Universidad Abierta
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LA SITUACIÓN ECONÓMICA EN MÉXICO
(1940 A 1996)
ECON FREDDI
CASTILLO SALAS
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo tiene la finalidad de criticar brevemente la
situación económica que hemos vivido en el país desde el sexenio de Manuel
Avila Camacho (1940-1946), hasta los dos primeros años del sexenio del Dr. Ernesto Zedillo Ponce De León (1994-2000)
El significado de la crisis económica que hemos vivido en el país en los
primeros años del actual sexenio; sus causas radican en las contradicciones
económicas que lleva consigo el desarrollo del capitalismo en México. Así
mismo, aunque es oportuno señalar que no se puede juzgar al individuo por la
idea que tenga de sí, no podemos juzgar una época del desarrollo capitalista en
México sin dejar de analizar las políticas económicas y públicas que se han
aplicado en nuestro país en los sexenios pasados.
Para la consideración del amable lector dejo la presente reflexión, no
descartando la idea de que alguien trate de aportarle otras nuevas; así como
Médicos de la sociedad, como decían los fisiócratas, tenemos el compromiso de
explicar los problemas económicos para ofrecer alternativas de solución a
nuestros problemas.
IMPORTANCIA DE LA POLÍTICA FINANCIERA EN EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL
PAÍS.
CONCEPTO DE POLÍTICA FINANCIERA.
Zorrilla Arena citado por Silvestre Méndez afirma: “Parte de la política
económica que se encarga de formular los objetivos, señalando los instrumentos
adecuados para controlar los ingresos y administrarlos, así como para elaborar
el gasto del sector público. La política financiera se encarga también del
control del sistema bancario, así como de la política monetaria y crediticia.
De esta manera, en forma amplia, la política monetaria de un país incluye: la
política fiscal, la política de gasto público, la política monetaria y
crediticia y la política bancaria, todas ellas administradas con la finalidad
de coadyuvar al logro del desarrollo económico del país”
Del anterior podemos afirmar que la política financiera su campo de
actuación es extenso por lo mismo necesitamos analizar cada uno de ellos por
separado. Solo consideraremos algunos detalles de estas categorías en este
capítulo.
ASPECTOS QUE INCLUYE LA POLÍTICA FINANCIERA.
POLÍTICA FISCAL:
Zorrilla citado por Silvestre Méndez es el conjunto de instrumentos y
medidas que toma el Estado con el objeto de recaudar los ingresos necesarios
para realizar las funciones que le ayuden a cumplir los objetivos de la
política económica general.
POLÍTICA DE GASTO PÚBLICO:
Comprende la manera de aplicación de los recursos, para el desarrollo de
la economía con las estrategias que establece el Plan Nacional de Desarrollo
(PND)
POLÍTICA MONETARIA:
Comprende la gestión del dinero, el crédito y el sistema bancario de un
país por parte del banco central.
POLÍTICA BANCARIA:
Manera como un banco se identifica con los usuarios del mismo, para
establecer la demanda de servicios para el desarrollo de las actividades
económicas.
OBJETIVOS DE LA POLÍTICA FINANCIERA.
Silvestre Méndez anota: Promueve el crecimiento y desarrollo económico
social, ejecuta programas gubernamentales, mejora los servicios públicos
aumenta el nivel de empleo que incremente el ingreso y ahorro interno,
disminuye la deuda interna y fomenta el ahorro y estabilidad de precios.
La estabilización de la moneda, para mantener un valor constante en
unidad monetaria para no sufrir fluctuaciones o depreciaciones en relación a
otras monedas extranjeras.
Regula la cantidad de dinero en circulación de acuerdo a las necesidades
del sistema económico; nivela mas o menos el precio y los gastos.
Actuar sobre la demanda monetaria y crediticia con el objeto de
aumentarla o restringirla para que influya en actividad total de la economía
mediante el control de la demanda efectiva que de hecho mueve todo el sistema
productivo y distributivo del País.
INSTRUMENTOS
Si limitamos la política financiera a la política de gastos, entonces el
principal instrumento de esta política es precisamente el gasto público, que en
nuestro país se realiza por medio de la ley de egresos de federación:
La ley de egresos, que se emite en forma anual, marca las pautas y
lineamiento, y autoriza la forma y el monto en que se realizara el gasto
público, por lo tanto, esta ley viene a representar el presupuesto de egresos
de la federación.
El gasto público representa uno de los principales instrumentos tanto en
la política financiera como en la política general, ya que mediante él, el
estado financia todas sus actividades, tanto del subsector gobierno como del
subsector organismo y empresas del Estado.
El estado o sector público, realiza sus gasto corriente (que se hace para
mantener el funcionamiento de los organismos), y su gastos de inversión (que
permite emplear su cobertura de servicios o de producción), de acuerdo con los
lineamientos planteados en el
presupuestos de la federación.
El presupuesto de egresos de la federación para cada año se publica por anticipado
los últimos días de diciembre del año anterior.
INSTITUCIONES QUE INTERVIENEN EN LA POLÍTICA FINANCIERA.
SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO
(SHCP)
La función de la SHCP, dentro de la política financiera la encontramos
dentro de las entidades del sector público; la SHCP es responsable que se
manejen eficientemente los gastos públicos en cada organismo. Dentro de su
artículo 3ro. del Reglamento Interior de la SHCP, menciona lo siguiente:
“Deberá planear y conducir sus actividades con sujeción a los objetivos,
estrategias y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo, para el logro de las
metas de los programas a cargo de la SHCP, así como el de las entidades del
sector paraestatal coordinado por ella.
FUNCIONES PRINCIPALES
Dentro de las funciones principales de la SHCP encontramos los siguiente:
Coordinar, Dirigir y supervisar el despacho de los asuntos de la
competencia de la Secretaría.
Someter al acuerdo del Presidente de la República los asuntos
encomendados a la Secretaría y al sector paraestatal que le corresponde
coordinar.
Proponer, Dirigir y controlar la política del Gobierno Federal en materia
financiera, fiscal, de gasto público, crediticia, bancaria, monetaria, de
precios, y tarifas de bienes y servicio de sector público, estadística,
geografía e informática.
Controlar, vigilar y asegurar el cumplimiento de las disposiciones
fiscales en el rubro de impuestos, contribuciones, derechos, productos, y
aprovechamientos federales en los términos federales en los términos de las
leyes aplicables.
Contratar créditos internos y externos a cargo del Gobierno Federal y
mandar representantes para la negociación de los mismos y para la suscripción
de los documentos de los mismos cuando así proceda.
Proponer al ejecutivo federal el programa sectorial del ramo y aprobar
los programas institucionales de las entidades paraestatales del sector
coordinado, de acuerdo a la Ley de planeación.
Presentar al ejecutivo federal los proyectos de iniciativa de leyes o
decretos, así como los proyectos de reglamento, decretos, acuerdos, y ordenes
relativas a los asuntos de competencia de la Secretaría y el sector paraestatal
coordinado.
Refrendar para su validez y observancia los decretos, reglamentos,
acuerdos y ordenes expedidos por el Presidente de la República, en los asuntos
que sean competencia de la Secretaría.
Para su aprobación presentarla al H. Cámara de Diputados, previo acuerdo
del Presidente de la República, la iniciativa de la Ley de ingresos y el
Proyecto de Presupuestos de Egresos de la federación, correspondiente al
calendario en cumplimiento a la Ley de Presupuestos, contabilidad y gastos
públicos federal.
Someter a la consideración del Presidente de la República las propuestas
de las modificaciones de estructura orgánica básica que determinan los
titulares de las dependencias y entidades de la administración pública federal.
Ejercer facultades que las leyes confieren a la SHCP respecto al Banco de
México como banco central.
Dirigir la formulación de la cuenta anual de la Hacienda Pública Federal y
someter a la consideración del Presidente de la República para su presentación
ante la H. Cámara de Diputados.
SECODAM (SECRETARÍA DE LA CONTRALORÏA Y DESARROLLO ADMINISTRATIVO)
La SECODAM, para asegurar si se lleva de manera adecuada el presupuesto
de egresos de las dependencias del sector público vigila a través de la
realización de auditorías y evaluaciones mediante la cuáles inspecciona y
controla el cumplimiento del objetivo de los programas del gasto público.
ANÄLISIS CRÍTICO
¿Ha cumplido el gobierno mexicano en la política de gasto público?, por
tradición el presupuesto público ha sido deficitario en nuestro País lo cual
quiere decir que gastamos mas de lo que ingresa, por ello el Estado ha
recurrido al financiamiento externo por medio de la contratación de empréstitos
que permite un endeudamiento constante de tal manera, que, pagar el costo de la
deuda es imposible al año. Por otro lado al financiamiento interno es decir a
la emisión de moneda o si la característica
deficitaria de la economía mexicana se debe al exceso de gastos o una mala
administración financiera del sector público. Sin embargo podemos afirmar con
certeza que la reforma de estado y la transparencia política son urgentes en
nuestro país, así lo reclama la integración económica; con el Tratado de Libre
Comercio (TLC).
ANÁLISIS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA DE CADA UNO DE LOS PRESIDENTES DE
MÉXICO DESDE LA DËCADA DE LOS CUARENTAS.
MANUEL ÁVILA CAMACHO (1940-1946)
El 44.3% de los gastos totales del Estado fueron para el aparato administrativo,
39.2% para el fomento de actividades económicas y solo 16.5% fue para gastos
sociales como educación, salud y transporte público.
Durante cuatro años, los gasto fueron superiores a los ingresos, esto nos
dice que existió déficit.
La proporción del déficit público respecto al PIB (Producto Interno
Bruto) en ningún caso llegó al 1% y en promedio anual fue de 0.3% en relación
al PIB.
MIGUEL ALEMÄN VALDÉS (1946-1952)
El mayor porcentaje del gasto público se canaliza al fomento de
actividades económicas que alcanzan 51.9% del total, con lo cual se eleva de
manera considerable respecto al sexenio anterior; disminuyen los gastos
administrativos, que solo absorben 34.8% y 13.3% fue para los gastos sociales
del total, respectivamente.
Durante tres años hubo superávit, y aunque en el año 1948 el déficit
llego a 1.5% respecto al PIB, el promedio anual del déficit respecto al PIB fue
tan solo 0.1%.
Mediante el gasto público, el Estado fomenta las actividades económicas
de la iniciativa privada y la penetración de la inversión extrajera,
especialmente en la industria.
ADOLFO RUÍZ CORTINES (1952-1958)
Aumenta hasta 52.7 el porcentaje del gasto público destinado al fomento
de actividades económicas, disminuye los gastos administrativos a solo 32.9% y
aumenta ligeramente los gastos de promoción social a 14.4%.
En cinco de los seis años de gestión, las finanzas públicas registraron
déficit, aunque éste fue inferior al 1% en relación con el PIB.
El promedio anual del déficit respecto al PIB representó tan solo 0.2%
durante el sexenio.
En este periodo, se siguen fomentando las actividades económicas
realizadas por el sector privado y apoyando la entrada de la inversión
extranjera directa.
ADOLFO LÓPEZ MATEOS (1958-1964)
Disminuye los gastos de fomento económico, los cuales solo representaron
39.0% del total, al mismo tiempo que incrementa los gastos sociales a 19.2% y
los administrativos a 41.8%.
Este sexenio fue de relativa estabilidad económica en general y
financiera en particular. Solo en tres años hubo déficit público, el cual fue
muy bajo y muy poco significativo respecto al PIB.
Se sigue fomentando el crecimiento económico a través del gasto público y
se procura que las finanzas públicas sean manejadas en forma equilibrada para
coadyuvar a la estabilidad financiera del país.
GUSTAVO DÍAZ ORDAZ (1964-1970)
Vuelve a elevar en forma considerable el gasto en fomento económico hasta
54.9% respecto del total. Asimismo, eleva sustancialmente los gastos sociales
hasta 31.8% y disminuye de manera drástica los gastos administrativos a solo
13.3%.
Esta política de gasto permitió mejorar las finanzas publicas y coadyuvar
a la estabilidad económica y financiera del país.
El gasto publico fue encaminado mas hacia las actividades productivas
dando origen a una mejoría de la economía con respecto a años anteriores.
En cuatro de los
seis años del
periodo se registro superávit, el déficit de los otros
dos años fue muy pequeño y poco significativo respecto al PIB, ya que no llego
ni a 0.1%.
LUIS ECHEVERRÏA ÁLVAREZ (1970-1976)
Aumenta aun más los gastos de fomento económico hasta 61.6% respecto al total, y aunque disminuye el
gasto social, este continua siendo relativamente alto, ya que representa 29.3%.
Así mismo es el sexenio que mas disminuye el gasto administrativo, que se
sitúa en solo 9.1% respecto del total.
En general, el gasto publico del sexenio fue supervitario, ya que solo en
dos años hubo déficit, aunque muy bajo y poco significativo respecto al
Producto Interno Bruto.
Este superávit de las finanzas publicas se logro a costa de incrementar
el endeudamiento publico tanto interno como externo.
JOSÉ LÓPEZ PORTILLO (1976-1982)
Disminuye sustancialmente el gasto de fomento económico, aunque este
continua siendo importante, ya que representa 40.5% respecto del total.
Aumenta en forma importante el gasto en cuestiones sociales, que llega a
33.2% del total, siendo el más elevado del periodo estudiado.
Incrementa también los gastos administrativos del gobierno federal, que
absorben 26.3% del total.
En los seis años se registro superávit, sin contar desde luego el pago de
la deuda, aunque ello se debió al exagerado aumento del circulante por una
parte y al incremento extraordinario de la deuda publica por otra.
MIGUEL DE LA MADRID HURTADO (1982-1988)
Eleva aun más los gastos administrativos del Estado, los cuales llegan
hasta 32.2% del total, a costa de disminuir los gastos sociales que solo
alcanzan 27.6% y los fenómenos económicos que solo llegan a 40.2% del total.
En los seis años del sexenio se da una fuerte crisis de las finanzas
publicas del país, que se reflejan en el elevado déficit financiero que fue de
11.5% en promedio anual como porcentaje del Producto Interno Bruto.
Debido a la política del endeudamiento publico tanto interno como
externo, gran parte del presupuesto de egresos se destina al servicio de la
deuda, lo que disminuye la inversión publica y por lo tanto frena el
crecimiento económico del país.
CARLOS SALINAS DE GORTARI (1988-1994)
Se continuo con la política de disminución del gasto publico, tratando
que el financiamiento no fuera inflacionario, al mismo tiempo se fomentara el
ahorro fenómeno que no se logro por la cantidad de problemas existentes en la
economía nacional.
Se restringió el gasto publico en cuestiones sociales como salud, educación,
vivienda y se continuo pagando los intereses y amortizaciones de la deuda
publica interna y externa, las cuales absorbieron mas del 50% del presupuesto a
pesar de la renegociación de la deuda externa.
Se continuo con la venta de empresas del Estado con el objeto de recaudar
mayores ingresos. Entre estas empresas destacan Cananea, Teléfonos de México,
Canales 7 y 13 de televisión y bancos.
Con el plan nacional de desarrollo (1989-1994) se planteo apoyar la
descentralización financiera y mejorar el control y seguimiento del gasto
publico.
ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN (1994-2000)
(Análisis y evaluación de los mercados financieros en dos años de
gobierno zedillista)
Como es de dominio público, la gestión del gobierno de Zedillo se inició
con una de las crisis más profundas presentadas en la economía del país en su etapa postrevolucionaria, padecida por
la mayor parte de la población mexicana y reconocida incluso por el banco de
México como “ la crisis mas severa ocurrida desde la década de los años treinta”
(Banco de México. 1996). Los efectos inmediatos de la crisis fueron la
destrucción del capital con cierre de empresas industriales, comerciales y de
servicios con el consiguiente aumento del desempleo.
El preludio del colapso fue la suspensión del flujo externo de capitales
hacia México con motivo de los acontecimientos políticos ya conocidos durante
1994 y que se denotó con la salida masiva de divisas y la devaluación iniciada
en Diciembre del mismo año, lo que provocó la disminución del 6.9% del Producto
Interno Bruto durante 1995.
Se ha insistido en fuentes gubernamentales que la contención de la caída
a partir del segundo trimestre de 1996, se logró en gran medida por el apoyo
financiero mediante el acuerdo realizado por parte del Gobierno mexicano con el
Departamento del Tesoro Norteamericano.
Sin embargo en el discurso oficial no se agrega que para lograr dicho
apoyo también se subordinó el rumbo de la economía mexicana a intereses
extranjeros y se comprometió el gobierno, a llevar a cabo un programa de ajuste
siguiendo los lineamientos impuestos por el Fondo Monetario Internacional,
entre los que se cuentan principalmente la continuación del Modelo Liberal
impulsado intensamente en el periodo salinista y la venta de sectores
estratégicos que se encuentran todavía en manos del Estado, como la
Petroquímica.
Al respecto, el Banco de México ha reconocido que: “de no haberse
conseguido los apoyos internacionales que se obtuvieron... el daño al sistema
financiero nacional habría sido de mayores proporciones y la contracción de la
actividad económica mas aguda y prolongada”. (Banco de México. 1996)
Si se observa, es una interpretación alternativa, sectores de mexicanos
directa o indirectamente hemos pagado abruptamente el costo de la caída en
forma de una expropiación acelerada de los recursos y bienes, cuya profundidad
ha acortado el camino a la incipiente recuperación que no alcanzará a compensar
los efectos de una violencia progresiva, también acentuada como efecto de la
crisis y los “rápidos” ajustes.
Una editorial reciente expresa precisamente que: “uno de los peores
lastres que ha soportado el país en los últimos años ha sido el de las crisis
recurrentes... La mas reciente y de mayor gravedad fue la del arranque del
presente sexenio, que costo a México 70 mil millones de dólares y significo un
retroceso de varios años en los niveles de bienestar, producción y consumo”(El
Financiero. 18 de Noviembre de 1996)
Como parte de esa visión alternativa, en el presente articulo analizamos
los efectos que la crisis provocó sobre los movimientos de capitales de los
mercados financieros, tales como el Mercado de Capitales, el de Divisas, el
Mercado de Dinero o de instrumentos de deuda y las tendencias de la taza de
interés, con el propósito de tener una visión de conjunto de como se afectaron
dichos mercados al pasarse bruscamente de un expectativa de crecimiento
sostenido creada durante el salinismo y que mas bien alimento la especulación
financiera, a una caída brusca y plantear, al menos una hipótesis sobre de quien
es la responsabilidad y cuales han sido los efectos del programa de ajuste en
la estructura misma del sistema financiero y quien ha pagado realmente el
costo.
Se plantea la hipótesis, contra la interpretación gubernamental sobre que
la reactivación se ha iniciado a partir del 2° trimestre de 1996, aclarando que
aun persisten problemas muy severos de cartera vencida en el mercado de
crédito, que no han permitido tasas positivas y crecientes de financiamiento,
los niveles de tasas de interés son relativamente altos y no se prevé que la
tasa interbancaria baje a menos de 21% durante 1997, dados los niveles
esperados de inflación de alrededor del 20%, el Mercado de Divisas presentara
crisis cada vez mas periódicas y el mercado de capitales estará cada vez mas
sujeto ala especulación del capital financiero.
Estos son factores adversos para el restablecimiento de expectativas
favorables en el mediano plazo y que no permite que la reactivación de ciertos
sectores se traduzcan automáticamente a la mejora del poder adquisitivo de la
mayor parte de la población.
La pregunta sobre quienes y en que proporción pagaron los costos del
ajuste, la tenemos en varias dimensiones: La disminución de la masa salarial,
el pago de créditos con cantidades aumentadas exorbitantemente por el aumento
de la taza de interés, que afecto a los usuarios tanto de tipo empresarial como
a personas físicas al no concretarse las expectativas que habían construido, la
disminución de los niveles de consumo por el repunte de la inflación derivado entre
otras causas por la devaluación del peso, el aumento de la desocupación como
resultado de la contracción de la actividad económica expresada en los
programas de ajuste.
El Banco de México (1996), reconoció que: “Uno de los factores críticos
que determinaron la estrategia especifica adoptada, fue la débil situación del
sistema financiero, resultado en buena medida del previo sobreendeudamiento de
un numero importante de familias y empresas mexicanas”.
En relación a la masa salarial el informe del Banco de México estableció
que: “En diciembre de 1995, la masa salarial correspondiente a la industria
manufacturera cayo 29.1% en términos reales con respecto a su nivel del mismo
mes del año anterior”.
En el proceso especulativo del tipo de cambio, el alza en las tasas de interés, ha sido una de las principales
estrategias que se han utilizado para evitar el riesgo de una corrida bancaria
y para frenar la salida de capitales, tanto los extranjeros que habían entrado
en cartera en los mercados financieros con fines especulativos, como los
nacionales, colocados con los mismos propósitos. Esta situación se fue
convirtiendo en una espiral, pues el cambio de ahorro interno por divisas - que
ante su escasez- presionaba al tipo de cambio, a un nivel que antes del desencadenamiento
de la crisis era difícil de predecir.
El alza abrupta de la tasa de interés, de acuerdo al Banco de México en
su informe anual de 1995, “ Fue factor adicional que contribuyo a la severa
contracción de la demanda agregada. No solo se vio afectada la inversión en
nuevos proyectos, sino, también, la capacidad de gasto de numerosas personas
físicas y empresas que se encontraban endeudadas” (Banco de México 1996).
Los efectos de la crisis han sido descritos magistralmente en el mismo
documento por la institución citada: “ En estas circunstancias, el nivel de la
actividad económica se contrajo, el desempleo se elevo, el sistema financiero
se encontró sujeto a múltiples tensiones, e innumerables empresas y hogares se
vieron agobiados por la carga de sus deudas y la caída de su ingreso real”.
Es increíble la interpretación que se le da al origen de lo antes
descrito, pues en dicho informe el Banco Central expresa que: “Es pertinente
subrayar que estos fenómenos resultaron de la reversión de los flujos de
capital, la devaluación, las expectativas de mayor inflación, el alza de las
tasas de interés y la caída de la demanda agregada, y no de las políticas
económicas implementadas”.
El Banco de México trata de rehuir la responsabilidad de ese organismo y
de las autoridades gubernamentales en las causas de la crisis, pues dicho
escenario no es producto de las políticas económicas implementadas en últimos
años y particularmente en 1995, entonces la tasa de interés llegó a casi tres
dígitos por generación espontanea.
Dentro de la política monetaria, la de la taza de interés, se convirtió
en el instrumento para contraer el crédito, frenar la especulación cambiaría y
de hecho conducir a la quiebra a la mayor parte de personas físicas y
empresarios que al ver reducido o cesado su flujo de efectivo, entrarían a
formar parte de deudores con cartera vencida, o bien, entregar bienes muebles e
inmuebles o cerrar los establecimientos. La tasa de interés se convirtió en
causa y efecto de la profundización y salida de la crisis.
Para el Banco de México, los ajustes entre tipo de cambio y tasa de
interés son automáticos al ser determinados por las fuerzas del mercado, ya
que, reiteradamente dicho organismo ha expresado que: “ El mercado decide la
distribución del ajuste entre el tipo de cambio y las tasas de interés. Este
factor, evita al Banco de México, el tener que adivinar cual es la combinación
apropiada de tasas de interés y tipo de cambio para lograr el restablecimiento
del equilibrio en los mercados” (Banco de México. 1996).
De acuerdo a esta lógica, en cuanto, adicionalmente, a lo anterior se
logre el ajuste de mercado para determinar la base monetaria y el volumen
crediticio, el Banco de México seria innecesario y podría entonces desaparecer.
En cuanto al Mercado de Dinero, uno de los hechos mas significativos en
la operatividad del Mercado de Dinero en el periodo Zedillista, lo constituyo,
la amortización de títulos gubernamentales denominados en dólares con
vencimiento a corto plazo, particularmente en 1995, cuya imposibilidad de pago
por parte del emisor gubernamental, al no tener reservas en divisas, llevó al
tratado Ortiz-Rubin.
En el informe anual de 1995, el Banco de México, señala al respecto que:
“Durante 1995 se liquido deuda de corto plazo denominada en moneda extrajera
(Tesobonos) por un total cercano a 29,000 millones de dólares, de los cuales
aproximadamente dos terceras partes se amortizaron en dólares”. (Banco de
México. 1996)
La política monetaria ha tenido como objetivo primordial el combate a la
inflación, de acuerdo al Banco de México. Para enfrentar la especulación en los
mercados financieros, se adopto una política monetaria de naturaleza
contraccionista, dicha institución fijo un limite al crecimiento del crédito
interno para 1995 en 10,000 millones de pesos y para controlar el crecimiento
del dinero bancario adopto el esquema de encaje promedio cero, por medio del
cual, los bancos no podrían tener saldos deudores en sus cuentas corrientes con
el Banco Central.
El efecto que se deseaba inducir en los bancos durante los primeros meses
de la crisis, fue de intensificar la contracción crediticia, pues se elevaban
las tasas de interés y restaba capacidad de demanda en el publico al no poder
contraer créditos por el alto costo del dinero, a los que habían contraído
créditos en años anteriores se les afectaba al aumentar en forma descomunal los
intereses, lo cual, repercutió en la incapacidad de pago por una gran
proporción de deudores, lo cual también provocaba a su vez contracciones
substanciales del mercado interno.
Todavía en el periodo Enero-Agosto de 1996, el Banco de México continuaba
la política monetaria contraccionista, pues en ese lapso, redujo la base
monetaria, los billetes y monedas en circulación en 5,825 millones de pesos. A través de este mecanismo el Banco Central
ajusto la base monetaria a la demanda social de dinero, que al contraerse la
actividad económica y al ser altos los réditos tendió a disminuir dicha demanda
social de dinero, por lo cual, la mencionada institución contrajo el crédito
interno neto, explica el mecanismo de la siguiente forma: “de otra manera, la
referida diminución de la demanda, daría lugar a un exceso de oferta de dinero
que se traduciría en presión cambiaría y ulteriormente inflacionaria” (Banco de
México. 1996).
Esta política se ha expresado en el financiamiento otorgado por la Banca
Comercial al sector privado, que incluye empresas, personas físicas e
intermediarios financieros no bancarios.
ANÁLISIS CRÍTICO DE LA POLÍTICA FINANCIERA DEL PRESIDENTE ERNESTO ZEDILLO
PONCE DE LEÓN.
El Presidente Zedillo ha dedicado grandes espacios de sus discursos
al realizar una defensa de la política
anticrisis, implementada durante sus dos primeros años de gobierno, de los
resultados macroeconómicos y en general del llamado modelo neoliberal, dentro
del cual se inscriben sus perspectivas teóricas. Le ha correspondido abrir el
debate en torno a dicho modelo económico que se ha implantado y casi al mismo
tiempo cancelarlos, sin embargo, están a la vista los posibles alcances y limitaciones
de un modelo que constituye una nueva fase de desarrollo del capitalismo, pero,
que, en México no ha generado hasta la fecha tasas de crecimiento sostenidas,
sino, solamente expectativas que no se han concretado.
La profundidad de su primera crisis nos muestra una economía sujeta a
grandes vaivenes, donde lo que se ha desarrollado ha sido la especulación
financiera con alto rendimientos pagados al capital financiero y el crecimiento
de un sector exportador minoritario, favorecido por la profunda devaluación,
como punta de lanza del crecimiento que abarca un sector minoritario de
empresas que no han alcanzado a arrastrar al resto de la economía, sino, que,
perduran los efectos del crecimiento frustrado del periodo 1991-1993, donde un
gran número de empresarios adquirieron créditos que se convirtieron en deudas
impagables al estallar y desarrollarse la crisis.
Como ejemplo de la autoevaluación gubernamental que abarca sus dos
primeros años de gobierno, tenemos el II Informe de Gobierno, en el cual el
Presidente Zedillo realizó una evaluación en perspectiva de dicho periodo y de
como observa el panorama futuro.
Si se observa, dicho informe manifiesta profundas contradicciones en la
interpretación de los fenómenos financieros y económicos resultantes del modelo
económico que se ha impuesto al país desde el inicio de los años ochenta,
incluida su primera gran crisis y la profunda contracción de 1995-1996, y que
el Presidente denomino como una etapa de emergencia económica, durante el cual,
entre otros daños el PIB se tradujo en una caída de mas del 6%, cerraron mas de
16,000 empresas y se llego a niveles altos de desempleo.
Puntualizaremos algunos aspectos que nos llevan a la reflexión del citado
informe:
a) En el II Informe, la política
económica que provoco tal colapso, que ha sido denominado en los círculos
académicos como “el modelo neoliberal”, no solamente no fue cuestionado por el
actual Presidente, sino que, realizo una defensa a ultranza del mismo. Existen
múltiples estudios que demuestran el alto costo social y el grave deterioro de
la población al aplicarse dicho modelo, aun en las fases de expansión, ya que
los beneficios se canalizan preferentemente en quienes tienen el poder
económico y el poder político (sexenio salinista y el actual).
Una contradicción de fondo fue el planteamiento del Presidente Zedillo,
al señalar que: “El motor para extender y consolidar la recuperación y para
alcanzar el crecimiento que nos proponemos en 1997 residirá en la inversión
privada”. De acuerdo al articulo 25 de la Constitución, nos dice que para
desarrollo del país: “Concurrirán, con responsabilidad social, el sector
publico, el sector social y el sector privado”, agrega además que: “
corresponde al estado la rectoría del desarrollo nacional para que este sea integral,
que fortalezca la soberanía nacional y su régimen democrático”.
Desde nuestro punto de vista, el planteamiento del presidente Zedillo
contraviene el espíritu de la ley, ya que, nunca considero que el motor del
desarrollo fuera la inversión privada, debido a que lo que esta persigue es un
máximo de ganancia, sin considerar el beneficio social o de la nación como
prioritario, por lo menos, es lo que hasta el día de hoy ha demostrado la
historia. El gobierno mexicano no puede renunciar a esta facultad
constitucional, el Congreso de la Unión y el pueblo de México tendrá que
demandárselo.
b) A su juicio, “el país superó
la etapa de emergencia económica y ha iniciado claramente la recuperación”,
fundamento su afirmación con el crecimiento promedio del PIB de 3% en el primer
semestre, la disminución de la tasa de desempleo abierto de 7.6% (agosto de
1995) a 5.8% (julio de 1996), reducción de la inflación de 38% a 18.5% en el
periodo Enero-Agosto de 1995 y 1996 respectivamente, el tipo de cambio se ha estabilizado
y ha bajado la tasa de interés, las exportaciones son uno de los motores claves
de la recuperación, se ha recuperado el acceso a los mercados de capitales.
Aquí hay otra gran contradicción con la realidad, pues ni siquiera
considera el papel desestabilizador que ha jugado el capital financiero en las
crisis de la economía nacional e internacional y que en cualquier momento al
desaparecer las condiciones de ganancias o haber indicios de desconfianza por
motivos sociales o políticos, este capital sale abruptamente provocando
devaluaciones y subidas de las tasas de interés, este modus operandi se ha
repetido en 1982, 1987 y 1994-1995.
No aclaro que un factor de inestabilidad lo constituye el que la relación
peso-dolar no se encuentra en su valor real y que una vez que pase la elección
en los Estados Unidos, seguramente se reactivara el deslizamiento, lo que
afectara nuevamente las tasas de interés y por lo tanto el crecimiento de la
economía.
Hemos considerado que las bases para echar las campanas al vuelo son muy
endebles y solamente como un acto de fe puede sostenerse que: “se ha iniciado
claramente la recuperación, como empecinadamente se nos ha querido convencer.
Una interpretación alternativa es que del decrecimiento de la economía
hasta Marzo de 1996, el tener una tasa del 7% en el segundo trimestre, en
primer lugar de ninguna manera se recupera el nivel del PIB de diciembre de
1994 y en segundo lugar, siendo suspicaz, hay que analizar que fuerzas
provocaron ese supuesto crecimiento. (Recordemos que estamos en México), la
recuperación de los empleos permanentes de acuerdo a datos del IMSS se
convierte en el nuevo mito genial del sexenio.
c) Aclaro el Presidente que: “ El
inicio y la consolidación no serán suficientes para reparar de inmediato los daños
que causo la crisis en el nivel de vida de la población, y, menos aun para
remediar los rezagos que históricamente se han acumulado”, sin poner plazo ni
limites considero que para lograrlo: “es preciso transformar la recuperación
que ahora se inicia en un proceso prolongado y sostenido en que, año tras año,
la economía nacional crezca a tasas considerablemente mayores que la
población”. Hizo un llamado para en lo económico iniciar una nueva etapa, a mi
juicio “el clásico borrón y cuenta nueva”, “el no ha pasado nada”, y “ahora si
viene la buena”, pues nos hablo de “una nueva etapa de esfuerzo compartido y de
mejores frutos para todos”.
¿ Que dirán al respecto los empresarios quebrados, los deudores
insolventes, los desempleados que nunca volverán a sus puestos de trabajo, los
millones de pobres, y en general todos los mexicanos que creyeron igualmente en
los planteamientos engañosos del salinismo? Considero que dado que la
credibilidad esta en su mas bajo nivel, solo lo creerán los que realmente van a
recibir la mayor parte de esos “mejores frutos”.
d) Otra gran contradicción es la
continuidad del modelo salinista, pues la nueva etapa que nos propone el
Presidente Zedillo se basa en tres quehaceres esenciales.
Seguir aplicando el programa económico que nos ha permitido vencer la
emergencia e iniciar la recuperación.
Continuar las reformas estructurales para contar con una economía cada
vez mas eficiente.
Aumentar significativamente el ahorro nacional.
Sobre este ultimo punto, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York dio
a conocer recientemente que los depósitos
de mexicanos en bancos extranjeros se incrementaron en 12,500 millones
de dólares durante 1995. Sobre el cambio estructural, los resultados de dicho
modelo son de sobra conocidos y son los inversos a los planteados en el
informe.
e) La parte final de su mensaje convoca a los mexicanos a participar “ en
la nueva etapa” que, desde mi punto de
vista es una construcción literaria “del deber ser” o “ el sueño de una mañana
de verano”, del México ideal, de la sociedad perfecta, la cual, nunca ha
existido ni existirá bajo las condiciones planteadas en el informe. Se nos
figura el papel de “un mago que mueve una mano distractora para con la otra
ejecutar la suerte”, que invariablemente nos conducirá a lo inverso, un modelo
excluyente para la mayor parte de la población, la venta del país en sus
empresas y territorio y la preocupante militarización creciente que avecinan
tiempos cada vez más difíciles para la sociedad.
Este discurso de autoevaluación, carente
de autocrítica ha sido la constante gubernamental hasta el cumplimiento
de los dos primeros años de gobierno Zedillista.
El pasado 30 de noviembre, después de una gira por países orientales, el
Presidente Zedillo pronuncio un discurso del balance de dicho periodo, al
clausurar XX Congreso Nacional de Tribunales Superiores de Justicia en la
Ciudad de Monterrey, en el cual volvió a reiterar lo señalado en el II Informe
de Gobierno, al expresar: “En los dos primeros años de gobierno, ese esfuerzo
ha significado enfrentar y superar circunstancias muy difíciles, vencer la
emergencia económica e iniciar una firme recuperación económica como un paso
hacia el crecimiento con empleos, mejores salarios y equidad de oportunidades”.
En la misma intervención el Presidente volvió a cerrar el paso a quienes
han hecho critica al decir que: “La decisión, el esfuerzo y la fe en México de
esos millones de hombres y mujeres disipa el pesimismo de los muy pocos aunque
irremediablemente protagonices, que desde la frustración, pero también desde el
privilegio y la comodidad, solo alcanzan a pronosticar desastres siempre
fallidos” (La Jornada).
Estamos de acuerdo en la existencia de la frustración, pero no de unos
cuantos, sino, de la mayor parte de la población mexicana, que si bien no han
podido pronosticar los desastres provocados por los gobernantes, si les ha
tocado vivirlos y padecerlos.
CONCLUSIONES
En los mercados financieros aun persisten problemas muy severos de
cartera vencida en el mercado del crédito que no han permitido tasas positivas
y crecientes de financiamiento, en las visiones mas optimistas dicho
financiamiento al sector privado por parte de la Banca Comercial, apenas se
incrementara 1% para 1997, insuficiente para lograr tasas de crecimiento del
PIB, suficientes para restablecer la situación anterior a la crisis.
Los niveles de tasas de interés son relativamente altos y no se prevé que
la tasa intercambiaría baje a menos de 21% durante 1997 dados los niveles
esperados de inflación de alrededor del 20%, el Mercado de Divisas presentara
crisis cada vez mas periódicos.
El Mercado de Capitales estará sujeto a los movimientos de la
internacionalización de los capitales, es decir, cada vez mas sujeto a la
especulación del capital financiero, que ante expectativas reales o supuestas
de crecimiento de la economía, sobredimensionarán el valor del mercado hasta
crear una burbuja inflacionaria insostenible y a partir de ese momento puede
venir la estampida de los capitales hacia otro paraíso.
Los anteriores son factores adversos para el restablecimiento de
expectativas favorables en el mediano plazo y no permiten que la reactivación
de ciertos sectores se traduzca automáticamente a la mejora del poder
adquisitivo de la mayor parte de la población.
Sin embargo, dadas las condiciones existentes en los distintos mercados
financieros que se han analizado, en el mediano plazo, se presentaran tasas muy
moderadas de crecimiento, lo que llevara varios años, en el mejor de los casos-
para alcanzar el nivel de empleo y producción que se tenia antes de la crisis y
se mantendrá latente el resurgimiento de una nueva fase depresiva, dado que
existe un empecinamiento gubernamental de no hacer ajustes a la política
económica, a costa de generalizar acontecimientos recientes muy graves, tales
como la militarización del país, la progresión de la violencia
institucionalizada y no institucionalizada, el estallamiento de focos múltiples
de conflicto que, de hecho, ya nos han adentrado “En el ojo de huracán” y cuyos
efectos políticos nos plantean escenarios que van hasta la fascisitización.
Todo lo anterior nos aleja cada vez mas de la aspiración de instaurar
gobiernos democráticos que busquen, verdaderamente, el desarrollo de México,
donde lo humano se convierta en el eje del mismo, hasta alcanzar la
democracia económica, que de hecho ha
constituido la permanente utopía.
BIBLIOGRAFÍA
* Anuario Bursátil. Bolsa Mexicana de Valores. Años 1994 y 1995.
Criterios generales de política económica para 1996.
Presidencia de la República.
* El Financiero. “Fin a la crisis recurrentes”. Editorial. 18 de
Noviembre de 1996.
* Indicadores Bursátiles. Bolsa Mexicana de Valores. Meses de Enero a
Septiembre de 1996.
* Información Básica. Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
1996.
* informe sobre la política monetaria. En el lapso del 1 de Enero de 1996
al 30 de Junio de 1996. Banco de México. Septiembre de 1996.
* Informe Anual 1995. Banco de México.
*La Jornada. “México rechaza a pesimistas: Zedillo”.
* Zedillo, Ernesto. II Informe de gobierno. Septiembre de 1996.
AUTOEVALUACIÓN
1.
¿ Que es la política financiera?
2.
¿Cuál es el objetivo principal de la
política financiera?
3.
¿Que otros aspectos incluye la
política financiera?
4.
¿ Cuál es el instrumento principal de
que se vale la política financiera para lograr sus propósitos?
5.
¿ De que manera se realiza el gasto
publico en nuestro país?
6.
¿Cómo funciona la ley de egresos de la
federación?
7.
¿Que papel desempeña el gasto publico
en la política general?
8.
¿De acuerdo con los lineamientos
planteados en el presupuesto de la federación, el estado o sector publico
realiza 2 tipos de gastos. A saber?
9.
¿Defina el producto interno bruto?
10. ¿De acuerdo a los datos existentes en el sexenio de Manuel Avila Camacho
(1940-1946), como se comporto la
economía en cuanto al gasto publico?
11. ¿Según datos presentados en el sexenio de Miguel Alemán Valdés
(1946-1952) al sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), como se comporto la
economía del país?
12. ¿Cómo se caracterizo el gasto publico en el sexenio de Luis Echeverría
Alvarez (1970-1976)?
13. ¿Que características tuvo el periodo presidencial de José López Portillo
(1976-1982)?
14. ¿Cómo se comporto la economía del país en el periodo presidencial de
Miguel de la Madrid Hurtado(1982-1988)?
15. ¿Cómo se comporto el gasto publico en el sexenio de Carlos Salinas de
Gortari (1988-1994)?
16. ¿Cuales son las características de la crisis de diciembre del 94 en el
gobierno del presidente Zedillo?
17. ¿Cuál fue el preludio de tal colapso?
18. ¿Cuales fueron los costos del ajuste económico?
19. ¿Que estrategia se utilizo para evitar una corrida bancaria y para frenar
la salida de capitales?
20. ¿Que efectos tuvo el alza de las tazas de interés?
21. ¿Que entiende por modelo liberal?