Universidad Abierta

 


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ANALISIS DEL LIDERAZGO EN LAS ORGANIZACIONES PUBLICAS: EL CASO DE LA ADMINISTRACION PUBLICA FEDERAL, 1982-1994

 

ORLANDO GARCÍA ORTIZ

 

 

CONTENIDO

RESUMEN 

INTRODUCCION

CAPITULO 1 MARCO TEORICO DEL LIDERAZGO

1.1.             Conceptualización

1.2.             Evolución del estudio del liderazgo.

1.3.             Caracterización de la figura del líder

1.4.             Tipología

 

 

CAPÍTULO 2 LAS ORGANIZACIONES

2.1.             Conceptualización y objeto de estudio.

2.2.             Tipología

2.3.             Los procesos organizacionales

2.4.             Las organizaciones públicas: La Administración Pública Mexicana, 1982-1994.

 

CAPITULO III. EL PAPEL DEL LIDERAZGO EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA FEDERAL, 1982-1994.

3.1.             Miguel de la Madrid Hurtado 1982-1988

3.2.             Carlos Salinas de Gortari

 

BIBLIOGRAFÍA

 

RESUMEN

La presente investigación persigue no sólo comprender los requerimientos que deben tener los lideres, sino analizarlos a través de la actuación de líderes políticos de alto nivel en la Administración Pública Federal Mexicana. Para tal caso se toma como tema de estudio los sexenios de 1982 a 1988, de Miguel de la Madrid Hurtado y de 1988-1994, de Carlos Salinas de Gortari.

El reto que enfrenta la ciencia de la administración consiste en forjar un tipo de gerencia y liderazgo acordes a las necesidades organizacionales del mañana. En un mundo cuyo signo principal es el cambio, resulta apremiante el estudio de la capacidad de dirigir, orientar y fortalecer el esfuerzo colectivo hacia la continua innovación y adaptación a las nuevas circunstancias.

El Liderazgo es, ante todo, un arte, más que una ciencia fría, descriptiva y deshumanizada. Como todo arte, tiene muchas facetas y es difícil de definir. El liderazgo es una actividad humana que tiene muchos ángulos.

Según se ve en este trabajo, el liderazgo se trata de un concepto que se puede definir desde diversas perspectivas y desde cada una de ellas se podría hacer una definición distinta. La complejidad del concepto refuerza la idea de que el liderazgo es una situación existencial de la relación humana que no puede ser conceptualizada de una sola forma.

Explicar cómo es que se caracteriza la figura de “el líder”, pasa por la tarea de recuperar algunos planteamientos hechos ya desde  diversos ángulos: político, socialismo, filosófico, económico y militar. Se trata de encontrar en ellas algunos de los fundamentos que sustentarán el perfil y la acción gerencial moderna.

 

 
Se apunta que es posible dividir las escuelas principales de pensamientos sobre el liderazgo en nueve teorías: a) La teoría del gran hombre; b)Teoría de las características; c)Teoría del poder y de la influencia; d) Teoría conductista; e) Teoría de la situación; f) Teoría de la contingencia; g) Teoría de las transacciones; h) Teoría de las atribuciones; y i) Teoría de la transformación.

En lo que se refiere a las organizaciones, se anota que estas son un sistema conscientemente coordinado de actividades o fuerza de dos o más personas, siendo estas actividades logradas por medio de coordinación consciente deliberada y con el propósito. Se presentan algunas tipologías, por ejemplo la de Warriner quien dice que las organizaciones pueden clasificarse en dos categorías: con ánimo de lucro o sin ánimo del mismo. Por otro lado Parsons basa su tipología en la clase de función que desempeña o de la meta que busca la organización. Centra su atención en las relaciones entre organizaciones y la sociedad y, de acuerdo con la contribución que cada una de ellas hace a la sociedad.

Mintzberg presenta un enfoque multifacético, basado casi exclusivamente sobre la forma en la cual están estructuradas las organizaciones para manejar las contingencias que se les presentan.

Los procesos son la dinámica de las organizaciones: poder, conflicto, liderazgo, toma de decisiones, comunicaciones y cambio resaltan de una estructura y conducen a ella. Estos procesos contribuyen también a los resultados de las organizaciones en términos de su efectividad. Cada proceso es un componente crítico para entender las organizaciones.

Por lo que se refiere a la administración pública de acuerdo a Luis Aguilar Villanueva, esta se define desde tres perspectivas. En primer lugar, hay un grupo de científicos mexicanos que considera casi exclusivamente a la administración pública como institución estatal (aparato de estado), ubicándola algunos más precisamente como una realidad o momento del poder ejecutivo o gobierno del Estado. Hay otro grupo de intelectuales mexicanos que dice que el objeto de conocimiento de la administración pública debe de notar principalmente su naturaleza administrativa y connotar solo su naturaleza política. El tercer grupo de intelectuales al hacer énfasis en la naturaleza exclusivamente administrativa de la administración pública, convierte a la ciencia de la administración en una suerte de arte o tecnología de “razón técnica”. Para este grupo, el objeto de estudio y el objetivo de conocimiento consiste en descubrir y evaluar la eficiencia y la eficacia de ciertas técnicas o de ciertos procedimientos que referidos a recursos humanos, materiales, financieros, etc., posibilitan el alcance de los fines gubernamentales.

De acuerdo con lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 1° de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, esta se encuentra integrada por: “La Presidencia de la República, las Secretarías de Estado, Los Departamentos Administrativos y la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal”. De acuerdo a lo establecido por el artículo 80 constitucional, el Poder Ejecutivo de la Unión se deposita en un sólo individuo que se denomina “Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”, consagrando así el carácter unipersonal de dicho poder. Para el despacho de los asuntos que conciernen a la función administrativa, el Poder Ejecutivo cuenta con Secretarías y Departamentos Administrativos.

Las actividades del Presidente se pueden agrupar  en dos grandes apartados de carácter político y de naturaleza administrativa.

Entre las primeras encontramos las reformas a la promulgación y veto de leyes, declaración de la guerra, dirección de la política exterior y la celebración de tratados internacionales, convocar al Congreso de la Unión a sesiones extraordinarias, conceder indultos a los reos, etcétera.

Por lo que respecta a las actividades administrativas del Presidente, en virtud de que es el Jefe de la Administración Pública Federal, a él le corresponden todas las facultades para el ejercicio de la función administrativa, tal y como se establece en el artículo 89 Constitucional, que prevé las facultades del Presidente de ejecutar las leyes; nombrar y remover a los empleados y funcionarios de la Administración, cuyo nombramiento no esté regulado de otra manera; decretar expropiaciones; habilitar toda clase de puertos; establecer aduanas marítimas y fronterizas, etcétera.

El ejercicio de las actividades políticas y administrativas se realiza de manera diferente, puesto que las de carácter político las ejecuta bajo una amplia discrecionalidad, con la elaboración de planes y programas de carácter general, en tanto que las administrativas implican la ejecución y cumplimiento de la ley, en los términos que la misma disponga, no como una simple tarea mecánica, sino con una actividad eminentemente creadora de situaciones jurídicas concretas.

La rectoría del Estado Mexicano contempló las transformaciones en la Administración Pública Federal, Centralizada y Paraestatal, bajo el concepto de modernización de la Administración Pública. Las dimensiones fundamentales de esta se orientaron en cuatro vertientes:

1.    La descentralización y desconcentración de la Administración Pública en sus niveles global, sectorial e institucional.

2.    La optimización e innovación organizacional en las estructuras básicas y funciones de la Administración Pública central y paraestatal.

3.    Reorganización de los sistemas de administración de recursos e información.

4.    Elaboración del programa de mejoramiento de los servicios y trámites de las diferentes dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

 

Para el lapso de 1988 a 1994, la Reforma del Estado pretendió replantear las relaciones entre el Estado y la Sociedad a través de:

1.    La reestructuración del sector privado (formación de los nuevos grupos financieros y su relación con la industria, el comercio y el campo, en el marco de un nuevo modelo de acumulación económica, fundado en las políticas de exportación y comercialización internacional).

2.    La redefinición del papel del campo y de los nuevos agrupamientos sociales rurales en los procesos de acumulación que tengan en la agricultura y su impacto y efectos en la economía nacional (reformas al artículo 27 constitucional).

3.    La elaboración de políticas urgentes de bienestar social (PRONASOL)

4.    El diseño de nuevas marcos de acción y de participación para la ciudadanía y los partidos políticos (COFIPE).

5.    La conformación de un nuevo estatuto jurídico que regule las relaciones entre el capital y el trabajo.

6.    El reconocimiento jurídico del Estado a las Iglesias (reforma a los artículos 3, 5, 24 y 130 de la Constitución).

 

 

 
INTRODUCCIÓN.

La exigencia social y organizacional de una administración eficiente, se plantea como el gran reto de este nuevo siglo; esto no sólo por razones de competitividad, sino y sobre todo por motivos de sobrevivencia y de desarrollo integral.

La visión más evidente acerca del futuro, es que la incertidumbre, la complejidad y el dinamismo serán condiciones permanentes para la dirección de las organizaciones. El reto que enfrenta la ciencia de la administración consiste en forjar un tipo de gerencia y liderazgo acordes a las necesidades organizacionales del mañana. Se trata de encarar el problema de la gestión desde una nueva perspectiva y sustentar en ella un renovado perfil gerencial, en el cual el liderazgo aparece como arista principal, y cuyas condiciones lo obligan a ser proactivo y no reactivo, imaginativo y creativo más que pragmático, y –sobre todo– tener una visión holística sustentada en la ética.

El tema del liderazgo y del actor cobra hoy mayor actualidad, luego de que las organizaciones le dieron mayor importancia a las instituciones en demérito de las personas. Actualmente se nos  muestra la importancia de revalorar la aportación de las personas al desarrollo y a los logros de tales organizaciones.

En un mundo cuyo signo principal es el cambio, resulta apremiante el estudio de la capacidad de dirigir, orientar y fortalecer el esfuerzo colectivo hacia la continua innovación y adaptación a las nuevas circunstancias. Es  indispensable la detección y formación de los hombres y mujeres que sean capaces de encontrar los nuevos rumbos y opciones de un nuevo siglo, cuyas fronteras aún son desconocidas, y nos presentan nuevos retos.

Kurt Biendenkopf, uno de los políticos intelectuales de Alemania, dice que el fracaso de los líderes actuales se debe a la falta de conceptualización  acerca del nuevo destino de los países, donde las respuestas antiguas están obsoletas y los líderes siguen usando las mismas respuestas. aceptación universal. Es decir, esta conceptualización trata lo mismo del liderazgo de un presidente de la república o un alto gerente que de un jefe de tienda o supervisor de cualquier departamento. Por ello, se aclara que es fundamental al estudiar este tema el entender que es un concepto relativo al nivel, grado de responsabilidad, especialidad y alcance; es también relativo al tipo de seguidores, a su nivel cultural, a su preparación técnica, al grado de madurez y al tipo de organización.

De este modo, se estudia la conceptualización y las características comunes del liderazgo, sobre todo en cuanto a los contextos comunes y a las actitudes, conductas y prácticas de los líderes que tienen una base análoga y pueden ser comparables entre sí, a pesar de las diferencias individuales y de niveles, posteriormente se reconocerán las características que poseen (o deben poseer) los líderes gubernamentales.

En la dirección y conducción de las empresas e instituciones modernas se ve como fundamental la formación de líderes que favorezcan las nuevas demandas de servicio para poder enfrentar el reto de la competitividad, la innovación y la adaptación al cambio acelerado. Especialmente, las organizaciones que adoptan como forma de sobrevivencia y competitividad los nuevos sistemas de calidad total han descubierto que requieren de líderes innovadores en todos los niveles de las organizaciones, y que sean ellos los responsables de generar los cambios continuos en la calidad de los productos, de los procesos, de las personas y de los sistemas administrativos, con el fin de responder a la carrera permanente que marcan los avances tecnológicos y los mercados cada vez más exigentes.

El liderazgo al que se refiere esta tesis es la acción de influir en los demás; las actitudes, conductas y habilidades de dirigir, orientar, motivar, vincular, integrar y optimizar el quehacer de las personas y grupos para lograr los objetivos deseados, en virtud de su posición en la estructura de poder, y promover el desarrollo de sus integrantes.

En el capítulo segundo se analizan a las organizaciones preferentemente las públicas. Dentro de la conceptualización se anota que una organización es un sistema conscientemente coordinado de actividades o fuerzas de dos o más personas. Se presenta la tipología de las organizaciones, atándose a diversos autores: la tipología de Warriner, Parsons, Mintzberg entre otros.

Así mismo se estudian los procesos organizacionales, siendo que estos son la dinámica de las organizaciones. Así, poder, conflicto, liderazgo, toma de decisiones, comunicaciones y cambio, resultan de una estructura y conducen a ella. Estos procesos contribuyen también a los resultados de las organizaciones en términos de su efectividad. Cada proceso es un componente crítico para entender las organizaciones.

En el tercer capítulo se anotan las acciones de carácter político de Miguel de la Madrid Hurtado y de Carlos Salinas de Gortari, que gobernaron el país de 1982 a 1988 y de 1988 a 1994 respectivamente, y que nos permitirán acercarnos a conocer su perfil político y de liderazgo

En nuestro estudio nos interesan los líderes político–gubernamentales de la Administración Pública Federal, específicamente los Presidentes de la República que gobernaron durante el periodo 1982-1994. Nos interesa investigar su conducta en cuanto a: valores, actitudes, acciones y resultados. El liderazgo que se examinara aquí es el que se da en una relación definida y estructurada de quien tiene el poder, autoridad y la toma de decisiones.

 

 
 


Capítulo 1.

MARCO TEÓRICO DEL LIDERAZGO.

1.1. Conceptualización.

Existe una gran cantidad de definiciones de lo que constituye un líder y de las características del liderazgo, pero, en la práctica, ninguna ha llegado a tener una aceptación universal.

El concepto de liderazgo del cual se trata en las diversas publicaciones se refiere lo mismo del liderazgo de un presidente de la república, que de un director de empresa o de un presidente de un organismo internacional. El mismo término se aplica a un gerente de una tienda departamental que a un supervisor de una industria o al secretario general de un sindicato.

Claro esta, que existen características y variables comunes que tienen vigencia para todo tipo de liderazgo, como la de lograr resultados, o la variable indispensable en todo directivo de saber motivar y relacionarse con las personas y grupos; también es común a todo liderazgo el saber dirigir y saber comunicarse. Dice Cazares que lo que varía es el grado y el nivel de estas habilidades o capacidades.

Es fundamental, al estudiar este tema, entender que es un concepto relativo al nivel, grado de responsabilidad, especialidad y alcance. Es también relativo al tipo de seguidores, a su nivel cultural, a su preparación técnica, al grado de madurez y al tipo de organización.

El liderazgo es, ante todo, un arte, más que una ciencia fría, descriptiva y deshumanizada. Como todo arte, tiene muchas facetas y es difícil de definir. El liderazgo es una actividad humana que tiene muchos ángulos.

A continuación se presentan diversas definiciones que pueden enriquecer la conceptualización y análisis del  liderazgo y percibirlo en sus distintas dimensiones.

Stodgil sugiere once perspectivas desde las que los distintos estudios definen al liderazgo:

 

 

1.    Como función de los procesos de grupo;

2.    Como parte de la personalidad;

3.    Como el arte de buscar consenso;

4.    Como la capacidad de influir;

5.    Como una forma de persuadir;

6.    Como conductas o comportamientos específicos;

7.    Como una relación de poder;

8.    Como un instrumento para obtener los objetivos;

9.    Como un efecto de la interacción;

10. Como el papel o rol;

11. Como el inicio de una estructura.

Según se ve, se está tratando un concepto que se puede definir desde diversas perspectivas y desde cada una de ellas se podría hacer una definición distinta. La complejidad del concepto refuerza la idea de que el liderazgo es una situación existencial de la relación humana que no puede ser conceptualizada de una sola forma.

Cartwright y Zander nos presentan al liderazgo como la “capacidad de tener el poder personal y social, la habilidad de convertir una intención en un resultado y mantenerlo con, a través y para la gente”. Liderazgo en la concepción de Kotter, “es el proceso de mover a un grupo o grupos hacia alguna dirección, a través de medios no coercitivos”. Este autor enfatiza la naturaleza del liderazgo como un continuo, como un proceso que se puede alimentar o desgastar; es un fenómeno dinámico que depende de fuerzas que lo fortalecen o debilitan.

Según Siliceo, el liderazgo es ser un agente de cambio, un transformador que conoce y maneja las variables de su mundo en continua mutación y evolución; se abre al cambio y lo promueve; no al cambio por sí mismo, sino como una mejora continua y como un reto inexorable de la evolución humana.

Líder, según Warren Bennis, es ser un visionario, un profeta, un artista del futuro que logra que las visiones se concreten. Tener un conocimiento amplio del presente y sus posibilidades en el futuro.  El  liderazgo  es  un  asunto  de  futuro; difícilmente se sigue a una persona si no habla de él, de lo que se puede lograr, de las opciones de progreso y beneficio en el mañana.

Líder significa, en la concepción de los especialistas de la planeación estratégica, entre los que se incluye particularmente a Peter Drucker, ser un estratega, un globalizador de las metas, ideas y programas; un generador de actividades y procesos programados.

Ser líder es servir, dice Blanchard. Esto significa que el dirigente tiene como responsabilidad poner todas sus cualidades, energías y talentos en la tarea de lograr que sus seguidores obtengan éxito, logren las metas, se desarrollen y cumplan con la misión de su puesto.

En este sentido se puede tomar la perspectiva de Peters y Waterman, “lo que habíamos dejado de tomar en cuenta en la tarea de incrementar la productividad en las organizaciones era que todo proviene de las personas. Los líderes sólo pueden asegurar la productividad y la calidad basados en las personas, que son quienes hacen los bienes y proporcionan los servicios. El poder está cada vez más en la antiguamente depreciada base de la pirámide”.

El líder es un administrador de energías y recursos que se dirige a los procesos humanos superiores como son la entrega, la pasión por lo que se hace, la lealtad, la colaboración, la trascendencia, el sentido del trabajo y de la vida, el desarrollo personal y el comunitario, a través del manejo de los recursos materiales, tecnológicos y administrativos, y con el fin de lograr resultados. Los resultados, en su sentido más amplio, son aquellos que generan riqueza material, social, cultural y espiritual, y que ponen al servicio del hombre bienes y servicios que lo elevan en su calidad humana integral.

A través de estos logros existe, obviamente, esfuerzo, disciplina, conflictos y retos a vencer. No es una tarea fácil, sino que "implica dolor y sufrimiento, malentendidos y lucha".

Para, H. Page el liderazgo es la capacidad de persuadir o dirigir a los hombres que se deriva de cualidades personales independientemente de la profesión.

En cambio, C.W. Mills, distingue tres tipos de líder: el que no crea (y no reelabora) ni su papel ni el contexto en lo que desempeña sino que cumple únicamente, dentro de los límites generalmente previsto, un papel de guía de una institución ya existente, un papel al que –si acaso– le imprime su estilo personal. El líder innovador, que reelabora también radicalmente un papel de guía de una institución ya existente y a pesar de todo reelabora el papel mismo de esta institución. Finalmente, el líder promotor, es un líder que crea tanto su papel, como en el contexto en que lo realiza (por ejemplo, el que se convierte en fundador de un grupo, un sindicato, un partido o también de un estado, siempre y cuando –se entiende– logra darle un mínimo de consistencia a su iniciativa y mantenga una posición de líder dentro de la institución que ha promovido).

 

 

 

1.2. Evolución del estudio del liderazgo.

a)       Escuelas Administrativas

Probablemente no haya otro tema de la organización y la gerencia que haya recibido mayor atención que el del liderazgo.

El liderazgo bajo la escuela de la Administración Científica, obedece fundamentalmente a características formales.  Es decir, el líder se debe a su posición. El tipo de liderazgo es racional, enfatizando en la eficiencia como su valor fundamental. Sin embargo, el líder puede incrementar su impacto en sus subordinados, a través del propio conocimiento que pueda tener sobre los procesos de trabajo que los subordinados deban desarrollar.

Es decir, cuando el conocimiento del líder se convierte en esencial para incrementar la eficiencia del trabajo y facilitar al trabajador la ejecución de sus funciones, el liderazgo se ve aumentado. Sin embargo, para el trabajador el líder es aquella persona que ocupa una posición de superior dentro de la organización. Por otra parte, el trabajador sabe que su líder ante todo, es un experto en el trabajo que el propio trabajador debe desarrollar.

El desarrollo del proceso de liderazgo bajo el modelo burocrático no es necesario, ya que los líderes (personas que ocupan puestos de mando dentro de la estructura jerárquica) solamente requieren desarrollar las actividades que el puesto especifica. Es decir, la misma organización a través del establecimiento de normas, reglas y reglamentos implementa procedimientos que substituye al propio proceso de liderazgo. El “líder” solamente debe desarrollar las actividades que la organización ha estipulado para su puesto en específico. El puesto es quien en última instancia demarca el comportamiento del líder. En otras palabras, la sujeción a la norma, la regla y el procedimiento es obligada también para el líder.

Un estimulo de suma importancia para la conceptualización del fenómeno del liderazgo, lo constituye la experiencia de Hawthhorne y el surgimiento y consolidación de la escuela de Relaciones Humanas (1925-1945) al revalorizar el papel de los individuos en las organizaciones. Con ello, se introduce un nuevo patrón de eficiencia en tanto que ésta no se ve reducida a la capacidad técnica disponible sino que depende además, del grado de adaptabilidad social del individuo a la organización.

Dentro de la escuela de las Relaciones Humanas se pueden distinguir dos procesos de liderazgo bajo esta forma de pensar: 1) El liderazgo formal; y 2) El liderazgo informal.

El liderazgo formal lo tiene la persona que ocupa el puesto de mando dentro de la estructura jerárquica. Esta persona como líder formal, se ve en la necesidad de ampliar su área de liderazgo a través de la adquisición de una serie de habilidades necesarias para lograr la interacción de los individuos que están bajo su mando.

El liderazgo informal se ejerce a nivel de grupo. Este tipo de liderazgo es ejercido por el subordinado que mejor satisface las exigencias expresadas por los miembros del grupo en cuestión.

Para la escuela de los Recursos Humanos, el liderazgo generalmente es ejercido por el individuo que ocupa la posición jerárquica más alta dentro del grupo de trabajo. Es decir, el líder formal debe y tiene la responsabilidad de convertirse en el único y principal líder dentro del grupo.

El liderazgo para poder desarrollarse adecuadamente en la organización, requiere del reconocimiento y de la participación de todos los miembros del grupo de trabajo. En otras palabras, el proceso de liderazgo debe ser un producto de la forma de comportarse del mismo grupo. El liderazgo sin embargo, es fortalecido cuando los miembros de un determinado grupo de trabajo observan que su líder tiene influencia sobre el grupo inmediato superior a su jerarquía. El líder para lograr aumentar su presencia, debe de ser capaz de llevar y defender las expectativas de los miembros de su grupo ante su superior, y lograr además que este superior tome en cuanta esas expectativas.

El liderazgo bajo el enfoque de Sistemas puede ser analizado a través de las posiciones, a nivel de la organización, y a nivel del departamento.

A nivel de la organización, el liderazgo es ejercido por el departamento que mejor satisface las necesidades del medio ambiente. Si se toma la tipología de Katz y Kahn los departamentos o subsistemas que pueden liderear a la organización son:

1.    El subsistema de producción, cuando el tipo de necesidades se relacionan con la calidad del producto que el medio ambiente requiere.

2.    El subsistema de apoyo, cuando el tipo de necesidades que debe de satisfacer la organización se relaciona con la calidad y cantidad de insumos que la misma organización requiere para poder trabajar.

3.    El subsistema de mantenimiento, cuando el tipo de problemas se refiere a las características del personal que debe de laborar dentro de la organización.

4.    El subsistema adaptativo, cuando los problemas se relacionan a la interacción que la organización debe tener con el ambiente en la que se circunscribe.

5.    El subsistema  administrativo, cuando la problemática se relaciona con la forma en que la organización se debe de administrar para responder de mejor manera a las expectativas del medio ambiente.

A nivel interno del departamento, el liderazgo lo posee la persona que demuestra una mayor capacidad para resolver los problemas que enfrenta la organización. Es decir, el liderazgo lo puede poseer cualquier persona dentro del departamento, siempre y cuando ella muestre adecuadas habilidades en la solución de problemas que la organización o el departamento enfrentan.

El liderazgo bajo el enfoque de la escuela de Desarrollo Organizacional, puede ser analizado a través de dos posiciones: la del cliente y la del agente del cambio.

1.    El cliente. A nivel de la infraestructura formal, el liderazgo recae en las personas que ostentan posiciones jerárquicas altas dentro de la organización. En la aplicación de cualquier estrategia de intervención generalmente se requiere el apoyo de personas con poder formal dentro de la organización.

2.    El agente de cambio. Esta persona funge como líder en el periodo de implementación de la estrategia de cambio. El tipo de liderazgo que este individuo utiliza es un liderazgo basado tanto en habilidades de convencimiento, como en habilidades prácticas para implementar el programa.

Por otro lado, el liderazgo bajo la escuela de Cultura Organizacional no depende estrictamente de la posición formal del líder, sino que depende fundamentalmente de las características personales del individuo. El individuo para poder ser líder debe tener entre otras las siguientes características:

1.    En primer lugar la capacidad de entender la cultura de sus subordinados.

2.    En segundo lugar, el líder debe ser capaz de poder operar dentro de esa cultura.

3.    En tercer lugar, el líder debe ser capaz de modificar o crear a través de sus actuaciones la cultura de sus subordinados y por ende la de la organización.

Si se quisiese tomar una posición en contestar la interrogante entre que si el líder nace o se hace, la escuela de cultura organizacional se inclinaría a pensar que el líder se hace, y que se hace a través de vivir dentro de la cultura de su misma organización.

Para la Escuela de Control de Calidad, a nivel de la organización formal el liderazgo es ejercido fundamentalmente a través de la administración y en particular por aquellos individuos que ostentan una posición de mando dentro de la propia organización. Sin embargo, el líder debe ser un individuo que ejerce su función por medio de facilitar la forma en que otras personas desarrollan sus actividades.

La administración en su papel de líder, es considerada como una institución responsable del fracaso o del éxito de la organización. El líder es en última instancia la persona sobre quien descansa la operatividad de la propia organización.

A nivel del grupo de trabajo, el liderazgo recae en quien ostenta la posición formal de superior. A nivel del círculo de calidad, el liderazgo se considera participativo, pudiendo ostentarlo aquella persona que demuestre mejores conocimientos en la solución de la problemática que presentan quienes integran el círculo de calidad.

Por lo arriba expuesto, el liderazgo dentro de las nuevas organizaciones debe ser considerado como un proceso necesario, generador de la dinámica dentro de la misma organización. Sin embargo, el liderazgo como proceso debe de responder a ciertas funciones, dependiendo estas de la posición que guardan los individuos o las entidades dentro de la organización.

A nivel del ejecutivo más alto de la compañía, la función de liderazgo debe ser ejercida fundamentalmente hacia la búsqueda de nuevas oportunidades que la organización debe de tener dentro de la comunidad en la que habita. La alta administración como líder máximo de una organización, debe de tener como tarea fundamental, el buscar nuevos contactos con el medio ambiente externo.

A nivel de mandos intermedios, el liderazgo se debe convertir en un proceso facilitador de las acciones que las diferentes instancias de la organización requieren para poder desarrollar sus funciones en forma adecuada. Aspectos como capacidad, delegación de autoridad y el desarrollo de buenas relaciones interpersonales deben ser considerados como elementos primordiales.

A nivel operativo el liderazgo debe ser participativo con el fin de promover oportunidades en ca