Universidad Abierta

 


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EMILIO O DE LA EDUCACIÓN.

 

VERÓNICA DÍAZ HERNÁNDEZ

 

 

ENSAYO SOBRE JUAN JACOBO ROUSSEAU Y SU OBRA "EMILIO O DE LA EDUCACION".

 

 

I.- UBICACION HISTÓRICA.­

 

Juan Jacobo Rousseau, nació en los inicios del siglo XVIII, siendo rey de Francia Luis XV. El espíritu del siglo XVIII, lo podemos sintetizar de la siguiente forma: Si a comienzos del siglo XVII se señaló netamente una tendencia hacia la disciplina, los principios del siglo XVIII estuvieron dominados por la emancipación del individuo. Poco era el respeto por la tradición Las fuerzas conservadoras se debilitaban cada vez más Perdía terreno la fe, y como en el siglo anterior, los librepensadores ganaban prestigio en los medios aristocráticos, como era el caso de la mansión del gran prior de Vendome y, lo que es más, del propio palacio del Regente.

 

El racionalismo aspiraba a destruir lo existente y a reconstruirlo por entero con sus solas fuerzas, servido por un vivo espíritu del proselitismo que en el extranjero llevaba a cabo una intensa propaganda. Este racionalismo audaz triunfa en los círculos literarios. A partir de este momento, los escritores dirigieron la opinión. La novela se orientó hacia el genero costumbrista y procuro dar una imagen de la sociedad de su tiempo en la que no se disimulaban las debilidades ni los vicios del siglo.

 

En este siglo podemos citar como grandes filósofos a Montesquieu, Vico, Wolf, Berkeley, Hume, Voltaire, Diderot, Kant, Beccaria, Lessing, entre otros. Dentro de las artes y las ciencias Daniel Defoe escribe Robinsón Crusoe, Joan Sebastián Bach, compone varias de sus grandes obras, nace el gran pintor Goya, Haydn, Mozart, Paisiello y por consiguiente compusieron sus obras en esta misma época. Dentro de la ciencia y la técnica destacan los inventos y estudios de Wyatt, Linneo con su clasificación de los tres reinos de la naturaleza, Bernoulli con la cinética de los gases, Huntsmann y la fusión del acero. Celsius con el termómetro centígrado, Benjamín Franklin descubre el pararrayos. Lavoisier con la teoría de la combustión

 

Entre algunos aspectos históricos podemos citar, que en este siglo los ingleses ocupan Gibraltar, Federico Guillermo I es rey de Prusia, en Inglaterra Jorge I inicia la dinastía de los Hannover, se firma la paz de Aquisgrán. Posteriormente sube al trono de Prusia Federico II, Inglaterra se adueña del Canadá antigua posesión francesa, Portugal expulsa a los Jesuitas, en Rusia Catalina la Grande es la gran Zarina, Génova cede Córcega a Francia, nace Napoleón Bonaparte, Clemente XIV disuelve la Compañía de Jesús, en la tercera parte de este siglo se constituye como rey de Francia Luis XVI, se da la guerra de Independencia de los Estados Unidos, se firma su reconocimiento y se crea su constitución y a fines del siglo se produce la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Esto último es de gran importancia pues parte un poco de la influencia de la ideología del propio Rousseau y Voltaire.

 

Desde el punto de vista de la pedagogía del siglo XVIII, se halla articulada en sus idearios y métodos al gran movimiento de la Época de las Luces, al iluminismo. Desde fines del siglo XVII se opera en Europa un cambio de ideas y convicciones que transforma su vida Al principio, tienen un carácter critico y destructivo y se llevan al campo de la política. Más tarde las impulsa un afán de reforma y se dirigen a todos los dominios de la cultura, a la ciencia y al arte, a la economía y a la religión. El rasgo dominante de la nueva concepción del mundo y de la vida es el empleo de la razón como única pauta de juicio. Nada que no pueda justificarse a la luz del intelecto, nada que no pueda ser iluminado por la inteligencia humana, tiene derecho a la existencia.

 

Históricamente considerado, el iluminismo es la época en que la humanidad de occidente, alcanza su mayor edad, tratando de extender el movimiento científico de los siglos XVI y XVII a una íntegra concepción del mundo, y de convertir la conciencia de autonomía de la razón en principio supremo de toda conducta. Los supuestos para este desarrollo lo formaron el Renacimiento y la Reforma, en los cuales se consumó la ruptura con la Edad Media, despertándose, a la par, el más enérgico sentimiento de independencia que jamás vio la historia

 

Así se explica que se haya cimentado el ideal de una cultura intelectual fundada en el progreso del conocimiento De ahí sus rasgos fundamentales. la orgullosa conciencia del espíritu de emanciparse de toda esclavitud tradicional para poder tomar en propias manos el destino de la humanidad, la placentera confianza en un progreso ininterrumpido de libertad, dignidad y felicidad de los hombres, la idea de una ilimitada responsabilidad de esta obra de la autonomía y, al mismo tiempo, un entusiasmo inquebrantable por someter todo lo histórico al examen critico del intelecto, es decir, Estado y sociedad, economía y derecho, religión y enseñanza y, al fin, la feliz creencia de una solidaridad en todos los intereses, de una hermandad de todos los hombres sobre el fundamento de esta cultura intelectual siempre creciente

 

Todo el complejo movimiento intelectual llamado Ilustración, aunque con elementos racionalistas y especialmente cartesianos, sigue los caminos empiristas y toma del empirismo sus elementos más importantes: el deísmo, la ideología política partidaria de la libertad y del gobierno representativo, la tolerancia, las doctrinas económicas, etc.

 

Representa el término de la especulación metafísica del siglo XVII. Después de casi una centuria de intensa y profunda actividad filosófica, se abre una nueva laguna en que las ideas se vulgarizan para llegar a las masas. Una serie de escritores que se llaman a sí mismos filósofos, con tanta insistencia como impropiedad, exponen, glosan y generalizan, superficializadas las ideas de las grandes mentes del XVII, y hacen que, al cabo de unos años, llenen el ambiente y se conviertan en los supuestos sobre que se está. Europa ha cambiado de un modo rápido, revolucionario, y esta transformación de lo que se piensa determinara la radical mudanza de la historia llamada Revolución Francesa

 

La época de las Luces partió de los Países Bajos y de Inglaterra, e invadió desde luego Francia y Alemania, donde, como especialmente en Inglaterra se desenvolvió en intimo consorcio con el espíritu protestante de la nación y, por ello, vino a crear los fundamentos de una cultura en la que pudieron desarrollarse el más grande pensador y el más grande poeta del tiempo Kant y Goethe.

 

Desde 1680 hasta fines del siglo XVIII se opera en Francia un cambio total de ideas y convicciones Disciplina, jerarquía, autoridad y dogmas son substituidos por independencia, igualdad, religión natural e incluso anticristianismo.

 

El órgano adecuado para la vulgarización de la filosofía y la ciencia es la Enciclopedia. El primer representante de este movimiento fue Pierre Bayle, el cual negaba que la razón pueda comprender nada de los dogmas con lo que contribuye al apartamiento de la religión Pero mucho más importante tuvo la Enciclopedia o diccionario razonado de las ciencias, artes y oficios,  editada por Diderot y D'Albert. Sus colaboradores eran Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Turgot, Holbach y otros muchos. Con cierta habilidad se deslizaban en su obra las criticas a la Iglesia y a todas las convicciones vigentes.

 

Rousseau justamente ve el más grave daño de la época y el mas triste desvío de la humanidad en el iluminismo puramente racional que pasa por alto y ahoga la voz del sentimiento natural, y por ende, se convierte en ateísmo y en moral egoísta. Cabe destacar que él fue calvinista, católico, nuevamente calvinista y deísta.

 

En materia de educación, comúnmente se divide en Escuela Tradicional y Escuela Nueva Es justamente a esta última en donde se incluye a Juan Jacobo Rousseau  clasificado, además, como uno de sus precursores e iniciadores

 

La historia del movimiento progresivo se suele dividir en las etapas siguientes.

 

ETAPA CLASIFICATIVA                        AUTORES                                CARACTERÍSTICAS

                                                  REPRESENTATIVOS

PRIMERA, ROMANTICA.           Rousseau, Pestalozzi,               Individualista,  Idealista  y

                                               Froebel, Tolstoi, Key.                lírica

SEGUNDA, GRANDES             Dewey, Claparede,                    La que más autores, obras y

SISTEMAS.                              Montessori,  Decroly,                experiencias proporciono.

                                               Kerschensenteiner y Ferriere

TERCERO                                Cousinet,  Freinet,  Neill,           Aparejado al anterior, surge a

                                               Reddie, Hahn                            raíz de la primera guerra

                                                                                               mundial,  dando  origen  a

                                                                                               planes      experimentales

                                                                                               americanos y alemanes como

                                                                                               la escuela de Hamburgo o

                                                                                               Summerhill,   donde   se

                                                                                               practica la Camaradería

CUARTO, MADUREZ                Plan Langevin-Wallon.               Plantea  perspectivas  más

                                                                                               amplías tanto en lo relativo al

                                                                                               análisis de la escuela, como

                                                                                               en lo referente al papel social

                                                                                               que realiza y esta llamada a

                                                                                               realizar.

 

 

II.- DATOS BIOGRAFICOS.

 

Juan Jacobo Rousseau,  este "Filósofo contra los filósofos" como se le ha llamado, iba a trastornar ciertas ideas de su tiempo. No fue propiamente un educador, pero sus ideas pedagógicas han influido decisivamente sobre la educación moderna.

 

Nace en Ginebra, Suiza (1712-1778), dentro del seno de una familia calvinista. Su madre muere al nacer él, siendo, entonces educado por su padre, de una manera un tanto irregular. Era saturado de lecturas  los clásicos de Grecia y Roma, historias, novelas que contribuyeron quizá a formar un tanto su carácter sentimental y su temperamento exaltado

 

Debido a que su padre debe salir de Ginebra, queda a los 10 años a cargo de sus tíos, que a su vez encomiendan su educación al pastor protestante, M. Lambercier, el cual le enseña algo de latín y otras materias. A su regreso a Ginebra trabajo primero con un notario, después con un grabador, del cual recibe maltratos. Con esta vida difícil, escapa a los 16 años y comienza una vida de vagabundo por varios años. Conoce a madame de Warrens, que lo convierte al catolicismo. Después de residir en Francia, Italia y Suiza, en 1741 se establece en Paris. Vive de sus lecciones de música, compone obras teatrales y copiando partituras Establece relaciones con Diderot, Condillac.

 

Fue preceptor, fracasando en esta labor.

 

Lleva a cabo lecturas de Montaigne, Fenelon y Locke, quienes ejercen gran influencia en él.

 

Habiendo concurrido con fortuna a un concurso abierto por la Academia de Dijon, en 1750 redactó su Discurso sobre las ciencias y las artes con el cual se hizo famoso y más adelante en 1755 Discurso sobre la desigualdad, en los que sostiene, con una lógica ardiente, que el hombre bueno por naturaleza, ha sido corrompido por la civilización y el progreso de las ciencias y de las artes En su Carta a D’Albert sobre los espectáculos (1751) ataca violentamente el teatro por considerarlo causa de inmoralidad. Creyéndose víctima de las burlas de Voltaire y de los demás filósofos, que le motejaban de utópico. Rousseau publico entonces sus tres obras fundamentales, en las que demuestra que su ideal no es incompatible con los usos del siglo. La primera fue Julia o la Nueva Eloísa (1761), novela epistolar que anuncia el Wether de Goethe, y en la que proclama como la pasión amorosa puede conciliarse con la virtud Esta obra obtuvo un gran éxito y contribuyo no solo a exaltar la sensibilidad del público, sino también a hacer nacer en él la admiración por la naturaleza, el gusto por la vida sencilla y sincera alejada de la corrupción de las ciudades

 

En El Contrato Social (1762), Rousseau fija los fundamentos políticos de una sociedad ideal, en la que cada parte se compromete a cumplir fielmente las decisiones de la voluntad general Por ultimo, la novela pedagógica Emilio o de la educación (1762) justifica la educación, no basándola en la formación libresca e intelectual, sino sobre el respeto de las cualidades naturales, que conducirán indefectiblemente al niño hacia lo verdadero y hacia el bien. El cuarto libro de Emilio contiene la Profesión de fe del vicario saboyano, en la que Rousseau expone su creencia en un Ser Supremo, mas sensible al corazón del hombre que a su razón. Pero esta parte de la obra se vio condenada por el Arzobispo de París, por tendencia deísta, igual le ocurre con los calvinistas y tuvo que huir a Suiza (1762). Pasó después a Inglaterra, volviendo a su vida errante, el filosofo David Hume (1766) le da asilo y termina riñendo con el después de un año.

 

De regreso a Francia, vivió primero en Paris y luego en Ermennonville, en la residencia del conde de Girardin, (1777) donde falleció el 3 de julio de 1771. Su obra autobiográfica Confesiones, no apareció sino hasta después de su muerte (1712-1719) y constituyen un relato sincero de su propia vida, de la cual no nos oculta las debilidades ni las caídas, pero de la que nos brinda también una ingenua apología. Su última obra, Reflexiones de un paseante solitario (1712) contiene acaso sus más bellas paginas; su amor por la naturaleza, en la que hallará un refugio contra la maldad de los hombres, se expresa aquí con acentos conmovedores

 

Rousseau había contraído matrimonio con su sirvienta, de la que tuvo cinco hijos, todos los cuales fueron enviados a un asilo. Su personalidad era de un carácter complejo y contradictorio

 

El pensamiento de Rousseau tuvo profundas repercusiones en las generaciones ulteriores, apasionado de la verdad, hasta la intransigencia, enemigo de la desigualdad social, su voz inicio el camino hacía la conciencia revolucionaría, al mismo tiempo que, enamorado de los encantos de la naturaleza, su obra sirvió de pórtico al Romanticismo, siendo considerado uno de sus creadores mucho antes de que este se desarrollase. Sobre todo, a él se debe el sentimiento del paisaje, de la naturaleza característico de los románticos. Rousseau murió años antes de la Revolución Francesa, pero podría decirse que con su libro El Contrato Social fue una de las personas que más contribuyó a ella, y en general, al pensamiento democrático hasta nuestros días. Y por ultimo, nadie mas que él, ni nadie tanto como él, excepto Pestalozzi, ha inspirado con su libro Emilio, la educación moderna.

 

En conclusión, algunas de las obras de Juan Jacobo Rousseau podemos citar

 

Teatro

Narciso (comedia)

Las musas galantes (opera)

Pigmalión (melodrama)

 

Música

Disertación sobre a música moderna

Carta sobre la música francesa

Diccionario de música

 

Novela

Julia o la nueva Eloisa

 

Filosofía, Política, Pedagogía

Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres

El contrato social

Emilio o De la educación

Consideración sobre el Gobierno de Polonia

 

Poesía

Consolaciones de las miserias de mí vida

 

Autobiografía

Las confesiones

Los diálogos, Rousseau juez de Juan Jacobo

Ensueños de un paseante solitario

Correspondencia

 

III.-IDEAS PEDAGOGICAS.

 

Considerada de bulto la evolución pedagógica de los tiempos Modernos, ofrece el aspecto de un alejamiento cada vez más acentuado, de los ideales y métodos de enseñanza en la Edad Media. Dicha separarían se ha producido por tres sacudidas sucesivas: la del humanismo, la de la reforma religiosa y la de la filosofía romántica El humanismo vuelve los ojos a la antigüedad clásica despertando el gusto por un arte y una literatura mundanos incompatibles con los ideales de la vida ascética medieval.

 

La entraña del movimiento romántico es la vida sentimental, el motor de arte y religión, que vuelve a la concepción de la vida espontánea y sincera.  Su mundo de ideas presenta dos aspectos uno positivo que es la acentuación jubilosa de las formas sentimentales de la vida del espíritu la fantasía, la intuición, el anhelo de infinito, las fuerzas irracionales del alma, el aspecto negativo es el afán polémico contra la concepción racionalista del mundo y de la vida.

 

Se celebra a Rousseau como el profeta del romanticismo. Clama por una concepción originaria y natural de la vida. De la realización de su lema: "volvamos a la naturaleza", espera la rehabilitación del genero humano. Pero la lucha contra el artificialismo de la vida y en la educación sólo puede lograrse despertando en el hombre desde niño una manera de comprender y valorar la existencia conforme a la naturaleza.

 

Se habla  de una pedagogía naturalista; su concepción de naturaleza se interpreta de diversos modos. Externamente la naturaleza es lo opuesto a las convenciones sociales tan desarrolladas en su época; es lo contrario de lo artificioso y mecánico; en este sentido, Rousseau busca al hombre primitivo, natural, anterior a todo lo social. Lo primitivo y valioso es la naturaleza como equivalente a lo esencial del hombre, lo que tiene un valor sustantivo y permanente. En este sentido, hay que hablar del humanismo, más que del naturalismo, de Rousseau Esta naturaleza humana está regida por leyes generales, racionales que están por encima de todas las circunstancias históricas y sociales.

 

La base de la naturaleza humana, se hallan dos sentimientos, que en cierto modo se compensan el amor propio y la compasión. La propia razón es un aspecto de la conciencia menos profunda que la vida emotiva, el papel de la razón es muy importante. La razón ilumina los impulsos naturales y hace posible, gracias al conocimiento, lo que debe querer y hacer el hombre, vale decir, la libertad, y esta constituye  el carácter específico de la humanidad, la dignidad por excelencia del genero humano.

 

Esta educación humana lo primero que exige es la libertad, la independencia respecto a tos demás hombres. Una libertad bien reglada, por la necesidad, por la fuerza de las circunstancias naturales, que sustituyen al mandato y la obediencia sociales, artificiales, esta libertad no es limitada.

 

La esencia e ideal de la educación conforme a la naturaleza en el desarrollo armónico del amor a sí mismo y del amor al prójimo; la vida en y por una libertad iluminada con la razón, que, al propio tiempo, provea al hombre de una verdadera felicidad.

 

El individuo que logra elevarse a esta altura realiza la verdadera idea de humanidad, por ello la pedagogía tiene ante sí la tarea de instaurar al niño este supremo propósito.

 

Tres son en definitiva los rasgos que caracterizan al hombre natural:

 

a)       amor propio (egoísmo) y amor al prójimo (altruismo),

b)       razón que sin ser omnímoda se articula a la vida del sentimiento, y

c)       libertad.

 

La libertad empero, tiene a su vez un alto designio: proveer a la felicidad del hombre natural La verdadera felicidad reside en la satisfacción de elevados goces y en la espontánea realización de la virtud. Extiende la ley de la necesidad a las cosas morales, aprende a perder lo que puede serte arrebatado, aprende a abandonar todo cuanto la virtud ordena, a pone por encima de los acontecimientos.

 

La pedagogía, tiene ante sí la tarea de instaurar en el niño este supremo propósito de la libertad.

 

Otro principio esencial de la pedagogía de Rousseau es el de la actividad, el aprender por la propia experiencia, en vez de por la enseñanza de los demás. Siendo uno de los precursores de la escuela activa moderna.

 

Ve claramente la diferencia entre la mente del niño y la del adulto. El niño era considerado un hombre pequeño, Rousseau dice: la infancia tiene maneras de ver, de pensar, de sentir que le son propias. A esta etapa de la infancia le sigue la de la adolescencia, que tiene también caracteres propios y que igualmente hay que conocer y respetar.

 

Se considera como el representante típico del individualismo en la educación. Su alumno se educa solo con un preceptor, sus fines educativos no son individuales, sino también sociales, diferentes a los de la educación dada en su tiempo, en contra de la cual iba, quiere por ejemplo: que Emilio aprenda un oficio que sea útil para sí y también para los demás.

 

En cuanto a la educación religiosa, no debe ser confesional y debe realizarse, no es la infancia, sino en la edad de la razón, basándose en una concepción deísta.

 

Rousseau afirma más o menos explícitamente que la pedagogía se funda, en primer lugar, en las leyes psicológicas.

 

Cuatro grandes principios psicológicos informan la doctrina pedagógica de Rousseau:

 

a)         La naturaleza ha fijado las etapas necesarias del desenvolvimiento corporal y anímico del educando. Claparede llama a este principio la "ley de la sucesión genética

 

b)         El ejercicio de las funciones en una etapa de la vida, afirma y prepara el advenimiento y eclosión de las funciones ulteriores. (Ley del ejercicio genético-funcional).

 

c)         La acción natural es aquella que tiene a satisfacer el interés (o la necesidad) del momento. Con esta ley podría llamarse de la adaptación funcional, Rousseau ha comprendido admirablemente que la acción, incluso cuando da la impresión de ser desinteresada, viene a satisfacer una necesidad o un interés funcional.

 

d)         Cada individuo difiere más o menos en relación de los caracteres físicos y psíquicos de los demás individuos.

 

La primera consecuencia de esta consideración psicológica reside en la necesidad de partir de la peculiar estructura del alma. Rousseau descubre propiamente la infancia, los derechos del niño.

 

Recomienda la necesidad de comprender al niño.

 

Nadie antes de Rousseau había acentuado con tal fuerza el valor intrínseco de la infancia, ni nada había derivado con mejor acierto las consecuencias pedagógicas de este hecho. Desde Rousseau, la doctrina educativa impuso la exigencia de "partir del niño", de ver en él, centro y fin de la educación; en otras palabras llego al concepto de la educación paidocéntrica.

 

En la educación, el niño ha de permanecer en su naturaleza de niño. La educación, debe ser gradual. El educador debe esperar con alegre confianza la marcha natural de la educación e intervenir lo menos posible en el proceso de la formación. La naturaleza humana no es originariamente mala; por ello, la primera educación debe ser negativa; no hay que enseñar los principios de la virtud o de la verdad, sino preservar el corazón del niño contra el error.

 

La educación del niño debe surgir libre y con desenvolvimiento de su ser, de sus propias aptitudes, de sus naturales tendencias.

 

El concepto riguroso de la educación negativa no excluye, por manera alguna, la prudente dirección del maestro. Para Rousseau la educación positiva es la que tiende a formar prematuramente el espíritu del niño, y a instruirle en los deberes que corresponden al hombre. Y la educación negativa, es la que tiende a perfeccionar a los órganos, que son los instrumentos del conocimiento, antes de darle contenido alguno, y que procura preparar el camino a la razón por el ejercicio adecuado de los sentidos. Una educación negativa no supone un periodo de pereza.

 

La educación negativa asigna a cada etapa del desarrollo infantil su tarea y objetivo. Tal idea no es, ciertamente originaria en Rousseau. La pedagogía clásica, particularmente en Aristóteles, la ha patrocinado a modo de principio fundamental.

 

La educación del niño comienza desde su nacimiento y debe impedirse que adquiera hábitos de los cuales pudiera llegar a ser esclavo.

 

Rousseau establece varios periodos de aprendizaje:

 

A)         Al principio se ocupa de lo que hiere sus sentimientos, aprovecha su disposición natural dejándole examinar y palpar los objetos.

 

B)         Después es el periodo de la infancia (de 2 a 12 años), en ella debe ser ganada cada vez más la conciencia de libertad; la educación negativa y la formación moral mediante sus consecuencias naturales van adquiriendo más acusados contornos. Lo importante es que el niño pueda juzgar y valorar las cosas que se le ofrecen.

 

C)         El siguiente periodo comprende (de 12 a los 15 años), que es un adolescente, que posee la máxima plasticidad para el aprendizaje, el cual emanara del propio niño, siendo los intereses naturales de la infancia los que determinaran la enseñanza. Deben convertirse en Robinsón: todos los oficios habrán de ser "reinventados" por él.

 

D)         Por último, la educación de los 15 años hasta el matrimonio. El cual se llama mocedad, el individuo se eleva paulatinamente sobre la vida estrictamente sensitiva, recibe conceptos e ideas y que hace apto para juzgar. Comienzan a despertar las pasiones, y como consecuencia, se iniciara la educación moral.

 

Donde mejor aprende el niño a conocer a los hombres es en la historia. El maestro enseñara realidades y solo realidades.

 

Los grandes postulados de la teoría pedagógica de Rousseau son los siguientes:

 

a)         Plantea con vigor el problema de la educación humana general.

 

b)         Concibe la educación a manera de un proceso vital que dura la vida entera; un proceso que tiene su significado y valor en sí mismo y no solo con vistas a una vida futura.

 

c)         Hace del niño el verdadero factor del proceso educativo. La pedagogía precedente se detuvo con cierto exclusivismo en la consideración de los fines de la educación subordinando la naturaleza del niño a tales fines. Objeto y guía de la educación es el sujeto que se educa, el educando.

 

d)         Se afirma en la idea de la tolerancia religiosa y de convicción de creencias. Este principio lleva a la necesidad de una escuela neutra o laica, y es el camino para proteger la libertad del niño.

 

e)         Descubre los principios psico-pedagógicos de una enseñanza activa y funcional, siendo los principios de la didáctica rousseniana los siguientes:

 

1)         Enseñar por el interés natural del niño y no por el esfuerzo artificial.

 

2)         Educación activa o mejor dicho auto activa.

 

3)         Enseñanza intuitiva.

 

4)         En el aprendizaje se deben relacionar las diversas representaciones que activamente surgen en su conciencia.

 

Con parecida sugerencia plantea el principio de la correlación didáctica.

 

Hay mucho aún por decir acerca de Rousseau, pero tratando de resumir un poco sus ideas pedagógicas, señalaré lo siguiente:

 

v      La educación constituye un desarrollo natural, que procede de dentro a afuera, en vez de ser una construcción de fuera hacia dentro como querían Locke y los sensorialistas.

 

v      La educación comienza con la vida y en ella se debe proceder gradualmente acomodándola a las diversas etapas del desarrollo: infancia, adolescencia y juventud.

 

v      La educación ha de enseñar a vivir, ha de ser activa y realizarse en un ambiente de libertad.

 

v      Aunque lo decisivo es el desarrollo del individuo, este ha de tener un espíritu social.

 

v      La educación ha de atender tanto al aspecto físico, como al intelectual y moral, y que en ella el sentimiento, la vida afectiva tiene que ocupar un lugar importante como la razón.

 

En suma, la educación debe ser integral, total y humana.

 

Puntos débiles de su ideología y teoría pedagógica:

 

v      En cuanto a la educación de la mujer, la reduce a ser compañera del hombre y subordina todo a esto.

 

v      Falta la idea de educación popular, de las masas.

 

v      Concepción optimista excesiva, de la acción de la naturaleza, del desenvolvimiento espontáneo sin la acción directa de la educación.

 

v      Papel del educador, de mero acompañante, limitado a un solo alumno.

 

v      Ausencia de visión histórica.

 

Con todo y esto, Rousseau sigue siendo uno de los pedagogos más grandes de la historia. Ejerció  su influencia en el aspecto político y social, cambiando las costumbres e instituciones. Su mayor acción pedagógica no fue directa, sino a través de pensadores y educadores de su época, como: Kant, Basedow, Pestalozzi, Schiller y Goethe.

 

Fue un "profeta".

 

IV.- ANALISIS GENERAL DE LA OBRA.

 

Emilio es el gran libro pedagógico de Juan Jacobo Rousseau, considero que dada la situación educativa que prevalecía en Europa principalmente anterior a este tratado, su elaboración y publicación, llego en el momento adecuado, trayendo como consecuencia una modificación en la perspectiva educativa, la cual tiene tal trascendencia que incluso hasta nuestros días, su influencia en la educación se percibe.

 

Cabria recordar aquí, cual era justamente la educación clásica y tradicional imperante en la época de Rousseau, para poder entender los alcances y virtudes de la obra citada.

 

La educación se proporcionaba principalmente a la Aristocracia y a la Burguesía. Los niños recién nacidos dejaban en manos de la nodriza, posteriormente los niños varones sobretodo, pasaban al ayo el cual los educaba, siendo este individuo un sirviente de rango superior. Posteriormente ingresaban en los colegios, cabe recordar la gran influencia religiosa en este aspecto, solo por citar la congregación Jesuita dirigía casi un millar de colegios y universidades, siendo una educación formal y clasicista, se daba una gran formación moral y de oratoria.

 

La obra de Emilio si bien, es en gran medida una reacción contra esta idea educativa clásica, es también una convergencia de ideas de otros pensadores humanistas de la época y un tanto anteriores a ellos, su importancia radica, creo, en que condensa en un libro toda la teoría educativa y proporciona tanto planteamientos como consecuencias de lo mismo, es decir, no es una obra meramente narrativa o teórica, sino que además establece la reacción y respuesta que podrá tener un niño a la puesta en practica de ellos.

 

Este libro, por tanto, es una análisis de la educación de su tiempo y una critica de la educación de la actualidad.

 

Considero, que uno de los principales hallazgos de Rousseau, es el descubrimiento del niño, es decir, la dimensionalidad del niño y la modificación del concepto que del mismo se tiene; el reconocimiento de que el niño existe como un ser sustancialmente distinto del adulto y sujeto a sus propias leyes de evolución, y que como tal en cada etapa hay que tratarle y respetarle.

 

Además de este descubrimiento, reconoce el conjunto de estados sucesivos que progresivamente conducen al hombre, es decir, Rousseau supo ver que el desarrollo del niño pasa de edad en edad por estadios sucesivos.

 

Lo importante para Rousseau es descubrir la naturaleza del niño, y su libro si bien se divide en cinco partes, no necesariamente tienen que coincidir con las etapas evolutivas del ser humano.

 

Justamente el primer párrafo de su obra, nos demarca la importancia que tiene para él la Naturaleza como elemento mismo: "Todo sale perfecto de las manos de la Naturaleza, en las del hombre todo degenera." Y es justamente, la educación, la que solo sirve para enseñar la falsedad.  Pues básicamente, la educación clásica, atribuye al niño los conocimientos que no posee y se razona o discute con él sobre cosas que no esta capacitado para comprender e incluso con razonamientos incomprensibles para el niño, además, el adulto pretende que el niño preste atención a consideraciones para él indiferentes: el interés por el futuro, la felicidad de que disfrutara cuando sea mayor o la estima social de que gozara al ser hombre; nada de esto tiene significado para el niño y como él no es capaz de previsión no le queda otra alternativa que someterse al yugo sin estar seguro de que tantos sufrimientos vayan a tener alguna utilidad.

 

Rousseau establece claramente esto en el libro segundo: "La obra maestra de una buena educación es formar un hombre racional; ¡y pretenden educar a un niño por la razón!. Esto es empezar por el fin, y querer que la obra sea el instrumento. Si los niños escuchasen la razón, no necesitarían que los educaran; pero con hablarles desde su edad más tierna una lengua que no entienden, los acostumbran a contentarse con palabras, a censurar todo cuanto les dicen, a tenerse por tan sabios como sus maestros a hacerse argumentadores y revoltosos."

 

Por lo tanto, la razón es muy importante, ya que ilumina los impulsos naturales y hace posible, gracias al conocimiento, lo que debe querer y hacer el hombre, es decir, la libertad y esta constituye el carácter especifico de la humanidad, la dignidad por excelencia del genero humano. Esta libertad provee de felicidad al hombre natural, y todo hombre feliz no es quien solo satisface los apetitos del momento y pasajeros, pues estos traen consigo el dolor. La verdadera felicidad reside en la satisfacción de elevados goces y en la espontánea realización de la virtud.

 

Como se mencionó anteriormente, la obra Emilio esta compuesta por cinco libros, para comodidad de su exposición, Rousseau imagina que Emilio será un huérfano, rico y noble, y que él Juan Jacobo, habrá de ser su preceptor. Esta de más decir que no se encuentra en esto motivo alguno de escándalo, ni de asombro, pero el hecho permite apreciar como la jerarquía de la cultura esta enraizada en la jerarquía social, estos cinco libros, en resumen, contienen lo siguiente:

 

En el Libro I, Rousseau afirma que a los hombres los endurece la educación, nacemos débiles y por ello necesitamos de fuerzas, necesitamos de asistencia y necesitamos de inteligencia. Todo cuanto nos falta al nacer, y cuanto necesitamos siendo adultos, eso lo debemos a la educación.

 

La educación de la Naturaleza es el desarrollo interno de nuestras facultades y nuestros órganos; la educación de los hombres es el uso que nos enseñan estos a hacer de este desarrollo; y lo que nuestra experiencia propia nos da a conocer acerca de los objetos cuya impresión recibimos, es la educación de las cosas, es decir, reconoce la educación de la naturaleza, de los hombres y de las cosas y por supuesto la primera es la más importante pues se da desde el nacimiento, solo necesita que no intervenga el ser humano, para que se desarrolle libremente. La naturaleza no es otra cosa que el habito, la educación no es otra cosa que un habito.

 

La educación es un arte. Tenemos disposiciones primitivas que consisten en que nacemos sensibles y desde que nacemos, excitan en nosotros diferentes impresiones los objetos que nos rodean, luego que tenemos conciencia de nuestras sensaciones, aspiramos a poseer o evitar los objetos que las producen según nos gusten o desagraden, luego según la conformidad o discrepancia que entre nosotros y dichos objetos hallamos; finalmente según el juicio que acerca de ella idea de felicidad o perfección que nos ofrece la razón formamos por dichas sensaciones, estas disposiciones de simpatía o antipatía crecen y se fortifican a medida que aumenta nuestra sensibilidad y nuestra inteligencia, pero tenidas a rayo por nuestros hábitos las alteran mas o menos nuestras opiniones. Antes de que las alteren constituyen la naturaleza.

 

Los padres a sus hijos los deben enseñar a conservarse, cuando sea grande, a aguantar los embates de la mala fortuna, a arrastrar la opulencia y la miseria, es decir, su adaptación a la naturaleza desde su origen le permitirá vivir en cualquier situación climática, económica, etc.

 

Destaca el que el niño tenga un ayo, el cual no debe ser vendible, es decir, no traficar con su profesión. Resulta interesante el que debe ser joven, pues esto permite obviamente el entender y conocer más fácilmente el sentir del niño.

 

La educación natural debe hacer al hombre apto para todas las condiciones humanas. Contrario a lo que postula la educación tradicional debe honrar a sus padres pero solo a su ayo debe obedecer. Añadiendo otra como consecuencia de la otra; que no se priven a uno del otro sin su consentimiento.

 

Cabe resaltar la importancia que da a la higiene, más si se recuerda la situación que se vivía en aquella época, indicando que la higiene es la única parte útil de la medicina y la importancia de la templanza y el trabajo los cuales aguza el hambre la primera y la segunda impide los hartazgos.

 

Con el nacimiento se inicia la instrucción, y es el único hábito que se debe elegir que tome el niño es el de no contraer ningún habito.

 

La razón nos enseña por si sola a conocer lo bueno y lo malo; la conciencia, que hace que amemos lo uno y aborrezcamos lo otro, aunque independientemente de la razón, no se puede desenvolver sin ella.

 

Destaca el que debemos evitar y lo grave que es hacer hablar a los niños antes de tiempo, pues, obviamente puede haber una significación distinta las primeras palabras que para nosotros, hablan sin entendernos y sin que les entendamos nosotros, esto significa, que es un bloqueo de la comunicación.

 

En la parte final del Libro I se ocupa Rousseau de la educación del niño hasta los dos años. La vida familiar ha de darle la primera educación, física en su mayor parte. "La educación del niño comienza desde su nacimiento, y debe impedirse que adquiera hábitos de los cuales pudiera llegar a ser esclavo. Hay necesidad de colocarlo en estado de ser siempre dueño de sí mismo y de hacer en todas las cosas su voluntad." Casi a un mismo tiempo aprende el niño a hablar, a comer y andar.

 

A tal principio de libertad se asocia al de relación. "Al principio el niño se ocupa de cuanto hiere sus, sentidos, y conviene aprovechar esta disposición natural dejándole examinar y palpar los objetos porque de esta suerte, adquiere los primeros materiales de sus conocimientos."

 

Rousseau estudia en el Libro II, una nueva etapa en el niño y comienza cuando el niño empieza a andar y a hablar, entra en una nueva fase de desenvolvimiento. Es el periodo de la infancia (de 2 a 12 años). En ella debe ser ganada cada vez más, la conciencia de libertad: la educación negativa y la formación moral mediante sus consecuencias naturales van adquiriendo más acusados contornos. No hay que llenar la mente infantil de conocimientos; lo más, importante es que el niño pueda juzgar y valorar las, cosas que se le ofrecen.

 

Destaca el que el segundo escalón en la vida del niño es cuando se acaba la infancia, pues no son sinónimos infante y niño, la primera esta subordinada a la otra, ante todo, Emilio debe aprender y necesita saber a padecer.

 

Propiamente en un este segundo grado es cuando empieza la vida individual: entonces se adquiere la conciencia de sí mismo; extiende la memoria el sentir de la identidad a todos los momentos de su existencia y se torna uno de verdad, el propio y capaz de felicidad o desgracia.

 

La primera ley que nos viene de la naturaleza es la resignación. El hombre verdaderamente libre solo quiere lo que puede y hace lo que le conviene.

 

Ante todo como educadores debemos evitar el acostumbrarle a conseguirlo todo, porque crecen sin saber reprimir sus deseos y solo buscan o creen que es fácil satisfacer sus deseos, esto a la larga obviamente, les traerá una insatisfacción o impotencia a futuro si no logran satisfacerlos.

 

Ante todo las palabras que deben permanecer en el individuo son: fuerza, necesidad, importancia y precisión.

 

La razón, es un compuesto de todas las demás facultades, es la que con más dificultad y lentitud se desenvuelve, pero según Rousseau es la principal, como ya lo destacamos en la parte inicial de este apartado.

 

Para  tratar al alumno, se debe tener en cuenta su edad, poniéndolo en su lugar y reteniéndolo en él.

 

Rousseau destaca que no se debe dar una lección verbal al alumno, de hecho esta en contra de ella, pues el debe permitir que la experiencia sea la maestra. Así mismo, afirma que la única pasión natural del hombre es el amor de sí mismo, o el amor propio el cual resulta útil y bueno, pues permitirá que realice sus deseos y los satisfaga.

 

No debe un maestro enseñar la virtud ni la verdad, sino preservar de vicios el corazón y de errores el ánimo, a esto se le considera como educación negativa.

 

La razón y la memoria no se pueden desenvolver una sin la otra. Los niños no son capaces de juicio, pues no tienen verdadera memoria. Retienen sonidos, figuras, sensaciones rara vez ideas, y más rara vez sus enlaces. Todo su saber se queda en la sensación y no llega al entendimiento: su misma memoria es poco más perfecta que las otras facultades, puesto que casi siempre es menester que vuelva a aprender, cuando son grandes las cosas cuyas palabras aprendieron siendo niños.

 

El hombre tiene tres 3 especies de voz:

 

1.       la voz hablada o articulada.

2.       la voz cantada o melodiosa.

3.       la voz patética o acentuada, que es el idioma de las pasiones y que anima el canto y la palabra.

 

Las tiene el niño y el hombre pero no las sabe mezclar. Se debe enseñar que hable lisa y llanamente, con claridad a que pronuncie con tersura y sin afectación, a que conozca y siga el acento gramatical, que alce la voz lo suficiente pero no más recio.

 

Cabe destacar que conforme a la educación que recibe Emilio, cuando el se junte con otros niños de su edad, los aventajará y será superior y reconocerá tal superioridad, pues tiene la naturaleza a sus ordenes, esto dará como consecuencia el que los niños sin darse cuenta lo obedecerán y el mandará.

 

En el Libro III, Emilio es ya un adolescente, de 12 a los 15 años que posee la máxima plasticidad para el aprendizaje. Pero éste, emanará del propio niño, siendo los, intereses naturales de la infancia las que determinarán la enseñanza. El imperativo categórico de Rousseau es las cosas reales nada de libros. A lo sumo uno, el Robinsón de Daniel Defoe, fue convertido, por Rousseau en libro de lectura para la juventud. También en el orden práctico, Emilio debe convertirse en Robinsón: todos los oficios habrán de ser reinventados por él.

 

Nuestras pasiones son las que nos hacen débiles porque es menester más fuerzas para contenerlas que las que nos concedieron la Naturaleza. Tanto da disminuir los deseos, como aumentar las fuerzas.

 

El primer principio de la curiosidad es el deseo innato del bienestar, y la imposibilidad de satisfacer con plenitud este deseo, son causa de que sin cesar aspire a nuevos medios de contribuir a ello. Solo se desenvuelve en las pasiones y luces. Los sentidos son el espíritu en sus primeras operaciones.

 

El principio fundamental de toda buena educación, es que no se trata de enseñarle al niño las ciencias, sino de inspirarle la afición a ellas, y darle métodos para que las aprenda cuando se desenvuelve mejor su afición.

 

Luego que llega a conocerse a sí propio lo bastante para entender en qué consiste su bien estar; luego que adquiere relaciones suficientes para conocer por ellas lo que le conviene y lo que no, ya esta en estado de conocer la diferencia que hay del trabajo a la diversión, y de mirar que esta como un desahogo de aquél.

 

En este libro Rousseau le da un gran valor como arte a la agricultura, la herrería y la carpintería, pues el hecho de que aprenda el mancebo al imprimir a sus faenas la mano del hombre le permitirá manejar el hacha y la sierra, a cuadrar una viga, a subir a un tejado, a poner un techo, a afianzar las maestras y las soleras.

 

Emilio solo tiene conocimientos naturales y meramente físicos. Conoce las relaciones esenciales del hombre con las cosas, pero no las relaciones morales del hombre con el hombre. Pocas ideas sabe generalizar y pocas abstracciones. De lo que hace más aprecio es de aquello que le es más útil. Obviamente el actuar conforme a su naturaleza descubrirá por si mismo sus necesidades, desarrollara sus aptitudes y esto le permitirá valorar y apreciar lo que le es útil para las mismas.

 

El Libro IV ofrece la educación de los 15 años hasta el matrimonio. Es el periodo de la vida que Rousseau llama la mocedad. En esta edad, Emilio va elevándose paulatinamente sobre la vida estrictamente sensitiva, recibe conceptos e ideas y se hace apto para juzgar. Comienzan a despertar sus pasiones, y como consecuencia, se iniciará también  la educación moral. Ahora aprende Emilio a conocerse a sí mismo, a los demás hombres y sus relaciones con ellos.

 

El aspecto moral se destaca al indicar que es menester que el niño debe saber que para que se torne piadoso reconozca que hay seres semejantes a él, que padecen lo que ha padecido, que sienten los dolores que ha sentido, y otros de que debe tener idea como que también puede sentirlos.

 

Establece tres máximas a saber:

 

1.-        "No es propiedad del corazón humano ponerse en el lugar de los que son más felices que nosotros: pero si en el de los que son más dignos de compasión.

 

2.-        Sólo se compadecen en otro aquellos males de que uno mismo no se reputa exento.

 

3.-        De que tanto compadecemos a un desdichado, cuanto creemos que él se reputa digno de compasión. Más limitado de lo que parece es el sentimiento físico de nuestros males; más por lo que verdaderamente somos dignos de lastima, es por la memoria que nos hace sentir su continuidad y por las imaginaciones que los extiende al tiempo venidero. Esto es una de las causas que nos endurecen con los males de los animales más que con los de los hombres. El pueblo es lo que compone el linaje humano. El hombre es el mismo en todas las condiciones. Se debe enseñar al alumno a que ame a todos los hombres; hasta a los que desestiman; hacer que no se coloquen en clase alguna sino que en todas se hallen; hablar en su presencia con ternura del genero humano. Hombre no deshonres al hombre."

 

Para conocer al hombre es necesario verlos en sus obras, en el mundo los oímos hablar; muestran sus dichos y esconden sus acciones, pero estas se hallan patentes en la historia, y los juzgamos por los hechos. Esto permite que el hombre reconozca a los otros hombres, los valora en tanto se conoce y valora a sí mismo. Esto mismo permite el que Emilio viva en el mundo, pues para ello es preciso que sepa tratar con los hombres, que conozca los instrumentos que en ellos influyen; es preciso que calcule la acción y reacción del interés particular en la sociedad civil, y que prevea con tanta exactitud los sucesos, que rara vez se engañe en sus empresas o a los menos, que tome siempre los mejores medios para llevarlas a cabo.

 

Reconoce que el instruir es un talento y este consiste en que el discípulo tome gusto a la instrucción.

 

Ante todo las lecciones que se den a la juventud para que de verdad tengan influencia y redunden en ellos, se deben reducir a ejemplos y no a razones; pues nada aprenden en los libros sino que por el contrario es mejor el enseñar a través de la experiencia.

 

Así mismo no se debe abusar del saber pues produce una incredulidad en el alumno. El descarrío de la juventud empieza por la opinión. Finalmente así como, anteriormente Rousseau reconoce que Robinsón es el único libro que deberá leer Emilio, en esta parte de su tratado, indica que a los libros de los antiguos será a los que más gusto les tomará, porque están más cerca de la naturaleza y su ingenio es más a propósito para ellos.

 

Es en este libro, donde en el capitulo IV, titulado Profesión de fe del vicario saboyano donde establece algunas de sus ideologías religiosas, sobre todo las líneas fundamentales de la religión natural, si la principal preocupación consiste en garantizar la convivencia en el marco de la voluntad general y del bien común, la religión tiene que traducir estas necesidades y fortalecerías mediante una estrecha vinculación con la vida política. La religión natural califica de nocivo para la vida social en la religión, por ejemplo, la divinidad de Cristo, los milagros o las profecías.

 

Rousseau distingue entre una religión de hombre y una de ciudadano. Esto hace aparecer a Rousseau como un moralista tradicional.

 

Finalmente en el Libro V, y último, se habla de la entrada de Emilio en el mundo, la importancia de los viajes en la formación, el noviazgo: y el matrimonio con Sofía, la mujer destinada a Emilio. Con la introducción de este nuevo personaje en su novela pedagógica se ocupa Rousseau de la educación de la mujer.

 

La educación primera de los hombres depende del esmero de las mujeres, lo mismo que de ellas depende sus costumbres, pasiones, gustos, deleites y felicidad. Esto se contradice un tanto con lo que señalo anteriormente con relación al ayo.

 

Limita los estudios propios de la mujer a la practica, tocando aplicar los principios hallados por el hombre y hacer las observaciones conducentes a sentar principios. Compete hallar la moral experimental y a los hombres reducirla a sistema.

 

Destaca el que pensar es un arte que aprende como todos los demás, y con mucha más dificultad.

 

En nuestra época sobretodo, es de gran importancia y considero que son la base de los últimos movimientos sociopolíticos en muchos países, pues invoca la posibilidad de que si Emilio llega a componer libros, lo cual no es su objeto, estos serán ante todo para defender los derechos de la humanidad.

 

La libertad esta en el pecho del hombre libre, y a todas partes la lleva consigo. En ninguna forma de gobierno esta la libertad. Aquí cabria, recordar que en su libro "Contrato Social", habla justamente de su ideología política, más que en esta obra.

 

Finalmente se rescata la necesidad del hombre en toda su vida de consejo y guía.

 

La educación femenina, sin género de duda, es una de las partes muy débiles de la obra de Rousseau es la consagrada a la educación femenina. La mujer pierde en su doctrina importancia y sustantividad social: valor autónomo. "Toda la educación de las mujeres debe ser relativa a los hombres. Gustarles, series útiles, hacerse amar y honrar de ellos, educarles cuando jóvenes, cuidarles de grandes, aconsejarles, consolarles, hacerles la vida agradable y dulce, son los deberes de las mujeres de todos los tiempos...”

 

Hasta su matrimonio Sofía no ha existido. No ha sabido nada, ni nada ha leído, "sino un Baremé y un Telémaco que por casualidad cayeron en sus manos". El manda y ella obedece: la primera virtud de la mujer es la dulzura. Si en su juventud ha frecuentado con libertad los festines, los juegos, los bailes y el teatro, no ha sido tanto para iniciarse en los vanos placeres del mundo bajo la tutela de una madre vigilante, cuanto para pertenecer más aún, una vez casada, a su hogar y a su esposo. La mujer no es nada sino al lado, abajo del marido y por él.

 

Obviamente los movimientos feministas de finales del siglo pasado, principios y mediados de este serán los principales opositores a esta ideología.