Universidad
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ANALY CASILLAS CASTAÑEDA
CONTENIDO
1. Desarrollo Histórico de la Banca
2. Definición de Crédito
3. Operaciones de Crédito y Bancarias
4. Operaciones Bancarias
5. La Nacionalización de la Banca de México.
6. Clases de Sociedades Nacionales de Crédito y sus Operaciones
7. Definición de Capital
8. Comisión Nacional Bancaria y de Seguros
9. Instituciones Nacionales de Crédito
10. Organizaciones Auxiliares de Crédito
11. Productos de Crédito
12. Descuento
13. Créditos de Habilitación o Avío
14. Créditos Refaccionarios
15. Préstamo Quirografario
16. Préstamo con Colateral
17. Préstamo Prendario
18. Certificado de Deposito y Bono de Prenda
19. Contrato de Cuenta Corriente
20. Carta de Crédito
21. Créditos al Consumo
22. Tarjeta de Crédito
23. Crédito Automotríz
24. Crédito Hipotecario
Desarrollo Histórico de
la Banca
En
Babilonia se utilizó por primera vez la plata como medio de cambio y 3000 años
antes de nuestra era, se efectuaban el comercio bancario por la civilización
antigua, realizándose contratos de crédito, operaciones bancarias de cambio y emisión de títulos abstractos de
obligaciones, utilizando las garantías reales en múltiples formas. Los babilonios tenían bien desarrollado el sistema
financiero, aun cuando no utilizaron la moneda antes de Hammurabi, usaban
lingotes de oro y plata, como signos de valor y como medio de cambio. Los
prestamos se hacían en mercancías, o en lingotes, a muy altas tasas de
intereses, quienes eran fijados por el Estado y que fluctuaban entre el 20 % en
prestamos en metálico y el 33 % en préstamos en especie.
Aunque
no existían Bancos, existían familias
que se pasaban de generación en generación el arte y el negocio de
prestar dinero, realizando también negocios con bienes raíces y financiando
empresas industriales. Los sacerdotes otorgaban préstamos y financiaban sobre
todo cultivos agrícolas.
En
la antigua India, contemporánea probablemente de Sumeria y Babilonia, no
existían bancos y el dinero o bines valiosos, se escondían en las casas, se
enterraban en los patios, o se depositaban con algún amigo de confianza.
En
la época de Buda, surgió un sistema de crédito, en el que los comerciantes de
diferentes ciudades facilitaban el intercambio comercial, dándose entre sí
documentos y se habla, en cierta forma, de que utilizaban documentos parecidos
a los pagarés.
En
la antigua China, en épocas muy anteriores al establecimiento de la banca de
Europa, se desarrolló un sistema de crédito y de acuñación de moneda, los
mercaderes se prestaban entre ellos, a tasas de interés muy elevadas, un
antiguo proverbio chino decía: "los ladrones al mayoreo son el inicio de
un banco".
El
uso de la moneda de oro era común en los inicios y, posteriormente, de aleaciones
con cobre y estaño para monedas más pequeñas, desplazando poco a poco de la
circulación a la moneda de oro.
Asimismo
tenían métodos contables: usaban letras de cambio y billetes de Estado.
Los
banqueros se conocían en Grecia, con el nombre de Trapezitas y Colubistas y se
dedicaban al cambio, a hacer préstamos y, en Atenas, hacia el siglo V, la mayor
parte de ellos, eran extranjeros.
Las
tasas de interés que cobraban, en ocasiones, eran exageradamente altas. Los
Bancos griegos confrontaban problemas, porque muchos denunciaban los préstamos
con interés como un crimen.
Los
Templos servían también como bancos y otorgaban préstamos a los individuos y
los Estados, a tasas más moderadas de interés.
El
nombre de los banqueros era "trapezita", que significaba "el
hombre de la mesa". Los Trapezitas facilitaron la circulación de la moneda
en forma más libre y rápida y facilitaron la estimulación y la expansión del
comercio ateniense.
Entre
los progresos que se atribuyen a los griegos en la técnica bancaria están el
aceptar los depósitos mediante el pago de intereses a los clientes y su
utilización, a su vez, en lo que ahora conocemos como operaciones activas.
Es
evidente que los griegos desarrollaron el préstamo a la gruesa marítimo,
prestando, además, a su clientela, servicios tales como la guarda en cajas
fuertes de joyas, servicio de caja y servicios de pago en otras plazas.
Se
afirma que fueron los banqueros griegos los que inventaron el cheque.
Todas
estas operaciones bancarias, en principio ya complicadas, sólo fueron posibles
gracias a que los griegos perfeccionaron los métodos contables ideados por los
babilonios.
Los
romanos después de cinco siglos de fundada Roma, aprendieron de Magna Grecia la
utilización de la moneda.
No
fue sino hasta cinco años antes de la Primera Guerra Púnica, que los romanos
empezaron a acuñar moneda.
Roma,
a través de su historia, contrariamente a la tradición ateniense, siempre
alteró su moneda, disminuyendo su peso o modificando su valor, lo que trajo
como consecuencia que la moneda romana estuviera siempre desacreditada, y que
otras monedas como las griegas y las egipcias, fueran buscadas por los
comerciantes para utilizarlas en su lugar.
Todas
las monedas romanas sufrieron devaluaciones graduales a partir de la Primera
Guerra Púnica.
Durant
considera al sistema fiscal romano como uno de los más exitosos y estables en
la historia.
Los
banqueros en Roma estaban diseminados por todo el Imperio y realizaban
múltiples operaciones, desde el cambio de moneda, depósito con intereses y
compraventa de productos. Negociaban con bienes raíces, colocaban dinero y
cobraban deudas.
Las
mesas romanas, eran una especie de bancos públicos, y su denominación provino
de las mesas alrededor de las cuales trabajaba el personal de las mismas.
La
regulación de todos estos bancos públicos, se realizaba en Roma, en una caja
central, que también tenía el carácter de oficina de control.
El
ejercicio del crédito fue realizado en ésta época, principalmente, por los
judíos que, a pesar de las expulsiones frecuentes, eran todavía numerosos en la
Galia y en Italia. La iglesia cristiana prohibía el préstamo, porque daba
origen a la usura, pero esta prohibición no era aplicable a los judíos.
Del
Siglo XV al Siglo XVII, se caracteriza por el desarrollo de la banca por parte
de banqueros privados que, en su origen, fueron comerciantes y desarrollaron su
actividad bancaria, conjuntamente con el comercio.
Del
Siglo XVII al Siglo XIX, la evolución de los bancos durante los siglos del XVII
al XIX fue acelerada, numerosas instituciones en toda Europa se dedicaron al
cambio, a la intermediación en el crédito, a la operación masiva del depósito y
préstamo y comienza también la emisión de papel moneda que habría de dar lugar
al nacimiento de los bancos centrales con el monopolio estatal de emisión de
moneda; asimismo, se inició la aparición de algunas operaciones bancarias
especializadas, como la llamada banca comercial, la banca financiera y la
hipotecaria.
De 1800 a la Época Actual
A
partir del siglo XIX, la evolución de los bancos en Europa y en América es
importante y así se van fundando en Francia, en Alemania y en Inglaterra,
numerosos bancos.
La
evolución de los bancos y de las actividades bancarias en el mundo, a partir
del siglo XIX, ha sido muy importante. En los Estados Unidos, el sistema
bancario se ha desarrollado tanto que constituye, en nuestros días, uno de los
pilares de la economía de ese país y son tan importantes, que el banco más
grande del mundo era, hasta hace relativamente poco tiempo, precisamente
norteamericano ( Bank of América).
En
nuestros días, en la mayor parte de los países del mundo, la operación bancaria
tiene ciertas características típicas que son:
1.
Está vigilada y regulada por el Estado.
2.
La emisión de moneda y billetes y la
regulación del crédito y de la política monetaria y financiera, se hace a
cargo, o está encomendada a una institución central que, en la mayor parte, si
no es que en casi todos los estados, es el gobierno, y a partir del 1° de abril
de 1994, en México con una gran autonomía.
3.
Los gobiernos vigilan el sistema financiero y
su operación a través de organismos especializados que pueden ser los propios
bancos centrales, como el Sistema de la Reserva Federal en los Estados Unidos
de Norteamérica; o dependencias de los Ministerios o Secretarías de Hacienda,
como en México, a través de la Comisión Nacional Bancaria y, en otros países,
las Superintendencias de Bancos.
4.
Para dedicarse al ejercicio de la banca y el
crédito, se requiere de cumplir con requisitos que establecen los gobiernos,
que van desde una concesión, hasta simples autorizaciones.
5.
La operación bancaria se hace por sociedades
mercantiles (anónimas) a las que los Estados además de vigilar y supervisar,
les requieren que tengan cierto capital mínimo, que su funcionario cumpla
también con determinados requisitos y que, además, tengan estabilidad,
solvencia y liquidez.
6.
La especialización y la diversificación de las
operaciones bancarias, es un fenómeno que se puede apreciar fundamentalmente en
Europa, durante los siglos XVII a XIX y, en la actualidad, en casi todos los
países del orbe.
7.
Han surgido diversos tipos de bancos que, en
la práctica y en la doctrina se conocen:
a)
Banca Comercial, que se identifica con los
bancos de depósito que realizan operaciones a corto y mediano plazo, y actúan
en el mercado del dinero.
b)
Banca Financiera o de Inversión, practica
operaciones en el mercado de capitales, a largo plazo y otorga créditos para
proyectos de inversión muy importantes, también a largo plazo.
c)
Las Instituciones Hipotecarias.
d)
Las Instituciones Fiduciarias, surgieron en
Inglaterra y Estados Unidos, pero el fideicomiso ya tiene carta de ciudadanía
en otras áreas geográficas.
La
primera institución formal de crédito de que tenemos noticias es la que se
llamó Banco de Avío de Minas y fue creada por el gobierno español, presidido a
la sazón por el gran don Carlos III, con el objeto de favorecer la minería que,
con la agricultura, era la rama más importante de la industria mexicana.
Este
banco duró hasta los primeros años de la Independencia, y sus resultados fueron
escasamente satisfactorios.
Puede
considerársele, en cierto modo, como el precursor de los actuales bancos
refaccionarios; pero nada tiene en común con las demás instituciones modernas
de crédito, especialmente con los bancos de emisión.
En
ese lapso y como consecuencia de la crisis económica del país y de la falta de
preparación de sus pobladores, no hubo propiamente actividad bancaria, ni se
desarrolló el crédito, pues éste era practicado por los mismos comerciantes que
lo practicaron en la Colonia, o sus descendientes, o por otros, que se
establecieron con posterioridad.
La
primera agencia bancaria que se estableció en México fue la de la Casa Barclay,
de Londres, en el año de 1824.
Curiosamente,
fue el gobierno mexicano el que organizó los primeros bancos que hubo en
nuestro país: el Banco de Avío, creado por decreto del ejecutivo de fecha 16 de
octubre de 1830 y cuyas funciones eran las de un banco de fomento de la
industria textil y de otras industrias. El otro banco, también organizado por
el gobierno mexicano, se denominó Banco Nacional de Amortización de la Moneda
de Cobre. Durante toda esta etapa no había bases legislativas para el establecimiento
de bancos y la regulación de la materia crediticia, pero, además, ni la
economía del país, ni su situación política, permitía que se institucionalizara
esta actividad.
La
Constitución de 1857 no estableció como materia federal, en su artículo 72, la
materia bancaria, dando esto origen a que diversos estados de la república
consideraran que esa materia estaba reservada, precisamente a las entidades
federativas y, consecuentemente, autorizaron el establecimiento de diversos
bancos en dichas entidades.
Fue
hasta el año de 1864 en que empezó a operar en México una sucursal de un banco
inglés, el Banco de Londres y Sudamérica.
El
23 de agosto de 1881, el Gobierno del Presidente Manuel González celebró un
contrato con el señor Eduardo Noeltzin, en representación del Banco
Franco-Egipcio, para establecer un banco de depósitos, descuentos y emisión,
que se denominaría Banco Nacional Mexicano.
El
Gobierno Federal, se dio cuenta de los graves problemas que podría causar el
hecho de que proliferaran los bancos autorizados por las Entidades Federativas
y promoviera la reforma al artículo 72, fracción X.
Con
esto, la facultad para legislar en materia de comercio y bancos se reservó a la
Federación.
El
Código de Comercio de 1884 constituye para nuestro país la primera Ley Federal
que reguló la materia bancaria y, a partir de entonces, el establecimiento de
bancos, de cualquier especie, requirió autorización del Gobierno Federal y,
además, para ello era necesario que se formaran sociedades anónimas compuestas
por lo menos de cinco socios fundadores.
Los
bancos de emisión continuaron proliferando, el gobierno mexicano se vio en la
necesidad de promulgar la primera Ley General de Instituciones de Crédito, el
19 de marzo de 1897, que estableció cuatro tipos de instituciones:
1.
- Bancos de Emisión
2.
- Bancos Hipotecarios
3.
- Bancos Refaccionarios
4.
- Almacenes Generales de Depósito
El
estado mexicano comenzó a vigilar con mayor empeño a las instituciones.
Trajo una
serie de cambios drásticos en el sistema bancario mexicano y muchos de los
bancos quebraron a partir de 1912, con este motivo se creó la Comisión de
Cambios y Moneda, surgiendo una serie de préstamos forzosos que hicieron los
gobiernos revolucionarios, lo que obligó a los bancos a emitir billetes sin
ninguna garantía.
La
reforma bancaria de México fue iniciada en 1913 y culminó en 1925, para ello se
creó la Comisión Reguladora e Inspectora de Instituciones de Crédito, de 1915.
Los
gobiernos revolucionarios de esa época, obligaron a los bancos a emitir
billetes sin ninguna garantía y para fines de 1915, la situación del sistema
bancario era verdaderamente ruinosa, llegándose al grado de que ni siquiera se
publicaran los balances generales, existiendo una grave piramidación de
capitales entre los bancos, así como una congelación total de sus carteras.
El
22 de octubre de 1915, se creó la Comisión Reguladora e Inspectora de
Instituciones de Crédito, para que los bancos de emisión se ajustaran a las
disposiciones de la Ley.
La
Comisión Reguladora prácticamente quedó insubsistente el 10 de marzo de 1916 y
sus funciones quedaron a cargo de la Comisión Monetaria.
La
Constitución de 1917, en su artículo 28, incorporó un principio importante
reconocido en todos los estados modernos, en el sentido de la emisión de
billetes y moneda es una facultad del estado.
De 1926 al 1° de Septiembre de 1982
A
partir de 1926, el Sistema Bancario Mexicano se ha desarrollado bajo 7 leyes,
la ya mencionada, la Ley de 28 de Junio de 1932, publicada en el Diario Oficial
de la Federación y la tercera de las leyes fue la Ley General de
Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, de 1941.
Se
significó por la expropiación de los bancos, el control generalizando de
cambios y el congelamiento de las cuentas en dólares que hasta esa fecha
mantuvieron los mexicanos en los bancos, situación que motivó un gran
quebrantamiento de la confianza del público, dio motivo a una fuga de capitales
del país y a severas implicaciones económicas y políticas.
A
partir de los meses de mayo y junio de 1990, en que se tomó la decisión de
volver al sistema mixto de operación de los bancos, se derogó el párrafo quinto
del artículo 28 de la Constitución, se promulgó una nueva Ley de Instituciones
de Crédito; se reformaron todas las leyes que regulan al sistema financiero
mexicano para cambiar el concepto de concesión, por el de autorización y se
expidió la ley para regular los grupos financieros, que es un instrumento muy
importante para el cambio y modernización del propio sistema.
A
partir de la privatización, la mayor parte de los bancos fueron adquiridos por
personas accionistas o dirigentes de Casa de Bolsa.
A
través de las Sociedades de Inversión captan un importante segmento del ahorro
público que no va destinado al apoyo de la industria, al comercio, a los
servicios, sino a la inversión en la bolsa de valores; lo cual desvirtúa de
alguna manera la función tradicional de los bancos.
La
Asociación de Banqueros de México se constituyó el 12 de noviembre de 1928; fue
una asociación civil de nacionalidad mexicana, con domicilio en la ciudad de
México; su duración es de 99 años a partir de la fecha citada.
Los
decretos de expropiación o de nacionalización de los bancos y la consecuente
modificación del régimen jurídico, también afectaron a la antigua Asociación de
Banqueros de México, que cambió hasta de nombre, por el de Asociación Mexicana
de Bancos y entre 1983 y 1985, sufrió etapa de transformación, en la que se
discutió si la Asociación se restringiese únicamente a los bancos, o si también
abarcase a loa que se ha llamado Intermediarios Financieros no Bancarios.
En
la práctica bancaria y desde hace varios años, se ha venido hablando de
sistemas bancarios, bancos afiliados y grupos financieros.
Hasta
antes de las reformas publicadas en el Diario Oficial del 29 de diciembre de
1970, era difícil, desde un punto de vista jurídico, precisar los conceptos de
sistemas bancarios o de bancos afiliados, respecto de aquellas instituciones
que tenían relaciones estrechas entre sí.
La
especialización de las operaciones, es decir, la separación de diversos tipos
de actividad bancaria, de acuerdo con instrumentos de captación de recursos y
plazos también diferentes, que se establecieron a partir de la ley de 1925, fue
formando lo que se conoció con el nombre de Banca especializada, es decir, la
que doctrinal y legalmente se conocía como Banca de depósito, ahorro
financiera, hipotecaria fiduciaria, de capitalización, etc.
La
existencia de grupos de instituciones de crédito y organizaciones auxiliares
que según estas orientaciones administrativas definidas
La palabra crédito viene del latín creditum, que
significa tener confianza, tener fe en algo.
Es la transferencia de bienes que se hace en un
momento dado por una persona a otra, para ser devueltos a futuro, en un plazo
señalado, y generalmente con el pago de una cantidad por el uso de los mismos.
También pueden prestarse servicios a crédito.
CLASIFICACIÓN
Existe en el mercado diversidad de créditos los
cuales se clasifican dé acuerdo con el destino que financian, el plazo, la
fuente de pago y las garantías que se requieren; por lo tanto se dividen en dos
grandes grupos:
a)
Para capital de trabajo
b)
Para inversiones en
Activos Fijos
Créditos para Capital de Trabajo.- Financiamientos a
corto plazo que se emplean para apoyar necesidades específicas de capital de
trabajo, derivado de las operaciones propias del negocio u oportunidades en los
ciclos operativos del acreditado.
El acreditado recurre a estos financiamientos cuando
a su conveniencia puede adquirir materia prima, liquidar compromisos con
proveedores, acreedores o cubrir requerimientos de tesorería, que resulten en
un aprovechamiento financiero de acuerdo con el origen de recursos con los que
liquidará el financiamiento.
Estos créditos se limitan a financiar necesidades
operativas, por lo que los plazos pactados deben coincidir con el plazo en que
se convierte en efectivo la operación financiada.
Tipos de crédito a corto plazo:
Créditos para Inversiones en Activos Fijos.-
Financiamientos a mediano y largo plazo, destinado para la adquisición de
activos fijos, ampliación de la planta productiva, desarrollo de proyectos
industriales e inmobiliarios, entre otros.
El financiamiento debe contemplar las garantías
propias del crédito, que generalmente son los bienes que se financian, además
de las reales y/o personales que se consideren necesarias.
Su formalización requiere de un contrato de crédito
ratificado ante el fedatario que corresponda e inscrito en el Registro Público
de Propiedades y/o Sociedades.
Tipos de Crédito a mediano y largo plazo:
El plazo de los créditos se determina en función del
destino del crédito y la capacidad de generación de efectivo del acreditado.
Es evidente e indiscutible la importancia del crédito y la banca en la economía de nuestro tiempo.
La palabra crédito, derivada del latín credere,
significa confianza. Ésta es la acepción etimológica. En el lenguaje corriente
tiene normalmente también, ese sentido. Así, para expresar que una persona nos
merece confianza, decimos que nos merece crédito o que es digna de crédito.
Las llamadas operaciones o contratos bancarios no
presentan caracteres intrínsecos que las distingan de otros negocios jurídicos.
"Tales operaciones consisten en un negocio jurídico de tipo general, que
se clasifica de bancario sólo por el sujeto".
Se caracterizan, pues, estas operaciones por ser
realizadas habitual o exclusivamente por un tipo especial de empresas, que
reciben el nombre de bancos o instituciones de crédito. Éstas son precisamente
las empresas que tienen por objeto el ejercicio habitual de la banca y del
crédito.
Según Rodríguez, Rodríguez, las operaciones
bancarias se caracterizan por ser operaciones de crédito realizadas
profesionalmente. Los bancos son, en definitiva -dice el autor citado-,
empresas que se encuentran en el centro de una doble corriente de capitales;
los que afluyen hacia el banco, de gente que no los necesita, y los que afluyen
del banco para ir a manos de aquellos que se encuentran precisados de ellos. En
tomar dinero barato y en proporcionarlos un poco más caro, con carácter
profesional, es decir, de un modo habitual y como finalidad de existencia,
consiste la sustancia de un banco. Las operaciones por las que el banco recibe
dinero son operaciones de crédito; aquellas por las que el banco entrega dinero
son también de crédito.
Las operaciones bancarias se clasifican en:
a)
Operaciones Pasivas, que
son aquellas por las que el banco se hace de capitales, para invertirlos
lucrativamente en las condiciones y términos permitidos por la ley (depósitos
bancarios de dinero, emisión de bonos, etc.).
b)
Operaciones Activas, que
son aquellas por las que el banco otorga crédito (aperturas de crédito, en
todas sus formas, etc.).
c)
Operaciones Neutrales,
en las que le banco ni recibe ni otorga crédito, sino que consisten en meras
funciones de mediación o servicios a sus clientes, por lo que reciben también
el nombre de servicios bancarios ( servicio de cajas de seguridad, servicio de
caja y tesorería, etc.).
La Empresa Bancaria. Se destaca con frecuencia la
importancia de la banca. " La función de la banca -escribe Greco- se
difunde y penetra, en diversa medida, en todos los aspectos de la vida social,
desde la economía doméstica hasta la del Estado; desde la formación del ahorro
familiar hasta el financiamiento de la gran industria. La circulación
monetaria, el movimiento de los cambios, la ejecución de los pagos, el
desarrollo del crédito en las formas más variadas, la recolección de capitales
y su distribución para los más diversos usos, son todos fenómenos regidos o
controlados por las instituciones de crédito".
Los bancos son empresas que tienen por finalidad el
ejercicio habitual de la banca y del crédito. Fundamentalmente se caracterizan
por desarrollar actividades de intermediación en el crédito. La misión esencial de la banca consiste en
actuar como intermediaria en el crédito, centralizado primero los capitales
dispersos que se encuentran disponibles, y retribuyéndolos luego en operaciones
de crédito a favor de quienes necesitan el auxilio del capital para producir.
Son, en fin, los bancos, intermediadores, distribuidores profesionales del
crédito.
Los bancos, a través de la realización de las
llamadas operaciones pasivas (depósitos y emisión de valores,
fundamentalmente), recogen del público aquellos capitales que se encuentran
ociosos, sin ocupación productiva inmediata o de ahorro. Por otra parte, ponen
esos mismos capitales, mediante las denominadas operaciones activas
(otorgamiento de créditos, especialmente), a disposición principalmente de la
industria y del comercio, para sus actividades de producción y distribución de
bienes y servicios.
La Nacionalización de la banca
en México.
Tradicionalmente, las actividades bancarias o, mejor
dicho. El ejercicio de la empresa bancaria, por razones obvias de interés
público, no ha sido libre sino restringido, regulado. Así el artículo 2° de la
LIC. derogada dispuso que para dedicarse al ejercicio de la banca y del
crédito, se requeriría "concesión" del gobierno federal, que
otorgaría discrecionalmente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, oyendo
la opinión de la Comisión Nacional Bancaria y de Seguros y del Banco de México. El término
"concesión”, destacó el carácter de servicio público atribuido al
ejercicio de la banca y el crédito.
Dichas concesiones fueron otorgadas a particulares,
empresas de carácter privado, que constituyeron un poderoso e influyente grupo
económico. El Estado, por su parte, operaba un importante sector de la banca,
la banca pública, a través de numerosas instituciones nacionales de crédito.
Esta situación sufrió una radical modificación a
partir del 1° de septiembre de 1982. La banca privada fue acusada de propiciar
la fuga de capitales y la polarización de nuestra economía; de falta de
solidaridad con los intereses del país y del aparato productivo.
Así, por decreto presidencial del 1° de septiembre
de 1982, publicado en el Diario Oficial de la Federación los días 1 y 2 del mismo
mes y año, se expropiaron por causa de utilidad pública, los bienes de las
instituciones de crédito privadas. Esto es, las instalaciones, edificios,
mobiliario, equipo, activos, cajas, bóvedas, sucursales, agencias, oficinas,
inversiones, acciones o participaciones que tengan en otras empresas, valores
de su propiedad, derechos y todos los demás muebles e inmuebles, en cuanto sean
necesarios, a juicio de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, propiedad
de las instituciones de crédito privadas a las que se les haya otorgado
concesión para la prestación del servicio público de banca y crédito.
Para complementar esa medida tan importante, se
procedió a formular una reforma constitucional. "La nacionalización de la
banca tiene trascendental importancia para que el país pueda proyectar y apoyar
el proceso de desarrollo económico, social y cultural de la Nación con más
celeridad, con mayor sentido patriótico y democrático, con más equilibrio, de
manera más equitativa, racional y congruente y con mayor justicia social".
A través de un largo proceso evolutivo, las
actividades de banca y crédito se han convertido en un servicio esencial para
la comunidad; en un satisfacer de imprescindibles necesarias sociales, porque
han penetrado en el modo de vida de la sociedad, por lo que ya no pueden quedar
al arbitrio de los particulares y deben de salir de la órbita de éstos, para
entrar en la del Estado con objeto de que el mismo pueda asegurar su
funcionamiento de un modo continuo, regular y congruente con las necesidades de
la colectividad, y no las de un grupo minoritario elitista e injusto.
Así, por decreto publicado en el Diario Oficial de
la Federación el día 17 de noviembre de 1982, se adicionó un párrafo quinto al
artículo 28 constitucional, para establecer que el servicio público de banca y
de crédito " será prestado exclusivamente por el Estado a través de
instituciones, en los términos que establezca la correspondiente ley
reglamentaria, la que también determinará las garantías que protejan los
intereses del público y el funcionamiento de aquéllas en apoyo de las políticas
de desarrollo nacional. El servicio público de banca y crédito no será objeto
de concesión a los particulares".
En su discurso de toma de posesión de 1° de
diciembre de 1982, el nuevo Presidente de la República se refirió a estas cuestiones: "La Nacionalización de la
banca -dijo- es irreversible, Reestructuraremos las instituciones de crédito de
tal manera que se asegure el control efectivo de la Nación a través del Estado.
Propiciaremos nuevas e imaginativas fórmulas para evitar su burocratización, de
tal manera que los ahorradores, los acreditados y la sociedad toda-obreros,
campesinos, empresarios- tengan una participación adecuada en el manejo, e
inclusive en el patrimonio de esas instituciones. Nacionalizar no es estatizar.
La banca debe ser del pueblo y no de una minoría de dirigentes".
La Organización de la banca
nacionalizada.
Una
vez nacionalizada la banca, se impone la adecuación de la estructura, de la
organización y del funcionamiento del sistema bancario a las nuevas
circunstancias y objetivos.
Clases de sociedades nacionales de crédito y sus
operaciones.
1.
Instituciones de banca
múltiple.
2.
Instituciones de
desarrollo.
Las instituciones de banca múltiple solamente podrán
realizar las operaciones siguientes:
a)
Recibir depósitos
bancarios de dinero a la vista, de ahorro y a plazo o con previo aviso.
b)
Aceptar préstamos y
créditos
c)
Emitir bonos bancarios
d)
Emitir obligaciones
subordinadas
e)
Constituir depósitos e
instituciones de crédito y entidades financieras del extranjero
f)
Efectuar descuentos y
otorgar préstamos o créditos
g)
Expedir tarjetas de
crédito con base en contratos de aperturas de crédito en cuenta corriente
h)
Asumir obligaciones por
cuenta de terceros, con base en créditos concedidos, a través del otorgamiento
de aceptaciones, endoso o aval de títulos de crédito, así como de la expedición
de cartas de crédito.
i)
Operar con valores
j)
Promover la organización
y transformación de toda clase de empresas o sociedades mercantiles y suscribir
y conservar acciones o partes de interés en las mismas.
k)
Operar con documentos
mercantiles por cuenta propia.
l)
Llevar a cabo por cuenta
propia o de terceros operaciones con oro, plata y divisas.
m)
Prestar servicio de
cajas de seguridad
n)
Expedir cartas de
crédito previa recepción de su importe, hacer efectivos créditos y realizar
pagos por cuenta de clientes
o)
Practicar las
operaciones de fideicomiso a que se refiere la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, y llevar a cabo mandatos y comisiones