Sub disciplina otra Perspectiva

 

 

3.5.4. Multidisciplinariedad e Interdisciplinariedad

 

 

3.5.4.1. Referencia al Método

 

 

3.5.4.2. No Intercambiabilidad

 

 

3.5.4.3. Significados Múltiples

 

3.6. La Nueva Administración Pública

 

 

CAPITULO IV

EL PAPEL DEL ESTADO EN EL ENTORNO GLOBALIZADOR

 

4.1. Ingobernabilidad

 

4.2. Gobernación Global

 

 

4.2.1. Síntesis

 

 

4.2.2. Presentaciones y Reportes

 

4.3. Organismos Gubernamentales

 

4.4. Administración Pública Federal

 

4.5. Administración Pública Paraestatal

 

4.6. La Reforma del Estado

 

4.7. Políticas Públicas

 

4.8. Modernización Administrativa

 

 

CAPITULO V

EL DESARROLLO DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

 

5.1. Supuestos Generales del Desarrollo

 

5.2. Centralización y Desarrollo de la Administración

 

5.3. El Desarrollo Histórico de la Administración Central del Estado

 

5.4. Elementos de Descentralización Política, Sistema Federal y Auto administración Comunal

 

 

5.5. La Significación Histórica de la Administración Estatal Central

 

5.6 Las "megatendencias" y su impacto en México

 

5.7. El Capitalismo Mexicano y su Crisis

 

 

Conclusiones

 

 

 

Introducción

 

Los cambios políticos y económicos que han ocurrido en los últimos diez años a nivel internacional ofrecen nuevas  expectativas para la vida nacional. Actualmente México se encuentra en un proceso de apertura comercial producto de la globalización que presentará nuevos retos y oportunidades, que demandará mayor competitividad y un mejor nivel tecnológico de sus sectores económicos. El cumplimiento de lo anterior deberá reflejarse en un más alto nivel de vida de los mexicanos.

 

Bajo este contexto de cambios y retos, es imperativo realizar un diagnóstico, análisis y planeación de nuestros recursos y de nuestro desarrollo futuro. Es necesario ser autocríticos para definir en que somos competitivos y cómo utilizar nuestras ventajas para enfrentar el nuevo entorno mundial, cada vez más competido.

 

En enero de 1995 se producía en México un crash financiero que extendía inmediatamente al resto del mundo (el efecto tequila), que acentuaba las tendencias globalizadoras de la economía. Como consecuencia de la crisis mexicana y de otros fenómenos más generalizados, los rasgos de la economía del año 2000 se aceleran y se hacen más explícitas, hasta el punto de que posiblemente se pueda hablar ya de una nueva etapa del desarrollo: la época de la globalización.

 

La globalización es la principal característica del poscapitalismo. Se trata de un proceso por el que las economías nacionales se integran progresivamente en la economía internacional, de modo que su evolución dependerá cada vez más de los mercados internacionales y menos de las políticas económicas de los Gobiernos. Ello ha traído mayores cotas de bienestar en muchos lugares, pero también una obligada cesión del poder de los ciudadanos, sin el debate previo, sobre sus economías y de sus capacidades de decisión, en beneficio de unas fuerzas indefinidas que atienden al genérico de mercados. La globalización será, historia tras la caída del socialismo real y la auto anulación de los paradigmas alternativos del capitalismo.

 

Este trabajo presenta un análisis sobre los aspectos más relevantes del desarrollo de la Administración Pública, la estructura gubernamental de México y su impacto en su inserción al modelo globalizador.


 

CAPITULO I

CARACTERÍSTICAS Y DEFINICIONES

 

El surgimiento y desarrollo de todo tipo de organismos así como la multiplicidad de relaciones entre ellos, han dado lugar a la existencia de diferentes tipos de administración que a veces hacen confusas su clasificación. Sin embargo, la clasificación más común es aquella que atiende al sector económico que sirve, es decir, atendiendo a que  el organismo sea de carácter público, privado o que reúna características de ambos sectores. Desde el punto de vista pueden distinguirse tres tipos fundamentales de administración.

 

  1. Administración Pública.
  2. Administración Privada.
  3. Administración Mixta.

 

El análisis que presenta se enfocará a la Administración Pública.

 

1.1 Definición de Administración Pública:

 

Luther Gulick dice que la Administración Pública es aquella parte de la ciencia de la Administración que concierne al gobierno, fundamentalmente al poder ejecutivo que es el encargado de llevar a cabo  las tareas gubernamentales. Gulick reconoce que existe problemas administrativos en los poderes legislativo y judicial; sólo porque, por definición, es el poder ejecutivo o administrativo el encargado de realizar la política gubernamental, considerando el poder público en conjunto.

 

John M. Pfiffner señala que la Administración Pública consiste en llevar a cabo el trabajo del gobierno coordinando los esfuerzos de modo que puedan colaborar unidos en el logro de sus propósitos.

 

Woodrow Wilson dice que la Administración Pública es la aplicación detallada y sistemática de ley. Toda aplicación concreta de una ley general es un acto de administración, ya se ha la aplicación y cobro de un impuesto, la condena de un criminal la ejecución de una obra pública o el reclutamiento militar.

 

La Administración Pública es pues, la ejecución y la observancia de la política gubernamental, según ha sido delineada para autoridades competentes, y por lo tanto, a ella concierne los problemas, poderes, organización y técnicas que lleva implícita la aplicación de las leyes y políticas formuladas por las dependencias gubernamentales encargadas de ello. La Administración Pública es la ley en acción: es la parte ejecutiva del gobierno.

 

La Administración Pública en consecuencia, significa primordialmente las labores de las empresas civiles que se encarga, por mandato legal de tramitar los negocios públicos que se les han asignado. Sin embargo, los negocios públicos pueden abarcar ámbitos políticos distintos y en esa forma la Administración Pública puede ser de carácter internacional o nacional; puede ser de tipo federal o central, estatal o departamental, municipal o urbana. Puede abarcar también las actividades de tipo legislativo, puesto que existe mucho de administración en la elaboración de leyes. Abarca así mismo la funciones de las cortes en su papel de administradores de la justicia; a las oficinas civiles y militares que dependen directamente o no del ejecutivo, etc. en esta forma la administración pública puede ser de la rama ejecutiva, de la rama legislativa, de la rama judicial de la rama militar, etc.

 

Por lo que respecta a la actividad especifica de la aplicación, la administración pública podría a su vez, referirse a administración de personal, de presupuesto, de materiales, financiera, etc.

 

La administración concentra su estudio en aquellos aspectos de organización, procedimiento y método que son comunes a la mayoría de las oficinas administrativas. La aplicación del cuerpo de conocimientos de esta disciplina a cualquier función especial como, digamos, la de salubridad, puede conducirnos desde el nivel municipal al estatal, al nacional y aun al internacional. Puede tener idénticos, problemas en áreas diferentes, como salubridad, educación o comunicaciones, o puede ir de una función gubernamental pura como el arresto y detención de un delincuente, a una cuasi–gubernamental o cuasi–comercial, como la atención de una plante eléctrica.

 

Tipos de Administración

Por su Ámbito

Por su Estructura

Por su Aplicación

Pública

Internacional

Federal

Central

Estatal

Municipal

Etc.

Ejecutiva

Legislativa

Judicial

Militar

Etc.

Personal

Presupuesto

Financiera

Materiales

Etc.

Privada

De consorcios

De carteles

De sociedad

De monopolios

Etc.

Bancaria

Industrial

Comercial

Agrícola

Escolar

Eclesiástica

Etc.

Personal

Presupuesto

Financiera

Materiales

Etc.

Mixta

Internacional

Nacional

Regional

Etc.

Descentralizada

Autónoma

Semi-oficial

De participación

Etc.

Personal

Presupuesto

Financiera

Materiales

Etc.

 

1.2 Comparación entre Administración Pública y Privada

 

Mucho se ha discutido sobre la Administración Pública, es una disciplina independiente de la Administración Privada y por el contrario, ambas son parte de una disciplina general llamada “administración”. Existen suficientes motivos para pensar que esto último es lo correcto y que no justifica en forma alguna la existencia de dos disciplinas separadas. Sin embargo, podemos desconocer que dentro de cada esfera en particular, existen situaciones especificas que las caracteriza, así como que tienen grandes analogías.

 

a) Diferencias

 

Pfiffner dice que una característica que distingue al administrador público del privado es aquel que no está constantemente bajo la zozobra de los estados de pérdidas y ganancias, como lo está su hermano en el terreno de  los negocios. El poder público proporciona servicios que son, en gran medida intangibles, por los cuales el consumidor individual no paga honorarios. Por este motivo y con el objeto de encontrar un instrumento de evaluación, ser han hecho esfuerzos serios para establecer normas de eficiencia administrativa, pero hasta la fecha tanto el público como el administrador se encuentran sin medios precisos para conocer la intensidad y calidad de las actividades encomendadas al Estado. La doctrina de las limitaciones constitucionales en los países democráticos establece un arma de supervisión sobre el administrador público; el poder legislativo y el judicial se encargan de supervisar la rama ejecutiva, pero a nadie escapa que dicha forma es tan elástica que sigue en pie el problema de la valuación de la actividad administrativa en el campo gubernamental.

 

Otra diferencia que se desprende es la tendencia legislativa de los funcionarios públicos. Un administrador público tiene que estar seguro de que sus acciones se ajusten a las prescripciones legales. En consecuencia, debe consultar constantemente los códigos y reglamentos que indican la forma de proceder. El administrador privado, también consulta códigos y reglamentos para proceder pero con distinto fin: para encontrar la forma de hacer lo que se propone sin ser sancionado. Las leyes sirven al administrador público para saber qué es lo que debe hacer y al privado que es lo qué no debe hacer. En este caso el administrador público tiene una desventaja sobre el privado.

 

Marshal E. Dimock dice que la administración pública se caracteriza porque es menos idónea que la privada, porque la limitan sus responsabilidades, que están enmarcadas en reglamentos que no pueden cambiar a voluntad. Además, esta sujeta a cambios imprevistos o premeditados de política, lo cual se traduce en cambios de la administración. El remedio para estas desventajas: creación de servidores públicos profesionales permanentes, que ocupen los puestos de más alta jerarquía, y proveer de cierta autonomía a la administración para alejarla de estas influencias.

 

Los problemas se acentúan en la administración pública debido a las condiciones de política gubernamental, las restricciones legales, etc., que están por encima de una autonomía administrativa y la libertad de acción.

 

Una distinción muy común entre ambos tipos de administración es aquella que se refiere a los fines. Desde el punto de vista objetivo, es indiscutible que existe una distinción tajante: el objeto del gobierno es servir al ciudadano, procurar el bienestar colectivo; salvaguardar las instituciones; procurar la continuidad de los servicios. En cambio, el propósito de la empresa privada, es la obtención del lucro. Sin embargo, no puede negarse que existen empresas privadas que trabajan no sólo con fines no lucrativos, sino que aún desarrollan actividades que, en principio, corresponden al Estado.

 

Wallace D. Donham dice que, a pesar de su gran similitud existen diferencias entre la administración pública y la administración privada, principalmente por lo que respecta al material humano. En el gobierno existe más continuidad y definición en el mandato que en la empresa privada, pues los límites de la acción están con frecuencia claramente definidos en leyes y reglamentos muchas veces sancionados aun por el congreso. Donham afirma que tal situación no existe en las empresas privadas. La responsabilidad ante el congreso y la interferencia de éste; la responsabilidad ante el ejecutivo; los controles generales definidos, etc., son características que le dan poco parecido con los negocios privados. Los poderes políticos de las dependencias gubernamentales son radicalmente diferentes de las compañías privadas.

 

Josiah C. Stamp describe cuatro diferencias que es conveniente mencionar:

 

Afirma que el juicio de los empleados gubernamentales que están en contacto con el público es muy limitado, pues la administración pública no puede hacer discriminaciones de ninguna especie entre personas. Esta uniformidad en el tratamiento a todo lo largo de la administración la llama el "principio de la estabilidad o consistencia". Tal obligación no existe en la administración privada, excepto en aquellas empresas en que sus negocios dependen de¡ mantenimiento de un estándar absolutamente exacto; no existe compulsión alguna para servir a determinada gente, por lo que no tiene que preocuparse de este principio de estabilidad o consistencia.

 

Una segunda característica es lo que llama el "principio del control financiero". Desde el punto de vista constitucional, el control financiero es una autoridad ejercida sobre la actividad del estado a través de la tesorería o la oficina del presupuesto y este control ejerce influencia represiva de todas las dependencias de gobierno. No es posible a una dependencia del gobierno experimentar en nada que requiera un gasto, pues sus egresos están perfectamente definidos en cantidad y en propósitos. Dicha influencia represiva no existe en las empresas privadas.

 

La tercera característica es el "principio del reembolso marginal" 'Todos sabemos que los gastos en las empresas privadas se hacen de acuerdo con la tendencia general de lucro. Este principio es sólo de las empresas privadas.

 

El cuarto principio es el de la "responsabilidad ministerial"   Es bien sabido que hasta el último acto del más humilde servidor público, se realiza a la luz de la suprema autoridad, que es el congreso, a lo largo de una serie infinita de pasos en una amplia escala jerárquica, de la responsabilidad ministerial, es necesario para los jefes administrativos, justificar los actos de su departamento y este hecho tiene una influencia extraordinaria en su personal y en todo el carácter de la administración.

 

b) Similitudes

 

Pfiffner afirma que los problemas de administración y organización corren por los mismos canales, independientemente de que se trata de un organismo gubernamental o de una empresa privada y Nathan Isaacs encuentra mucho parecido entre “poder”, que es el fin de los políticos y "ganancia" que es el fin de los hombres de negocios.

 

Para llevar las tareas del Estado, la Administración pública tiene exactamente los mismos problemas básicos que la administración privada: puede hacer caso omiso del lucro, emplear la fuerza, etc., y aún así, el mismo gobierno tiene dificultades para competir con las empresas privadas en los mercados de abastecimiento y en la selección del personal.

 

Para aplicar al gobierno el calificativo de burócrata, debemos de estar seguros de que las diferencias burocráticas entre gobierno y empresas privadas, son mayores que las que existen entre vanas clases de empresas o varias clases de gobiernos.

 

Al respecto Henry S. Dennison decía "los hombres que hayan tenido la oportunidad de estudiar las actividades públicas y privadas y que hayan sabido hacer correctamente los análisis y las comparaciones científicas, descubren por lo común, que la diferencia entre una gran organización y una pequeña es mucho mayor que la diferencia entre una organización pública y una privada.

 

Las diferencias que se encuentran entre la administración pública y la privada, pierden su significación con la transferencia de gran número de administradores privados a los puestos públicos. Posiblemente, el problema más difícil en esa transferencia de habilidades no ha estado en la administración considerada específicamente. La dificultad verdadera es que los administradores privados deben hacer un ajuste de su pensamiento y experiencia, para entender las actividades más complejas de la administración pública.

 

La administración pública ha aprovechado los servicios de los administradores privados. El administrador tiene un lugar clave en el esquema de la organización sea pública o privada. Es el administrador quien toma los resultados de la investigación científica, los arregla en un nuevo patrón y luego obtiene productos más baratos y abundantes con los que se pueden satisfacer más necesidades. En el gobierno, como en la industria, los hombres que planifican y organizan sus engranajes esenciales en el mecanismo complicado de la civilización moderna.

 

Cuando se adentra uno a las raíces de la motivación individual se hace difícil probar una diferencia sustancial entre burócratas gubernamentales y privados. No hay una psicología distintiva que esté estrictamente correlacionada con un grupo u otro, a pesar de las divergentes ideas sociales, políticas y económicas que puedan expresar su elección profesional entre gobierno y empresa privada. El administrador gubernamental confiesa el mismo incentivo que mueve al administrador privado: "el deseo de acumular riqueza y proveer seguridad para la familia y para el mismo", mientras el jefe de la empresa privada sostiene igualmente, como el burócrata gubernamental, que "su país en sí es el incentivo”.

 

1.3 Las funciones administrativas

 

Los técnicos de la administración se han preocupado por identificar y denominar las funciones ejecutivas. Existen inconsistencias en aquellas actividades que pueden consideradas de naturaleza administrativa.

 

Tannenbaum, investigando las razones de estas inconsistencias, ha enumerado ocho causas:

 

  1. La complejidad de las empresas
  2. La falta de una terminología común para describir conceptos similares
  3. El descuido en el uso de los términos
  4. La falta de claridad al detallar las funciones del administrador
  5. La inclusión de aspectos técnicos entre las funciones administrativas
  6. La confusión entre funciones y procesos
  7. La descripción de las actividades en términos subjetivos
  8. La confusión entre función y operación

 

Los escritores con frecuencia confunden las funciones del administrador con las técnicas que éste emplea y con los procesos mediante los cuales se lleven a cabo las funciones. Otra causa básica puede ser el descuido e inconsistencia en el uso de las palabras y la omisión o inexactitud de las definiciones. Finalmente, ha habido fallas en el uso de términos distintos para describir el mismo concepto. Por supuesto, los escritores no están obligados a servirse de términos comunes, pero el progreso científico depende en gran parte de esta práctica.

 

Por lo menos tres grupos de personas han de entender la naturaleza de la administración:

 

Quienes ocupan posiciones ejecutivas, porque dichas personas necesitan un claro conocimiento de la misma.

 

Las personas empleadas en puestos de base (trabajadores, empleados de oficina, representantes de los sindicatos, etc.), pues la comprensión de la naturaleza administrativa los conduce a depositar su confianza en la habilidad de sus jefes para administrar y esta evaluación favorable por parte de los trabajadores de base, es un punto de apoyo deseable para cualquier jefe o superior.

 

El tercer grupo interesado en la materia es el de los estudiantes, profesores y tratadistas quienes no podrán hacer progresos en este campo si no comprenden su naturaleza.

 

Una función es la acción natural o característica de una cosa. Aplicado a la administración el término “función” significa las actividades que los administradores emprenden como tales.

 

Del análisis anterior se ha concluido que todos los administradores realizan las mismas funciones sin importar el lugar que ocupan en la estructura de la organización o el tipo de actividad que realicen.