Universidad Abierta
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FINANZAS
GARCÍA GALARZA PATRICIA
DEL SOCORRO.
El administrador financiero desempeña un papel de crucial importancia en
la operación y éxito de las empresas, por ello, los empleados más importantes
de cualquier organización de negocios grande ó pequeña, deberán estar
familiarizados con los compromisos y actividades de su administrador
financiero.
Las finanzas son el arte y la ciencia de la administración del dinero,
otra definición sería: Es el conjunto de las actividades que nos ayuda a
manejar los recursos financieros de una empresa para optimizar sus bienes.
Las finanzas son una disciplina que afecta la vida de cada persona u
organización, ya que todos los individuos ganan ó perciben dinero, y lo gastan
ó lo invierten. Así pues, las finanzas se ocupan de los procesos,
instituciones, mercados e instrumentos mediante los cuales se rige la
circulación del dinero entre las personas, las empresas y los gobiernos.
Las
áreas principales de las finanzas pueden dividirse en dos categorías para
destacar mejor las posibilidades de desarrollo que cada una ofrece al
administrador financiero: Servicios Financieros y Administración Financiera.
Servicios
Financieros.- Son el área de las finanzas que se ocupa de proporcionar asesoría
y productos financieros a las personas, las empresas y los gobiernos. Los
servicios financieros comprenden a Bancos e Instituciones afines, planeación
financiera personal, inversiones, bienes raíces y compañías aseguradoras.
Administración
Financiera.- Se refiere a las tareas del administrador financiero de una
empresa. Su trabajo va desde la presupuestación, la predicción financiera y el
manejo de efectivo, hasta la administración crediticia, el análisis de
inversiones y el procuramiento de fondos. Dado que la mayor parte de las
decisiones empresariales se miden en términos financieros, el papel del
administrador financiero en la operación de la empresa resulta de vital
importancia. Así pues, todas aquéllas áreas que constituyen la organización de
negocios -contabilidad, manufactura, mercado, personal, investigación y otras-
requieren de un conocimiento mínimo de la función administrativa financiera.
La
importancia de la función financiera depende en gran medida del tamaño de la
empresa. En las empresas pequeñas, la función financiera suele encomendarse al
departamento de contabilidad, pero a medida que la empresa crece, es necesario
crear un departamento especial para trabajar el área financiera.
El
funcionario que se ocupa de la actividad financiera de la empresa se le
denomina Tesorero, a quién
corresponde la planeación
financiera y la percepción de fondos, la administración del efectivo,
las decisiones de gastos de capital, el manejo de créditos y la administración
de la cartera de inversiones. El Contralor es el funcionario responsable de la
actividad contable de la empresa, su función consiste en la administración
fiscal, el procesamiento de datos y la contabilidad de costos y financiera.
El
administrador financiero debe dominar los fundamentos tanto de la Economía como
de la Contabilidad. Se debe conocer el marco de referencia económico imperante,
los niveles cambiantes de la actividad económica y los cambios en la política,
por mencionar algunos.
Existen
dos diferencias básicas entre las finanzas y la contabilidad: Una se refiere al
tratamiento que se da a los fondos, y la otra, a la toma de decisiones. El
contador dedica su atención, principalmente al método de acumulaciones, la
recopilación y presentación de la información; el administrador financiero, por
su parte, se concentra en los métodos de flujo de efectivo y en la toma de
decisiones.
La
responsabilidad del contador consiste en la elaboración y presentación de
informes que miden el funcionamiento de la empresa; el pago de impuestos y la
evaluación de la posición financiera son las tareas del contador.
El
Método de Acumulaciones reconoce los ingresos como tales en el punto ó momento
de la venta, y los egresos ó gastos, cuando se incurre en ellos. El
administrador financiero, se ocupa de
suministrar los flujos de efectivo (ó de caja) en la forma de flujos de
efectivo entrante y saliente. Mantiene la solvencia de la empresa mediante el
análisis y la planeación de los flujos de efectivo necesarios para cumplir con
sus obligaciones y la adquisición de los activos requeridos para alcanzar las
metas que la empresa se ha trazado.
El
Método de Caja reconoce los ingresos y los egresos en función sólo de los flujos
de efectivo entrante y saliente.
El
Método de Acumulaciones puede ser muy subjetivo, por tal razón, el
administrador financiero debe aprender a ver más allá de los estados
financieros a fin de hacerse de una perspectiva de los problemas potenciales ó existentes.
Así, dirigiendo toda su atención a los flujos de efectivo, podrá evitar la
insolvencia y alcanzar los objetivos financieros de la empresa. (Ver anexo No.1)
La
segunda diferencia principal entre las finanzas y la contabilidad es la toma de
decisiones. En tanto que el contador se concentra en recolectar y presentar
información financiera, el administrador financiero evalúa los estados de
resultados del contador, elabora información adicional y toma decisiones
basadas en análisis subsecuentes.
El
objetivo de los administradores financieros debe ser el de lograr los objetivos
de los propietarios (accionistas) de la empresa. De aquí se deduce que si los
administradores logran lo anterior, alcanzarán asimismo sus propios objetivos
financieros y profesionales.
Muchos
creen que el objetivo de los propietarios de una empresa es siempre el de la
maximización de las utilidades; otros, que se trata mas bien de maximizar la
riqueza.
Para
alcanzar la meta de la maximización de utilidades, el administrador financiero
habrá de tomar aquéllas iniciativas de las que se espera una mayor contribución
a las utilidades globales de la empresa. De tal suerte, el administrador
financiero habrá de elegir una entre varias alternativas la que conduzca al
rendimiento monetario más alto posible. En las corporaciones, las utilidades
suelen medirse en términos de utilidades por acción (UPA), las cuales
representan el total de las utilidades disponibles para los accionistas comunes
de la empresa -que son los propietarios- dividido entre el número de acciones
comunes vigentes.
Maximización
de utilidades se deriva del hecho de que las percepciones de una empresa no
representan flujos de efectivo disponibles para los accionistas. Esta clase de
propietarios percibe rendimientos ya sea mediante dividendos en efectivo
pagados en intervalos regulares, o por medio de la venta de sus acciones a un
precio mas alto que originalmente pagaron. UPA mas altas no implican
necesariamente que los pagos de dividendos se elevarán, ya que éstos dependen
exclusivamente de la junta directiva. Por lo demás, UPA más altas no tienen que
traducirse en un precio más alto de las acciones. Las empresas a menudo
experimentan aumentos en sus ingresos sin ningún cambio favorable
correspondiente en el precio de las acciones.
La
maximización de utilidades no toma en cuenta el riesgo -la posibilidad de que
los resultados reales difieran de los esperados. (La maximización de la
riqueza, por su parte, sí considera el riesgo.) Una premisa básica de la
administración financiera es que existe una relación de intercambio entre
rendimiento (utilidades) y riesgo. El rendimiento y el riesgo vienen siendo los
determinantes clave del precio de las acciones, que, a su vez, invariablemente
representa la riqueza del propietario de la empresa. (Ver anexo No.2)
Utilidades
más altas tienden a resultar en un precio más alto, en tanto que el riesgo más
alto da por resultado un precio más bajo, debido a que el accionista debe ser
compensado por el riesgo más alto. En general, los accionistas procuran evitar
el riesgo; no obstante, dónde éste existe, son de esperarse rendimientos más
altos.
El
objetivo del administrador financiero consiste en maximizar la riqueza de los
propietarios para quienes se administra la empresa. La riqueza de los
propietarios de una corporación se mide por el precio de las acciones, que se
basa a su vez en:
*** La regularidad de los rendimientos.
*** Los flujos de efectivo.
***
El riesgo.
Al
considerar cada alternativa de decisión ó
posible iniciativa en términos de sus efectos en el precio de las
acciones de la empresa, sólo deben emprenderse acciones que tiendan a aumentar
su precio. Los administradores financieros se basan en dos dimensiones: Riesgo
y Rendimiento, para tomar las decisiones en lo referente al precio de las
acciones.
Para
lograr el objetivo de la maximización de la riqueza del propietario de la
empresa, se realiza una evaluación de los estados financieros de la empresa. La
tarea fundamental es:
*** El análisis y la planeación financiera
*** La administración de los activos de la
empresa
*** La administración del pasivo y del capital
social
EL
ANÁLISIS Y LA PLANEACIÓN FINANCIEROS tienen por objeto:
a)
Transformar la información financiera de modo que pueda utilizársela para
estar al tanto de la posición financiera de la empresa.
b)
Evaluar los requerimientos de producción, y hasta que punto es posible satisfacerlos.
c) Determinar si se habrá de requerir
financiamiento adicional.
Estas
funciones comprenden la elaboración del balance general, al igual que el estado
de resultados y otros estados financieros relacionados con el desempeño de la
empresa.
En
cuanto a LA ADMINISTRACIÓN DE LOS ACTIVOS de la empresa, el administrador
determinará tanto la composición como las características de los activos que
presenta el balance general de la empresa. Deberá establecer los niveles
óptimos de cada tipo de circulante, esforzándose por mantener dichos niveles.
Se deberá asimismo decidir que activos fijos adquirir, y distinguir cuando los
activos fijos han de ser modificados ó reemplazados.
LA
ADMINISTRACIÓN DEL PASIVO Y DEL CAPITAL SOCIAL comprende dos importantes
decisiones. La primera es determinar la combinación apropiada de financiamiento
a corto y a largo plazo. La importancia de esta decisión está en relación
directa con la rentabilidad de la empresa y la liquidez total. Una segunda
tarea consiste en determinar que fuentes de financiamiento a corto ó a largo
plazo deberán utilizarse en un momento específico.
Las
empresas no actúan como una entidad aislada, sino que establece relaciones con
diversos intermediarios financieros, mercados y gobiernos, y éstas relaciones
en sí son estrechas y dinámicas. Los aspectos clave del entorno operativo de la
empresa son las instituciones financieras, los mercados financieros, las tasas
de interés y los rendimientos requeridos. Las formas legales de la organización
de negocios y el tratamiento de los impuestos que las corporaciones pagan.
Las
instituciones financieras son intermediarios que se ocupan de encausar los
ahorros de personas, empresas y gobiernos a préstamos o inversiones. La
diversidad de servicios que prestan las instituciones financieras se debe a la
tolerancia de las leyes nacionales, las cuales propician la competencia en el
mercado financiero.
Los
mercados financieros proporcionan un foro donde los proveedores y demandadores
de fondos pueden realizar sus transacciones directamente. Entre estas
instituciones se encuentran los mercados monetarios, que es donde se negocian
las obligaciones a corto plazo, y los mercados de capital, donde se opera con
deuda a largo plazo (bonos) y capital social de aportación (acciones comunes y
preferentes).
Las
tareas de los banqueros de inversiones consisten en asumir los riesgos que
implica el buscar clientes para nuevas emisiones de obligaciones y proporcionar
asesoría. Realizan asimismo colocaciones en privado y ofrecimientos públicos
para las empresas que los contratan. La parte medular de los mercados de
capital constituyen las bolsas de valores. Las formas dominantes de estas
instituciones son las bolsas de valores organizadas, donde se realizan las
transacciones de valores. La bolsa de valores no organizada es una alternativa
para la negociación de valores, así como para la emisión de nuevos valores.
Las
tasas de interés y los rendimientos requeridos regulan la circulación de fondos
entre ahorradores (proveedores) e inversionistas (demandadores). Para cualquier
tipo de obligaciones de riesgo similar, la estructura temporal de las tasas de
interés refleja la relación entre la tasa de interés, o tasa de rendimiento, y
la fecha de vencimiento.
Debido
a que los inversionistas esperan una compensación por adoptar planes de
inversión de riesgo mas ó menos alto, tal compensación habrá de expresarse en
términos de rendimientos más altos cuanto mayor sea el riesgo. Cada tipo de
obligación tiene cierto grado de relación de intercambio
riesgo-rendimiento.
Las
tres formas legales básicas que adopta la organización de empresas son: la
empresa de propiedad unipersonal, la empresa de propiedad colectiva o sociedad
y la corporación (sociedad anónima).
Se
define a la empresa de propiedad unipersonal como un negocio cuyo propietario
opera para su propio beneficio. La empresa de propiedad unipersonal es
tradicionalmente pequeña, como puede ser una tienda de abarrotes, una
reparadora de calzado o un taller mecánico. Por lo general es el propietario,
además de unos cuantos empleados, quien dirige las operaciones. Por aportar el
capital de sus propios ahorros o mediante préstamos, él es el responsable
absoluto de las decisiones sobre el negocio. La empresa de propiedad
unipersonal es de responsabilidad limitada, lo que significa que los acreedores
pueden echar mano, de ser así necesario, de todo su patrimonio, en vez de la
suma invertida originalmente. La mayor parte de estas empresas se basan en
ventas al mayoreo o menudeo, prestación de servicios, obras de construcción y
otros.
Una
empresa colectiva o sociedad consta de dos o más propietarios que crean un
negocio con el fin de obtener utilidades. Casi siempre las empresas colectivas
son mayores que los negocios de un solo propietario. Las formas más comunes de
empresas colectivas son las negociaciones de finanzas, seguros o de bienes raíces.
Los bufetes de contadores y las empresas de corretaje suelen tener mas socios.
Una
corporación o sociedad anónima es una entidad artificial que solo existe ante
la ley. Se le denomina a menudo
organización legal, las corporaciones tienen las facultades de una persona de
demandar y ser demandada, celebrar y ser objeto de contratos, y adquirir
propiedades a su nombre. Los principales componentes de una corporación son los
accionistas, la junta directiva y el presidente. Los accionistas son los
verdaderos propietarios de la empresa en virtud de sus aportaciones en forma de
acciones comunes o preferentes. Los accionistas realizan votaciones periódicas
para elegir a los miembros de la junta directiva y hacer modificaciones al acta
constitutiva.
A
fin de lograr decisiones financieras eficientes, el administrador financiero
debe poseer conocimientos acerca del tratamiento fiscal de los ingresos de su
corporación. Son dos los tipos de ingresos en una corporación: ingreso normal y
ganancias de capital, que la ley fiscal grava según una regulación ordinaria.
El
ingreso normal u operativo es el ingreso que las corporaciones perciben por
medio de la venta de bienes o servicios. También se permite a las corporaciones
deducir los gastos operativos, a éstos se les llama gastos deducibles de
impuestos, como son los de publicidad, comisiones de ventas y cuentas
incobrables en forma de gastos de interés en el cálculo de sus obligaciones
fiscales.
Las
deducciones aplicables de estos gastos reducen sus costos después de impuestos,
haciéndolos menos costosos de lo que podría parecer a simple vista.
Cada
corporación adapta a sus propias necesidades las formas generales de registro e
información de sus actividades financieras. Periódicamente deben entregarse
informes al gobierno, acreedores, propietarios y administradores. Instituciones
gubernamentales, como las comisiones federales y estatales, exigen a las
corporaciones información legible y fidedigna. Los acreedores emplean tal
información a fin de evaluar la capacidad de la empresa para cumplir con sus
deudas. Los propietarios, por su parte, determinan la condición financiera de
la empresa mediante los informes que les entregan sus administradores, y pueden
decidir si compran, venden o conservan sus acciones. Los administradores, por
último se concentran en el cumplimiento de los requerimientos del gobierno, en
satisfacer a los acreedores y propietarios, y a mantenerse al tanto del
desempeño de la empresa.
Las
normas empleadas para elaborar y mantener los registros e informes financieros
se conocen como principios contables de aplicación general. El informe anual de
los accionistas de empresas públicamente manejadas comprende, además de la
carta del presidente e información subjetiva y estadística cuatro estados
financieros principales:
1)
El Estado de Resultados
2)
El Estado de Situación Financiera
3)
El Estado de Utilidades Retenidas
4)
El Estado de Cambios en la Posición Financiera
El
Estado de Resultados proporciona un resumen financiero de los resultados
operativos de la empresa durante un periodo específico. El Estado de Resultados
común comprende un periodo de un año que termina en una fecha determinada, por
lo general es el 31 de Diciembre.
El
Balance General ó Estado de Situación Financiera define la posición financiera
de la empresa en un punto determinado del tiempo. Aquí se comparan los activos
de la compañía y su financiamiento, que puede ser deuda o aportaciones.
El
Estado de Utilidades Retenidas esclarece la relación entre el ingreso neto
percibido durante un año determinado y el cambio en las utilidades retenidas
entre el inicio y el final de ese mismo año.
El
Estado de Cambios en la Posición Financiera proporciona un resumen del flujo de
fondos de un periodo específico, por lo general un año recién terminado. Denominado
también Estado de Origen y Aplicación de Recursos, el Estado de Cambios en la
Posición Financiera revela ciertos aspectos administrativos y financieros.
Se
permite a las organizaciones de negocios cargar sistemáticamente una parte del
costo de un activo fijo a los ingresos anuales que éste genera. A cada
asignación del costo histórico por concepto de tiempo se le llama depreciación.
El
sistema de recuperación de costo acelerado se emplea para determinar la
depreciación de los activos, y su uso es exclusivamente con fines tributarios.
La
depreciación, o designación de los costos históricos, es el tipo más común de
gasto que no implica desembolsos de efectivo en las corporaciones. Para estimar
el flujo de efectivo resultante de operaciones, se añaden los gastos por
depreciación y otros cargos que no implican efectivo a las utilidades netas ya
gravadas.
Los
fondos pueden definirse ya sea como efectivo o capital neto de trabajo. El
capital neto de trabajo es la diferencia numérica entre el total de activos
circulantes y el total de pasivos a corto plazo. Ambas formas que adoptan los
fondos son necesarias para que la empresa funcione adecuadamente. Se utiliza el
efectivo para pagar cuentas corrientes, en tanto que el capital neto de trabajo
se utiliza como fondo de reserva para el pago de deudas en el futuro cercano.
Los
flujos de efectivo suelen dividirse en:
*
Flujos resultantes de operaciones
*
Flujos financieros y legales.
Los
flujos de operaciones son los influjos y desembolsos que forman parte del ciclo
de producción de la empresa.
Los
flujos financieros y legales comprenden el pago y la percepción de intereses;
pagos y reembolsos de impuestos; las deudas contraídas y sus pagos; el efecto
de las distribuciones de capital social o aportaciones mediante el pago de
dividendos y compra de acciones; y, por último, los ingresos de efectivo
resultantes de la venta de acciones.
El
Estado de Cambios en la Posición Financiera con base en los flujos de efectivo
describe los orígenes y utilizaciones del efectivo durante un periodo
específico.
Los
orígenes pueden ser:
*
Decremento en cualquier activo
*
Incremento en cualquier pasivo
*
Utilidades netas después de impuestos
*
Depreciación y otros cargos que no implican desembolsos en efectivo
*
Venta de acciones
Las
utilizaciones pueden ser:
*
Incremento en cualquier activo
*
Decremento en cualquier pasivo
*
Pérdidas netas
*
Distribución de dividendos
*
Adquisición o retiro de acciones
El
Estado de Cambios en la Posición Financiera puede hacerse siguiendo dos pasos:
1) Elaborar un estado preliminar de cambios
2) Ajustar el estado preliminar de modo que se
obtenga el estado definitivo.
El
estado preliminar de cambios en la posición financiera se elabora mediante la
ubicación de cambios, su clasificación en orígenes y utilizaciones y su
totalización en el balance general de un periodo específico. El estado
definitivo de cambios se obtiene sustituyendo las utilidades netas después de
impuestos y dividendos por el cambio en las utilidades retenidas, y el cambio
en los activos fijos brutos y los gastos por depreciación por el cambio en los
activos fijos netos.
La
interpretación del Estado de Cambios en la Posición Financiera requiere la
evaluación de los diversos orígenes y utilizaciones, así como la relación que
guardan entre sí.
El
análisis de los estados financieros se basa en el conocimiento y uso de razones
o valores relativos. El análisis de razones comprende los métodos de cálculo e
interpretación de razones financieras con el fin de determinar el desempeño y
posición de la empresa. Los elementos básicos para el análisis de razones son
el estado de resultados y el balance general de los periodos por analizar.
El
análisis de razones de los estados financieros de una empresa resulta de
interés tanto para accionistas y acreedores como para la administración misma
de la empresa. Los accionistas presentes, al igual que los futuros, se
interesan por los niveles de riesgo presentes y futuros, así como por los
rendimientos, estas dos dimensiones determinan el precio de las acciones. Los
acreedores de la empresa, por su parte, se concentran tanto en el grado de
liquidez a corto plazo de la compañía como en su capacidad para cumplir con el
pago de intereses y adeudos. En términos generales, lo que preocupa a los
acreedores es la rentabilidad de la empresa; si ésta es redituable en el
presente, lo ideal es que reúna las condiciones para seguir siéndolo. Por
último, la administración, a semejanza de los accionistas, debe dirigir sus
esfuerzos al apuntalamiento de la situación financiera de la empresa, de modo
tal que ello resulte en razones financieras que acreedores y propietarios
consideren favorables.
El
análisis seccional momentáneo consiste en la comparación de razones financieras
de diferentes empresas en un momento determinado. Toda empresa se interesa en
su propio desempeño en función del desempeño de otras. A menudo se comparan los
resultados con los de otras empresas líderes en determinada industria, con lo
que pueden descubrirse ciertas deficiencias en el modo de operación y tomar así
las medidas necesarias para incrementar la eficiencia. Otro tipo de comparación
de uso generalizado son los promedios industriales. Existen en casi todos los
países publicaciones periódicas que contienen información precisa en torno a los
promedios industriales de producción y quién es el más y el menos importante en
el mundo de los negocios.
El
análisis de periodos o series de tiempo es el tipo de análisis que se emplea
para evaluar el desempeño de la empresa con relación al tiempo. El comparar el
desempeño pasado con el comportamiento actual permite determinar que los
objetivos que la empresa se trazó originalmente estén siendo conseguidos.
Las
comparaciones entre varios años contribuyen a formar tendencias que, por su
parte, determinan parcialmente la planeación de operaciones futuras. Al igual
que en el análisis seccional
momentáneo, cualquier cambio significativo entre los años comparados puede
revelar los signos de problemas mayores. La lógica que subyace al análisis en
periodos de tiempo es que la compañía debe evaluarse en relación con su
desempeño pasado, distinguiendo las tendencias más importantes para,
finalmente, adoptar las medidas necesarias que lleven a la consecución de los
objetivos inmediatos y a largo plazo de la empresa. El análisis de periodos o
series de tiempo es asimismo útil para verificar la verosimilitud de la
información contenida en los estados financieros proyectados. La comparación de
las razones pasadas y presentes con las que resultan del análisis de los estados
proyectados puede revelar tanto incongruencias como optimismo excesivo.
El
análisis Combinado es el tipo de análisis de razones financieras que
proporciona mayor información combina los procedimientos de los métodos
longitudinal y transversal. Asimismo, el análisis combinado permite determinar
las tendencias en el funcionamiento de la empresa en relación con los promedios industriales.
Las
razones financieras pueden dividirse en cuatro grupos o categorías básicas:
*
Índices de liquidez
*
Índices de actividad
*
Índices de endeudamiento
*
Índices de rentabilidad
Los
elementos importantes relacionados con las operaciones a corto plazo son la
liquidez, la actividad y la rentabilidad, ya que proporcionan la información
crítica para la operación a corto plazo de la empresa. Las razones de
endeudamiento son útiles exclusivamente cuando el analista está seguro de que
la empresa ha
enfrentado
con éxito el corto plazo. Los insumos necesarios para un buen análisis
financiero deben incluir, por lo menos, el estado de resultados y el balance
general.
La
liquidez en una empresa se mide por su capacidad para cumplir con sus
obligaciones a corto plazo a medida que éstas vencen. La liquidez se refiere a
la solvencia de la posición financiera total. Las tres medidas básicas de
liquidez son:
1)
Capital neto de trabajo
2)
Índice de solvencia
3)
Razón de prueba rápida
El
capital neto de trabajo de una empresa se calcula sustrayendo el pasivo a corto
plazo de los activos circulantes.
El
índice de solvencia (conocido también como razón corriente de circulante o
razón de liquidez) es una de las razones de uso mas generalizado, se calcula
dividiendo el activo circulante entre el pasivo a corto plazo.
Las
razones de actividad se emplean para medir la velocidad a la que diversas cuentas
se convierten en ventas o en efectivo. Las medidas de liquidez resultan por lo
general insuficientes, debido a que las diferencias en la composición de los
activos circulantes y los pasivos a corto plazo pueden afectar de manera
significativa la liquidez verdadera de la empresa. (Ver anexo No.3 y 4)
La
rotación de inventario sirve para medir la actividad, o liquidez, del
inventario de una empresa. Se calcula dividiendo el costo de lo vencido entre
el inventario.
El
nivel de rotación resultante tendrá significado en tanto se le compare con los
resultados de otras empresas del mismo ramo industrial o con las rotaciones
prescritas de la empresa. La rotación de inventario puede convertirse
fácilmente en un periodo de inversión promedio dividiéndola entre 360 (número
convencional de días en un año).
El
periodo de cobranza promedio, o duración media de las cuentas por cobrar, es
útil para evaluar las políticas de crédito y cobranzas. Se obtiene dividiendo
el saldo de las cuentas por cobrar entre las ventas promedio diarias.
La
rotación de activos fijos se emplea para medir la eficacia con la que la
empresa ha venido administrando sus activos fijos en la generación de ventas.
Se calcula dividiendo las ventas de la empresa entre sus activos netos:
Rotación
de ventas
activos
fijos = Rotación de activos fijos netos
En
cuanto al tema de la rentabilidad, existen muchas medidas sobre ésta; cada una
de las cuales se relaciona con los rendimientos de la empresa con los activos,
las ventas o el valor de las acciones. Consideradas en su conjunto, estas
medidas permiten al analista evaluar los ingresos de la empresa respecto de un
nivel determinado de ventas, de activos, de la inversión de los accionistas o
del precio de las acciones.
El
sistema de uso mas generalizado para evaluar la rentabilidad en relación con
las ventas es el estado de resultados en forma porcentual. Aquí, cada renglón
se expresa como porcentaje de ventas, permitiendo así que la relación entre las
ventas y los ingresos y gastos se evalúe fácilmente. Este tipo de estado de
resultados es de especial utilidad en la comparación de resultados de la
empresa de un año a otro. Son dos los índices de rentabilidad que se emplean
con mas frecuencia a partir de la lectura del estado de resultados en forma
porcentual:
1)
El margen bruto de utilidades y
2)
El margen neto de utilidades.
El
margen bruto de utilidades indica el porcentaje por peso o unidad monetaria de
ventas que queda después de que la empresa ha pagado sus bienes. Cuánto más
alto sea el margen bruto de utilidades, tanto mejor será, con los costos más
bajos posibles de las mercancías vendidas.
El
margen neto de utilidades mide el porcentaje de cada peso o unidad monetaria de
ventas que queda después de que todos los gastos, incluyendo impuestos, han
sido deducidos. Cuanto más alto sea el margen neto de utilidades de la empresa,
tanto mejor será. Este tipo de margen es la medida a la que se recurre con más
frecuencia para evaluar el éxito de la compañía con respecto a sus ingresos por
concepto de ventas.
El
rendimiento de la inversión, conocido también como rendimiento sobre los
activos totales, mide la eficiencia total de la administración de la empresa en
la obtención de utilidades a partir de los activos disponibles. Cuanto más alto
sea el rendimiento sobre la inversión de la empresa, tanto mejor será.
El
rendimiento de capital social mide el rendimiento percibido sobre la inversión
de los propietarios. Por lo general, cuanto más alto resulte ser este valor, tanto
mejor será para los accionistas.
Ningún
índice o razón individual sirve para determinar todos los aspectos de la
condición financiera de la empresa. Existen dos métodos de uso generalizado
para el análisis de razones global:
1)
el sistema de análisis DuPont, y
2)
el análisis sumario de un número más o menos grande de razones.
Ambos
métodos presentan ventajas. El primero actúa como una técnica de investigación
dirigida a localizar las áreas responsables del desempeño financiero de la
empresa; el análisis sumario, por su parte, tiende a comprender todos los
aspectos de las actividades financieras de la compañía a fin de deslindar las
responsabilidades de cada área.
El
sistema de análisis DuPont es el sistema empleado por la administración como un
marco de referencia para el análisis de los estados financieros y para
determinar la condición financiera de la compañía. El sistema DuPont reúne, en
principio, el margen neto de utilidades, que mide la rentabilidad de la empresa
en relación con las ventas, y la rotación de activos totales, que indica cuán
eficientemente se ha dispuesto de los activos para la generación de ventas.
En
cuanto al Análisis de Equilibrio y Apalancamiento se refiere, existen dos
conceptos estrechamente relacionados que pueden emplearse para evaluar diversos
aspectos del rendimiento y el riesgo de la empresa. El análisis de equilibrio
en una técnica de uso muy generalizado en la estimación de los rendimientos a
la luz de diversas estructuras de costos y niveles de ventas de la empresa. El
apalancamiento resulta del uso de los activos de costo fijo, o fondos, a fin de
incrementar los rendimientos de los propietarios de la compañía.
Por
lo general los niveles altos de apalancamiento significan un incremento tanto
en los rendimientos como en el nivel de riesgo, mientras que los decrementos en
el apalancamiento resultan en una disminución en los aspectos antes
mencionados. Las partes relativas al apalancamiento de la empresa son el
operativo, el financiero y el total.
***
El apalancamiento operativo describe la relación entre el ingreso por ventas y
las utilidades
antes de intereses e impuestos.
***
El apalancamiento financiero, por su parte, es el producto de la relación entre
las utilidades antes de intereses e impuestos de la empresa y sus utilidades
por acciones comunes.
***
El apalancamiento total resume el ingreso por ventas y las utilidades por
acciones comunes.
El
análisis de equilibrio, que en ocasiones recibe el nombre de análisis de
costo-volumen-utilidades, es utilizado por la administración de las empresas
para:
1)
Determinar el nivel de operaciones necesario para cubrir todos los costos
relativos a éstas, y
2)
Evaluar la rentabilidad de los diversos niveles de ventas.
Existen
tres tipos de Costos:
**
Los costos fijos son una función del tiempo, no de las ventas, y normalmente se
establecen mediante un contrato. Requieren del pago de cierta cantidad
monetaria cada periodo contable. La renta es un ejemplo de costo fijo.
**
Los costos variables varían en relación directa con las ventas, y son una
función del volumen más que del tiempo; los costos de construcción y transporte
se consideran como costos variables.
**
Los costos semivariables comparten las características de los costos fijos y
los costos variables. Como ejemplos, se tienen las comisiones de ventas, que
pueden ser fijadas con respecto a cierto volumen y aumentar a niveles más altos
para volúmenes mayores.
El
punto de equilibrio operativo de la empresa es el nivel de ventas requerido
para cubrir todos los costos de operación. El primer paso para hallar el punto
de equilibrio operativo consiste en dividir los costos de operación fijos
variables entre el costo de los bienes vendidos y los gastos de operaciones. Es
este el punto de partida de la elaboración y evaluación del punto de equilibrio
operativo de la empresa.
El
conjunto de equilibrio operativo de una empresa está sujeto a diversas
variables:
*
Los costos fijos de operación
*
El precio de venta por unidad
*
Los costos variables de operación por unidad.
Otros
dos enfoques de uso generalizado para el análisis de equilibrio son:
*
La medición del punto de equilibrio en términos monetarios
*
La determinación del punto de equilibrio en efectivo.
Cuando
una empresa cuenta con más de un producto, conviene calcular el punto de
equilibrio en términos monetarios más que unidades. Esto es especialmente
importante para las empresas que trabajan con productos diversos a precios
diferentes. Suponiendo que la combinación de productos de una empresa permanezca
relativamente constante, el punto de equilibrio puede ser calculado en términos
monetarios mediante el uso de un margen de contribución. Se define a éste como
el porcentaje de cada unidad monetaria de ventas que resulta luego de pagar los
costos variables de operación.
El
apalancamiento operativo es la utilización potencial o capacidad de uso de los
costos fijos de operación a fin de incrementar los efectos de los cambios en
las ventas sobre las utilidades antes de intereses e impuestos.
Mientras
que el grado de apalancamiento operativo es la medida numérica del
apalancamiento operativo de la empresa. Los cambios en los costos fijos de
operaciones afectan significativamente el nivel de apalancamiento operativo.
El
apalancamiento financiero es la capacidad de utilización de cargos financieros
fijos a fin de incrementar los efectos de los cambios en las utilidades antes
de impuestos e intereses sobre las utilidades por acción.
El
apalancamiento total es la capacidad de utilización de los costos fijos,
tanto financieros como de operaciones,
a fin de incrementar el efecto de los cambios en las ventas sobre las
utilidades por acción.
El
grado de apalancamiento total es la medida numérica del apalancamiento total.
El procedimiento para hallarlo es semejante al empleado para medir tanto el
apalancamiento operativo como financiero.
El
apalancamiento total refleja el efecto combinado tanto del apalancamiento
operativo como financiero sobre la empresa. Si éstos son altos, el
apalancamiento total será asimismo alto. La situación contraria puede cumplirse
también. La relación entre el apalancamiento operativo y financiero es
multiplicativa más que aditiva.
La
planeación financiera es un aspecto que reviste gran importancia para el
funcionamiento, y, por ende, la supervivencia de la empresa.; su objeto es el
de proporcionar una especie de mapa para la orientación, coordinación y control
de las decisiones, a fin de que la compañía alcance los objetivos que se ha
trazado.
Son
dos los elementos clave en el proceso de planeación financiera:
*
La planeación del efectivo
*
La planeación de las utilidades.
La
planeación del efectivo consiste en la elaboración de presupuestos de caja.
La
planeación de utilidades se obtiene por medio de los estados financieros
proforma, los cuales muestran niveles anticipados de ingresos, activos, pasivos
y capital social. Los presupuestos de caja y los estados proforma son útiles no
sólo para la planeación financiera interna; forman parte de la información que
exigen los prestamistas tanto presentes como futuros.
El
proceso de planeación financiera comienza con los planes financieros a largo
plazo, o estratégicos, que a su vez conducen a la formulación de los planes de
operaciones y presupuestos a corto plazo.
Los
planes financieros a largo plazo (estratégicos) se refieren a las decisiones financieras de largo plazo y la
estimación por anticipado de los efectos financieros de tales decisiones. Este
tipo de planes suelen cubrir periodos de dos a diez años, pero especialmente de
cinco años, los cuales son sometidos a revisión a medida que se recibe nueva
información. Por lo general, las empresas con grados altos de incertidumbre
operativo o ciclos de producción relativamente cortos, o ambas cosas, tienden a
echar mano de horizontes de planeación más reducidos. Los planes financieros a
largo plazo se concentran en los gastos de capital, actividades de
investigación y desarrollo, decisiones de mercado y comercialización y las
fuentes más importantes de financiamiento. En esto quedaría también incluida la
culminación de proyectos ya iniciados, líneas de productos o negocios y todo
tipo de posibles adquisiciones.
Los
planes financieros a corto plazo (operativos) se refieren a las decisiones
financieras a corto plazo y los efectos financieros anticipados de tales
decisiones. Este tipo de planes suele abarcar periodos de uno a dos años. Los
insumos más importantes son el pronóstico de ventas y diversas formas de
información acerca de las operaciones y las finanzas de la empresa. Los
resultados clave comprenden, por su parte, ciertos presupuestos de operaciones
y de efectivo y los estados financieros pro-forma.
Partiendo
del pronóstico de ventas, se desarrollan planes de producción, los cuales
consideran el tiempo necesario para convertir a las materias primas en
productos terminados. Con base en ellos, se pueden estimar la mano de obra
directa requerida, los gastos de fábrica y los costos de operación. Una vez que
se han efectuado estas estimaciones, puede pasar a elaborarse tanto el estado
de resultados pro-forma como el presupuesto de caja. El balance general
pro-forma, por último, habrá de tener como insumos básicos el estado de
resultados pro-forma, el presupuesto de caja, el plan de gastos de capital, el
plan de financiamiento a largo plazo y el balance general actual.
El
presupuesto de caja, o predicción de efectivo, permite a la empresa planear sus
necesidades de efectivo a corto plazo. Suele atenderse prioritariamente a la
planeación del superávit y del déficit de efectivo. El presupuesto de caja proporciona al gerente administrativo una
perspectiva clara del tiempo que la empresa requiere a fin de obtener las
entradas y salidas de efectivo esperadas durante un periodo determinado.
El
insumo más importante del proceso de planeación financiera a corto plazo y, por
lo tanto de todo presupuesto de caja, es el pronóstico de ventas. Consiste en
la predicción de las ventas de la compañía sobre un periodo determinado, y es
por lo general el departamento de ventas el encargado de proporcionarlo a la
gerencia administrativa. La predicción de ventas puede basarse en un análisis
de información ya sea interna o externa, o por una combinación de ambas.
La
predicción externa se apoya en la relación que puede observarse entre las ventas
de la empresa y ciertos indicadores económicos externos clave, como el producto
nacional bruto (PNB), nuevos proyectos de habitación y el nivel de ingresos
personales. No es difícil encontrar predicciones que incluyen este tipo de
indicadores. La lógica que subyace a este método consiste en que las ventas de
una empresa están a menudo estrechamente ligadas a determinados aspectos de la
actividad económica total nacional, de ahí que la predicción de la actividad
económica proporcione una perspectiva de las ventas futuras.
La
predicción interna se basa en una encuesta, o consenso, de las predicciones de
ventas obtenidas por los conductos internos propios de la empresa.
Las
empresas se valen por lo general de una combinación de datos de predicción
externos e internos al elaborar la predicción de ventas final. La información
interna proporciona perspectivas para esperar un nivel determinado de ventas,
en tanto que la información externa sirve para incorporar los factores
económicos generales al conjunto de ventas esperadas. La naturaleza del
producto que fabrica la compañía puede afectar también la combinación y tipos
de métodos que se emplean; a esto llamamos predicción combinada.
El
proceso de planeación de utilidades se concentra en la elaboración de los estados
pro-forma, los cuales son estados financieros proyectados -tanto estados de
resultados como balances generales. La elaboración de los estados requiere de
una utilización cuidadosa de los procedimientos que suelen emplearse para
contabilizar costos, ingresos, gastos, activos, pasivos y capital social que
resultan del nivel anticipado de venta de la empresa.
Un
procedimiento sencillo para elaborar un estado de resultados pro-forma consiste
en echar mano del método porcentual de ventas, que es el método empleado para
elaborar el estado de resultados pro-forma, y que consiste en establecer el
costo de los bienes vendidos, los gastos de operación y los gastos de intereses
como un porcentaje de las ventas proyectadas.
Después
de analizar los estados pro-forma, el administrador financiero puede empezar a
realizar ajustes en las operaciones planeadas con el objeto de alcanzar las
metas financieras a corto plazo que la empresa se ha propuesto. Por ejemplo, si
las utilidades en el estado de resultados pro-forma resultan demasiado bajas,
pueden tomarse medidas como la reducción de costos o la imposición de nuevos
precios, o ambas. Si el nivel proyectado de cuentas por cobrar es demasiado
alto, pueden realizarse cambios en las políticas de crédito a fin de evitar esta
situación. Por todo lo anterior, los estados pro-forma son de esencial
importancia para la factibilidad de los planes financieros de la empresa en el
año venidero.